Indumentaria del mercado online argentino durante
2025: relación con la Ley de Talles de la Ciudad de
Buenos Aires y medidas antropométricas nacionales
Apparel in the Argentine online market in 2025: assessment against the
Buenos Aires City Size Law and national anthropometric measurements
RESUMEN
Introducción: Los sistemas de talles utilizados en la industria de la
indumentaria, basados en modelos corporales estereotipados, pueden
restringir el acceso equitativo a las prendas acordes a la diversidad
corporal. En Argentina, existen leyes que regulan talles y tablas de
medidas normalizadas, pero su aplicación es limitada, lo que evidencia
la demanda social por una moda más inclusiva. Objetivo: Analizar las
características de las tablas de talles de la indumentaria comercializada
en el mercado argentino durante 2025, incluyendo la disponibilidad y
progresión de los talles, su adecuación a la Ley de Talles de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires (CABA) y su correspondencia con las
medidas antropométricas de la población argentina. Metodología:
Estudio observacional, descriptivo y de corte transversal. Se incluyeron
marcas de indumentaria con canal de venta online. Se excluyeron
aquellas que no presentaban tabla de talles, con talle único o con
inconsistencia de datos. Los datos se registraron en un formulario
electrónico estandarizado. Resultados: Se observó una baja
representación de los talles XXL en adelante (13,8%). El 93% de las
marcas no cumplía con la ley de talles de CABA. Las mayores
discrepancias entre las tablas de talles y el Estudio Antropométrico
Argentino (EAAr) se registraron en los valores máximos, donde todas
las medidas de la población superaron por más de 12 cm a las de las
tablas. La diferencia entre talles consecutivos no fue uniforme, siendo
mayor la amplitud a partir del talle XXL. Conclusiones: Se
evidenciaron diferencias entre las medidas corporales reales y las
tablas de talles utilizadas. La incorporación del EAAr resulta
fundamental para estandarizar un sistema de talles que garantice y
respete la diversidad corporal de la población argentina.
Palabras clave: Vestuario; Antropometría; Tamaño Corporal;
Estándares de Referencia
ABSTRACT
Introduction: Clothing sizing systems used in the apparel industry,
which are based on stereotyped body models, may restrict equitable
access to garments that accommodate body diversity. In Argentina,
laws regulate clothing sizes and standardized measurement charts;
however, their implementation remains limited, highlighting the social
demand for a more inclusive fashion. Objective: To analyze the
characteristics of clothing size charts for garments marketed in
Argentina during 2025, including size availability and progression, their
compliance with the Size Law of the Autonomous City of Buenos Aires
(CABA), and their correspondence with the anthropometric
measurements of the Argentine population. Methodology: An
observational, descriptive, cross-sectional study was conducted.
Clothing brands with online sales channels were included. Brands
without a size chart, those offering one-size-only garments, or those
with inconsistent data were excluded. Data were collected using a
standardized electronic form. Results: A low availability of sizes XXL
and above was observed (13.8%). A total of 93% of the brands did not
comply with the CABA Size Law. The greatest discrepancies between
size charts and the Argentine Anthropometric Study (EAAr) were
found in the maximum values, where all population measurements
exceeded chart values by more than 12 cm. The difference between
consecutive sizes was not uniform, with greater increments observed
starting from size XXL. Conclusions: Differences were identified
between actual body measurements and the size charts used.
Incorporating the EAAr is essential to standardize a sizing system that
ensures and respects the body diversity of the Argentine population.
Keywords: Clothing; Anthropometry; Body Size; Reference Standards
Recibido:11 de mayo 2026.Aceptado:8 de junio 2026.Aprobado:5 de agosto 2026. Publicado:14 de septiembre 2026.
María Florencia Arnolfo 1 https://orcid.org/0009-0002-0495-5413 Licenciada en Nutrición
Florencia Belén Valletta 1 https://orcid.org/0009-0000-2304-1102 Licenciada en Nutrición
Lucía Celeste Zárate 1 https://orcid.org/0009-0006-1504-3013 Licenciada en Nutrición
Lucía María Ferraro 2 https://orcid.org/0009-0003-8626-3871 Licenciada en Nutrición
Valeria Urdiró 1 https://orcid.org/0009-0008-4191-6572 Licenciada en Nutrición
Ommi Acosta Seró 2 https://orcid.org/0000-0001-7633-9164 Licenciada en Nutrición
1 Hospital General de Agudos “Dr. Cosme Argerich” de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina
2 Dirección General de Docencia, Investigación y Desarrollo Profesional, Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina
florenciarnolfo@gmail.com
Au
Rs Ab
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Estudiosexclusivoseinéditos,seleccionadosconrigurosidadcientíficayrevisadosporpares
Salud Publica 2026 Sep; 5
INTRODUCCIÓN
La diversidad corporal es un término que hace referencia
a las diferentes características de los seres humanos,
incluyendo tamaños corporales, colores, etnias o
identidad de género, entre otros. Sin embargo, la cultura,
la moda y la sociedad actual promueven formas
estandarizadas de pensar los cuerpos (1).
Esta problemática se manifiesta de manera recurrente en
distintos ámbitos, incluso en el momento de adquirir una
prenda, donde la confección de las mismas suele basarse
sobre un talle estándar con medidas idealizadas del
cuerpo estereotipado (1-2). La disponibilidad limitada de
talles en los locales de indumentaria puede generar
experiencias negativas en los consumidores, con
sentimientos de frustración e insatisfacción corporal. Lo
mencionado, podría favorecer la adopción de conductas
alimentarias de riesgo, como dietas restrictivas o
trastornos vinculados a la imagen corporal, generando
consecuencias psicológicas, como ansiedad, baja
autoestima y depresión (3–5).
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), en el año
2009 se sancionó la Ley N.º 3.330, conocida como “Ley de
Existencia de Talles”, la cual fue reglamentada en 2012
mediante el Decreto N.º 172/2012. Esta normativa
establece la obligatoriedad de que los establecimientos
comerciales de indumentaria garanticen la existencia de
un mínimo de ocho talles, correspondientes a las medidas
corporales normalizadas establecidas en las Normas del
Instituto Argentino de Normalización y Certificación
(IRAM) de la serie 753001 y sus actualizaciones. Además,
exige a los fabricantes e importadores de indumentaria
incluir en cada prenda pictogramas y tablas con las
medidas principales y secundarias, con el fin de brindar
información clara y precisa al consumidor (6).
Desde 2012, AnyBody Argentina ha desarrollado estudios
que evidencian la disconformidad de la sociedad respecto
al acceso a la indumentaria y el impacto en la salud integral
de las personas. Según los datos de la encuesta que se llevó
a cabo en el año 2024, el 54% de las personas encuestadas
señala tener dificultades para encontrar su talla adecuada y
el 64,6% afirma que las prendas que desearían adquirir
están disponibles únicamente en “talle único,
experimentando al momento de la compra sentimientos de
enojo” y “tristeza” ante la imposibilidad de adquirir una
prenda (7). En el año 2019, según el Mapa Nacional de la
Discriminación, la discriminación por corporalidades gordas
ocupo el tercer lugar (8). Esta situación, pone de manifiesto
la demanda social por una moda más inclusiva, la cual
implica reconocer y valorar la diversidad de cuerpos, no
solo en la forma en que se comunica, sino también en el
diseño y la fabricación de las prendas (2).
A nivel nacional, en el 2021 se reglamentó la Ley N.° 27.521
“Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles de
Indumentaria” (SUNITI), también conocida como la Ley
Nacional de Talles (9). La misma se basa en las medidas
corporales estandarizadas obtenidas a través del Estudio
Antropométrico Argentino (EAAr) realizado en la
población argentina según género, grupo etario y región
del país (10).
La adopción de la ley es obligatoria en todo el país en
cuanto a la fabricación, confección, comercialización o
importación de indumentaria. Además, los comercios,
tanto físicos como virtuales, deben exhibir e informar en
forma cierta, clara y detallada la tabla de medidas
corporales normalizadas establecida por el SUNITI (9).
Sin embargo, actualmente, ésta no se encuentra
implementada aún y las marcas operan de forma
independiente, estableciendo su propio rango de talles sin
criterios estandarizados, reflejando heterogeneidad en las
tablas de talles (11).
En Argentina, la indumentaria constituye un bien de
consumo esencial en la sociedad. Según la Encuesta
Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2018, los
hogares argentinos destinaron el 4,6% de sus gastos
totales a la adquisición de indumentaria (12). Dichas
compras se realizan a través de una variedad de
comercios físicos. Sin embargo, durante la última década
(y, especialmente, desde la pandemia por COVID-19)
viene ganando participación la venta online, en
particular en los segmentos de mayor poder adquisitivo
del mercado (13). Debido a la imposibilidad de acceder a
tallas, la regulación de las mismas se ha convertido en
una demanda de la sociedad. Pese a la existencia de un
marco legal, su falta de implementación obstaculiza la
libertad de elección, el trato digno y la equidad en el
consumo (14).
En este contexto, los resultados del presente estudio
podrían aportar datos que contribuyan a visibilizar la
importancia de impulsar un sistema de talles más
inclusivo y el cumplimiento de la norma, promoviendo el
respeto por la diversidad corporal y garantizando el
acceso a indumentaria que se ajuste a la composición
corporal de los consumidores (5). Por lo mencionado
anteriormente, el objetivo del presente estudio fue
analizar las características de las tablas de talles de la
indumentaria comercializada en el mercado argentino,
durante 2025, incluyendo la disponibilidad y progresión
de los talles, su adecuación a la ley de talles de CABA y su
correspondencia con las medidas antropométricas de la
población argentina.
In
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Salud Publica 2026 Sep; 5
1 La serie IRAM 75300 establece un sistema de designación de talles para prendas de vestir basado en las medidas corporales de los
usuarios. Comprende normas relativas a la medición del cuerpo, la identificación de medidas principales y secundarias y la definición de
medidas e intervalos para la designación y comunicación de los talles.
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Salud Publica 2026 Sep; 5
Md
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte
transversal (15). Las unidades de análisis fueron los talles de
indumentaria incluidos en las tablas de talles de las marcas
seleccionadas. En el caso de las variables relacionadas con
el cumplimiento de la normativa vigente, la unidad de
análisis correspondió a la marca de indumentaria. Se
incluyeron talles de las tablas de talles correspondientes a
marcas de indumentaria para mayores de 18 años, con
canal de venta online, de todos los géneros y que tengan
como mínimo 5 talles de indumentaria. Se excluyeron
marcas de indumentaria extranjeras no comercializadas en
Argentina, aquellas que no presentaban tabla de talles,
aquellas con inconsistencia en la información publicada,
aquellas que ofrecían exclusivamente talles plus size o talle
único y aquellas marcas con producción artesanal.
No fue posible establecer un marco muestral de referencia
para el cálculo del tamaño de la muestra, debido a la
ausencia de información sobre la cantidad de marcas de
indumentaria comercializadas en el mercado argentino. En
consecuencia, se realizó un muestreo no probabilístico de
conveniencia. El número de marcas relevadas estuvo
condicionado por la disponibilidad de tiempo y recursos
para el relevamiento.
La recolección se realizó de forma intencional en los sitios
web oficiales de marcas de indumentaria que operan
dentro del mercado argentino. En la red social Instagram, se
utilizaron palabras clave a través de hashtags específicos
como: #IndumentariaArgentina, #ModaArgentina,
#AvellanedaRopa, #AvellanedaIndumentaria,
#AvellanedaModa, #AvellanedaFlores2, #HaulAvellaneda3,
#RopaArgentina, seleccionados estratégicamente para
identificar publicaciones relevantes. Además, se utilizaron
las sugerencias generadas por la misma plataforma,
basadas en el algoritmo de recomendación, para ampliar el
alcance de la búsqueda e identificar marcas adicionales. En
paralelo, se realizaron búsquedas a través del motor de
búsqueda Google, utilizando las siguientes palabras claves:
“Indumentaria”, “Ropa mujer argentina”, “Indumentaria
mujer argentina”, “Ropa hombre argentina, “Indumentaria
hombre argentina, “Indumentaria argentina”, “Ropa
argentina, “Colección 2025 ropa Argentina".
Los datos fueron registrados en un formulario electrónico
estandarizado.
Variables
Se relevaron los siguientes datos para caracterizar a la
muestra estudiada: género (masculino/femenino/unisex),
fuente de información (búsqueda en sitios web/
algoritmo de redes sociales) (13), tipo de prenda (superior/
inferior jean/ inferior otro tipo/ no diferencia), tipo de
marca de indumentaria (premium/masivas) considerando
marcas premium a productos que, en gran proporción,
provienen del mercado masivo, que ofrecen un valor
agregado en cuanto a la calidad y diseño, que dan cuenta
del servicio al cliente como factor importante en la
experiencia de compra, y con la capacidad de innovar y
mantenerse actualizados con las diferentes tendencias, en
función de lo que sucede en el mercado, y a marcas masivas
a aquellas que tienen una propuesta de valor de moda
rápida, productos de imitación de las tendencias a precios
bajos y mayores volúmenes de producción (16); medidas
de busto/pecho (cm), medidas de circunferencia de
cintura mínima y cintura umbilical (cm), medidas de
circunferencia de cadera (cm) (17), talle de
indumentaria alfabético según sistema de talle alpha
sizing (XXS/XS/S/M/L/XL/XXL/XXXL/XXXXL).
Se determinó el cumplimiento de la ley de talles de
CABA (si/no) considerando si la marca contaba con 8 o más
talles y con el pictograma normalizado, cantidad de talles
(número), presencia de pictograma normalizado (si/no)
según representación gráfica estandarizada del cuerpo
humano con medida específica (18).
Se calcularon las diferencias absolutas entre las
medidas de las tablas de talles y las medidas de los
ciudadanos argentinos (cm), a través de la resta entre los
valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y cadera
reportados en las tablas de talles de las diferentes marcas
de indumentaria y los valores para las mismas
circunferencias reportados en el EAAr discriminado por
género masculino y femenino (10).
Por otro lado, se calcularon las diferencias absolutas
entre talles consecutivos (cm) a través de la resta entre
los valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y
cadera de los talles con respecto al inmediatamente inferior
(entre XS vs. S, S vs. M, M vs. L y L vs. XL) del mismo género.
Análisis estadístico
Las variables categóricas se reportaron mediante
frecuencias absolutas y relativas. Las medidas de las tablas
de talles se describieron utilizando medidas de tendencia
central (media y mediana) junto con sus respectivas
medidas de dispersión, desvío estándar (DE) y cuartiles (Q1
y Q3), además de los valores mínimo y máximo observados.
Esta estrategia se adoptó con el objetivo de ofrecer una
caracterización más completa de la distribución de los
datos, ante la posible presencia de asimetrías o valores
atípicos, independientemente del cumplimiento del
supuesto de normalidad. Para comparar la magnitud de las
diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de
talles y las medidas corporales de la población argentina, se
reportaron los valores correspondientes a los percentilos 1,
5, 25, 50, 75, 95 y 99, así como los valores extremos (mínimo
y máximo). En los casos con valores faltantes en la variable
de talle alfabético, se aplicó una estrategia de imputación
utilizando el algoritmo de vecino más cercano (1-NN),
basado en la distancia euclidiana adaptada para datos
incompletos. Este método fue seleccionado por no requerir
supuestos de distribución y por permitir imputaciones
basadas en observaciones reales, considerando la similitud
entre individuos según las medidas de busto/pecho, cintura
y cadera. Los datos fueron procesados con el software R
v4.4.2 (2024).
Aspectos éticos
Las unidades de alisis no fueron personas sino talles de
indumentaria, por lo que no requirieron de la consideración
sobre privacidad de los datos u otros relacionados con la
investigación en seres humanos.
2 El término Avellaneda refiere al área comercial de venta mayorista y minorista de indumentaria ubicada en el barrio de Flores, Ciudad
Autónoma de Buenos Aires.
3 Haul se utiliza para identificar publicaciones en redes sociales en las que se muestran prendas.
RESULTADOS
Se accedió a la información de 3.316 talles de indumentaria,
de los cuales 284 fueron excluidos del alisis. La principal
causa de exclusión fue la oferta de prendas con menos de 5
talles, seguida por la ausencia de una tabla de medidas
(Figura 1).
La muestra quedó conformada por 3.032 talles
correspondientes a 200 marcas de indumentaria. La
mayoría de las prendas (93,9%) fueron relevadas mediante
búsqueda directa en sitios web, tanto prendas femeninas
como masculinas, mientras que en la indumentaria unisex
la totalidad de los datos provino de sitios web.
La mitad de la muestra total presentó el pictograma
normalizado, como así también en las prendas femeninas y
masculinas en particular. En las prendas unisex predominó
la ausencia del pictograma. En cuanto al tipo de talle, se
observó una baja representación de talles grandes,
particularmente XXL, XXXL y XXXXL (Tabla 1).
Con respecto a las medidas de las tablas de talles para
indumentaria según género, se observó un predominio de
información disponible sobre los valores de cadera en el
género femenino y de cintura umbilical en el masculino.
Los valores de busto y cadera en el género femenino se
ubicaron en torno a los 100 cm, mientras que en el género
masculino superaron dicha cifra, siendo los valores más
cercanos al unisex (108 y 107,5 cm).
No se observaron diferencias relevantes entre la media de
cintura mínima y umbilical en el género femenino, con una
diferencia de 1,8 cm. En el masculino y unisex se halló una
amplitud de 5,5 y 5 cm respectivamente.
La media de cintura y cadera correspondientes al género
unisex mostraron una mayor proximidad a las registradas
en el género masculino, en comparación con las del género
femenino.
Respecto al valor mínimo para cintura mínima y umbilical,
fue igual en el género femenino y similar en el masculino.
Por otro lado, en el grupo unisex los valores máximos en
cintura mínima y umbilical coincidieron (102 cm) y
resultaron inferiores a los de los del género femenino y
masculino (Tabla 2).
En relación con el cumplimiento de la Ley de Talles de
CABA, 186 de las 200 marcas (93%) no cumplía con las
normativas. En cuanto a la cantidad de talles disponibles,
un mayor porcentaje de prendas ofrecía menos de 8 talles
tanto en la muestra total como estratificada según género
(Tabla 3).
Diferencias absolutas entre las medidas de las tablas
de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos
En el género femenino, se observó que, en general, las
medidas de la población argentina superaron a las
reportadas en las tablas de talles para el busto, la cintura
mínima y la cintura umbilical. En contraste, las medidas de
cadera en las tablas fueron mayores que en la población
para los percentiles (Pc) 5, 25, 50 y 75.
Respecto al busto, las diferencias fueron de 2 a 4 cm en la
mayoría de los Pc en comparación al estudio
antropométrico, hallándose mayores diferencias en el Pc
95 (4,9 cm) y en el valor máximo (14,2 cm).
En la cintura mínima las diferencias fueron mayores que las
observadas entre los valores de cadera (entre 6,6 y 15,5 cm)
siendo el Pc 95 el que presentó la mayor discrepancia. En
cambio, en la cintura umbilical las diferencias fueron
menores con respecto a la cintura mínima.
En cuanto a los valores mínimos de cintura y cadera, no se
observaron diferencias relevantes en comparación con el
estudio antropométrico. Sin embargo, en los valores
ximos de todas las medidas, la diferencia fue mayor a 12
cm con respecto a las medidas de la población argentina.
En el género masculino, la mayoría de las medidas
corporales reportadas por el estudio antropométrico
fueron inferiores a las registradas en las tablas de talles.
Excepto en el caso de las medidas de la cintura mínima y
umbilical, donde se visualizaron valores inferiores en las
tablas de talles siendo mayor en el Pc 99 (15,7 cm y 5,7 cm
respectivamente) (Tabla 4).
Diferencias absolutas entre talles consecutivos
Se encontró que el escalonamiento entre talles no fue
uniforme. En el género femenino, las diferencias absolutas
entre un talle y el inmediatamente superior oscilaron entre
2,5 cm a 9,7 cm en busto; entre 0,6 cm a 6,7 cm en cintura
mínima; entre 0,9 cm a 7,9 cm en cintura umbilical; y entre
2,8 cm a 6,8 cm en cadera. En el caso del busto, se
evidencun patrón creciente ya que las diferencias fueron
mayores a medida que aumentaba el talle.
