Alimentación y actividad física en épocas de pandemia
por Sars-Cov2: análisis en niños, niñas y adolescentes
del Gran La Plata
Feeding and physical activity in times of pandemic by Sars-Cov2:
analysis in children and adolescents from Gran La Plata
RESUMEN
Introducción: Por el aislamiento impulsado en el contexto de la
pandemia por COVID-19, principalmente en la primera etapa del
Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), gran parte de
la población debió permanecer en sus hogares, implicando cambios
en sus estilos de vida cotidiana. El objetivo del estudio fue conocer
los efectos en los hábitos alimentarios y de actividad física de los
niños, niñas y adolescentes (NNyA) durante ese período.
Materiales y métodos: Se utilizó una encuesta autoadministrada,
semiestructurada, en una muestra representativa de hogares con
NNyA que asistían a escuelas estatales y/o privadas de nivel inicial,
primario y secundario del aglomerado Gran La Plata (La Plata,
Berisso y Ensenada).
Resultados: Se obtuvo un total de 4.008 encuestas, de la cuales se
observó que el 60,8% de NNyA realizaban las cuatro comidas
principales con menor adherencia en niveles escolares más altos
(73,4% en inicial, 64,8% en primario y 47,2% en secundario), 75,1%
“picoteó” entre comidas, más frecuente en el nivel primario (77,3%).
El 59,5% realizó actividad física durante el ASPO, disminuyendo en
el 66,1%, afectando especialmente a los adolescentes del nivel
secundario (78,9%) en comparación a antes del aislamiento. En lo
que respecta al peso el 49,5% lo mantuvo, el 40,1% aumentó y el
5,2% lo redujo, con un mayor aumento percibido en los niños del
nivel primario (48,1%).
Discusión: El ASPO impactó en los hábitos de alimentación y
actividad física, siendo los niños de nivel primario los más afectados
por el aumento en el “picoteo” y el incremento de peso. La
disminución de actividad física fue más marcada en los
adolescentes del nivel secundario. Estos resultados resaltan la
necesidad de políticas que promuevan hábitos saludables desde
edades tempranas y en todos los niveles educativos para mitigar los
efectos negativos a largo plazo.
Palabras clave: COVID-19; Alimentación; Actividad física; Niños/as
y Adolescentes
ABSTRACT
Introduction: Due to the isolation promoted in the context of the
COVID-19 pandemic, mainly in the first stage of Social, Preventive
and Mandatory Isolation (ASPO), a large part of the population had
to remain at home, implying changes in their lifestyles. daily life. The
objective of the study was to know the effects on the eating habits
of physical activity of children and adolescents (NNyA) during that
period.
Materials and Methods: A self-administered, semi-structured
survey was used in a representative sample of households with
children and adolescents who attend state and/or private schools at
the initial, primary and secondary levels of the Gran La Plata
agglomeration (La Plata, Berisso and Ensenada). Results: A total of
4,008 surveys were collected, revealing that 60.8% of children and
adolescents ate the four main meals, with lower adherence
observed at higher educational levels (73.4% in preschool, 64.8% in
primary, and 47.2% in secondary school). Snacking between meals
was reported by 75.1%, being more frequent in primary school
children (77.3%). Physical activity was performed by 59.5% during
the ASPO, but it decreased in 66.1%, especially affecting secondary
school adolescents (78.9%) compared to before the isolation period.
Regarding weight, 49.5% maintained it, 40.1% experienced weight
gain, and 5.2% lost weight, with the highest perceived weight gain
in primary school children (48.1%).
Discussion: The ASPO (Preventive and Mandatory Social Isolation)
impacted eating and physical activity habits, with primary school
children being the most affected by increased "snacking" and
weight gain. The reduction in physical activity was more
pronounced among secondary school adolescents. These findings
highlight the need for policies that promote healthy habits from an
early age and across all educational levels to mitigate long-term
negative effects.
Keys words: COVID-19; Feeding; Physical activity; Children and
Adolescents
Ricardo Wright Doctor en Ciencias de la Salud. Centros de Estudios en Nutrición
y Desarrollo Infantil, Comisión de Investigaciones Científicas,
Provincia de Buenos Aires (CEREN-CIC/PBA), Argentina
licricardowright@gmail.com
Recibido:10 de mayo 2024. Aceptado: 4 de septiembre 2024. Aprobado: 14 de octubre 2024 Publicado: 10 de marzo 2025.
Au
Rs Ab
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Estudiosexclusivoseinéditos,seleccionadosconrigurosidadcientíficayrevisadosporpares
MATERIALES Y MÉTODOS
Se desarrolló un estudio observacional, exploratorio, de
corte transversal. Para la recolección de los datos se usó
una encuesta autoadministrada, semiestructurada dirigida
a hogares (en soporte digital y en papel) sobre una
muestra representativa (probabilística proporcional por
conglomerados) de escuelas estatales y privadas del
aglomerado Gran La Plata (La Plata, Berisso y Ensenada).
El proyecto partió de la selección de una muestra
probabilística proporcional por conglomerados
polietápico–IC: 95%, error proporcional global +/-1,55%- de
instituciones educativas de nivel inicial, primario y
secundario (niños, niñas o adolescentes de entre 3 y 17
años) – IC: 95%, error proporcional nivel inicial: +/-3,4%,
nivel primario: +/-2,3% y nivel secundario: +/- 2,7% - del
ámbito público y privado del agregado urbano de los
distritos de La Plata, Berisso y Ensenada (de la provincia de
Buenos Aires, Argentina). En esta tarea, se abordaron
proporcionalmente 101 establecimientos educativos /
escuelas (22 de nivel inicial, 45 de nivel primario y 34 de
nivel secundario; 63 de orden público y 38 de orden
INTRODUCCIÓN
La pandemia producida por el virus Sars-Cov2, que se inició
en el año 2019 en la región de Wuhan (China) y se dispersó
a nivel mundial, obligó a que la mayoría de los países
generase medidas de aislamiento para evitar su
propagación. En esa línea, el Estado argentino emitió un
decreto de necesidad y urgencia que declaraba el
Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO)(1). En
los primeros 10 días, las medidas se aplicaron en todo el
territorio nacional y luego cada provincia o ciudad lo hizo
adecuándolas de acuerdo con criterios epidemiológicos.
El ASPO no permitía la circulación de aquellas personas que
no desempeñasen trabajos de carácter esencial (personal
sanitario, seguridad, etc.), de allí que gran parte de la
población debió permanecer en sus hogares, implicando
cambios en sus estilos de vida cotidiana, entre ellos, la
alimentación y la actividad física.
Numerosos estudios señalaron cómo las precauciones
adoptadas para mitigar los contagios y los efectos de la
pandemia que se fueron sucediendo, llevaron a la alteración
de los entornos alimentarios en todo el mundo.(2-4)
En Argentina en particular, los hábitos alimentarios previos
al ASPO mostraban como tendencia el consumo de
alimentos ultra procesados, ricos en grasas, sodio y azúcares
refinados y el escaso consumo de verduras y frutas.(5)
Asimismo, estudios realizados en hogares vulnerables del
país durante el ASPO, indican un incremento de la
inseguridad alimentaria.(6) En el contexto pandémico, las
mayores dificultades económicas para acceder a alimentos
recomendados (grupo que registra un elevado costo en
comparación a los no recomendados)(7) como así también
la reducción de la actividad física, pudieron generar niveles
más altos de sobrepeso y obesidad. (8)
El análisis que se presenta está enmarcado en un
proyecto más amplio denominado “Estado de situación
del Bienestar Infantil, Condiciones de Vida de los
Hogares y Cuidados frente al Aislamiento Social
Preventivo y Obligatorio por COVID-19 en La Plata,
Berisso y Ensenada, Provincia de Buenos Aires,
Argentina. 2020-2021”, aprobado y financiado por el
“Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de
las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19”, del
Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación.
El presente estudio propone conocer los efectos en los
hábitos alimentarios y de actividad física de los niños, niñas
y adolescentes (NNyA) durante el ASPO por la pandemia
por COVID-19, asumiendo diferencias en los distintos
grupos etarios ligadas a la mayor o menor autonomía para
gestionar la realización de tales actividades.
In
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
privado). Se obtuvieron un total de 4.008 encuestas, la
mayoría respondidas de forma on line.
Los resultados de este estudio se derivan de un
cuestionario más amplio denominado ENCAI (Encuesta
sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia), que
abarcaba diversas áreas relacionadas con la situación de los
hogares durante la pandemia de COVID-19. El cuestionario
incluía preguntas de opción múltiple sobre la valoración de
las normativas e información respecto al COVID, las
preocupaciones y prácticas de cuidado, el contexto
hogareño, los programas de protección social, la
organización doméstica y la vida cotidiana, la salud, los
aspectos psicosociales y emocionales, la alimentación, la
recreación, la educación y la actividad física.
En particular, este trabajo se centró en las preguntas
relacionadas con las características sociodemográficas de
los participantes (género, edad, residencia, nivel de
estudios), las pautas alimentarias (volumen de la ingesta,
consumo de alimentos recomendados y no
recomendados), la actividad física (frecuencia, duración e
intensidad) y la percepción del peso de los hijos e hijas. Con
el objetivo de comparar el impacto del aislamiento social
preventivo y obligatorio (ASPO), las preguntas se
formularon con una temporalidad que permitió comparar
las respuestas previas y durante el ASPO, así como las
modificaciones en los hábitos durante el mismo
Cabe destacar que los indicadores están apoyados en el
acervo de conocimientos y experiencia de investigación
que presenta el Centro de Estudios en Nutrición y
Desarrolla Infantil de la Comisión de Investigaciones
Científicas de la Provincia de Buenos Aires lugar de
anclaje del proyecto antes mencionado- a través de sus
diferentes líneas de investigación y publicaciones
asociadas. La herramienta fue elaborada, probada y
MM
validada en el marco de las pruebas piloto diseñadas ad
hoc, que incluyeron ensayos preliminares sobre un grupo
reducido de personas, destinados a evaluar la pertinencia,
comprensión y efectividad de los indicadores en el
contexto específico de la población estudiada.
Los resultados se describen a partir de los valores medios.
Con base en la consideración del nivel de escolaridad como
variable independiente, en el análisis descriptivo e
inferencial de las variables cuantitativas discretas, se
utilizó el chi cuadrado como todo estadístico, tomando
como valor para la diferencia estadística p < 0,005.
El proceso de alisis se realizó utilizando como soporte el
paquete estadístico SPSS (v24, IBM corp.).
RESULTADOS
En la tabla 1 se presentan las características sociodemográficas
de las y los respondentes. La mayoría fueron madres (88%),
con nivel de instrucción concentrado en secundaria completa,
superior completo e incompleto (74,5%).
Los hogares estaban integrados en promedio por 4,4
personas y el principal sostén del hogar estaba trabajando
(79,4%). Un tercio percibía la Asignación Universal por
Hijo (AUH) 1 .
ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA
En este apartado se mostrarán las características de la
alimentación en base a la frecuencia de comidas
principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena)
realizadas y los consumos de alimentos fuera de las
comidas principales (picoteo). Con relación a la actividad
física se evaluó frecuencia y variación respecto a la
realizada antes del ASPO (Tabla 2) y diferencias según las
posibilidades ofrecidas por el tipo de vivienda.
En cuanto a la alimentación general se registró que el
60,8% de NNyA realizaban las cuatro comidas principales,
y la adherencia a este hábito disminuye a medida que
aumenta el nivel de escolaridad. En este sentido, esta
práctica se registró en el 73,4% de los niños/as que
asistían al nivel inicial, 64,8% del primario y descendió al
47,2% en los del secundario.
A partir de la pregunta sobre si los NNyA mantuvieron el
mismo volumen de alimentos antes y durante el ASPO, se
observó que la mayoría mantuvo o incrementó la cantidad
consumida (46% y 47%, respectivamente). Este
incremento se refiere a un aumento en el tamaño de las
porciones o en la frecuencia de las comidas a lo largo del
día. En particular, el mayor incremento en el consumo se
dio entre los estudiantes de nivel primario (54,3%),
mientras que los de nivel inicial fueron quienes
mayoritariamente mantuvieron su ingesta (53,6%). En
cuanto a la calidad de los alimentos —entendida como la
elección de opciones más saludables y menos
procesadas, la mayoría indicó que esta se mantuvo,
especialmente en el nivel inicial, seguido por el nivel
secundario y primario (67,9%, 59,9% y 59,3%,
respectivamente).
Por otro lado, se observa que el 75,1% “picot(ingesta
de alimentos entre comidas) con un rango que va del
71,3% al 77,3%, registrándose su mayor frecuencia en
niños y niñas del nivel primario.
Cabe destacar que no sólo fue el grupo que más “picoteo
realizaba, sino también fue el que mayor incrementó este
hábito durante el ASPO (61%), seguido por el de nivel
secundario (51,2%), con un menor incremento en el de
nivel inicial (47,4%).
En relación con la actividad física, el 59,5% de los NNyA la
realizó durante el ASPO, mostrando una tendencia
decreciente a medida que aumenta el nivel de escolaridad.
La realización de actividad física no guarda relación con la
disponibilidad de espacios al aire libre en la vivienda
(Tabla 3). En este sentido, el 61,2% de los NNyA que
disponían de patio, terraza o balcón realizaron actividad
física, siendo similar la proporción de quienes no poseían
en sus viviendas de tales espacios: 58,7%. La inactividad
física estuvo ligada principalmente en el 42% de los NNyA
en la utilización de dispositivos electrónicos.
Con relación a los cambios en la realización de actividad
física durante el ASPO (Tabla 4), disminuyó en el 66,1% de
los NNyA respecto de la que practicaban habitualmente
previamente. Esto se observó principalmente en los de
nivel secundario (78,9%), seguidos por un 67% de
disminución en los de nivel primario y en mucha menor
medida en los del inicial (44,5%).
Como es sabido, los hábitos alimentarios y de actividad
física se reflejan en el peso corporal. En este sentido, y sin
pretensiones de ofrecer un diagnóstico del estado
nutricional , a continuación expondremos la percepción de
las y los respondentes sobre cambios en el peso corporal
de sus hijas e hijos durante el ASPO.
