
de talles (n = 249) 64 70 79 86 94 108 117 62 135
tabla de talles
(n = 805)
68,1 76 84 92 100 116 127 61 154
antropométrico(n =
4.849)
67,0 73,9 83,7 91,8 100,3 117,5 132,7 57,3 155,8
con cintura mínima -3,0 -3,9 -4,7 -5,8 -6,3 -9,5 -15,7 4,7 -20,8
con cintura umbilical 1,0 2,0 0,2 0,1 -0,3 -1,5 -5,7 3,7 -1,8
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte
transversal (15). Las unidades de análisis fueron los talles de
indumentaria incluidos en las tablas de talles de las marcas
seleccionadas. En el caso de las variables relacionadas con
el cumplimiento de la normativa vigente, la unidad de
análisis correspondió a la marca de indumentaria. Se
incluyeron talles de las tablas de talles correspondientes a
marcas de indumentaria para mayores de 18 años, con
canal de venta online, de todos los géneros y que tengan
como mínimo 5 talles de indumentaria. Se excluyeron
marcas de indumentaria extranjeras no comercializadas en
Argentina, aquellas que no presentaban tabla de talles,
aquellas con inconsistencia en la información publicada,
aquellas que ofrecían exclusivamente talles plus size o talle
único y aquellas marcas con producción artesanal.
No fue posible establecer un marco muestral de referencia
para el cálculo del tamaño de la muestra, debido a la
ausencia de información sobre la cantidad de marcas de
indumentaria comercializadas en el mercado argentino. En
consecuencia, se realizó un muestreo no probabilístico de
conveniencia. El número de marcas relevadas estuvo
condicionado por la disponibilidad de tiempo y recursos
para el relevamiento.
La recolección se realizó de forma intencional en los sitios
web oficiales de marcas de indumentaria que operan
dentro del mercado argentino. En la red social Instagram, se
utilizaron palabras clave a través de hashtags específicos
como: #IndumentariaArgentina, #ModaArgentina,
#AvellanedaRopa, #AvellanedaIndumentaria,
#AvellanedaModa, #AvellanedaFlores2, #HaulAvellaneda3,
#RopaArgentina, seleccionados estratégicamente para
identificar publicaciones relevantes. Además, se utilizaron
las sugerencias generadas por la misma plataforma,
basadas en el algoritmo de recomendación, para ampliar el
alcance de la búsqueda e identificar marcas adicionales. En
paralelo, se realizaron búsquedas a través del motor de
búsqueda Google, utilizando las siguientes palabras claves:
“Indumentaria”, “Ropa mujer argentina”, “Indumentaria
mujer argentina”, “Ropa hombre argentina”, “Indumentaria
hombre argentina”, “Indumentaria argentina”, “Ropa
argentina”, “Colección 2025 ropa Argentina".
Los datos fueron registrados en un formulario electrónico
estandarizado.
Variables
Se relevaron los siguientes datos para caracterizar a la
muestra estudiada: género (masculino/femenino/unisex),
fuente de información (búsqueda en sitios web/
algoritmo de redes sociales) (13), tipo de prenda (superior/
inferior jean/ inferior otro tipo/ no diferencia), tipo de
marca de indumentaria (premium/masivas) considerando
marcas premium a productos que, en gran proporción,
provienen del mercado masivo, que ofrecen un valor
agregado en cuanto a la calidad y diseño, que dan cuenta
del servicio al cliente como factor importante en la
experiencia de compra, y con la capacidad de innovar y
mantenerse actualizados con las diferentes tendencias, en
función de lo que sucede en el mercado, y a marcas masivas
a aquellas que tienen una propuesta de valor de moda
rápida, productos de imitación de las tendencias a precios
bajos y mayores volúmenes de producción (16); medidas
de busto/pecho (cm), medidas de circunferencia de
cintura mínima y cintura umbilical (cm), medidas de
circunferencia de cadera (cm) (17), talle de
indumentaria alfabético según sistema de talle alpha
sizing (XXS/XS/S/M/L/XL/XXL/XXXL/XXXXL).