Se identificaron inconsistencias en la progresión de los
talles masculinos. En algunas medidas, talles de menor
denominación (por ejemplo, XXS o XS) presentaron
dimensiones mayores que los talles inmediatamente
superiores (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio evidencian que la
mayoría de la información disponible se encontró
predominantemente entre los talles XXS a XL. Esta
tendencia coincide con la última encuesta realizada por
AnyBody, en la cual s de la mitad de las personas
encuestadas (hombres y mujeres) reportaron dificultades
para acceder a los talles superiores al 46, equivalente al
talle alfabético XL (7). Es importante señalar que del talle
XXL en adelante fue donde se obtuvo la menor cantidad de
información en esta investigación. Esto mismo se evidenc
en una encuesta realizada en Chile, donde se señaló la
necesidad de una mayor oferta de talles en la indumentaria
femenina, y también se destacó que los talles que se
encuentran más disponibles en el mercado son entre el XS
y XL, lo cual deja fuera una parte de la población (19).
Según AnyBody, esta dificultad para encontrar talle podría
ser motivo de “cuestionar su cuerpo” o “realizar alguna
conducta de riesgo para la salud" (7).
El presente trabajo reejó la existencia de una brecha entre
las normativas vigentes y las prácticas del mercado, ya que
el 93% de las marcas que se incluyeron no cumplen con los
requisitos establecidos por la Ley N.º 3.330 de CABA, en la
mayoría de los casos por presentar menos de 8 talles o por
no incluir el pictograma (6, 20). El elevado porcentaje de
incumplimiento observado plantea interrogantes sobre la
implementación efectiva de la normativa y la necesidad de
fortalecer los mecanismos de monitoreo, fiscalización y
evaluación de su cumplimiento. Si bien el presente estudio
no fue diseñado para identificar las causas de este
incumplimiento, los resultados ponen de manifiesto la
importancia de continuar generando evidencia que permita
profundizar en esta problemática y orientar estrategias
para favorecer el cumplimiento de la normativa.
La limitada oferta de talles y la persistencia de un modelo
corporal hegemónico pueden contribuir al refuerzo de
estigmas corporales y, según estudios previos, se han
asociado con consecuencias sobre la salud física, social y
emocional. Esto puede analizarse también a partir de los
determinantes comerciales de la salud, definidos como
sistemas, prácticas y vías de las industrias que configuran
entornos de consumo y, en consecuencia, influyen en la
salud de la población (21).
En relación con las discrepancias entre las medidas
antropométricas de las tablas de talles y las de la
población argentina reportadas por el EAAr (10), se
observó en el género femenino, que la mayoría de las
medidas reales de la población superaron a las reportadas
por las tablas. Este hallazgo coincide con un estudio
realizado en Colombia, el cual evidenció diferencias entre
las tablas de talles comúnmente utilizadas a nivel nacional
y las dimensiones reales de los usuarios (22). La industria
de la indumentaria, al momento de comercializar sus
productos, suele seguir tendencias asociadas a un modelo
corporal único y predefinido. Como consecuencia, dicha
representación se aleja de la diversidad corporal (2,
23-24).
Respecto a las feminidades, el contorno de busto
reportado en las tablas fue 2,9 cm menor que el promedio
de EAAr. Las diferencias en cintura fueron aún s
marcadas, ya que se observó que la medida de cintura
mínima en las tablas de talles fue de 76,2 cm y la umbilical
de 78,8 cm, ambas por debajo del promedio de 86,1 cm del
EAAr, con una diferencia entre 7,3 y 9,9 cm. En el caso de
la cadera, las tablas presentaron un valor mayor en
comparacn con el EAAr, con una diferencia de 2,5 cm
(10).
Sin embargo, en las medidas de las masculinidades se
evidenció lo contrario, ya que la mayoría de las medidas
corporales de la población resultaron inferiores a las
presentadas en las tablas de talles, con la excepción de la
medida de cintura, que presentó valores mayores. El
promedio de pecho en las tablas de talles fue 3,7 cm
mayor que el valor del EAAr. La cintura mínima y umbilical
fueron inferiores con respecto a las medidas de la
población argentina. Por último, la medida de cadera
mostró una diferencia más marcada con 10 cm a favor de
las tablas de talles en comparación con el EAAr (10).
Estas inconsistencias podrían atribuirse a la falta de
estandarización en las medidas corporales empleadas, al
incumplimiento de las normas vigentes o a errores en la
transcripción de los datos de las marcas en sus sitios de
venta online, lo cual pone de manifiesto la necesidad de
mayores controles y sistematización del proceso. Las
diferencias observadas plantean interrogantes sobre los
factores que condicionan la definición de los sistemas de
talles y el cumplimiento de la normativa vigente, lo cual
no fue abordado por el presente estudio. Su comprensión
requerirá futuras investigaciones con enfoques
interdisciplinarios que integren perspectivas de las
ciencias sociales, el diseño de indumentaria, la industria
textil y las políticas públicas, con el fin de aportar
evidencia que contribuya a fortalecer la implementación
de la Ley de Talles.
Otro hallazgo relevante fue que, en las prendas
femeninas, se evidenciaron diferencias más amplias en
talles superiores. Esta tendencia coincide con lo reportado
por Greenleaf et al. (25), quienes señalan que la diferencia
en el rango de medidas entre talles fue de 6 cm para el
talle M y de 19 cm para el talle XXL. Según los autores,
esta variabilidad incrementa la probabilidad de
insatisfacción del consumidor con el talle y con el calce de
la prenda. En este sentido, la falta de estandarización de
talles se presenta como uno de los principales obstáculos
a la hora de adquirir indumentaria. Esta problemática ha
sido también destacada en investigaciones previas que
analizan la satisfacción del usuario y la experiencia de
compra (26-27).
Si bien las normas IRAM 75300 no establecen un rango
fijo obligatorio entre talles consecutivos, indican que los
valores deben mantenerse de manera coherente dentro
del sistema de talles utilizado (28). Sin embargo, los
resultados evidenciaron una inconsistencia entre los
intervalos de los talles consecutivos. Adicionalmente, se
observó una incoherencia en el valor promedio de todas
las medidas para la indumentaria masculina, en donde el
talle XS presentó medidas inferiores al XXS, resultando
una diferencia negativa.
Si bien hoy en día existen estudios antropométricos,
muchas marcas continúan utilizando métodos antiguos
para definir sus talles. Según se detalla en un documento
de las normas ISO, aunque ya a comienzos del siglo XX se
realizaron algunas encuestas antropométricas, no
llegaron a influir de manera real en los sistemas de talles,
ya que las metodologías utilizadas por la industria se
encontraban instaladas previamente (29).
Entre las principales limitaciones del estudio se encontró
la imposibilidad de estimar un tamaño muestral
representativo debido a la falta de información precisa
sobre la totalidad de marcas de indumentaria en el
mercado argentino. Asimismo, se evidenció una marcada
heterogeneidad en los sistemas de talles utilizados por las
marcas. Por otro lado, al haberse realizado la recolección
de datos mediante sitios web, no fue posible corroborar la
disponibilidad en tiendas físicas ni online. Además, el
relevamiento de datos se realizó durante el verano y el
otoño, lo cual pudo haber condicionado la presencia de
determinadas prendas en los sitios web, restringiendo la
posibilidad de analizar las prendas de todo el año.
La implementación del EAAr de alcance nacional
permitiría estandarizar el sistema de talles, en conjunto
con el cumplimiento de las normativas vigentes. Esto
permitiría favorecer la representatividad de las tablas de
talles, y avanzar hacia una mayor equidad e inclusión en la
industria de la indumentaria, garantizando la protección
de la salud, el bienestar colectivo y el respeto por la
diversidad corporal de toda la población argentina.
Salud Publica 2026 Sep; 5
Rs
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte
transversal (15). Las unidades de análisis fueron los talles de
indumentaria incluidos en las tablas de talles de las marcas
seleccionadas. En el caso de las variables relacionadas con
el cumplimiento de la normativa vigente, la unidad de
análisis correspondió a la marca de indumentaria. Se
incluyeron talles de las tablas de talles correspondientes a
marcas de indumentaria para mayores de 18 años, con
canal de venta online, de todos los géneros y que tengan
como mínimo 5 talles de indumentaria. Se excluyeron
marcas de indumentaria extranjeras no comercializadas en
Argentina, aquellas que no presentaban tabla de talles,
aquellas con inconsistencia en la información publicada,
aquellas que ofrecían exclusivamente talles plus size o talle
único y aquellas marcas con producción artesanal.
No fue posible establecer un marco muestral de referencia
para el cálculo del tamaño de la muestra, debido a la
ausencia de información sobre la cantidad de marcas de
indumentaria comercializadas en el mercado argentino. En
consecuencia, se realizó un muestreo no probabilístico de
conveniencia. El número de marcas relevadas estuvo
condicionado por la disponibilidad de tiempo y recursos
para el relevamiento.
La recolección se realizó de forma intencional en los sitios
web oficiales de marcas de indumentaria que operan
dentro del mercado argentino. En la red social Instagram, se
utilizaron palabras clave a través de hashtags específicos
como: #IndumentariaArgentina, #ModaArgentina,
#AvellanedaRopa, #AvellanedaIndumentaria,
#AvellanedaModa, #AvellanedaFlores2, #HaulAvellaneda3,
#RopaArgentina, seleccionados estratégicamente para
identificar publicaciones relevantes. Además, se utilizaron
las sugerencias generadas por la misma plataforma,
basadas en el algoritmo de recomendación, para ampliar el
alcance de la búsqueda e identificar marcas adicionales. En
paralelo, se realizaron búsquedas a través del motor de
búsqueda Google, utilizando las siguientes palabras claves:
“Indumentaria”, “Ropa mujer argentina”, “Indumentaria
mujer argentina”, “Ropa hombre argentina, “Indumentaria
hombre argentina, “Indumentaria argentina”, “Ropa
argentina, “Colección 2025 ropa Argentina".
Los datos fueron registrados en un formulario electrónico
estandarizado.
Variables
Se relevaron los siguientes datos para caracterizar a la
muestra estudiada: género (masculino/femenino/unisex),
fuente de información (búsqueda en sitios web/
algoritmo de redes sociales) (13), tipo de prenda (superior/
inferior jean/ inferior otro tipo/ no diferencia), tipo de
marca de indumentaria (premium/masivas) considerando
marcas premium a productos que, en gran proporción,
provienen del mercado masivo, que ofrecen un valor
agregado en cuanto a la calidad y diseño, que dan cuenta
del servicio al cliente como factor importante en la
experiencia de compra, y con la capacidad de innovar y
mantenerse actualizados con las diferentes tendencias, en
función de lo que sucede en el mercado, y a marcas masivas
a aquellas que tienen una propuesta de valor de moda
rápida, productos de imitación de las tendencias a precios
bajos y mayores volúmenes de producción (16); medidas
de busto/pecho (cm), medidas de circunferencia de
cintura mínima y cintura umbilical (cm), medidas de
circunferencia de cadera (cm) (17), talle de
indumentaria alfabético según sistema de talle alpha
sizing (XXS/XS/S/M/L/XL/XXL/XXXL/XXXXL).
Se determinó el cumplimiento de la ley de talles de
CABA (si/no) considerando si la marca contaba con 8 o más
talles y con el pictograma normalizado, cantidad de talles
(número), presencia de pictograma normalizado (si/no)
según representación gráfica estandarizada del cuerpo
humano con medida específica (18).
Se calcularon las diferencias absolutas entre las
medidas de las tablas de talles y las medidas de los
ciudadanos argentinos (cm), a través de la resta entre los
valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y cadera
reportados en las tablas de talles de las diferentes marcas
de indumentaria y los valores para las mismas
circunferencias reportados en el EAAr discriminado por
género masculino y femenino (10).
Por otro lado, se calcularon las diferencias absolutas
entre talles consecutivos (cm) a través de la resta entre
los valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y
cadera de los talles con respecto al inmediatamente inferior
(entre XS vs. S, S vs. M, M vs. L y L vs. XL) del mismo género.
Análisis estadístico
Las variables categóricas se reportaron mediante
frecuencias absolutas y relativas. Las medidas de las tablas
de talles se describieron utilizando medidas de tendencia
central (media y mediana) junto con sus respectivas
medidas de dispersión, desvío estándar (DE) y cuartiles (Q1
y Q3), además de los valores mínimo y máximo observados.
Esta estrategia se adoptó con el objetivo de ofrecer una
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
caracterización más completa de la distribución de los
datos, ante la posible presencia de asimetrías o valores
atípicos, independientemente del cumplimiento del
supuesto de normalidad. Para comparar la magnitud de las
diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de
talles y las medidas corporales de la población argentina, se
reportaron los valores correspondientes a los percentilos 1,
5, 25, 50, 75, 95 y 99, así como los valores extremos (mínimo
y máximo). En los casos con valores faltantes en la variable
de talle alfabético, se aplicó una estrategia de imputación
utilizando el algoritmo de vecino más cercano (1-NN),
basado en la distancia euclidiana adaptada para datos
incompletos. Este método fue seleccionado por no requerir
supuestos de distribución y por permitir imputaciones
basadas en observaciones reales, considerando la similitud
entre individuos según las medidas de busto/pecho, cintura
y cadera. Los datos fueron procesados con el software R
v4.4.2 (2024).
Aspectos éticos
Las unidades de análisis no fueron personas sino talles de
indumentaria, por lo que no requirieron de la consideración
sobre privacidad de los datos u otros relacionados con la
investigación en seres humanos.
RESULTADOS
Se accedió a la información de 3.316 talles de indumentaria,
de los cuales 284 fueron excluidos del análisis. La principal
causa de exclusión fue la oferta de prendas con menos de 5
talles, seguida por la ausencia de una tabla de medidas
(Figura 1).
La muestra quedó conformada por 3.032 talles
correspondientes a 200 marcas de indumentaria. La
mayoría de las prendas (93,9%) fueron relevadas mediante
búsqueda directa en sitios web, tanto prendas femeninas
como masculinas, mientras que en la indumentaria unisex
la totalidad de los datos provino de sitios web.
La mitad de la muestra total presentó el pictograma
normalizado, como así también en las prendas femeninas y
masculinas en particular. En las prendas unisex predominó
la ausencia del pictograma. En cuanto al tipo de talle, se
observó una baja representación de talles grandes,
particularmente XXL, XXXL y XXXXL (Tabla 1).
Con respecto a las medidas de las tablas de talles para
indumentaria según género, se observó un predominio de
información disponible sobre los valores de cadera en el
género femenino y de cintura umbilical en el masculino.
Los valores de busto y cadera en el género femenino se
ubicaron en torno a los 100 cm, mientras que en el género
masculino superaron dicha cifra, siendo los valores más
cercanos al unisex (108 y 107,5 cm).
No se observaron diferencias relevantes entre la media de
cintura mínima y umbilical en el género femenino, con una
diferencia de 1,8 cm. En el masculino y unisex se halló una
amplitud de 5,5 y 5 cm respectivamente.
La media de cintura y cadera correspondientes al género
unisex mostraron una mayor proximidad a las registradas
en el género masculino, en comparación con las del género
femenino.
Respecto al valor mínimo para cintura mínima y umbilical,
fue igual en el género femenino y similar en el masculino.
Por otro lado, en el grupo unisex los valores máximos en
cintura mínima y umbilical coincidieron (102 cm) y
resultaron inferiores a los de los del género femenino y
masculino (Tabla 2).
En relación con el cumplimiento de la Ley de Talles de
CABA, 186 de las 200 marcas (93%) no cumplía con las
normativas. En cuanto a la cantidad de talles disponibles,
un mayor porcentaje de prendas ofrecía menos de 8 talles
tanto en la muestra total como estratificada según género
(Tabla 3).
Diferencias absolutas entre las medidas de las tablas
de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos
En el género femenino, se observó que, en general, las
medidas de la población argentina superaron a las
reportadas en las tablas de talles para el busto, la cintura
mínima y la cintura umbilical. En contraste, las medidas de
cadera en las tablas fueron mayores que en la población
para los percentiles (Pc) 5, 25, 50 y 75.
Respecto al busto, las diferencias fueron de 2 a 4 cm en la
mayoría de los Pc en comparación al estudio
antropométrico, hallándose mayores diferencias en el Pc
95 (4,9 cm) y en el valor máximo (14,2 cm).
En la cintura mínima las diferencias fueron mayores que las
observadas entre los valores de cadera (entre 6,6 y 15,5 cm)
siendo el Pc 95 el que presentó la mayor discrepancia. En
cambio, en la cintura umbilical las diferencias fueron
menores con respecto a la cintura mínima.
En cuanto a los valores mínimos de cintura y cadera, no se
observaron diferencias relevantes en comparación con el
estudio antropométrico. Sin embargo, en los valores
ximos de todas las medidas, la diferencia fue mayor a 12
cm con respecto a las medidas de la población argentina.
En el género masculino, la mayoría de las medidas
corporales reportadas por el estudio antropométrico
fueron inferiores a las registradas en las tablas de talles.
Excepto en el caso de las medidas de la cintura mínima y
umbilical, donde se visualizaron valores inferiores en las
tablas de talles siendo mayor en el Pc 99 (15,7 cm y 5,7 cm
respectivamente) (Tabla 4).
Figura 1. Diagrama de flujo del proceso de selección de talles
Fuente: Elaboración propia.
Diferencias absolutas entre talles consecutivos
Se encontró que el escalonamiento entre talles no fue
uniforme. En el género femenino, las diferencias absolutas
entre un talle y el inmediatamente superior oscilaron entre
2,5 cm a 9,7 cm en busto; entre 0,6 cm a 6,7 cm en cintura
mínima; entre 0,9 cm a 7,9 cm en cintura umbilical; y entre
2,8 cm a 6,8 cm en cadera. En el caso del busto, se
evidencun patrón creciente ya que las diferencias fueron
mayores a medida que aumentaba el talle.
Se identificaron inconsistencias en la progresión de los
talles masculinos. En algunas medidas, talles de menor
denominación (por ejemplo, XXS o XS) presentaron
dimensiones mayores que los talles inmediatamente
superiores (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio evidencian que la
mayoría de la información disponible se encontró
predominantemente entre los talles XXS a XL. Esta
tendencia coincide con la última encuesta realizada por
AnyBody, en la cual s de la mitad de las personas
encuestadas (hombres y mujeres) reportaron dificultades
para acceder a los talles superiores al 46, equivalente al
talle alfabético XL (7). Es importante señalar que del talle
XXL en adelante fue donde se obtuvo la menor cantidad de
información en esta investigación. Esto mismo se evidenc
en una encuesta realizada en Chile, donde se señaló la
necesidad de una mayor oferta de talles en la indumentaria
femenina, y también se destacó que los talles que se
encuentran más disponibles en el mercado son entre el XS
y XL, lo cual deja fuera una parte de la población (19).
Según AnyBody, esta dificultad para encontrar talle podría
ser motivo de “cuestionar su cuerpo” o “realizar alguna
conducta de riesgo para la salud" (7).
El presente trabajo reejó la existencia de una brecha entre
las normativas vigentes y las prácticas del mercado, ya que
el 93% de las marcas que se incluyeron no cumplen con los
requisitos establecidos por la Ley N.º 3.330 de CABA, en la
mayoría de los casos por presentar menos de 8 talles o por
no incluir el pictograma (6, 20). El elevado porcentaje de
incumplimiento observado plantea interrogantes sobre la
implementación efectiva de la normativa y la necesidad de
fortalecer los mecanismos de monitoreo, fiscalización y
evaluación de su cumplimiento. Si bien el presente estudio
no fue diseñado para identificar las causas de este
incumplimiento, los resultados ponen de manifiesto la
importancia de continuar generando evidencia que permita
profundizar en esta problemática y orientar estrategias
para favorecer el cumplimiento de la normativa.
La limitada oferta de talles y la persistencia de un modelo
corporal hegemónico pueden contribuir al refuerzo de
estigmas corporales y, según estudios previos, se han
asociado con consecuencias sobre la salud física, social y
emocional. Esto puede analizarse también a partir de los
determinantes comerciales de la salud, definidos como
sistemas, prácticas y vías de las industrias que configuran
entornos de consumo y, en consecuencia, influyen en la
salud de la población (21).
En relación con las discrepancias entre las medidas
antropométricas de las tablas de talles y las de la
población argentina reportadas por el EAAr (10), se
observó en el género femenino, que la mayoría de las
medidas reales de la población superaron a las reportadas
por las tablas. Este hallazgo coincide con un estudio
realizado en Colombia, el cual evidenció diferencias entre
las tablas de talles comúnmente utilizadas a nivel nacional
y las dimensiones reales de los usuarios (22). La industria
de la indumentaria, al momento de comercializar sus
productos, suele seguir tendencias asociadas a un modelo
corporal único y predefinido. Como consecuencia, dicha
representación se aleja de la diversidad corporal (2,
23-24).
