Los Equipos de Salud Itinerantes (EsI) como
estrategia sanitaria de acceso, oportunidad y
calidad en la provincia de Buenos Aires (2021-2023)
Mobile Health Teams as a health strategy for access,
timeliness, and quality in Buenos Aires Province (2021–2023)
RESUMEN
Esta investigación evalúa la estrategia de los Equipos de Salud
Itinerantes (EsI) en la provincia de Buenos Aires durante 2021-2023,
con el objetivo de analizar su impacto en el acceso, oportunidad y
calidad de la atención sanitaria de tres equipos de salud itinerantes:
cirugías neonatales cardiovasculares, aféresis plasmática terapéutica y
cirugías de cabeza y cuello con abordaje metodológico mixto. Se trata
de un trabajo cuantitativo en frecuencia, distribución y costos
operativos comparables con otras estrategias sanitarias para el mismo
problema sanitario y el abordaje cualitativo sobre los usuarios internos
y externos de la estrategia. Se analizaron variables como la demanda
de prácticas especializadas, los tiempos de espera, barreras y
facilitadores de acceso, costos comparativos y adicionales, satisfacción
de usuarios internos y externos, y percepciones sobre la eficacia y trato
humano. La investigación sigue un diseño transversal con análisis de
series de casos para cada grupo, incorporando mediciones
costo-beneficio y unidad de costo (“valor paciente”) y encuestas y
entrevistas a usuarios internos (profesionales y técnicos) sobre su
experiencia laboral y motivaciones. Los resultados indican que la
estrategia de los Esi en prácticas especializadas disminuyeron barreras
de acceso geográficas y técnicas, acortando tiempos de espera y
mejorando la cobertura en regiones alejadas. La comparación de costos
entre la intervención de estos equipos itinerantes y las estrategias
sanitarias alternativas (fármacos sustitutivos, traslados de usuarios/as
y familiares, demora en la asistencia efectiva), denota mayor eficiencia
en costos medibles y presuntos que las alternativas, al reducir
traslados y tratamientos farmacológicos de alto costo. La percepción
de eficacia clínica y el trato humanizado se refleja en las respuestas de
usuarios y profesionales, destacando el impacto en la confianza del
sistema. Se concluye que los EsI se expresan como una política
sanitaria que combina eficiencia económica, resolución técnica y
atención humanizada, promoviendo la equidad territorial y
fortaleciéndose como dispositivo de justicia social en salud. La
estrategia puede contribuir a reducir desigualdades y a garantizar el
derecho a la salud en territorios heterogéneos, consolidándose como
una alternativa viable para ampliar la cobertura y mejorar la calidad de
atención en contextos de vulnerabilidad y dispersión territorial.
Palabras clave: Accesibilidad a los Servicios de Salud; Equidad;
Atención de la salud
ABSTRACT
This study evaluates the strategy of Mobile Health Teams (Equipos de
Salud Itinerantes, EsI) in Buenos Aires Province during 2021–2023,
aiming to analyze its impact on healthcare access, timeliness, and
quality. Three specialized EsI groups were assessed focussing on
neonatal cardiovascular surgeries, therapeutic plasma apheresis, and
head and neck surgeries through a mixed-methods approach:
quantitative analysis of frequency, distribution, and operational costs
compared with alternative health strategies for the same health
problem, and qualitative exploration of internal and external user
experiences. Variables examined included demand for specialized
practices, waiting times, access barriers and facilitators, comparative
and additional costs, user satisfaction, and perceptions of clinical
effectiveness and humanized care. The research employed a
cross-sectional design with case series analysis, incorporating
cost-benefit and patient-value metrics, alongside surveys and
interviews with internal users (professionals and technicians)
regarding work experience and motivations. Results indicate that the
EsI strategy reduced geographic and technical barriers, shortened
waiting times, and expanded coverage in remote regions. Cost
comparisons revealed greater efficiency than alternative strategies
(substitute pharmacological treatments, patient and family transfers,
delays in effective care), by lowering transportation and high-cost
pharmacological treatments. Perceptions of clinical efficacy and
humanized care were reflected in responses from both users and
professionals, highlighting strengthened trust in the health system. In
conclusion, EsI demonstrated to be a public health policy that
integrates economic efficiency, technical resolution, and humanized
care, promoting territorial equity and consolidating itself as a
mechanism of social justice in health. This strategy may contribute to
reducing inequalities and ensuring the right to health in heterogeneous
territories, establishing itself as a viable alternative to expand coverage
and improve quality of care in contexts of vulnerability and territorial
dispersion.
Keywords: Health Services Accessibility; Equity; Health Services
Recibido:7 de abril 2026.Aceptado:15 de mayo 2026.Aprobado:3 de julio 2026. Publicado:9 de septiembre 2026.
Elizabeth Barbis 1 Médica sanitarista https://orcid.org/0009-0000-7766-5308
Micaela Ana Sosa 2 Licenciada en Sociología
Ludmila Orobich 2 Licenciada en Sociología
Claudia Pedraza 3 Médica
Laura González 4 Médica
Juan Sebastián Riera 2 Médico generalista
1 Universidad Nacional de La Plata, Argentina
2 Dirección Provincial de Hospitales, Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, Argentina
3 Hospital Interzonal de Agudos Especializado en Pediatría “Sor María Ludovica” de La Plata, Argentina
4 Instituto de Hemoterapia "Dra. Nora Etchenique", Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, Argentina
elizabethbarbis@gmail.com
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Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Estudiosexclusivoseinéditos,seleccionadosconrigurosidadcientíficayrevisadosporpares
Salud Publica 2026 Sep; 5
BECA DE INVESTIGACIÓN EN SALUD PÚBLICA “JULIETA LANTERI” 2024-2025
INTRODUCCIÓN
La accesibilidad a los servicios de salud en territorios
heterogéneos y extensos como la provincia de Buenos
Aires, con 307.571 Km2 de superficie y 135 municipios con
densidad poblacional, en extremos como Avellaneda
(6709/Km2) y General Lavalle (1,1Km2) (1) y con diferencias
de acceso a la salud, se constituye como uno de los
principales desafíos en la formulación e implementación de
políticas de salud eficientes y socialmente justas. Si se
considera que las barreras en el acceso a la atención en
salud se relacionan principalmente con las características
del sistema sanitario -y no tanto con sus usuarios- se
pueden clasificar en tres grandes grupos. Estructurales:
falta de disponibilidad de servicios, grandes distancias
geográficas respecto de los efectores de salud, ausencia de
especialistas en determinadas áreas. Financieras: mayor
gasto de bolsillo de las familias, uso diferenciado de
efectores públicos y privados, cobertura insuficiente frente
a las necesidades de la población. Cognitivas y/o
psicológicas: desconocimiento sobre el cuidado, ansiedad
frente a la atención sanitaria, falta de confianza o
adherencia a los tratamientos, además de barreras
culturales (2). Desde esta perspectiva, el análisis del acceso
a los servicios de salud requiere identificar las disparidades
presentes en la estructura del subsector público provincial
bonaerense que cuenta con 80 establecimientos sanitarios
(3), 14 de ellos de categoría interzonal o de mayor
complejidad, distribuidos en doce regiones sanitarias. Sin
embargo, algunas regiones carecen de oferta profesional o
tecnológica específica, lo que genera barreras vinculadas a
la disponibilidad de fuerza laboral especializada. Esta
situación limita la oportunidad y la calidad de ciertas
intervenciones sanitarias, profundiza las desigualdades en
la atención y afecta el ejercicio efectivo del derecho a la
salud.
En este escenario, las particularidades de las poblaciones
usuarias del sistema de salud, sumadas a la escasez de
determinadas especialidades y a la complejidad creciente
de prácticas e intervenciones sanitarias, suelen exceder la
capacidad instalada de numerosos establecimientos y las
posibilidades de respuesta de los servicios asistenciales
tradicionales. Frente a estas limitaciones estructurales, los
Equipos de Salud Itinerantes (EsI) emergen como una
estrategia innovadora y adaptada a la realidad territorial,
orientada a la movilización flexible de fuerza laboral y
recursos sanitarios hacia contextos con mayores
restricciones de acceso.
Si bien estos dispositivos adquirieron especial relevancia a
partir de la emergencia sanitaria provocada por la
pandemia de COVID-19, su implementación respondió a
problemáticas preexistentes del sistema de salud,
vinculadas a la fragmentación territorial y a la necesidad de
garantizar una cobertura equitativa. Los EsI posibilitan la
provisión de atención especializada y resolutiva en
localidades alejadas o con escasos recursos, facilitando la
incorporación de tecnologías médicas y procedimientos
complejos en zonas de difícil acceso y contribuyendo a
reducir demoras en la atención.
Marco teórico
Los equipos itinerantes se definen como aquellos equipos
de trabajo que se movilizan dentro o fuera de un territorio,
cuando una contingencia amenaza con desbordar la
capacidad instalada, o bien requieran de intervenciones
especializadas o de mayor complejidad, por emergencia o
condición no trasladable del usuario/a, y demande de un
equipo itinerante en asistencia profesional y/o técnica para
la atención sanitaria. A partir de las crisis humanitarias
desde Biafra, Nigeria, en 1967, y con mayor potencial de
intervención en 1971 desde París, se crean las brigadas
internacionales de emergencias de médicos/as y
técnicos/as en asistencia a población con necesidades de
salud por fuera de las fronteras de los equipos, naciendo
así, como principal antecedentes, la organización civil
Médicos Sin fronteras (4). Suman otras intervenciones de
similares características, los médicos cubanos (5) con la
llamada Brigada Médica Internacional Henry Reeve, que
desde el 2005, durante el terremoto de Pakistán, presta
servicios sanitarios fuera de Cuba; también este país tuvo
particular visibilización bajo la política sanitaria Programa
Mais Médicos de Brasil (6).
El anuncio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el
11 de marzo de 2020 sobre la enfermedad por coronavirus
2019 (COVID-19), y su caracterización como pandemia,
impulsó la necesidad de readecuar los servicios de salud, de
entrenar profesionales y técnicos en salud y de fortalecer,
en muchos países, la estrategia de equipos itinerantes para
comprender la asistencia a poblaciones alejadas de centros
de salud o superadas en su capacidad operativa. Existen
experiencias en Perú como las Brigadas itinerantes de
Fortalecimiento APS (7) y en Paraguay con la conformación
de equipos quirúrgicos para reducir listas de espera de
cirugías programadas en Itapúa (8) o en regiones
autónomas como Valencia y su Programa Itinerant (9). De
manera similar, México incorporó equipos itinerantes para
ampliar la cobertura y el acceso a la atención primaria de la
salud en poblaciones alejadas, en el marco del Programa
Nacional de Ampliación de Cobertura (PAC) (10).
En mayo de 2021, el Ministerio de Salud de la Nación
convoca de profesionales y técnicos de la salud
(médicos/as, enfermeros/as, kinesiólogos/as y técnicos/as
en emergencias) para fortalecer los equipos de salud y
reforzar la detección temprana y el aislamiento oportuno
de casos y contactos estrechos, favorecer la adecuada
atención de usuarios/as con síntomas leves y moderados y
reducir la tensión de las Unidades de Cuidados Intensivos,
sumando a más de 1.200 profesionales a la propuesta, que
In
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
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Salud Publica 2026 Sep; 5
Mt y Md
MATERIALES Y MÉTODOS
- Grupos de estudio (EsI)
Se definieron tres grupos en función de su mayor
participación y distribución en la estrategia según la
frecuencia y el tipo de intervención realizada:
Grupo A: equipo técnico profesional de cirugía cardiovascular
neonatal (ductus arterioso persistente en prematuros).
Grupo B: equipo técnico profesional itinerante de aféresis
plasmática terapéutica.
Grupo C: equipo técnico profesional itinerante de cirugías
de cabeza y cuello, específicamente paratiroidectomía en
usuarios/as en hemodiálisis.
acompañaron y reforzaron el abordaje territorial en 16
provincias del país. Los equipos de profesionales
itinerantes contaban con programas de seguimiento
durante su estadía en la provincia, con capacitación situada
y permanente, acorde a la realidad de la jurisdicción y
supervisión y herramientas de contención emocional, ante
situaciones críticas y complejas, en articulación con la
Dirección Nacional de Salud Mental y Adicciones (11).
En noviembre de 2020, el Ministerio de Salud de la
provincia de Buenos Aires, ante la eventualidad de una
demanda aumentada de asistencia a usuarios/as con
requerimiento de asistencia respiratoria mecánica, que
preveía la saturación de los servicios en varios países del
mundo, estableció un dispositivo itinerante con
especialistas en Terapia Intensiva, compuesto por
médicas/os, enfermeras/os y kinesiólogos/as
especializados, listo para trasladarse donde la situación
supera las capacidades, asistiendo a más de 10
establecimientos y dos provincias (12).
Superada la contingencia del coronavirus, se instaura en el
subsector estatal de la provincia de Buenos Aires una
estrategia que fortalece y coopera con los planteles de
personal estables de las instituciones, confiriendo aportes
profesionalmente especializados, técnicamente apropiados
y sanitariamente oportunos, como herramienta o
dispositivo asistencial en materia de salud, con objeto y
tiempo de aplicación acotado y definido (13).
Descripción del estudio
Desde una perspectiva teórica, el presente estudio se
inscribe en el modelo de salud centrado en la persona y en
el enfoque de atención territorializada, que concibe la
flexibilidad y la movilidad de los recursos sanitarios como
herramientas clave para disminuir desigualdades, mejorar
la calidad de la atención y fortalecer procesos de
humanización en el cuidado (14). La evidencia empírica,
tanto a nivel local como internacional, señala que este tipo
de intervenciones no solo mejora los resultados clínicos,
sino que también fortalece los vínculos institucionales con
las comunidades y promueve una mayor percepción de
calidad por parte de los usuarios/as (4-10).
Asimismo, las situaciones críticas y de contingencia en
materia sanitaria ponen en tensión las capacidades del
sistema de salud y demandan respuestas institucionales
ágiles y articuladas. En este sentido, más allá de contextos
excepcionales como la pandemia, resulta estratégico
contar con planes de acción que prevean la articulación
entre recursos, necesidades y territorialidad, y que
permitan brindar respuestas oportunas y eficaces ante
escenarios de alta demanda o complejidad.
En este marco, el presente estudio se propone contribuir al
debate sobre las estrategias de organización y gestión de los
sistemas de salud, orientadas a la reducción de
desigualdades territoriales y al fortalecimiento del derecho a
la salud (2). A partir del análisis de tres Equipos de Salud
Itinerantes (EsI), categorizados en Grupo A, conformado por
cirugía cardiovascular neonatal y cierre de ductus del niño/a
prematuro/a (15); Grupo B, conformado por plasmaféresis
terapéutica (16) y Grupo C, conformado por cirugía de
cabeza y cuello en paratiroidectomías (17) de usuarios/as en
hemodiálisis; con la distribución e intervención en la
provincia de Buenos Aires, se busca aportar evidencia
empírica sobre modelos de atención flexibles y
territorializados, capaces de articular eficiencia técnica,
sostenibilidad económica y humanización del cuidado.
El objetivo principal de la investigación es evaluar el impacto
sanitario de la estrategia de los EsI, con particularidad en los
tres equipos categorizados. Esta iniciativa, impulsada por la
Dirección Provincial de Hospitales del Ministerio de Salud de
la provincia de Buenos Aires, se desarrolló durante el
período 2021-2023, buscó analizar tanto su efectividad en la
atención como su contribución a la equidad en el acceso a
los servicios de salud. En particular, se buscó analizar las
barreras y los facilitadores en el acceso a los servicios de
salud en las intervenciones realizadas por los EsI, examinar
la relación entre los diagnósticos y su resolución oportuna,
evaluar los riesgos sanitarios reducidos o evitados a partir
de la implementación de la estrategia y comparar los costos
operativos de los EsI con los costos asociados a
modalidades alternativas de atención. Asimismo, se indagó
la percepción sobre la calidad de vida de los usuarios y
usuarias antes y después de la intervención, así como el
nivel de satisfacción de los EsI en su participación dentro de
la estrategia.
- Variables de análisis
A) Impacto. Dimensiones: barreras y facilitadores de
acceso, costos, percepción/satisfacción
B) Conformación (EsI): cantidad de integrantes por
cada procedimiento o intervención.
C) Demanda directa: cantidad de usuarios/as
asistidos/as por cada grupo de EsI.
D) Tiempo de espera: los tiempos entre la solicitud y la
práctica efectiva. Según medias de 2,5 a 8,5 días en
patologías de pronta resolución o de mediana
resolución, respectivamente.
E) Georeferencia: localización regional de hospitales
sedes.
F) Barreras/ Facilitadores de acceso: obsculos
sanitarios de acceso a la prestación y las acciones o
gestiones que los disminuyen.
G) Estrategias alternativas: definidas como aquellas
prácticas o procedimientos a realizar en caso de no
contar con EsI.
H) Costos operativos: comparativos de estrategia con y
sin EsI.
I) Valor paciente: es la unidad del costo operativo
medido en pesos. Indicador: la suma de todas la
variables de costos (adicional/vticos/insumos) sobre
cantidad de usuarios/as asistidos/as.
J) Caracterización: sexo; edad, edad gestacional, peso
al nacer, años en hemodiálisis, diagnóstico.
K) Satisfacción de usuarios/as internos y externos
(internos directos: integrantes de los EsI; indirectos:
directores/as de hospitales, jefes/as de servicio:
médicos(as tratantes del usuario/a asistido/a por los
EsI); usuarios/as externos/as (pacientes y/o familiares).
Dimensiones: mejora ex post; comunicación, trato
(para usuarios/as externos/as). Dimensiones:
adherencia al tipo de tarea, remuneración, clima de
trabajo, participación. Diseño observacional:
descriptivo, retrospectivo y transversal. Abordaje
combinado.
Ámbito territorial: establecimientos de salud de gestión
pública de siete regiones sanitarias de la provincia de
Buenos Aires.