PERCEPCIÓN DEL PESO CORPORAL
El 49,5% percibque su hijo/a mantuvo el peso durante el
ASPO, un 40,1% que aumentó de peso y el 5,2% que lo
disminuyó. En el desagregado por nivel de escolaridad se
observan diferencias significativas (chi: 179,05; p: 0,000):
el incremento es mayor en quienes asistían al nivel
primario (48,1%) y en quienes asistían al nivel secundario
el descenso de peso fue percibido en mayor proporción
(10,3%) (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los resultados expuestos en el presente trabajo permiten
una aproximación al conocimiento de hábitos
alimentarios y de actividad física de NNyA residentes en
hogares urbanos durante el ASPO y del impacto
diferencial del mismo en diferentes grupos de edad.
Como muestran estudios previos, uno de los mayores
inconvenientes del ASPO fue el incremento en la inequidad
socioeconómica, afectando la estabilidad en el acceso a
alimentos. (9,10) En particular, el estudio de Ortale, Santos
y Ravazzoli, realizado sobre la misma muestra poblacional
que este trabajo, reporta que la estabilidad de la cantidad y
calidad de los alimentos consumidos durante el aislamiento
fue menor en los hogares que reciben AUH, con una alta
disponibilidad de alimentos ultraprocesados.10 Aunque
nuestros resultados no discriminan entre estos grupos, los
hallazgos de Ortale y colaboradores ayudan a
contextualizar el impacto socioeconómico en los bitos
alimentarios durante el ASPO.
Las diferencias observadas aquí vinculadas a los grupos
de edad muestran que la realización de las cuatro comidas
principales (llevadas a cabo por el 60% del conjunto),
disminuía conforme avanzaba el nivel de escolaridad. Es
plausible que la mayor autonomía de los adolescentes en
su alimentación se corresponda también a la que rige
otros hábitos como por ejemplo los relacionados con el
sueño (dormían más y/o en horarios desplazados de las
rutinas cotidianas). (11)
La disminución de las actividades habituales, la baja
interacción social provocada por el ASPO, predispusieron
a los NNyA a emociones como tristeza, miedo o enojo que
aumentan la probabilidad de alterar la ingesta diaria. (12,
13) Un estudio realizado por García y otros registró que el
39,4% de la población encuestada presentó síntomas de
ansiedad durante el ASPO, donde un 26,7% refircomer
por ese motivo. (14)
Esa razón podría estar explicando que casi la mitad
(47,8%) de los NNyA había aumentado la cantidad de
comida consumida durante el ASPO, manteniendo en su
mayoría la misma calidad que antes del ASPO.
Por otro lado, tres cuartas partes (75,1%) picoteaba entre
comidas, registrándose s habitualmente en el grupo
que asistía al nivel primario. Esta práctica y el aumento de
la cantidad de las comidas podría vincularse a la actitud
en muchos hogares de evitar sobrecargar a NNyA con
exigencias o control de hábitos alimentarios,
interpretando que ese laissez faire contribuiría a mitigar la
ansiedad y/o el aburrimiento. (15)
Durante el ASPO, además de la restricción de circulación
debido a las normativas sanitarias y las medidas de
autocuidado, los gimnasios y clubes permanecieron
cerrados, y los espacios públicos para realizar actividad
física fueron escasos. Según nuestros resultados, la
realización de actividad física durante el ASPO disminuyó
en comparación con el periodo previo, pasando del 66,1%
al 59,5%, siendo reemplazada por más horas de pantalla
en el 42%. En nuestros resultados, este reemplazo de
actividad física por uso de dispositivos electrónicos
también se observa en estudios previos, como el de
Aliano y otros, quienes identificaron una disminución
similar en la actividad física, especialmente en
estudiantes de los últimos años del nivel primario. (16) Un
estudio realizado por Sinisterra-Loaiza reportó que el
67% de los encuestados se mantuvo activo durante el
confinamiento, aunque el 85% indicó que su nivel de
actividad física fue menor que antes del confinamiento.
(17) Asimismo, otro estudio señaló una disminución en el
tiempo dedicado a actividades deportivas, mientras que
el tiempo de pantalla aumentó en promedio a 4,85
horas/día. (18)
Con relación al peso corporal de los NNyA según las y los
respondentes, el 40,1% percibió aumento de peso en su
hijo o hija, percepción más acentuada en el grupo de los
que concurrían al nivel primario. La percepción de
descenso de peso, presente en una minoría, fue sin
embargo mayor con relación a quienes asistían al nivel
secundario.
El ASPO decretado durante la pandemia por COVID-19 fue
una medida necesaria para evitar la trasmisión del virus.
Sin embargo, según la información obtenida, la misma
generó cambios de distinto tipo y magnitud en los hábitos
de alimentación y disminución de la actividad física. Esta
situación se identificó especialmente en los niños y niñas
que asistían al nivel primario, quienes transitaban la
situación de estrés que con desbordes injustificados,
dificultad para concentrarse en las actividades, (19) en
una situación intermedia entre el mayor control y
dependencia de los adultos de quienes estaban en el nivel
inicial (menos conscientes tal vez de los riesgos y menos
afectados en sus rutinas), y entre quienes asistían al nivel
secundario, con hábitos afectados y resueltos con mayor
autonomía.
RELEVANCIA PARA POLÍTICAS
E INTERVENCIONES SANITARIAS
Teniendo en cuenta la elevada prevalencia de sobrepeso y
obesidad en Argentina (20, 21) y que las desigualdades
socioeconómicas aumentaron durante el ASPO y la
posterior flexibilización de las restricciones, es
fundamental reflexionar sobre cómo estos cambios han
impactado la incidencia del exceso de peso. Si bien la
pandemia quedó atrás, las secuelas sobre la salud y los
hábitos de la población, especialmente en niños, niñas y
adolescentes (NNyA), persisten y demandan una
respuesta sostenida en el tiempo.
Los resultados de este estudio aportan evidencia
relevante para fortalecer políticas actuales orientadas a la
promoción de hábitos saludables y la prevención del
exceso de peso. Estos hallazgos pueden ser útiles para: a)
refinar intervenciones en escuelas, centros de salud y
programas gubernamentales, con un enfoque en la
integración de actividades físicas y estrategias de
educación alimentaria; b) capitalizar las lecciones del
impacto del COVID-19, reforzando programas de
prevención ante futuros eventos disruptivos que podrían
agravar la situación nutricional; c) asegurar la
sostenibilidad de políticas de promoción de la salud a
largo plazo, evitando que las brechas generadas por el
contexto pandémico se perpetúen.
La evidencia generada en este estudio puede guiar
decisiones que consoliden estrategias ya implementadas,
ajustando aquellas que hayan demostrado ser menos
eficaces. Además, sirve como base para diseñar políticas
futuras que, más allá de mitigar las secuelas de la
pandemia, fomenten entornos saludables, previniendo
las Enfermedades Crónicas No Transmisibles en NNyA y
promoviendo un desarrollo integral en todas las etapas de
la infancia y la adolescencia.
FUENTE DE FINANCIAMIENTO
Programa de articulación y fortalecimiento federal de las
capacidades en ciencia y tecnología COVID-19. Título del
Proyecto: “Condiciones de vida de los hogares y cuidados
frente al aislamiento social preventivo y obligatorio por
COVID-19 en La Plata, Berisso y Ensenada. Estado de
situación del bienestar infantil y propuestas. Directora:
Dra. Susana Ortale. Identificación de proyecto: BUE 35.
Resolución de Adjudicación N° 170/2020. Anexo
IF-2020-37418385-APN-SSFCTEI#MCT
Número de registro de investigación: IS003987
El autor no manifiesta conflictos de interés.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se desarrolló un estudio observacional, exploratorio, de
corte transversal. Para la recolección de los datos se usó
una encuesta autoadministrada, semiestructurada dirigida
a hogares (en soporte digital y en papel) sobre una
muestra representativa (probabilística proporcional por
conglomerados) de escuelas estatales y privadas del
aglomerado Gran La Plata (La Plata, Berisso y Ensenada).
El proyecto partió de la selección de una muestra
probabilística proporcional por conglomerados
polietápico–IC: 95%, error proporcional global +/-1,55%- de
instituciones educativas de nivel inicial, primario y
secundario (niños, niñas o adolescentes de entre 3 y 17
años) – IC: 95%, error proporcional nivel inicial: +/-3,4%,
nivel primario: +/-2,3% y nivel secundario: +/- 2,7% - del
ámbito público y privado del agregado urbano de los
distritos de La Plata, Berisso y Ensenada (de la provincia de
Buenos Aires, Argentina). En esta tarea, se abordaron
proporcionalmente 101 establecimientos educativos /
escuelas (22 de nivel inicial, 45 de nivel primario y 34 de
nivel secundario; 63 de orden público y 38 de orden
INTRODUCCIÓN
La pandemia producida por el virus Sars-Cov2, que se inició
en el año 2019 en la región de Wuhan (China) y se dispersó
a nivel mundial, obligó a que la mayoría de los países
generase medidas de aislamiento para evitar su
propagación. En esa línea, el Estado argentino emitió un
decreto de necesidad y urgencia que declaraba el
Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO)(1). En
los primeros 10 días, las medidas se aplicaron en todo el
territorio nacional y luego cada provincia o ciudad lo hizo
adecuándolas de acuerdo con criterios epidemiológicos.
El ASPO no permitía la circulación de aquellas personas que
no desempeñasen trabajos de carácter esencial (personal
sanitario, seguridad, etc.), de allí que gran parte de la
población debió permanecer en sus hogares, implicando
cambios en sus estilos de vida cotidiana, entre ellos, la
alimentación y la actividad física.
Numerosos estudios señalaron cómo las precauciones
adoptadas para mitigar los contagios y los efectos de la
pandemia que se fueron sucediendo, llevaron a la alteración
de los entornos alimentarios en todo el mundo.(2-4)
En Argentina en particular, los hábitos alimentarios previos
al ASPO mostraban como tendencia el consumo de
alimentos ultra procesados, ricos en grasas, sodio y azúcares
refinados y el escaso consumo de verduras y frutas.(5)
Asimismo, estudios realizados en hogares vulnerables del
país durante el ASPO, indican un incremento de la
inseguridad alimentaria.(6) En el contexto pandémico, las
mayores dificultades económicas para acceder a alimentos
recomendados (grupo que registra un elevado costo en
comparación a los no recomendados)(7) como así también
la reducción de la actividad física, pudieron generar niveles
más altos de sobrepeso y obesidad. (8)
El análisis que se presenta está enmarcado en un
proyecto más amplio denominado “Estado de situación
del Bienestar Infantil, Condiciones de Vida de los
Hogares y Cuidados frente al Aislamiento Social
Preventivo y Obligatorio por COVID-19 en La Plata,
Berisso y Ensenada, Provincia de Buenos Aires,
Argentina. 2020-2021”, aprobado y financiado por el
“Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de
las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19”, del
Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación.
El presente estudio propone conocer los efectos en los
hábitos alimentarios y de actividad física de los niños, niñas
y adolescentes (NNyA) durante el ASPO por la pandemia
por COVID-19, asumiendo diferencias en los distintos
grupos etarios ligadas a la mayor o menor autonomía para
gestionar la realización de tales actividades.
1 La Asignación Universal por Hijo (AUH), es uno de los principales programas de transferencias de ingresos destinados a la protección de
NNyA menores de 18 años de hogares vulnerables, teniendo que cumplir anualmente con la acreditación del control de salud, calendario
de vacunación y escolarización.
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
privado). Se obtuvieron un total de 4.008 encuestas, la
mayoría respondidas de forma on line.
Los resultados de este estudio se derivan de un
cuestionario más amplio denominado ENCAI (Encuesta
sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia), que
abarcaba diversas áreas relacionadas con la situación de los
hogares durante la pandemia de COVID-19. El cuestionario
incluía preguntas de opción múltiple sobre la valoración de
las normativas e información respecto al COVID, las
preocupaciones y prácticas de cuidado, el contexto
hogareño, los programas de protección social, la
organización doméstica y la vida cotidiana, la salud, los
aspectos psicosociales y emocionales, la alimentación, la
recreación, la educación y la actividad física.
En particular, este trabajo se centró en las preguntas
relacionadas con las características sociodemográficas de
los participantes (género, edad, residencia, nivel de
estudios), las pautas alimentarias (volumen de la ingesta,
consumo de alimentos recomendados y no
recomendados), la actividad física (frecuencia, duración e
intensidad) y la percepción del peso de los hijos e hijas. Con
el objetivo de comparar el impacto del aislamiento social
preventivo y obligatorio (ASPO), las preguntas se
formularon con una temporalidad que permitió comparar
las respuestas previas y durante el ASPO, así como las
modificaciones en los hábitos durante el mismo
Cabe destacar que los indicadores están apoyados en el
acervo de conocimientos y experiencia de investigación
que presenta el Centro de Estudios en Nutrición y
Desarrolla Infantil de la Comisión de Investigaciones
Científicas de la Provincia de Buenos Aires lugar de
anclaje del proyecto antes mencionado- a través de sus
diferentes líneas de investigación y publicaciones
asociadas. La herramienta fue elaborada, probada y
Rs
validada en el marco de las pruebas piloto diseñadas ad
hoc, que incluyeron ensayos preliminares sobre un grupo
reducido de personas, destinados a evaluar la pertinencia,
comprensión y efectividad de los indicadores en el
contexto específico de la población estudiada.
Los resultados se describen a partir de los valores medios.
Con base en la consideración del nivel de escolaridad como
variable independiente, en el análisis descriptivo e
inferencial de las variables cuantitativas discretas, se
utilizó el chi cuadrado como método estadístico, tomando
como valor para la diferencia estadística p < 0,005.
El proceso de análisis se realizó utilizando como soporte el
paquete estadístico SPSS (v24, IBM corp.).
RESULTADOS
En la tabla 1 se presentan las características sociodemográficas
de las y los respondentes. La mayoría fueron madres (88%),
con nivel de instrucción concentrado en secundaria completa,
superior completo e incompleto (74,5%).