Se determinó el cumplimiento de la ley de talles de
CABA (si/no) considerando si la marca contaba con 8 o más
talles y con el pictograma normalizado, cantidad de talles
(número), presencia de pictograma normalizado (si/no)
según representación gráfica estandarizada del cuerpo
humano con medida específica (18).
Se calcularon las diferencias absolutas entre las
medidas de las tablas de talles y las medidas de los
ciudadanos argentinos (cm), a través de la resta entre los
valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y cadera
reportados en las tablas de talles de las diferentes marcas
de indumentaria y los valores para las mismas
circunferencias reportados en el EAAr discriminado por
género masculino y femenino (10).
Por otro lado, se calcularon las diferencias absolutas
entre talles consecutivos (cm) a través de la resta entre
los valores de circunferencia del busto/pecho, cintura y
cadera de los talles con respecto al inmediatamente inferior
(entre XS vs. S, S vs. M, M vs. L y L vs. XL) del mismo género.
Análisis estadístico
Las variables categóricas se reportaron mediante
frecuencias absolutas y relativas. Las medidas de las tablas
de talles se describieron utilizando medidas de tendencia
central (media y mediana) junto con sus respectivas
medidas de dispersión, desvío estándar (DE) y cuartiles (Q1
y Q3), además de los valores mínimo y máximo observados.
Esta estrategia se adoptó con el objetivo de ofrecer una
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
caracterización más completa de la distribución de los
datos, ante la posible presencia de asimetrías o valores
atípicos, independientemente del cumplimiento del
supuesto de normalidad. Para comparar la magnitud de las
diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de
talles y las medidas corporales de la población argentina, se
reportaron los valores correspondientes a los percentilos 1,
5, 25, 50, 75, 95 y 99, así como los valores extremos (mínimo
y máximo). En los casos con valores faltantes en la variable
de talle alfabético, se aplicó una estrategia de imputación
utilizando el algoritmo de vecino más cercano (1-NN),
basado en la distancia euclidiana adaptada para datos
incompletos. Este método fue seleccionado por no requerir
supuestos de distribución y por permitir imputaciones
basadas en observaciones reales, considerando la similitud
entre individuos según las medidas de busto/pecho, cintura
y cadera. Los datos fueron procesados con el software R
v4.4.2 (2024).
Aspectos éticos
Las unidades de análisis no fueron personas sino talles de
indumentaria, por lo que no requirieron de la consideración
sobre privacidad de los datos u otros relacionados con la
investigación en seres humanos.
RESULTADOS
Se accedió a la información de 3.316 talles de indumentaria,
de los cuales 284 fueron excluidos del análisis. La principal
causa de exclusión fue la oferta de prendas con menos de 5
talles, seguida por la ausencia de una tabla de medidas
(Figura 1).
La muestra quedó conformada por 3.032 talles
correspondientes a 200 marcas de indumentaria. La
mayoría de las prendas (93,9%) fueron relevadas mediante
búsqueda directa en sitios web, tanto prendas femeninas
como masculinas, mientras que en la indumentaria unisex
la totalidad de los datos provino de sitios web.
La mitad de la muestra total presentó el pictograma
normalizado, como así también en las prendas femeninas y
masculinas en particular. En las prendas unisex predominó
la ausencia del pictograma. En cuanto al tipo de talle, se
observó una baja representación de talles grandes,
particularmente XXL, XXXL y XXXXL (Tabla 1).
Con respecto a las medidas de las tablas de talles para
indumentaria según género, se observó un predominio de
información disponible sobre los valores de cadera en el
género femenino y de cintura umbilical en el masculino.
Los valores de busto y cadera en el género femenino se
ubicaron en torno a los 100 cm, mientras que en el género
masculino superaron dicha cifra, siendo los valores más
cercanos al unisex (108 y 107,5 cm).
No se observaron diferencias relevantes entre la media de
cintura mínima y umbilical en el género femenino, con una
diferencia de 1,8 cm. En el masculino y unisex se halló una
amplitud de 5,5 y 5 cm respectivamente.
La media de cintura y cadera correspondientes al género
unisex mostraron una mayor proximidad a las registradas
en el género masculino, en comparación con las del género
femenino.
Respecto al valor mínimo para cintura mínima y umbilical,
fue igual en el género femenino y similar en el masculino.
