Evaluación del estado nutricional al momento del
diagnóstico oncológico en pediatría:
estudio comparativo entre el MUAC z-score e
IMC/edad en un hospital público de Argentina
Assessment of nutritional status at the time of cancer diagnosis
in pediatrics: a comparative study of MUAC z-score and
BMI-for-age in a public hospital in Argentina
RESUMEN
Introducción: El estado nutricional, al momento del diagnóstico
oncológico, es un determinante clave de los resultados clínicos en
oncología pediátrica. El índice de masa corporal para la edad (IMC/edad)
puede subestimar la desnutrición debido a alteraciones en la
composición corporal relacionadas con la enfermedad. La circunferencia
media del brazo, expresada como MUAC z-score, podría ofrecer una
evaluación más sensible. Materiales y métodos: Se realizó un estudio
observacional, analítico, retrospectivo y de corte transversal, que incluyó
a 42 niños y adolescentes (1–18 años) con diagnóstico oncológico,
internados en el área de hemato-oncología pediátrica de un hospital
público de Argentina, entre enero y diciembre de 2025. El estado
nutricional al momento del diagnóstico se evaluó mediante MUAC
z-score e IMC/edad, según referencias de la Organización Mundial de la
Salud (OMS). La concordancia entre ambos indicadores se evaluó
mediante el coeficiente Kappa ponderado. Resultados: Según el MUAC
z-score, el 47,6% de los pacientes presentó desnutrición al momento del
diagnóstico (40,5% desnutrición moderada y 7,1% desnutrición grave).
En contraste, el IMC/edad no identificó casos de desnutrición,
clasificando al 57,1% de los pacientes como eutróficos y al 42,9% con
exceso de peso. La concordancia entre ambos métodos fue baja (Kappa
ponderado = 0,20). El principal patrón de discrepancia correspondió a la
subestimación de la desnutrición por el IMC/edad. Conclusiones: El
MUAC z-score identificó una prevalencia sustancialmente mayor de
desnutrición en comparación con el IMC/edad, evidenciando una baja
concordancia entre ambos indicadores. El uso exclusivo del IMC/edad
puede resultar insuficiente para la evaluación nutricional inicial en
oncología pediátrica. La incorporación sistemática del MUAC z-score
podría mejorar la detección temprana del compromiso nutricional y
favorecer intervenciones nutricionales oportunas.
Palabras clave: Desnutrición Proteico-Calórica; Evaluación Nutricional;
Pediatría; Índice de Masa Corporal
ABSTRACT
Introduction: Nutritional status at cancer diagnosis is a key
determinant of clinical outcomes in pediatric oncology. Body
mass index-for-age (BMI-for-age) may underestimate
malnutrition due to disease-related alterations in body
composition. Mid-upper arm circumference expressed as MUAC
z-score may provide a more sensitive assessment. Materials and
methods: A retrospective, observational, cross-sectional study
was conducted including 42 children and adolescents (1–18 years)
diagnosed with cancer and hospitalized in the pediatric
hematology-oncology unit of a public hospital in Argentina
between January and December 2025. The nutritional status at
the time of diagnosis was assessed using MUAC z-score and
BMI-for-age according to World Health Organization guidelines.
Agreement between both indicators was evaluated using the
weighted Kappa coefficient. Results: According to MUAC
z-score, 47.6% of patients were malnourished at the time of
diagnosis (40.5% moderate and 7.1% severe malnutrition). In
contrast, BMI-for-age identified no cases of malnutrition,
classifying 57.1% of patients as eutrophic and 42.9% as
overweight. Agreement between the two methods was low
(weighted Kappa = 0.20). The main pattern of discrepancy
involved underestimation of malnutrition based on BMI-for-age.
Conclusions: MUAC z-score identified a substantially higher
prevalence of malnutrition compared with BMI-for-age, showing
low agreement between the two indicators. Reliance on
BMI-for-age alone may be insufficient for initial nutritional
assessment in pediatric oncology. Systematic use of MUAC
z-score may improve early detection of nutritional risk and
promote timely nutritional interventions.
Keywords: Protein-Energy Malnutrition; Nutrition Assessment;
Pediatrics; Body Mass Index
Recibido:1 de junio 2026Aceptado:13 de agosto 2026.Aprobado:16 de septiembre 2026. Publicado:16 de octubre 2026.
