
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Salud Publica 2026 Sep; 5
Mt y Md
MATERIALES Y MÉTODOS
- Grupos de estudio (EsI)
Se definieron tres grupos en función de su mayor
participación y distribución en la estrategia según la
frecuencia y el tipo de intervención realizada:
Grupo A: equipo técnico profesional de cirugía cardiovascular
neonatal (ductus arterioso persistente en prematuros).
Grupo B: equipo técnico profesional itinerante de aféresis
plasmática terapéutica.
Grupo C: equipo técnico profesional itinerante de cirugías
de cabeza y cuello, específicamente paratiroidectomía en
usuarios/as en hemodiálisis.
acompañaron y reforzaron el abordaje territorial en 16
provincias del país. Los equipos de profesionales
itinerantes contaban con programas de seguimiento
durante su estadía en la provincia, con capacitación situada
y permanente, acorde a la realidad de la jurisdicción y
supervisión y herramientas de contención emocional, ante
situaciones críticas y complejas, en articulación con la
Dirección Nacional de Salud Mental y Adicciones (11).
En noviembre de 2020, el Ministerio de Salud de la
provincia de Buenos Aires, ante la eventualidad de una
demanda aumentada de asistencia a usuarios/as con
requerimiento de asistencia respiratoria mecánica, que
preveía la saturación de los servicios en varios países del
mundo, estableció un dispositivo itinerante con
especialistas en Terapia Intensiva, compuesto por
médicas/os, enfermeras/os y kinesiólogos/as
especializados, listo para trasladarse donde la situación
supera las capacidades, asistiendo a más de 10
establecimientos y dos provincias (12).
Superada la contingencia del coronavirus, se instaura en el
subsector estatal de la provincia de Buenos Aires una
estrategia que fortalece y coopera con los planteles de
personal estables de las instituciones, confiriendo aportes
profesionalmente especializados, técnicamente apropiados
y sanitariamente oportunos, como herramienta o
dispositivo asistencial en materia de salud, con objeto y
tiempo de aplicación acotado y definido (13).
Descripción del estudio
Desde una perspectiva teórica, el presente estudio se
inscribe en el modelo de salud centrado en la persona y en
el enfoque de atención territorializada, que concibe la
flexibilidad y la movilidad de los recursos sanitarios como
herramientas clave para disminuir desigualdades, mejorar
la calidad de la atención y fortalecer procesos de
humanización en el cuidado (14). La evidencia empírica,
tanto a nivel local como internacional, señala que este tipo
de intervenciones no solo mejora los resultados clínicos,
sino que también fortalece los vínculos institucionales con
las comunidades y promueve una mayor percepción de
calidad por parte de los usuarios/as (4-10).
Asimismo, las situaciones críticas y de contingencia en
materia sanitaria ponen en tensión las capacidades del
sistema de salud y demandan respuestas institucionales
ágiles y articuladas. En este sentido, más allá de contextos
excepcionales como la pandemia, resulta estratégico
contar con planes de acción que prevean la articulación
entre recursos, necesidades y territorialidad, y que
permitan brindar respuestas oportunas y eficaces ante
escenarios de alta demanda o complejidad.
En este marco, el presente estudio se propone contribuir al
debate sobre las estrategias de organización y gestión de los
sistemas de salud, orientadas a la reducción de
desigualdades territoriales y al fortalecimiento del derecho a
la salud (2). A partir del análisis de tres Equipos de Salud
Itinerantes (EsI), categorizados en Grupo A, conformado por
cirugía cardiovascular neonatal y cierre de ductus del niño/a
prematuro/a (15); Grupo B, conformado por plasmaféresis
terapéutica (16) y Grupo C, conformado por cirugía de
cabeza y cuello en paratiroidectomías (17) de usuarios/as en
hemodiálisis; con la distribución e intervención en la
provincia de Buenos Aires, se busca aportar evidencia
empírica sobre modelos de atención flexibles y
territorializados, capaces de articular eficiencia técnica,
sostenibilidad económica y humanización del cuidado.