Los hogares estaban integrados en promedio por 4,4
personas y el principal sostén del hogar estaba trabajando
(79,4%). Un tercio percibía la Asignación Universal por
Hijo (AUH) 1 .
ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA
En este apartado se mostrarán las características de la
alimentación en base a la frecuencia de comidas
principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena)
realizadas y los consumos de alimentos fuera de las
comidas principales (picoteo). Con relación a la actividad
física se evaluó frecuencia y variación respecto a la
realizada antes del ASPO (Tabla 2) y diferencias según las
posibilidades ofrecidas por el tipo de vivienda.
En cuanto a la alimentación general se registró que el
60,8% de NNyA realizaban las cuatro comidas principales,
y la adherencia a este hábito disminuye a medida que
aumenta el nivel de escolaridad. En este sentido, esta
práctica se registró en el 73,4% de los niños/as que
asistían al nivel inicial, 64,8% del primario y descendió al
47,2% en los del secundario.
A partir de la pregunta sobre si los NNyA mantuvieron el
mismo volumen de alimentos antes y durante el ASPO, se
observó que la mayoría mantuvo o incrementó la cantidad
consumida (46% y 47%, respectivamente). Este
incremento se refiere a un aumento en el tamaño de las
porciones o en la frecuencia de las comidas a lo largo del
día. En particular, el mayor incremento en el consumo se
Tabla 1. Característica de los respondentes
dio entre los estudiantes de nivel primario (54,3%),
mientras que los de nivel inicial fueron quienes
mayoritariamente mantuvieron su ingesta (53,6%). En
cuanto a la calidad de los alimentos —entendida como la
elección de opciones más saludables y menos
procesadas, la mayoría indicó que esta se mantuvo,
especialmente en el nivel inicial, seguido por el nivel
secundario y primario (67,9%, 59,9% y 59,3%,
respectivamente).
Por otro lado, se observa que el 75,1% “picot(ingesta
de alimentos entre comidas) con un rango que va del
71,3% al 77,3%, registrándose su mayor frecuencia en
niños y niñas del nivel primario.
Cabe destacar que no sólo fue el grupo que más “picoteo
realizaba, sino también fue el que mayor incrementó este
hábito durante el ASPO (61%), seguido por el de nivel
secundario (51,2%), con un menor incremento en el de
nivel inicial (47,4%).
En relación con la actividad física, el 59,5% de los NNyA la
realizó durante el ASPO, mostrando una tendencia
decreciente a medida que aumenta el nivel de escolaridad.
La realización de actividad física no guarda relación con la
disponibilidad de espacios al aire libre en la vivienda
(Tabla 3). En este sentido, el 61,2% de los NNyA que
disponían de patio, terraza o balcón realizaron actividad
física, siendo similar la proporción de quienes no poseían
en sus viviendas de tales espacios: 58,7%. La inactividad
física estuvo ligada principalmente en el 42% de los NNyA
en la utilización de dispositivos electrónicos.
Con relación a los cambios en la realización de actividad
física durante el ASPO (Tabla 4), disminuyó en el 66,1% de
los NNyA respecto de la que practicaban habitualmente
previamente. Esto se observó principalmente en los de
nivel secundario (78,9%), seguidos por un 67% de
disminución en los de nivel primario y en mucha menor
medida en los del inicial (44,5%).
Como es sabido, los hábitos alimentarios y de actividad
física se reflejan en el peso corporal. En este sentido, y sin
pretensiones de ofrecer un diagnóstico del estado
nutricional , a continuación expondremos la percepción de
las y los respondentes sobre cambios en el peso corporal
de sus hijas e hijos durante el ASPO.
PERCEPCIÓN DEL PESO CORPORAL
El 49,5% percibque su hijo/a mantuvo el peso durante el
ASPO, un 40,1% que aumentó de peso y el 5,2% que lo
disminuyó. En el desagregado por nivel de escolaridad se
observan diferencias significativas (chi: 179,05; p: 0,000):
el incremento es mayor en quienes asistían al nivel
primario (48,1%) y en quienes asistían al nivel secundario
el descenso de peso fue percibido en mayor proporción
(10,3%) (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los resultados expuestos en el presente trabajo permiten
una aproximación al conocimiento de hábitos
alimentarios y de actividad física de NNyA residentes en
hogares urbanos durante el ASPO y del impacto
diferencial del mismo en diferentes grupos de edad.
Como muestran estudios previos, uno de los mayores
inconvenientes del ASPO fue el incremento en la inequidad
socioeconómica, afectando la estabilidad en el acceso a
alimentos. (9,10) En particular, el estudio de Ortale, Santos
y Ravazzoli, realizado sobre la misma muestra poblacional
que este trabajo, reporta que la estabilidad de la cantidad y
calidad de los alimentos consumidos durante el aislamiento
fue menor en los hogares que reciben AUH, con una alta
disponibilidad de alimentos ultraprocesados.10 Aunque
nuestros resultados no discriminan entre estos grupos, los
hallazgos de Ortale y colaboradores ayudan a
contextualizar el impacto socioeconómico en los bitos
alimentarios durante el ASPO.
Las diferencias observadas aquí vinculadas a los grupos
de edad muestran que la realización de las cuatro comidas
principales (llevadas a cabo por el 60% del conjunto),
disminuía conforme avanzaba el nivel de escolaridad. Es
plausible que la mayor autonomía de los adolescentes en
su alimentación se corresponda también a la que rige
otros hábitos como por ejemplo los relacionados con el
sueño (dormían más y/o en horarios desplazados de las
rutinas cotidianas). (11)
La disminución de las actividades habituales, la baja
interacción social provocada por el ASPO, predispusieron
a los NNyA a emociones como tristeza, miedo o enojo que
aumentan la probabilidad de alterar la ingesta diaria. (12,
13) Un estudio realizado por García y otros registró que el
39,4% de la población encuestada presentó síntomas de
ansiedad durante el ASPO, donde un 26,7% refircomer
por ese motivo. (14)
Esa razón podría estar explicando que casi la mitad
(47,8%) de los NNyA había aumentado la cantidad de
comida consumida durante el ASPO, manteniendo en su
mayoría la misma calidad que antes del ASPO.
Por otro lado, tres cuartas partes (75,1%) picoteaba entre
comidas, registrándose s habitualmente en el grupo
que asistía al nivel primario. Esta práctica y el aumento de
la cantidad de las comidas podría vincularse a la actitud
en muchos hogares de evitar sobrecargar a NNyA con
exigencias o control de hábitos alimentarios,
interpretando que ese laissez faire contribuiría a mitigar la
ansiedad y/o el aburrimiento. (15)
Durante el ASPO, además de la restricción de circulación
debido a las normativas sanitarias y las medidas de
autocuidado, los gimnasios y clubes permanecieron
cerrados, y los espacios públicos para realizar actividad
física fueron escasos. Según nuestros resultados, la
realización de actividad física durante el ASPO disminuyó
en comparación con el periodo previo, pasando del 66,1%
al 59,5%, siendo reemplazada por más horas de pantalla
en el 42%. En nuestros resultados, este reemplazo de
actividad física por uso de dispositivos electrónicos
también se observa en estudios previos, como el de
Aliano y otros, quienes identificaron una disminución
similar en la actividad física, especialmente en
estudiantes de los últimos años del nivel primario. (16) Un
estudio realizado por Sinisterra-Loaiza reportó que el
67% de los encuestados se mantuvo activo durante el
confinamiento, aunque el 85% indicó que su nivel de
actividad física fue menor que antes del confinamiento.
(17) Asimismo, otro estudio señaló una disminución en el
tiempo dedicado a actividades deportivas, mientras que
el tiempo de pantalla aumentó en promedio a 4,85
horas/día. (18)
Con relación al peso corporal de los NNyA según las y los
respondentes, el 40,1% percibió aumento de peso en su
hijo o hija, percepción más acentuada en el grupo de los
que concurrían al nivel primario. La percepción de
descenso de peso, presente en una minoría, fue sin
embargo mayor con relación a quienes asistían al nivel
secundario.
El ASPO decretado durante la pandemia por COVID-19 fue
una medida necesaria para evitar la trasmisión del virus.
Sin embargo, según la información obtenida, la misma
generó cambios de distinto tipo y magnitud en los hábitos
de alimentación y disminución de la actividad física. Esta
situación se identificó especialmente en los niños y niñas
que asistían al nivel primario, quienes transitaban la
situación de estrés que con desbordes injustificados,
dificultad para concentrarse en las actividades, (19) en
una situación intermedia entre el mayor control y
dependencia de los adultos de quienes estaban en el nivel
inicial (menos conscientes tal vez de los riesgos y menos
afectados en sus rutinas), y entre quienes asistían al nivel
secundario, con hábitos afectados y resueltos con mayor
autonomía.
RELEVANCIA PARA POLÍTICAS
E INTERVENCIONES SANITARIAS
Teniendo en cuenta la elevada prevalencia de sobrepeso y
obesidad en Argentina (20, 21) y que las desigualdades
socioeconómicas aumentaron durante el ASPO y la
posterior flexibilización de las restricciones, es
fundamental reflexionar sobre cómo estos cambios han
impactado la incidencia del exceso de peso. Si bien la
pandemia quedó atrás, las secuelas sobre la salud y los
hábitos de la población, especialmente en niños, niñas y
adolescentes (NNyA), persisten y demandan una
respuesta sostenida en el tiempo.
Los resultados de este estudio aportan evidencia
relevante para fortalecer políticas actuales orientadas a la
promoción de hábitos saludables y la prevención del
exceso de peso. Estos hallazgos pueden ser útiles para: a)
refinar intervenciones en escuelas, centros de salud y
programas gubernamentales, con un enfoque en la
integración de actividades físicas y estrategias de
educación alimentaria; b) capitalizar las lecciones del
impacto del COVID-19, reforzando programas de
prevención ante futuros eventos disruptivos que podrían
agravar la situación nutricional; c) asegurar la
sostenibilidad de políticas de promoción de la salud a
largo plazo, evitando que las brechas generadas por el
contexto pandémico se perpetúen.
La evidencia generada en este estudio puede guiar
decisiones que consoliden estrategias ya implementadas,
ajustando aquellas que hayan demostrado ser menos
eficaces. Además, sirve como base para diseñar políticas
futuras que, más allá de mitigar las secuelas de la
pandemia, fomenten entornos saludables, previniendo
las Enfermedades Crónicas No Transmisibles en NNyA y
promoviendo un desarrollo integral en todas las etapas de
la infancia y la adolescencia.
FUENTE DE FINANCIAMIENTO
Programa de articulación y fortalecimiento federal de las
capacidades en ciencia y tecnología COVID-19. Título del
Proyecto: “Condiciones de vida de los hogares y cuidados
frente al aislamiento social preventivo y obligatorio por
COVID-19 en La Plata, Berisso y Ensenada. Estado de
situación del bienestar infantil y propuestas. Directora:
Dra. Susana Ortale. Identificación de proyecto: BUE 35.
Resolución de Adjudicación N° 170/2020. Anexo
IF-2020-37418385-APN-SSFCTEI#MCT
Número de registro de investigación: IS003987
El autor no manifiesta conflictos de interés.
Respondente N %
Madre 3529 88,0
Padre 349 8,7
Abuela/o 31 0,8
Otro 99 2,5
Nivel de instrucción de las madres
Sin estudios / Primaria incompleta 142 3,4
Primaria completa 268 6,4
Secundaria incompleta 612 15,6
Secundaria completa 932 24,1
Superior incompleta 634 16,6
Superior completa 1419 33,8
Números de miembros del hogar
2 a 3 personas 962 24,0
4 a 5 personas 2405 60,0
6 o más personas 641 16,0
Recepción de AUH 1355 33,8
Situación laboral del sostén del hogar
Estaba trabajando 3182 79,4
No trabajaba 605 15,1
No sabe/ no contesta 221 5,5
Fuente: Elaboración propia en base a datos relevados de la Encuesta sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia realizada en La
Plata, Berisso y Ensenada durante el año 2020.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se desarrolló un estudio observacional, exploratorio, de
corte transversal. Para la recolección de los datos se usó
una encuesta autoadministrada, semiestructurada dirigida
a hogares (en soporte digital y en papel) sobre una
muestra representativa (probabilística proporcional por
conglomerados) de escuelas estatales y privadas del
aglomerado Gran La Plata (La Plata, Berisso y Ensenada).
El proyecto partió de la selección de una muestra
probabilística proporcional por conglomerados
polietápico–IC: 95%, error proporcional global +/-1,55%- de
instituciones educativas de nivel inicial, primario y
secundario (niños, niñas o adolescentes de entre 3 y 17
años) – IC: 95%, error proporcional nivel inicial: +/-3,4%,
nivel primario: +/-2,3% y nivel secundario: +/- 2,7% - del
ámbito público y privado del agregado urbano de los
distritos de La Plata, Berisso y Ensenada (de la provincia de
Buenos Aires, Argentina). En esta tarea, se abordaron
proporcionalmente 101 establecimientos educativos /
escuelas (22 de nivel inicial, 45 de nivel primario y 34 de
nivel secundario; 63 de orden público y 38 de orden
INTRODUCCIÓN
La pandemia producida por el virus Sars-Cov2, que se inició
en el año 2019 en la región de Wuhan (China) y se dispersó
a nivel mundial, obligó a que la mayoría de los países
generase medidas de aislamiento para evitar su
propagación. En esa línea, el Estado argentino emitió un
decreto de necesidad y urgencia que declaraba el
Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO)(1). En
los primeros 10 días, las medidas se aplicaron en todo el
territorio nacional y luego cada provincia o ciudad lo hizo
adecuándolas de acuerdo con criterios epidemiológicos.
El ASPO no permitía la circulación de aquellas personas que
no desempeñasen trabajos de carácter esencial (personal
sanitario, seguridad, etc.), de allí que gran parte de la
población debió permanecer en sus hogares, implicando
cambios en sus estilos de vida cotidiana, entre ellos, la
alimentación y la actividad física.