Respecto a las feminidades, el contorno de busto
reportado en las tablas fue 2,9 cm menor que el promedio
de EAAr. Las diferencias en cintura fueron aún s
marcadas, ya que se observó que la medida de cintura
mínima en las tablas de talles fue de 76,2 cm y la umbilical
de 78,8 cm, ambas por debajo del promedio de 86,1 cm del
EAAr, con una diferencia entre 7,3 y 9,9 cm. En el caso de
la cadera, las tablas presentaron un valor mayor en
comparacn con el EAAr, con una diferencia de 2,5 cm
(10).
Sin embargo, en las medidas de las masculinidades se
evidenció lo contrario, ya que la mayoría de las medidas
corporales de la población resultaron inferiores a las
presentadas en las tablas de talles, con la excepción de la
medida de cintura, que presentó valores mayores. El
promedio de pecho en las tablas de talles fue 3,7 cm
mayor que el valor del EAAr. La cintura mínima y umbilical
fueron inferiores con respecto a las medidas de la
población argentina. Por último, la medida de cadera
mostró una diferencia más marcada con 10 cm a favor de
las tablas de talles en comparación con el EAAr (10).
Estas inconsistencias podrían atribuirse a la falta de
estandarización en las medidas corporales empleadas, al
incumplimiento de las normas vigentes o a errores en la
transcripción de los datos de las marcas en sus sitios de
venta online, lo cual pone de manifiesto la necesidad de
mayores controles y sistematización del proceso. Las
diferencias observadas plantean interrogantes sobre los
factores que condicionan la definición de los sistemas de
talles y el cumplimiento de la normativa vigente, lo cual
no fue abordado por el presente estudio. Su comprensión
requerirá futuras investigaciones con enfoques
interdisciplinarios que integren perspectivas de las
ciencias sociales, el diseño de indumentaria, la industria
textil y las políticas públicas, con el fin de aportar
evidencia que contribuya a fortalecer la implementación
de la Ley de Talles.
Otro hallazgo relevante fue que, en las prendas
femeninas, se evidenciaron diferencias más amplias en
talles superiores. Esta tendencia coincide con lo reportado
por Greenleaf et al. (25), quienes señalan que la diferencia
en el rango de medidas entre talles fue de 6 cm para el
talle M y de 19 cm para el talle XXL. Según los autores,
esta variabilidad incrementa la probabilidad de
insatisfacción del consumidor con el talle y con el calce de
la prenda. En este sentido, la falta de estandarización de
talles se presenta como uno de los principales obstáculos
a la hora de adquirir indumentaria. Esta problemática ha
sido también destacada en investigaciones previas que
analizan la satisfacción del usuario y la experiencia de
compra (26-27).
Si bien las normas IRAM 75300 no establecen un rango
fijo obligatorio entre talles consecutivos, indican que los
valores deben mantenerse de manera coherente dentro
del sistema de talles utilizado (28). Sin embargo, los
resultados evidenciaron una inconsistencia entre los
intervalos de los talles consecutivos. Adicionalmente, se
observó una incoherencia en el valor promedio de todas
las medidas para la indumentaria masculina, en donde el
talle XS presentó medidas inferiores al XXS, resultando
una diferencia negativa.
Si bien hoy en día existen estudios antropométricos,
muchas marcas continúan utilizando métodos antiguos
para definir sus talles. Según se detalla en un documento
de las normas ISO, aunque ya a comienzos del siglo XX se
realizaron algunas encuestas antropométricas, no
llegaron a influir de manera real en los sistemas de talles,
ya que las metodologías utilizadas por la industria se
encontraban instaladas previamente (29).
Entre las principales limitaciones del estudio se encontró
la imposibilidad de estimar un tamaño muestral
representativo debido a la falta de información precisa
sobre la totalidad de marcas de indumentaria en el
mercado argentino. Asimismo, se evidenció una marcada
heterogeneidad en los sistemas de talles utilizados por las
marcas. Por otro lado, al haberse realizado la recolección
de datos mediante sitios web, no fue posible corroborar la
disponibilidad en tiendas físicas ni online. Además, el
relevamiento de datos se realizó durante el verano y el
otoño, lo cual pudo haber condicionado la presencia de
determinadas prendas en los sitios web, restringiendo la
posibilidad de analizar las prendas de todo el año.
La implementación del EAAr de alcance nacional
permitiría estandarizar el sistema de talles, en conjunto
con el cumplimiento de las normativas vigentes. Esto
permitiría favorecer la representatividad de las tablas de
talles, y avanzar hacia una mayor equidad e inclusión en la
industria de la indumentaria, garantizando la protección
de la salud, el bienestar colectivo y el respeto por la
diversidad corporal de toda la población argentina.
Género
Media
DE
Q1
Mediana
Q3
Mínimo
Máximo
Busto (n = 524)
96,9 11,7 88 96 104 62 139
Cintura mínima
(n = 641)
76,2 11,7 68 74 82 54 134
Cintura umbilical
(n = 633)
78,8 11,6 70 78 85 54 129
Cadera (n = 1119)
101,6 11,7 94 100 108 68 150
Pecho (n = 661)
110,1 13,1 102 110 118 74 183
Cintura mínima
Salud Publica 2026 Sep; 5
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte
transversal (15). Las unidades de análisis fueron los talles de
indumentaria incluidos en las tablas de talles de las marcas
seleccionadas. En el caso de las variables relacionadas con
el cumplimiento de la normativa vigente, la unidad de
análisis correspondió a la marca de indumentaria. Se
incluyeron talles de las tablas de talles correspondientes a
marcas de indumentaria para mayores de 18 años, con
canal de venta online, de todos los géneros y que tengan
como mínimo 5 talles de indumentaria. Se excluyeron
marcas de indumentaria extranjeras no comercializadas en
Argentina, aquellas que no presentaban tabla de talles,
aquellas con inconsistencia en la información publicada,
aquellas que ofrecían exclusivamente talles plus size o talle
único y aquellas marcas con producción artesanal.
No fue posible establecer un marco muestral de referencia
para el cálculo del tamaño de la muestra, debido a la
ausencia de información sobre la cantidad de marcas de
indumentaria comercializadas en el mercado argentino. En
consecuencia, se realizó un muestreo no probabilístico de
conveniencia. El número de marcas relevadas estuvo
condicionado por la disponibilidad de tiempo y recursos
para el relevamiento.
La recolección se realizó de forma intencional en los sitios
web oficiales de marcas de indumentaria que operan
dentro del mercado argentino. En la red social Instagram, se
utilizaron palabras clave a través de hashtags específicos
como: #IndumentariaArgentina, #ModaArgentina,
#AvellanedaRopa, #AvellanedaIndumentaria,
#AvellanedaModa, #AvellanedaFlores2, #HaulAvellaneda3,
#RopaArgentina, seleccionados estratégicamente para
identificar publicaciones relevantes. Además, se utilizaron
las sugerencias generadas por la misma plataforma,
basadas en el algoritmo de recomendación, para ampliar el
alcance de la búsqueda e identificar marcas adicionales. En
paralelo, se realizaron búsquedas a través del motor de
búsqueda Google, utilizando las siguientes palabras claves:
“Indumentaria”, “Ropa mujer argentina”, “Indumentaria
mujer argentina”, “Ropa hombre argentina, “Indumentaria
hombre argentina, “Indumentaria argentina”, “Ropa
argentina, “Colección 2025 ropa Argentina".
Los datos fueron registrados en un formulario electrónico
estandarizado.
Variables
Se relevaron los siguientes datos para caracterizar a la
muestra estudiada: género (masculino/femenino/unisex),
fuente de información (búsqueda en sitios web/
algoritmo de redes sociales) (13), tipo de prenda (superior/
inferior jean/ inferior otro tipo/ no diferencia), tipo de
marca de indumentaria (premium/masivas) considerando
marcas premium a productos que, en gran proporción,
provienen del mercado masivo, que ofrecen un valor
agregado en cuanto a la calidad y diseño, que dan cuenta
del servicio al cliente como factor importante en la
experiencia de compra, y con la capacidad de innovar y
mantenerse actualizados con las diferentes tendencias, en
función de lo que sucede en el mercado, y a marcas masivas
a aquellas que tienen una propuesta de valor de moda
rápida, productos de imitación de las tendencias a precios
bajos y mayores volúmenes de producción (16); medidas
de busto/pecho (cm), medidas de circunferencia de
cintura mínima y cintura umbilical (cm), medidas de
circunferencia de cadera (cm) (17), talle de
indumentaria alfabético según sistema de talle alpha
sizing (XXS/XS/S/M/L/XL/XXL/XXXL/XXXXL).
Se determinó el cumplimiento de la ley de talles de
CABA (si/no) considerando si la marca contaba con 8 o más
talles y con el pictograma normalizado, cantidad de talles
(número), presencia de pictograma normalizado (si/no)
según representación gráfica estandarizada del cuerpo
humano con medida específica (18).
Se calcularon las diferencias absolutas entre las
medidas de las tablas de talles y las medidas de los
ciudadanos argentinos (cm), a través de la resta entre los
valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y cadera
reportados en las tablas de talles de las diferentes marcas
de indumentaria y los valores para las mismas
circunferencias reportados en el EAAr discriminado por
género masculino y femenino (10).
Por otro lado, se calcularon las diferencias absolutas
entre talles consecutivos (cm) a través de la resta entre
los valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y
cadera de los talles con respecto al inmediatamente inferior
(entre XS vs. S, S vs. M, M vs. L y L vs. XL) del mismo género.
Análisis estadístico
Las variables categóricas se reportaron mediante
frecuencias absolutas y relativas. Las medidas de las tablas
de talles se describieron utilizando medidas de tendencia
central (media y mediana) junto con sus respectivas
medidas de dispersión, desvío estándar (DE) y cuartiles (Q1
y Q3), además de los valores mínimo y máximo observados.
Esta estrategia se adoptó con el objetivo de ofrecer una
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
caracterización más completa de la distribución de los
datos, ante la posible presencia de asimetrías o valores
atípicos, independientemente del cumplimiento del
supuesto de normalidad. Para comparar la magnitud de las
diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de
talles y las medidas corporales de la población argentina, se
reportaron los valores correspondientes a los percentilos 1,
5, 25, 50, 75, 95 y 99, así como los valores extremos (mínimo
y máximo). En los casos con valores faltantes en la variable
de talle alfabético, se aplicó una estrategia de imputación
utilizando el algoritmo de vecino más cercano (1-NN),
basado en la distancia euclidiana adaptada para datos
incompletos. Este método fue seleccionado por no requerir
supuestos de distribución y por permitir imputaciones
basadas en observaciones reales, considerando la similitud
entre individuos según las medidas de busto/pecho, cintura
y cadera. Los datos fueron procesados con el software R
v4.4.2 (2024).
Aspectos éticos
Las unidades de análisis no fueron personas sino talles de
indumentaria, por lo que no requirieron de la consideración
sobre privacidad de los datos u otros relacionados con la
investigación en seres humanos.
RESULTADOS
Se accedió a la información de 3.316 talles de indumentaria,
de los cuales 284 fueron excluidos del análisis. La principal
causa de exclusión fue la oferta de prendas con menos de 5
talles, seguida por la ausencia de una tabla de medidas
(Figura 1).
La muestra quedó conformada por 3.032 talles
correspondientes a 200 marcas de indumentaria. La
mayoría de las prendas (93,9%) fueron relevadas mediante
búsqueda directa en sitios web, tanto prendas femeninas
como masculinas, mientras que en la indumentaria unisex
la totalidad de los datos provino de sitios web.
La mitad de la muestra total presentó el pictograma
normalizado, como así también en las prendas femeninas y
masculinas en particular. En las prendas unisex predominó
la ausencia del pictograma. En cuanto al tipo de talle, se
observó una baja representación de talles grandes,
particularmente XXL, XXXL y XXXXL (Tabla 1).
Con respecto a las medidas de las tablas de talles para
indumentaria según género, se observó un predominio de
información disponible sobre los valores de cadera en el
género femenino y de cintura umbilical en el masculino.
Los valores de busto y cadera en el género femenino se
ubicaron en torno a los 100 cm, mientras que en el género
masculino superaron dicha cifra, siendo los valores más
cercanos al unisex (108 y 107,5 cm).
No se observaron diferencias relevantes entre la media de
cintura mínima y umbilical en el género femenino, con una
diferencia de 1,8 cm. En el masculino y unisex se halló una
amplitud de 5,5 y 5 cm respectivamente.
La media de cintura y cadera correspondientes al género
unisex mostraron una mayor proximidad a las registradas
en el género masculino, en comparación con las del género
femenino.
Respecto al valor mínimo para cintura mínima y umbilical,
fue igual en el género femenino y similar en el masculino.
Por otro lado, en el grupo unisex los valores máximos en
cintura mínima y umbilical coincidieron (102 cm) y
resultaron inferiores a los de los del género femenino y
masculino (Tabla 2).
En relación con el cumplimiento de la Ley de Talles de
CABA, 186 de las 200 marcas (93%) no cumplía con las
normativas. En cuanto a la cantidad de talles disponibles,
un mayor porcentaje de prendas ofrecía menos de 8 talles
tanto en la muestra total como estratificada según género
(Tabla 3).
Diferencias absolutas entre las medidas de las tablas
de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos
En el género femenino, se observó que, en general, las
medidas de la población argentina superaron a las
reportadas en las tablas de talles para el busto, la cintura
mínima y la cintura umbilical. En contraste, las medidas de
cadera en las tablas fueron mayores que en la población
para los percentiles (Pc) 5, 25, 50 y 75.
Respecto al busto, las diferencias fueron de 2 a 4 cm en la
mayoría de los Pc en comparación al estudio
antropométrico, hallándose mayores diferencias en el Pc
95 (4,9 cm) y en el valor máximo (14,2 cm).
En la cintura mínima las diferencias fueron mayores que las
observadas entre los valores de cadera (entre 6,6 y 15,5 cm)
siendo el Pc 95 el que presentó la mayor discrepancia. En
cambio, en la cintura umbilical las diferencias fueron
menores con respecto a la cintura mínima.
En cuanto a los valores mínimos de cintura y cadera, no se
observaron diferencias relevantes en comparación con el
estudio antropométrico. Sin embargo, en los valores
ximos de todas las medidas, la diferencia fue mayor a 12
cm con respecto a las medidas de la población argentina.
En el género masculino, la mayoría de las medidas
corporales reportadas por el estudio antropométrico
fueron inferiores a las registradas en las tablas de talles.
Excepto en el caso de las medidas de la cintura mínima y
umbilical, donde se visualizaron valores inferiores en las
tablas de talles siendo mayor en el Pc 99 (15,7 cm y 5,7 cm
respectivamente) (Tabla 4).
Fuente: Elaboración propia.
Tabla 1. Características de la muestra
Tabla 2. Medidas de las tablas de talles para indumentaria según género
Total
(n = 3.032)
Femenino
(n = 1.402)
Masculino (n =
1.497)
Unisex
(n = 133)
Fuente de información, n (%)
Algoritmo de redes sociales
186 (6,1) 185 (13,2) 1 (0,1)
Búsqueda en sitios web
2.846 (93,9)
1.217 (86,8)
1.496 (99,9)
133 (100,0)
Pictograma, n (%)
Si
1.454 (48,0)
704 (50,2)
738 (49,3)
12 (9,0)
No
1.578 (52,0)
698 (49,8)
759 (50,7)
121 (91,0)
Talle alfabético, n (%)
XXS
514 (17)
77 (5,5)
436 (29,1)
1 (0,8)
XS
480 (15,8)
202 (14,4)
258 (17,2)
20 (15,0)
S
421 (13,9)
238 (17)
147 (9,8)
36 (27,1)
M
422 (13,9)
248 (17,7)
151 (10,1)
23 (17,3)
L
390 (12,9)
220 (15,7)
149 (10,0)
21 (15,8)
XL
386 (12,7)
217 (15,5)
149 (10,0)
20 (15,0)
XXL
294 (9,7)
141 (10,1)
144 (9,6)
9 (6,8)
XXXL
86 (2,8)
39 (2,8)
45 (3,0)
2 (1,5)
XXXXL
39 (1,3)
20 (1,4)
18 (1,2)
1 (0,8)
Tipo de prenda, n (%)
Inferior jean
966 (31,9)
570 (40,7)
331 (22,1)
65 (48,9)
Inferior otro tipo
834 (27,5)
314 (22,4)
503 (33,6)
17 (12,8)
No diferencia
334 (11)
234 (16,7)
94 (6,3)
6 (4,5)
Superior
898 (29,6)
284 (20,3)
569 (38,0)
45 (33,8)
Tipo de marca
Masiva
970 (32)
377 (26,9)
509 (34,0)
84 (63,2)
Premium
2.062 (68)
1.025 (73,1)
988 (66,0)
49 (36,8)
Diferencias absolutas entre talles consecutivos
Se encontró que el escalonamiento entre talles no fue
uniforme. En el género femenino, las diferencias absolutas
entre un talle y el inmediatamente superior oscilaron entre
2,5 cm a 9,7 cm en busto; entre 0,6 cm a 6,7 cm en cintura
mínima; entre 0,9 cm a 7,9 cm en cintura umbilical; y entre
2,8 cm a 6,8 cm en cadera. En el caso del busto, se
evidencun patrón creciente ya que las diferencias fueron
mayores a medida que aumentaba el talle.
Se identificaron inconsistencias en la progresión de los
talles masculinos. En algunas medidas, talles de menor
denominación (por ejemplo, XXS o XS) presentaron
dimensiones mayores que los talles inmediatamente
superiores (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio evidencian que la
mayoría de la información disponible se encontró
predominantemente entre los talles XXS a XL. Esta
tendencia coincide con la última encuesta realizada por
AnyBody, en la cual s de la mitad de las personas
encuestadas (hombres y mujeres) reportaron dificultades
para acceder a los talles superiores al 46, equivalente al
talle alfabético XL (7). Es importante señalar que del talle
XXL en adelante fue donde se obtuvo la menor cantidad de
información en esta investigación. Esto mismo se evidenc
en una encuesta realizada en Chile, donde se señaló la
necesidad de una mayor oferta de talles en la indumentaria
femenina, y también se destacó que los talles que se
encuentran más disponibles en el mercado son entre el XS
y XL, lo cual deja fuera una parte de la población (19).
Según AnyBody, esta dificultad para encontrar talle podría
ser motivo de “cuestionar su cuerpo” o “realizar alguna
conducta de riesgo para la salud" (7).
El presente trabajo reejó la existencia de una brecha entre
las normativas vigentes y las prácticas del mercado, ya que
el 93% de las marcas que se incluyeron no cumplen con los
requisitos establecidos por la Ley N.º 3.330 de CABA, en la
mayoría de los casos por presentar menos de 8 talles o por
no incluir el pictograma (6, 20). El elevado porcentaje de
incumplimiento observado plantea interrogantes sobre la
implementación efectiva de la normativa y la necesidad de
fortalecer los mecanismos de monitoreo, fiscalización y
evaluación de su cumplimiento. Si bien el presente estudio
no fue diseñado para identificar las causas de este
incumplimiento, los resultados ponen de manifiesto la
importancia de continuar generando evidencia que permita
profundizar en esta problemática y orientar estrategias
para favorecer el cumplimiento de la normativa.
La limitada oferta de talles y la persistencia de un modelo
corporal hegemónico pueden contribuir al refuerzo de
estigmas corporales y, según estudios previos, se han
asociado con consecuencias sobre la salud física, social y
emocional. Esto puede analizarse también a partir de los
determinantes comerciales de la salud, definidos como
sistemas, prácticas y vías de las industrias que configuran
entornos de consumo y, en consecuencia, influyen en la
salud de la población (21).
En relación con las discrepancias entre las medidas
antropométricas de las tablas de talles y las de la
población argentina reportadas por el EAAr (10), se
observó en el género femenino, que la mayoría de las
medidas reales de la población superaron a las reportadas
por las tablas. Este hallazgo coincide con un estudio
realizado en Colombia, el cual evidenció diferencias entre
las tablas de talles comúnmente utilizadas a nivel nacional
y las dimensiones reales de los usuarios (22). La industria
de la indumentaria, al momento de comercializar sus
productos, suele seguir tendencias asociadas a un modelo
corporal único y predefinido. Como consecuencia, dicha
representación se aleja de la diversidad corporal (2,
23-24).