El objetivo principal de la investigación es evaluar el impacto
sanitario de la estrategia de los EsI, con particularidad en los
tres equipos categorizados. Esta iniciativa, impulsada por la
Dirección Provincial de Hospitales del Ministerio de Salud de
la provincia de Buenos Aires, se desarrolló durante el
período 2021-2023, buscó analizar tanto su efectividad en la
atención como su contribución a la equidad en el acceso a
los servicios de salud. En particular, se buscó analizar las
barreras y los facilitadores en el acceso a los servicios de
salud en las intervenciones realizadas por los EsI, examinar
la relación entre los diagnósticos y su resolución oportuna,
evaluar los riesgos sanitarios reducidos o evitados a partir
de la implementación de la estrategia y comparar los costos
operativos de los EsI con los costos asociados a
modalidades alternativas de atención. Asimismo, se indagó
la percepción sobre la calidad de vida de los usuarios y
usuarias antes y después de la intervención, así como el
nivel de satisfacción de los EsI en su participación dentro de
la estrategia.
- Variables de análisis
A) Impacto. Dimensiones: barreras y facilitadores de
acceso, costos, percepción/satisfacción
B) Conformación (EsI): cantidad de integrantes por
cada procedimiento o intervención.
C) Demanda directa: cantidad de usuarios/as
asistidos/as por cada grupo de EsI.
D) Tiempo de espera: los tiempos entre la solicitud y la
práctica efectiva. Según medias de 2,5 a 8,5 días en
patologías de pronta resolución o de mediana
resolución, respectivamente.
E) Georeferencia: localización regional de hospitales
sedes.
F) Barreras/ Facilitadores de acceso: obstáculos
sanitarios de acceso a la prestación y las acciones o
gestiones que los disminuyen.
G) Estrategias alternativas: definidas como aquellas
prácticas o procedimientos a realizar en caso de no
contar con EsI.
H) Costos operativos: comparativos de estrategia con y
sin EsI.
I) Valor paciente: es la unidad del costo operativo
medido en pesos. Indicador: la suma de todas la
variables de costos (adicional/viáticos/insumos) sobre
cantidad de usuarios/as asistidos/as.
J) Caracterización: sexo; edad, edad gestacional, peso
al nacer, años en hemodiálisis, diagnóstico.
K) Satisfacción de usuarios/as internos y externos
(internos directos: integrantes de los EsI; indirectos:
directores/as de hospitales, jefes/as de servicio:
médicos(as tratantes del usuario/a asistido/a por los
EsI); usuarios/as externos/as (pacientes y/o familiares).
Dimensiones: mejora ex post; comunicación, trato
(para usuarios/as externos/as). Dimensiones:
adherencia al tipo de tarea, remuneración, clima de
trabajo, participación. Diseño observacional:
descriptivo, retrospectivo y transversal. Abordaje
combinado.
Ámbito territorial: establecimientos de salud de gestión
pública de siete regiones sanitarias de la provincia de
Buenos Aires.
El estudio se desarrolló en dos fases: a) periodo 2021-2023
en la que se evaluaron las conformación, características,
distribución, frecuencia y costos de la implementación,
funcionamiento y eficiencia de los EsI mediante fuentes
secundarias provistas por el área contable del programa
sanitario; y b) periodo 2024-2025 ex post a la intervención
o procedimiento realizado por los EsI en la que se aplicaron
técnicas cualitativas para describir la percepción de
usuarios/as y/o familiares de los/as usuarios/as asistidos/as
y la percepción/satisfacción de los propios equipos de
trabajo.
- Métodos
La recolección de información cuantitativa se orientó a la
estimación de costos mediante la construcción de la unidad
de análisis denominada “valor paciente”. Esta unidad
integra los honorarios de cada integrante del equipo, los
costos operativos asociados, los viáticos calculados por
kilómetro de distancia y el tipo de traslado requerido. La
conformación del “valor paciente” permitió realizar
comparaciones con estrategias terapéuticas alternativas en
los casos de no intervención de los EsI. Los valores fueron
suministrados por especialistas responsables de la atención
de los/as usuarios/as incluidos en los grupos de análisis.