Por otro lado, en el grupo unisex los valores máximos en
cintura mínima y umbilical coincidieron (102 cm) y
resultaron inferiores a los de los del género femenino y
masculino (Tabla 2).
En relación con el cumplimiento de la Ley de Talles de
CABA, 186 de las 200 marcas (93%) no cumplía con las
normativas. En cuanto a la cantidad de talles disponibles,
un mayor porcentaje de prendas ofrecía menos de 8 talles
tanto en la muestra total como estratificada según género
(Tabla 3).
Diferencias absolutas entre las medidas de las tablas
de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos
En el género femenino, se observó que, en general, las
medidas de la población argentina superaron a las
reportadas en las tablas de talles para el busto, la cintura
mínima y la cintura umbilical. En contraste, las medidas de
cadera en las tablas fueron mayores que en la población
para los percentiles (Pc) 5, 25, 50 y 75.
Respecto al busto, las diferencias fueron de 2 a 4 cm en la
mayoría de los Pc en comparación al estudio
antropométrico, hallándose mayores diferencias en el Pc
95 (4,9 cm) y en el valor máximo (14,2 cm).
En la cintura mínima las diferencias fueron mayores que las
observadas entre los valores de cadera (entre 6,6 y 15,5 cm)
siendo el Pc 95 el que presentó la mayor discrepancia. En
cambio, en la cintura umbilical las diferencias fueron
menores con respecto a la cintura mínima.
En cuanto a los valores mínimos de cintura y cadera, no se
observaron diferencias relevantes en comparación con el
estudio antropométrico. Sin embargo, en los valores
máximos de todas las medidas, la diferencia fue mayor a 12
cm con respecto a las medidas de la población argentina.
En el género masculino, la mayoría de las medidas
corporales reportadas por el estudio antropométrico
fueron inferiores a las registradas en las tablas de talles.
Excepto en el caso de las medidas de la cintura mínima y
umbilical, donde se visualizaron valores inferiores en las
tablas de talles siendo mayor en el Pc 99 (15,7 cm y 5,7 cm
respectivamente) (Tabla 4).
Tabla 4. Magnitud de las diferencias absolutas entre las medidas de las tablas de talles y las medidas de los ciudadanos argentinos globales,
según género
Medidas
antropométricas
femenino
Pc 1 Pc 5 Pc 25 Pc 50 Pc 75 Pc 95 Pc 99 Mín Máx
Busto tabla de talles (n
= 524)
80,2 88,0 96,0 104,0 118,0 130 62 139
antropométrico (n =
79,
9 84,1 91,4 98,3 107,8 122,9 133,9 67,9 153,2
Diferencias absolutas
busto
-2,5 -3,9 -3,4 -2,3 -3,8 -4,9 -3,9 -5,9 -14,2
de talles
58,
1 61,0 68,0 74,0 82,0 97,0 115 54 134
de talles
58,
0 62,0 70,0 78,0 85,0 100,0 112 54 129
antropométrico (n =
64,
7 69,1 77,0 85,2 95,8 112,5 124,1 53,8 149,6
con cintura mínima -
6,6 -8,1 -9,0 -11,2 -13,8 -15,5 -9,1 0,2 -15,6
Diferencias absolutas
con cintura umbilical
-7,1 -7,0 -7,2 -10,8 -12,5 -12,1 0,2 -20,6
Cadera tabla de talles
(n = 1.119)
84,0 94,0 100,0 108,0 122,0 132 68 150
antropométrico (n =
8.426)
78,
5 82,6 89,9 97,1 107,1 126,0 139,8 67,4 162,7
Diferencias absolutas
cadera
-2,5 1,3 4,0 2,8 0,8 -4,0 -7,8 0,6 -12,7
antropométricas
Percentiles (cm) Extremos
Pc 1 Pc 5 Pc 25 Pc 50 Pc 75 Pc 95 Pc 99 Min Max
Pecho tabla de talles
(n = 661)
82 88 102 110 118 131 140 74 183
antropométrico (n =
78,
3 87,7 97,5 104,8 112,9 126,2 136,8 67,4 155,3
Diferencias absolutas
pecho
3,6 0,2 4,4 5,1 5,0 4,7 3,1 6,6 27,7
Diferencias absolutas entre talles consecutivos
Se encontró que el escalonamiento entre talles no fue
uniforme. En el género femenino, las diferencias absolutas
entre un talle y el inmediatamente superior oscilaron entre
2,5 cm a 9,7 cm en busto; entre 0,6 cm a 6,7 cm en cintura
mínima; entre 0,9 cm a 7,9 cm en cintura umbilical; y entre
2,8 cm a 6,8 cm en cadera. En el caso del busto, se
evidenció un patrón creciente ya que las diferencias fueron
mayores a medida que aumentaba el talle.