El estudio se desarrolló en dos fases: a) periodo 2021-2023
en la que se evaluaron las conformación, características,
distribución, frecuencia y costos de la implementación,
funcionamiento y eficiencia de los EsI mediante fuentes
secundarias provistas por el área contable del programa
sanitario; y b) periodo 2024-2025 ex post a la intervención
o procedimiento realizado por los EsI en la que se aplicaron
técnicas cualitativas para describir la percepción de
usuarios/as y/o familiares de los/as usuarios/as asistidos/as
y la percepción/satisfacción de los propios equipos de
trabajo.
- todos
La recolección de información cuantitativa se orientó a la
estimación de costos mediante la construcción de la unidad
de análisis denominada valor paciente. Esta unidad
integra los honorarios de cada integrante del equipo, los
costos operativos asociados, los viáticos calculados por
kilómetro de distancia y el tipo de traslado requerido. La
conformación del valor paciente permit realizar
comparaciones con estrategias terapéuticas alternativas en
los casos de no intervención de los EsI. Los valores fueron
suministrados por especialistas responsables de la atención
de los/as usuarios/as incluidos en los grupos de análisis.
La recolección de información cualitativa se llevó a cabo
mediante encuestas estructuradas, revisión documental y
entrevistas en profundidad. La combinación de estas
técnicas posibilitó la triangulación de datos, reduciendo
sesgos y fortaleciendo la validez de los hallazgos. Este
enfoque metodológico permitidentificar tanto patrones
generales como experiencias particulares, ofreciendo una
visión amplia y contextualizada sobre el desempeño de los
EsI en distintos territorios.
- Análisis de datos
Los datos cuantitativos, obtenidos de los registros
administrativos del sector contable de la coordinación del
programa, fueron sometidos a un proceso de alisis
estadístico descriptivo. Este incluyó la tabulación de
frecuencias absolutas y relativas, el cálculo de porcentajes
y la exploración de la distribución de variables. El empleo
de estas técnicas permitió sistematizar la información y
establecer una base para la comparación y correlación con
los costos de las estrategias terapéuticas alternativas, así
como definir la caracterización de los grupos de estudio.
La informacn cualitativa proveniente de las entrevistas,
encuestas y revisión documental fue analizada bajo un
enfoque interpretativo orientado a identificar las dimensiones
centrales de la experiencia de usuarios y usuarias. El análisis se
focalizó en aspectos vinculados al acceso a la atención, la
percepción de la calidad del cuidado (18-19) y la valoración
general de la estrategia de los EsI. Este procedimiento
permitió integrar perspectivas diversas y situadas, aportando
una comprensión más amplia y contextualizada del
desempeño de los equipos en distintos territorios.
- Análisis de costos
Con el propósito de evaluar la eficiencia económica de la
estrategia, se estimaron los costos operativos asociados a
la implementación de EsI.
Para cada uno de los grupos categorizados (A, B y C), se
construyó la unidad de análisis denominada valor
paciente, integrando las variables: viáticos/valor (aéreos,
terrestres, kilometraje), insumos/valor (tipo, características,
disponibilidad), honorarios del personal (calculados según
el nomenclador de IOMA y otros gastos operativos
vinculados a la realización de las intervenciones
(incluyendo traslado de equipamiento).
Este análisis de costos incluyó la comparación entre el
traslado de personal calificado -con su coste adicional
detallado- frente a las alternativas de traslado y
movilización del usuario/a (y familia) hacia centros
especializados o el uso de tratamientos farmacológicos
sustitutivos. En particular, se contrastaron:
Grupo A (ductus del prematuro): traslado de personal
especializado versus traslado del usuario/a
Grupo B (aféresis plasmática terapéutica): intervención
itinerante versus traslado y/o tratamiento alternativo.
Grupo C (paratiroidectomía): cirugía itinerante versus
tratamiento farmacológico sustitutivo.
Este abordaje permitió establecer comparaciones
costo-eficiencia entre la estrategia itinerante y las
alternativas terapéuticas convencionales, aportando
evidencia sobre la racionalidad económica y la pertinencia
clínica de los EsI en distintos escenarios (20).
- Entrevistas semiestructuradas
Sobre una población de 61 usuarios/as que recibieron
atención mediante itinerancias, se realizaron entrevistas
semiestructuradas a 11 de ellos/as y/o a sus tutores/as,
residentes en distintos municipios de la provincia de
Buenos Aires. Los contactos se iniciaron ex post (cirugías
de paratiroides, madres de niños en su primer año post
cierre del ductus y seguimiento post plasmaféresis) en
junio del 2024, a fin de confirmar datos de contactos,
adquirir consentimiento y definir modalidad de la
entrevista (presencial o telefónica). El trabajo de campo fue
realizado entre los meses de febrero y mayo de 2025.
La selección de los casos se realizó mediante un criterio de
inclusión progresiva, con el objetivo de incorporar una
diversidad de experiencias y perspectivas vinculadas a la
implementación de la estrategia de EsI. Inicialmente, se
procuró contactar a la totalidad de las personas identificadas
como posibles participantes; sin embargo, una proporción
significativa no contaba con datos de contacto actualizados
o no respondió a las comunicaciones efectuadas, lo que
limitó el número final de entrevistas realizadas. .Esta
situación fue considerada una limitación metodológica del
estudio, atribuible a la existencia de registros incompletos o
inexactos en los distintos establecimientos de salud, al
tiempo transcurrido entre la implementación de la estrategia
y el trabajo de campo (abordaje ex post), así como a la
posible desconfianza de algunas personas frente al contacto
de un organismo estatal para solicitar información vinculada
con su atención o su estado de salud.
Las entrevistas fueron realizadas de manera telefónica y se
estructuraron a partir de una guía temática organizada en
distintos ejes de indagación. En primer lugar, se relevaron
aspectos sociodemográficos básicos, tales como edad,
género, municipio de residencia, hospital en el que se
recibatención, situación laboral y cobertura de salud. En
segundo lugar, se indagó acerca de la experiencia previa a
la atención brindada por los EsI, incluyendo la aparición de
signos y síntomas, el recorrido asistencial previo, los
estudios realizados y las consultas efectuadas hasta la
obtención del diagnóstico.
Asimismo, se exploraron aspectos vinculados a la
experiencia de atención con los equipos itinerantes, tales
como la información recibida sobre el procedimiento
médico, el nivel de conformidad con la atención brindada y
el conocimiento previo sobre la estrategia EsI. También se
abordaron las experiencias posteriores a la intervención,
incluyendo la información recibida sobre cuidados
posteriores y la percepción general del estado de salud
luego de la atención.
Finalmente, se indagaron aspectos vinculados al acceso y
la oportunidad de la atención, considerando las demoras en
el proceso asistencial, los aspectos positivos y negativos de
la experiencia y la percepción sobre la calidad, la calidez y la
satisfacción con la atención recibida.
El consentimiento a la entrevista telefónica requería el
contacto previo a fin de confirmar datos con un
instrumento aprobado, tanto en su texto de aceptación y
consentimiento como el procesamiento y la
confidencialidad de toda información proporcionada por
los/as participantes.
-Encuestas autoadministradas a trabajadores/as
de salud
Con el objetivo de relevar percepciones de los/as
trabajadores/as participantes de los EsI, se realizó ex post a
las actividades detalladas durante el periodo 2021-2023,
una encuesta digital autoadministrada dirigida a
profesionales que formaron parte de distintas
intervenciones desarrolladas en el marco de la estrategia.
La encuesta fue distribuida mediante un muestreo de
conveniencia. Los/as coordinadores/as de los equipos
contactaron inicialmente a los/as trabajadores/as que
habían participado en las intervenciones. El cuestionario
estuvo estructurado en tres bloques temáticos principales.
El primero orientado a relevar información
sociodemográfica y ocupacional sica de los/as
participantes, incluyendo edad, lugar de desempeño
laboral, rol desempeñado y tipo de intervención en la que
participaron. Los bloques restantes indagaron
percepciones vinculadas a la experiencia laboral en el
marco de la estrategia EsI, abordando aspectos tales como
el grado de satisfacción con las funciones desempeñadas,
la valoración del apoyo institucional recibido, el clima
organizacional, las condiciones laborales, la comunicación
dentro de los equipos y la relacn con otros integrantes del
dispositivo.
RESULTADOS
El análisis de los datos correspondientes a la
implementación de la estrategia de EsI en la provincia de
Buenos Aires durante el período 2021–2023 muestra
resultados en distintas dimensiones: operativa, territorial,
clínica, económica y subjetiva.
- Resultados operativos
Durante el período analizado, la conformación original de
los equipos de trabajo se mantuvo estable (todos los /as
integrantes originales de inicio de la estrategia atravesaron
juntos el periodo completo del estudio). La demanda
directa, definida como la solicitud de asistencia de equipos
itinerantes hacia establecimientos públicos de salud de
localidades alejadas a los centros de complejidad, fue
satisfecha en su totalidad en los grupos A (cirugía neonatal
del ductus arterioso persistente) y B (aféresis terapéutica),
sin registrarse cancelaciones ni demanda insatisfecha y con
días de espera (2,5 a 8) dentro de los tiempos aceptables.
En el grupo C (cirugía de cabeza y cuello y salud renal), la
intervención de los EsI se articuló con las estrategias
quirúrgicas no itinerantes existentes, permitiendo ampliar
el acceso a usuarios/as que requerían este tipo de
intervenciones en un 24,8%, ya que el procedimiento
iniciado por los EsI fue replicado dentro de los servicios de
atención con agendas quirúrgicas especiales con el 75,2%
restante.
- Cobertura territorial
La estrategia permitió acercar prestaciones altamente
especializadas a territorios donde dichas prácticas no se
encuentran habitualmente disponibles, como la región I, II
y IV3 en las cuales estas prácticas y procedimientos
especializados no cuentan con oferta técnico-profesional,
contribuyendo así a disminuir las desigualdades regionales
en el acceso a la atención. En términos territoriales, la
implementación de los EsI evidenc, a partir del análisis, su
capacidad para ampliar el alcance geográfico ya que los de
regiones sanitarias como la I, II, IV y VIII favorecieron el
acceso a prácticas de mediana y alta complejidad dentro
del sistema público de salud de la provincia de Buenos
Aires.
La georreferenciación de los casos analizados muestra que
la estrategia involucró residentes en 11 municipios de la
provincia de los cuales 13 usuarios/as fueron de 4 regiones
sanitarias para el grupo A, 17 de 7 regiones para el grupo B
y 31 de 3 regiones para el Grupo C; dando cuenta de una
distribución geográfica diversa y representativa del alcance
territorial de las intervenciones. Asimismo, las prácticas se
realizaron en siete establecimientos públicos de salud, que
funcionaron como “hospitales sede para la recepción de
los equipos itinerantes y la resolución de los
procedimientos.
En el análisis por grupos, se observó una cobertura
diferenciada.
El grupo A alcanzó al 30% de las regiones sanitarias
provinciales (4/12), mientras que el grupo B extendió su
alcance al 58% de las regiones (7/12), constituyéndose
como el dispositivo con mayor expansión territorial.
En el grupo C, la cobertura inicial fue más limitada,
concentrándose en las regiones VII4 y XII5. No obstante, la
inclusión de usuarios/as en agendas quirúrgicas no
itinerantes permitió ampliar posteriormente la cobertura
hasta alcanzar el 41% de las regiones sanitarias (5/12).
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la accesibilidad
territorial aparece como una dimensión central de
valoración de la estrategia. En particular, los testimonios de
directores/as de hospitales, integrantes de los servicios e
integrantes encuestados, aprecian la importancia de evitar
traslados prolongados hacia centros de referencia alejados
del lugar de residencia. La posibilidad de resolver las
prácticas en establecimientos s cercanos al territorio de
los/as usuarios/as, no solo reduce costos logísticos, tiempos
de desplazamiento y dispersión familiar, sino que también
fortalece la percepción de accesibilidad efectiva al sistema
de salud.
En este sentido, los resultados sugieren que la estrategia
de los EsI contribuye a territorializar la atención sanitaria,
desplazando parcialmente el modelo tradicional
concentrado en hospitales de alta complejidad y
favoreciendo una lógica de red que combina centralización
del conocimiento especializado con descentralización
operativa de las prácticas.
Tiempos de espera y oportunidad de atención
Uno de los impactos más significativos de la estrategia de
EsI se vincula con la reducción de los tiempos de espera
para la realización de prácticas de alta complejidad. Los
datos relevados muestran que el intervalo promedio entre
la solicitud de la intervención y su realización efectiva osciló
entre 2,5 y 8,5 días, dependiendo del tipo de patología y del
nivel de complejidad del procedimiento.
Estos valores resultan considerablemente inferiores a los
tiempos de espera habitualmente registrados en las
estrategias convencionales (12 meses en la estadística del
Programa de Salud Renal para las paratiroidectomías) y no
cuantificado en la aféresis terapéutica (por falta de
equipamientos) en los cuales la resolución de estas
prácticas suele verse condicionada por la disponibilidad de
especialistas, la concentración de servicios en centros de
referencia y las dificultades logísticas asociadas al traslado
de usuarios/as.
Los tiempos de espera que se observan en el alisis de los
grupos observados, adquiere especial relevancia en
patologías que requieren resolución oportuna para evitar
complicaciones clínicas o el agravamiento de la
enfermedad. En este sentido, la estrategia no solo mejora
la eficiencia del sistema sanitario, sino que también
contribuye a reducir riesgos asociados a la demora en la
atención.
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la anticipación
de las intervenciones fue uno de los aspectos más
valorados de la experiencia. Los testimonios recogidos
reflejan que la posibilidad de acceder rápidamente al
procedimiento generó una percepción positiva sobre la
capacidad resolutiva del sistema de salud y fortalecla
confianza en las instituciones sanitarias, como lo expresó
una usuaria: “Mi beba naccon 600 gramos y no hubiese
podido ir a otro hospital si ustedes no vienen hasta a
(P1).
Asimismo, en contextos donde la demora en la atención ha
sido históricamente naturalizada como parte del
funcionamiento del sistema, la implementación de
dispositivos que reducen significativamente los tiempos de
espera puede interpretarse como un mecanismo de
corrección de inequidades estructurales, particularmente
en poblaciones residentes en territorios periféricos o con
menor disponibilidad de recursos sanitarios especializados.
Barreras y facilitadores
El análisis de barreras y facilitadores permitidentificar los
principales factores que condicionan el acceso a las
intervenciones realizadas por los EsI, así como los
elementos organizacionales que favorecen su
implementación.
Entre las principales barreras identificadas se destacan
aquellas vinculadas a la dimensión geográfica y a la
disponibilidad de fuerza laboral altamente especializada.
En particular, la concentración de profesionales con
formación específica en determinados centros de
referencia, constituye una limitación estructural del
sistema sanitario que históricamente ha dificultado el
acceso de usuarios/as residentes en territorios alejados de
dichos centros.
Asimismo, la necesidad de contar con equipamiento
específico y con infraestructura hospitalaria adecuada para
la realización de ciertas prácticas también puede constituir
un obstáculo para la expansión territorial de estas
intervenciones.
Frente a estas limitaciones, la estrategia de los EsI se
configura como un mecanismo organizacional orientado a
reducir barreras estructurales de acceso, mediante el
desplazamiento de equipos profesionales especializados/as
hacia los establecimientos de salud que funcionan como
sede de las intervenciones.
Entre los principales facilitadores se identifican la
coordinación centralizada de la estrategia, la disponibilidad
operativa de los equipos profesionales y la articulación
logística entre distintas áreas del sistema sanitario. En
particular, se destaca el rol desempeñado por el Sistema
Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y la Dirección
Provincial de Hospitales (coordinación general del
programa), responsables de la organización de los
traslados, la planificación operativa y el seguimiento de las
intervenciones.
Asimismo, la participación activa de los referentes de
programas sanitarios específicos -como Salud Renal,
Cardiopatías Congénitas y el Instituto de Hemoterapia-
aparece como un factor clave para la implementación
efectiva de la estrategia, al facilitar la identificación de
casos, la coordinación interinstitucional y la disponibilidad
de recursos técnicos.
En conjunto, el alisis sugiere que el funcionamiento de
los EsI depende en gran medida de la capacidad de
articulación interinstitucional, la planificación logística y el
compromiso de los equipos profesionales, configurándose
como una estrategia que combina innovación
organizacional con cooperación entre distintos niveles del
sistema sanitario.
Experiencia de usuarios/as y familiares
Las respuestas brindadas por usuarios/as beneficiarios de
la estrategia de EsI permiten identificar percepciones clave
respecto al impacto subjetivo y relacional de las
intervenciones. El análisis se orienta a comprender cómo
los sentidos otorgados a la atención se vinculan con las
condiciones clínicas, las trayectorias institucionales y las
experiencias de cuidado. En este sentido, se recuperan ejes
vinculados a la calidad relacional del cuidado, la
resolutividad sanitaria percibida, la accesibilidad territorial
y el valor simbólico del trato humano, todos aspectos
centrales para interpretar la eficacia social de dispositivos
sanitarios extraordinarios como los EsI.
1. Resolutividad percibida y eficacia terapéutica: un
patrón dominante en las respuestas refieren a la eficacia
sanitaria entendida desde unagica experiencial. Frases
como 100% efectivo y recomendable, te cambia el estilo
de vida y calidad de vida(P2) o estuvo bien manejado el
tratamiento(P3), muestran este punto de alisis.
Esto sugiere que cuando el procedimiento tiene una
respuesta clínica visible o tangible en corto tiempo, la
percepción de efectividad se refuerza. Podría decirse que
se construye una confianza tecnomédica situada,
legitimada por la experiencia directa del cuerpo y no solo
por la autoridad médica.
2. Trato humano, contención emocional y
personalización del cuidado: este eje aparece
transversalmente en los tres grupos diagnósticos, aunque
con mayor énfasis en familias de usuarios de la estrategia
(Grupo A) y en usuarios/as directos (Grupo C). Citas como
“me contuvieron, escucharon y cuidaron a mi hija(P4) o
fueron muy humanos en la atención(P5), revelan el valor
subjetivo del cuidado más allá de lo técnico.