La recolección de información cualitativa se llevó a cabo
mediante encuestas estructuradas, revisión documental y
entrevistas en profundidad. La combinación de estas
técnicas posibilitó la triangulación de datos, reduciendo
sesgos y fortaleciendo la validez de los hallazgos. Este
enfoque metodológico permitió identificar tanto patrones
generales como experiencias particulares, ofreciendo una
visión amplia y contextualizada sobre el desempeño de los
EsI en distintos territorios.
- Análisis de datos
Los datos cuantitativos, obtenidos de los registros
administrativos del sector contable de la coordinación del
programa, fueron sometidos a un proceso de análisis
estadístico descriptivo. Este incluyó la tabulación de
frecuencias absolutas y relativas, el cálculo de porcentajes
y la exploración de la distribución de variables. El empleo
de estas técnicas permitió sistematizar la información y
establecer una base para la comparación y correlación con
los costos de las estrategias terapéuticas alternativas, así
como definir la caracterización de los grupos de estudio.
La información cualitativa proveniente de las entrevistas,
encuestas y revisión documental fue analizada bajo un
enfoque interpretativo orientado a identificar las dimensiones
centrales de la experiencia de usuarios y usuarias. El análisis se
focalizó en aspectos vinculados al acceso a la atención, la
percepción de la calidad del cuidado (18-19) y la valoración
general de la estrategia de los EsI. Este procedimiento
permitió integrar perspectivas diversas y situadas, aportando
una comprensión más amplia y contextualizada del
desempeño de los equipos en distintos territorios.
- Análisis de costos
Con el propósito de evaluar la eficiencia económica de la
estrategia, se estimaron los costos operativos asociados a
la implementación de EsI.
Para cada uno de los grupos categorizados (A, B y C), se
construyó la unidad de análisis denominada “valor
paciente”, integrando las variables: viáticos/valor (aéreos,
terrestres, kilometraje), insumos/valor (tipo, características,
disponibilidad), honorarios del personal (calculados según
el nomenclador de IOMA y otros gastos operativos
vinculados a la realización de las intervenciones
(incluyendo traslado de equipamiento).
Este análisis de costos incluyó la comparación entre el
traslado de personal calificado -con su coste adicional
detallado- frente a las alternativas de traslado y
movilización del usuario/a (y familia) hacia centros
especializados o el uso de tratamientos farmacológicos
sustitutivos. En particular, se contrastaron:
Grupo A (ductus del prematuro): traslado de personal
especializado versus traslado del usuario/a
Grupo B (aféresis plasmática terapéutica): intervención
itinerante versus traslado y/o tratamiento alternativo.
Grupo C (paratiroidectomía): cirugía itinerante versus
tratamiento farmacológico sustitutivo.
Este abordaje permitió establecer comparaciones
costo-eficiencia entre la estrategia itinerante y las
alternativas terapéuticas convencionales, aportando
evidencia sobre la racionalidad económica y la pertinencia
clínica de los EsI en distintos escenarios (20).
- Entrevistas semiestructuradas
Sobre una población de 61 usuarios/as que recibieron
atención mediante itinerancias, se realizaron entrevistas
semiestructuradas a 11 de ellos/as y/o a sus tutores/as,
residentes en distintos municipios de la provincia de
Buenos Aires. Los contactos se iniciaron ex post (cirugías
de paratiroides, madres de niños en su primer año post
cierre del ductus y seguimiento post plasmaféresis) en
junio del 2024, a fin de confirmar datos de contactos,
adquirir consentimiento y definir modalidad de la
entrevista (presencial o telefónica). El trabajo de campo fue
realizado entre los meses de febrero y mayo de 2025.
La selección de los casos se realizó mediante un criterio de
inclusión progresiva, con el objetivo de incorporar una
diversidad de experiencias y perspectivas vinculadas a la
implementación de la estrategia de EsI. Inicialmente, se
procuró contactar a la totalidad de las personas identificadas
como posibles participantes; sin embargo, una proporción
significativa no contaba con datos de contacto actualizados
o no respondió a las comunicaciones efectuadas, lo que
limitó el número final de entrevistas realizadas. .Esta
situación fue considerada una limitación metodológica del
estudio, atribuible a la existencia de registros incompletos o
inexactos en los distintos establecimientos de salud, al
tiempo transcurrido entre la implementación de la estrategia
y el trabajo de campo (abordaje ex post), así como a la
posible desconfianza de algunas personas frente al contacto
de un organismo estatal para solicitar información vinculada
con su atención o su estado de salud.