Respecto a las feminidades, el contorno de busto
reportado en las tablas fue 2,9 cm menor que el promedio
de EAAr. Las diferencias en cintura fueron aún s
marcadas, ya que se observó que la medida de cintura
mínima en las tablas de talles fue de 76,2 cm y la umbilical
de 78,8 cm, ambas por debajo del promedio de 86,1 cm del
EAAr, con una diferencia entre 7,3 y 9,9 cm. En el caso de
la cadera, las tablas presentaron un valor mayor en
comparacn con el EAAr, con una diferencia de 2,5 cm
(10).
Sin embargo, en las medidas de las masculinidades se
evidenció lo contrario, ya que la mayoría de las medidas
corporales de la población resultaron inferiores a las
presentadas en las tablas de talles, con la excepción de la
medida de cintura, que presentó valores mayores. El
promedio de pecho en las tablas de talles fue 3,7 cm
mayor que el valor del EAAr. La cintura mínima y umbilical
fueron inferiores con respecto a las medidas de la
población argentina. Por último, la medida de cadera
mostró una diferencia más marcada con 10 cm a favor de
las tablas de talles en comparación con el EAAr (10).
Estas inconsistencias podrían atribuirse a la falta de
estandarización en las medidas corporales empleadas, al
incumplimiento de las normas vigentes o a errores en la
transcripción de los datos de las marcas en sus sitios de
venta online, lo cual pone de manifiesto la necesidad de
mayores controles y sistematización del proceso. Las
diferencias observadas plantean interrogantes sobre los
factores que condicionan la definición de los sistemas de
talles y el cumplimiento de la normativa vigente, lo cual
no fue abordado por el presente estudio. Su comprensión
requerirá futuras investigaciones con enfoques
interdisciplinarios que integren perspectivas de las
ciencias sociales, el diseño de indumentaria, la industria
textil y las políticas públicas, con el fin de aportar
evidencia que contribuya a fortalecer la implementación
de la Ley de Talles.
Otro hallazgo relevante fue que, en las prendas
femeninas, se evidenciaron diferencias más amplias en
talles superiores. Esta tendencia coincide con lo reportado
por Greenleaf et al. (25), quienes señalan que la diferencia
en el rango de medidas entre talles fue de 6 cm para el
talle M y de 19 cm para el talle XXL. Según los autores,
esta variabilidad incrementa la probabilidad de
insatisfacción del consumidor con el talle y con el calce de
la prenda. En este sentido, la falta de estandarización de
talles se presenta como uno de los principales obstáculos
a la hora de adquirir indumentaria. Esta problemática ha
sido también destacada en investigaciones previas que
analizan la satisfacción del usuario y la experiencia de
compra (26-27).
Si bien las normas IRAM 75300 no establecen un rango
fijo obligatorio entre talles consecutivos, indican que los
valores deben mantenerse de manera coherente dentro
del sistema de talles utilizado (28). Sin embargo, los
resultados evidenciaron una inconsistencia entre los
intervalos de los talles consecutivos. Adicionalmente, se
observó una incoherencia en el valor promedio de todas
las medidas para la indumentaria masculina, en donde el
talle XS presentó medidas inferiores al XXS, resultando
una diferencia negativa.
Si bien hoy en día existen estudios antropométricos,
muchas marcas continúan utilizando métodos antiguos
para definir sus talles. Según se detalla en un documento
de las normas ISO, aunque ya a comienzos del siglo XX se
realizaron algunas encuestas antropométricas, no
llegaron a influir de manera real en los sistemas de talles,
ya que las metodologías utilizadas por la industria se
encontraban instaladas previamente (29).
Entre las principales limitaciones del estudio se encontró
la imposibilidad de estimar un tamaño muestral
representativo debido a la falta de información precisa
sobre la totalidad de marcas de indumentaria en el
mercado argentino. Asimismo, se evidenció una marcada
heterogeneidad en los sistemas de talles utilizados por las
marcas. Por otro lado, al haberse realizado la recolección
de datos mediante sitios web, no fue posible corroborar la
disponibilidad en tiendas físicas ni online. Además, el
relevamiento de datos se realizó durante el verano y el
otoño, lo cual pudo haber condicionado la presencia de
determinadas prendas en los sitios web, restringiendo la
posibilidad de analizar las prendas de todo el año.
La implementación del EAAr de alcance nacional
permitiría estandarizar el sistema de talles, en conjunto
con el cumplimiento de las normativas vigentes. Esto
permitiría favorecer la representatividad de las tablas de
talles, y avanzar hacia una mayor equidad e inclusión en la
industria de la indumentaria, garantizando la protección
de la salud, el bienestar colectivo y el respeto por la
diversidad corporal de toda la población argentina.
Busto (n = 524)
96,9 11,7 88 96 104 62 139
Cintura mínima
(n = 641)
76,2 11,7 68 74 82 54 134
Cintura umbilical
(n = 633)
78,8 11,6 70 78 85 54 129
Cadera (n = 1119)
101,6 11,7 94 100 108 68 150
Pecho (n = 661)
110,1 13,1 102 110 118 74 183
Cintura mínima
(n = 249)
87,4 11,9 79 86 94 62 135
Cintura umbilical
(n = 805)
92,9 13,2 84 92 100 61 154
Cadera (n = 783)
108,1 12,3 100 108 116 74,5 164
Unisex
Busto (n = 7)
102,6 6,9 99 102 107 92 112
Pecho (n = 51)
114,6 13,88 104 116 124 88 145
Cintura mínima
(n = 24)
80,8 9,43 75 80 88 64 102
Cintura umbilical (n = 64)
85,8 7,59 80 85 92 70 102
Cadera (n = 75)
107,5 12,27 99 108 115,8 80 140
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte
transversal (15). Las unidades de análisis fueron los talles de
indumentaria incluidos en las tablas de talles de las marcas
seleccionadas. En el caso de las variables relacionadas con
el cumplimiento de la normativa vigente, la unidad de
análisis correspondió a la marca de indumentaria. Se
incluyeron talles de las tablas de talles correspondientes a
marcas de indumentaria para mayores de 18 años, con
canal de venta online, de todos los géneros y que tengan
como mínimo 5 talles de indumentaria. Se excluyeron
marcas de indumentaria extranjeras no comercializadas en
Argentina, aquellas que no presentaban tabla de talles,
aquellas con inconsistencia en la información publicada,
aquellas que ofrecían exclusivamente talles plus size o talle
único y aquellas marcas con producción artesanal.
No fue posible establecer un marco muestral de referencia
para el cálculo del tamaño de la muestra, debido a la
ausencia de información sobre la cantidad de marcas de
indumentaria comercializadas en el mercado argentino. En
consecuencia, se realizó un muestreo no probabilístico de
conveniencia. El número de marcas relevadas estuvo
condicionado por la disponibilidad de tiempo y recursos
para el relevamiento.
La recolección se realizó de forma intencional en los sitios
web oficiales de marcas de indumentaria que operan
dentro del mercado argentino. En la red social Instagram, se
utilizaron palabras clave a través de hashtags específicos
como: #IndumentariaArgentina, #ModaArgentina,
#AvellanedaRopa, #AvellanedaIndumentaria,
#AvellanedaModa, #AvellanedaFlores2, #HaulAvellaneda3,
#RopaArgentina, seleccionados estratégicamente para
identificar publicaciones relevantes. Además, se utilizaron
las sugerencias generadas por la misma plataforma,
basadas en el algoritmo de recomendación, para ampliar el
alcance de la búsqueda e identificar marcas adicionales. En
paralelo, se realizaron búsquedas a través del motor de
búsqueda Google, utilizando las siguientes palabras claves:
“Indumentaria”, “Ropa mujer argentina”, “Indumentaria
mujer argentina”, “Ropa hombre argentina, “Indumentaria
hombre argentina, “Indumentaria argentina”, “Ropa
argentina, “Colección 2025 ropa Argentina".
Los datos fueron registrados en un formulario electrónico
estandarizado.
Variables
Se relevaron los siguientes datos para caracterizar a la
muestra estudiada: género (masculino/femenino/unisex),
fuente de información (búsqueda en sitios web/
algoritmo de redes sociales) (13), tipo de prenda (superior/
inferior jean/ inferior otro tipo/ no diferencia), tipo de
marca de indumentaria (premium/masivas) considerando
marcas premium a productos que, en gran proporción,
provienen del mercado masivo, que ofrecen un valor
agregado en cuanto a la calidad y diseño, que dan cuenta
del servicio al cliente como factor importante en la
experiencia de compra, y con la capacidad de innovar y
mantenerse actualizados con las diferentes tendencias, en
función de lo que sucede en el mercado, y a marcas masivas
a aquellas que tienen una propuesta de valor de moda
rápida, productos de imitación de las tendencias a precios
bajos y mayores volúmenes de producción (16); medidas
de busto/pecho (cm), medidas de circunferencia de
cintura mínima y cintura umbilical (cm), medidas de
circunferencia de cadera (cm) (17), talle de
indumentaria alfabético según sistema de talle alpha
sizing (XXS/XS/S/M/L/XL/XXL/XXXL/XXXXL).
Se determinó el cumplimiento de la ley de talles de
CABA (si/no) considerando si la marca contaba con 8 o más
talles y con el pictograma normalizado, cantidad de talles
(número), presencia de pictograma normalizado (si/no)
según representación gráfica estandarizada del cuerpo
humano con medida específica (18).
Se calcularon las diferencias absolutas entre las
medidas de las tablas de talles y las medidas de los
ciudadanos argentinos (cm), a través de la resta entre los
valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y cadera
reportados en las tablas de talles de las diferentes marcas
de indumentaria y los valores para las mismas
circunferencias reportados en el EAAr discriminado por
género masculino y femenino (10).
Por otro lado, se calcularon las diferencias absolutas
entre talles consecutivos (cm) a través de la resta entre
los valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y
cadera de los talles con respecto al inmediatamente inferior
(entre XS vs. S, S vs. M, M vs. L y L vs. XL) del mismo género.
Análisis estadístico
Las variables categóricas se reportaron mediante
frecuencias absolutas y relativas. Las medidas de las tablas
de talles se describieron utilizando medidas de tendencia
central (media y mediana) junto con sus respectivas
medidas de dispersión, desvío estándar (DE) y cuartiles (Q1
y Q3), además de los valores mínimo y máximo observados.
Esta estrategia se adoptó con el objetivo de ofrecer una
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
caracterización más completa de la distribución de los
datos, ante la posible presencia de asimetrías o valores
atípicos, independientemente del cumplimiento del
supuesto de normalidad. Para comparar la magnitud de las
diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de
talles y las medidas corporales de la población argentina, se
reportaron los valores correspondientes a los percentilos 1,
5, 25, 50, 75, 95 y 99, así como los valores extremos (mínimo
y máximo). En los casos con valores faltantes en la variable
de talle alfabético, se aplicó una estrategia de imputación
utilizando el algoritmo de vecino más cercano (1-NN),
basado en la distancia euclidiana adaptada para datos
incompletos. Este método fue seleccionado por no requerir
supuestos de distribución y por permitir imputaciones
basadas en observaciones reales, considerando la similitud
entre individuos según las medidas de busto/pecho, cintura
y cadera. Los datos fueron procesados con el software R
v4.4.2 (2024).
Aspectos éticos
Las unidades de análisis no fueron personas sino talles de
indumentaria, por lo que no requirieron de la consideración
sobre privacidad de los datos u otros relacionados con la
investigación en seres humanos.
RESULTADOS
Se accedió a la información de 3.316 talles de indumentaria,
de los cuales 284 fueron excluidos del análisis. La principal
causa de exclusión fue la oferta de prendas con menos de 5
talles, seguida por la ausencia de una tabla de medidas
(Figura 1).
La muestra quedó conformada por 3.032 talles
correspondientes a 200 marcas de indumentaria. La
mayoría de las prendas (93,9%) fueron relevadas mediante
búsqueda directa en sitios web, tanto prendas femeninas
como masculinas, mientras que en la indumentaria unisex
la totalidad de los datos provino de sitios web.
La mitad de la muestra total presentó el pictograma
normalizado, como así también en las prendas femeninas y
masculinas en particular. En las prendas unisex predominó
la ausencia del pictograma. En cuanto al tipo de talle, se
observó una baja representación de talles grandes,
particularmente XXL, XXXL y XXXXL (Tabla 1).
Con respecto a las medidas de las tablas de talles para
indumentaria según género, se observó un predominio de
información disponible sobre los valores de cadera en el
género femenino y de cintura umbilical en el masculino.
Los valores de busto y cadera en el género femenino se
ubicaron en torno a los 100 cm, mientras que en el género
masculino superaron dicha cifra, siendo los valores más
cercanos al unisex (108 y 107,5 cm).
No se observaron diferencias relevantes entre la media de
cintura mínima y umbilical en el género femenino, con una
diferencia de 1,8 cm. En el masculino y unisex se halló una
amplitud de 5,5 y 5 cm respectivamente.
La media de cintura y cadera correspondientes al género
unisex mostraron una mayor proximidad a las registradas
en el género masculino, en comparación con las del género
femenino.
Respecto al valor mínimo para cintura mínima y umbilical,
fue igual en el género femenino y similar en el masculino.
Por otro lado, en el grupo unisex los valores máximos en
cintura mínima y umbilical coincidieron (102 cm) y
resultaron inferiores a los de los del género femenino y
masculino (Tabla 2).
En relación con el cumplimiento de la Ley de Talles de
CABA, 186 de las 200 marcas (93%) no cumplía con las
normativas. En cuanto a la cantidad de talles disponibles,
un mayor porcentaje de prendas ofrecía menos de 8 talles
tanto en la muestra total como estratificada según género
(Tabla 3).
Diferencias absolutas entre las medidas de las tablas
de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos
En el género femenino, se observó que, en general, las
medidas de la población argentina superaron a las
reportadas en las tablas de talles para el busto, la cintura
mínima y la cintura umbilical. En contraste, las medidas de
cadera en las tablas fueron mayores que en la población
para los percentiles (Pc) 5, 25, 50 y 75.
Respecto al busto, las diferencias fueron de 2 a 4 cm en la
mayoría de los Pc en comparación al estudio
antropométrico, hallándose mayores diferencias en el Pc
95 (4,9 cm) y en el valor máximo (14,2 cm).
En la cintura mínima las diferencias fueron mayores que las
observadas entre los valores de cadera (entre 6,6 y 15,5 cm)
siendo el Pc 95 el que presentó la mayor discrepancia. En
cambio, en la cintura umbilical las diferencias fueron
menores con respecto a la cintura mínima.
En cuanto a los valores mínimos de cintura y cadera, no se
observaron diferencias relevantes en comparación con el
estudio antropométrico. Sin embargo, en los valores
máximos de todas las medidas, la diferencia fue mayor a 12
cm con respecto a las medidas de la población argentina.
En el género masculino, la mayoría de las medidas
corporales reportadas por el estudio antropométrico
fueron inferiores a las registradas en las tablas de talles.
Excepto en el caso de las medidas de la cintura mínima y
umbilical, donde se visualizaron valores inferiores en las
tablas de talles siendo mayor en el Pc 99 (15,7 cm y 5,7 cm
respectivamente) (Tabla 4).
Fuente: Elaboración propia.
Fuente: Elaboración propia.
Tabla 3. Cantidad de talles
Cantidad de talles
disponibles n (%)
Total
(n = 3.032)
Femenino
(n = 1.402)
Masculino
(n = 1.497)
Unisex
(n = 133)
Menor a 8 2.181 (72,1) 946 (67,7) 1.119 (74,7)
116 (87,2)
8 o más 845 (28) 450 (32,4) 378 (25,2) 17 (12,8)
Diferencias absolutas entre talles consecutivos
Se encontró que el escalonamiento entre talles no fue
uniforme. En el género femenino, las diferencias absolutas
entre un talle y el inmediatamente superior oscilaron entre
2,5 cm a 9,7 cm en busto; entre 0,6 cm a 6,7 cm en cintura
mínima; entre 0,9 cm a 7,9 cm en cintura umbilical; y entre
2,8 cm a 6,8 cm en cadera. En el caso del busto, se
evidencun patrón creciente ya que las diferencias fueron
mayores a medida que aumentaba el talle.
Se identificaron inconsistencias en la progresión de los
talles masculinos. En algunas medidas, talles de menor
denominación (por ejemplo, XXS o XS) presentaron
dimensiones mayores que los talles inmediatamente
superiores (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio evidencian que la
mayoría de la información disponible se encontró
predominantemente entre los talles XXS a XL. Esta
tendencia coincide con la última encuesta realizada por
AnyBody, en la cual s de la mitad de las personas
encuestadas (hombres y mujeres) reportaron dificultades
para acceder a los talles superiores al 46, equivalente al
talle alfabético XL (7). Es importante señalar que del talle
XXL en adelante fue donde se obtuvo la menor cantidad de
información en esta investigación. Esto mismo se evidenc
en una encuesta realizada en Chile, donde se señaló la
necesidad de una mayor oferta de talles en la indumentaria
femenina, y también se destacó que los talles que se
encuentran más disponibles en el mercado son entre el XS
y XL, lo cual deja fuera una parte de la población (19).
Según AnyBody, esta dificultad para encontrar talle podría
ser motivo de “cuestionar su cuerpo” o “realizar alguna
conducta de riesgo para la salud" (7).
El presente trabajo reejó la existencia de una brecha entre
las normativas vigentes y las prácticas del mercado, ya que
el 93% de las marcas que se incluyeron no cumplen con los
requisitos establecidos por la Ley N.º 3.330 de CABA, en la
mayoría de los casos por presentar menos de 8 talles o por
no incluir el pictograma (6, 20). El elevado porcentaje de
incumplimiento observado plantea interrogantes sobre la
implementación efectiva de la normativa y la necesidad de
fortalecer los mecanismos de monitoreo, fiscalización y
evaluación de su cumplimiento. Si bien el presente estudio
no fue diseñado para identificar las causas de este
incumplimiento, los resultados ponen de manifiesto la
importancia de continuar generando evidencia que permita
profundizar en esta problemática y orientar estrategias
para favorecer el cumplimiento de la normativa.
La limitada oferta de talles y la persistencia de un modelo
corporal hegemónico pueden contribuir al refuerzo de
estigmas corporales y, según estudios previos, se han
asociado con consecuencias sobre la salud física, social y
emocional. Esto puede analizarse también a partir de los
determinantes comerciales de la salud, definidos como
sistemas, prácticas y vías de las industrias que configuran
entornos de consumo y, en consecuencia, influyen en la
salud de la población (21).
En relación con las discrepancias entre las medidas
antropométricas de las tablas de talles y las de la
población argentina reportadas por el EAAr (10), se
observó en el género femenino, que la mayoría de las
medidas reales de la población superaron a las reportadas
por las tablas. Este hallazgo coincide con un estudio
realizado en Colombia, el cual evidenció diferencias entre
las tablas de talles comúnmente utilizadas a nivel nacional
y las dimensiones reales de los usuarios (22). La industria
de la indumentaria, al momento de comercializar sus
productos, suele seguir tendencias asociadas a un modelo
corporal único y predefinido. Como consecuencia, dicha
representación se aleja de la diversidad corporal (2,
23-24).
Respecto a las feminidades, el contorno de busto
reportado en las tablas fue 2,9 cm menor que el promedio
de EAAr. Las diferencias en cintura fueron aún s
marcadas, ya que se observó que la medida de cintura
mínima en las tablas de talles fue de 76,2 cm y la umbilical
de 78,8 cm, ambas por debajo del promedio de 86,1 cm del
EAAr, con una diferencia entre 7,3 y 9,9 cm. En el caso de
la cadera, las tablas presentaron un valor mayor en
comparacn con el EAAr, con una diferencia de 2,5 cm
(10).
Sin embargo, en las medidas de las masculinidades se
evidenció lo contrario, ya que la mayoría de las medidas
corporales de la población resultaron inferiores a las
presentadas en las tablas de talles, con la excepción de la
medida de cintura, que presentó valores mayores. El
promedio de pecho en las tablas de talles fue 3,7 cm
mayor que el valor del EAAr. La cintura mínima y umbilical
fueron inferiores con respecto a las medidas de la
población argentina. Por último, la medida de cadera
mostró una diferencia más marcada con 10 cm a favor de
las tablas de talles en comparación con el EAAr (10).
Estas inconsistencias podrían atribuirse a la falta de
estandarización en las medidas corporales empleadas, al
incumplimiento de las normas vigentes o a errores en la
transcripción de los datos de las marcas en sus sitios de
venta online, lo cual pone de manifiesto la necesidad de
mayores controles y sistematización del proceso. Las
diferencias observadas plantean interrogantes sobre los
factores que condicionan la definición de los sistemas de
talles y el cumplimiento de la normativa vigente, lo cual
no fue abordado por el presente estudio. Su comprensión
requerirá futuras investigaciones con enfoques
interdisciplinarios que integren perspectivas de las
ciencias sociales, el diseño de indumentaria, la industria
textil y las políticas públicas, con el fin de aportar
evidencia que contribuya a fortalecer la implementación
de la Ley de Talles.