Desde la teoría del cuidado centrado en la persona, estas
respuestas indican una valorización, aquello que se
denomina cuidado como práctica relacional” (14) donde
escuchar, contener y acompañar forman parte constitutiva
de la intervención. En contextos de alta vulnerabilidad,
como el que enfrentan usuarios/as crónicos/as o con
condiciones infantiles complejas, esta dimensión se vuelve
incluso más relevante que la dimensión técnica.
3. Agilidad y oportunidad de la intervención: la
percepción de demora opera como un marcador clave del
acceso al sistema de salud. Cuando el tiempo entre la
manifestación de la necesidad y la intervención efectiva se
acorta, los/as usuarios/as y sus tutores/as experimentan
que el sistema responde -y responde para ellos/as-. Las
respuestas analizadas muestran que, en general, la espera
fue mínima o directamente inexistente, lo que refuerza el
carácter resolutivo y ágil de los EsI.
Esta rapidez adquiere una relevancia aún mayor en
usuarios/as del Grupo C (patologías crónicas y de alta
complejidad), cuyas trayectorias suelen estar atravesadas
por la postergación, la burocratización y, muchas veces, la
desconfianza institucional. En estos casos, una intervención
oportuna no solo mejora el pronóstico clínico, sino que tiene
un profundo impacto simbólico: reactiva la esperanza y
reconstruye vínculos de confianza con el sistema de salud.
Desde esta perspectiva, el tiempo emerge como una
categoría moral: cuanto s veloz la atención, s valiosa
se percibe. En los grupos A y B, se recogen expresiones
como adelantaron la fecha de cirugía (P6) o fue todo
muy rápido(P7), que refuerzan la hipótesis del proyecto
respecto a la capacidad de respuesta como una dimensión
central de la estrategia EsI.
Esta valoración de la celeridad se inscribe en unagica
de justicia sanitaria temporal, en la que la espera
prolongada opera como un factor de desigualdad. La
acción de los EsI, al reducir significativamente los
tiempos, es vivida como un corrector de inequidades
estructurales, particularmente en contextos donde la
demora ha sido históricamente naturalizada.
4. Accesibilidad territorial. Evitar traslados
innecesarios: especialmente en usuarios/as del interior
bonaerense o de zonas periurbanas, se valora no tener
que desplazarse: “no tienen que trasladar a los
pacientes, eso es muy bueno (P8). Aquí, la dimensión
espacial del acceso se resignifica: no se trata solo de
tener una práctica disponible, sino de que esa práctica
llegue al territorio.
Esta respuesta conecta con la noción de derecho a la
salud en contexto, donde el cuidado se territorializa. Se
supera así el modelo centrado en grandes hospitales y se
legitima una nueva arquitectura de redes de atención,
que pone en valor lo móvil, lo situado y lo adaptable.
En síntesis, los aspectos positivos destacados por los/as
usuarios/as no sólo dan cuenta de la calidad técnica de los
EsI, sino que iluminan dimensiones s amplias del
cuidado: vínculo, tiempo, territorio y subjetividad. Los EsI
se configuran como un dispositivo que reduce
desigualdades no solo por su capacidad técnica, sino por su
forma de encarnar la política pública del derecho a la salud.
El análisis conjunto de los puntos mencionados permite
afirmar que los EsI, en tanto política sanitaria de
intervención directa, no solo resuelven necesidades
técnicas o logísticas, sino que reconstruyen vínculos de
confianza con el sistema de salud. La reducción de
demoras, la calidad percibida de la atención y el trato
humanizado componen un circuito de reconocimiento
mutuo que fortalece la legitimidad del Estado como
garante de derechos.
La combinación de eficiencia y humanización observada
en las respuestas sugiere que los EsI operan no solo
como estrategia sanitaria, sino como dispositivo de
justicia territorial y emocional, en contextos
históricamente desiguales.
No obstante, algunos/as participantes señalaron
aspectos susceptibles de mejora, particularmente en
relación con la difusión de la estrategia en redes sociales
y el seguimiento posterior a la intervención. En este
sentido, se mencionó la necesidad de fortalecer
instancias de rehabilitación y acompañamiento,
especialmente en lo referido a la disponibilidad de
kinesiología.
Al respecto, uno/a de los/as participantes expresó: Que
hubiera más kinesiología después del tratamiento. Para
hacer kinesiología en el hospital había una espera
grande y me recuperé más en mi casa que en el hospital”
(P9).
Estas observaciones ponen de manifiesto la importancia
de considerar de manera integral las trayectorias de
atención de los/as usuarios/as, no sólo en el momento de
la intervención sino también en las instancias
posteriores de recuperación y rehabilitación. En este
sentido, los testimonios recogidos invitan a reflexionar
sobre los mecanismos de seguimiento y
acompañamiento posintervención, acomo sobre la
articulación con otros servicios de salud que permitan
sostener la continuidad del cuidado una vez finalizada la
práctica realizada por los EsI.
Percepción de los/as trabajadores/as de salud
Las encuestas realizadas a trabajadores/as participantes de
los EsI mostraron altos niveles de satisfacción con la
experiencia de participación en la estrategia.
A partir de las respuestas obtenidas, se elaboró una matriz
de datos (Tabla 1) con el objetivo de sintetizar y
sistematizar la perspectiva de los/as propios/as integrantes
de los equipos.
La remuneración es el aspecto s críticamente valorado,
con predominio de percepciones negativas que representa
el 70% (n = 6 “Malay n = 1 “Muy Mala). Con respecto a los
horarios, son mayormente bien valorados con el 80% de
respuestas entre “Buenay "Muy buena" (n = 8 y n = 1,
respectivamente). Un aspecto que se valora positivamente
de forma unánime es el referido al traslado del equipo y
organización del operativo hacia el efector sanitario en el
que se efectuó la intervención/tratamiento con un 100%
de las respuestas que lo califican entre “Bueno (n = 7) y
“Muy bueno (n = 4). Por su parte, también se valora de
manera muy positiva la disponibilidad de recursos
dividiéndose el 73% de la respuesta en “Buenay el 27% en
“Muy buena. El aspecto relacionado con el
acompañamiento y supervisión de la coordinación del
equipo ha sido casi exclusivamente valorado de manera
positiva. No obstante, se observa una ligera dispersión en
una valoración realizada por un/a encuestado/a que lo
calificó como “Malo. También se encuentra una alta
valoración en relación con el apoyo brindado por los
centros de salud donde se desempeñaron los equipos,
repartiéndose las respuestas en “Buena(n = 6) y “Muy
Buena (n = 5). Por último, la cooperación interna en el
equipo y el acompañamiento entre integrantes es el
aspecto más ampliamente reconocido como muy positivo.
Los resultados sugieren que la cooperación interna del
equipo, el acompañamiento institucional (coordinación y
establecimientos de salud receptores), y los aspectos
logísticos (traslado, horarios y recursos), son los aspectos
mejor valorados, mientras que la remuneración percibida
es el punto más crítico con una clara mayoría de
valoraciones negativas.
Más allá de las valoraciones particulares frente a los
distintos aspectos, ante la pregunta ¿Cómo calificaría su
experiencia al haber participado en un
procedimiento/intervención del EsI?(Tabla 2) orientada a
obtener una apreciación general sobre la experiencia, la
gran mayoría de los/as trabajadores brindaron respuestas
positivas. Puede decirse entonces que la participación en el
EsI fue vivida de forma positiva, aun cuando subsisten
algunos aspectos que ameritan revisión y mejora.
Salud Publica 2026 Sep; 5
MATERIALES Y MÉTODOS
- Grupos de estudio (EsI)
Se definieron tres grupos en función de su mayor
participación y distribución en la estrategia según la
frecuencia y el tipo de intervención realizada:
Grupo A: equipo técnico profesional de cirugía cardiovascular
neonatal (ductus arterioso persistente en prematuros).
Grupo B: equipo técnico profesional itinerante de aféresis
plasmática terapéutica.
Grupo C: equipo técnico profesional itinerante de cirugías
de cabeza y cuello, específicamente paratiroidectomía en
usuarios/as en hemodiálisis.
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
- Variables de análisis
A) Impacto. Dimensiones: barreras y facilitadores de
acceso, costos, percepción/satisfacción
B) Conformación (EsI): cantidad de integrantes por
cada procedimiento o intervención.
C) Demanda directa: cantidad de usuarios/as
asistidos/as por cada grupo de EsI.
D) Tiempo de espera: los tiempos entre la solicitud y la
práctica efectiva. Según medias de 2,5 a 8,5 días en
patologías de pronta resolución o de mediana
resolución, respectivamente.
E) Georeferencia: localización regional de hospitales
sedes.
F) Barreras/ Facilitadores de acceso: obstáculos
sanitarios de acceso a la prestación y las acciones o
gestiones que los disminuyen.
G) Estrategias alternativas: definidas como aquellas
prácticas o procedimientos a realizar en caso de no
contar con EsI.
H) Costos operativos: comparativos de estrategia con y
sin EsI.
I) Valor paciente: es la unidad del costo operativo
medido en pesos. Indicador: la suma de todas la
variables de costos (adicional/viáticos/insumos) sobre
cantidad de usuarios/as asistidos/as.
J) Caracterización: sexo; edad, edad gestacional, peso
al nacer, años en hemodiálisis, diagnóstico.
K) Satisfacción de usuarios/as internos y externos
(internos directos: integrantes de los EsI; indirectos:
directores/as de hospitales, jefes/as de servicio:
médicos(as tratantes del usuario/a asistido/a por los
EsI); usuarios/as externos/as (pacientes y/o familiares).
Dimensiones: mejora ex post; comunicación, trato
(para usuarios/as externos/as). Dimensiones:
adherencia al tipo de tarea, remuneración, clima de
trabajo, participación. Diseño observacional:
descriptivo, retrospectivo y transversal. Abordaje
combinado.
Ámbito territorial: establecimientos de salud de gestión
pública de siete regiones sanitarias de la provincia de
Buenos Aires.
El estudio se desarrolló en dos fases: a) periodo 2021-2023
en la que se evaluaron las conformación, características,
distribución, frecuencia y costos de la implementación,
funcionamiento y eficiencia de los EsI mediante fuentes
secundarias provistas por el área contable del programa
sanitario; y b) periodo 2024-2025 ex post a la intervención
o procedimiento realizado por los EsI en la que se aplicaron
técnicas cualitativas para describir la percepción de
usuarios/as y/o familiares de los/as usuarios/as asistidos/as
y la percepción/satisfacción de los propios equipos de
trabajo.
- Métodos
La recolección de información cuantitativa se orientó a la
estimación de costos mediante la construcción de la unidad
de análisis denominada “valor paciente. Esta unidad
integra los honorarios de cada integrante del equipo, los
costos operativos asociados, los viáticos calculados por
kilómetro de distancia y el tipo de traslado requerido. La
conformación del “valor paciente permitió realizar
comparaciones con estrategias terapéuticas alternativas en
los casos de no intervención de los EsI. Los valores fueron
suministrados por especialistas responsables de la atención
de los/as usuarios/as incluidos en los grupos de análisis.
La recolección de información cualitativa se llevó a cabo
mediante encuestas estructuradas, revisión documental y
entrevistas en profundidad. La combinación de estas
técnicas posibilitó la triangulación de datos, reduciendo
sesgos y fortaleciendo la validez de los hallazgos. Este
enfoque metodológico permitió identificar tanto patrones
generales como experiencias particulares, ofreciendo una
visión amplia y contextualizada sobre el desempeño de los
EsI en distintos territorios.
- Análisis de datos
Los datos cuantitativos, obtenidos de los registros
administrativos del sector contable de la coordinación del
programa, fueron sometidos a un proceso de análisis
estadístico descriptivo. Este incluyó la tabulación de
frecuencias absolutas y relativas, el cálculo de porcentajes
y la exploración de la distribución de variables. El empleo
de estas técnicas permitió sistematizar la información y
establecer una base para la comparación y correlación con
los costos de las estrategias terapéuticas alternativas, así
como definir la caracterización de los grupos de estudio.
La información cualitativa proveniente de las entrevistas,
encuestas y revisión documental fue analizada bajo un
enfoque interpretativo orientado a identificar las dimensiones
centrales de la experiencia de usuarios y usuarias. El análisis se
focalizó en aspectos vinculados al acceso a la atención, la
percepción de la calidad del cuidado (18-19) y la valoración
general de la estrategia de los EsI. Este procedimiento
permitió integrar perspectivas diversas y situadas, aportando
una comprensión más amplia y contextualizada del
desempeño de los equipos en distintos territorios.
- Análisis de costos
Con el propósito de evaluar la eficiencia económica de la
estrategia, se estimaron los costos operativos asociados a
la implementación de EsI.
1 A partir de la Ley Provincial de Regionalización Sanitaria (Ley N.º 6.647/61, modificada por la Ley N.º 7.016/65) el territorio bonaerense se
dividió en doce regiones sanitarias con el propósito de organizar la gestión a través de estas unidades de coordinación
técnico-administrativa.
2 Instituto Obra Médico Asistencial: es la obra social que brinda cobertura a los/as trabajadores/as activos/as de la administración pública
provincial bonaerense y a sus familiares. Es una de las veinticuatro obras sociales provinciales pertenecientes al subsector de la seguridad
social del sistema de salud argentino.
Para cada uno de los grupos categorizados (A, B y C), se
construyó la unidad de análisis denominada valor
paciente, integrando las variables: viáticos/valor (aéreos,
terrestres, kilometraje), insumos/valor (tipo, características,
disponibilidad), honorarios del personal (calculados según
el nomenclador de IOMA y otros gastos operativos
vinculados a la realización de las intervenciones
(incluyendo traslado de equipamiento).
Este análisis de costos incluyó la comparación entre el
traslado de personal calificado -con su coste adicional
detallado- frente a las alternativas de traslado y
movilización del usuario/a (y familia) hacia centros
especializados o el uso de tratamientos farmacológicos
sustitutivos. En particular, se contrastaron:
Grupo A (ductus del prematuro): traslado de personal
especializado versus traslado del usuario/a
Grupo B (aféresis plasmática terapéutica): intervención
itinerante versus traslado y/o tratamiento alternativo.
Grupo C (paratiroidectomía): cirugía itinerante versus
tratamiento farmacológico sustitutivo.
Este abordaje permitió establecer comparaciones
costo-eficiencia entre la estrategia itinerante y las
alternativas terapéuticas convencionales, aportando
evidencia sobre la racionalidad económica y la pertinencia
clínica de los EsI en distintos escenarios (20).
- Entrevistas semiestructuradas
Sobre una población de 61 usuarios/as que recibieron
atención mediante itinerancias, se realizaron entrevistas
semiestructuradas a 11 de ellos/as y/o a sus tutores/as,
residentes en distintos municipios de la provincia de
Buenos Aires. Los contactos se iniciaron ex post (cirugías
de paratiroides, madres de niños en su primer año post
cierre del ductus y seguimiento post plasmaféresis) en
junio del 2024, a fin de confirmar datos de contactos,
adquirir consentimiento y definir modalidad de la
entrevista (presencial o telefónica). El trabajo de campo fue
realizado entre los meses de febrero y mayo de 2025.
La selección de los casos se realizó mediante un criterio de
inclusión progresiva, con el objetivo de incorporar una
diversidad de experiencias y perspectivas vinculadas a la
implementación de la estrategia de EsI. Inicialmente, se
procuró contactar a la totalidad de las personas identificadas
como posibles participantes; sin embargo, una proporción
significativa no contaba con datos de contacto actualizados
o no respondió a las comunicaciones efectuadas, lo que
limitó el número final de entrevistas realizadas. .Esta
situación fue considerada una limitación metodológica del
estudio, atribuible a la existencia de registros incompletos o
inexactos en los distintos establecimientos de salud, al
tiempo transcurrido entre la implementación de la estrategia
y el trabajo de campo (abordaje ex post), así como a la
posible desconfianza de algunas personas frente al contacto
de un organismo estatal para solicitar información vinculada
con su atención o su estado de salud.
Las entrevistas fueron realizadas de manera telefónica y se
estructuraron a partir de una guía temática organizada en
distintos ejes de indagación. En primer lugar, se relevaron
aspectos sociodemográficos básicos, tales como edad,
género, municipio de residencia, hospital en el que se
recibatención, situación laboral y cobertura de salud. En
segundo lugar, se indagó acerca de la experiencia previa a
la atención brindada por los EsI, incluyendo la aparición de
signos y síntomas, el recorrido asistencial previo, los
estudios realizados y las consultas efectuadas hasta la
obtención del diagnóstico.
Asimismo, se exploraron aspectos vinculados a la
experiencia de atención con los equipos itinerantes, tales
como la información recibida sobre el procedimiento
médico, el nivel de conformidad con la atención brindada y
el conocimiento previo sobre la estrategia EsI. También se
abordaron las experiencias posteriores a la intervención,
incluyendo la información recibida sobre cuidados
posteriores y la percepción general del estado de salud
luego de la atención.
Finalmente, se indagaron aspectos vinculados al acceso y
la oportunidad de la atención, considerando las demoras en
el proceso asistencial, los aspectos positivos y negativos de
la experiencia y la percepción sobre la calidad, la calidez y la
satisfacción con la atención recibida.
El consentimiento a la entrevista telefónica requería el
contacto previo a fin de confirmar datos con un
instrumento aprobado, tanto en su texto de aceptación y
consentimiento como el procesamiento y la
confidencialidad de toda información proporcionada por
los/as participantes.
-Encuestas autoadministradas a trabajadores/as
de salud
Con el objetivo de relevar percepciones de los/as
trabajadores/as participantes de los EsI, se realizó ex post a
las actividades detalladas durante el periodo 2021-2023,
una encuesta digital autoadministrada dirigida a
profesionales que formaron parte de distintas
intervenciones desarrolladas en el marco de la estrategia.
La encuesta fue distribuida mediante un muestreo de
conveniencia. Los/as coordinadores/as de los equipos
contactaron inicialmente a los/as trabajadores/as que
habían participado en las intervenciones. El cuestionario
estuvo estructurado en tres bloques temáticos principales.