Las entrevistas fueron realizadas de manera telefónica y se
estructuraron a partir de una guía temática organizada en
distintos ejes de indagación. En primer lugar, se relevaron
aspectos sociodemográficos básicos, tales como edad,
género, municipio de residencia, hospital en el que se
recibió atención, situación laboral y cobertura de salud. En
segundo lugar, se indagó acerca de la experiencia previa a
la atención brindada por los EsI, incluyendo la aparición de
signos y síntomas, el recorrido asistencial previo, los
estudios realizados y las consultas efectuadas hasta la
obtención del diagnóstico.
Asimismo, se exploraron aspectos vinculados a la
experiencia de atención con los equipos itinerantes, tales
como la información recibida sobre el procedimiento
médico, el nivel de conformidad con la atención brindada y
el conocimiento previo sobre la estrategia EsI. También se
abordaron las experiencias posteriores a la intervención,
incluyendo la información recibida sobre cuidados
posteriores y la percepción general del estado de salud
luego de la atención.
Finalmente, se indagaron aspectos vinculados al acceso y
la oportunidad de la atención, considerando las demoras en
el proceso asistencial, los aspectos positivos y negativos de
la experiencia y la percepción sobre la calidad, la calidez y la
satisfacción con la atención recibida.
El consentimiento a la entrevista telefónica requería el
contacto previo a fin de confirmar datos con un
instrumento aprobado, tanto en su texto de aceptación y
consentimiento como el procesamiento y la
confidencialidad de toda información proporcionada por
los/as participantes.
-Encuestas autoadministradas a trabajadores/as
de salud
Con el objetivo de relevar percepciones de los/as
trabajadores/as participantes de los EsI, se realizó ex post a
las actividades detalladas durante el periodo 2021-2023,
una encuesta digital autoadministrada dirigida a
profesionales que formaron parte de distintas
intervenciones desarrolladas en el marco de la estrategia.
La encuesta fue distribuida mediante un muestreo de
conveniencia. Los/as coordinadores/as de los equipos
contactaron inicialmente a los/as trabajadores/as que
habían participado en las intervenciones. El cuestionario
estuvo estructurado en tres bloques temáticos principales.
El primero orientado a relevar información
sociodemográfica y ocupacional básica de los/as
participantes, incluyendo edad, lugar de desempeño
laboral, rol desempeñado y tipo de intervención en la que
participaron. Los bloques restantes indagaron
percepciones vinculadas a la experiencia laboral en el
marco de la estrategia EsI, abordando aspectos tales como
el grado de satisfacción con las funciones desempeñadas,
la valoración del apoyo institucional recibido, el clima
organizacional, las condiciones laborales, la comunicación
dentro de los equipos y la relación con otros integrantes del
dispositivo.
RESULTADOS
El análisis de los datos correspondientes a la
implementación de la estrategia de EsI en la provincia de
Buenos Aires durante el período 2021–2023 muestra
resultados en distintas dimensiones: operativa, territorial,
clínica, económica y subjetiva.
- Resultados operativos
Durante el período analizado, la conformación original de
los equipos de trabajo se mantuvo estable (todos los /as
integrantes originales de inicio de la estrategia atravesaron
juntos el periodo completo del estudio). La demanda
directa, definida como la solicitud de asistencia de equipos
itinerantes hacia establecimientos públicos de salud de
localidades alejadas a los centros de complejidad, fue
satisfecha en su totalidad en los grupos A (cirugía neonatal
del ductus arterioso persistente) y B (aféresis terapéutica),
sin registrarse cancelaciones ni demanda insatisfecha y con
días de espera (2,5 a 8) dentro de los tiempos aceptables.
En el grupo C (cirugía de cabeza y cuello y salud renal), la
intervención de los EsI se articuló con las estrategias
quirúrgicas no itinerantes existentes, permitiendo ampliar
el acceso a usuarios/as que requerían este tipo de
intervenciones en un 24,8%, ya que el procedimiento
iniciado por los EsI fue replicado dentro de los servicios de
atención con agendas quirúrgicas especiales con el 75,2%
restante.