Camila Gómez Colman 1 Licenciada en Nutrición https://orcid.org/0009-0003-6758-2308
1 Hospital Interzonal General de Agudos “Eva Perón” de San Martín, Argentina
camigomezcolman.academico@gmail.com
Au
Rs Ab
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Estudiosexclusivoseinéditos,seleccionadosconrigurosidadcientíficayrevisadosporpares
Salud Publica 2026 Oct; 5
INTRODUCCIÓN
El estado nutricional de los niños y adolescentes con
diagnóstico de enfermedad oncológica, constituye un
determinante fundamental de los resultados clínicos
tanto a corto como a largo plazo. Durante el
tratamiento, la situación nutricional influye de manera
significativa en la tolerancia y respuesta al tratamiento,
el metabolismo de los fármacos, la aparición de
complicaciones, la calidad de vida y la morbimortalidad
(1-2). A largo plazo, las alteraciones nutricionales
pueden afectar negativamente el crecimiento, la
composición corporal y el desarrollo neurológico y
cognitivo, posicionando al soporte nutricional como un
componente esencial del abordaje integral en oncología
pediátrica (1).
La desnutrición es una condición frecuente en esta
población y diversos estudios han demostrado que una
proporción significativa de niños presenta compromiso
nutricional al momento del diagnóstico, especialmente
aquellos con tumores sólidos en estadios avanzados
(3-4). No obstante, la evaluación nutricional en
oncología pediátrica presenta desafíos particulares, ya
que el peso corporal y el índice de masa corporal (IMC)
pueden subestimar el compromiso nutricional real
debido a la presencia de masas tumorales, edemas o
retención de líquidos, lo que limita su capacidad para
reflejar con precisión los cambios en la composición
corporal (5).
La circunferencia media del brazo (MUAC, por sus siglas
en inglés, Mid-Upper Arm Circumference) mide la masa
combinada de grasa subcutánea y músculo esquelético,
siendo una herramienta complementaria para
identificar riesgos de desnutrición y sobrepeso (5). En
este contexto, el MUAC ha cobrado relevancia como
herramienta complementaria para la evaluación
nutricional (6-7). En pacientes oncológicos pediátricos,
presenta menor sensibilidad a las variaciones agudas
del balance hídrico y puede contribuir a identificar la
pérdida de masa muscular incluso en niños cuyo peso
corporal se encuentra aparentemente conservado o en
aquellos con sobrepeso u obesidad. En este contexto,
su utilización adquiere especial relevancia, dado que el
peso corporal por sí solo puede no reflejar
adecuadamente las alteraciones de la composición
corporal ni la pérdida de tejido muscular asociadas a la
enfermedad y su tratamiento (3,8).
Las guías internacionales de European Society for
Clinical Nutrition and Metabolism (ESPEN), American
Society for Parenteral and Enteral Nutrition (ASPEN) y
la Organización Mundial de la Salud (OMS),
recomiendan la utilización del MUAC como
complemento de la antropometría tradicional (peso,
talla e IMC) en niños con enfermedades oncológicas,
dada su adecuada correlación con la masa magra y su
fácil aplicación en el entorno hospitalario (1,9).
Las causas de desnutrición en niños con neoplasias
son multifactoriales e incluyen factores relacionados
con el paciente, la enfermedad y el tratamiento, tales
como la edad, la presencia de desnutrición al
diagnóstico, la enfermedad avanzada, los tumores
abdominales o de cabeza y cuello, los síntomas
gastrointestinales, los tratamientos intensivos y las
condiciones socioeconómicas (1,3,10). Asimismo, un
aspecto crítico durante el curso de la enfermedad
oncológica es la pérdida sostenida de masa muscular
esquelética, fenómeno frecuente debido a la
disminución de la ingesta, el aumento del gasto
energético, la inflamación crónica y la toxicidad de los
tratamientos. Además, se asocia con peor capacidad
funcional, menor tolerancia terapéutica y deterioro de
la calidad de vida (4,10).
Si bien el IMC/edad continúa siendo el indicador
antropométrico más utilizado en pediatría por su
simplicidad y estandarización según edad y sexo (7), en
el contexto de la oncología pediátrica presenta
limitaciones relevantes, ya que puede ofrecer una
visión inadecuada del verdadero estado nutricional. En
contraste, el MUAC z-score ha demostrado ser un
indicador complementario de especial valor, al reflejar
de manera más directa las reservas musculares y el
tejido subcutáneo, permitiendo identificar la
desnutrición en etapas más tempranas que el IMC/edad
(3-4).
En este contexto, y pese a la relevancia del estado
nutricional como factor pronóstico modificable en
oncología pediátrica, persisten desafíos en su
evaluación sistemática. Esto pone de manifiesto la
necesidad de generar evidencia local que permita
caracterizar el estado nutricional de los niños y
adolescentes con enfermedad oncológica y analizar el
desempeño de herramientas antropométricas, como el
IMC/edad y el MUAC z-score, con el fin de optimizar el
diagnóstico nutricional y contribuir a la implementación
de intervenciones oportunas.
MARCO TEÓRICO
El cáncer infantil es una problemática de salud pública
frecuente a nivel mundial. Según la OMS
aproximadamente 400.000 niños y adolescentes
desarrollan cáncer cada año, constituyendo una de las
principales causas de muerte en este grupo etario (11).