El primero orientado a relevar información
sociodemográfica y ocupacional sica de los/as
participantes, incluyendo edad, lugar de desempeño
laboral, rol desempeñado y tipo de intervención en la que
participaron. Los bloques restantes indagaron
percepciones vinculadas a la experiencia laboral en el
marco de la estrategia EsI, abordando aspectos tales como
el grado de satisfacción con las funciones desempeñadas,
la valoración del apoyo institucional recibido, el clima
organizacional, las condiciones laborales, la comunicación
dentro de los equipos y la relacn con otros integrantes del
dispositivo.
RESULTADOS
El análisis de los datos correspondientes a la
implementación de la estrategia de EsI en la provincia de
Buenos Aires durante el período 2021–2023 muestra
resultados en distintas dimensiones: operativa, territorial,
clínica, económica y subjetiva.
- Resultados operativos
Durante el período analizado, la conformación original de
los equipos de trabajo se mantuvo estable (todos los /as
integrantes originales de inicio de la estrategia atravesaron
juntos el periodo completo del estudio). La demanda
directa, definida como la solicitud de asistencia de equipos
itinerantes hacia establecimientos públicos de salud de
localidades alejadas a los centros de complejidad, fue
satisfecha en su totalidad en los grupos A (cirugía neonatal
del ductus arterioso persistente) y B (aféresis terapéutica),
sin registrarse cancelaciones ni demanda insatisfecha y con
días de espera (2,5 a 8) dentro de los tiempos aceptables.
En el grupo C (cirugía de cabeza y cuello y salud renal), la
intervención de los EsI se articuló con las estrategias
quirúrgicas no itinerantes existentes, permitiendo ampliar
el acceso a usuarios/as que requerían este tipo de
intervenciones en un 24,8%, ya que el procedimiento
iniciado por los EsI fue replicado dentro de los servicios de
atención con agendas quirúrgicas especiales con el 75,2%
restante.
- Cobertura territorial
La estrategia permitió acercar prestaciones altamente
especializadas a territorios donde dichas prácticas no se
encuentran habitualmente disponibles, como la región I, II
y IV3 en las cuales estas prácticas y procedimientos
especializados no cuentan con oferta técnico-profesional,
contribuyendo así a disminuir las desigualdades regionales
en el acceso a la atención. En términos territoriales, la
implementación de los EsI evidenc, a partir del análisis, su
capacidad para ampliar el alcance geográfico ya que los de
regiones sanitarias como la I, II, IV y VIII favorecieron el
acceso a prácticas de mediana y alta complejidad dentro
del sistema público de salud de la provincia de Buenos
Aires.
La georreferenciación de los casos analizados muestra que
la estrategia involucró residentes en 11 municipios de la
provincia de los cuales 13 usuarios/as fueron de 4 regiones
sanitarias para el grupo A, 17 de 7 regiones para el grupo B
y 31 de 3 regiones para el Grupo C; dando cuenta de una
distribución geográfica diversa y representativa del alcance
territorial de las intervenciones. Asimismo, las prácticas se
realizaron en siete establecimientos públicos de salud, que
funcionaron como “hospitales sede para la recepción de
los equipos itinerantes y la resolución de los
procedimientos.
En el análisis por grupos, se observó una cobertura
diferenciada.
El grupo A alcanzó al 30% de las regiones sanitarias
provinciales (4/12), mientras que el grupo B extendió su
alcance al 58% de las regiones (7/12), constituyéndose
como el dispositivo con mayor expansión territorial.
En el grupo C, la cobertura inicial fue más limitada,
concentrándose en las regiones VII4 y XII5. No obstante, la
inclusión de usuarios/as en agendas quirúrgicas no
itinerantes permitió ampliar posteriormente la cobertura
hasta alcanzar el 41% de las regiones sanitarias (5/12).
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la accesibilidad
territorial aparece como una dimensión central de
valoración de la estrategia. En particular, los testimonios de
directores/as de hospitales, integrantes de los servicios e
integrantes encuestados, aprecian la importancia de evitar
traslados prolongados hacia centros de referencia alejados
del lugar de residencia. La posibilidad de resolver las
prácticas en establecimientos s cercanos al territorio de
los/as usuarios/as, no solo reduce costos logísticos, tiempos
de desplazamiento y dispersión familiar, sino que también
fortalece la percepción de accesibilidad efectiva al sistema
de salud.
En este sentido, los resultados sugieren que la estrategia
de los EsI contribuye a territorializar la atención sanitaria,
desplazando parcialmente el modelo tradicional
concentrado en hospitales de alta complejidad y
favoreciendo una lógica de red que combina centralización
del conocimiento especializado con descentralización
operativa de las prácticas.
Tiempos de espera y oportunidad de atención
Uno de los impactos más significativos de la estrategia de
EsI se vincula con la reducción de los tiempos de espera
para la realización de prácticas de alta complejidad. Los
datos relevados muestran que el intervalo promedio entre
la solicitud de la intervención y su realización efectiva osciló
entre 2,5 y 8,5 días, dependiendo del tipo de patología y del
nivel de complejidad del procedimiento.
Estos valores resultan considerablemente inferiores a los
tiempos de espera habitualmente registrados en las
estrategias convencionales (12 meses en la estadística del
Programa de Salud Renal para las paratiroidectomías) y no
cuantificado en la aféresis terapéutica (por falta de
equipamientos) en los cuales la resolución de estas
prácticas suele verse condicionada por la disponibilidad de
especialistas, la concentración de servicios en centros de
referencia y las dificultades logísticas asociadas al traslado
de usuarios/as.
Los tiempos de espera que se observan en el alisis de los
grupos observados, adquiere especial relevancia en
patologías que requieren resolución oportuna para evitar
complicaciones clínicas o el agravamiento de la
enfermedad. En este sentido, la estrategia no solo mejora
la eficiencia del sistema sanitario, sino que también
contribuye a reducir riesgos asociados a la demora en la
atención.
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la anticipación
de las intervenciones fue uno de los aspectos más
valorados de la experiencia. Los testimonios recogidos
reflejan que la posibilidad de acceder rápidamente al
procedimiento generó una percepción positiva sobre la
capacidad resolutiva del sistema de salud y fortalecla
confianza en las instituciones sanitarias, como lo expresó
una usuaria: “Mi beba naccon 600 gramos y no hubiese
podido ir a otro hospital si ustedes no vienen hasta a
(P1).
Asimismo, en contextos donde la demora en la atención ha
sido históricamente naturalizada como parte del
funcionamiento del sistema, la implementación de
dispositivos que reducen significativamente los tiempos de
espera puede interpretarse como un mecanismo de
corrección de inequidades estructurales, particularmente
en poblaciones residentes en territorios periféricos o con
menor disponibilidad de recursos sanitarios especializados.
Barreras y facilitadores
El análisis de barreras y facilitadores permitidentificar los
principales factores que condicionan el acceso a las
intervenciones realizadas por los EsI, así como los
elementos organizacionales que favorecen su
implementación.
Entre las principales barreras identificadas se destacan
aquellas vinculadas a la dimensión geográfica y a la
disponibilidad de fuerza laboral altamente especializada.
En particular, la concentración de profesionales con
formación específica en determinados centros de
referencia, constituye una limitación estructural del
sistema sanitario que históricamente ha dificultado el
acceso de usuarios/as residentes en territorios alejados de
dichos centros.
Asimismo, la necesidad de contar con equipamiento
específico y con infraestructura hospitalaria adecuada para
la realización de ciertas prácticas también puede constituir
un obstáculo para la expansión territorial de estas
intervenciones.
Frente a estas limitaciones, la estrategia de los EsI se
configura como un mecanismo organizacional orientado a
reducir barreras estructurales de acceso, mediante el
desplazamiento de equipos profesionales especializados/as
hacia los establecimientos de salud que funcionan como
sede de las intervenciones.
Entre los principales facilitadores se identifican la
coordinación centralizada de la estrategia, la disponibilidad
operativa de los equipos profesionales y la articulación
logística entre distintas áreas del sistema sanitario. En
particular, se destaca el rol desempeñado por el Sistema
Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y la Dirección
Provincial de Hospitales (coordinación general del
programa), responsables de la organización de los
traslados, la planificación operativa y el seguimiento de las
intervenciones.
Asimismo, la participación activa de los referentes de
programas sanitarios específicos -como Salud Renal,
Cardiopatías Congénitas y el Instituto de Hemoterapia-
aparece como un factor clave para la implementación
efectiva de la estrategia, al facilitar la identificación de
casos, la coordinación interinstitucional y la disponibilidad
de recursos técnicos.
En conjunto, el alisis sugiere que el funcionamiento de
los EsI depende en gran medida de la capacidad de
articulación interinstitucional, la planificación logística y el
compromiso de los equipos profesionales, configurándose
como una estrategia que combina innovación
organizacional con cooperación entre distintos niveles del
sistema sanitario.
Experiencia de usuarios/as y familiares
Las respuestas brindadas por usuarios/as beneficiarios de
la estrategia de EsI permiten identificar percepciones clave
respecto al impacto subjetivo y relacional de las
intervenciones. El análisis se orienta a comprender cómo
los sentidos otorgados a la atención se vinculan con las
condiciones clínicas, las trayectorias institucionales y las
experiencias de cuidado. En este sentido, se recuperan ejes
vinculados a la calidad relacional del cuidado, la
resolutividad sanitaria percibida, la accesibilidad territorial
y el valor simbólico del trato humano, todos aspectos
centrales para interpretar la eficacia social de dispositivos
sanitarios extraordinarios como los EsI.
1. Resolutividad percibida y eficacia terapéutica: un
patrón dominante en las respuestas refieren a la eficacia
sanitaria entendida desde unagica experiencial. Frases
como 100% efectivo y recomendable, te cambia el estilo
de vida y calidad de vida(P2) o estuvo bien manejado el
tratamiento(P3), muestran este punto de alisis.
Esto sugiere que cuando el procedimiento tiene una
respuesta clínica visible o tangible en corto tiempo, la
percepción de efectividad se refuerza. Podría decirse que
se construye una confianza tecnomédica situada,
legitimada por la experiencia directa del cuerpo y no solo
por la autoridad médica.
2. Trato humano, contención emocional y
personalización del cuidado: este eje aparece
transversalmente en los tres grupos diagnósticos, aunque
con mayor énfasis en familias de usuarios de la estrategia
(Grupo A) y en usuarios/as directos (Grupo C). Citas como
“me contuvieron, escucharon y cuidaron a mi hija(P4) o
fueron muy humanos en la atención(P5), revelan el valor
subjetivo del cuidado más allá de lo técnico.
Desde la teoría del cuidado centrado en la persona, estas
respuestas indican una valorización, aquello que se
denomina cuidado como práctica relacional” (14) donde
escuchar, contener y acompañar forman parte constitutiva
de la intervención. En contextos de alta vulnerabilidad,
como el que enfrentan usuarios/as crónicos/as o con
condiciones infantiles complejas, esta dimensión se vuelve
incluso más relevante que la dimensión técnica.
3. Agilidad y oportunidad de la intervención: la
percepción de demora opera como un marcador clave del
acceso al sistema de salud. Cuando el tiempo entre la
manifestación de la necesidad y la intervención efectiva se
acorta, los/as usuarios/as y sus tutores/as experimentan
que el sistema responde -y responde para ellos/as-. Las
respuestas analizadas muestran que, en general, la espera
fue mínima o directamente inexistente, lo que refuerza el
carácter resolutivo y ágil de los EsI.
Esta rapidez adquiere una relevancia aún mayor en
usuarios/as del Grupo C (patologías crónicas y de alta
complejidad), cuyas trayectorias suelen estar atravesadas
por la postergación, la burocratización y, muchas veces, la
desconfianza institucional. En estos casos, una intervención
oportuna no solo mejora el pronóstico clínico, sino que tiene
un profundo impacto simbólico: reactiva la esperanza y
reconstruye vínculos de confianza con el sistema de salud.
Desde esta perspectiva, el tiempo emerge como una
categoría moral: cuanto s veloz la atención, s valiosa
se percibe. En los grupos A y B, se recogen expresiones
como adelantaron la fecha de cirugía (P6) o fue todo
muy rápido(P7), que refuerzan la hipótesis del proyecto
respecto a la capacidad de respuesta como una dimensión
central de la estrategia EsI.
Esta valoración de la celeridad se inscribe en unagica
de justicia sanitaria temporal, en la que la espera
prolongada opera como un factor de desigualdad. La
acción de los EsI, al reducir significativamente los
tiempos, es vivida como un corrector de inequidades
estructurales, particularmente en contextos donde la
demora ha sido históricamente naturalizada.
4. Accesibilidad territorial. Evitar traslados
innecesarios: especialmente en usuarios/as del interior
bonaerense o de zonas periurbanas, se valora no tener
que desplazarse: “no tienen que trasladar a los
pacientes, eso es muy bueno (P8). Aquí, la dimensión
espacial del acceso se resignifica: no se trata solo de
tener una práctica disponible, sino de que esa práctica
llegue al territorio.
Esta respuesta conecta con la noción de derecho a la
salud en contexto, donde el cuidado se territorializa. Se
supera así el modelo centrado en grandes hospitales y se
legitima una nueva arquitectura de redes de atención,
que pone en valor lo vil, lo situado y lo adaptable.
En síntesis, los aspectos positivos destacados por los/as
usuarios/as no sólo dan cuenta de la calidad técnica de los
EsI, sino que iluminan dimensiones s amplias del
cuidado: vínculo, tiempo, territorio y subjetividad. Los EsI
se configuran como un dispositivo que reduce
desigualdades no solo por su capacidad técnica, sino por su
forma de encarnar la política pública del derecho a la salud.
El análisis conjunto de los puntos mencionados permite
afirmar que los EsI, en tanto política sanitaria de
intervención directa, no solo resuelven necesidades
técnicas o logísticas, sino que reconstruyen vínculos de
confianza con el sistema de salud. La reducción de
demoras, la calidad percibida de la atención y el trato
humanizado componen un circuito de reconocimiento
mutuo que fortalece la legitimidad del Estado como
garante de derechos.
La combinación de eficiencia y humanización observada
en las respuestas sugiere que los EsI operan no solo
como estrategia sanitaria, sino como dispositivo de
justicia territorial y emocional, en contextos
históricamente desiguales.
No obstante, algunos/as participantes señalaron
aspectos susceptibles de mejora, particularmente en
relación con la difusión de la estrategia en redes sociales
y el seguimiento posterior a la intervención. En este
sentido, se mencionó la necesidad de fortalecer
instancias de rehabilitación y acompañamiento,
especialmente en lo referido a la disponibilidad de
kinesiología.
Al respecto, uno/a de los/as participantes expresó: Que
hubiera más kinesiología después del tratamiento. Para
hacer kinesiología en el hospital había una espera
grande y me recuperé más en mi casa que en el hospital”
(P9).
Estas observaciones ponen de manifiesto la importancia
de considerar de manera integral las trayectorias de
atención de los/as usuarios/as, no sólo en el momento de
la intervención sino también en las instancias
posteriores de recuperación y rehabilitación. En este
sentido, los testimonios recogidos invitan a reflexionar
sobre los mecanismos de seguimiento y
acompañamiento posintervención, acomo sobre la
articulación con otros servicios de salud que permitan
sostener la continuidad del cuidado una vez finalizada la
práctica realizada por los EsI.
Percepción de los/as trabajadores/as de salud
Las encuestas realizadas a trabajadores/as participantes de
los EsI mostraron altos niveles de satisfacción con la
experiencia de participación en la estrategia.
A partir de las respuestas obtenidas, se elaboró una matriz
de datos (Tabla 1) con el objetivo de sintetizar y
sistematizar la perspectiva de los/as propios/as integrantes
de los equipos.
La remuneración es el aspecto s críticamente valorado,
con predominio de percepciones negativas que representa
el 70% (n = 6 “Malay n = 1 “Muy Mala). Con respecto a los
horarios, son mayormente bien valorados con el 80% de
respuestas entre “Buenay "Muy buena" (n = 8 y n = 1,
respectivamente). Un aspecto que se valora positivamente
de forma unánime es el referido al traslado del equipo y
organización del operativo hacia el efector sanitario en el
que se efectuó la intervención/tratamiento con un 100%
de las respuestas que lo califican entre “Bueno (n = 7) y
“Muy bueno (n = 4). Por su parte, también se valora de
manera muy positiva la disponibilidad de recursos
dividiéndose el 73% de la respuesta en “Buenay el 27% en
“Muy buena. El aspecto relacionado con el
acompañamiento y supervisión de la coordinación del
equipo ha sido casi exclusivamente valorado de manera
positiva. No obstante, se observa una ligera dispersión en
una valoración realizada por un/a encuestado/a que lo
calificó como “Malo. También se encuentra una alta
valoración en relación con el apoyo brindado por los
centros de salud donde se desempeñaron los equipos,
repartiéndose las respuestas en “Buena(n = 6) y “Muy
Buena (n = 5). Por último, la cooperación interna en el
equipo y el acompañamiento entre integrantes es el
aspecto más ampliamente reconocido como muy positivo.
Los resultados sugieren que la cooperación interna del
equipo, el acompañamiento institucional (coordinación y
establecimientos de salud receptores), y los aspectos
logísticos (traslado, horarios y recursos), son los aspectos
mejor valorados, mientras que la remuneración percibida
es el punto más crítico con una clara mayoría de
valoraciones negativas.
Más allá de las valoraciones particulares frente a los
distintos aspectos, ante la pregunta ¿Cómo calificaría su
experiencia al haber participado en un
procedimiento/intervención del EsI?(Tabla 2) orientada a
obtener una apreciación general sobre la experiencia, la
gran mayoría de los/as trabajadores brindaron respuestas
positivas. Puede decirse entonces que la participación en el
EsI fue vivida de forma positiva, aun cuando subsisten
algunos aspectos que ameritan revisión y mejora.
Salud Publica 2026 Sep; 5
MATERIALES Y MÉTODOS
- Grupos de estudio (EsI)
Se definieron tres grupos en función de su mayor
participación y distribución en la estrategia según la
frecuencia y el tipo de intervención realizada:
Grupo A: equipo técnico profesional de cirugía cardiovascular
neonatal (ductus arterioso persistente en prematuros).