- Cobertura territorial
La estrategia permitió acercar prestaciones altamente
especializadas a territorios donde dichas prácticas no se
encuentran habitualmente disponibles, como la región I, II
y IV3 en las cuales estas prácticas y procedimientos
especializados no cuentan con oferta técnico-profesional,
contribuyendo así a disminuir las desigualdades regionales
en el acceso a la atención. En términos territoriales, la
implementación de los EsI evidenció, a partir del análisis, su
capacidad para ampliar el alcance geográfico ya que los de
regiones sanitarias como la I, II, IV y VIII favorecieron el
acceso a prácticas de mediana y alta complejidad dentro
del sistema público de salud de la provincia de Buenos
Aires.
La georreferenciación de los casos analizados muestra que
la estrategia involucró residentes en 11 municipios de la
provincia de los cuales 13 usuarios/as fueron de 4 regiones
sanitarias para el grupo A, 17 de 7 regiones para el grupo B
y 31 de 3 regiones para el Grupo C; dando cuenta de una
distribución geográfica diversa y representativa del alcance
territorial de las intervenciones. Asimismo, las prácticas se
realizaron en siete establecimientos públicos de salud, que
funcionaron como “hospitales sede” para la recepción de
los equipos itinerantes y la resolución de los
procedimientos.
En el análisis por grupos, se observó una cobertura
diferenciada.
El grupo A alcanzó al 30% de las regiones sanitarias
provinciales (4/12), mientras que el grupo B extendió su
alcance al 58% de las regiones (7/12), constituyéndose
como el dispositivo con mayor expansión territorial.
En el grupo C, la cobertura inicial fue más limitada,
concentrándose en las regiones VII4 y XII5. No obstante, la
inclusión de usuarios/as en agendas quirúrgicas no
itinerantes permitió ampliar posteriormente la cobertura
hasta alcanzar el 41% de las regiones sanitarias (5/12).
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la accesibilidad
territorial aparece como una dimensión central de
valoración de la estrategia. En particular, los testimonios de
directores/as de hospitales, integrantes de los servicios e
integrantes encuestados, aprecian la importancia de evitar
traslados prolongados hacia centros de referencia alejados
del lugar de residencia. La posibilidad de resolver las
prácticas en establecimientos más cercanos al territorio de
los/as usuarios/as, no solo reduce costos logísticos, tiempos
de desplazamiento y dispersión familiar, sino que también
fortalece la percepción de accesibilidad efectiva al sistema
de salud.
En este sentido, los resultados sugieren que la estrategia
de los EsI contribuye a territorializar la atención sanitaria,
desplazando parcialmente el modelo tradicional
concentrado en hospitales de alta complejidad y
favoreciendo una lógica de red que combina centralización
del conocimiento especializado con descentralización
operativa de las prácticas.
Tiempos de espera y oportunidad de atención
Uno de los impactos más significativos de la estrategia de
EsI se vincula con la reducción de los tiempos de espera
para la realización de prácticas de alta complejidad. Los
datos relevados muestran que el intervalo promedio entre
la solicitud de la intervención y su realización efectiva osciló
entre 2,5 y 8,5 días, dependiendo del tipo de patología y del
nivel de complejidad del procedimiento.
Estos valores resultan considerablemente inferiores a los
tiempos de espera habitualmente registrados en las
estrategias convencionales (12 meses en la estadística del
Programa de Salud Renal para las paratiroidectomías) y no
cuantificado en la aféresis terapéutica (por falta de
equipamientos) en los cuales la resolución de estas
prácticas suele verse condicionada por la disponibilidad de
especialistas, la concentración de servicios en centros de
referencia y las dificultades logísticas asociadas al traslado
de usuarios/as.
Los tiempos de espera que se observan en el análisis de los
grupos observados, adquiere especial relevancia en
patologías que requieren resolución oportuna para evitar
complicaciones clínicas o el agravamiento de la
enfermedad. En este sentido, la estrategia no solo mejora
la eficiencia del sistema sanitario, sino que también
contribuye a reducir riesgos asociados a la demora en la
atención.