Otro hallazgo relevante fue que, en las prendas
femeninas, se evidenciaron diferencias más amplias en
talles superiores. Esta tendencia coincide con lo reportado
por Greenleaf et al. (25), quienes señalan que la diferencia
en el rango de medidas entre talles fue de 6 cm para el
talle M y de 19 cm para el talle XXL. Según los autores,
esta variabilidad incrementa la probabilidad de
insatisfacción del consumidor con el talle y con el calce de
la prenda. En este sentido, la falta de estandarización de
talles se presenta como uno de los principales obstáculos
a la hora de adquirir indumentaria. Esta problemática ha
sido también destacada en investigaciones previas que
analizan la satisfacción del usuario y la experiencia de
compra (26-27).
Si bien las normas IRAM 75300 no establecen un rango
fijo obligatorio entre talles consecutivos, indican que los
valores deben mantenerse de manera coherente dentro
del sistema de talles utilizado (28). Sin embargo, los
resultados evidenciaron una inconsistencia entre los
intervalos de los talles consecutivos. Adicionalmente, se
observó una incoherencia en el valor promedio de todas
las medidas para la indumentaria masculina, en donde el
talle XS presentó medidas inferiores al XXS, resultando
una diferencia negativa.
Si bien hoy en día existen estudios antropométricos,
muchas marcas continúan utilizando métodos antiguos
para definir sus talles. Según se detalla en un documento
de las normas ISO, aunque ya a comienzos del siglo XX se
realizaron algunas encuestas antropométricas, no
llegaron a influir de manera real en los sistemas de talles,
ya que las metodologías utilizadas por la industria se
encontraban instaladas previamente (29).
Entre las principales limitaciones del estudio se encontró
la imposibilidad de estimar un tamaño muestral
representativo debido a la falta de información precisa
sobre la totalidad de marcas de indumentaria en el
mercado argentino. Asimismo, se evidenció una marcada
heterogeneidad en los sistemas de talles utilizados por las
marcas. Por otro lado, al haberse realizado la recolección
de datos mediante sitios web, no fue posible corroborar la
disponibilidad en tiendas físicas ni online. Además, el
relevamiento de datos se realizó durante el verano y el
otoño, lo cual pudo haber condicionado la presencia de
determinadas prendas en los sitios web, restringiendo la
posibilidad de analizar las prendas de todo el año.
La implementación del EAAr de alcance nacional
permitiría estandarizar el sistema de talles, en conjunto
con el cumplimiento de las normativas vigentes. Esto
permitiría favorecer la representatividad de las tablas de
talles, y avanzar hacia una mayor equidad e inclusión en la
industria de la indumentaria, garantizando la protección
de la salud, el bienestar colectivo y el respeto por la
diversidad corporal de toda la población argentina.
Cintura mínima tabla
de talles (n = 249) 64 70 79 86 94 108 117 62 135
Cintura umbilical
tabla de talles
(n = 805)
68,1 76 84 92 100 116 127 61 154
Cintura estudio
antropométrico(n =
4.849)
67,0 73,9 83,7 91,8 100,3 117,5 132,7 57,3 155,8
Diferencias absolutas
con cintura mínima -3,0 -3,9 -4,7 -5,8 -6,3 -9,5 -15,7 4,7 -20,8
Diferencias absolutas
con cintura umbilical 1,0 2,0 0,2 0,1 -0,3 -1,5 -5,7 3,7 -1,8
Cadera tabla de talles
83,5
89
100
108
116
130
138
74,5
164
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte
transversal (15). Las unidades de análisis fueron los talles de
indumentaria incluidos en las tablas de talles de las marcas
seleccionadas. En el caso de las variables relacionadas con
el cumplimiento de la normativa vigente, la unidad de
análisis correspondió a la marca de indumentaria. Se
incluyeron talles de las tablas de talles correspondientes a
marcas de indumentaria para mayores de 18 años, con
canal de venta online, de todos los géneros y que tengan
como mínimo 5 talles de indumentaria. Se excluyeron
marcas de indumentaria extranjeras no comercializadas en
Argentina, aquellas que no presentaban tabla de talles,
aquellas con inconsistencia en la información publicada,
aquellas que ofrecían exclusivamente talles plus size o talle
único y aquellas marcas con producción artesanal.
No fue posible establecer un marco muestral de referencia
para el cálculo del tamaño de la muestra, debido a la
ausencia de información sobre la cantidad de marcas de
indumentaria comercializadas en el mercado argentino. En
consecuencia, se realizó un muestreo no probabilístico de
conveniencia. El número de marcas relevadas estuvo
condicionado por la disponibilidad de tiempo y recursos
para el relevamiento.
La recolección se realizó de forma intencional en los sitios
web oficiales de marcas de indumentaria que operan
dentro del mercado argentino. En la red social Instagram, se
utilizaron palabras clave a través de hashtags específicos
como: #IndumentariaArgentina, #ModaArgentina,
#AvellanedaRopa, #AvellanedaIndumentaria,
#AvellanedaModa, #AvellanedaFlores2, #HaulAvellaneda3,
#RopaArgentina, seleccionados estratégicamente para
identificar publicaciones relevantes. Además, se utilizaron
las sugerencias generadas por la misma plataforma,
basadas en el algoritmo de recomendación, para ampliar el
alcance de la búsqueda e identificar marcas adicionales. En
paralelo, se realizaron búsquedas a través del motor de
búsqueda Google, utilizando las siguientes palabras claves:
“Indumentaria”, “Ropa mujer argentina”, “Indumentaria
mujer argentina”, “Ropa hombre argentina, “Indumentaria
hombre argentina, “Indumentaria argentina”, “Ropa
argentina, “Colección 2025 ropa Argentina".
Los datos fueron registrados en un formulario electrónico
estandarizado.
Variables
Se relevaron los siguientes datos para caracterizar a la
muestra estudiada: género (masculino/femenino/unisex),
fuente de información (búsqueda en sitios web/
algoritmo de redes sociales) (13), tipo de prenda (superior/
inferior jean/ inferior otro tipo/ no diferencia), tipo de
marca de indumentaria (premium/masivas) considerando
marcas premium a productos que, en gran proporción,
provienen del mercado masivo, que ofrecen un valor
agregado en cuanto a la calidad y diseño, que dan cuenta
del servicio al cliente como factor importante en la
experiencia de compra, y con la capacidad de innovar y
mantenerse actualizados con las diferentes tendencias, en
función de lo que sucede en el mercado, y a marcas masivas
a aquellas que tienen una propuesta de valor de moda
rápida, productos de imitación de las tendencias a precios
bajos y mayores volúmenes de producción (16); medidas
de busto/pecho (cm), medidas de circunferencia de
cintura mínima y cintura umbilical (cm), medidas de
circunferencia de cadera (cm) (17), talle de
indumentaria alfabético según sistema de talle alpha
sizing (XXS/XS/S/M/L/XL/XXL/XXXL/XXXXL).
Se determinó el cumplimiento de la ley de talles de
CABA (si/no) considerando si la marca contaba con 8 o más
talles y con el pictograma normalizado, cantidad de talles
(número), presencia de pictograma normalizado (si/no)
según representación gráfica estandarizada del cuerpo
humano con medida específica (18).
Se calcularon las diferencias absolutas entre las
medidas de las tablas de talles y las medidas de los
ciudadanos argentinos (cm), a través de la resta entre los
valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y cadera
reportados en las tablas de talles de las diferentes marcas
de indumentaria y los valores para las mismas
circunferencias reportados en el EAAr discriminado por
género masculino y femenino (10).
Por otro lado, se calcularon las diferencias absolutas
entre talles consecutivos (cm) a través de la resta entre
los valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y
cadera de los talles con respecto al inmediatamente inferior
(entre XS vs. S, S vs. M, M vs. L y L vs. XL) del mismo género.
Análisis estadístico
Las variables categóricas se reportaron mediante
frecuencias absolutas y relativas. Las medidas de las tablas
de talles se describieron utilizando medidas de tendencia
central (media y mediana) junto con sus respectivas
medidas de dispersión, desvío estándar (DE) y cuartiles (Q1
y Q3), además de los valores mínimo y máximo observados.
Esta estrategia se adoptó con el objetivo de ofrecer una
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
caracterización más completa de la distribución de los
datos, ante la posible presencia de asimetrías o valores
atípicos, independientemente del cumplimiento del
supuesto de normalidad. Para comparar la magnitud de las
diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de
talles y las medidas corporales de la población argentina, se
reportaron los valores correspondientes a los percentilos 1,
5, 25, 50, 75, 95 y 99, así como los valores extremos (mínimo
y máximo). En los casos con valores faltantes en la variable
de talle alfabético, se aplicó una estrategia de imputación
utilizando el algoritmo de vecino más cercano (1-NN),
basado en la distancia euclidiana adaptada para datos
incompletos. Este método fue seleccionado por no requerir
supuestos de distribución y por permitir imputaciones
basadas en observaciones reales, considerando la similitud
entre individuos según las medidas de busto/pecho, cintura
y cadera. Los datos fueron procesados con el software R
v4.4.2 (2024).
Aspectos éticos
Las unidades de análisis no fueron personas sino talles de
indumentaria, por lo que no requirieron de la consideración
sobre privacidad de los datos u otros relacionados con la
investigación en seres humanos.
RESULTADOS
Se accedió a la información de 3.316 talles de indumentaria,
de los cuales 284 fueron excluidos del análisis. La principal
causa de exclusión fue la oferta de prendas con menos de 5
talles, seguida por la ausencia de una tabla de medidas
(Figura 1).
La muestra quedó conformada por 3.032 talles
correspondientes a 200 marcas de indumentaria. La
mayoría de las prendas (93,9%) fueron relevadas mediante
búsqueda directa en sitios web, tanto prendas femeninas
como masculinas, mientras que en la indumentaria unisex
la totalidad de los datos provino de sitios web.
La mitad de la muestra total presentó el pictograma
normalizado, como así también en las prendas femeninas y
masculinas en particular. En las prendas unisex predominó
la ausencia del pictograma. En cuanto al tipo de talle, se
observó una baja representación de talles grandes,
particularmente XXL, XXXL y XXXXL (Tabla 1).
Con respecto a las medidas de las tablas de talles para
indumentaria según género, se observó un predominio de
información disponible sobre los valores de cadera en el
género femenino y de cintura umbilical en el masculino.
Los valores de busto y cadera en el género femenino se
ubicaron en torno a los 100 cm, mientras que en el género
masculino superaron dicha cifra, siendo los valores más
cercanos al unisex (108 y 107,5 cm).
No se observaron diferencias relevantes entre la media de
cintura mínima y umbilical en el género femenino, con una
diferencia de 1,8 cm. En el masculino y unisex se halló una
amplitud de 5,5 y 5 cm respectivamente.
La media de cintura y cadera correspondientes al género
unisex mostraron una mayor proximidad a las registradas
en el género masculino, en comparación con las del género
femenino.
Respecto al valor mínimo para cintura mínima y umbilical,
fue igual en el género femenino y similar en el masculino.
Por otro lado, en el grupo unisex los valores máximos en
cintura mínima y umbilical coincidieron (102 cm) y
resultaron inferiores a los de los del género femenino y
masculino (Tabla 2).
En relación con el cumplimiento de la Ley de Talles de
CABA, 186 de las 200 marcas (93%) no cumplía con las
normativas. En cuanto a la cantidad de talles disponibles,
un mayor porcentaje de prendas ofrecía menos de 8 talles
tanto en la muestra total como estratificada según género
(Tabla 3).
Diferencias absolutas entre las medidas de las tablas
de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos
En el género femenino, se observó que, en general, las
medidas de la población argentina superaron a las
reportadas en las tablas de talles para el busto, la cintura
mínima y la cintura umbilical. En contraste, las medidas de
cadera en las tablas fueron mayores que en la población
para los percentiles (Pc) 5, 25, 50 y 75.
Respecto al busto, las diferencias fueron de 2 a 4 cm en la
mayoría de los Pc en comparación al estudio
antropométrico, hallándose mayores diferencias en el Pc
95 (4,9 cm) y en el valor máximo (14,2 cm).
En la cintura mínima las diferencias fueron mayores que las
observadas entre los valores de cadera (entre 6,6 y 15,5 cm)
siendo el Pc 95 el que presentó la mayor discrepancia. En
cambio, en la cintura umbilical las diferencias fueron
menores con respecto a la cintura mínima.
En cuanto a los valores mínimos de cintura y cadera, no se
observaron diferencias relevantes en comparación con el
estudio antropométrico. Sin embargo, en los valores
máximos de todas las medidas, la diferencia fue mayor a 12
cm con respecto a las medidas de la población argentina.
En el género masculino, la mayoría de las medidas
corporales reportadas por el estudio antropométrico
fueron inferiores a las registradas en las tablas de talles.
Excepto en el caso de las medidas de la cintura mínima y
umbilical, donde se visualizaron valores inferiores en las
tablas de talles siendo mayor en el Pc 99 (15,7 cm y 5,7 cm
respectivamente) (Tabla 4).
Tabla 4. Magnitud de las diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos globales,
según género
Medidas
antropométricas
femenino
Percentiles (cm)
Extremos
Pc 1 Pc 5 Pc 25 Pc 50 Pc 75 Pc 95 Pc 99 Mín Máx
Busto tabla de talles (n
= 524)
77,
4
80,2 88,0 96,0 104,0 118,0 130 62 139
Busto estudio
antropométrico (n =
8.427)
79,
9 84,1 91,4 98,3 107,8 122,9 133,9 67,9 153,2
Diferencias absolutas
busto
-2,5 -3,9 -3,4 -2,3 -3,8 -4,9 -3,9 -5,9 -14,2
Cintura mínima tabla
de talles
(n = 641)
58,
1 61,0 68,0 74,0 82,0 97,0 115 54 134
Cintura umbilical tabla
de talles
(n = 633)
58,
0 62,0 70,0 78,0 85,0 100,0 112 54 129
Cintura estudio
antropométrico (n =
8.426)
64,
7 69,1 77,0 85,2 95,8 112,5 124,1 53,8 149,6
Diferencias absolutas
con cintura mínima -
6,6 -8,1 -9,0 -11,2 -13,8 -15,5 -9,1 0,2 -15,6
Diferencias absolutas
con cintura umbilical
-
6,7
-7,1 -7,0 -7,2 -10,8 -12,5 -12,1 0,2 -20,6
Cadera tabla de talles
(n = 1.119)
76,
0
84,0 94,0 100,0 108,0 122,0 132 68 150
Cadera estudio
antropométrico (n =
8.426)
78,
5 82,6 89,9 97,1 107,1 126,0 139,8 67,4 162,7
Diferencias absolutas
cadera
-2,5 1,3 4,0 2,8 0,8 -4,0 -7,8 0,6 -12,7
Medidas
antropométricas
masculino
Percentiles (cm) Extremos
Pc 1 Pc 5 Pc 25 Pc 50 Pc 75 Pc 95 Pc 99 Min Max
Pecho tabla de talles
(n = 661)
82 88 102 110 118 131 140 74 183
Pecho estudio
antropométrico (n =
4.849)
78,
3 87,7 97,5 104,8 112,9 126,2 136,8 67,4 155,3
Diferencias absolutas
pecho
3,6 0,2 4,4 5,1 5,0 4,7 3,1 6,6 27,7
Diferencias absolutas entre talles consecutivos
Se encontró que el escalonamiento entre talles no fue
uniforme. En el género femenino, las diferencias absolutas
entre un talle y el inmediatamente superior oscilaron entre
2,5 cm a 9,7 cm en busto; entre 0,6 cm a 6,7 cm en cintura
mínima; entre 0,9 cm a 7,9 cm en cintura umbilical; y entre
2,8 cm a 6,8 cm en cadera. En el caso del busto, se
evidencun patrón creciente ya que las diferencias fueron
mayores a medida que aumentaba el talle.
Se identificaron inconsistencias en la progresión de los
talles masculinos. En algunas medidas, talles de menor
denominación (por ejemplo, XXS o XS) presentaron
dimensiones mayores que los talles inmediatamente
superiores (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio evidencian que la
mayoría de la información disponible se encontró
predominantemente entre los talles XXS a XL. Esta
tendencia coincide con la última encuesta realizada por
AnyBody, en la cual s de la mitad de las personas
encuestadas (hombres y mujeres) reportaron dificultades
para acceder a los talles superiores al 46, equivalente al
talle alfabético XL (7). Es importante señalar que del talle
XXL en adelante fue donde se obtuvo la menor cantidad de
información en esta investigación. Esto mismo se evidenc
en una encuesta realizada en Chile, donde se señaló la
necesidad de una mayor oferta de talles en la indumentaria
femenina, y también se destacó que los talles que se
encuentran más disponibles en el mercado son entre el XS
y XL, lo cual deja fuera una parte de la población (19).
Según AnyBody, esta dificultad para encontrar talle podría
ser motivo de “cuestionar su cuerpo” o “realizar alguna
conducta de riesgo para la salud" (7).
El presente trabajo reejó la existencia de una brecha entre
las normativas vigentes y las prácticas del mercado, ya que
el 93% de las marcas que se incluyeron no cumplen con los
requisitos establecidos por la Ley N.º 3.330 de CABA, en la
mayoría de los casos por presentar menos de 8 talles o por
no incluir el pictograma (6, 20). El elevado porcentaje de
incumplimiento observado plantea interrogantes sobre la
implementación efectiva de la normativa y la necesidad de
fortalecer los mecanismos de monitoreo, fiscalización y
evaluación de su cumplimiento. Si bien el presente estudio
no fue diseñado para identificar las causas de este
incumplimiento, los resultados ponen de manifiesto la
importancia de continuar generando evidencia que permita
profundizar en esta problemática y orientar estrategias
para favorecer el cumplimiento de la normativa.
La limitada oferta de talles y la persistencia de un modelo
corporal hegemónico pueden contribuir al refuerzo de
estigmas corporales y, según estudios previos, se han
asociado con consecuencias sobre la salud física, social y
emocional. Esto puede analizarse también a partir de los
determinantes comerciales de la salud, definidos como
sistemas, prácticas y vías de las industrias que configuran
entornos de consumo y, en consecuencia, influyen en la
salud de la población (21).
En relación con las discrepancias entre las medidas
antropométricas de las tablas de talles y las de la
población argentina reportadas por el EAAr (10), se
observó en el género femenino, que la mayoría de las
medidas reales de la población superaron a las reportadas
por las tablas. Este hallazgo coincide con un estudio
realizado en Colombia, el cual evidenció diferencias entre
las tablas de talles comúnmente utilizadas a nivel nacional
y las dimensiones reales de los usuarios (22). La industria
de la indumentaria, al momento de comercializar sus
productos, suele seguir tendencias asociadas a un modelo
corporal único y predefinido. Como consecuencia, dicha
representación se aleja de la diversidad corporal (2,
23-24).
Respecto a las feminidades, el contorno de busto
reportado en las tablas fue 2,9 cm menor que el promedio
de EAAr. Las diferencias en cintura fueron aún s
marcadas, ya que se observó que la medida de cintura
mínima en las tablas de talles fue de 76,2 cm y la umbilical
de 78,8 cm, ambas por debajo del promedio de 86,1 cm del
EAAr, con una diferencia entre 7,3 y 9,9 cm. En el caso de
la cadera, las tablas presentaron un valor mayor en
comparacn con el EAAr, con una diferencia de 2,5 cm
(10).
Sin embargo, en las medidas de las masculinidades se
evidenció lo contrario, ya que la mayoría de las medidas
corporales de la población resultaron inferiores a las
presentadas en las tablas de talles, con la excepción de la
medida de cintura, que presentó valores mayores. El
promedio de pecho en las tablas de talles fue 3,7 cm
mayor que el valor del EAAr. La cintura mínima y umbilical
fueron inferiores con respecto a las medidas de la
población argentina. Por último, la medida de cadera
mostró una diferencia más marcada con 10 cm a favor de
las tablas de talles en comparación con el EAAr (10).