Grupo B: equipo técnico profesional itinerante de aféresis
plasmática terapéutica.
Grupo C: equipo técnico profesional itinerante de cirugías
de cabeza y cuello, específicamente paratiroidectomía en
usuarios/as en hemodiálisis.
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
- Variables de análisis
A) Impacto. Dimensiones: barreras y facilitadores de
acceso, costos, percepción/satisfacción
B) Conformación (EsI): cantidad de integrantes por
cada procedimiento o intervención.
C) Demanda directa: cantidad de usuarios/as
asistidos/as por cada grupo de EsI.
D) Tiempo de espera: los tiempos entre la solicitud y la
práctica efectiva. Según medias de 2,5 a 8,5 días en
patologías de pronta resolución o de mediana
resolución, respectivamente.
E) Georeferencia: localización regional de hospitales
sedes.
F) Barreras/ Facilitadores de acceso: obstáculos
sanitarios de acceso a la prestación y las acciones o
gestiones que los disminuyen.
G) Estrategias alternativas: definidas como aquellas
prácticas o procedimientos a realizar en caso de no
contar con EsI.
H) Costos operativos: comparativos de estrategia con y
sin EsI.
I) Valor paciente: es la unidad del costo operativo
medido en pesos. Indicador: la suma de todas la
variables de costos (adicional/viáticos/insumos) sobre
cantidad de usuarios/as asistidos/as.
J) Caracterización: sexo; edad, edad gestacional, peso
al nacer, años en hemodiálisis, diagnóstico.
K) Satisfacción de usuarios/as internos y externos
(internos directos: integrantes de los EsI; indirectos:
directores/as de hospitales, jefes/as de servicio:
médicos(as tratantes del usuario/a asistido/a por los
EsI); usuarios/as externos/as (pacientes y/o familiares).
Dimensiones: mejora ex post; comunicación, trato
(para usuarios/as externos/as). Dimensiones:
adherencia al tipo de tarea, remuneración, clima de
trabajo, participación. Diseño observacional:
descriptivo, retrospectivo y transversal. Abordaje
combinado.
Ámbito territorial: establecimientos de salud de gestión
pública de siete regiones sanitarias de la provincia de
Buenos Aires.
El estudio se desarrolló en dos fases: a) periodo 2021-2023
en la que se evaluaron las conformación, características,
distribución, frecuencia y costos de la implementación,
funcionamiento y eficiencia de los EsI mediante fuentes
secundarias provistas por el área contable del programa
sanitario; y b) periodo 2024-2025 ex post a la intervención
o procedimiento realizado por los EsI en la que se aplicaron
técnicas cualitativas para describir la percepción de
usuarios/as y/o familiares de los/as usuarios/as asistidos/as
y la percepción/satisfacción de los propios equipos de
trabajo.
- Métodos
La recolección de información cuantitativa se orientó a la
estimación de costos mediante la construcción de la unidad
de análisis denominada “valor paciente. Esta unidad
integra los honorarios de cada integrante del equipo, los
costos operativos asociados, los viáticos calculados por
kilómetro de distancia y el tipo de traslado requerido. La
conformación del “valor paciente permitió realizar
comparaciones con estrategias terapéuticas alternativas en
los casos de no intervención de los EsI. Los valores fueron
suministrados por especialistas responsables de la atención
de los/as usuarios/as incluidos en los grupos de análisis.
La recolección de información cualitativa se llevó a cabo
mediante encuestas estructuradas, revisión documental y
entrevistas en profundidad. La combinación de estas
técnicas posibilitó la triangulación de datos, reduciendo
sesgos y fortaleciendo la validez de los hallazgos. Este
enfoque metodológico permitió identificar tanto patrones
generales como experiencias particulares, ofreciendo una
visión amplia y contextualizada sobre el desempeño de los
EsI en distintos territorios.
- Análisis de datos
Los datos cuantitativos, obtenidos de los registros
administrativos del sector contable de la coordinación del
programa, fueron sometidos a un proceso de análisis
estadístico descriptivo. Este incluyó la tabulación de
frecuencias absolutas y relativas, el cálculo de porcentajes
y la exploración de la distribución de variables. El empleo
de estas técnicas permitió sistematizar la información y
establecer una base para la comparación y correlación con
los costos de las estrategias terapéuticas alternativas, así
como definir la caracterización de los grupos de estudio.
La información cualitativa proveniente de las entrevistas,
encuestas y revisión documental fue analizada bajo un
enfoque interpretativo orientado a identificar las dimensiones
centrales de la experiencia de usuarios y usuarias. El análisis se
focalizó en aspectos vinculados al acceso a la atención, la
percepción de la calidad del cuidado (18-19) y la valoración
general de la estrategia de los EsI. Este procedimiento
permitió integrar perspectivas diversas y situadas, aportando
una comprensión más amplia y contextualizada del
desempeño de los equipos en distintos territorios.
- Análisis de costos
Con el propósito de evaluar la eficiencia económica de la
estrategia, se estimaron los costos operativos asociados a
la implementación de EsI.
Para cada uno de los grupos categorizados (A, B y C), se
construyó la unidad de análisis denominada “valor
paciente, integrando las variables: viáticos/valor (aéreos,
terrestres, kilometraje), insumos/valor (tipo, características,
disponibilidad), honorarios del personal (calculados según
el nomenclador de IOMA y otros gastos operativos
vinculados a la realización de las intervenciones
(incluyendo traslado de equipamiento).
Este análisis de costos incluyó la comparación entre el
traslado de personal calificado -con su coste adicional
detallado- frente a las alternativas de traslado y
movilización del usuario/a (y familia) hacia centros
especializados o el uso de tratamientos farmacológicos
sustitutivos. En particular, se contrastaron:
Grupo A (ductus del prematuro): traslado de personal
especializado versus traslado del usuario/a
Grupo B (aféresis plasmática terapéutica): intervención
itinerante versus traslado y/o tratamiento alternativo.
Grupo C (paratiroidectomía): cirugía itinerante versus
tratamiento farmacológico sustitutivo.
Este abordaje permitió establecer comparaciones
costo-eficiencia entre la estrategia itinerante y las
alternativas terapéuticas convencionales, aportando
evidencia sobre la racionalidad económica y la pertinencia
clínica de los EsI en distintos escenarios (20).
- Entrevistas semiestructuradas
Sobre una población de 61 usuarios/as que recibieron
atención mediante itinerancias, se realizaron entrevistas
semiestructuradas a 11 de ellos/as y/o a sus tutores/as,
residentes en distintos municipios de la provincia de
Buenos Aires. Los contactos se iniciaron ex post (cirugías
de paratiroides, madres de niños en su primer año post
cierre del ductus y seguimiento post plasmaféresis) en
junio del 2024, a fin de confirmar datos de contactos,
adquirir consentimiento y definir modalidad de la
entrevista (presencial o telefónica). El trabajo de campo fue
realizado entre los meses de febrero y mayo de 2025.
La selección de los casos se realizó mediante un criterio de
inclusión progresiva, con el objetivo de incorporar una
diversidad de experiencias y perspectivas vinculadas a la
implementación de la estrategia de EsI. Inicialmente, se
procuró contactar a la totalidad de las personas identificadas
como posibles participantes; sin embargo, una proporción
significativa no contaba con datos de contacto actualizados
o no respondió a las comunicaciones efectuadas, lo que
limitó el número final de entrevistas realizadas. .Esta
situación fue considerada una limitación metodológica del
estudio, atribuible a la existencia de registros incompletos o
inexactos en los distintos establecimientos de salud, al
tiempo transcurrido entre la implementación de la estrategia
y el trabajo de campo (abordaje ex post), así como a la
posible desconfianza de algunas personas frente al contacto
de un organismo estatal para solicitar información vinculada
con su atención o su estado de salud.
Las entrevistas fueron realizadas de manera telefónica y se
estructuraron a partir de una guía temática organizada en
distintos ejes de indagación. En primer lugar, se relevaron
aspectos sociodemográficos básicos, tales como edad,
género, municipio de residencia, hospital en el que se
recibió atención, situación laboral y cobertura de salud. En
segundo lugar, se indagó acerca de la experiencia previa a
la atención brindada por los EsI, incluyendo la aparición de
signos y síntomas, el recorrido asistencial previo, los
estudios realizados y las consultas efectuadas hasta la
obtención del diagnóstico.
Asimismo, se exploraron aspectos vinculados a la
experiencia de atención con los equipos itinerantes, tales
como la información recibida sobre el procedimiento
médico, el nivel de conformidad con la atención brindada y
el conocimiento previo sobre la estrategia EsI. También se
abordaron las experiencias posteriores a la intervención,
incluyendo la información recibida sobre cuidados
posteriores y la percepción general del estado de salud
luego de la atención.
Finalmente, se indagaron aspectos vinculados al acceso y
la oportunidad de la atención, considerando las demoras en
el proceso asistencial, los aspectos positivos y negativos de
la experiencia y la percepción sobre la calidad, la calidez y la
satisfacción con la atención recibida.
El consentimiento a la entrevista telefónica requería el
contacto previo a fin de confirmar datos con un
instrumento aprobado, tanto en su texto de aceptación y
consentimiento como el procesamiento y la
confidencialidad de toda información proporcionada por
los/as participantes.
-Encuestas autoadministradas a trabajadores/as
de salud
Con el objetivo de relevar percepciones de los/as
trabajadores/as participantes de los EsI, se realizó ex post a
las actividades detalladas durante el periodo 2021-2023,
una encuesta digital autoadministrada dirigida a
profesionales que formaron parte de distintas
intervenciones desarrolladas en el marco de la estrategia.
La encuesta fue distribuida mediante un muestreo de
conveniencia. Los/as coordinadores/as de los equipos
contactaron inicialmente a los/as trabajadores/as que
habían participado en las intervenciones. El cuestionario
estuvo estructurado en tres bloques temáticos principales.
El primero orientado a relevar información
sociodemográfica y ocupacional básica de los/as
participantes, incluyendo edad, lugar de desempeño
laboral, rol desempeñado y tipo de intervención en la que
participaron. Los bloques restantes indagaron
percepciones vinculadas a la experiencia laboral en el
marco de la estrategia EsI, abordando aspectos tales como
el grado de satisfacción con las funciones desempeñadas,
la valoración del apoyo institucional recibido, el clima
organizacional, las condiciones laborales, la comunicación
dentro de los equipos y la relación con otros integrantes del
dispositivo.
RESULTADOS
El análisis de los datos correspondientes a la
implementación de la estrategia de EsI en la provincia de
Buenos Aires durante el período 2021–2023 muestra
resultados en distintas dimensiones: operativa, territorial,
clínica, económica y subjetiva.
- Resultados operativos
Durante el período analizado, la conformación original de
los equipos de trabajo se mantuvo estable (todos los /as
integrantes originales de inicio de la estrategia atravesaron
juntos el periodo completo del estudio). La demanda
directa, definida como la solicitud de asistencia de equipos
itinerantes hacia establecimientos públicos de salud de
localidades alejadas a los centros de complejidad, fue
satisfecha en su totalidad en los grupos A (cirugía neonatal
del ductus arterioso persistente) y B (aféresis terapéutica),
sin registrarse cancelaciones ni demanda insatisfecha y con
días de espera (2,5 a 8) dentro de los tiempos aceptables.
En el grupo C (cirugía de cabeza y cuello y salud renal), la
intervención de los EsI se articuló con las estrategias
quirúrgicas no itinerantes existentes, permitiendo ampliar
el acceso a usuarios/as que requerían este tipo de
intervenciones en un 24,8%, ya que el procedimiento
iniciado por los EsI fue replicado dentro de los servicios de
atención con agendas quirúrgicas especiales con el 75,2%
restante.
- Cobertura territorial
La estrategia permitió acercar prestaciones altamente
especializadas a territorios donde dichas prácticas no se
encuentran habitualmente disponibles, como la región I, II
y IV3 en las cuales estas prácticas y procedimientos
especializados no cuentan con oferta técnico-profesional,
contribuyendo así a disminuir las desigualdades regionales
en el acceso a la atención. En términos territoriales, la
implementación de los EsI evidenc, a partir del análisis, su
capacidad para ampliar el alcance geográfico ya que los de
regiones sanitarias como la I, II, IV y VIII favorecieron el
acceso a prácticas de mediana y alta complejidad dentro
del sistema público de salud de la provincia de Buenos
Aires.
La georreferenciación de los casos analizados muestra que
la estrategia involucró residentes en 11 municipios de la
provincia de los cuales 13 usuarios/as fueron de 4 regiones
sanitarias para el grupo A, 17 de 7 regiones para el grupo B
y 31 de 3 regiones para el Grupo C; dando cuenta de una
distribución geográfica diversa y representativa del alcance
territorial de las intervenciones. Asimismo, las prácticas se
realizaron en siete establecimientos públicos de salud, que
funcionaron como “hospitales sede para la recepción de
los equipos itinerantes y la resolución de los
procedimientos.
En el análisis por grupos, se observó una cobertura
diferenciada.
El grupo A alcanzó al 30% de las regiones sanitarias
provinciales (4/12), mientras que el grupo B extendió su
alcance al 58% de las regiones (7/12), constituyéndose
como el dispositivo con mayor expansión territorial.
En el grupo C, la cobertura inicial fue más limitada,
concentrándose en las regiones VII4 y XII5. No obstante, la
inclusión de usuarios/as en agendas quirúrgicas no
itinerantes permitió ampliar posteriormente la cobertura
hasta alcanzar el 41% de las regiones sanitarias (5/12).
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la accesibilidad
territorial aparece como una dimensión central de
valoración de la estrategia. En particular, los testimonios de
directores/as de hospitales, integrantes de los servicios e
integrantes encuestados, aprecian la importancia de evitar
traslados prolongados hacia centros de referencia alejados
del lugar de residencia. La posibilidad de resolver las
prácticas en establecimientos s cercanos al territorio de
los/as usuarios/as, no solo reduce costos logísticos, tiempos
de desplazamiento y dispersión familiar, sino que también
fortalece la percepción de accesibilidad efectiva al sistema
de salud.
En este sentido, los resultados sugieren que la estrategia
de los EsI contribuye a territorializar la atención sanitaria,
desplazando parcialmente el modelo tradicional
concentrado en hospitales de alta complejidad y
favoreciendo una lógica de red que combina centralización
del conocimiento especializado con descentralización
operativa de las prácticas.
Tiempos de espera y oportunidad de atención
Uno de los impactos más significativos de la estrategia de
EsI se vincula con la reducción de los tiempos de espera
para la realización de prácticas de alta complejidad. Los
datos relevados muestran que el intervalo promedio entre
la solicitud de la intervención y su realización efectiva osciló
entre 2,5 y 8,5 días, dependiendo del tipo de patología y del
nivel de complejidad del procedimiento.
Estos valores resultan considerablemente inferiores a los
tiempos de espera habitualmente registrados en las
estrategias convencionales (12 meses en la estadística del
Programa de Salud Renal para las paratiroidectomías) y no
cuantificado en la aféresis terapéutica (por falta de
equipamientos) en los cuales la resolución de estas
prácticas suele verse condicionada por la disponibilidad de
especialistas, la concentración de servicios en centros de
referencia y las dificultades logísticas asociadas al traslado
de usuarios/as.
Los tiempos de espera que se observan en el alisis de los
grupos observados, adquiere especial relevancia en
patologías que requieren resolución oportuna para evitar
complicaciones clínicas o el agravamiento de la
enfermedad. En este sentido, la estrategia no solo mejora
la eficiencia del sistema sanitario, sino que también
contribuye a reducir riesgos asociados a la demora en la
atención.
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la anticipación
de las intervenciones fue uno de los aspectos más
valorados de la experiencia. Los testimonios recogidos
reflejan que la posibilidad de acceder rápidamente al
procedimiento generó una percepción positiva sobre la
capacidad resolutiva del sistema de salud y fortalecla
confianza en las instituciones sanitarias, como lo expresó
una usuaria: “Mi beba naccon 600 gramos y no hubiese
podido ir a otro hospital si ustedes no vienen hasta a
(P1).
Asimismo, en contextos donde la demora en la atención ha
sido históricamente naturalizada como parte del
funcionamiento del sistema, la implementación de
dispositivos que reducen significativamente los tiempos de
espera puede interpretarse como un mecanismo de
corrección de inequidades estructurales, particularmente
en poblaciones residentes en territorios periféricos o con
menor disponibilidad de recursos sanitarios especializados.
Barreras y facilitadores
El análisis de barreras y facilitadores permitidentificar los
principales factores que condicionan el acceso a las
intervenciones realizadas por los EsI, así como los
elementos organizacionales que favorecen su
implementación.
Entre las principales barreras identificadas se destacan
aquellas vinculadas a la dimensión geográfica y a la
disponibilidad de fuerza laboral altamente especializada.
En particular, la concentración de profesionales con
formación específica en determinados centros de
referencia, constituye una limitación estructural del
sistema sanitario que históricamente ha dificultado el
acceso de usuarios/as residentes en territorios alejados de
dichos centros.
Asimismo, la necesidad de contar con equipamiento
específico y con infraestructura hospitalaria adecuada para
la realización de ciertas prácticas también puede constituir
un obstáculo para la expansión territorial de estas
intervenciones.
Frente a estas limitaciones, la estrategia de los EsI se
configura como un mecanismo organizacional orientado a
reducir barreras estructurales de acceso, mediante el
desplazamiento de equipos profesionales especializados/as
hacia los establecimientos de salud que funcionan como
sede de las intervenciones.
Entre los principales facilitadores se identifican la
coordinación centralizada de la estrategia, la disponibilidad
operativa de los equipos profesionales y la articulación
logística entre distintas áreas del sistema sanitario. En
particular, se destaca el rol desempeñado por el Sistema
Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y la Dirección
Provincial de Hospitales (coordinación general del
programa), responsables de la organización de los
traslados, la planificación operativa y el seguimiento de las
intervenciones.
Asimismo, la participación activa de los referentes de
programas sanitarios específicos -como Salud Renal,
Cardiopatías Congénitas y el Instituto de Hemoterapia-
aparece como un factor clave para la implementación
efectiva de la estrategia, al facilitar la identificación de
casos, la coordinación interinstitucional y la disponibilidad
de recursos técnicos.