In
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En la Argentina, el Registro Oncopediátrico
Hospitalario Argentino (ROHA) recolectó datos
correspondientes al período 2000–2019, en los cuales
se reportaron 27.016 casos en menores de 15 años y
4.099 casos en adolescentes de 15 a 19 años. Asimismo,
se informó que las leucemias representan el grupo más
frecuente, seguidas por los tumores del sistema
nervioso central y los linfomas (12).
El estado nutricional es un determinante importante en
el pronóstico y la evolución de los pacientes pediátricos
con enfermedades oncológicas. Diversos estudios han
demostrado que una proporción considerable de los
pacientes presenta desnutrición al momento del
diagnóstico (13-14). El cáncer se asocia con un estado
inflamatorio sistémico, hipermetabolismo, alteraciones
hormonales y metabólicas, así como con una
disminución de la ingesta alimentaria, factores que
contribuyen al deterioro nutricional desde etapas
tempranas de la enfermedad (15).
La desnutrición constituye un problema frecuente en
niños y adolescentes con enfermedad oncológica y se
asocia con deterioro de la calidad de vida y menor
supervivencia. Tanto el proceso neoplásico como los
tratamientos pueden inducir pérdidas significativas de
masa muscular y alteraciones metabólicas. En este
contexto, la identificación temprana y el abordaje
adecuado del estado nutricional resultan
fundamentales dentro del manejo integral del paciente
oncológico pediátrico. El deterioro nutricional puede
impactar negativamente en consecuencias a corto
plazo, como la tolerancia y respuesta al tratamiento, el
metabolismo de los fármacos y la morbimortalidad, así
como en consecuencias a largo plazo, incluyendo el
crecimiento y el desarrollo (12).
La desnutrición al momento del diagnóstico oncológico
se ha asociado con mayor riesgo de infecciones,
aumento de la toxicidad relacionada con el tratamiento,
menor tolerancia a la quimioterapia, mayor duración de
la internación y menor supervivencia (4,16). En este
sentido, las guías internacionales de nutrición
recomiendan la evaluación nutricional sistemática de
todos los pacientes pediátricos con enfermedades
oncológicas, con el objetivo de identificar el estado
nutricional e implementar intervenciones oportunas y
eficaces (5,17).
El índice de masa corporal ajustado por edad
(IMC/edad) es uno de los indicadores antropométricos
más utilizados en el mundo para la evaluación del
estado nutricional en la infancia. Se basa en la relación
entre peso y talla ajustados por edad y sexo,
permitiendo clasificar la desnutrición, el estado
eutrófico y el exceso de peso según puntajes Z. Sin
embargo, en pacientes con enfermedades oncológicas,
los cambios en el peso corporal secundarios a
retención hídrica, masa tumoral o pérdida de masa
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muscular, pueden limitar la sensibilidad del indicador
para detectar alteraciones nutricionales (15-16). A
pesar de estas limitaciones, el IMC continúa siendo
una herramienta fundamental en la práctica clínica.
Organismos internacionales como la OMS, ESPEN y
ASPEN recomiendan el uso de múltiples indicadores
antropométricos, reconociendo que ninguno de ellos
refleja de manera aislada la composición corporal total
(16,18-19).
El MUAC es un indicador antropométrico simple, rápido
y de bajo costo que evalúa de forma indirecta las
reservas de masa muscular. Su medición se realiza en el
punto medio entre el acromion y el olécranon del brazo
no dominante, utilizando una cinta métrica inextensible
(20-22). Actualmente, el MUAC puede expresarse como
puntaje Z según edad mediante la herramienta MUAC
z-score (21-22).
La evidencia reciente sugiere que el MUAC y el
IMC/edad no siempre clasifican de forma concordante el
estado nutricional en pacientes pediátricos. Estudios
realizados en población general y hospitalizada han
demostrado que el MUAC identifica una mayor
prevalencia de desnutrición en comparación con el
IMC/edad (23-25). Si bien la evidencia en oncología
pediátrica es limitada, algunos estudios sugieren que el
MUAC permitiría detectar alteraciones nutricionales de
manera más rápida en este grupo de pacientes (24).
Estos hallazgos respaldan la necesidad de comparar
ambos indicadores en contextos clínicos específicos.
A pesar de la existencia de recomendaciones
internacionales, persiste la falta de consenso respecto a
la evaluación nutricional al momento del diagnóstico en
pacientes pediátricos con enfermedades oncológicas.
En este contexto, resulta relevante comparar el MUAC
z-score y el IMC/edad con el objetivo de contribuir a una
evaluación nutricional más precisa y oportuna en niños
y adolescentes con cáncer.