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la anticipación
de las intervenciones fue uno de los aspectos más
valorados de la experiencia. Los testimonios recogidos
reflejan que la posibilidad de acceder rápidamente al
procedimiento generó una percepción positiva sobre la
capacidad resolutiva del sistema de salud y fortaleció la
confianza en las instituciones sanitarias, como lo expresó
una usuaria: “Mi beba nació con 600 gramos y no hubiese
podido ir a otro hospital si ustedes no vienen hasta acá”
(P1).
Asimismo, en contextos donde la demora en la atención ha
sido históricamente naturalizada como parte del
funcionamiento del sistema, la implementación de
dispositivos que reducen significativamente los tiempos de
espera puede interpretarse como un mecanismo de
corrección de inequidades estructurales, particularmente
en poblaciones residentes en territorios periféricos o con
menor disponibilidad de recursos sanitarios especializados.
Barreras y facilitadores
El análisis de barreras y facilitadores permitió identificar los
principales factores que condicionan el acceso a las
intervenciones realizadas por los EsI, así como los
elementos organizacionales que favorecen su
implementación.
Entre las principales barreras identificadas se destacan
aquellas vinculadas a la dimensión geográfica y a la
disponibilidad de fuerza laboral altamente especializada.
En particular, la concentración de profesionales con
formación específica en determinados centros de
referencia, constituye una limitación estructural del
sistema sanitario que históricamente ha dificultado el
acceso de usuarios/as residentes en territorios alejados de
dichos centros.
Asimismo, la necesidad de contar con equipamiento
específico y con infraestructura hospitalaria adecuada para
la realización de ciertas prácticas también puede constituir
un obstáculo para la expansión territorial de estas
intervenciones.
Frente a estas limitaciones, la estrategia de los EsI se
configura como un mecanismo organizacional orientado a
reducir barreras estructurales de acceso, mediante el
desplazamiento de equipos profesionales especializados/as
hacia los establecimientos de salud que funcionan como
sede de las intervenciones.
Entre los principales facilitadores se identifican la
coordinación centralizada de la estrategia, la disponibilidad
operativa de los equipos profesionales y la articulación
logística entre distintas áreas del sistema sanitario. En
particular, se destaca el rol desempeñado por el Sistema
Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y la Dirección
Provincial de Hospitales (coordinación general del
programa), responsables de la organización de los
traslados, la planificación operativa y el seguimiento de las
intervenciones.
Asimismo, la participación activa de los referentes de
programas sanitarios específicos -como Salud Renal,
Cardiopatías Congénitas y el Instituto de Hemoterapia-
aparece como un factor clave para la implementación
efectiva de la estrategia, al facilitar la identificación de
casos, la coordinación interinstitucional y la disponibilidad
de recursos técnicos.
En conjunto, el análisis sugiere que el funcionamiento de
los EsI depende en gran medida de la capacidad de
articulación interinstitucional, la planificación logística y el
compromiso de los equipos profesionales, configurándose
como una estrategia que combina innovación
organizacional con cooperación entre distintos niveles del
sistema sanitario.
Experiencia de usuarios/as y familiares
Las respuestas brindadas por usuarios/as beneficiarios de
la estrategia de EsI permiten identificar percepciones clave
respecto al impacto subjetivo y relacional de las
intervenciones. El análisis se orienta a comprender cómo
los sentidos otorgados a la atención se vinculan con las
condiciones clínicas, las trayectorias institucionales y las
experiencias de cuidado. En este sentido, se recuperan ejes
vinculados a la calidad relacional del cuidado, la
resolutividad sanitaria percibida, la accesibilidad territorial
y el valor simbólico del trato humano, todos aspectos
centrales para interpretar la eficacia social de dispositivos
sanitarios extraordinarios como los EsI.
1. Resolutividad percibida y eficacia terapéutica: un
patrón dominante en las respuestas refieren a la eficacia
sanitaria entendida desde una lógica experiencial. Frases
como “100% efectivo y recomendable, te cambia el estilo
de vida y calidad de vida” (P2) o “estuvo bien manejado el
tratamiento” (P3), muestran este punto de análisis.