Estas inconsistencias podrían atribuirse a la falta de
estandarización en las medidas corporales empleadas, al
incumplimiento de las normas vigentes o a errores en la
transcripción de los datos de las marcas en sus sitios de
venta online, lo cual pone de manifiesto la necesidad de
mayores controles y sistematización del proceso. Las
diferencias observadas plantean interrogantes sobre los
factores que condicionan la definición de los sistemas de
talles y el cumplimiento de la normativa vigente, lo cual
no fue abordado por el presente estudio. Su comprensión
requerirá futuras investigaciones con enfoques
interdisciplinarios que integren perspectivas de las
ciencias sociales, el diseño de indumentaria, la industria
textil y las políticas públicas, con el fin de aportar
evidencia que contribuya a fortalecer la implementación
de la Ley de Talles.
Otro hallazgo relevante fue que, en las prendas
femeninas, se evidenciaron diferencias más amplias en
talles superiores. Esta tendencia coincide con lo reportado
por Greenleaf et al. (25), quienes señalan que la diferencia
en el rango de medidas entre talles fue de 6 cm para el
talle M y de 19 cm para el talle XXL. Según los autores,
esta variabilidad incrementa la probabilidad de
insatisfacción del consumidor con el talle y con el calce de
la prenda. En este sentido, la falta de estandarización de
talles se presenta como uno de los principales obstáculos
a la hora de adquirir indumentaria. Esta problemática ha
sido también destacada en investigaciones previas que
analizan la satisfacción del usuario y la experiencia de
compra (26-27).
Si bien las normas IRAM 75300 no establecen un rango
fijo obligatorio entre talles consecutivos, indican que los
valores deben mantenerse de manera coherente dentro
del sistema de talles utilizado (28). Sin embargo, los
resultados evidenciaron una inconsistencia entre los
intervalos de los talles consecutivos. Adicionalmente, se
observó una incoherencia en el valor promedio de todas
las medidas para la indumentaria masculina, en donde el
talle XS presentó medidas inferiores al XXS, resultando
una diferencia negativa.
Si bien hoy en día existen estudios antropométricos,
muchas marcas continúan utilizando métodos antiguos
para definir sus talles. Según se detalla en un documento
de las normas ISO, aunque ya a comienzos del siglo XX se
realizaron algunas encuestas antropométricas, no
llegaron a influir de manera real en los sistemas de talles,
ya que las metodologías utilizadas por la industria se
encontraban instaladas previamente (29).
Entre las principales limitaciones del estudio se encontró
la imposibilidad de estimar un tamaño muestral
representativo debido a la falta de información precisa
sobre la totalidad de marcas de indumentaria en el
mercado argentino. Asimismo, se evidenció una marcada
heterogeneidad en los sistemas de talles utilizados por las
marcas. Por otro lado, al haberse realizado la recolección
de datos mediante sitios web, no fue posible corroborar la
disponibilidad en tiendas físicas ni online. Además, el
relevamiento de datos se realizó durante el verano y el
otoño, lo cual pudo haber condicionado la presencia de
determinadas prendas en los sitios web, restringiendo la
posibilidad de analizar las prendas de todo el año.
La implementación del EAAr de alcance nacional
permitiría estandarizar el sistema de talles, en conjunto
con el cumplimiento de las normativas vigentes. Esto
permitiría favorecer la representatividad de las tablas de
talles, y avanzar hacia una mayor equidad e inclusión en la
industria de la indumentaria, garantizando la protección
de la salud, el bienestar colectivo y el respeto por la
diversidad corporal de toda la población argentina.
Cintura umbilical
tabla de talles
(n = 805)
68,1
76
84
92
100
116
127
61
154
Cintura estudio
antropométrico(n =
4.849)
67,0 73,9 83,7 91,8 100,3 117,5 132,7 57,3 155,8
Diferencias absolutas
con cintura mínima -3,0 -3,9 -4,7 -5,8 -6,3 -9,5 -15,7 4,7 -20,8
Diferencias absolutas
con cintura umbilical 1,0 2,0 0,2 0,1 -0,3 -1,5 -5,7 3,7 -1,8
Cadera tabla de talles
(n = 783) 83,5 89 100 108 116 130 138 74,5 164
Cadera estudio
antropométrico (n =
4.849)
75,7 82,6 89,7 95,7 102,9 118,8 135,4 62,2 157,2
Diferencias absolutas
cadera 7,7 6,3 10,2 12,2 13,0 11,1 2,5 12,3 6,8
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte
transversal (15). Las unidades de análisis fueron los talles de
indumentaria incluidos en las tablas de talles de las marcas
seleccionadas. En el caso de las variables relacionadas con
el cumplimiento de la normativa vigente, la unidad de
análisis correspondió a la marca de indumentaria. Se
incluyeron talles de las tablas de talles correspondientes a
marcas de indumentaria para mayores de 18 años, con
canal de venta online, de todos los géneros y que tengan
como mínimo 5 talles de indumentaria. Se excluyeron
marcas de indumentaria extranjeras no comercializadas en
Argentina, aquellas que no presentaban tabla de talles,
aquellas con inconsistencia en la información publicada,
aquellas que ofrecían exclusivamente talles plus size o talle
único y aquellas marcas con producción artesanal.
No fue posible establecer un marco muestral de referencia
para el cálculo del tamaño de la muestra, debido a la
ausencia de información sobre la cantidad de marcas de
indumentaria comercializadas en el mercado argentino. En
consecuencia, se realizó un muestreo no probabilístico de
conveniencia. El número de marcas relevadas estuvo
condicionado por la disponibilidad de tiempo y recursos
para el relevamiento.
La recolección se realizó de forma intencional en los sitios
web oficiales de marcas de indumentaria que operan
dentro del mercado argentino. En la red social Instagram, se
utilizaron palabras clave a través de hashtags específicos
como: #IndumentariaArgentina, #ModaArgentina,
#AvellanedaRopa, #AvellanedaIndumentaria,
#AvellanedaModa, #AvellanedaFlores2, #HaulAvellaneda3,
#RopaArgentina, seleccionados estratégicamente para
identificar publicaciones relevantes. Además, se utilizaron
las sugerencias generadas por la misma plataforma,
basadas en el algoritmo de recomendación, para ampliar el
alcance de la búsqueda e identificar marcas adicionales. En
paralelo, se realizaron búsquedas a través del motor de
búsqueda Google, utilizando las siguientes palabras claves:
“Indumentaria”, “Ropa mujer argentina”, “Indumentaria
mujer argentina”, “Ropa hombre argentina, “Indumentaria
hombre argentina, “Indumentaria argentina”, “Ropa
argentina, “Colección 2025 ropa Argentina".
Los datos fueron registrados en un formulario electrónico
estandarizado.
Variables
Se relevaron los siguientes datos para caracterizar a la
muestra estudiada: género (masculino/femenino/unisex),
fuente de información (búsqueda en sitios web/
algoritmo de redes sociales) (13), tipo de prenda (superior/
inferior jean/ inferior otro tipo/ no diferencia), tipo de
marca de indumentaria (premium/masivas) considerando
marcas premium a productos que, en gran proporción,
provienen del mercado masivo, que ofrecen un valor
agregado en cuanto a la calidad y diseño, que dan cuenta
del servicio al cliente como factor importante en la
experiencia de compra, y con la capacidad de innovar y
mantenerse actualizados con las diferentes tendencias, en
función de lo que sucede en el mercado, y a marcas masivas
a aquellas que tienen una propuesta de valor de moda
rápida, productos de imitación de las tendencias a precios
bajos y mayores volúmenes de producción (16); medidas
de busto/pecho (cm), medidas de circunferencia de
cintura mínima y cintura umbilical (cm), medidas de
circunferencia de cadera (cm) (17), talle de
indumentaria alfabético según sistema de talle alpha
sizing (XXS/XS/S/M/L/XL/XXL/XXXL/XXXXL).
Se determinó el cumplimiento de la ley de talles de
CABA (si/no) considerando si la marca contaba con 8 o más
talles y con el pictograma normalizado, cantidad de talles
(número), presencia de pictograma normalizado (si/no)
según representación gráfica estandarizada del cuerpo
humano con medida específica (18).
Se calcularon las diferencias absolutas entre las
medidas de las tablas de talles y las medidas de los
ciudadanos argentinos (cm), a través de la resta entre los
valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y cadera
reportados en las tablas de talles de las diferentes marcas
de indumentaria y los valores para las mismas
circunferencias reportados en el EAAr discriminado por
género masculino y femenino (10).
Por otro lado, se calcularon las diferencias absolutas
entre talles consecutivos (cm) a través de la resta entre
los valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y
cadera de los talles con respecto al inmediatamente inferior
(entre XS vs. S, S vs. M, M vs. L y L vs. XL) del mismo género.
Análisis estadístico
Las variables categóricas se reportaron mediante
frecuencias absolutas y relativas. Las medidas de las tablas
de talles se describieron utilizando medidas de tendencia
central (media y mediana) junto con sus respectivas
medidas de dispersión, desvío estándar (DE) y cuartiles (Q1
y Q3), además de los valores mínimo y máximo observados.
Esta estrategia se adoptó con el objetivo de ofrecer una
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
caracterización más completa de la distribución de los
datos, ante la posible presencia de asimetrías o valores
atípicos, independientemente del cumplimiento del
supuesto de normalidad. Para comparar la magnitud de las
diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de
talles y las medidas corporales de la población argentina, se
reportaron los valores correspondientes a los percentilos 1,
5, 25, 50, 75, 95 y 99, así como los valores extremos (mínimo
y máximo). En los casos con valores faltantes en la variable
de talle alfabético, se aplicó una estrategia de imputación
utilizando el algoritmo de vecino más cercano (1-NN),
basado en la distancia euclidiana adaptada para datos
incompletos. Este método fue seleccionado por no requerir
supuestos de distribución y por permitir imputaciones
basadas en observaciones reales, considerando la similitud
entre individuos según las medidas de busto/pecho, cintura
y cadera. Los datos fueron procesados con el software R
v4.4.2 (2024).
Aspectos éticos
Las unidades de análisis no fueron personas sino talles de
indumentaria, por lo que no requirieron de la consideración
sobre privacidad de los datos u otros relacionados con la
investigación en seres humanos.
RESULTADOS
Se accedió a la información de 3.316 talles de indumentaria,
de los cuales 284 fueron excluidos del análisis. La principal
causa de exclusión fue la oferta de prendas con menos de 5
talles, seguida por la ausencia de una tabla de medidas
(Figura 1).
La muestra quedó conformada por 3.032 talles
correspondientes a 200 marcas de indumentaria. La
mayoría de las prendas (93,9%) fueron relevadas mediante
búsqueda directa en sitios web, tanto prendas femeninas
como masculinas, mientras que en la indumentaria unisex
la totalidad de los datos provino de sitios web.
La mitad de la muestra total presentó el pictograma
normalizado, como así también en las prendas femeninas y
masculinas en particular. En las prendas unisex predominó
la ausencia del pictograma. En cuanto al tipo de talle, se
observó una baja representación de talles grandes,
particularmente XXL, XXXL y XXXXL (Tabla 1).
Con respecto a las medidas de las tablas de talles para
indumentaria según género, se observó un predominio de
información disponible sobre los valores de cadera en el
género femenino y de cintura umbilical en el masculino.
Los valores de busto y cadera en el género femenino se
ubicaron en torno a los 100 cm, mientras que en el género
masculino superaron dicha cifra, siendo los valores más
cercanos al unisex (108 y 107,5 cm).
No se observaron diferencias relevantes entre la media de
cintura mínima y umbilical en el género femenino, con una
diferencia de 1,8 cm. En el masculino y unisex se halló una
amplitud de 5,5 y 5 cm respectivamente.
La media de cintura y cadera correspondientes al género
unisex mostraron una mayor proximidad a las registradas
en el género masculino, en comparación con las del género
femenino.
Respecto al valor mínimo para cintura mínima y umbilical,
fue igual en el género femenino y similar en el masculino.
Por otro lado, en el grupo unisex los valores máximos en
cintura mínima y umbilical coincidieron (102 cm) y
resultaron inferiores a los de los del género femenino y
masculino (Tabla 2).
En relación con el cumplimiento de la Ley de Talles de
CABA, 186 de las 200 marcas (93%) no cumplía con las
normativas. En cuanto a la cantidad de talles disponibles,
un mayor porcentaje de prendas ofrecía menos de 8 talles
tanto en la muestra total como estratificada según género
(Tabla 3).
Diferencias absolutas entre las medidas de las tablas
de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos
En el género femenino, se observó que, en general, las
medidas de la población argentina superaron a las
reportadas en las tablas de talles para el busto, la cintura
mínima y la cintura umbilical. En contraste, las medidas de
cadera en las tablas fueron mayores que en la población
para los percentiles (Pc) 5, 25, 50 y 75.
Respecto al busto, las diferencias fueron de 2 a 4 cm en la
mayoría de los Pc en comparación al estudio
antropométrico, hallándose mayores diferencias en el Pc
95 (4,9 cm) y en el valor máximo (14,2 cm).
En la cintura mínima las diferencias fueron mayores que las
observadas entre los valores de cadera (entre 6,6 y 15,5 cm)
siendo el Pc 95 el que presentó la mayor discrepancia. En
cambio, en la cintura umbilical las diferencias fueron
menores con respecto a la cintura mínima.
En cuanto a los valores mínimos de cintura y cadera, no se
observaron diferencias relevantes en comparación con el
estudio antropométrico. Sin embargo, en los valores
máximos de todas las medidas, la diferencia fue mayor a 12
cm con respecto a las medidas de la población argentina.
En el género masculino, la mayoría de las medidas
corporales reportadas por el estudio antropométrico
fueron inferiores a las registradas en las tablas de talles.
Excepto en el caso de las medidas de la cintura mínima y
umbilical, donde se visualizaron valores inferiores en las
tablas de talles siendo mayor en el Pc 99 (15,7 cm y 5,7 cm
respectivamente) (Tabla 4).
Fuente: Elaboración propia.
Tabla 5. Magnitud de las diferencias absolutas entre talles consecutivos según género
Diferencias absolutas entre talles consecutivos
Se encontró que el escalonamiento entre talles no fue
uniforme. En el género femenino, las diferencias absolutas
entre un talle y el inmediatamente superior oscilaron entre
2,5 cm a 9,7 cm en busto; entre 0,6 cm a 6,7 cm en cintura
mínima; entre 0,9 cm a 7,9 cm en cintura umbilical; y entre
2,8 cm a 6,8 cm en cadera. En el caso del busto, se
evidenció un patrón creciente ya que las diferencias fueron
mayores a medida que aumentaba el talle.
Se identificaron inconsistencias en la progresión de los
talles masculinos. En algunas medidas, talles de menor
denominación (por ejemplo, XXS o XS) presentaron
dimensiones mayores que los talles inmediatamente
superiores (Tabla 5).
Género/ Zona Talles
XXS XS S M L XL XXL XXXL XXXXL
Femenino
Busto promedio
(cm)
80,8 83,3 88,9 93,7 98,8 103,8 111,2 118 127,7
N 17 72 89 85 87 90 58 17 7
Diferencia
absoluta* (cm)
- 2,5 5,6 4,8 5,1 5 7,4 6,8 9,7
Cintura mínima
promedio (cm)
59 63,9 69,8 74,4 77,7 84,7 91,4 97,9 101,1
N 31 91 115 120 102 91 67 17 9
Diferencia
absoluta* (cm)
- 0,6 5,9 4,6 3,3 7 6,7 6,5 3,2
Cintura umbilical
promedio (cm)
67 67,9 73,3 76,8 80,1 85,2 93,1 96,1 97
N 36 92 99 107 98 107 63 19 12
Diferencia
absoluta* (cm)
- 2,7 5,4 3,5 3,3 5,1 7,9 3 0,9
Cadera promedio
(cm)
87 89,9 94,9 100,6 104,2 110,8 117,6 121,5 124,3
N 64 167 196 104 179 164 110 23 12
Diferencia
absoluta* (cm)
- 3,8 5 5,7 3,6 6,6 6,8 3,9 2,8
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio evidencian que la
mayoría de la información disponible se encontró
predominantemente entre los talles XXS a XL. Esta
tendencia coincide con la última encuesta realizada por
AnyBody, en la cual s de la mitad de las personas
encuestadas (hombres y mujeres) reportaron dificultades
para acceder a los talles superiores al 46, equivalente al
talle alfabético XL (7). Es importante señalar que del talle
XXL en adelante fue donde se obtuvo la menor cantidad de
información en esta investigación. Esto mismo se evidenc
en una encuesta realizada en Chile, donde se señaló la
necesidad de una mayor oferta de talles en la indumentaria
femenina, y también se destacó que los talles que se
encuentran más disponibles en el mercado son entre el XS
y XL, lo cual deja fuera una parte de la población (19).
Según AnyBody, esta dificultad para encontrar talle podría
ser motivo de “cuestionar su cuerpo” o “realizar alguna
conducta de riesgo para la salud" (7).
El presente trabajo reejó la existencia de una brecha entre
las normativas vigentes y las prácticas del mercado, ya que
el 93% de las marcas que se incluyeron no cumplen con los
requisitos establecidos por la Ley N.º 3.330 de CABA, en la
mayoría de los casos por presentar menos de 8 talles o por
no incluir el pictograma (6, 20). El elevado porcentaje de
incumplimiento observado plantea interrogantes sobre la
implementación efectiva de la normativa y la necesidad de
fortalecer los mecanismos de monitoreo, fiscalización y
evaluación de su cumplimiento. Si bien el presente estudio
no fue diseñado para identificar las causas de este
incumplimiento, los resultados ponen de manifiesto la
importancia de continuar generando evidencia que permita
profundizar en esta problemática y orientar estrategias
para favorecer el cumplimiento de la normativa.
La limitada oferta de talles y la persistencia de un modelo
corporal hegemónico pueden contribuir al refuerzo de
estigmas corporales y, según estudios previos, se han
asociado con consecuencias sobre la salud física, social y
emocional. Esto puede analizarse también a partir de los
determinantes comerciales de la salud, definidos como
sistemas, prácticas y vías de las industrias que configuran
entornos de consumo y, en consecuencia, influyen en la
salud de la población (21).
En relación con las discrepancias entre las medidas
antropométricas de las tablas de talles y las de la
población argentina reportadas por el EAAr (10), se
observó en el género femenino, que la mayoría de las
medidas reales de la población superaron a las reportadas
por las tablas. Este hallazgo coincide con un estudio
realizado en Colombia, el cual evidenció diferencias entre
las tablas de talles comúnmente utilizadas a nivel nacional
y las dimensiones reales de los usuarios (22). La industria
de la indumentaria, al momento de comercializar sus
productos, suele seguir tendencias asociadas a un modelo
corporal único y predefinido. Como consecuencia, dicha
representación se aleja de la diversidad corporal (2,
23-24).
Respecto a las feminidades, el contorno de busto
reportado en las tablas fue 2,9 cm menor que el promedio
de EAAr. Las diferencias en cintura fueron aún s
marcadas, ya que se observó que la medida de cintura
mínima en las tablas de talles fue de 76,2 cm y la umbilical
de 78,8 cm, ambas por debajo del promedio de 86,1 cm del
EAAr, con una diferencia entre 7,3 y 9,9 cm. En el caso de
la cadera, las tablas presentaron un valor mayor en
comparacn con el EAAr, con una diferencia de 2,5 cm
(10).
Sin embargo, en las medidas de las masculinidades se
evidenció lo contrario, ya que la mayoría de las medidas
corporales de la población resultaron inferiores a las
presentadas en las tablas de talles, con la excepción de la
medida de cintura, que presentó valores mayores. El
promedio de pecho en las tablas de talles fue 3,7 cm
mayor que el valor del EAAr. La cintura mínima y umbilical
fueron inferiores con respecto a las medidas de la
población argentina. Por último, la medida de cadera
mostró una diferencia más marcada con 10 cm a favor de
las tablas de talles en comparación con el EAAr (10).
Estas inconsistencias podrían atribuirse a la falta de
estandarización en las medidas corporales empleadas, al
incumplimiento de las normas vigentes o a errores en la
transcripción de los datos de las marcas en sus sitios de
venta online, lo cual pone de manifiesto la necesidad de
mayores controles y sistematización del proceso. Las
diferencias observadas plantean interrogantes sobre los
factores que condicionan la definición de los sistemas de
talles y el cumplimiento de la normativa vigente, lo cual
no fue abordado por el presente estudio. Su comprensión
requerirá futuras investigaciones con enfoques
interdisciplinarios que integren perspectivas de las
ciencias sociales, el diseño de indumentaria, la industria
textil y las políticas públicas, con el fin de aportar
evidencia que contribuya a fortalecer la implementación
de la Ley de Talles.