Por ello, el objetivo general de este trabajo es comparar
el diagnóstico del estado nutricional obtenido mediante
el MUAC z-score y el indicador IMC/edad en infancias al
momento del diagnóstico oncológico internados en el
área de hemato-oncología pediátrica del Hospital
Nacional Profesor Alejandro Posadas, durante el
período enero–diciembre de 2025.
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Mt y Md
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MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizó un estudio observacional, analítico y retrospectivo
de corte transversal. Se incluyeron niños de 1 a 18 años con
diagnóstico de enfermedad oncológica cuyo diagnóstico
inicial haya sido realizado en el área de hemato-oncología
pediátrica del Hospital Nacional Prof. A. Posadas entre enero
y diciembre del 2025. Se excluyeron niños con historia clínica
incompleta (sin registro de MUAC, IMC o datos
antropométricos) y niños cuyo diagnóstico inicial no fue
realizado en el hospital entre enero y diciembre de 2025.
La muestra quedó integrada por 42 pacientes, que cumplieron
con los criterios de inclusión. Se utilizó un muestreo no
probabilístico, por conveniencia.
Las mediciones fueron recolectadas de la historia clínica
previamente realizadas por una Licenciada en Nutrición. La
circunferencia media del brazo fue medida en centímetros
utilizando una cinta métrica inextensible, siguiendo las
técnicas antropométricas estandarizadas (26-27). Para
garantizar la precisión técnica, se localizó el punto medio entre
el acromion y el olécranon con el brazo a 90°, se lo marcó y
luego se realizó la medición con el brazo relajado y extendido,
registrando el valor con una precisión de 0,1 cm (5).
Los valores obtenidos fueron posteriormente convertidos a
MUAC z-score para la clasificación del estado nutricional.
El peso y la talla se midieron siguiendo procedimientos
estandarizados. A partir de estas mediciones se calculó el IMC
para la edad y el cálculo de los puntajes Z. Ambos datos se
obtuvieron mediante la aplicación digital oficial de la Sociedad
Argentina de Pediatría (SAP), basada en las referencias de
crecimiento vigentes de la OMS.
Las variables se clasificaron de la siguiente manera:
Estado nutricional (a): se clasificó a partir de los puntajes Z
de IMC/edad y MUAC z-score, categorizados en una escala
ordinal unificada. Se establecieron las siguientes categorías:
desnutrición grave: < (-3); desnutrición moderada: > = (-3) a <
(-2); eutrofia: > = (-2) a < = (+1); y exceso de peso: > (+1).
La recolección de datos se realizó durante el mes de
diciembre del año 2025 de las historias clínicas nutricionales
del periodo de enero a diciembre de 2025 del Servicio de
Alimentación y Dietoterapia del Hospital Posadas.
Se utilizó una planilla de elaboración propia en Microsoft
Excel para Microsoft 365 para la carga, organización y
registro de los datos, con acceso restringido, garantizando
en todo momento la confidencialidad y el anonimato de la
información. La base de datos fue conformada utilizando
códigos de identificación, sin incorporar datos personales
que permitieran identificar a los pacientes.
El análisis estadístico se realizó mediante estadística
descriptiva y análisis de concordancia. Las variables
categóricas se expresaron como frecuencias absolutas y
porcentajes y la distribución del estado nutricional se
describió según los indicadores MUAC z-score e IMC/edad.
La concordancia entre ambos indicadores antropométricos
se evaluó mediante el coeficiente Kappa ponderado,
considerando la naturaleza ordinal de las categorías
nutricionales. Se consideró baja la concordancia cuando el
valor de Kappa fue inferior a 0,40.
El procesamiento y análisis de los datos se llevó a cabo
mediante el lenguaje de programación Python, utilizando la
biblioteca pandas para el manejo de la base de datos y el
análisis estadístico descriptivo y scikit-learn para el cálculo
del coeficiente Kappa ponderado. Los gráficos fueron
elaborados mediante herramientas de análisis estadístico
descriptivo.
El estudio fue aprobado por el Comité de Ética en
Investigación del Hospital Posadas. Se realizó de acuerdo
con los principios éticos establecidos en la Declaración de
Helsinki y con la normativa nacional vigente. Debido al
carácter observacional y retrospectivo del estudio, se eximió
la obtención del consentimiento informado. Se garantizó la
confidencialidad y el anonimato de los datos de los
pacientes.
Rs
RESULTADOS
Se incluyeron 42 pacientes pediátricos de 1 a 18 años
inclusive, de los cuales 20 fueron de sexo femenino y 22 de
sexo masculino. Todos presentaban diagnóstico de
enfermedad oncológica y se encontraban internados en el
área de Hemato-Oncología Pediátrica del Hospital Posadas
durante el período comprendido entre enero y diciembre de
2025 y cumplían con los criterios de inclusión establecidos.