Se identificaron inconsistencias en la progresión de los
talles masculinos. En algunas medidas, talles de menor
denominación (por ejemplo, XXS o XS) presentaron
dimensiones mayores que los talles inmediatamente
superiores (Tabla 5).
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio evidencian que la
mayoría de la información disponible se encontró
predominantemente entre los talles XXS a XL. Esta
tendencia coincide con la última encuesta realizada por
AnyBody, en la cual más de la mitad de las personas
encuestadas (hombres y mujeres) reportaron dificultades
para acceder a los talles superiores al 46, equivalente al
talle alfabético XL (7). Es importante señalar que del talle
XXL en adelante fue donde se obtuvo la menor cantidad de
información en esta investigación. Esto mismo se evidenció
en una encuesta realizada en Chile, donde se señaló la
necesidad de una mayor oferta de talles en la indumentaria
femenina, y también se destacó que los talles que se
encuentran más disponibles en el mercado son entre el XS
y XL, lo cual deja fuera una parte de la población (19).
Según AnyBody, esta dificultad para encontrar talle podría
ser motivo de “cuestionar su cuerpo” o “realizar alguna
conducta de riesgo para la salud" (7).
El presente trabajo reflejó la existencia de una brecha entre
las normativas vigentes y las prácticas del mercado, ya que
el 93% de las marcas que se incluyeron no cumplen con los
requisitos establecidos por la Ley N.º 3.330 de CABA, en la
mayoría de los casos por presentar menos de 8 talles o por
no incluir el pictograma (6, 20). El elevado porcentaje de
incumplimiento observado plantea interrogantes sobre la
implementación efectiva de la normativa y la necesidad de
fortalecer los mecanismos de monitoreo, fiscalización y
evaluación de su cumplimiento. Si bien el presente estudio
no fue diseñado para identificar las causas de este
incumplimiento, los resultados ponen de manifiesto la
importancia de continuar generando evidencia que permita
profundizar en esta problemática y orientar estrategias
para favorecer el cumplimiento de la normativa.
La limitada oferta de talles y la persistencia de un modelo
corporal hegemónico pueden contribuir al refuerzo de
estigmas corporales y, según estudios previos, se han
asociado con consecuencias sobre la salud física, social y
emocional. Esto puede analizarse también a partir de los
determinantes comerciales de la salud, definidos como
sistemas, prácticas y vías de las industrias que configuran
entornos de consumo y, en consecuencia, influyen en la
salud de la población (21).
En relación con las discrepancias entre las medidas
antropométricas de las tablas de talles y las de la
población argentina reportadas por el EAAr (10), se
observó en el género femenino, que la mayoría de las
medidas reales de la población superaron a las reportadas
por las tablas. Este hallazgo coincide con un estudio
realizado en Colombia, el cual evidenció diferencias entre
las tablas de talles comúnmente utilizadas a nivel nacional
y las dimensiones reales de los usuarios (22). La industria
de la indumentaria, al momento de comercializar sus
productos, suele seguir tendencias asociadas a un modelo
corporal único y predefinido. Como consecuencia, dicha
representación se aleja de la diversidad corporal (2,
23-24).
Respecto a las feminidades, el contorno de busto
reportado en las tablas fue 2,9 cm menor que el promedio
de EAAr. Las diferencias en cintura fueron aún más
marcadas, ya que se observó que la medida de cintura
mínima en las tablas de talles fue de 76,2 cm y la umbilical
de 78,8 cm, ambas por debajo del promedio de 86,1 cm del
EAAr, con una diferencia entre 7,3 y 9,9 cm. En el caso de
la cadera, las tablas presentaron un valor mayor en
comparación con el EAAr, con una diferencia de 2,5 cm
(10).
