S A L U D
Artículo original
AO
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Salud Publica 2026 Nov; 5
In
INTRODUCCIÓN
Otro factor relacionado con las alteraciones observadas en
los HEU, es la inhibición de la lactancia con la consiguiente
alimentación con fórmula láctea, lo que alteraría la
microbiota intestinal con posibilidad de alteraciones en el
crecimiento y el desarrollo de los niños HEU (10).
Los programas nacionales e internacionales de control del
VIH/sida han logrado reducir la transmisión vertical del
virus (1-2) y, en consecuencia, se observa un incremento de
la población de recién nacidos que han estado expuestos al
VIH en el útero o a la medicación antirretroviral durante la
gestación o como profilaxis neonatal, pero que no están
infectados (HEU) (3).
Se ha postulado, además, que los niños HEU están en
riesgo de retraso en el desarrollo neurológico a través de
diversos mecanismos, incluidas diferencias en la
microestructura de la integridad de la sustancia blanca
encefálica y la exposición prenatal y posnatal a la terapia
antirretroviral materna. Los informes varían, pero según el
metaanálisis de McHenry et al., los HEU presentan peores
La magnitud de esta población continúa en aumento: se
estima que en la actualidad existen cerca de 16 millones de
niños HEU a nivel mundial, con desigualdades en salud
respecto de los niños no expuestos, lo que ha llevado a
posicionar la reducción de la morbimortalidad y la mejora
del crecimiento y del neurodesarrollo de estos niños como
una prioridad de investigación global (4).
resultados en las pruebas cognitivas
y
motoras en
comparación con la población no expuesta (11).
La exposición al VIH en el útero se asocia con alteraciones
significativas de la respuesta inmune, específicamente en
el repertorio de células T CD4+, T CD8+ y B CD19+, las
cuales enfrentan al virus de forma continua durante la
gestación, generando diferencias entre los controles de
niños expuestos y no expuestos (12). Esto, a su vez,
conlleva una pobre respuesta a vacunas y antígenos
inespecíficos. Según diversos trabajos de investigación, los
lactantes HEU tienen niveles de anticuerpos específicos
inferiores para las vacunas del calendario (13- 14).
Revisiones recientes señalan que estas vulnerabilidades
—disfunción inmune, compromiso cardiometabólico,
retraso del crecimiento, reducción de la densidad mineral
ósea y alteraciones neurocognitivas— serían atribuibles a
la desregulación inmune materna durante el embarazo, la
toxicidad de los antirretrovirales, la exposición al VIH y el
entorno socioeconómico y nutricional adverso (15).
En Argentina, los datos más recientes corresponden al
Boletín N° 42 de la Dirección de Respuesta al VIH, ITS,
Hepatitis Virales y Tuberculosis del Ministerio de Salud de
la Nación (5), que estima 140.000 personas viviendo con
VIH en el país (2024) y un promedio de 6.900 nuevos
diagnósticos anuales en el bienio 2023–2024. En relación
con la transmisión perinatal, durante 2023 se notificaron
1.039 casos de exposición perinatal al VIH, de los cuales 18
resultaron positivos. La provincia de Buenos Aires
concentró el mayor número de niños expuestos (370 niños)
y la reducción sostenida del número de nuevas infecciones
pediátricas se acompaña de un incremento progresivo del
número de HEU (5).
A pesar de no presentar evidencia de infección por VIH,
los niños expuestos perinatalmente al virus han
demostrado un mayor riesgo de padecer enfermedades
infecciosas, con índices de morbimortalidad más elevados
en los primeros meses de vida, en comparación con los
niños no expuestos (6). La razón precisa de esta diferencia
se desconoce, pero es probable que sea multifactorial. En
Bélgica, Adler et al. demostraron que el riesgo de
infecciones invasivas por S. pneumoniae y S. agalactiae en
HEU fue mayor, principalmente en los primeros meses de
vida, en comparación con la población general (7).
Algunos factores relacionados fueron la prematurez y el
recuento materno de CD4+ menor a 200 cél/mm³. Según
Ramokolo et al., el riesgo de parto prematuro, bajo peso al
nacer y retraso de crecimiento intrauterino, es mayor
entre recién nacidos expuestos frente a no expuestos al
VIH (8). Por otro lado, Mussi-Pinhata et al., remarcaron en
Latinoamérica, la alta incidencia de infecciones
respiratorias agudas bajas (IRAB) entre los HEU y una
mayor posibilidad de internaciones por esta causa en
menores de 6 meses, más elevada si la madre se
encuentra inmunosuprimida con valores de CD4+
menores a 200 cél/mm³ durante la gestación (9).
Sin embargo, a pesar de los múltiples reportes de la literatura,
el efecto preciso de la exposición perinatal al VIH en la salud
infantil sigue sin estar claro. La interpretación de los hallazgos
publicados es compleja, ya que en ocasiones los resultados no
son concluyentes o son dispares, la población de expuestos
perinatalmente al VIH no es demográficamente comparable
en la mayoría de los estudios y el tratamiento antirretroviral
materno actual difiere del utilizado previamente en toxicidad
y teratogenicidad.
Objetivos
El objetivo general del estudio fue describir las
características clínicas e inmunológicas de la población de
niños expuestos perinatalmente al VIH no infectados de 4
meses a 5 años en seguimiento en el Servicio de
Enfermedades Infecciosas de un hospital pediátrico de alta
complejidad de la provincia de Buenos Aires, Argentina.