De acuerdo con el MUAC z-score, el 47,6% (n = 20) de los
pacientes presentó algún grado de desnutrición al momento
del diagnóstico oncológico. Dentro de este grupo, el 40,5%
(n = 17) correspondió a desnutrición moderada y el 7,1% (n =
3) a desnutrición grave. Por otro lado, el 40,5% (n = 17) de los
pacientes pediátricos se clasificó como eutrófico y el 11,9%
(n = 5) presentó exceso de peso.
Según el indicador IMC/edad, el 57,1% (n = 24) se clasificó
como eutrófico y el 42,9% (n = 18) presentó exceso de
peso. No se identificaron casos de desnutrición utilizando
este indicador.
La concordancia entre ambos métodos de evaluación
nutricional fue baja, con un coeficiente Kappa ponderado de
0,20. Se observaron discrepancias entre ambos indicadores.
Pacientes pediátricos clasificados con desnutrición según
MUAC z-score fueron clasificados como eutróficos según
IMC/edad. Asimismo, se identificaron pacientes con exceso
de peso de acuerdo con el IMC/edad que presentaban
eutrofia o desnutrición según MUAC z-score. El patrón
predominante de discrepancia correspondió a la
subestimación de la desnutrición por el IMC/edad.
Salud Publica 2026 Oct; 5
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Figura 1. Distribución del estado nutricional según MUAC z-score en pacientes pediátricos oncológicos en frecuencia absoluta
Fuente: Elaboración propia.
Figura 2. Distribución del estado nutricional según IMC/edad en pacientes pediátricos oncológicos
Fuente: Elaboración propia.
RESULTADOS
Se incluyeron 42 pacientes pediátricos de 1 a 18 años
inclusive, de los cuales 20 fueron de sexo femenino y 22 de
sexo masculino. Todos presentaban diagnóstico de
enfermedad oncológica y se encontraban internados en el
área de Hemato-Oncología Pediátrica del Hospital Posadas
durante el período comprendido entre enero y diciembre de
2025 y cumplían con los criterios de inclusión establecidos.
De acuerdo con el MUAC z-score, el 47,6% (n = 20) de los
pacientes presentó algún grado de desnutrición al momento
del diagnóstico oncológico. Dentro de este grupo, el 40,5%
(n = 17) correspondió a desnutrición moderada y el 7,1% (n =
3) a desnutrición grave. Por otro lado, el 40,5% (n = 17) de los
pacientes pediátricos se clasificó como eutrófico y el 11,9%
(n = 5) presentó exceso de peso.
Según el indicador IMC/edad, el 57,1% (n = 24) se clasificó
como eutrófico y el 42,9% (n = 18) presentó exceso de
peso. No se identificaron casos de desnutrición utilizando
este indicador.
La concordancia entre ambos métodos de evaluación
nutricional fue baja, con un coeficiente Kappa ponderado de
0,20. Se observaron discrepancias entre ambos indicadores.
Pacientes pediátricos clasificados con desnutrición según
MUAC z-score fueron clasificados como eutróficos según
IMC/edad. Asimismo, se identificaron pacientes con exceso
de peso de acuerdo con el IMC/edad que presentaban
eutrofia o desnutrición según MUAC z-score. El patrón
predominante de discrepancia correspondió a la
subestimación de la desnutrición por el IMC/edad.
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Tabla 1: Tabla de contingencia entre MUAC z-score e IMC/edad.
DISCUSIÓN
La desnutrición al momento del diagnóstico oncológico es
un problema frecuente en la población pediátrica. Se
relaciona con el impacto sobre la tolerancia al tratamiento,
riesgo de complicaciones como infecciones, duración de la
estadía hospitalaria y sobrevida (1-2,8). En el presente
estudio, casi la mitad de la muestra presentó algún grado
de desnutrición según el MUAC z-score al momento del
diagnóstico oncológico. Estos resultados concuerdan con
estudios previos que reportan prevalencias elevadas de
desnutrición en niños y adolescentes con enfermedades
oncológicas, particularmente en países de ingresos medios,
donde se han descrito cifras que oscilan entre el 30% y el
60%, dependiendo del método diagnóstico utilizado
(4,14,18). Con respecto a datos nacionales, el Registro
Oncopediátrico Hospitalario Argentino, refuerza la
relevancia epidemiológica del cáncer infantil y la necesidad
de estrategias de evaluación nutricional sistemáticas desde
el inicio del abordaje de la enfermedad (13).