En conjunto, el alisis sugiere que el funcionamiento de
los EsI depende en gran medida de la capacidad de
articulación interinstitucional, la planificación logística y el
compromiso de los equipos profesionales, configurándose
como una estrategia que combina innovación
organizacional con cooperación entre distintos niveles del
sistema sanitario.
Experiencia de usuarios/as y familiares
Las respuestas brindadas por usuarios/as beneficiarios de
la estrategia de EsI permiten identificar percepciones clave
respecto al impacto subjetivo y relacional de las
intervenciones. El análisis se orienta a comprender cómo
los sentidos otorgados a la atención se vinculan con las
condiciones clínicas, las trayectorias institucionales y las
experiencias de cuidado. En este sentido, se recuperan ejes
vinculados a la calidad relacional del cuidado, la
resolutividad sanitaria percibida, la accesibilidad territorial
y el valor simbólico del trato humano, todos aspectos
centrales para interpretar la eficacia social de dispositivos
sanitarios extraordinarios como los EsI.
1. Resolutividad percibida y eficacia terapéutica: un
patrón dominante en las respuestas refieren a la eficacia
sanitaria entendida desde unagica experiencial. Frases
como 100% efectivo y recomendable, te cambia el estilo
de vida y calidad de vida(P2) o estuvo bien manejado el
tratamiento(P3), muestran este punto de alisis.
Esto sugiere que cuando el procedimiento tiene una
respuesta clínica visible o tangible en corto tiempo, la
percepción de efectividad se refuerza. Podría decirse que
se construye una confianza tecnomédica situada,
legitimada por la experiencia directa del cuerpo y no solo
por la autoridad médica.
2. Trato humano, contención emocional y
personalización del cuidado: este eje aparece
transversalmente en los tres grupos diagnósticos, aunque
con mayor énfasis en familias de usuarios de la estrategia
(Grupo A) y en usuarios/as directos (Grupo C). Citas como
“me contuvieron, escucharon y cuidaron a mi hija(P4) o
fueron muy humanos en la atención(P5), revelan el valor
subjetivo del cuidado más allá de lo técnico.
Desde la teoría del cuidado centrado en la persona, estas
respuestas indican una valorización, aquello que se
denomina cuidado como práctica relacional” (14) donde
escuchar, contener y acompañar forman parte constitutiva
de la intervención. En contextos de alta vulnerabilidad,
como el que enfrentan usuarios/as crónicos/as o con
condiciones infantiles complejas, esta dimensión se vuelve
incluso más relevante que la dimensión técnica.
3. Agilidad y oportunidad de la intervención: la
percepción de demora opera como un marcador clave del
acceso al sistema de salud. Cuando el tiempo entre la
manifestación de la necesidad y la intervención efectiva se
acorta, los/as usuarios/as y sus tutores/as experimentan
que el sistema responde -y responde para ellos/as-. Las
respuestas analizadas muestran que, en general, la espera
fue mínima o directamente inexistente, lo que refuerza el
carácter resolutivo y ágil de los EsI.
Esta rapidez adquiere una relevancia aún mayor en
usuarios/as del Grupo C (patologías crónicas y de alta
complejidad), cuyas trayectorias suelen estar atravesadas
por la postergación, la burocratización y, muchas veces, la
desconfianza institucional. En estos casos, una intervención
oportuna no solo mejora el pronóstico clínico, sino que tiene
un profundo impacto simbólico: reactiva la esperanza y
reconstruye vínculos de confianza con el sistema de salud.
Desde esta perspectiva, el tiempo emerge como una
categoría moral: cuanto s veloz la atención, s valiosa
se percibe. En los grupos A y B, se recogen expresiones
como adelantaron la fecha de cirugía (P6) o fue todo
muy rápido(P7), que refuerzan la hipótesis del proyecto
respecto a la capacidad de respuesta como una dimensión
central de la estrategia EsI.
Esta valoración de la celeridad se inscribe en unagica
de justicia sanitaria temporal, en la que la espera
prolongada opera como un factor de desigualdad. La
acción de los EsI, al reducir significativamente los
tiempos, es vivida como un corrector de inequidades
estructurales, particularmente en contextos donde la
demora ha sido históricamente naturalizada.
4. Accesibilidad territorial. Evitar traslados
innecesarios: especialmente en usuarios/as del interior
bonaerense o de zonas periurbanas, se valora no tener
que desplazarse: “no tienen que trasladar a los
pacientes, eso es muy bueno (P8). Aquí, la dimensión
espacial del acceso se resignifica: no se trata solo de
tener una práctica disponible, sino de que esa práctica
llegue al territorio.
Esta respuesta conecta con la noción de derecho a la
salud en contexto, donde el cuidado se territorializa. Se
supera así el modelo centrado en grandes hospitales y se
legitima una nueva arquitectura de redes de atención,
que pone en valor lo vil, lo situado y lo adaptable.
En síntesis, los aspectos positivos destacados por los/as
usuarios/as no sólo dan cuenta de la calidad técnica de los
EsI, sino que iluminan dimensiones s amplias del
cuidado: vínculo, tiempo, territorio y subjetividad. Los EsI
se configuran como un dispositivo que reduce
desigualdades no solo por su capacidad técnica, sino por su
forma de encarnar la política pública del derecho a la salud.
El análisis conjunto de los puntos mencionados permite
afirmar que los EsI, en tanto política sanitaria de
intervención directa, no solo resuelven necesidades
técnicas o logísticas, sino que reconstruyen vínculos de
confianza con el sistema de salud. La reducción de
demoras, la calidad percibida de la atención y el trato
humanizado componen un circuito de reconocimiento
mutuo que fortalece la legitimidad del Estado como
garante de derechos.
La combinación de eficiencia y humanización observada
en las respuestas sugiere que los EsI operan no solo
como estrategia sanitaria, sino como dispositivo de
justicia territorial y emocional, en contextos
históricamente desiguales.
No obstante, algunos/as participantes señalaron
aspectos susceptibles de mejora, particularmente en
relación con la difusión de la estrategia en redes sociales
y el seguimiento posterior a la intervención. En este
sentido, se mencionó la necesidad de fortalecer
instancias de rehabilitación y acompañamiento,
especialmente en lo referido a la disponibilidad de
kinesiología.
Al respecto, uno/a de los/as participantes expresó: Que
hubiera más kinesiología después del tratamiento. Para
hacer kinesiología en el hospital había una espera
grande y me recuperé más en mi casa que en el hospital”
(P9).
Estas observaciones ponen de manifiesto la importancia
de considerar de manera integral las trayectorias de
atención de los/as usuarios/as, no sólo en el momento de
la intervención sino también en las instancias
posteriores de recuperación y rehabilitación. En este
sentido, los testimonios recogidos invitan a reflexionar
sobre los mecanismos de seguimiento y
acompañamiento posintervención, acomo sobre la
articulación con otros servicios de salud que permitan
sostener la continuidad del cuidado una vez finalizada la
práctica realizada por los EsI.
Percepción de los/as trabajadores/as de salud
Las encuestas realizadas a trabajadores/as participantes de
los EsI mostraron altos niveles de satisfacción con la
experiencia de participación en la estrategia.
A partir de las respuestas obtenidas, se elaboró una matriz
de datos (Tabla 1) con el objetivo de sintetizar y
sistematizar la perspectiva de los/as propios/as integrantes
de los equipos.
La remuneración es el aspecto s críticamente valorado,
con predominio de percepciones negativas que representa
el 70% (n = 6 “Malay n = 1 “Muy Mala). Con respecto a los
horarios, son mayormente bien valorados con el 80% de
respuestas entre “Buenay "Muy buena" (n = 8 y n = 1,
respectivamente). Un aspecto que se valora positivamente
de forma unánime es el referido al traslado del equipo y
organización del operativo hacia el efector sanitario en el
que se efectuó la intervención/tratamiento con un 100%
de las respuestas que lo califican entre “Bueno (n = 7) y
“Muy bueno (n = 4). Por su parte, también se valora de
manera muy positiva la disponibilidad de recursos
dividiéndose el 73% de la respuesta en “Buenay el 27% en
“Muy buena. El aspecto relacionado con el
acompañamiento y supervisión de la coordinación del
equipo ha sido casi exclusivamente valorado de manera
positiva. No obstante, se observa una ligera dispersión en
una valoración realizada por un/a encuestado/a que lo
calificó como “Malo. También se encuentra una alta
valoración en relación con el apoyo brindado por los
centros de salud donde se desempeñaron los equipos,
repartiéndose las respuestas en “Buena(n = 6) y “Muy
Buena (n = 5). Por último, la cooperación interna en el
equipo y el acompañamiento entre integrantes es el
aspecto más ampliamente reconocido como muy positivo.
Los resultados sugieren que la cooperación interna del
equipo, el acompañamiento institucional (coordinación y
establecimientos de salud receptores), y los aspectos
logísticos (traslado, horarios y recursos), son los aspectos
mejor valorados, mientras que la remuneración percibida
es el punto más crítico con una clara mayoría de
valoraciones negativas.
Más allá de las valoraciones particulares frente a los
distintos aspectos, ante la pregunta ¿Cómo calificaría su
experiencia al haber participado en un
procedimiento/intervención del EsI?(Tabla 2) orientada a
obtener una apreciación general sobre la experiencia, la
gran mayoría de los/as trabajadores brindaron respuestas
positivas. Puede decirse entonces que la participación en el
EsI fue vivida de forma positiva, aun cuando subsisten
algunos aspectos que ameritan revisión y mejora.
MATERIALES Y MÉTODOS
- Grupos de estudio (EsI)
Se definieron tres grupos en función de su mayor
participación y distribución en la estrategia según la
frecuencia y el tipo de intervención realizada:
Grupo A: equipo técnico profesional de cirugía cardiovascular
neonatal (ductus arterioso persistente en prematuros).
Grupo B: equipo técnico profesional itinerante de aféresis
plasmática terapéutica.
Grupo C: equipo técnico profesional itinerante de cirugías
de cabeza y cuello, específicamente paratiroidectomía en
usuarios/as en hemodiálisis.
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Rs
- Variables de análisis
A) Impacto. Dimensiones: barreras y facilitadores de
acceso, costos, percepción/satisfacción
B) Conformación (EsI): cantidad de integrantes por
cada procedimiento o intervención.
C) Demanda directa: cantidad de usuarios/as
asistidos/as por cada grupo de EsI.
D) Tiempo de espera: los tiempos entre la solicitud y la
práctica efectiva. Según medias de 2,5 a 8,5 días en
patologías de pronta resolución o de mediana
resolución, respectivamente.
E) Georeferencia: localización regional de hospitales
sedes.
F) Barreras/ Facilitadores de acceso: obstáculos
sanitarios de acceso a la prestación y las acciones o
gestiones que los disminuyen.
G) Estrategias alternativas: definidas como aquellas
prácticas o procedimientos a realizar en caso de no
contar con EsI.
H) Costos operativos: comparativos de estrategia con y
sin EsI.
I) Valor paciente: es la unidad del costo operativo
medido en pesos. Indicador: la suma de todas la
variables de costos (adicional/viáticos/insumos) sobre
cantidad de usuarios/as asistidos/as.
J) Caracterización: sexo; edad, edad gestacional, peso
al nacer, años en hemodiálisis, diagnóstico.
K) Satisfacción de usuarios/as internos y externos
(internos directos: integrantes de los EsI; indirectos:
directores/as de hospitales, jefes/as de servicio:
médicos(as tratantes del usuario/a asistido/a por los
EsI); usuarios/as externos/as (pacientes y/o familiares).
Dimensiones: mejora ex post; comunicación, trato
(para usuarios/as externos/as). Dimensiones:
adherencia al tipo de tarea, remuneración, clima de
trabajo, participación. Diseño observacional:
descriptivo, retrospectivo y transversal. Abordaje
combinado.
Ámbito territorial: establecimientos de salud de gestión
pública de siete regiones sanitarias de la provincia de
Buenos Aires.
El estudio se desarrolló en dos fases: a) periodo 2021-2023
en la que se evaluaron las conformación, características,
distribución, frecuencia y costos de la implementación,
funcionamiento y eficiencia de los EsI mediante fuentes
secundarias provistas por el área contable del programa
sanitario; y b) periodo 2024-2025 ex post a la intervención
o procedimiento realizado por los EsI en la que se aplicaron
técnicas cualitativas para describir la percepción de
usuarios/as y/o familiares de los/as usuarios/as asistidos/as
y la percepción/satisfacción de los propios equipos de
trabajo.
- Métodos
La recolección de información cuantitativa se orientó a la
estimación de costos mediante la construcción de la unidad
de análisis denominada “valor paciente. Esta unidad
integra los honorarios de cada integrante del equipo, los
costos operativos asociados, los viáticos calculados por
kilómetro de distancia y el tipo de traslado requerido. La
conformación del “valor paciente permitió realizar
comparaciones con estrategias terapéuticas alternativas en
los casos de no intervención de los EsI. Los valores fueron
suministrados por especialistas responsables de la atención
de los/as usuarios/as incluidos en los grupos de análisis.
La recolección de información cualitativa se llevó a cabo
mediante encuestas estructuradas, revisión documental y
entrevistas en profundidad. La combinación de estas
técnicas posibilitó la triangulación de datos, reduciendo
sesgos y fortaleciendo la validez de los hallazgos. Este
enfoque metodológico permitió identificar tanto patrones
generales como experiencias particulares, ofreciendo una
visión amplia y contextualizada sobre el desempeño de los
EsI en distintos territorios.
- Análisis de datos
Los datos cuantitativos, obtenidos de los registros
administrativos del sector contable de la coordinación del
programa, fueron sometidos a un proceso de análisis
estadístico descriptivo. Este incluyó la tabulación de
frecuencias absolutas y relativas, el cálculo de porcentajes
y la exploración de la distribución de variables. El empleo
de estas técnicas permitió sistematizar la información y
establecer una base para la comparación y correlación con
los costos de las estrategias terapéuticas alternativas, así
como definir la caracterización de los grupos de estudio.
La información cualitativa proveniente de las entrevistas,
encuestas y revisión documental fue analizada bajo un
enfoque interpretativo orientado a identificar las dimensiones
centrales de la experiencia de usuarios y usuarias. El análisis se
focalizó en aspectos vinculados al acceso a la atención, la
percepción de la calidad del cuidado (18-19) y la valoración
general de la estrategia de los EsI. Este procedimiento
permitió integrar perspectivas diversas y situadas, aportando
una comprensión más amplia y contextualizada del
desempeño de los equipos en distintos territorios.
- Análisis de costos
Con el propósito de evaluar la eficiencia económica de la
estrategia, se estimaron los costos operativos asociados a
la implementación de EsI. 3 Se lista a continuación los municipios que se encuentran bajo estas regiones.
Región Sanitaria I: Adolfo Alsina, Adolfo Gonzales Chaves, Bahía Blanca, Coronel Dorrego, Coronel Pringles, Coronel Rosales, Coronel Suárez,
Guaminí, Monte Hermoso, Patagones, Puán, Saavedra, Tornquist, Tres Arroyos, Villarino.
Región Sanitaria II: Nueve de Julio, Carlos Casares, Carlos Tejedor, Daireaux, General Villegas, Hipólito Yrigoyen, Pehuajó, Pellegrini,
Rivadavia, Salliqueló, Trenque Lauquen, Tres Lomas.
Región Sanitaria IV: Arrecifes, Baradero, Capitán Sarmiento, Carmen de Areco, Colón, Pergamino (sede de la región), Ramallo, Rojas, Salto,
San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, San Nicolás, San Pedro.
4 Región Sanitaria VII compuesta por los siguientes municipios: Hurlingham, Ituzaingó, General Las Heras, General Rodríguez, Luján, Marcos
Paz, Merlo, Moreno, Morón y Tres de Febrero.
5 Región Sanitaria VII compuesta por La Matanza.
Para cada uno de los grupos categorizados (A, B y C), se
construyó la unidad de análisis denominada “valor
paciente, integrando las variables: viáticos/valor (aéreos,
terrestres, kilometraje), insumos/valor (tipo, características,
disponibilidad), honorarios del personal (calculados según
el nomenclador de IOMA y otros gastos operativos
vinculados a la realización de las intervenciones
(incluyendo traslado de equipamiento).
Este análisis de costos incluyó la comparación entre el
traslado de personal calificado -con su coste adicional
detallado- frente a las alternativas de traslado y
movilización del usuario/a (y familia) hacia centros
especializados o el uso de tratamientos farmacológicos
sustitutivos. En particular, se contrastaron:
Grupo A (ductus del prematuro): traslado de personal
especializado versus traslado del usuario/a
Grupo B (aféresis plasmática terapéutica): intervención
itinerante versus traslado y/o tratamiento alternativo.
Grupo C (paratiroidectomía): cirugía itinerante versus
tratamiento farmacológico sustitutivo.
Este abordaje permitió establecer comparaciones
costo-eficiencia entre la estrategia itinerante y las
alternativas terapéuticas convencionales, aportando
evidencia sobre la racionalidad económica y la pertinencia
clínica de los EsI en distintos escenarios (20).
- Entrevistas semiestructuradas
Sobre una población de 61 usuarios/as que recibieron
atención mediante itinerancias, se realizaron entrevistas
semiestructuradas a 11 de ellos/as y/o a sus tutores/as,
residentes en distintos municipios de la provincia de
Buenos Aires. Los contactos se iniciaron ex post (cirugías
de paratiroides, madres de niños en su primer año post
cierre del ductus y seguimiento post plasmaféresis) en
junio del 2024, a fin de confirmar datos de contactos,
adquirir consentimiento y definir modalidad de la
entrevista (presencial o telefónica). El trabajo de campo fue
realizado entre los meses de febrero y mayo de 2025.