Numerosos estudios señalaron cómo las precauciones
adoptadas para mitigar los contagios y los efectos de la
pandemia que se fueron sucediendo, llevaron a la alteración
de los entornos alimentarios en todo el mundo.(2-4)
En Argentina en particular, los hábitos alimentarios previos
al ASPO mostraban como tendencia el consumo de
alimentos ultra procesados, ricos en grasas, sodio y azúcares
refinados y el escaso consumo de verduras y frutas.(5)
Asimismo, estudios realizados en hogares vulnerables del
país durante el ASPO, indican un incremento de la
inseguridad alimentaria.(6) En el contexto pandémico, las
mayores dificultades económicas para acceder a alimentos
recomendados (grupo que registra un elevado costo en
comparación a los no recomendados)(7) como así también
la reducción de la actividad física, pudieron generar niveles
más altos de sobrepeso y obesidad. (8)
El análisis que se presenta está enmarcado en un
proyecto más amplio denominado “Estado de situación
del Bienestar Infantil, Condiciones de Vida de los
Hogares y Cuidados frente al Aislamiento Social
Preventivo y Obligatorio por COVID-19 en La Plata,
Berisso y Ensenada, Provincia de Buenos Aires,
Argentina. 2020-2021”, aprobado y financiado por el
“Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de
las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19”, del
Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación.
El presente estudio propone conocer los efectos en los
hábitos alimentarios y de actividad física de los niños, niñas
y adolescentes (NNyA) durante el ASPO por la pandemia
por COVID-19, asumiendo diferencias en los distintos
grupos etarios ligadas a la mayor o menor autonomía para
gestionar la realización de tales actividades.
privado). Se obtuvieron un total de 4.008 encuestas, la
mayoría respondidas de forma on line.
Los resultados de este estudio se derivan de un
cuestionario más amplio denominado ENCAI (Encuesta
sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia), que
abarcaba diversas áreas relacionadas con la situación de los
hogares durante la pandemia de COVID-19. El cuestionario
incluía preguntas de opción múltiple sobre la valoración de
las normativas e información respecto al COVID, las
preocupaciones y prácticas de cuidado, el contexto
hogareño, los programas de protección social, la
organización doméstica y la vida cotidiana, la salud, los
aspectos psicosociales y emocionales, la alimentación, la
recreación, la educación y la actividad física.
En particular, este trabajo se centró en las preguntas
relacionadas con las características sociodemográficas de
los participantes (género, edad, residencia, nivel de
estudios), las pautas alimentarias (volumen de la ingesta,
consumo de alimentos recomendados y no
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
recomendados), la actividad física (frecuencia, duración e
intensidad) y la percepción del peso de los hijos e hijas. Con
el objetivo de comparar el impacto del aislamiento social
preventivo y obligatorio (ASPO), las preguntas se
formularon con una temporalidad que permitió comparar
las respuestas previas y durante el ASPO, así como las
modificaciones en los hábitos durante el mismo
Cabe destacar que los indicadores están apoyados en el
acervo de conocimientos y experiencia de investigación
que presenta el Centro de Estudios en Nutrición y
Desarrolla Infantil de la Comisión de Investigaciones
Científicas de la Provincia de Buenos Aires lugar de
anclaje del proyecto antes mencionado- a través de sus
diferentes líneas de investigación y publicaciones
asociadas. La herramienta fue elaborada, probada y
validada en el marco de las pruebas piloto diseñadas ad
hoc, que incluyeron ensayos preliminares sobre un grupo
reducido de personas, destinados a evaluar la pertinencia,
comprensión y efectividad de los indicadores en el
contexto específico de la población estudiada.
Los resultados se describen a partir de los valores medios.
Con base en la consideración del nivel de escolaridad como
variable independiente, en el análisis descriptivo e
inferencial de las variables cuantitativas discretas, se
utilizó el chi cuadrado como método estadístico, tomando
como valor para la diferencia estadística p < 0,005.
El proceso de análisis se realizó utilizando como soporte el
paquete estadístico SPSS (v24, IBM corp.).
RESULTADOS
En la tabla 1 se presentan las características sociodemográficas
de las y los respondentes. La mayoría fueron madres (88%),
con nivel de instrucción concentrado en secundaria completa,
superior completo e incompleto (74,5%).
Los hogares estaban integrados en promedio por 4,4
personas y el principal sostén del hogar estaba trabajando
(79,4%). Un tercio percibía la Asignación Universal por
Hijo (AUH) 1 .
ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA
En este apartado se mostrarán las características de la
alimentación en base a la frecuencia de comidas
principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena)
realizadas y los consumos de alimentos fuera de las
comidas principales (picoteo). Con relación a la actividad
física se evaluó frecuencia y variación respecto a la
realizada antes del ASPO (Tabla 2) y diferencias según las
posibilidades ofrecidas por el tipo de vivienda.
En cuanto a la alimentación general se registró que el
60,8% de NNyA realizaban las cuatro comidas principales,
y la adherencia a este hábito disminuye a medida que
aumenta el nivel de escolaridad. En este sentido, esta
práctica se registró en el 73,4% de los niños/as que
asistían al nivel inicial, 64,8% del primario y descendió al
47,2% en los del secundario.
A partir de la pregunta sobre si los NNyA mantuvieron el
mismo volumen de alimentos antes y durante el ASPO, se
observó que la mayoría mantuvo o incrementó la cantidad
consumida (46% y 47%, respectivamente). Este
incremento se refiere a un aumento en el tamaño de las
porciones o en la frecuencia de las comidas a lo largo del
día. En particular, el mayor incremento en el consumo se
Tabla 2. Hábitos alimentarios y de actividad física durante el ASPO según nivel de escolaridad de NNyA
dio entre los estudiantes de nivel primario (54,3%),
mientras que los de nivel inicial fueron quienes
mayoritariamente mantuvieron su ingesta (53,6%). En
cuanto a la calidad de los alimentos —entendida como la
elección de opciones más saludables y menos
procesadas—, la mayoría indicó que esta se mantuvo,
especialmente en el nivel inicial, seguido por el nivel
secundario y primario (67,9%, 59,9% y 59,3%,
respectivamente).
Por otro lado, se observa que el 75,1% “picoteó” (ingesta
de alimentos entre comidas) con un rango que va del
71,3% al 77,3%, registrándose su mayor frecuencia en
niños y niñas del nivel primario.
Cabe destacar que no sólo fue el grupo que más “picoteo
realizaba, sino también fue el que mayor incrementó este
hábito durante el ASPO (61%), seguido por el de nivel
secundario (51,2%), con un menor incremento en el de
nivel inicial (47,4%).
En relación con la actividad física, el 59,5% de los NNyA la
realizó durante el ASPO, mostrando una tendencia
decreciente a medida que aumenta el nivel de escolaridad.
La realización de actividad física no guarda relación con la
disponibilidad de espacios al aire libre en la vivienda
(Tabla 3). En este sentido, el 61,2% de los NNyA que
disponían de patio, terraza o balcón realizaron actividad
física, siendo similar la proporción de quienes no poseían
en sus viviendas de tales espacios: 58,7%. La inactividad
física estuvo ligada principalmente en el 42% de los NNyA
en la utilización de dispositivos electrónicos.
Con relación a los cambios en la realización de actividad
física durante el ASPO (Tabla 4), disminuyó en el 66,1% de
los NNyA respecto de la que practicaban habitualmente
previamente. Esto se observó principalmente en los de
nivel secundario (78,9%), seguidos por un 67% de
disminución en los de nivel primario y en mucha menor
medida en los del inicial (44,5%).
Como es sabido, los hábitos alimentarios y de actividad
física se reflejan en el peso corporal. En este sentido, y sin
pretensiones de ofrecer un diagnóstico del estado
nutricional , a continuación expondremos la percepción de
las y los respondentes sobre cambios en el peso corporal
de sus hijas e hijos durante el ASPO.
PERCEPCIÓN DEL PESO CORPORAL
El 49,5% percibque su hijo/a mantuvo el peso durante el
ASPO, un 40,1% que aumentó de peso y el 5,2% que lo
disminuyó. En el desagregado por nivel de escolaridad se
observan diferencias significativas (chi: 179,05; p: 0,000):
el incremento es mayor en quienes asistían al nivel
primario (48,1%) y en quienes asistían al nivel secundario
el descenso de peso fue percibido en mayor proporción
(10,3%) (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los resultados expuestos en el presente trabajo permiten
una aproximación al conocimiento de hábitos
alimentarios y de actividad física de NNyA residentes en
hogares urbanos durante el ASPO y del impacto
diferencial del mismo en diferentes grupos de edad.
Como muestran estudios previos, uno de los mayores
inconvenientes del ASPO fue el incremento en la inequidad
socioeconómica, afectando la estabilidad en el acceso a
alimentos. (9,10) En particular, el estudio de Ortale, Santos
y Ravazzoli, realizado sobre la misma muestra poblacional
que este trabajo, reporta que la estabilidad de la cantidad y
calidad de los alimentos consumidos durante el aislamiento
fue menor en los hogares que reciben AUH, con una alta
disponibilidad de alimentos ultraprocesados.10 Aunque
nuestros resultados no discriminan entre estos grupos, los
hallazgos de Ortale y colaboradores ayudan a
contextualizar el impacto socioeconómico en los bitos
alimentarios durante el ASPO.
Las diferencias observadas aquí vinculadas a los grupos
de edad muestran que la realización de las cuatro comidas
principales (llevadas a cabo por el 60% del conjunto),
disminuía conforme avanzaba el nivel de escolaridad. Es
plausible que la mayor autonomía de los adolescentes en
su alimentación se corresponda también a la que rige
otros hábitos como por ejemplo los relacionados con el
sueño (dormían más y/o en horarios desplazados de las
rutinas cotidianas). (11)
La disminución de las actividades habituales, la baja
interacción social provocada por el ASPO, predispusieron
a los NNyA a emociones como tristeza, miedo o enojo que
aumentan la probabilidad de alterar la ingesta diaria. (12,
13) Un estudio realizado por García y otros registró que el
39,4% de la población encuestada presentó síntomas de
ansiedad durante el ASPO, donde un 26,7% refircomer
por ese motivo. (14)
Esa razón podría estar explicando que casi la mitad
(47,8%) de los NNyA había aumentado la cantidad de
comida consumida durante el ASPO, manteniendo en su
mayoría la misma calidad que antes del ASPO.
Por otro lado, tres cuartas partes (75,1%) picoteaba entre
comidas, registrándose s habitualmente en el grupo
que asistía al nivel primario. Esta práctica y el aumento de
la cantidad de las comidas podría vincularse a la actitud
en muchos hogares de evitar sobrecargar a NNyA con
exigencias o control de hábitos alimentarios,
interpretando que ese laissez faire contribuiría a mitigar la
ansiedad y/o el aburrimiento. (15)
Durante el ASPO, además de la restricción de circulación
debido a las normativas sanitarias y las medidas de
autocuidado, los gimnasios y clubes permanecieron
cerrados, y los espacios públicos para realizar actividad
física fueron escasos. Según nuestros resultados, la
realización de actividad física durante el ASPO disminuyó
en comparación con el periodo previo, pasando del 66,1%
al 59,5%, siendo reemplazada por más horas de pantalla
en el 42%. En nuestros resultados, este reemplazo de
actividad física por uso de dispositivos electrónicos
también se observa en estudios previos, como el de
Aliano y otros, quienes identificaron una disminución
similar en la actividad física, especialmente en
estudiantes de los últimos años del nivel primario. (16) Un
estudio realizado por Sinisterra-Loaiza reportó que el
67% de los encuestados se mantuvo activo durante el
confinamiento, aunque el 85% indicó que su nivel de
actividad física fue menor que antes del confinamiento.
(17) Asimismo, otro estudio señaló una disminución en el
tiempo dedicado a actividades deportivas, mientras que
el tiempo de pantalla aumentó en promedio a 4,85
horas/día. (18)
Con relación al peso corporal de los NNyA según las y los
respondentes, el 40,1% percibió aumento de peso en su
hijo o hija, percepción más acentuada en el grupo de los
que concurrían al nivel primario. La percepción de
descenso de peso, presente en una minoría, fue sin
embargo mayor con relación a quienes asistían al nivel
secundario.
El ASPO decretado durante la pandemia por COVID-19 fue
una medida necesaria para evitar la trasmisión del virus.
Sin embargo, según la información obtenida, la misma
generó cambios de distinto tipo y magnitud en los hábitos
de alimentación y disminución de la actividad física. Esta
situación se identificó especialmente en los niños y niñas
que asistían al nivel primario, quienes transitaban la
situación de estrés que con desbordes injustificados,
dificultad para concentrarse en las actividades, (19) en
una situación intermedia entre el mayor control y
dependencia de los adultos de quienes estaban en el nivel
inicial (menos conscientes tal vez de los riesgos y menos
afectados en sus rutinas), y entre quienes asistían al nivel
secundario, con hábitos afectados y resueltos con mayor
autonomía.
RELEVANCIA PARA POLÍTICAS
E INTERVENCIONES SANITARIAS
Teniendo en cuenta la elevada prevalencia de sobrepeso y
obesidad en Argentina (20, 21) y que las desigualdades
socioeconómicas aumentaron durante el ASPO y la
posterior flexibilización de las restricciones, es
fundamental reflexionar sobre cómo estos cambios han
impactado la incidencia del exceso de peso. Si bien la
pandemia quedó atrás, las secuelas sobre la salud y los
hábitos de la población, especialmente en niños, niñas y
adolescentes (NNyA), persisten y demandan una
respuesta sostenida en el tiempo.
Los resultados de este estudio aportan evidencia
relevante para fortalecer políticas actuales orientadas a la
promoción de hábitos saludables y la prevención del
exceso de peso. Estos hallazgos pueden ser útiles para: a)
refinar intervenciones en escuelas, centros de salud y
programas gubernamentales, con un enfoque en la
integración de actividades físicas y estrategias de
educación alimentaria; b) capitalizar las lecciones del
impacto del COVID-19, reforzando programas de
prevención ante futuros eventos disruptivos que podrían
agravar la situación nutricional; c) asegurar la
sostenibilidad de políticas de promoción de la salud a
largo plazo, evitando que las brechas generadas por el
contexto pandémico se perpetúen.