Esto sugiere que cuando el procedimiento tiene una
respuesta clínica visible o tangible en corto tiempo, la
percepción de efectividad se refuerza. Podría decirse que
se construye una confianza tecnomédica situada,
legitimada por la experiencia directa del cuerpo y no solo
por la autoridad médica.
2. Trato humano, contención emocional y
personalización del cuidado: este eje aparece
transversalmente en los tres grupos diagnósticos, aunque
con mayor énfasis en familias de usuarios de la estrategia
(Grupo A) y en usuarios/as directos (Grupo C). Citas como
“me contuvieron, escucharon y cuidaron a mi hija” (P4) o
“fueron muy humanos en la atención” (P5), revelan el valor
subjetivo del cuidado más allá de lo técnico.
Desde la teoría del “cuidado centrado en la persona”, estas
respuestas indican una valorización, aquello que se
denomina “cuidado como práctica relacional” (14) donde
escuchar, contener y acompañar forman parte constitutiva
de la intervención. En contextos de alta vulnerabilidad,
como el que enfrentan usuarios/as crónicos/as o con
condiciones infantiles complejas, esta dimensión se vuelve
incluso más relevante que la dimensión técnica.
3. Agilidad y oportunidad de la intervención: la
percepción de demora opera como un marcador clave del
acceso al sistema de salud. Cuando el tiempo entre la
manifestación de la necesidad y la intervención efectiva se
acorta, los/as usuarios/as y sus tutores/as experimentan
que el sistema responde -y responde para ellos/as-. Las
respuestas analizadas muestran que, en general, la espera
fue mínima o directamente inexistente, lo que refuerza el
carácter resolutivo y ágil de los EsI.
Esta rapidez adquiere una relevancia aún mayor en
usuarios/as del Grupo C (patologías crónicas y de alta
complejidad), cuyas trayectorias suelen estar atravesadas
por la postergación, la burocratización y, muchas veces, la
desconfianza institucional. En estos casos, una intervención
oportuna no solo mejora el pronóstico clínico, sino que tiene
un profundo impacto simbólico: reactiva la esperanza y
reconstruye vínculos de confianza con el sistema de salud.
Desde esta perspectiva, el tiempo emerge como una
categoría moral: cuanto más veloz la atención, más valiosa
se percibe. En los grupos A y B, se recogen expresiones
como “adelantaron la fecha de cirugía” (P6) o “fue todo
muy rápido” (P7), que refuerzan la hipótesis del proyecto
respecto a la capacidad de respuesta como una dimensión
central de la estrategia EsI.
Esta valoración de la celeridad se inscribe en una lógica
de justicia sanitaria temporal, en la que la espera
prolongada opera como un factor de desigualdad. La
acción de los EsI, al reducir significativamente los
tiempos, es vivida como un corrector de inequidades
estructurales, particularmente en contextos donde la
demora ha sido históricamente naturalizada.
4. Accesibilidad territorial. Evitar traslados
innecesarios: especialmente en usuarios/as del interior
bonaerense o de zonas periurbanas, se valora no tener
que desplazarse: “no tienen que trasladar a los
pacientes, eso es muy bueno” (P8). Aquí, la dimensión
espacial del acceso se resignifica: no se trata solo de
tener una práctica disponible, sino de que esa práctica
llegue al territorio.
Esta respuesta conecta con la noción de derecho a la
salud en contexto, donde el cuidado se territorializa. Se
supera así el modelo centrado en grandes hospitales y se
legitima una nueva arquitectura de redes de atención,
que pone en valor lo móvil, lo situado y lo adaptable.
En síntesis, los aspectos positivos destacados por los/as
usuarios/as no sólo dan cuenta de la calidad técnica de los
EsI, sino que iluminan dimensiones más amplias del
cuidado: vínculo, tiempo, territorio y subjetividad. Los EsI
se configuran como un dispositivo que reduce
desigualdades no solo por su capacidad técnica, sino por su
forma de encarnar la política pública del derecho a la salud.
El análisis conjunto de los puntos mencionados permite
afirmar que los EsI, en tanto política sanitaria de
intervención directa, no solo resuelven necesidades
técnicas o logísticas, sino que reconstruyen vínculos de
confianza con el sistema de salud. La reducción de
demoras, la calidad percibida de la atención y el trato
humanizado componen un circuito de reconocimiento
mutuo que fortalece la legitimidad del Estado como
garante de derechos.