La selección de los casos se realizó mediante un criterio de
inclusión progresiva, con el objetivo de incorporar una
diversidad de experiencias y perspectivas vinculadas a la
implementación de la estrategia de EsI. Inicialmente, se
procuró contactar a la totalidad de las personas identificadas
como posibles participantes; sin embargo, una proporción
significativa no contaba con datos de contacto actualizados
o no respondió a las comunicaciones efectuadas, lo que
limitó el número final de entrevistas realizadas. .Esta
situación fue considerada una limitación metodológica del
estudio, atribuible a la existencia de registros incompletos o
inexactos en los distintos establecimientos de salud, al
tiempo transcurrido entre la implementación de la estrategia
y el trabajo de campo (abordaje ex post), así como a la
posible desconfianza de algunas personas frente al contacto
de un organismo estatal para solicitar información vinculada
con su atención o su estado de salud.
Las entrevistas fueron realizadas de manera telefónica y se
estructuraron a partir de una guía temática organizada en
distintos ejes de indagación. En primer lugar, se relevaron
aspectos sociodemográficos básicos, tales como edad,
género, municipio de residencia, hospital en el que se
recibió atención, situación laboral y cobertura de salud. En
segundo lugar, se indagó acerca de la experiencia previa a
la atención brindada por los EsI, incluyendo la aparición de
signos y síntomas, el recorrido asistencial previo, los
estudios realizados y las consultas efectuadas hasta la
obtención del diagnóstico.
Asimismo, se exploraron aspectos vinculados a la
experiencia de atención con los equipos itinerantes, tales
como la información recibida sobre el procedimiento
médico, el nivel de conformidad con la atención brindada y
el conocimiento previo sobre la estrategia EsI. También se
abordaron las experiencias posteriores a la intervención,
incluyendo la información recibida sobre cuidados
posteriores y la percepción general del estado de salud
luego de la atención.
Finalmente, se indagaron aspectos vinculados al acceso y
la oportunidad de la atención, considerando las demoras en
el proceso asistencial, los aspectos positivos y negativos de
la experiencia y la percepción sobre la calidad, la calidez y la
satisfacción con la atención recibida.
El consentimiento a la entrevista telefónica requería el
contacto previo a fin de confirmar datos con un
instrumento aprobado, tanto en su texto de aceptación y
consentimiento como el procesamiento y la
confidencialidad de toda información proporcionada por
los/as participantes.
-Encuestas autoadministradas a trabajadores/as
de salud
Con el objetivo de relevar percepciones de los/as
trabajadores/as participantes de los EsI, se realizó ex post a
las actividades detalladas durante el periodo 2021-2023,
una encuesta digital autoadministrada dirigida a
profesionales que formaron parte de distintas
intervenciones desarrolladas en el marco de la estrategia.
La encuesta fue distribuida mediante un muestreo de
conveniencia. Los/as coordinadores/as de los equipos
contactaron inicialmente a los/as trabajadores/as que
habían participado en las intervenciones. El cuestionario
estuvo estructurado en tres bloques temáticos principales.
El primero orientado a relevar información
sociodemográfica y ocupacional básica de los/as
participantes, incluyendo edad, lugar de desempeño
laboral, rol desempeñado y tipo de intervención en la que
participaron. Los bloques restantes indagaron
percepciones vinculadas a la experiencia laboral en el
marco de la estrategia EsI, abordando aspectos tales como
el grado de satisfacción con las funciones desempeñadas,
la valoración del apoyo institucional recibido, el clima
organizacional, las condiciones laborales, la comunicación
dentro de los equipos y la relación con otros integrantes del
dispositivo.
RESULTADOS
El análisis de los datos correspondientes a la
implementación de la estrategia de EsI en la provincia de
Buenos Aires durante el período 2021–2023 muestra
resultados en distintas dimensiones: operativa, territorial,
clínica, económica y subjetiva.
- Resultados operativos
Durante el período analizado, la conformación original de
los equipos de trabajo se mantuvo estable (todos los /as
integrantes originales de inicio de la estrategia atravesaron
juntos el periodo completo del estudio). La demanda
directa, definida como la solicitud de asistencia de equipos
itinerantes hacia establecimientos públicos de salud de
localidades alejadas a los centros de complejidad, fue
satisfecha en su totalidad en los grupos A (cirugía neonatal
del ductus arterioso persistente) y B (aféresis terapéutica),
sin registrarse cancelaciones ni demanda insatisfecha y con
días de espera (2,5 a 8) dentro de los tiempos aceptables.
En el grupo C (cirugía de cabeza y cuello y salud renal), la
intervención de los EsI se articuló con las estrategias
quirúrgicas no itinerantes existentes, permitiendo ampliar
el acceso a usuarios/as que requerían este tipo de
intervenciones en un 24,8%, ya que el procedimiento
iniciado por los EsI fue replicado dentro de los servicios de
atención con agendas quirúrgicas especiales con el 75,2%
restante.
- Cobertura territorial
La estrategia permitió acercar prestaciones altamente
especializadas a territorios donde dichas prácticas no se
encuentran habitualmente disponibles, como la región I, II
y IV3 en las cuales estas prácticas y procedimientos
especializados no cuentan con oferta técnico-profesional,
contribuyendo así a disminuir las desigualdades regionales
en el acceso a la atención. En términos territoriales, la
implementación de los EsI evidenció, a partir del análisis, su
capacidad para ampliar el alcance geográfico ya que los de
regiones sanitarias como la I, II, IV y VIII favorecieron el
acceso a prácticas de mediana y alta complejidad dentro
del sistema público de salud de la provincia de Buenos
Aires.
La georreferenciación de los casos analizados muestra que
la estrategia involucró residentes en 11 municipios de la
provincia de los cuales 13 usuarios/as fueron de 4 regiones
sanitarias para el grupo A, 17 de 7 regiones para el grupo B
y 31 de 3 regiones para el Grupo C; dando cuenta de una
distribución geográfica diversa y representativa del alcance
territorial de las intervenciones. Asimismo, las prácticas se
realizaron en siete establecimientos públicos de salud, que
funcionaron como “hospitales sede para la recepción de
los equipos itinerantes y la resolución de los
procedimientos.
En el análisis por grupos, se observó una cobertura
diferenciada.
El grupo A alcanzó al 30% de las regiones sanitarias
provinciales (4/12), mientras que el grupo B extendió su
alcance al 58% de las regiones (7/12), constituyéndose
como el dispositivo con mayor expansión territorial.
En el grupo C, la cobertura inicial fue más limitada,
concentrándose en las regiones VII4 y XII5. No obstante, la
inclusión de usuarios/as en agendas quirúrgicas no
itinerantes permitió ampliar posteriormente la cobertura
hasta alcanzar el 41% de las regiones sanitarias (5/12).
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la accesibilidad
territorial aparece como una dimensión central de
valoración de la estrategia. En particular, los testimonios de
directores/as de hospitales, integrantes de los servicios e
integrantes encuestados, aprecian la importancia de evitar
traslados prolongados hacia centros de referencia alejados
del lugar de residencia. La posibilidad de resolver las
prácticas en establecimientos más cercanos al territorio de
los/as usuarios/as, no solo reduce costos logísticos, tiempos
de desplazamiento y dispersión familiar, sino que también
fortalece la percepción de accesibilidad efectiva al sistema
de salud.
En este sentido, los resultados sugieren que la estrategia
de los EsI contribuye a territorializar la atención sanitaria,
desplazando parcialmente el modelo tradicional
concentrado en hospitales de alta complejidad y
favoreciendo una lógica de red que combina centralización
del conocimiento especializado con descentralización
operativa de las prácticas.
Tiempos de espera y oportunidad de atención
Uno de los impactos más significativos de la estrategia de
EsI se vincula con la reducción de los tiempos de espera
para la realización de prácticas de alta complejidad. Los
datos relevados muestran que el intervalo promedio entre
la solicitud de la intervención y su realización efectiva osciló
entre 2,5 y 8,5 días, dependiendo del tipo de patología y del
nivel de complejidad del procedimiento.
Estos valores resultan considerablemente inferiores a los
tiempos de espera habitualmente registrados en las
estrategias convencionales (12 meses en la estadística del
Programa de Salud Renal para las paratiroidectomías) y no
cuantificado en la aféresis terapéutica (por falta de
equipamientos) en los cuales la resolución de estas
prácticas suele verse condicionada por la disponibilidad de
especialistas, la concentración de servicios en centros de
referencia y las dificultades logísticas asociadas al traslado
de usuarios/as.
Los tiempos de espera que se observan en el alisis de los
grupos observados, adquiere especial relevancia en
patologías que requieren resolución oportuna para evitar
complicaciones clínicas o el agravamiento de la
enfermedad. En este sentido, la estrategia no solo mejora
la eficiencia del sistema sanitario, sino que también
contribuye a reducir riesgos asociados a la demora en la
atención.
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la anticipación
de las intervenciones fue uno de los aspectos más
valorados de la experiencia. Los testimonios recogidos
reflejan que la posibilidad de acceder rápidamente al
procedimiento generó una percepción positiva sobre la
capacidad resolutiva del sistema de salud y fortalecla
confianza en las instituciones sanitarias, como lo expresó
una usuaria: “Mi beba naccon 600 gramos y no hubiese
podido ir a otro hospital si ustedes no vienen hasta a
(P1).
Asimismo, en contextos donde la demora en la atención ha
sido históricamente naturalizada como parte del
funcionamiento del sistema, la implementación de
dispositivos que reducen significativamente los tiempos de
espera puede interpretarse como un mecanismo de
corrección de inequidades estructurales, particularmente
en poblaciones residentes en territorios periféricos o con
menor disponibilidad de recursos sanitarios especializados.
Barreras y facilitadores
El análisis de barreras y facilitadores permitidentificar los
principales factores que condicionan el acceso a las
intervenciones realizadas por los EsI, así como los
elementos organizacionales que favorecen su
implementación.
Entre las principales barreras identificadas se destacan
aquellas vinculadas a la dimensión geográfica y a la
disponibilidad de fuerza laboral altamente especializada.
En particular, la concentración de profesionales con
formación específica en determinados centros de
referencia, constituye una limitación estructural del
sistema sanitario que históricamente ha dificultado el
acceso de usuarios/as residentes en territorios alejados de
dichos centros.
Asimismo, la necesidad de contar con equipamiento
específico y con infraestructura hospitalaria adecuada para
la realización de ciertas prácticas también puede constituir
un obstáculo para la expansión territorial de estas
intervenciones.
Frente a estas limitaciones, la estrategia de los EsI se
configura como un mecanismo organizacional orientado a
reducir barreras estructurales de acceso, mediante el
desplazamiento de equipos profesionales especializados/as
hacia los establecimientos de salud que funcionan como
sede de las intervenciones.
Entre los principales facilitadores se identifican la
coordinación centralizada de la estrategia, la disponibilidad
operativa de los equipos profesionales y la articulación
logística entre distintas áreas del sistema sanitario. En
particular, se destaca el rol desempeñado por el Sistema
Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y la Dirección
Provincial de Hospitales (coordinación general del
programa), responsables de la organización de los
traslados, la planificación operativa y el seguimiento de las
intervenciones.
Asimismo, la participación activa de los referentes de
programas sanitarios específicos -como Salud Renal,
Cardiopatías Congénitas y el Instituto de Hemoterapia-
aparece como un factor clave para la implementación
efectiva de la estrategia, al facilitar la identificación de
casos, la coordinación interinstitucional y la disponibilidad
de recursos técnicos.
En conjunto, el alisis sugiere que el funcionamiento de
los EsI depende en gran medida de la capacidad de
articulación interinstitucional, la planificación logística y el
compromiso de los equipos profesionales, configurándose
como una estrategia que combina innovación
organizacional con cooperación entre distintos niveles del
sistema sanitario.
Experiencia de usuarios/as y familiares
Las respuestas brindadas por usuarios/as beneficiarios de
la estrategia de EsI permiten identificar percepciones clave
respecto al impacto subjetivo y relacional de las
intervenciones. El análisis se orienta a comprender cómo
los sentidos otorgados a la atención se vinculan con las
condiciones clínicas, las trayectorias institucionales y las
experiencias de cuidado. En este sentido, se recuperan ejes
vinculados a la calidad relacional del cuidado, la
resolutividad sanitaria percibida, la accesibilidad territorial
y el valor simbólico del trato humano, todos aspectos
centrales para interpretar la eficacia social de dispositivos
sanitarios extraordinarios como los EsI.
1. Resolutividad percibida y eficacia terapéutica: un
patrón dominante en las respuestas refieren a la eficacia
sanitaria entendida desde unagica experiencial. Frases
como 100% efectivo y recomendable, te cambia el estilo
de vida y calidad de vida(P2) o estuvo bien manejado el
tratamiento(P3), muestran este punto de alisis.
Esto sugiere que cuando el procedimiento tiene una
respuesta clínica visible o tangible en corto tiempo, la
percepción de efectividad se refuerza. Podría decirse que
se construye una confianza tecnomédica situada,
legitimada por la experiencia directa del cuerpo y no solo
por la autoridad médica.
2. Trato humano, contención emocional y
personalización del cuidado: este eje aparece
transversalmente en los tres grupos diagnósticos, aunque
con mayor énfasis en familias de usuarios de la estrategia
(Grupo A) y en usuarios/as directos (Grupo C). Citas como
“me contuvieron, escucharon y cuidaron a mi hija(P4) o
fueron muy humanos en la atención(P5), revelan el valor
subjetivo del cuidado más allá de lo técnico.
Desde la teoría del cuidado centrado en la persona, estas
respuestas indican una valorización, aquello que se
denomina cuidado como práctica relacional” (14) donde
escuchar, contener y acompañar forman parte constitutiva
de la intervención. En contextos de alta vulnerabilidad,
como el que enfrentan usuarios/as crónicos/as o con
condiciones infantiles complejas, esta dimensión se vuelve
incluso más relevante que la dimensión técnica.
3. Agilidad y oportunidad de la intervención: la
percepción de demora opera como un marcador clave del
acceso al sistema de salud. Cuando el tiempo entre la
manifestación de la necesidad y la intervención efectiva se
acorta, los/as usuarios/as y sus tutores/as experimentan
que el sistema responde -y responde para ellos/as-. Las
respuestas analizadas muestran que, en general, la espera
fue mínima o directamente inexistente, lo que refuerza el
carácter resolutivo y ágil de los EsI.
Esta rapidez adquiere una relevancia aún mayor en
usuarios/as del Grupo C (patologías crónicas y de alta
complejidad), cuyas trayectorias suelen estar atravesadas
por la postergación, la burocratización y, muchas veces, la
desconfianza institucional. En estos casos, una intervención
oportuna no solo mejora el pronóstico clínico, sino que tiene
un profundo impacto simbólico: reactiva la esperanza y
reconstruye vínculos de confianza con el sistema de salud.
Desde esta perspectiva, el tiempo emerge como una
categoría moral: cuanto s veloz la atención, s valiosa
se percibe. En los grupos A y B, se recogen expresiones
como adelantaron la fecha de cirugía (P6) o fue todo
muy rápido(P7), que refuerzan la hipótesis del proyecto
respecto a la capacidad de respuesta como una dimensión
central de la estrategia EsI.
Esta valoración de la celeridad se inscribe en unagica
de justicia sanitaria temporal, en la que la espera
prolongada opera como un factor de desigualdad. La
acción de los EsI, al reducir significativamente los
tiempos, es vivida como un corrector de inequidades
estructurales, particularmente en contextos donde la
demora ha sido históricamente naturalizada.
4. Accesibilidad territorial. Evitar traslados
innecesarios: especialmente en usuarios/as del interior
bonaerense o de zonas periurbanas, se valora no tener
que desplazarse: “no tienen que trasladar a los
pacientes, eso es muy bueno (P8). Aquí, la dimensión
espacial del acceso se resignifica: no se trata solo de
tener una práctica disponible, sino de que esa práctica
llegue al territorio.
Esta respuesta conecta con la noción de derecho a la
salud en contexto, donde el cuidado se territorializa. Se
supera así el modelo centrado en grandes hospitales y se
legitima una nueva arquitectura de redes de atención,
que pone en valor lo móvil, lo situado y lo adaptable.
En síntesis, los aspectos positivos destacados por los/as
usuarios/as no sólo dan cuenta de la calidad técnica de los
EsI, sino que iluminan dimensiones s amplias del
cuidado: vínculo, tiempo, territorio y subjetividad. Los EsI
se configuran como un dispositivo que reduce
desigualdades no solo por su capacidad técnica, sino por su
forma de encarnar la política pública del derecho a la salud.
El análisis conjunto de los puntos mencionados permite
afirmar que los EsI, en tanto política sanitaria de
intervención directa, no solo resuelven necesidades
técnicas o logísticas, sino que reconstruyen vínculos de
confianza con el sistema de salud. La reducción de
demoras, la calidad percibida de la atención y el trato
humanizado componen un circuito de reconocimiento
mutuo que fortalece la legitimidad del Estado como
garante de derechos.
La combinación de eficiencia y humanización observada
en las respuestas sugiere que los EsI operan no solo
como estrategia sanitaria, sino como dispositivo de
justicia territorial y emocional, en contextos
históricamente desiguales.
No obstante, algunos/as participantes señalaron
aspectos susceptibles de mejora, particularmente en
relación con la difusión de la estrategia en redes sociales
y el seguimiento posterior a la intervención. En este
sentido, se mencionó la necesidad de fortalecer
instancias de rehabilitación y acompañamiento,
especialmente en lo referido a la disponibilidad de
kinesiología.
Al respecto, uno/a de los/as participantes expresó: Que
hubiera más kinesiología después del tratamiento. Para
hacer kinesiología en el hospital había una espera
grande y me recuperé más en mi casa que en el hospital”
(P9).
Estas observaciones ponen de manifiesto la importancia
de considerar de manera integral las trayectorias de
atención de los/as usuarios/as, no sólo en el momento de
la intervención sino también en las instancias
posteriores de recuperación y rehabilitación. En este
sentido, los testimonios recogidos invitan a reflexionar
sobre los mecanismos de seguimiento y
acompañamiento posintervención, acomo sobre la
articulación con otros servicios de salud que permitan
sostener la continuidad del cuidado una vez finalizada la
práctica realizada por los EsI.
Percepción de los/as trabajadores/as de salud
Las encuestas realizadas a trabajadores/as participantes de
los EsI mostraron altos niveles de satisfacción con la
experiencia de participación en la estrategia.