Sin embargo, en las medidas de las masculinidades se
evidenció lo contrario, ya que la mayoría de las medidas
corporales de la población resultaron inferiores a las
presentadas en las tablas de talles, con la excepción de la
medida de cintura, que presentó valores mayores. El
promedio de pecho en las tablas de talles fue 3,7 cm
mayor que el valor del EAAr. La cintura mínima y umbilical
fueron inferiores con respecto a las medidas de la
población argentina. Por último, la medida de cadera
mostró una diferencia más marcada con 10 cm a favor de
las tablas de talles en comparación con el EAAr (10).
Estas inconsistencias podrían atribuirse a la falta de
estandarización en las medidas corporales empleadas, al
incumplimiento de las normas vigentes o a errores en la
transcripción de los datos de las marcas en sus sitios de
venta online, lo cual pone de manifiesto la necesidad de
mayores controles y sistematización del proceso. Las
diferencias observadas plantean interrogantes sobre los
factores que condicionan la definición de los sistemas de
talles y el cumplimiento de la normativa vigente, lo cual
no fue abordado por el presente estudio. Su comprensión
requerirá futuras investigaciones con enfoques
interdisciplinarios que integren perspectivas de las
ciencias sociales, el diseño de indumentaria, la industria
textil y las políticas públicas, con el fin de aportar
evidencia que contribuya a fortalecer la implementación
de la Ley de Talles.
Otro hallazgo relevante fue que, en las prendas
femeninas, se evidenciaron diferencias más amplias en
talles superiores. Esta tendencia coincide con lo reportado
por Greenleaf et al. (25), quienes señalan que la diferencia
en el rango de medidas entre talles fue de 6 cm para el
talle M y de 19 cm para el talle XXL. Según los autores,
esta variabilidad incrementa la probabilidad de
insatisfacción del consumidor con el talle y con el calce de
la prenda. En este sentido, la falta de estandarización de
talles se presenta como uno de los principales obstáculos
a la hora de adquirir indumentaria. Esta problemática ha
sido también destacada en investigaciones previas que
analizan la satisfacción del usuario y la experiencia de
compra (26-27).
Si bien las normas IRAM 75300 no establecen un rango
fijo obligatorio entre talles consecutivos, sí indican que los
valores deben mantenerse de manera coherente dentro
del sistema de talles utilizado (28). Sin embargo, los
resultados evidenciaron una inconsistencia entre los
intervalos de los talles consecutivos. Adicionalmente, se
observó una incoherencia en el valor promedio de todas
las medidas para la indumentaria masculina, en donde el
talle XS presentó medidas inferiores al XXS, resultando
una diferencia negativa.
Si bien hoy en día existen estudios antropométricos,
muchas marcas continúan utilizando métodos antiguos
para definir sus talles. Según se detalla en un documento
de las normas ISO, aunque ya a comienzos del siglo XX se
realizaron algunas encuestas antropométricas, no
llegaron a influir de manera real en los sistemas de talles,
ya que las metodologías utilizadas por la industria se
encontraban instaladas previamente (29).
Entre las principales limitaciones del estudio se encontró
la imposibilidad de estimar un tamaño muestral
representativo debido a la falta de información precisa
sobre la totalidad de marcas de indumentaria en el
mercado argentino. Asimismo, se evidenció una marcada
heterogeneidad en los sistemas de talles utilizados por las
marcas. Por otro lado, al haberse realizado la recolección
de datos mediante sitios web, no fue posible corroborar la
disponibilidad en tiendas físicas ni online. Además, el
relevamiento de datos se realizó durante el verano y el
otoño, lo cual pudo haber condicionado la presencia de
determinadas prendas en los sitios web, restringiendo la
posibilidad de analizar las prendas de todo el año.
La implementación del EAAr de alcance nacional
permitiría estandarizar el sistema de talles, en conjunto
con el cumplimiento de las normativas vigentes. Esto
permitiría favorecer la representatividad de las tablas de
talles, y avanzar hacia una mayor equidad e inclusión en la
industria de la indumentaria, garantizando la protección
de la salud, el bienestar colectivo y el respeto por la
diversidad corporal de toda la población argentina.