Según los datos obtenidos por MUAC z-score, el 47,6%
presentaba desnutrición al momento del diagnóstico
oncológico, siendo la desnutrición moderada la categoría
más predominante. Por otro lado, el indicador IMC/edad no
identificó ningún caso de desnutrición. Por el contrario, se
observó que el 57,1% se clasificó como eutrófico. Esta
discrepancia pone en evidencia las limitaciones del
IMC/edad como única herramienta para la evaluación
nutricional (7,12). El IMC/edad es un indicador ampliamente
utilizado para la evaluación nutricional en pediatría pero no
permite discriminar de manera adecuada la cantidad de
masa grasa y masa muscular. El mismo, es afectado por
varios factores, como la inflamación sistémica, la retención
de líquidos, presencia de tumores, entre otras
características de la enfermedad oncológica. Estas
cuestiones pueden llevar a una subestimación del
diagnóstico nutricional, en especial de la pérdida de la masa
muscular (3,7,20). Según el consenso de la Sociedad
Australasiática de Nutrición Parenteral y Enteral (AuSPEN),
el MUAC es una herramienta más fiable que el IMC en niños
con tumores sólidos o grandes desplazamientos de
líquidos, como edema, ascitis o hiperhidratación (6).
La importancia de la composición corporal en la evolución
clínica de los pacientes pediátricos con cáncer ha sido
documentada. La disminución de la masa muscular se ha
asociado con una mayor toxicidad relacionada con el
tratamiento, un incremento del riesgo de infecciones, una
mayor duración de la estancia hospitalaria y un peor
pronóstico clínico (3,10). En este contexto, los resultados
obtenidos en el presente estudio sugieren que el MUAC
z-score puede aportar información relevante para la
identificación temprana del compromiso nutricional, ya que
permitió detectar casos de desnutrición que no fueron
identificados mediante el IMC/edad. Esto resulta
particularmente relevante en pacientes oncológicos
pediátricos, en quienes una alteración de la composición
corporal puede coexistir con un peso corporal
aparentemente conservado.
La utilidad del MUAC en oncología pediátrica ha sido
estudiada por distintos autores, quienes destacan su
simplicidad, bajo costo y menor dependencia del peso
corporal (4,7). Por lo tanto, su utilización podría
complementar la evaluación antropométrica habitual y
contribuir a una valoración más completa del estado
nutricional, especialmente cuando existe sospecha de
pérdida de masa muscular que no se refleja en el IMC/edad.
En este sentido, el MUAC no debería considerarse como un
sustituto del IMC/edad, sino como una herramienta
complementaria que puede favorecer la detección de
alteraciones nutricionales de manera más temprana y
orientar la evaluación y el seguimiento nutricional durante
el tratamiento oncológico.
En particular, el MUAC ha demostrado ser un indicador
sensible para la detección de desnutrición en niños y
adolescentes con enfermedades oncológicas. Su utilidad
radica en que evalúa de manera indirecta las reservas de
masa muscular, con menor dependencia del peso corporal
total y menor influencia de factores relacionados con la
enfermedad (21-22). Además, estudios recientes han
evidenciado una asociación significativa entre valores bajos
de MUAC y mayor duración de la internación, así como
Ds
mayor riesgo de complicaciones clínicas en pacientes
pediátricos oncológicos internados (14,23-24). El valor de
esta herramienta aumenta con mediciones secuenciales,
las cuales son más útiles que una medición aislada para
monitorear la trayectoria nutricional del infante (6).
La baja concordancia observada entre los indicadores
(Kappa ponderado de 0,20), refuerza la cuestión de que el
MUAC z-score y el IMC/edad no clasifican de manera
equivalente el estado nutricional de los pacientes pediátricos
oncológicos. Resultados similares fueron reportados en un
estudio que comparó diferentes métodos antropométricos,
evidenciando que el uso de un único indicador puede ser
insuficiente para una adecuada evaluación del estado
nutricional. Este hallazgo es consistente con estudios
recientes que han evaluado la concordancia entre distintos
indicadores antropométricos en poblaciones pediátricas,
reportando niveles de bajo a moderado acuerdo y
destacando el riesgo de subdiagnóstico cuando se emplea
un único método de evaluación (23).
Los hallazgos del presente estudio refuerzan la
importancia de incorporar el MUAC z-score como
herramienta en la evaluación nutricional inicial del
paciente pediátrico oncológico. Su simplicidad, bajo
costo y factibilidad de implementación, lo convierten en
una valiosa referencia en entornos hospitalarios, donde
la medición del IMC puede verse limitada por la condición
clínica propia del paciente oncológico (2,7,21). La
detección temprana del compromiso nutricional
permitiría implementar intervenciones oportunas,
eficaces y con potencial impacto en la tolerancia al
tratamiento y la evolución clínica (10,18).