La evidencia generada en este estudio puede guiar
decisiones que consoliden estrategias ya implementadas,
ajustando aquellas que hayan demostrado ser menos
eficaces. Además, sirve como base para diseñar políticas
futuras que, más allá de mitigar las secuelas de la
pandemia, fomenten entornos saludables, previniendo
las Enfermedades Crónicas No Transmisibles en NNyA y
promoviendo un desarrollo integral en todas las etapas de
la infancia y la adolescencia.
FUENTE DE FINANCIAMIENTO
Programa de articulación y fortalecimiento federal de las
capacidades en ciencia y tecnología COVID-19. Título del
Proyecto: “Condiciones de vida de los hogares y cuidados
frente al aislamiento social preventivo y obligatorio por
COVID-19 en La Plata, Berisso y Ensenada. Estado de
situación del bienestar infantil y propuestas. Directora:
Dra. Susana Ortale. Identificación de proyecto: BUE 35.
Resolución de Adjudicación N° 170/2020. Anexo
IF-2020-37418385-APN-SSFCTEI#MCT
Número de registro de investigación: IS003987
El autor no manifiesta conflictos de interés.
Fuente: Elaboración propia en base a datos relevados de la Encuesta sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia realizada en La
Plata, Berisso y Ensenada durante el año 2020.
Nivel Total Valor p
Inicial Primaria Secundaria
Realización de la 4
comidas principales 635 1166 634 2435 p< 0,000
73,40% 64,80% 47,20% 60,80%
No 230 634 708 1572
26,60% 35,20% 52,80% 39,20%
Picoteo entre comidas 660 1392 956 3008 p= 0,0014
76,30% 77,30% 71,30% 75,10%
No 187 395 360 942
21,60% 21,90% 26,80% 23,50%
Realización de
actividad física 637 1124 625 2386 p< 0,000
73,60% 62,40% 46,60% 59,50%
MATERIALES Y MÉTODOS
Se desarrolló un estudio observacional, exploratorio, de
corte transversal. Para la recolección de los datos se usó
una encuesta autoadministrada, semiestructurada dirigida
a hogares (en soporte digital y en papel) sobre una
muestra representativa (probabilística proporcional por
conglomerados) de escuelas estatales y privadas del
aglomerado Gran La Plata (La Plata, Berisso y Ensenada).
El proyecto partió de la selección de una muestra
probabilística proporcional por conglomerados
polietápico–IC: 95%, error proporcional global +/-1,55%- de
instituciones educativas de nivel inicial, primario y
secundario (niños, niñas o adolescentes de entre 3 y 17
años) – IC: 95%, error proporcional nivel inicial: +/-3,4%,
nivel primario: +/-2,3% y nivel secundario: +/- 2,7% - del
ámbito público y privado del agregado urbano de los
distritos de La Plata, Berisso y Ensenada (de la provincia de
Buenos Aires, Argentina). En esta tarea, se abordaron
proporcionalmente 101 establecimientos educativos /
escuelas (22 de nivel inicial, 45 de nivel primario y 34 de
nivel secundario; 63 de orden público y 38 de orden
INTRODUCCIÓN
La pandemia producida por el virus Sars-Cov2, que se inició
en el año 2019 en la región de Wuhan (China) y se dispersó
a nivel mundial, obligó a que la mayoría de los países
generase medidas de aislamiento para evitar su
propagación. En esa línea, el Estado argentino emitió un
decreto de necesidad y urgencia que declaraba el
Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO)(1). En
los primeros 10 días, las medidas se aplicaron en todo el
territorio nacional y luego cada provincia o ciudad lo hizo
adecuándolas de acuerdo con criterios epidemiológicos.
El ASPO no permitía la circulación de aquellas personas que
no desempeñasen trabajos de carácter esencial (personal
sanitario, seguridad, etc.), de allí que gran parte de la
población debió permanecer en sus hogares, implicando
cambios en sus estilos de vida cotidiana, entre ellos, la
alimentación y la actividad física.
Numerosos estudios señalaron cómo las precauciones
adoptadas para mitigar los contagios y los efectos de la
pandemia que se fueron sucediendo, llevaron a la alteración
de los entornos alimentarios en todo el mundo.(2-4)
En Argentina en particular, los hábitos alimentarios previos
al ASPO mostraban como tendencia el consumo de
alimentos ultra procesados, ricos en grasas, sodio y azúcares
refinados y el escaso consumo de verduras y frutas.(5)
Asimismo, estudios realizados en hogares vulnerables del
país durante el ASPO, indican un incremento de la
inseguridad alimentaria.(6) En el contexto pandémico, las
mayores dificultades económicas para acceder a alimentos
recomendados (grupo que registra un elevado costo en
comparación a los no recomendados)(7) como así también
la reducción de la actividad física, pudieron generar niveles
más altos de sobrepeso y obesidad. (8)
El análisis que se presenta está enmarcado en un
proyecto más amplio denominado “Estado de situación
del Bienestar Infantil, Condiciones de Vida de los
Hogares y Cuidados frente al Aislamiento Social
Preventivo y Obligatorio por COVID-19 en La Plata,
Berisso y Ensenada, Provincia de Buenos Aires,
Argentina. 2020-2021”, aprobado y financiado por el
“Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de
las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19”, del
Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación.
El presente estudio propone conocer los efectos en los
hábitos alimentarios y de actividad física de los niños, niñas
y adolescentes (NNyA) durante el ASPO por la pandemia
por COVID-19, asumiendo diferencias en los distintos
grupos etarios ligadas a la mayor o menor autonomía para
gestionar la realización de tales actividades.
privado). Se obtuvieron un total de 4.008 encuestas, la
mayoría respondidas de forma on line.
Los resultados de este estudio se derivan de un
cuestionario más amplio denominado ENCAI (Encuesta
sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia), que
abarcaba diversas áreas relacionadas con la situación de los
hogares durante la pandemia de COVID-19. El cuestionario
incluía preguntas de opción múltiple sobre la valoración de
las normativas e información respecto al COVID, las
preocupaciones y prácticas de cuidado, el contexto
hogareño, los programas de protección social, la
organización doméstica y la vida cotidiana, la salud, los
aspectos psicosociales y emocionales, la alimentación, la
recreación, la educación y la actividad física.
En particular, este trabajo se centró en las preguntas
relacionadas con las características sociodemográficas de
los participantes (género, edad, residencia, nivel de
estudios), las pautas alimentarias (volumen de la ingesta,
consumo de alimentos recomendados y no
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
recomendados), la actividad física (frecuencia, duración e
intensidad) y la percepción del peso de los hijos e hijas. Con
el objetivo de comparar el impacto del aislamiento social
preventivo y obligatorio (ASPO), las preguntas se
formularon con una temporalidad que permitió comparar
las respuestas previas y durante el ASPO, así como las
modificaciones en los hábitos durante el mismo
Cabe destacar que los indicadores están apoyados en el
acervo de conocimientos y experiencia de investigación
que presenta el Centro de Estudios en Nutrición y
Desarrolla Infantil de la Comisión de Investigaciones
Científicas de la Provincia de Buenos Aires lugar de
anclaje del proyecto antes mencionado- a través de sus
diferentes líneas de investigación y publicaciones
asociadas. La herramienta fue elaborada, probada y
validada en el marco de las pruebas piloto diseñadas ad
hoc, que incluyeron ensayos preliminares sobre un grupo
reducido de personas, destinados a evaluar la pertinencia,
comprensión y efectividad de los indicadores en el
contexto específico de la población estudiada.
Los resultados se describen a partir de los valores medios.
Con base en la consideración del nivel de escolaridad como
variable independiente, en el análisis descriptivo e
inferencial de las variables cuantitativas discretas, se
utilizó el chi cuadrado como método estadístico, tomando
como valor para la diferencia estadística p < 0,005.
El proceso de análisis se realizó utilizando como soporte el
paquete estadístico SPSS (v24, IBM corp.).
RESULTADOS
En la tabla 1 se presentan las características sociodemográficas
de las y los respondentes. La mayoría fueron madres (88%),
con nivel de instrucción concentrado en secundaria completa,
superior completo e incompleto (74,5%).
Los hogares estaban integrados en promedio por 4,4
personas y el principal sostén del hogar estaba trabajando
(79,4%). Un tercio percibía la Asignación Universal por
Hijo (AUH) 1 .
ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA
En este apartado se mostrarán las características de la
alimentación en base a la frecuencia de comidas
principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena)
realizadas y los consumos de alimentos fuera de las
comidas principales (picoteo). Con relación a la actividad
física se evaluó frecuencia y variación respecto a la
realizada antes del ASPO (Tabla 2) y diferencias según las
posibilidades ofrecidas por el tipo de vivienda.
En cuanto a la alimentación general se registró que el
60,8% de NNyA realizaban las cuatro comidas principales,
y la adherencia a este hábito disminuye a medida que
aumenta el nivel de escolaridad. En este sentido, esta
práctica se registró en el 73,4% de los niños/as que
asistían al nivel inicial, 64,8% del primario y descendió al
47,2% en los del secundario.
A partir de la pregunta sobre si los NNyA mantuvieron el
mismo volumen de alimentos antes y durante el ASPO, se
observó que la mayoría mantuvo o incrementó la cantidad
consumida (46% y 47%, respectivamente). Este
incremento se refiere a un aumento en el tamaño de las
porciones o en la frecuencia de las comidas a lo largo del
día. En particular, el mayor incremento en el consumo se
Tabla 3. Realización de actividad física durante el ASPO de acuerdo con la vivienda con espacio al aire libre
dio entre los estudiantes de nivel primario (54,3%),
mientras que los de nivel inicial fueron quienes
mayoritariamente mantuvieron su ingesta (53,6%). En
cuanto a la calidad de los alimentos —entendida como la
elección de opciones más saludables y menos
procesadas—, la mayoría indicó que esta se mantuvo,
especialmente en el nivel inicial, seguido por el nivel
secundario y primario (67,9%, 59,9% y 59,3%,
respectivamente).
Por otro lado, se observa que el 75,1% “picoteó” (ingesta
de alimentos entre comidas) con un rango que va del
71,3% al 77,3%, registrándose su mayor frecuencia en
niños y niñas del nivel primario.
Cabe destacar que no sólo fue el grupo que más “picoteo
realizaba, sino también fue el que mayor incrementó este
hábito durante el ASPO (61%), seguido por el de nivel
secundario (51,2%), con un menor incremento en el de
nivel inicial (47,4%).
En relación con la actividad física, el 59,5% de los NNyA la
realizó durante el ASPO, mostrando una tendencia
decreciente a medida que aumenta el nivel de escolaridad.
La realización de actividad física no guarda relación con la
disponibilidad de espacios al aire libre en la vivienda
(Tabla 3). En este sentido, el 61,2% de los NNyA que
disponían de patio, terraza o balcón realizaron actividad
física, siendo similar la proporción de quienes no poseían
en sus viviendas de tales espacios: 58,7%. La inactividad
física estuvo ligada principalmente en el 42% de los NNyA
en la utilización de dispositivos electrónicos.
Con relación a los cambios en la realización de actividad
física durante el ASPO (Tabla 4), disminuyó en el 66,1% de
los NNyA respecto de la que practicaban habitualmente
previamente. Esto se observó principalmente en los de
nivel secundario (78,9%), seguidos por un 67% de
disminución en los de nivel primario y en mucha menor
medida en los del inicial (44,5%).
Como es sabido, los hábitos alimentarios y de actividad
física se reflejan en el peso corporal. En este sentido, y sin
pretensiones de ofrecer un diagnóstico del estado
nutricional , a continuación expondremos la percepción de
las y los respondentes sobre cambios en el peso corporal
de sus hijas e hijos durante el ASPO.
PERCEPCIÓN DEL PESO CORPORAL
El 49,5% percibque su hijo/a mantuvo el peso durante el
ASPO, un 40,1% que aumentó de peso y el 5,2% que lo
disminuyó. En el desagregado por nivel de escolaridad se
observan diferencias significativas (chi: 179,05; p: 0,000):
el incremento es mayor en quienes asistían al nivel
primario (48,1%) y en quienes asistían al nivel secundario
el descenso de peso fue percibido en mayor proporción
(10,3%) (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los resultados expuestos en el presente trabajo permiten
una aproximación al conocimiento de hábitos
alimentarios y de actividad física de NNyA residentes en
hogares urbanos durante el ASPO y del impacto
diferencial del mismo en diferentes grupos de edad.
Como muestran estudios previos, uno de los mayores
inconvenientes del ASPO fue el incremento en la inequidad
socioeconómica, afectando la estabilidad en el acceso a
alimentos. (9,10) En particular, el estudio de Ortale, Santos
y Ravazzoli, realizado sobre la misma muestra poblacional
que este trabajo, reporta que la estabilidad de la cantidad y
calidad de los alimentos consumidos durante el aislamiento
fue menor en los hogares que reciben AUH, con una alta
disponibilidad de alimentos ultraprocesados.10 Aunque
nuestros resultados no discriminan entre estos grupos, los
hallazgos de Ortale y colaboradores ayudan a
contextualizar el impacto socioeconómico en los bitos
alimentarios durante el ASPO.
Las diferencias observadas aquí vinculadas a los grupos
de edad muestran que la realización de las cuatro comidas
principales (llevadas a cabo por el 60% del conjunto),
disminuía conforme avanzaba el nivel de escolaridad. Es
plausible que la mayor autonomía de los adolescentes en
su alimentación se corresponda también a la que rige
otros hábitos como por ejemplo los relacionados con el
sueño (dormían más y/o en horarios desplazados de las
rutinas cotidianas). (11)
La disminución de las actividades habituales, la baja
interacción social provocada por el ASPO, predispusieron
a los NNyA a emociones como tristeza, miedo o enojo que
aumentan la probabilidad de alterar la ingesta diaria. (12,
13) Un estudio realizado por García y otros registró que el
39,4% de la población encuestada presentó síntomas de
ansiedad durante el ASPO, donde un 26,7% refircomer
por ese motivo. (14)
Esa razón podría estar explicando que casi la mitad
(47,8%) de los NNyA había aumentado la cantidad de
comida consumida durante el ASPO, manteniendo en su
mayoría la misma calidad que antes del ASPO.