Otro hallazgo relevante fue que, en las prendas
femeninas, se evidenciaron diferencias más amplias en
talles superiores. Esta tendencia coincide con lo reportado
por Greenleaf et al. (25), quienes señalan que la diferencia
en el rango de medidas entre talles fue de 6 cm para el
talle M y de 19 cm para el talle XXL. Según los autores,
esta variabilidad incrementa la probabilidad de
insatisfacción del consumidor con el talle y con el calce de
la prenda. En este sentido, la falta de estandarización de
talles se presenta como uno de los principales obstáculos
a la hora de adquirir indumentaria. Esta problemática ha
sido también destacada en investigaciones previas que
analizan la satisfacción del usuario y la experiencia de
compra (26-27).
Si bien las normas IRAM 75300 no establecen un rango
fijo obligatorio entre talles consecutivos, indican que los
valores deben mantenerse de manera coherente dentro
del sistema de talles utilizado (28). Sin embargo, los
resultados evidenciaron una inconsistencia entre los
intervalos de los talles consecutivos. Adicionalmente, se
observó una incoherencia en el valor promedio de todas
las medidas para la indumentaria masculina, en donde el
talle XS presentó medidas inferiores al XXS, resultando
una diferencia negativa.
Si bien hoy en día existen estudios antropométricos,
muchas marcas continúan utilizando métodos antiguos
para definir sus talles. Según se detalla en un documento
de las normas ISO, aunque ya a comienzos del siglo XX se
realizaron algunas encuestas antropométricas, no
llegaron a influir de manera real en los sistemas de talles,
ya que las metodologías utilizadas por la industria se
encontraban instaladas previamente (29).
Entre las principales limitaciones del estudio se encontró
la imposibilidad de estimar un tamaño muestral
representativo debido a la falta de información precisa
sobre la totalidad de marcas de indumentaria en el
mercado argentino. Asimismo, se evidenció una marcada
heterogeneidad en los sistemas de talles utilizados por las
marcas. Por otro lado, al haberse realizado la recolección
de datos mediante sitios web, no fue posible corroborar la
disponibilidad en tiendas físicas ni online. Además, el
relevamiento de datos se realizó durante el verano y el
otoño, lo cual pudo haber condicionado la presencia de
determinadas prendas en los sitios web, restringiendo la
posibilidad de analizar las prendas de todo el año.
La implementación del EAAr de alcance nacional
permitiría estandarizar el sistema de talles, en conjunto
con el cumplimiento de las normativas vigentes. Esto
permitiría favorecer la representatividad de las tablas de
talles, y avanzar hacia una mayor equidad e inclusión en la
industria de la indumentaria, garantizando la protección
de la salud, el bienestar colectivo y el respeto por la
diversidad corporal de toda la población argentina.
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte
transversal (15). Las unidades de análisis fueron los talles de
indumentaria incluidos en las tablas de talles de las marcas
seleccionadas. En el caso de las variables relacionadas con
el cumplimiento de la normativa vigente, la unidad de
análisis correspondió a la marca de indumentaria. Se
incluyeron talles de las tablas de talles correspondientes a
marcas de indumentaria para mayores de 18 años, con
canal de venta online, de todos los géneros y que tengan
como mínimo 5 talles de indumentaria. Se excluyeron
marcas de indumentaria extranjeras no comercializadas en
Argentina, aquellas que no presentaban tabla de talles,
aquellas con inconsistencia en la información publicada,
aquellas que ofrecían exclusivamente talles plus size o talle
único y aquellas marcas con producción artesanal.
No fue posible establecer un marco muestral de referencia
para el cálculo del tamaño de la muestra, debido a la
ausencia de información sobre la cantidad de marcas de
indumentaria comercializadas en el mercado argentino. En
consecuencia, se realizó un muestreo no probabilístico de
conveniencia. El número de marcas relevadas estuvo
condicionado por la disponibilidad de tiempo y recursos
para el relevamiento.
La recolección se realizó de forma intencional en los sitios
web oficiales de marcas de indumentaria que operan
dentro del mercado argentino. En la red social Instagram, se
utilizaron palabras clave a través de hashtags específicos
como: #IndumentariaArgentina, #ModaArgentina,
#AvellanedaRopa, #AvellanedaIndumentaria,
#AvellanedaModa, #AvellanedaFlores2, #HaulAvellaneda3,
#RopaArgentina, seleccionados estratégicamente para
identificar publicaciones relevantes. Además, se utilizaron
las sugerencias generadas por la misma plataforma,
basadas en el algoritmo de recomendación, para ampliar el
alcance de la búsqueda e identificar marcas adicionales. En
paralelo, se realizaron búsquedas a través del motor de
búsqueda Google, utilizando las siguientes palabras claves:
“Indumentaria”, “Ropa mujer argentina”, “Indumentaria
mujer argentina”, “Ropa hombre argentina, “Indumentaria
hombre argentina, “Indumentaria argentina”, “Ropa
argentina, “Colección 2025 ropa Argentina".
Los datos fueron registrados en un formulario electrónico
estandarizado.
Variables
Se relevaron los siguientes datos para caracterizar a la
muestra estudiada: género (masculino/femenino/unisex),
fuente de información (búsqueda en sitios web/
algoritmo de redes sociales) (13), tipo de prenda (superior/
inferior jean/ inferior otro tipo/ no diferencia), tipo de
marca de indumentaria (premium/masivas) considerando
marcas premium a productos que, en gran proporción,
provienen del mercado masivo, que ofrecen un valor
agregado en cuanto a la calidad y diseño, que dan cuenta
del servicio al cliente como factor importante en la
experiencia de compra, y con la capacidad de innovar y
mantenerse actualizados con las diferentes tendencias, en
función de lo que sucede en el mercado, y a marcas masivas
a aquellas que tienen una propuesta de valor de moda
rápida, productos de imitación de las tendencias a precios
bajos y mayores volúmenes de producción (16); medidas
de busto/pecho (cm), medidas de circunferencia de
cintura mínima y cintura umbilical (cm), medidas de
circunferencia de cadera (cm) (17), talle de
indumentaria alfabético según sistema de talle alpha
sizing (XXS/XS/S/M/L/XL/XXL/XXXL/XXXXL).
Se determinó el cumplimiento de la ley de talles de
CABA (si/no) considerando si la marca contaba con 8 o más
talles y con el pictograma normalizado, cantidad de talles
(número), presencia de pictograma normalizado (si/no)
según representación gráfica estandarizada del cuerpo
humano con medida específica (18).
Se calcularon las diferencias absolutas entre las
medidas de las tablas de talles y las medidas de los
ciudadanos argentinos (cm), a través de la resta entre los
valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y cadera
reportados en las tablas de talles de las diferentes marcas
de indumentaria y los valores para las mismas
circunferencias reportados en el EAAr discriminado por
género masculino y femenino (10).
Por otro lado, se calcularon las diferencias absolutas
entre talles consecutivos (cm) a través de la resta entre
los valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y
cadera de los talles con respecto al inmediatamente inferior
(entre XS vs. S, S vs. M, M vs. L y L vs. XL) del mismo género.
Análisis estadístico
Las variables categóricas se reportaron mediante
frecuencias absolutas y relativas. Las medidas de las tablas
de talles se describieron utilizando medidas de tendencia
central (media y mediana) junto con sus respectivas
medidas de dispersión, desvío estándar (DE) y cuartiles (Q1
y Q3), además de los valores mínimo y máximo observados.
Esta estrategia se adoptó con el objetivo de ofrecer una
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
caracterización más completa de la distribución de los
datos, ante la posible presencia de asimetrías o valores
atípicos, independientemente del cumplimiento del
supuesto de normalidad. Para comparar la magnitud de las
diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de
talles y las medidas corporales de la población argentina, se
reportaron los valores correspondientes a los percentilos 1,
5, 25, 50, 75, 95 y 99, así como los valores extremos (mínimo
y máximo). En los casos con valores faltantes en la variable
de talle alfabético, se aplicó una estrategia de imputación
utilizando el algoritmo de vecino más cercano (1-NN),
basado en la distancia euclidiana adaptada para datos
incompletos. Este método fue seleccionado por no requerir
supuestos de distribución y por permitir imputaciones
basadas en observaciones reales, considerando la similitud
entre individuos según las medidas de busto/pecho, cintura
y cadera. Los datos fueron procesados con el software R
v4.4.2 (2024).
Aspectos éticos
Las unidades de análisis no fueron personas sino talles de
indumentaria, por lo que no requirieron de la consideración
sobre privacidad de los datos u otros relacionados con la
investigación en seres humanos.
Ds
RESULTADOS
Se accedió a la información de 3.316 talles de indumentaria,
de los cuales 284 fueron excluidos del análisis. La principal
causa de exclusión fue la oferta de prendas con menos de 5
talles, seguida por la ausencia de una tabla de medidas
(Figura 1).
La muestra quedó conformada por 3.032 talles
correspondientes a 200 marcas de indumentaria. La
mayoría de las prendas (93,9%) fueron relevadas mediante
búsqueda directa en sitios web, tanto prendas femeninas
como masculinas, mientras que en la indumentaria unisex
la totalidad de los datos provino de sitios web.
La mitad de la muestra total presentó el pictograma
normalizado, como así también en las prendas femeninas y
masculinas en particular. En las prendas unisex predominó
la ausencia del pictograma. En cuanto al tipo de talle, se
observó una baja representación de talles grandes,
particularmente XXL, XXXL y XXXXL (Tabla 1).
Con respecto a las medidas de las tablas de talles para
indumentaria según género, se observó un predominio de
información disponible sobre los valores de cadera en el
género femenino y de cintura umbilical en el masculino.
Los valores de busto y cadera en el género femenino se
ubicaron en torno a los 100 cm, mientras que en el género
masculino superaron dicha cifra, siendo los valores más
cercanos al unisex (108 y 107,5 cm).
No se observaron diferencias relevantes entre la media de
cintura mínima y umbilical en el género femenino, con una
diferencia de 1,8 cm. En el masculino y unisex se halló una
amplitud de 5,5 y 5 cm respectivamente.
La media de cintura y cadera correspondientes al género
unisex mostraron una mayor proximidad a las registradas
en el género masculino, en comparación con las del género
femenino.
Respecto al valor mínimo para cintura mínima y umbilical,
fue igual en el género femenino y similar en el masculino.
Por otro lado, en el grupo unisex los valores máximos en
cintura mínima y umbilical coincidieron (102 cm) y
resultaron inferiores a los de los del género femenino y
masculino (Tabla 2).
En relación con el cumplimiento de la Ley de Talles de
CABA, 186 de las 200 marcas (93%) no cumplía con las
normativas. En cuanto a la cantidad de talles disponibles,
un mayor porcentaje de prendas ofrecía menos de 8 talles
tanto en la muestra total como estratificada según género
(Tabla 3).
Diferencias absolutas entre las medidas de las tablas
de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos
En el género femenino, se observó que, en general, las
medidas de la población argentina superaron a las
reportadas en las tablas de talles para el busto, la cintura
mínima y la cintura umbilical. En contraste, las medidas de
cadera en las tablas fueron mayores que en la población
para los percentiles (Pc) 5, 25, 50 y 75.
Respecto al busto, las diferencias fueron de 2 a 4 cm en la
mayoría de los Pc en comparación al estudio
antropométrico, hallándose mayores diferencias en el Pc
95 (4,9 cm) y en el valor máximo (14,2 cm).
En la cintura mínima las diferencias fueron mayores que las
observadas entre los valores de cadera (entre 6,6 y 15,5 cm)
siendo el Pc 95 el que presentó la mayor discrepancia. En
cambio, en la cintura umbilical las diferencias fueron
menores con respecto a la cintura mínima.
En cuanto a los valores mínimos de cintura y cadera, no se
observaron diferencias relevantes en comparación con el
estudio antropométrico. Sin embargo, en los valores
máximos de todas las medidas, la diferencia fue mayor a 12
cm con respecto a las medidas de la población argentina.
En el género masculino, la mayoría de las medidas
corporales reportadas por el estudio antropométrico
fueron inferiores a las registradas en las tablas de talles.
Excepto en el caso de las medidas de la cintura mínima y
umbilical, donde se visualizaron valores inferiores en las
tablas de talles siendo mayor en el Pc 99 (15,7 cm y 5,7 cm
respectivamente) (Tabla 4).
*las diferencias observadas corresponden al talle inmediatamente inferior.
Fuente: Elaboración propia.
Diferencias absolutas entre talles consecutivos
Se encontró que el escalonamiento entre talles no fue
uniforme. En el género femenino, las diferencias absolutas
entre un talle y el inmediatamente superior oscilaron entre
2,5 cm a 9,7 cm en busto; entre 0,6 cm a 6,7 cm en cintura
mínima; entre 0,9 cm a 7,9 cm en cintura umbilical; y entre
2,8 cm a 6,8 cm en cadera. En el caso del busto, se
evidenció un patrón creciente ya que las diferencias fueron
mayores a medida que aumentaba el talle.
Se identificaron inconsistencias en la progresión de los
talles masculinos. En algunas medidas, talles de menor
denominación (por ejemplo, XXS o XS) presentaron
dimensiones mayores que los talles inmediatamente
superiores (Tabla 5).
Masculino
Pecho
promedio (cm)
110,3 92,2 100,6 104,7 109,5 114,9 120,1 126,4 137,6
N 19 42 109 113 111 112 110 36 9
Diferencia
absoluta* (cm)
- -18,1 8,4 4,1 4,8 5,4 5,2 6,3 11,2
Cintura mínima
promedio (cm)
84,2 78,5 79,5 84,5 90,1 96,4 103,3 106,3 123,3
N 97 23 30 23 23 23 21 6 3
Diferencia
absoluta* (cm)
- -5,7 1 5 5,6 6,3 6,9 3 17
Cintura
umbilical
promedio (cm)
92,3 88,7 83,4 88,6 93,9 99,7 105,5 112,9 123,8
N 319 212 49 49 49 49 49 15 14
Diferencia
absoluta* (cm)
- -3,6 -5,3 5,2 5,3 5,8 5,8 7,4 10,9
Cadera
promedio (cm)
109,6 98 95 100,5 106,2 112 117,8 121,9 131,6
N 404 58 59 59 59 58 55 16 15
Diferencia
absoluta* (cm)
- -11,6 -3 5,5 5,7 5,8 5,8 4,1 9,7
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio evidencian que la
mayoría de la información disponible se encontró
predominantemente entre los talles XXS a XL. Esta
tendencia coincide con la última encuesta realizada por
AnyBody, en la cual más de la mitad de las personas
encuestadas (hombres y mujeres) reportaron dificultades
para acceder a los talles superiores al 46, equivalente al
talle alfabético XL (7). Es importante señalar que del talle
XXL en adelante fue donde se obtuvo la menor cantidad de
información en esta investigación. Esto mismo se evidenció
en una encuesta realizada en Chile, donde se señaló la
necesidad de una mayor oferta de talles en la indumentaria
femenina, y también se destacó que los talles que se
encuentran más disponibles en el mercado son entre el XS
y XL, lo cual deja fuera una parte de la población (19).
Según AnyBody, esta dificultad para encontrar talle podría
ser motivo de “cuestionar su cuerpo” o “realizar alguna
conducta de riesgo para la salud" (7).
El presente trabajo reflejó la existencia de una brecha entre
las normativas vigentes y las prácticas del mercado, ya que
el 93% de las marcas que se incluyeron no cumplen con los
requisitos establecidos por la Ley N.º 3.330 de CABA, en la
mayoría de los casos por presentar menos de 8 talles o por
no incluir el pictograma (6, 20). El elevado porcentaje de
incumplimiento observado plantea interrogantes sobre la
implementación efectiva de la normativa y la necesidad de
fortalecer los mecanismos de monitoreo, fiscalización y
evaluación de su cumplimiento. Si bien el presente estudio
no fue diseñado para identificar las causas de este
incumplimiento, los resultados ponen de manifiesto la
importancia de continuar generando evidencia que permita
profundizar en esta problemática y orientar estrategias
para favorecer el cumplimiento de la normativa.
La limitada oferta de talles y la persistencia de un modelo
corporal hegemónico pueden contribuir al refuerzo de
estigmas corporales y, según estudios previos, se han
asociado con consecuencias sobre la salud física, social y
emocional. Esto puede analizarse también a partir de los
determinantes comerciales de la salud, definidos como
sistemas, prácticas y vías de las industrias que configuran
entornos de consumo y, en consecuencia, influyen en la
salud de la población (21).
En relación con las discrepancias entre las medidas
antropométricas de las tablas de talles y las de la
población argentina reportadas por el EAAr (10), se
observó en el género femenino, que la mayoría de las
medidas reales de la población superaron a las reportadas
por las tablas. Este hallazgo coincide con un estudio
realizado en Colombia, el cual evidenció diferencias entre
las tablas de talles comúnmente utilizadas a nivel nacional
y las dimensiones reales de los usuarios (22). La industria
de la indumentaria, al momento de comercializar sus
productos, suele seguir tendencias asociadas a un modelo
corporal único y predefinido. Como consecuencia, dicha
representación se aleja de la diversidad corporal (2,
23-24).
Respecto a las feminidades, el contorno de busto
reportado en las tablas fue 2,9 cm menor que el promedio
de EAAr. Las diferencias en cintura fueron aún s
marcadas, ya que se observó que la medida de cintura
mínima en las tablas de talles fue de 76,2 cm y la umbilical
de 78,8 cm, ambas por debajo del promedio de 86,1 cm del
EAAr, con una diferencia entre 7,3 y 9,9 cm. En el caso de
la cadera, las tablas presentaron un valor mayor en
comparacn con el EAAr, con una diferencia de 2,5 cm
(10).
Sin embargo, en las medidas de las masculinidades se
evidenció lo contrario, ya que la mayoría de las medidas
corporales de la población resultaron inferiores a las
presentadas en las tablas de talles, con la excepción de la
medida de cintura, que presentó valores mayores. El
promedio de pecho en las tablas de talles fue 3,7 cm
mayor que el valor del EAAr. La cintura mínima y umbilical
fueron inferiores con respecto a las medidas de la
población argentina. Por último, la medida de cadera
mostró una diferencia más marcada con 10 cm a favor de
las tablas de talles en comparación con el EAAr (10).
Estas inconsistencias podrían atribuirse a la falta de
estandarización en las medidas corporales empleadas, al
incumplimiento de las normas vigentes o a errores en la
transcripción de los datos de las marcas en sus sitios de
venta online, lo cual pone de manifiesto la necesidad de
mayores controles y sistematización del proceso. Las
diferencias observadas plantean interrogantes sobre los
factores que condicionan la definición de los sistemas de
talles y el cumplimiento de la normativa vigente, lo cual
no fue abordado por el presente estudio. Su comprensión
requerirá futuras investigaciones con enfoques
interdisciplinarios que integren perspectivas de las
ciencias sociales, el diseño de indumentaria, la industria
textil y las políticas públicas, con el fin de aportar
evidencia que contribuya a fortalecer la implementación
de la Ley de Talles.
Otro hallazgo relevante fue que, en las prendas
femeninas, se evidenciaron diferencias más amplias en
talles superiores. Esta tendencia coincide con lo reportado
por Greenleaf et al. (25), quienes señalan que la diferencia
en el rango de medidas entre talles fue de 6 cm para el
talle M y de 19 cm para el talle XXL. Según los autores,
esta variabilidad incrementa la probabilidad de
insatisfacción del consumidor con el talle y con el calce de
la prenda. En este sentido, la falta de estandarización de
talles se presenta como uno de los principales obstáculos
a la hora de adquirir indumentaria. Esta problemática ha
sido también destacada en investigaciones previas que
analizan la satisfacción del usuario y la experiencia de
compra (26-27).
Si bien las normas IRAM 75300 no establecen un rango
fijo obligatorio entre talles consecutivos, indican que los
valores deben mantenerse de manera coherente dentro
del sistema de talles utilizado (28). Sin embargo, los
resultados evidenciaron una inconsistencia entre los
intervalos de los talles consecutivos. Adicionalmente, se
observó una incoherencia en el valor promedio de todas
las medidas para la indumentaria masculina, en donde el
talle XS presentó medidas inferiores al XXS, resultando
una diferencia negativa.
Si bien hoy en día existen estudios antropométricos,
muchas marcas continúan utilizando métodos antiguos
para definir sus talles. Según se detalla en un documento
de las normas ISO, aunque ya a comienzos del siglo XX se
realizaron algunas encuestas antropométricas, no
llegaron a influir de manera real en los sistemas de talles,
ya que las metodologías utilizadas por la industria se
encontraban instaladas previamente (29).