Entre las limitaciones del estudio se encuentra el diseño no
probabilístico, la selección de la muestra por conveniencia y
el tamaño muestral, que limitan la validez externa del
estudio, por lo que los resultados deben interpretarse con
cautela y no pueden ser extrapolados a la población
pediátrica oncológica en general. Por otra parte, la
medición del MUAC no se realizó de manera uniforme en el
brazo no dominante en todos los casos, debido a
condiciones clínicas propias de la población estudiada,
como la localización tumoral, la presencia de edema o la
utilización de accesos venosos, lo que podría haber
introducido un sesgo de medición.
MUAC\ IMC
Eutrofia
Exceso de peso
Desnutrición grave
2
1
Desnutrición moderada
13
4
Eutrofia
9
8
Exceso de peso
0
5
Fuente: Elaboración propia.
Salud Publica 2026 Oct; 5
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DISCUSIÓN
La desnutrición al momento del diagnóstico oncológico es
un problema frecuente en la población pediátrica. Se
relaciona con el impacto sobre la tolerancia al tratamiento,
riesgo de complicaciones como infecciones, duración de la
estadía hospitalaria y sobrevida (1-2,8). En el presente
estudio, casi la mitad de la muestra presentó algún grado
de desnutrición según el MUAC z-score al momento del
diagnóstico oncológico. Estos resultados concuerdan con
estudios previos que reportan prevalencias elevadas de
desnutrición en niños y adolescentes con enfermedades
oncológicas, particularmente en países de ingresos medios,
donde se han descrito cifras que oscilan entre el 30% y el
60%, dependiendo del método diagnóstico utilizado
(4,14,18). Con respecto a datos nacionales, el Registro
Oncopediátrico Hospitalario Argentino, refuerza la
relevancia epidemiológica del cáncer infantil y la necesidad
de estrategias de evaluación nutricional sistemáticas desde
el inicio del abordaje de la enfermedad (13).
Según los datos obtenidos por MUAC z-score, el 47,6%
presentaba desnutrición al momento del diagnóstico
oncológico, siendo la desnutrición moderada la categoría
más predominante. Por otro lado, el indicador IMC/edad no
identificó ningún caso de desnutrición. Por el contrario, se
observó que el 57,1% se clasificó como eutrófico. Esta
discrepancia pone en evidencia las limitaciones del
IMC/edad como única herramienta para la evaluación
nutricional (7,12). El IMC/edad es un indicador ampliamente
utilizado para la evaluación nutricional en pediatría pero no
permite discriminar de manera adecuada la cantidad de
masa grasa y masa muscular. El mismo, es afectado por
varios factores, como la inflamación sistémica, la retención
de líquidos, presencia de tumores, entre otras
características de la enfermedad oncológica. Estas
cuestiones pueden llevar a una subestimación del
diagnóstico nutricional, en especial de la pérdida de la masa
muscular (3,7,20). Según el consenso de la Sociedad
Australasiática de Nutrición Parenteral y Enteral (AuSPEN),
el MUAC es una herramienta más fiable que el IMC en niños
con tumores sólidos o grandes desplazamientos de
líquidos, como edema, ascitis o hiperhidratación (6).
La importancia de la composición corporal en la evolución
clínica de los pacientes pediátricos con cáncer ha sido
documentada. La disminución de la masa muscular se ha
asociado con una mayor toxicidad relacionada con el
tratamiento, un incremento del riesgo de infecciones, una
mayor duración de la estancia hospitalaria y un peor
pronóstico clínico (3,10). En este contexto, los resultados
obtenidos en el presente estudio sugieren que el MUAC
z-score puede aportar información relevante para la
identificación temprana del compromiso nutricional, ya que
permitió detectar casos de desnutrición que no fueron
identificados mediante el IMC/edad. Esto resulta
particularmente relevante en pacientes oncológicos
pediátricos, en quienes una alteración de la composición
corporal puede coexistir con un peso corporal
aparentemente conservado.
La utilidad del MUAC en oncología pediátrica ha sido
estudiada por distintos autores, quienes destacan su
simplicidad, bajo costo y menor dependencia del peso
corporal (4,7). Por lo tanto, su utilización podría
complementar la evaluación antropométrica habitual y
contribuir a una valoración más completa del estado
nutricional, especialmente cuando existe sospecha de
pérdida de masa muscular que no se refleja en el IMC/edad.
En este sentido, el MUAC no debería considerarse como un
sustituto del IMC/edad, sino como una herramienta
complementaria que puede favorecer la detección de
alteraciones nutricionales de manera más temprana y
orientar la evaluación y el seguimiento nutricional durante
el tratamiento oncológico.