Por otro lado, tres cuartas partes (75,1%) picoteaba entre
comidas, registrándose s habitualmente en el grupo
que asistía al nivel primario. Esta práctica y el aumento de
la cantidad de las comidas podría vincularse a la actitud
en muchos hogares de evitar sobrecargar a NNyA con
exigencias o control de hábitos alimentarios,
interpretando que ese laissez faire contribuiría a mitigar la
ansiedad y/o el aburrimiento. (15)
Durante el ASPO, además de la restricción de circulación
debido a las normativas sanitarias y las medidas de
autocuidado, los gimnasios y clubes permanecieron
cerrados, y los espacios públicos para realizar actividad
física fueron escasos. Según nuestros resultados, la
realización de actividad física durante el ASPO disminuyó
en comparación con el periodo previo, pasando del 66,1%
al 59,5%, siendo reemplazada por más horas de pantalla
en el 42%. En nuestros resultados, este reemplazo de
actividad física por uso de dispositivos electrónicos
también se observa en estudios previos, como el de
Aliano y otros, quienes identificaron una disminución
similar en la actividad física, especialmente en
estudiantes de los últimos años del nivel primario. (16) Un
estudio realizado por Sinisterra-Loaiza reportó que el
67% de los encuestados se mantuvo activo durante el
confinamiento, aunque el 85% indicó que su nivel de
actividad física fue menor que antes del confinamiento.
(17) Asimismo, otro estudio señaló una disminución en el
tiempo dedicado a actividades deportivas, mientras que
el tiempo de pantalla aumentó en promedio a 4,85
horas/día. (18)
Con relación al peso corporal de los NNyA según las y los
respondentes, el 40,1% percibió aumento de peso en su
hijo o hija, percepción más acentuada en el grupo de los
que concurrían al nivel primario. La percepción de
descenso de peso, presente en una minoría, fue sin
embargo mayor con relación a quienes asistían al nivel
secundario.
El ASPO decretado durante la pandemia por COVID-19 fue
una medida necesaria para evitar la trasmisión del virus.
Sin embargo, según la información obtenida, la misma
generó cambios de distinto tipo y magnitud en los hábitos
de alimentación y disminución de la actividad física. Esta
situación se identificó especialmente en los niños y niñas
que asistían al nivel primario, quienes transitaban la
situación de estrés que con desbordes injustificados,
dificultad para concentrarse en las actividades, (19) en
una situación intermedia entre el mayor control y
dependencia de los adultos de quienes estaban en el nivel
inicial (menos conscientes tal vez de los riesgos y menos
afectados en sus rutinas), y entre quienes asistían al nivel
secundario, con hábitos afectados y resueltos con mayor
autonomía.
RELEVANCIA PARA POLÍTICAS
E INTERVENCIONES SANITARIAS
Teniendo en cuenta la elevada prevalencia de sobrepeso y
obesidad en Argentina (20, 21) y que las desigualdades
socioeconómicas aumentaron durante el ASPO y la
posterior flexibilización de las restricciones, es
fundamental reflexionar sobre cómo estos cambios han
impactado la incidencia del exceso de peso. Si bien la
pandemia quedó atrás, las secuelas sobre la salud y los
hábitos de la población, especialmente en niños, niñas y
adolescentes (NNyA), persisten y demandan una
respuesta sostenida en el tiempo.
Los resultados de este estudio aportan evidencia
relevante para fortalecer políticas actuales orientadas a la
promoción de hábitos saludables y la prevención del
exceso de peso. Estos hallazgos pueden ser útiles para: a)
refinar intervenciones en escuelas, centros de salud y
programas gubernamentales, con un enfoque en la
integración de actividades físicas y estrategias de
educación alimentaria; b) capitalizar las lecciones del
impacto del COVID-19, reforzando programas de
prevención ante futuros eventos disruptivos que podrían
agravar la situación nutricional; c) asegurar la
sostenibilidad de políticas de promoción de la salud a
largo plazo, evitando que las brechas generadas por el
contexto pandémico se perpetúen.
La evidencia generada en este estudio puede guiar
decisiones que consoliden estrategias ya implementadas,
ajustando aquellas que hayan demostrado ser menos
eficaces. Además, sirve como base para diseñar políticas
futuras que, más allá de mitigar las secuelas de la
pandemia, fomenten entornos saludables, previniendo
las Enfermedades Crónicas No Transmisibles en NNyA y
promoviendo un desarrollo integral en todas las etapas de
la infancia y la adolescencia.
FUENTE DE FINANCIAMIENTO
Programa de articulación y fortalecimiento federal de las
capacidades en ciencia y tecnología COVID-19. Título del
Proyecto: “Condiciones de vida de los hogares y cuidados
frente al aislamiento social preventivo y obligatorio por
COVID-19 en La Plata, Berisso y Ensenada. Estado de
situación del bienestar infantil y propuestas. Directora:
Dra. Susana Ortale. Identificación de proyecto: BUE 35.
Resolución de Adjudicación N° 170/2020. Anexo
IF-2020-37418385-APN-SSFCTEI#MCT
Número de registro de investigación: IS003987
El autor no manifiesta conflictos de interés.
Fuente: Elaboración propia en base a datos relevados de la Encuesta sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia realizada en La
Plata, Berisso y Ensenada durante el año 2020.
Fuente: Elaboración propia en base a datos relevados de la Encuesta sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia realizada en La
Plata, Berisso y Ensenada durante el año 2020.
Tabla 4. Cambios en la realización de actividad física durante el ASPO según nivel de escolaridad de NNyA
Vivienda con espacio al descubierto Total
No Ns/Nc
Realización de actividad física
durante el ASPO 904 1467 15 2386
61,20% 58,70% 51,70% 59,50%
No 551 997 12 1560
37,30% 39,90% 41,40% 38,90%
Ns/Nc 22 37 2 61
1,50% 1,50% 6,90% 1,50%
Total 1477 2501 29 4007
100,00% 100,00% 100,00% 100,00%
Nivel Total
Inicial Primaria Secundaria
Aumentó 200 173 93 466
23,10% 9,60% 6,90% 11,60%
Se mantuvo igual 262 367 153 782
30,30% 20,40% 11,40% 19,50%
Disminuyó 385 1206 1059 2650
44,50% 67,00% 78,90% 66,10%
Ns/Nc 19 55 37 111
2,20% 3,10% 2,80% 2,80%
Total 866 1801 1342 4009
100,00% 100,00% 100,00% 100,00%
MATERIALES Y MÉTODOS
Se desarrolló un estudio observacional, exploratorio, de
corte transversal. Para la recolección de los datos se usó
una encuesta autoadministrada, semiestructurada dirigida
a hogares (en soporte digital y en papel) sobre una
muestra representativa (probabilística proporcional por
conglomerados) de escuelas estatales y privadas del
aglomerado Gran La Plata (La Plata, Berisso y Ensenada).
El proyecto partió de la selección de una muestra
probabilística proporcional por conglomerados
polietápico–IC: 95%, error proporcional global +/-1,55%- de
instituciones educativas de nivel inicial, primario y
secundario (niños, niñas o adolescentes de entre 3 y 17
años) – IC: 95%, error proporcional nivel inicial: +/-3,4%,
nivel primario: +/-2,3% y nivel secundario: +/- 2,7% - del
ámbito público y privado del agregado urbano de los
distritos de La Plata, Berisso y Ensenada (de la provincia de
Buenos Aires, Argentina). En esta tarea, se abordaron
proporcionalmente 101 establecimientos educativos /
escuelas (22 de nivel inicial, 45 de nivel primario y 34 de
nivel secundario; 63 de orden público y 38 de orden
INTRODUCCIÓN
La pandemia producida por el virus Sars-Cov2, que se inició
en el año 2019 en la región de Wuhan (China) y se dispersó
a nivel mundial, obligó a que la mayoría de los países
generase medidas de aislamiento para evitar su
propagación. En esa línea, el Estado argentino emitió un
decreto de necesidad y urgencia que declaraba el
Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO)(1). En
los primeros 10 días, las medidas se aplicaron en todo el
territorio nacional y luego cada provincia o ciudad lo hizo
adecuándolas de acuerdo con criterios epidemiológicos.
El ASPO no permitía la circulación de aquellas personas que
no desempeñasen trabajos de carácter esencial (personal
sanitario, seguridad, etc.), de allí que gran parte de la
población debió permanecer en sus hogares, implicando
cambios en sus estilos de vida cotidiana, entre ellos, la
alimentación y la actividad física.
Numerosos estudios señalaron cómo las precauciones
adoptadas para mitigar los contagios y los efectos de la
pandemia que se fueron sucediendo, llevaron a la alteración
de los entornos alimentarios en todo el mundo.(2-4)
En Argentina en particular, los hábitos alimentarios previos
al ASPO mostraban como tendencia el consumo de
alimentos ultra procesados, ricos en grasas, sodio y azúcares
refinados y el escaso consumo de verduras y frutas.(5)
Asimismo, estudios realizados en hogares vulnerables del
país durante el ASPO, indican un incremento de la
inseguridad alimentaria.(6) En el contexto pandémico, las
mayores dificultades económicas para acceder a alimentos
recomendados (grupo que registra un elevado costo en
comparación a los no recomendados)(7) como así también
la reducción de la actividad física, pudieron generar niveles
más altos de sobrepeso y obesidad. (8)
El análisis que se presenta está enmarcado en un
proyecto más amplio denominado “Estado de situación
del Bienestar Infantil, Condiciones de Vida de los
Hogares y Cuidados frente al Aislamiento Social
Preventivo y Obligatorio por COVID-19 en La Plata,
Berisso y Ensenada, Provincia de Buenos Aires,
Argentina. 2020-2021”, aprobado y financiado por el
“Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de
las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19”, del
Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación.
El presente estudio propone conocer los efectos en los
hábitos alimentarios y de actividad física de los niños, niñas
y adolescentes (NNyA) durante el ASPO por la pandemia
por COVID-19, asumiendo diferencias en los distintos
grupos etarios ligadas a la mayor o menor autonomía para
gestionar la realización de tales actividades.
2 Ello requeriría, además, contar con información previa sobre el estado nutricional de la población a la que se hace referencia.
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
privado). Se obtuvieron un total de 4.008 encuestas, la
mayoría respondidas de forma on line.
Los resultados de este estudio se derivan de un
cuestionario más amplio denominado ENCAI (Encuesta
sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia), que
abarcaba diversas áreas relacionadas con la situación de los
hogares durante la pandemia de COVID-19. El cuestionario
incluía preguntas de opción múltiple sobre la valoración de
las normativas e información respecto al COVID, las
preocupaciones y prácticas de cuidado, el contexto
hogareño, los programas de protección social, la
organización doméstica y la vida cotidiana, la salud, los
aspectos psicosociales y emocionales, la alimentación, la
recreación, la educación y la actividad física.
En particular, este trabajo se centró en las preguntas
relacionadas con las características sociodemográficas de
los participantes (género, edad, residencia, nivel de
estudios), las pautas alimentarias (volumen de la ingesta,
consumo de alimentos recomendados y no
recomendados), la actividad física (frecuencia, duración e
intensidad) y la percepción del peso de los hijos e hijas. Con
el objetivo de comparar el impacto del aislamiento social
preventivo y obligatorio (ASPO), las preguntas se
formularon con una temporalidad que permitió comparar
las respuestas previas y durante el ASPO, así como las
modificaciones en los hábitos durante el mismo
Cabe destacar que los indicadores están apoyados en el
acervo de conocimientos y experiencia de investigación
que presenta el Centro de Estudios en Nutrición y
Desarrolla Infantil de la Comisión de Investigaciones
Científicas de la Provincia de Buenos Aires lugar de
anclaje del proyecto antes mencionado- a través de sus
diferentes líneas de investigación y publicaciones
asociadas. La herramienta fue elaborada, probada y
validada en el marco de las pruebas piloto diseñadas ad
hoc, que incluyeron ensayos preliminares sobre un grupo
reducido de personas, destinados a evaluar la pertinencia,
comprensión y efectividad de los indicadores en el
contexto específico de la población estudiada.
Los resultados se describen a partir de los valores medios.
Con base en la consideración del nivel de escolaridad como
variable independiente, en el análisis descriptivo e
inferencial de las variables cuantitativas discretas, se
utilizó el chi cuadrado como método estadístico, tomando
como valor para la diferencia estadística p < 0,005.
El proceso de análisis se realizó utilizando como soporte el
paquete estadístico SPSS (v24, IBM corp.).
RESULTADOS
En la tabla 1 se presentan las características sociodemográficas
de las y los respondentes. La mayoría fueron madres (88%),
con nivel de instrucción concentrado en secundaria completa,
superior completo e incompleto (74,5%).
Los hogares estaban integrados en promedio por 4,4
personas y el principal sostén del hogar estaba trabajando
(79,4%). Un tercio percibía la Asignación Universal por
Hijo (AUH) 1 .
ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA
En este apartado se mostrarán las características de la
alimentación en base a la frecuencia de comidas
principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena)
realizadas y los consumos de alimentos fuera de las
comidas principales (picoteo). Con relación a la actividad
física se evaluó frecuencia y variación respecto a la
realizada antes del ASPO (Tabla 2) y diferencias según las
posibilidades ofrecidas por el tipo de vivienda.
En cuanto a la alimentación general se registró que el
60,8% de NNyA realizaban las cuatro comidas principales,
y la adherencia a este hábito disminuye a medida que
aumenta el nivel de escolaridad. En este sentido, esta
práctica se registró en el 73,4% de los niños/as que
asistían al nivel inicial, 64,8% del primario y descendió al
47,2% en los del secundario.