Entre las principales limitaciones del estudio se encontró
la imposibilidad de estimar un tamaño muestral
representativo debido a la falta de información precisa
sobre la totalidad de marcas de indumentaria en el
mercado argentino. Asimismo, se evidenció una marcada
heterogeneidad en los sistemas de talles utilizados por las
marcas. Por otro lado, al haberse realizado la recolección
de datos mediante sitios web, no fue posible corroborar la
disponibilidad en tiendas físicas ni online. Además, el
relevamiento de datos se realizó durante el verano y el
otoño, lo cual pudo haber condicionado la presencia de
determinadas prendas en los sitios web, restringiendo la
posibilidad de analizar las prendas de todo el año.
La implementación del EAAr de alcance nacional
permitiría estandarizar el sistema de talles, en conjunto
con el cumplimiento de las normativas vigentes. Esto
permitiría favorecer la representatividad de las tablas de
talles, y avanzar hacia una mayor equidad e inclusión en la
industria de la indumentaria, garantizando la protección
de la salud, el bienestar colectivo y el respeto por la
diversidad corporal de toda la población argentina.
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte
transversal (15). Las unidades de análisis fueron los talles de
indumentaria incluidos en las tablas de talles de las marcas
seleccionadas. En el caso de las variables relacionadas con
el cumplimiento de la normativa vigente, la unidad de
análisis correspondió a la marca de indumentaria. Se
incluyeron talles de las tablas de talles correspondientes a
marcas de indumentaria para mayores de 18 años, con
canal de venta online, de todos los géneros y que tengan
como mínimo 5 talles de indumentaria. Se excluyeron
marcas de indumentaria extranjeras no comercializadas en
Argentina, aquellas que no presentaban tabla de talles,
aquellas con inconsistencia en la información publicada,
aquellas que ofrecían exclusivamente talles plus size o talle
único y aquellas marcas con producción artesanal.
No fue posible establecer un marco muestral de referencia
para el cálculo del tamaño de la muestra, debido a la
ausencia de información sobre la cantidad de marcas de
indumentaria comercializadas en el mercado argentino. En
consecuencia, se realizó un muestreo no probabilístico de
conveniencia. El número de marcas relevadas estuvo
condicionado por la disponibilidad de tiempo y recursos
para el relevamiento.
La recolección se realizó de forma intencional en los sitios
web oficiales de marcas de indumentaria que operan
dentro del mercado argentino. En la red social Instagram, se
utilizaron palabras clave a través de hashtags específicos
como: #IndumentariaArgentina, #ModaArgentina,
#AvellanedaRopa, #AvellanedaIndumentaria,
#AvellanedaModa, #AvellanedaFlores2, #HaulAvellaneda3,
#RopaArgentina, seleccionados estratégicamente para
identificar publicaciones relevantes. Además, se utilizaron
las sugerencias generadas por la misma plataforma,
basadas en el algoritmo de recomendación, para ampliar el
alcance de la búsqueda e identificar marcas adicionales. En
paralelo, se realizaron búsquedas a través del motor de
búsqueda Google, utilizando las siguientes palabras claves:
“Indumentaria”, “Ropa mujer argentina”, “Indumentaria
mujer argentina”, “Ropa hombre argentina, “Indumentaria
hombre argentina, “Indumentaria argentina”, “Ropa
argentina, “Colección 2025 ropa Argentina".
Los datos fueron registrados en un formulario electrónico
estandarizado.
Variables
Se relevaron los siguientes datos para caracterizar a la
muestra estudiada: género (masculino/femenino/unisex),
fuente de información (búsqueda en sitios web/
algoritmo de redes sociales) (13), tipo de prenda (superior/
inferior jean/ inferior otro tipo/ no diferencia), tipo de
marca de indumentaria (premium/masivas) considerando
marcas premium a productos que, en gran proporción,
provienen del mercado masivo, que ofrecen un valor
agregado en cuanto a la calidad y diseño, que dan cuenta
del servicio al cliente como factor importante en la
experiencia de compra, y con la capacidad de innovar y
mantenerse actualizados con las diferentes tendencias, en
función de lo que sucede en el mercado, y a marcas masivas
a aquellas que tienen una propuesta de valor de moda
rápida, productos de imitación de las tendencias a precios
bajos y mayores volúmenes de producción (16); medidas
de busto/pecho (cm), medidas de circunferencia de
cintura mínima y cintura umbilical (cm), medidas de
circunferencia de cadera (cm) (17), talle de
indumentaria alfabético según sistema de talle alpha
sizing (XXS/XS/S/M/L/XL/XXL/XXXL/XXXXL).
Se determinó el cumplimiento de la ley de talles de
CABA (si/no) considerando si la marca contaba con 8 o más
talles y con el pictograma normalizado, cantidad de talles
(número), presencia de pictograma normalizado (si/no)
según representación gráfica estandarizada del cuerpo
humano con medida específica (18).
Se calcularon las diferencias absolutas entre las
medidas de las tablas de talles y las medidas de los
ciudadanos argentinos (cm), a través de la resta entre los
valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y cadera
reportados en las tablas de talles de las diferentes marcas
de indumentaria y los valores para las mismas
circunferencias reportados en el EAAr discriminado por
género masculino y femenino (10).
Por otro lado, se calcularon las diferencias absolutas
entre talles consecutivos (cm) a través de la resta entre
los valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y
cadera de los talles con respecto al inmediatamente inferior
(entre XS vs. S, S vs. M, M vs. L y L vs. XL) del mismo género.
Análisis estadístico
Las variables categóricas se reportaron mediante
frecuencias absolutas y relativas. Las medidas de las tablas
de talles se describieron utilizando medidas de tendencia
central (media y mediana) junto con sus respectivas
medidas de dispersión, desvío estándar (DE) y cuartiles (Q1
y Q3), además de los valores mínimo y máximo observados.
Esta estrategia se adoptó con el objetivo de ofrecer una
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caracterización más completa de la distribución de los
datos, ante la posible presencia de asimetrías o valores
atípicos, independientemente del cumplimiento del
supuesto de normalidad. Para comparar la magnitud de las
diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de
talles y las medidas corporales de la población argentina, se
reportaron los valores correspondientes a los percentilos 1,
5, 25, 50, 75, 95 y 99, así como los valores extremos (mínimo
y máximo). En los casos con valores faltantes en la variable
de talle alfabético, se aplicó una estrategia de imputación
utilizando el algoritmo de vecino más cercano (1-NN),
basado en la distancia euclidiana adaptada para datos
incompletos. Este método fue seleccionado por no requerir
supuestos de distribución y por permitir imputaciones
basadas en observaciones reales, considerando la similitud
entre individuos según las medidas de busto/pecho, cintura
y cadera. Los datos fueron procesados con el software R
v4.4.2 (2024).
Aspectos éticos
Las unidades de análisis no fueron personas sino talles de
indumentaria, por lo que no requirieron de la consideración
sobre privacidad de los datos u otros relacionados con la
investigación en seres humanos.
RESULTADOS
Se accedió a la información de 3.316 talles de indumentaria,
de los cuales 284 fueron excluidos del análisis. La principal
causa de exclusión fue la oferta de prendas con menos de 5
talles, seguida por la ausencia de una tabla de medidas
(Figura 1).
La muestra quedó conformada por 3.032 talles
correspondientes a 200 marcas de indumentaria. La
mayoría de las prendas (93,9%) fueron relevadas mediante
búsqueda directa en sitios web, tanto prendas femeninas
como masculinas, mientras que en la indumentaria unisex
la totalidad de los datos provino de sitios web.
La mitad de la muestra total presentó el pictograma
normalizado, como así también en las prendas femeninas y
masculinas en particular. En las prendas unisex predominó
la ausencia del pictograma. En cuanto al tipo de talle, se
observó una baja representación de talles grandes,
particularmente XXL, XXXL y XXXXL (Tabla 1).
Con respecto a las medidas de las tablas de talles para
indumentaria según género, se observó un predominio de
información disponible sobre los valores de cadera en el
género femenino y de cintura umbilical en el masculino.
Los valores de busto y cadera en el género femenino se
ubicaron en torno a los 100 cm, mientras que en el género
masculino superaron dicha cifra, siendo los valores más
cercanos al unisex (108 y 107,5 cm).
No se observaron diferencias relevantes entre la media de
cintura mínima y umbilical en el género femenino, con una
diferencia de 1,8 cm. En el masculino y unisex se halló una
amplitud de 5,5 y 5 cm respectivamente.
La media de cintura y cadera correspondientes al género
unisex mostraron una mayor proximidad a las registradas
en el género masculino, en comparación con las del género
femenino.
Respecto al valor mínimo para cintura mínima y umbilical,
fue igual en el género femenino y similar en el masculino.
Por otro lado, en el grupo unisex los valores máximos en
cintura mínima y umbilical coincidieron (102 cm) y
resultaron inferiores a los de los del género femenino y
masculino (Tabla 2).
En relación con el cumplimiento de la Ley de Talles de
CABA, 186 de las 200 marcas (93%) no cumplía con las
normativas. En cuanto a la cantidad de talles disponibles,
un mayor porcentaje de prendas ofrecía menos de 8 talles
tanto en la muestra total como estratificada según género
(Tabla 3).
Diferencias absolutas entre las medidas de las tablas
de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos
En el género femenino, se observó que, en general, las
medidas de la población argentina superaron a las
reportadas en las tablas de talles para el busto, la cintura
mínima y la cintura umbilical. En contraste, las medidas de
cadera en las tablas fueron mayores que en la población
para los percentiles (Pc) 5, 25, 50 y 75.
Respecto al busto, las diferencias fueron de 2 a 4 cm en la
mayoría de los Pc en comparación al estudio
antropométrico, hallándose mayores diferencias en el Pc
95 (4,9 cm) y en el valor máximo (14,2 cm).
En la cintura mínima las diferencias fueron mayores que las
observadas entre los valores de cadera (entre 6,6 y 15,5 cm)
siendo el Pc 95 el que presentó la mayor discrepancia. En
cambio, en la cintura umbilical las diferencias fueron
menores con respecto a la cintura mínima.
En cuanto a los valores mínimos de cintura y cadera, no se
observaron diferencias relevantes en comparación con el
estudio antropométrico. Sin embargo, en los valores
máximos de todas las medidas, la diferencia fue mayor a 12
cm con respecto a las medidas de la población argentina.
En el género masculino, la mayoría de las medidas
corporales reportadas por el estudio antropométrico
fueron inferiores a las registradas en las tablas de talles.
Excepto en el caso de las medidas de la cintura mínima y
umbilical, donde se visualizaron valores inferiores en las
tablas de talles siendo mayor en el Pc 99 (15,7 cm y 5,7 cm
respectivamente) (Tabla 4).
Diferencias absolutas entre talles consecutivos
Se encontró que el escalonamiento entre talles no fue
uniforme. En el género femenino, las diferencias absolutas
entre un talle y el inmediatamente superior oscilaron entre
2,5 cm a 9,7 cm en busto; entre 0,6 cm a 6,7 cm en cintura
mínima; entre 0,9 cm a 7,9 cm en cintura umbilical; y entre
2,8 cm a 6,8 cm en cadera. En el caso del busto, se
evidenció un patrón creciente ya que las diferencias fueron
mayores a medida que aumentaba el talle.
Se identificaron inconsistencias en la progresión de los
talles masculinos. En algunas medidas, talles de menor
denominación (por ejemplo, XXS o XS) presentaron
dimensiones mayores que los talles inmediatamente
superiores (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio evidencian que la
mayoría de la información disponible se encontró
predominantemente entre los talles XXS a XL. Esta
tendencia coincide con la última encuesta realizada por
AnyBody, en la cual más de la mitad de las personas
encuestadas (hombres y mujeres) reportaron dificultades
para acceder a los talles superiores al 46, equivalente al
talle alfabético XL (7). Es importante señalar que del talle
XXL en adelante fue donde se obtuvo la menor cantidad de
información en esta investigación. Esto mismo se evidenció
en una encuesta realizada en Chile, donde se señaló la
necesidad de una mayor oferta de talles en la indumentaria
femenina, y también se destacó que los talles que se
encuentran más disponibles en el mercado son entre el XS
y XL, lo cual deja fuera una parte de la población (19).
Según AnyBody, esta dificultad para encontrar talle podría
ser motivo de “cuestionar su cuerpo” o “realizar alguna
conducta de riesgo para la salud" (7).
El presente trabajo reflejó la existencia de una brecha entre
las normativas vigentes y las prácticas del mercado, ya que
el 93% de las marcas que se incluyeron no cumplen con los
requisitos establecidos por la Ley N.º 3.330 de CABA, en la
mayoría de los casos por presentar menos de 8 talles o por
no incluir el pictograma (6, 20). El elevado porcentaje de
incumplimiento observado plantea interrogantes sobre la
implementación efectiva de la normativa y la necesidad de
fortalecer los mecanismos de monitoreo, fiscalización y
evaluación de su cumplimiento. Si bien el presente estudio
no fue diseñado para identificar las causas de este
incumplimiento, los resultados ponen de manifiesto la
importancia de continuar generando evidencia que permita
profundizar en esta problemática y orientar estrategias
para favorecer el cumplimiento de la normativa.
La limitada oferta de talles y la persistencia de un modelo
corporal hegemónico pueden contribuir al refuerzo de
estigmas corporales y, según estudios previos, se han
asociado con consecuencias sobre la salud física, social y
emocional. Esto puede analizarse también a partir de los
determinantes comerciales de la salud, definidos como
sistemas, prácticas y vías de las industrias que configuran
entornos de consumo y, en consecuencia, influyen en la
salud de la población (21).
En relación con las discrepancias entre las medidas
antropométricas de las tablas de talles y las de la
población argentina reportadas por el EAAr (10), se
observó en el género femenino, que la mayoría de las
medidas reales de la población superaron a las reportadas
por las tablas. Este hallazgo coincide con un estudio
realizado en Colombia, el cual evidenció diferencias entre
las tablas de talles comúnmente utilizadas a nivel nacional
y las dimensiones reales de los usuarios (22). La industria
de la indumentaria, al momento de comercializar sus
productos, suele seguir tendencias asociadas a un modelo
corporal único y predefinido. Como consecuencia, dicha
representación se aleja de la diversidad corporal (2,
23-24).
Respecto a las feminidades, el contorno de busto
reportado en las tablas fue 2,9 cm menor que el promedio
de EAAr. Las diferencias en cintura fueron aún más
marcadas, ya que se observó que la medida de cintura
mínima en las tablas de talles fue de 76,2 cm y la umbilical
de 78,8 cm, ambas por debajo del promedio de 86,1 cm del
EAAr, con una diferencia entre 7,3 y 9,9 cm. En el caso de
la cadera, las tablas presentaron un valor mayor en
comparación con el EAAr, con una diferencia de 2,5 cm
(10).
Sin embargo, en las medidas de las masculinidades se
evidenció lo contrario, ya que la mayoría de las medidas
corporales de la población resultaron inferiores a las
presentadas en las tablas de talles, con la excepción de la
medida de cintura, que presentó valores mayores. El
promedio de pecho en las tablas de talles fue 3,7 cm
mayor que el valor del EAAr. La cintura mínima y umbilical
fueron inferiores con respecto a las medidas de la
población argentina. Por último, la medida de cadera
mostró una diferencia más marcada con 10 cm a favor de
las tablas de talles en comparación con el EAAr (10).
Estas inconsistencias podrían atribuirse a la falta de
estandarización en las medidas corporales empleadas, al
incumplimiento de las normas vigentes o a errores en la
transcripción de los datos de las marcas en sus sitios de
venta online, lo cual pone de manifiesto la necesidad de
mayores controles y sistematización del proceso. Las
diferencias observadas plantean interrogantes sobre los
factores que condicionan la definición de los sistemas de
talles y el cumplimiento de la normativa vigente, lo cual
no fue abordado por el presente estudio. Su comprensión
requerirá futuras investigaciones con enfoques
interdisciplinarios que integren perspectivas de las
ciencias sociales, el diseño de indumentaria, la industria
textil y las políticas públicas, con el fin de aportar
evidencia que contribuya a fortalecer la implementación
de la Ley de Talles.
Otro hallazgo relevante fue que, en las prendas
femeninas, se evidenciaron diferencias más amplias en
talles superiores. Esta tendencia coincide con lo reportado
por Greenleaf et al. (25), quienes señalan que la diferencia
en el rango de medidas entre talles fue de 6 cm para el
talle M y de 19 cm para el talle XXL. Según los autores,
esta variabilidad incrementa la probabilidad de
insatisfacción del consumidor con el talle y con el calce de
la prenda. En este sentido, la falta de estandarización de
talles se presenta como uno de los principales obstáculos
a la hora de adquirir indumentaria. Esta problemática ha
sido también destacada en investigaciones previas que
analizan la satisfacción del usuario y la experiencia de
compra (26-27).
Si bien las normas IRAM 75300 no establecen un rango
fijo obligatorio entre talles consecutivos, sí indican que los
valores deben mantenerse de manera coherente dentro
del sistema de talles utilizado (28). Sin embargo, los
resultados evidenciaron una inconsistencia entre los
intervalos de los talles consecutivos. Adicionalmente, se
observó una incoherencia en el valor promedio de todas
las medidas para la indumentaria masculina, en donde el
talle XS presentó medidas inferiores al XXS, resultando
una diferencia negativa.
Si bien hoy en día existen estudios antropométricos,
muchas marcas continúan utilizando métodos antiguos
para definir sus talles. Según se detalla en un documento
de las normas ISO, aunque ya a comienzos del siglo XX se
realizaron algunas encuestas antropométricas, no
llegaron a influir de manera real en los sistemas de talles,
ya que las metodologías utilizadas por la industria se
encontraban instaladas previamente (29).
Entre las principales limitaciones del estudio se encontró
la imposibilidad de estimar un tamaño muestral
representativo debido a la falta de información precisa
sobre la totalidad de marcas de indumentaria en el
mercado argentino. Asimismo, se evidenció una marcada
heterogeneidad en los sistemas de talles utilizados por las
marcas. Por otro lado, al haberse realizado la recolección
de datos mediante sitios web, no fue posible corroborar la
disponibilidad en tiendas físicas ni online. Además, el
relevamiento de datos se realizó durante el verano y el
otoño, lo cual pudo haber condicionado la presencia de
determinadas prendas en los sitios web, restringiendo la
posibilidad de analizar las prendas de todo el año.
La implementación del EAAr de alcance nacional
permitiría estandarizar el sistema de talles, en conjunto
con el cumplimiento de las normativas vigentes. Esto
permitiría favorecer la representatividad de las tablas de
talles, y avanzar hacia una mayor equidad e inclusión en la
industria de la indumentaria, garantizando la protección
de la salud, el bienestar colectivo y el respeto por la
diversidad corporal de toda la población argentina.
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
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Cn
CONCLUSIONES
Se observó una mayor disponibilidad de información de los
talles XXS al XL, con escasa representación del XXL en
adelante. Asimismo, se observó un bajo cumplimiento de la
Ley de Existencia de Talles vigente en CABA en las marcas
analizadas.
Las comparaciones entre las medidas corporales reales y
aquellas presentadas en las tablas de talles mostraron
diferencias relevantes. En el caso del género femenino, las
medidas corporales de la población superaron, en general, a
las contenidas en las tablas, mientras que en el género
masculino predominó una tendencia inversa, excepto en la
medida de cintura. Por otra parte, las prendas unisex
presentaron mayor proximidad a los valores registrados en la
indumentaria masculina.
En síntesis, se identificó una falta de uniformidad en la
progresión entre talles consecutivos, principalmente en los
talles grandes, donde las diferencias de medidas fueron más
amplias.
AGRADECIMIENTOS
A la Licenciada Eliana Hansen por su generosidad al
facilitarnos información, contribuyendo de manera
significativa a la fundamentación de este estudio.
A la gerente de Químicas y Nuevas Tecnología, Adriana
Núñez, del Instituto Argentino de Normalización y
Certificación (IRAM), por su buena predisposición para
facilitarnos información.
Autoras y autores
no manifiestan conflictos de interés.
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RB
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Cómo citar este artículo:
Arnolfo MF, Valletta FB, Zárate LC, Ferraro LM, Urdiró V, Acosta Seró O. Indumentaria del mercado online argentino durante 2025: relación
con la Ley de Talles de la Ciudad de Buenos Aires y medidas antropométricas nacionales. Salud Pública [Internet]. 2026 Sep [fecha de
consulta]; 5. Disponible en: URL del artículo.
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Salud Publica 2026 Sep; 5
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SALUD
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