En particular, el MUAC ha demostrado ser un indicador
sensible para la detección de desnutrición en niños y
adolescentes con enfermedades oncológicas. Su utilidad
radica en que evalúa de manera indirecta las reservas de
masa muscular, con menor dependencia del peso corporal
total y menor influencia de factores relacionados con la
enfermedad (21-22). Además, estudios recientes han
evidenciado una asociación significativa entre valores bajos
de MUAC y mayor duración de la internación, así como
Cn
CONCLUSIONES
El MUAC z-score permitió identificar una mayor proporción
de pacientes con desnutrición en comparación con el
IMC/edad, el cual no detectó ningún caso de desnutrición en la
muestra analizada. Estos hallazgos sugieren que el MUAC
z-score presenta una mayor capacidad para identificar
compromiso nutricional al momento del diagnóstico
oncológico.
Los resultados del presente estudio muestran que la
evaluación nutricional basada únicamente en el IMC/edad
puede resultar insuficiente para identificar el compromiso
nutricional en pacientes pediátricos oncológicos al momento
del diagnóstico de la enfermedad. El MUAC z-score permitió
reconocer un mayor número de pacientes con desnutrición,
demostrando ser una importante herramienta
complementaria en la valoración nutricional. Un diagnóstico
nutricional oportuno puede contribuir a optimizar la tolerancia
al tratamiento, reducir la aparición de complicaciones
asociadas y favorecer una mejor evolución clínica durante el
transcurso de la enfermedad oncológica.
La baja concordancia observada entre ambos indicadores
refuerza la necesidad de incorporar enfoques
antropométricos que contemplen las particularidades clínicas
de la población estudiada. La implementación sistemática del
MUAC z-score podría contribuir a una detección más
oportuna del estado nutricional y favorecer la toma de
decisiones para lograr mejores resultados clínicos.
Se sugiere realizar estudios con mayor tamaño muestral y
diseños multicéntricos que permitan profundizar el análisis
del rol del MUAC z-score en oncología pediátrica y consolidar
su integración en los protocolos de evaluación nutricional.
AGRADECIMIENTOS
Al hospital, por posibilitar el desarrollo de esta investigación y
a la Licenciada Laura Cazalla por su guía, compromiso y
permanente acompañamiento durante el proceso de
investigación. Asimismo, se agradece a todo el equipo de la
Unidad de Hemato-Oncología Pediátrica por su colaboración,
predisposición y apoyo, fundamentales para la realización de
este estudio.
Autora no manifiestan conflictos de interés.
mayor riesgo de complicaciones clínicas en pacientes
pediátricos oncológicos internados (14,23-24). El valor de
esta herramienta aumenta con mediciones secuenciales,
las cuales son más útiles que una medición aislada para
monitorear la trayectoria nutricional del infante (6).
La baja concordancia observada entre los indicadores
(Kappa ponderado de 0,20), refuerza la cuestión de que el
MUAC z-score y el IMC/edad no clasifican de manera
equivalente el estado nutricional de los pacientes pediátricos
oncológicos. Resultados similares fueron reportados en un
estudio que comparó diferentes métodos antropométricos,
evidenciando que el uso de un único indicador puede ser
insuficiente para una adecuada evaluación del estado
nutricional. Este hallazgo es consistente con estudios
recientes que han evaluado la concordancia entre distintos
indicadores antropométricos en poblaciones pediátricas,
reportando niveles de bajo a moderado acuerdo y
destacando el riesgo de subdiagnóstico cuando se emplea
un único método de evaluación (23).
Los hallazgos del presente estudio refuerzan la
importancia de incorporar el MUAC z-score como
herramienta en la evaluación nutricional inicial del
paciente pediátrico oncológico. Su simplicidad, bajo
costo y factibilidad de implementación, lo convierten en
una valiosa referencia en entornos hospitalarios, donde
la medición del IMC puede verse limitada por la condición
clínica propia del paciente oncológico (2,7,21). La
detección temprana del compromiso nutricional
permitiría implementar intervenciones oportunas,
eficaces y con potencial impacto en la tolerancia al
tratamiento y la evolución clínica (10,18).
Entre las limitaciones del estudio se encuentra el diseño no
probabilístico, la selección de la muestra por conveniencia y
el tamaño muestral, que limitan la validez externa del
estudio, por lo que los resultados deben interpretarse con
cautela y no pueden ser extrapolados a la población
pediátrica oncológica en general. Por otra parte, la
medición del MUAC no se realizó de manera uniforme en el
brazo no dominante en todos los casos, debido a
condiciones clínicas propias de la población estudiada,
como la localización tumoral, la presencia de edema o la
utilización de accesos venosos, lo que podría haber
introducido un sesgo de medición.
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Salud Publica 2026 Oct; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Cómo citar este artículo:
Gómez Colman C. Evaluación del estado nutricional al momento del diagnóstico oncológico en pediatría: estudio comparativo entre el
MUAC z-score e IMC/edad en un hospital público de Argentina. Salud Publica [Internet]. 2026 Oct [fecha de consulta]; 5. Disponible en:
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Salud Publica 2026 Oct; 5
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