A partir de la pregunta sobre si los NNyA mantuvieron el
mismo volumen de alimentos antes y durante el ASPO, se
observó que la mayoría mantuvo o incrementó la cantidad
consumida (46% y 47%, respectivamente). Este
incremento se refiere a un aumento en el tamaño de las
porciones o en la frecuencia de las comidas a lo largo del
día. En particular, el mayor incremento en el consumo se
Ds
Tabla 5. Percepción de cambios en el peso corporal durante el ASPO, según nivel de escolaridad de NNyA
dio entre los estudiantes de nivel primario (54,3%),
mientras que los de nivel inicial fueron quienes
mayoritariamente mantuvieron su ingesta (53,6%). En
cuanto a la calidad de los alimentos —entendida como la
elección de opciones más saludables y menos
procesadas—, la mayoría indicó que esta se mantuvo,
especialmente en el nivel inicial, seguido por el nivel
secundario y primario (67,9%, 59,9% y 59,3%,
respectivamente).
Por otro lado, se observa que el 75,1% “picoteó” (ingesta
de alimentos entre comidas) con un rango que va del
71,3% al 77,3%, registrándose su mayor frecuencia en
niños y niñas del nivel primario.
Cabe destacar que no sólo fue el grupo que más “picoteo
realizaba, sino también fue el que mayor incrementó este
hábito durante el ASPO (61%), seguido por el de nivel
secundario (51,2%), con un menor incremento en el de
nivel inicial (47,4%).
En relación con la actividad física, el 59,5% de los NNyA la
realizó durante el ASPO, mostrando una tendencia
decreciente a medida que aumenta el nivel de escolaridad.
La realización de actividad física no guarda relación con la
disponibilidad de espacios al aire libre en la vivienda
(Tabla 3). En este sentido, el 61,2% de los NNyA que
disponían de patio, terraza o balcón realizaron actividad
física, siendo similar la proporción de quienes no poseían
en sus viviendas de tales espacios: 58,7%. La inactividad
física estuvo ligada principalmente en el 42% de los NNyA
en la utilización de dispositivos electrónicos.
Con relación a los cambios en la realización de actividad
física durante el ASPO (Tabla 4), disminuyó en el 66,1% de
los NNyA respecto de la que practicaban habitualmente
previamente. Esto se observó principalmente en los de
nivel secundario (78,9%), seguidos por un 67% de
disminución en los de nivel primario y en mucha menor
medida en los del inicial (44,5%).
Como es sabido, los hábitos alimentarios y de actividad
física se reflejan en el peso corporal. En este sentido, y sin
pretensiones de ofrecer un diagnóstico del estado
nutricional , a continuación expondremos la percepción de
las y los respondentes sobre cambios en el peso corporal
de sus hijas e hijos durante el ASPO.
PERCEPCIÓN DEL PESO CORPORAL
El 49,5% percibió que su hijo/a mantuvo el peso durante el
ASPO, un 40,1% que aumentó de peso y el 5,2% que lo
disminuyó. En el desagregado por nivel de escolaridad se
observan diferencias significativas (chi: 179,05; p: 0,000):
el incremento es mayor en quienes asistían al nivel
primario (48,1%) y en quienes asistían al nivel secundario
el descenso de peso fue percibido en mayor proporción
(10,3%) (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los resultados expuestos en el presente trabajo permiten
una aproximación al conocimiento de hábitos
alimentarios y de actividad física de NNyA residentes en
hogares urbanos durante el ASPO y del impacto
diferencial del mismo en diferentes grupos de edad.
Como muestran estudios previos, uno de los mayores
inconvenientes del ASPO fue el incremento en la inequidad
socioeconómica, afectando la estabilidad en el acceso a
alimentos. (9,10) En particular, el estudio de Ortale, Santos
y Ravazzoli, realizado sobre la misma muestra poblacional
que este trabajo, reporta que la estabilidad de la cantidad y
calidad de los alimentos consumidos durante el aislamiento
fue menor en los hogares que reciben AUH, con una alta
disponibilidad de alimentos ultraprocesados.10 Aunque
nuestros resultados no discriminan entre estos grupos, los
hallazgos de Ortale y colaboradores ayudan a
contextualizar el impacto socioeconómico en los hábitos
alimentarios durante el ASPO.
Las diferencias observadas aquí vinculadas a los grupos
de edad muestran que la realización de las cuatro comidas
principales (llevadas a cabo por el 60% del conjunto),
disminuía conforme avanzaba el nivel de escolaridad. Es
plausible que la mayor autonomía de los adolescentes en
su alimentación se corresponda también a la que rige
otros hábitos como por ejemplo los relacionados con el
sueño (dormían más y/o en horarios desplazados de las
rutinas cotidianas). (11)
La disminución de las actividades habituales, la baja
interacción social provocada por el ASPO, predispusieron
a los NNyA a emociones como tristeza, miedo o enojo que
aumentan la probabilidad de alterar la ingesta diaria. (12,
13) Un estudio realizado por García y otros registró que el
39,4% de la población encuestada presentó síntomas de
ansiedad durante el ASPO, donde un 26,7% refirió comer
por ese motivo. (14)
Esa razón podría estar explicando que casi la mitad
(47,8%) de los NNyA había aumentado la cantidad de
comida consumida durante el ASPO, manteniendo en su
mayoría la misma calidad que antes del ASPO.
Por otro lado, tres cuartas partes (75,1%) picoteaba entre
comidas, registrándose s habitualmente en el grupo
que asistía al nivel primario. Esta práctica y el aumento de
la cantidad de las comidas podría vincularse a la actitud
en muchos hogares de evitar sobrecargar a NNyA con
exigencias o control de hábitos alimentarios,
interpretando que ese laissez faire contribuiría a mitigar la
ansiedad y/o el aburrimiento. (15)
Durante el ASPO, además de la restricción de circulación
debido a las normativas sanitarias y las medidas de
autocuidado, los gimnasios y clubes permanecieron
cerrados, y los espacios públicos para realizar actividad
física fueron escasos. Según nuestros resultados, la
realización de actividad física durante el ASPO disminuyó
en comparación con el periodo previo, pasando del 66,1%
al 59,5%, siendo reemplazada por más horas de pantalla
en el 42%. En nuestros resultados, este reemplazo de
actividad física por uso de dispositivos electrónicos
también se observa en estudios previos, como el de
Aliano y otros, quienes identificaron una disminución
similar en la actividad física, especialmente en
estudiantes de los últimos años del nivel primario. (16) Un
estudio realizado por Sinisterra-Loaiza reportó que el
67% de los encuestados se mantuvo activo durante el
confinamiento, aunque el 85% indicó que su nivel de
actividad física fue menor que antes del confinamiento.
(17) Asimismo, otro estudio señaló una disminución en el
tiempo dedicado a actividades deportivas, mientras que
el tiempo de pantalla aumentó en promedio a 4,85
horas/día. (18)
Con relación al peso corporal de los NNyA según las y los
respondentes, el 40,1% percibió aumento de peso en su
hijo o hija, percepción más acentuada en el grupo de los
que concurrían al nivel primario. La percepción de
descenso de peso, presente en una minoría, fue sin
embargo mayor con relación a quienes asistían al nivel
secundario.
El ASPO decretado durante la pandemia por COVID-19 fue
una medida necesaria para evitar la trasmisión del virus.
Sin embargo, según la información obtenida, la misma
generó cambios de distinto tipo y magnitud en los bitos
de alimentación y disminución de la actividad física. Esta
situación se identificó especialmente en los niños y niñas
que asistían al nivel primario, quienes transitaban la
situación de estrés que con desbordes injustificados,
dificultad para concentrarse en las actividades, (19) en
una situación intermedia entre el mayor control y
dependencia de los adultos de quienes estaban en el nivel
inicial (menos conscientes tal vez de los riesgos y menos
afectados en sus rutinas), y entre quienes asistían al nivel
secundario, con hábitos afectados y resueltos con mayor
autonomía.
RELEVANCIA PARA POLÍTICAS
E INTERVENCIONES SANITARIAS
Teniendo en cuenta la elevada prevalencia de sobrepeso y
obesidad en Argentina (20, 21) y que las desigualdades
socioeconómicas aumentaron durante el ASPO y la
posterior flexibilización de las restricciones, es
fundamental reflexionar sobre cómo estos cambios han
impactado la incidencia del exceso de peso. Si bien la
pandemia quedó atrás, las secuelas sobre la salud y los
hábitos de la población, especialmente en niños, niñas y
adolescentes (NNyA), persisten y demandan una
respuesta sostenida en el tiempo.
Los resultados de este estudio aportan evidencia
relevante para fortalecer políticas actuales orientadas a la
promoción de hábitos saludables y la prevención del
exceso de peso. Estos hallazgos pueden ser útiles para: a)
refinar intervenciones en escuelas, centros de salud y
programas gubernamentales, con un enfoque en la
integración de actividades físicas y estrategias de
educación alimentaria; b) capitalizar las lecciones del
impacto del COVID-19, reforzando programas de
prevención ante futuros eventos disruptivos que podrían
agravar la situación nutricional; c) asegurar la
sostenibilidad de políticas de promoción de la salud a
largo plazo, evitando que las brechas generadas por el
contexto pandémico se perpetúen.
La evidencia generada en este estudio puede guiar
decisiones que consoliden estrategias ya implementadas,
ajustando aquellas que hayan demostrado ser menos
eficaces. Además, sirve como base para diseñar políticas
futuras que, más allá de mitigar las secuelas de la
pandemia, fomenten entornos saludables, previniendo
las Enfermedades Crónicas No Transmisibles en NNyA y
promoviendo un desarrollo integral en todas las etapas de
la infancia y la adolescencia.
FUENTE DE FINANCIAMIENTO
Programa de articulación y fortalecimiento federal de las
capacidades en ciencia y tecnología COVID-19. Título del
Proyecto: “Condiciones de vida de los hogares y cuidados
frente al aislamiento social preventivo y obligatorio por
COVID-19 en La Plata, Berisso y Ensenada. Estado de
situación del bienestar infantil y propuestas. Directora:
Dra. Susana Ortale. Identificación de proyecto: BUE 35.
Resolución de Adjudicación N° 170/2020. Anexo
IF-2020-37418385-APN-SSFCTEI#MCT
Número de registro de investigación: IS003987
El autor no manifiesta conflictos de interés.
Nivel Total
Inicial Primaria Secundaria
Aumentó de peso 312 865 429 1606
36,10% 48,10% 31,90% 40,10%
Se mantuvo en el mismo peso 489 784 710 1983
56,50% 43,60% 52,90% 49,50%
Bajó de peso 16 57 139 212
1,80% 3,20% 10,30% 5,30%
Fuente: Elaboración propia en base a datos relevados de la Encuesta sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia realizada en La
Plata, Berisso y Ensenada durante el año 2020.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se desarrolló un estudio observacional, exploratorio, de
corte transversal. Para la recolección de los datos se usó
una encuesta autoadministrada, semiestructurada dirigida
a hogares (en soporte digital y en papel) sobre una
muestra representativa (probabilística proporcional por
conglomerados) de escuelas estatales y privadas del
aglomerado Gran La Plata (La Plata, Berisso y Ensenada).
El proyecto partió de la selección de una muestra
probabilística proporcional por conglomerados
polietápico–IC: 95%, error proporcional global +/-1,55%- de
instituciones educativas de nivel inicial, primario y
secundario (niños, niñas o adolescentes de entre 3 y 17
años) – IC: 95%, error proporcional nivel inicial: +/-3,4%,
nivel primario: +/-2,3% y nivel secundario: +/- 2,7% - del
ámbito público y privado del agregado urbano de los
distritos de La Plata, Berisso y Ensenada (de la provincia de
Buenos Aires, Argentina). En esta tarea, se abordaron
proporcionalmente 101 establecimientos educativos /
escuelas (22 de nivel inicial, 45 de nivel primario y 34 de
nivel secundario; 63 de orden público y 38 de orden
INTRODUCCIÓN
La pandemia producida por el virus Sars-Cov2, que se inició
en el año 2019 en la región de Wuhan (China) y se dispersó
a nivel mundial, obligó a que la mayoría de los países
generase medidas de aislamiento para evitar su
propagación. En esa línea, el Estado argentino emitió un
decreto de necesidad y urgencia que declaraba el
Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO)(1). En
los primeros 10 días, las medidas se aplicaron en todo el
territorio nacional y luego cada provincia o ciudad lo hizo
adecuándolas de acuerdo con criterios epidemiológicos.
El ASPO no permitía la circulación de aquellas personas que
no desempeñasen trabajos de carácter esencial (personal
sanitario, seguridad, etc.), de allí que gran parte de la
población debió permanecer en sus hogares, implicando
cambios en sus estilos de vida cotidiana, entre ellos, la
alimentación y la actividad física.
Numerosos estudios señalaron cómo las precauciones
adoptadas para mitigar los contagios y los efectos de la
pandemia que se fueron sucediendo, llevaron a la alteración
de los entornos alimentarios en todo el mundo.(2-4)
En Argentina en particular, los hábitos alimentarios previos
al ASPO mostraban como tendencia el consumo de
alimentos ultra procesados, ricos en grasas, sodio y azúcares
refinados y el escaso consumo de verduras y frutas.(5)
Asimismo, estudios realizados en hogares vulnerables del
país durante el ASPO, indican un incremento de la
inseguridad alimentaria.(6) En el contexto pandémico, las
mayores dificultades económicas para acceder a alimentos
recomendados (grupo que registra un elevado costo en
comparación a los no recomendados)(7) como así también
la reducción de la actividad física, pudieron generar niveles
más altos de sobrepeso y obesidad. (8)
El análisis que se presenta está enmarcado en un
proyecto más amplio denominado “Estado de situación
del Bienestar Infantil, Condiciones de Vida de los
Hogares y Cuidados frente al Aislamiento Social
Preventivo y Obligatorio por COVID-19 en La Plata,
Berisso y Ensenada, Provincia de Buenos Aires,
Argentina. 2020-2021”, aprobado y financiado por el
“Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de
las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19”, del
Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación.
El presente estudio propone conocer los efectos en los
hábitos alimentarios y de actividad física de los niños, niñas
y adolescentes (NNyA) durante el ASPO por la pandemia
por COVID-19, asumiendo diferencias en los distintos
grupos etarios ligadas a la mayor o menor autonomía para
gestionar la realización de tales actividades.
privado). Se obtuvieron un total de 4.008 encuestas, la
mayoría respondidas de forma on line.