La combinación de eficiencia y humanización observada
en las respuestas sugiere que los EsI operan no solo
como estrategia sanitaria, sino como dispositivo de
justicia territorial y emocional, en contextos
históricamente desiguales.
No obstante, algunos/as participantes señalaron
aspectos susceptibles de mejora, particularmente en
relación con la difusión de la estrategia en redes sociales
y el seguimiento posterior a la intervención. En este
sentido, se mencionó la necesidad de fortalecer
instancias de rehabilitación y acompañamiento,
especialmente en lo referido a la disponibilidad de
kinesiología.
Al respecto, uno/a de los/as participantes expresó: “Que
hubiera más kinesiología después del tratamiento. Para
hacer kinesiología en el hospital había una espera
grande y me recuperé más en mi casa que en el hospital”
(P9).
Estas observaciones ponen de manifiesto la importancia
de considerar de manera integral las trayectorias de
atención de los/as usuarios/as, no sólo en el momento de
la intervención sino también en las instancias
posteriores de recuperación y rehabilitación. En este
sentido, los testimonios recogidos invitan a reflexionar
sobre los mecanismos de seguimiento y
acompañamiento posintervención, así como sobre la
articulación con otros servicios de salud que permitan
sostener la continuidad del cuidado una vez finalizada la
práctica realizada por los EsI.
Percepción de los/as trabajadores/as de salud
Las encuestas realizadas a trabajadores/as participantes de
los EsI mostraron altos niveles de satisfacción con la
experiencia de participación en la estrategia.
A partir de las respuestas obtenidas, se elaboró una matriz
de datos (Tabla 1) con el objetivo de sintetizar y
sistematizar la perspectiva de los/as propios/as integrantes
de los equipos.
La remuneración es el aspecto más críticamente valorado,
con predominio de percepciones negativas que representa
el 70% (n = 6 “Mala” y n = 1 “Muy Mala”). Con respecto a los
horarios, son mayormente bien valorados con el 80% de
respuestas entre “Buena” y "Muy buena" (n = 8 y n = 1,
respectivamente). Un aspecto que se valora positivamente
de forma unánime es el referido al traslado del equipo y
organización del operativo hacia el efector sanitario en el
que se efectuó la intervención/tratamiento con un 100%
de las respuestas que lo califican entre “Bueno” (n = 7) y
“Muy bueno” (n = 4). Por su parte, también se valora de
manera muy positiva la disponibilidad de recursos
dividiéndose el 73% de la respuesta en “Buena” y el 27% en
“Muy buena”. El aspecto relacionado con el
acompañamiento y supervisión de la coordinación del
equipo ha sido casi exclusivamente valorado de manera
positiva. No obstante, se observa una ligera dispersión en
una valoración realizada por un/a encuestado/a que lo
calificó como “Malo”. También se encuentra una alta
valoración en relación con el apoyo brindado por los
centros de salud donde se desempeñaron los equipos,
repartiéndose las respuestas en “Buena” (n = 6) y “Muy
Buena” (n = 5). Por último, la cooperación interna en el
equipo y el acompañamiento entre integrantes es el
aspecto más ampliamente reconocido como muy positivo.
Los resultados sugieren que la cooperación interna del
equipo, el acompañamiento institucional (coordinación y
establecimientos de salud receptores), y los aspectos
logísticos (traslado, horarios y recursos), son los aspectos
mejor valorados, mientras que la remuneración percibida
es el punto más crítico con una clara mayoría de
valoraciones negativas.
Más allá de las valoraciones particulares frente a los
distintos aspectos, ante la pregunta “¿Cómo calificaría su
experiencia al haber participado en un
procedimiento/intervención del EsI?” (Tabla 2) orientada a
obtener una apreciación general sobre la experiencia, la
gran mayoría de los/as trabajadores brindaron respuestas
positivas. Puede decirse entonces que la participación en el
EsI fue vivida de forma positiva, aun cuando subsisten
algunos aspectos que ameritan revisión y mejora.