Los resultados de este estudio se derivan de un
cuestionario más amplio denominado ENCAI (Encuesta
sobre Condiciones de vida y Cuidados a la Infancia), que
abarcaba diversas áreas relacionadas con la situación de los
hogares durante la pandemia de COVID-19. El cuestionario
incluía preguntas de opción múltiple sobre la valoración de
las normativas e información respecto al COVID, las
preocupaciones y prácticas de cuidado, el contexto
hogareño, los programas de protección social, la
organización doméstica y la vida cotidiana, la salud, los
aspectos psicosociales y emocionales, la alimentación, la
recreación, la educación y la actividad física.
En particular, este trabajo se centró en las preguntas
relacionadas con las características sociodemográficas de
los participantes (género, edad, residencia, nivel de
estudios), las pautas alimentarias (volumen de la ingesta,
consumo de alimentos recomendados y no
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
recomendados), la actividad física (frecuencia, duración e
intensidad) y la percepción del peso de los hijos e hijas. Con
el objetivo de comparar el impacto del aislamiento social
preventivo y obligatorio (ASPO), las preguntas se
formularon con una temporalidad que permitió comparar
las respuestas previas y durante el ASPO, así como las
modificaciones en los hábitos durante el mismo
Cabe destacar que los indicadores están apoyados en el
acervo de conocimientos y experiencia de investigación
que presenta el Centro de Estudios en Nutrición y
Desarrolla Infantil de la Comisión de Investigaciones
Científicas de la Provincia de Buenos Aires lugar de
anclaje del proyecto antes mencionado- a través de sus
diferentes líneas de investigación y publicaciones
asociadas. La herramienta fue elaborada, probada y
validada en el marco de las pruebas piloto diseñadas ad
hoc, que incluyeron ensayos preliminares sobre un grupo
reducido de personas, destinados a evaluar la pertinencia,
comprensión y efectividad de los indicadores en el
contexto específico de la población estudiada.
Los resultados se describen a partir de los valores medios.
Con base en la consideración del nivel de escolaridad como
variable independiente, en el análisis descriptivo e
inferencial de las variables cuantitativas discretas, se
utilizó el chi cuadrado como método estadístico, tomando
como valor para la diferencia estadística p < 0,005.
El proceso de análisis se realizó utilizando como soporte el
paquete estadístico SPSS (v24, IBM corp.).
RESULTADOS
En la tabla 1 se presentan las características sociodemográficas
de las y los respondentes. La mayoría fueron madres (88%),
con nivel de instrucción concentrado en secundaria completa,
superior completo e incompleto (74,5%).
Los hogares estaban integrados en promedio por 4,4
personas y el principal sostén del hogar estaba trabajando
(79,4%). Un tercio percibía la Asignación Universal por
Hijo (AUH) 1 .
ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA
En este apartado se mostrarán las características de la
alimentación en base a la frecuencia de comidas
principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena)
realizadas y los consumos de alimentos fuera de las
comidas principales (picoteo). Con relación a la actividad
física se evaluó frecuencia y variación respecto a la
realizada antes del ASPO (Tabla 2) y diferencias según las
posibilidades ofrecidas por el tipo de vivienda.
En cuanto a la alimentación general se registró que el
60,8% de NNyA realizaban las cuatro comidas principales,
y la adherencia a este hábito disminuye a medida que
aumenta el nivel de escolaridad. En este sentido, esta
práctica se registró en el 73,4% de los niños/as que
asistían al nivel inicial, 64,8% del primario y descendió al
47,2% en los del secundario.
A partir de la pregunta sobre si los NNyA mantuvieron el
mismo volumen de alimentos antes y durante el ASPO, se
observó que la mayoría mantuvo o incrementó la cantidad
consumida (46% y 47%, respectivamente). Este
incremento se refiere a un aumento en el tamaño de las
porciones o en la frecuencia de las comidas a lo largo del
día. En particular, el mayor incremento en el consumo se
dio entre los estudiantes de nivel primario (54,3%),
mientras que los de nivel inicial fueron quienes
mayoritariamente mantuvieron su ingesta (53,6%). En
cuanto a la calidad de los alimentos —entendida como la
elección de opciones más saludables y menos
procesadas—, la mayoría indicó que esta se mantuvo,
especialmente en el nivel inicial, seguido por el nivel
secundario y primario (67,9%, 59,9% y 59,3%,
respectivamente).
Por otro lado, se observa que el 75,1% “picoteó” (ingesta
de alimentos entre comidas) con un rango que va del
71,3% al 77,3%, registrándose su mayor frecuencia en
niños y niñas del nivel primario.
Cabe destacar que no sólo fue el grupo que más “picoteo
realizaba, sino también fue el que mayor incrementó este
hábito durante el ASPO (61%), seguido por el de nivel
secundario (51,2%), con un menor incremento en el de
nivel inicial (47,4%).
En relación con la actividad física, el 59,5% de los NNyA la
realizó durante el ASPO, mostrando una tendencia
decreciente a medida que aumenta el nivel de escolaridad.
La realización de actividad física no guarda relación con la
disponibilidad de espacios al aire libre en la vivienda
(Tabla 3). En este sentido, el 61,2% de los NNyA que
disponían de patio, terraza o balcón realizaron actividad
física, siendo similar la proporción de quienes no poseían
en sus viviendas de tales espacios: 58,7%. La inactividad
física estuvo ligada principalmente en el 42% de los NNyA
en la utilización de dispositivos electrónicos.
Con relación a los cambios en la realización de actividad
física durante el ASPO (Tabla 4), disminuyó en el 66,1% de
los NNyA respecto de la que practicaban habitualmente
previamente. Esto se observó principalmente en los de
nivel secundario (78,9%), seguidos por un 67% de
disminución en los de nivel primario y en mucha menor
medida en los del inicial (44,5%).
Como es sabido, los hábitos alimentarios y de actividad
física se reflejan en el peso corporal. En este sentido, y sin
pretensiones de ofrecer un diagnóstico del estado
nutricional , a continuación expondremos la percepción de
las y los respondentes sobre cambios en el peso corporal
de sus hijas e hijos durante el ASPO.
PERCEPCIÓN DEL PESO CORPORAL
El 49,5% percibió que su hijo/a mantuvo el peso durante el
ASPO, un 40,1% que aumentó de peso y el 5,2% que lo
disminuyó. En el desagregado por nivel de escolaridad se
observan diferencias significativas (chi: 179,05; p: 0,000):
el incremento es mayor en quienes asistían al nivel
primario (48,1%) y en quienes asistían al nivel secundario
el descenso de peso fue percibido en mayor proporción
(10,3%) (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los resultados expuestos en el presente trabajo permiten
una aproximación al conocimiento de hábitos
alimentarios y de actividad física de NNyA residentes en
hogares urbanos durante el ASPO y del impacto
diferencial del mismo en diferentes grupos de edad.
Como muestran estudios previos, uno de los mayores
inconvenientes del ASPO fue el incremento en la inequidad
socioeconómica, afectando la estabilidad en el acceso a
alimentos. (9,10) En particular, el estudio de Ortale, Santos
y Ravazzoli, realizado sobre la misma muestra poblacional
que este trabajo, reporta que la estabilidad de la cantidad y
calidad de los alimentos consumidos durante el aislamiento
fue menor en los hogares que reciben AUH, con una alta
disponibilidad de alimentos ultraprocesados.10 Aunque
nuestros resultados no discriminan entre estos grupos, los
hallazgos de Ortale y colaboradores ayudan a
contextualizar el impacto socioeconómico en los hábitos
alimentarios durante el ASPO.
Las diferencias observadas aquí vinculadas a los grupos
de edad muestran que la realización de las cuatro comidas
principales (llevadas a cabo por el 60% del conjunto),
disminuía conforme avanzaba el nivel de escolaridad. Es
plausible que la mayor autonomía de los adolescentes en
su alimentación se corresponda también a la que rige
otros hábitos como por ejemplo los relacionados con el
sueño (dormían más y/o en horarios desplazados de las
rutinas cotidianas). (11)
La disminución de las actividades habituales, la baja
interacción social provocada por el ASPO, predispusieron
a los NNyA a emociones como tristeza, miedo o enojo que
aumentan la probabilidad de alterar la ingesta diaria. (12,
13) Un estudio realizado por García y otros registró que el
39,4% de la población encuestada presentó síntomas de
ansiedad durante el ASPO, donde un 26,7% refirió comer
por ese motivo. (14)
Esa razón podría estar explicando que casi la mitad
(47,8%) de los NNyA había aumentado la cantidad de
comida consumida durante el ASPO, manteniendo en su
mayoría la misma calidad que antes del ASPO.
Por otro lado, tres cuartas partes (75,1%) picoteaba entre
comidas, registrándose más habitualmente en el grupo
que asistía al nivel primario. Esta práctica y el aumento de
la cantidad de las comidas podría vincularse a la actitud
en muchos hogares de evitar sobrecargar a NNyA con
exigencias o control de hábitos alimentarios,
interpretando que ese laissez faire contribuiría a mitigar la
ansiedad y/o el aburrimiento. (15)
Durante el ASPO, además de la restricción de circulación
debido a las normativas sanitarias y las medidas de
autocuidado, los gimnasios y clubes permanecieron
cerrados, y los espacios públicos para realizar actividad
física fueron escasos. Según nuestros resultados, la
realización de actividad física durante el ASPO disminuyó
en comparación con el periodo previo, pasando del 66,1%
al 59,5%, siendo reemplazada por más horas de pantalla
en el 42%. En nuestros resultados, este reemplazo de
actividad física por uso de dispositivos electrónicos
también se observa en estudios previos, como el de
Aliano y otros, quienes identificaron una disminución
similar en la actividad física, especialmente en
estudiantes de los últimos años del nivel primario. (16) Un
estudio realizado por Sinisterra-Loaiza reportó que el
67% de los encuestados se mantuvo activo durante el
confinamiento, aunque el 85% indicó que su nivel de
actividad física fue menor que antes del confinamiento.
(17) Asimismo, otro estudio señaló una disminución en el
tiempo dedicado a actividades deportivas, mientras que
el tiempo de pantalla aumentó en promedio a 4,85
horas/día. (18)
Con relación al peso corporal de los NNyA según las y los
respondentes, el 40,1% percibió aumento de peso en su
hijo o hija, percepción más acentuada en el grupo de los
que concurrían al nivel primario. La percepción de
descenso de peso, presente en una minoría, fue sin
embargo mayor con relación a quienes asistían al nivel
secundario.
El ASPO decretado durante la pandemia por COVID-19 fue
una medida necesaria para evitar la trasmisión del virus.
Sin embargo, según la información obtenida, la misma
generó cambios de distinto tipo y magnitud en los hábitos
de alimentación y disminución de la actividad física. Esta
situación se identificó especialmente en los niños y niñas
que asistían al nivel primario, quienes transitaban la
situación de estrés que con desbordes injustificados,
dificultad para concentrarse en las actividades, (19) en
una situación intermedia entre el mayor control y
dependencia de los adultos de quienes estaban en el nivel
inicial (menos conscientes tal vez de los riesgos y menos
afectados en sus rutinas), y entre quienes asistían al nivel
secundario, con hábitos afectados y resueltos con mayor
autonomía.
RELEVANCIA PARA POLÍTICAS
E INTERVENCIONES SANITARIAS
Teniendo en cuenta la elevada prevalencia de sobrepeso y
obesidad en Argentina (20, 21) y que las desigualdades
socioeconómicas aumentaron durante el ASPO y la
posterior flexibilización de las restricciones, es
fundamental reflexionar sobre cómo estos cambios han
impactado la incidencia del exceso de peso. Si bien la
pandemia quedó atrás, las secuelas sobre la salud y los
hábitos de la población, especialmente en niños, niñas y
adolescentes (NNyA), persisten y demandan una
respuesta sostenida en el tiempo.
Los resultados de este estudio aportan evidencia
relevante para fortalecer políticas actuales orientadas a la
promoción de hábitos saludables y la prevención del
exceso de peso. Estos hallazgos pueden ser útiles para: a)
refinar intervenciones en escuelas, centros de salud y
programas gubernamentales, con un enfoque en la
integración de actividades físicas y estrategias de
educación alimentaria; b) capitalizar las lecciones del
impacto del COVID-19, reforzando programas de
prevención ante futuros eventos disruptivos que podrían
agravar la situación nutricional; c) asegurar la
sostenibilidad de políticas de promoción de la salud a
largo plazo, evitando que las brechas generadas por el
contexto pandémico se perpetúen.
La evidencia generada en este estudio puede guiar
decisiones que consoliden estrategias ya implementadas,
ajustando aquellas que hayan demostrado ser menos
eficaces. Además, sirve como base para diseñar políticas
futuras que, más allá de mitigar las secuelas de la
pandemia, fomenten entornos saludables, previniendo
las Enfermedades Crónicas No Transmisibles en NNyA y
promoviendo un desarrollo integral en todas las etapas de
la infancia y la adolescencia.
FUENTE DE FINANCIAMIENTO
Programa de articulación y fortalecimiento federal de las
capacidades en ciencia y tecnología COVID-19. Título del
Proyecto: “Condiciones de vida de los hogares y cuidados
frente al aislamiento social preventivo y obligatorio por
COVID-19 en La Plata, Berisso y Ensenada. Estado de
situación del bienestar infantil y propuestas”. Directora:
Dra. Susana Ortale. Identificación de proyecto: BUE 35.
Resolución de Adjudicación N° 170/2020. Anexo
IF-2020-37418385-APN-SSFCTEI#MCT
Número de registro de investigación: IS003987
El autor no manifiesta conflictos de interés.
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
RB
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Disponible en: http://datos.salud.gob.ar/dataset/ennys2
Cómo citar este artículo:
Wright R. Alimentación y actividad física en épocas de pandemia por Sars-Cov2: a nálisis en niños, niñas y adolescentes del Gran La Plata.
Salud Publica [Internet]. 2025 Mar [fecha de consulta]; 4. Disponible en: URL del artículo.