A partir de las respuestas obtenidas, se elaboró una matriz
de datos (Tabla 1) con el objetivo de sintetizar y
sistematizar la perspectiva de los/as propios/as integrantes
de los equipos.
La remuneración es el aspecto s críticamente valorado,
con predominio de percepciones negativas que representa
el 70% (n = 6 “Malay n = 1 “Muy Mala). Con respecto a los
horarios, son mayormente bien valorados con el 80% de
respuestas entre “Buenay "Muy buena" (n = 8 y n = 1,
respectivamente). Un aspecto que se valora positivamente
de forma unánime es el referido al traslado del equipo y
organización del operativo hacia el efector sanitario en el
que se efectuó la intervención/tratamiento con un 100%
de las respuestas que lo califican entre “Bueno (n = 7) y
“Muy bueno (n = 4). Por su parte, también se valora de
manera muy positiva la disponibilidad de recursos
dividiéndose el 73% de la respuesta en “Buenay el 27% en
“Muy buena. El aspecto relacionado con el
acompañamiento y supervisión de la coordinación del
equipo ha sido casi exclusivamente valorado de manera
positiva. No obstante, se observa una ligera dispersión en
una valoración realizada por un/a encuestado/a que lo
calificó como “Malo. También se encuentra una alta
valoración en relación con el apoyo brindado por los
centros de salud donde se desempeñaron los equipos,
repartiéndose las respuestas en “Buena(n = 6) y “Muy
Buena (n = 5). Por último, la cooperación interna en el
equipo y el acompañamiento entre integrantes es el
aspecto más ampliamente reconocido como muy positivo.
Los resultados sugieren que la cooperación interna del
equipo, el acompañamiento institucional (coordinación y
establecimientos de salud receptores), y los aspectos
logísticos (traslado, horarios y recursos), son los aspectos
mejor valorados, mientras que la remuneración percibida
es el punto más crítico con una clara mayoría de
valoraciones negativas.
Más allá de las valoraciones particulares frente a los
distintos aspectos, ante la pregunta ¿Cómo calificaría su
experiencia al haber participado en un
procedimiento/intervención del EsI?(Tabla 2) orientada a
obtener una apreciación general sobre la experiencia, la
gran mayoría de los/as trabajadores brindaron respuestas
positivas. Puede decirse entonces que la participación en el
EsI fue vivida de forma positiva, aun cuando subsisten
algunos aspectos que ameritan revisión y mejora.
MATERIALES Y MÉTODOS
- Grupos de estudio (EsI)
Se definieron tres grupos en función de su mayor
participación y distribución en la estrategia según la
frecuencia y el tipo de intervención realizada:
Grupo A: equipo técnico profesional de cirugía cardiovascular
neonatal (ductus arterioso persistente en prematuros).
Grupo B: equipo técnico profesional itinerante de aféresis
plasmática terapéutica.
Grupo C: equipo técnico profesional itinerante de cirugías
de cabeza y cuello, específicamente paratiroidectomía en
usuarios/as en hemodiálisis.
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
- Variables de análisis
A) Impacto. Dimensiones: barreras y facilitadores de
acceso, costos, percepción/satisfacción
B) Conformación (EsI): cantidad de integrantes por
cada procedimiento o intervención.
C) Demanda directa: cantidad de usuarios/as
asistidos/as por cada grupo de EsI.
D) Tiempo de espera: los tiempos entre la solicitud y la
práctica efectiva. Según medias de 2,5 a 8,5 días en
patologías de pronta resolución o de mediana
resolución, respectivamente.
E) Georeferencia: localización regional de hospitales
sedes.
F) Barreras/ Facilitadores de acceso: obstáculos
sanitarios de acceso a la prestación y las acciones o
gestiones que los disminuyen.
G) Estrategias alternativas: definidas como aquellas
prácticas o procedimientos a realizar en caso de no
contar con EsI.
H) Costos operativos: comparativos de estrategia con y
sin EsI.
I) Valor paciente: es la unidad del costo operativo
medido en pesos. Indicador: la suma de todas la
variables de costos (adicional/viáticos/insumos) sobre
cantidad de usuarios/as asistidos/as.
J) Caracterización: sexo; edad, edad gestacional, peso
al nacer, años en hemodiálisis, diagnóstico.
K) Satisfacción de usuarios/as internos y externos
(internos directos: integrantes de los EsI; indirectos:
directores/as de hospitales, jefes/as de servicio:
médicos(as tratantes del usuario/a asistido/a por los
EsI); usuarios/as externos/as (pacientes y/o familiares).
Dimensiones: mejora ex post; comunicación, trato
(para usuarios/as externos/as). Dimensiones:
adherencia al tipo de tarea, remuneración, clima de
trabajo, participación. Diseño observacional:
descriptivo, retrospectivo y transversal. Abordaje
combinado.
Ámbito territorial: establecimientos de salud de gestión
pública de siete regiones sanitarias de la provincia de
Buenos Aires.
El estudio se desarrolló en dos fases: a) periodo 2021-2023
en la que se evaluaron las conformación, características,
distribución, frecuencia y costos de la implementación,
funcionamiento y eficiencia de los EsI mediante fuentes
secundarias provistas por el área contable del programa
sanitario; y b) periodo 2024-2025 ex post a la intervención
o procedimiento realizado por los EsI en la que se aplicaron
técnicas cualitativas para describir la percepción de
usuarios/as y/o familiares de los/as usuarios/as asistidos/as
y la percepción/satisfacción de los propios equipos de
trabajo.
- Métodos
La recolección de información cuantitativa se orientó a la
estimación de costos mediante la construcción de la unidad
de análisis denominada “valor paciente. Esta unidad
integra los honorarios de cada integrante del equipo, los
costos operativos asociados, los viáticos calculados por
kilómetro de distancia y el tipo de traslado requerido. La
conformación del “valor paciente permitió realizar
comparaciones con estrategias terapéuticas alternativas en
los casos de no intervención de los EsI. Los valores fueron
suministrados por especialistas responsables de la atención
de los/as usuarios/as incluidos en los grupos de análisis.
La recolección de información cualitativa se llevó a cabo
mediante encuestas estructuradas, revisión documental y
entrevistas en profundidad. La combinación de estas
técnicas posibilitó la triangulación de datos, reduciendo
sesgos y fortaleciendo la validez de los hallazgos. Este
enfoque metodológico permitió identificar tanto patrones
generales como experiencias particulares, ofreciendo una
visión amplia y contextualizada sobre el desempeño de los
EsI en distintos territorios.
- Análisis de datos
Los datos cuantitativos, obtenidos de los registros
administrativos del sector contable de la coordinación del
programa, fueron sometidos a un proceso de análisis
estadístico descriptivo. Este incluyó la tabulación de
frecuencias absolutas y relativas, el cálculo de porcentajes
y la exploración de la distribución de variables. El empleo
de estas técnicas permitió sistematizar la información y
establecer una base para la comparación y correlación con
los costos de las estrategias terapéuticas alternativas, así
como definir la caracterización de los grupos de estudio.
La información cualitativa proveniente de las entrevistas,
encuestas y revisión documental fue analizada bajo un
enfoque interpretativo orientado a identificar las dimensiones
centrales de la experiencia de usuarios y usuarias. El análisis se
focalizó en aspectos vinculados al acceso a la atención, la
percepción de la calidad del cuidado (18-19) y la valoración
general de la estrategia de los EsI. Este procedimiento
permitió integrar perspectivas diversas y situadas, aportando
una comprensión más amplia y contextualizada del
desempeño de los equipos en distintos territorios.
- Análisis de costos
Con el propósito de evaluar la eficiencia económica de la
estrategia, se estimaron los costos operativos asociados a
la implementación de EsI.
Para cada uno de los grupos categorizados (A, B y C), se
construyó la unidad de análisis denominada “valor
paciente, integrando las variables: viáticos/valor (aéreos,
terrestres, kilometraje), insumos/valor (tipo, características,
disponibilidad), honorarios del personal (calculados según
el nomenclador de IOMA y otros gastos operativos
vinculados a la realización de las intervenciones
(incluyendo traslado de equipamiento).
Este análisis de costos incluyó la comparación entre el
traslado de personal calificado -con su coste adicional
detallado- frente a las alternativas de traslado y
movilización del usuario/a (y familia) hacia centros
especializados o el uso de tratamientos farmacológicos
sustitutivos. En particular, se contrastaron:
Grupo A (ductus del prematuro): traslado de personal
especializado versus traslado del usuario/a
Grupo B (aféresis plasmática terapéutica): intervención
itinerante versus traslado y/o tratamiento alternativo.
Grupo C (paratiroidectomía): cirugía itinerante versus
tratamiento farmacológico sustitutivo.
Este abordaje permitió establecer comparaciones
costo-eficiencia entre la estrategia itinerante y las
alternativas terapéuticas convencionales, aportando
evidencia sobre la racionalidad económica y la pertinencia
clínica de los EsI en distintos escenarios (20).
- Entrevistas semiestructuradas
Sobre una población de 61 usuarios/as que recibieron
atención mediante itinerancias, se realizaron entrevistas
semiestructuradas a 11 de ellos/as y/o a sus tutores/as,
residentes en distintos municipios de la provincia de
Buenos Aires. Los contactos se iniciaron ex post (cirugías
de paratiroides, madres de niños en su primer año post
cierre del ductus y seguimiento post plasmaféresis) en
junio del 2024, a fin de confirmar datos de contactos,
adquirir consentimiento y definir modalidad de la
entrevista (presencial o telefónica). El trabajo de campo fue
realizado entre los meses de febrero y mayo de 2025.
La selección de los casos se realizó mediante un criterio de
inclusión progresiva, con el objetivo de incorporar una
diversidad de experiencias y perspectivas vinculadas a la
implementación de la estrategia de EsI. Inicialmente, se
procuró contactar a la totalidad de las personas identificadas
como posibles participantes; sin embargo, una proporción
significativa no contaba con datos de contacto actualizados
o no respondió a las comunicaciones efectuadas, lo que
limitó el número final de entrevistas realizadas. .Esta
situación fue considerada una limitación metodológica del
estudio, atribuible a la existencia de registros incompletos o
inexactos en los distintos establecimientos de salud, al
tiempo transcurrido entre la implementación de la estrategia
y el trabajo de campo (abordaje ex post), así como a la
posible desconfianza de algunas personas frente al contacto
de un organismo estatal para solicitar información vinculada
con su atención o su estado de salud.
Las entrevistas fueron realizadas de manera telefónica y se
estructuraron a partir de una guía temática organizada en
distintos ejes de indagación. En primer lugar, se relevaron
aspectos sociodemográficos básicos, tales como edad,
género, municipio de residencia, hospital en el que se
recibió atención, situación laboral y cobertura de salud. En
segundo lugar, se indagó acerca de la experiencia previa a
la atención brindada por los EsI, incluyendo la aparición de
signos y síntomas, el recorrido asistencial previo, los
estudios realizados y las consultas efectuadas hasta la
obtención del diagnóstico.
Asimismo, se exploraron aspectos vinculados a la
experiencia de atención con los equipos itinerantes, tales
como la información recibida sobre el procedimiento
médico, el nivel de conformidad con la atención brindada y
el conocimiento previo sobre la estrategia EsI. También se
abordaron las experiencias posteriores a la intervención,
incluyendo la información recibida sobre cuidados
posteriores y la percepción general del estado de salud
luego de la atención.
Finalmente, se indagaron aspectos vinculados al acceso y
la oportunidad de la atención, considerando las demoras en
el proceso asistencial, los aspectos positivos y negativos de
la experiencia y la percepción sobre la calidad, la calidez y la
satisfacción con la atención recibida.
El consentimiento a la entrevista telefónica requería el
contacto previo a fin de confirmar datos con un
instrumento aprobado, tanto en su texto de aceptación y
consentimiento como el procesamiento y la
confidencialidad de toda información proporcionada por
los/as participantes.
-Encuestas autoadministradas a trabajadores/as
de salud
Con el objetivo de relevar percepciones de los/as
trabajadores/as participantes de los EsI, se realizó ex post a
las actividades detalladas durante el periodo 2021-2023,
una encuesta digital autoadministrada dirigida a
profesionales que formaron parte de distintas
intervenciones desarrolladas en el marco de la estrategia.
La encuesta fue distribuida mediante un muestreo de
conveniencia. Los/as coordinadores/as de los equipos
contactaron inicialmente a los/as trabajadores/as que
habían participado en las intervenciones. El cuestionario
estuvo estructurado en tres bloques temáticos principales.
El primero orientado a relevar información
sociodemográfica y ocupacional básica de los/as
participantes, incluyendo edad, lugar de desempeño
laboral, rol desempeñado y tipo de intervención en la que
participaron. Los bloques restantes indagaron
percepciones vinculadas a la experiencia laboral en el
marco de la estrategia EsI, abordando aspectos tales como
el grado de satisfacción con las funciones desempeñadas,
la valoración del apoyo institucional recibido, el clima
organizacional, las condiciones laborales, la comunicación
dentro de los equipos y la relación con otros integrantes del
dispositivo.
RESULTADOS
El análisis de los datos correspondientes a la
implementación de la estrategia de EsI en la provincia de
Buenos Aires durante el período 2021–2023 muestra
resultados en distintas dimensiones: operativa, territorial,
clínica, económica y subjetiva.
- Resultados operativos
Durante el período analizado, la conformación original de
los equipos de trabajo se mantuvo estable (todos los /as
integrantes originales de inicio de la estrategia atravesaron
juntos el periodo completo del estudio). La demanda
directa, definida como la solicitud de asistencia de equipos
itinerantes hacia establecimientos públicos de salud de
localidades alejadas a los centros de complejidad, fue
satisfecha en su totalidad en los grupos A (cirugía neonatal
del ductus arterioso persistente) y B (aféresis terapéutica),
sin registrarse cancelaciones ni demanda insatisfecha y con
días de espera (2,5 a 8) dentro de los tiempos aceptables.
En el grupo C (cirugía de cabeza y cuello y salud renal), la
intervención de los EsI se articuló con las estrategias
quirúrgicas no itinerantes existentes, permitiendo ampliar
el acceso a usuarios/as que requerían este tipo de
intervenciones en un 24,8%, ya que el procedimiento
iniciado por los EsI fue replicado dentro de los servicios de
atención con agendas quirúrgicas especiales con el 75,2%
restante.
- Cobertura territorial
La estrategia permitió acercar prestaciones altamente
especializadas a territorios donde dichas prácticas no se
encuentran habitualmente disponibles, como la región I, II
y IV3 en las cuales estas prácticas y procedimientos
especializados no cuentan con oferta técnico-profesional,
contribuyendo así a disminuir las desigualdades regionales
en el acceso a la atención. En términos territoriales, la
implementación de los EsI evidenció, a partir del análisis, su
capacidad para ampliar el alcance geográfico ya que los de
regiones sanitarias como la I, II, IV y VIII favorecieron el
acceso a prácticas de mediana y alta complejidad dentro
del sistema público de salud de la provincia de Buenos
Aires.
La georreferenciación de los casos analizados muestra que
la estrategia involucró residentes en 11 municipios de la
provincia de los cuales 13 usuarios/as fueron de 4 regiones
sanitarias para el grupo A, 17 de 7 regiones para el grupo B
y 31 de 3 regiones para el Grupo C; dando cuenta de una
distribución geográfica diversa y representativa del alcance
territorial de las intervenciones. Asimismo, las prácticas se
realizaron en siete establecimientos públicos de salud, que
funcionaron como “hospitales sede para la recepción de
los equipos itinerantes y la resolución de los
procedimientos.
En el análisis por grupos, se observó una cobertura
diferenciada.
El grupo A alcanzó al 30% de las regiones sanitarias
provinciales (4/12), mientras que el grupo B extendió su
alcance al 58% de las regiones (7/12), constituyéndose
como el dispositivo con mayor expansión territorial.
En el grupo C, la cobertura inicial fue más limitada,
concentrándose en las regiones VII4 y XII5. No obstante, la
inclusión de usuarios/as en agendas quirúrgicas no
itinerantes permitió ampliar posteriormente la cobertura
hasta alcanzar el 41% de las regiones sanitarias (5/12).
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la accesibilidad
territorial aparece como una dimensión central de
valoración de la estrategia. En particular, los testimonios de
directores/as de hospitales, integrantes de los servicios e
integrantes encuestados, aprecian la importancia de evitar
traslados prolongados hacia centros de referencia alejados
del lugar de residencia. La posibilidad de resolver las
prácticas en establecimientos más cercanos al territorio de
los/as usuarios/as, no solo reduce costos logísticos, tiempos
de desplazamiento y dispersión familiar, sino que también
fortalece la percepción de accesibilidad efectiva al sistema
de salud.
En este sentido, los resultados sugieren que la estrategia
de los EsI contribuye a territorializar la atención sanitaria,
desplazando parcialmente el modelo tradicional
concentrado en hospitales de alta complejidad y
favoreciendo una lógica de red que combina centralización
del conocimiento especializado con descentralización
operativa de las prácticas.
Tiempos de espera y oportunidad de atención
Uno de los impactos más significativos de la estrategia de
EsI se vincula con la reducción de los tiempos de espera
para la realización de prácticas de alta complejidad. Los
datos relevados muestran que el intervalo promedio entre
la solicitud de la intervención y su realización efectiva osciló
entre 2,5 y 8,5 días, dependiendo del tipo de patología y del
nivel de complejidad del procedimiento.
Estos valores resultan considerablemente inferiores a los
tiempos de espera habitualmente registrados en las
estrategias convencionales (12 meses en la estadística del
Programa de Salud Renal para las paratiroidectomías) y no
cuantificado en la aféresis terapéutica (por falta de
equipamientos) en los cuales la resolución de estas
prácticas suele verse condicionada por la disponibilidad de
especialistas, la concentración de servicios en centros de
referencia y las dificultades logísticas asociadas al traslado
de usuarios/as.
Los tiempos de espera que se observan en el análisis de los
grupos observados, adquiere especial relevancia en
patologías que requieren resolución oportuna para evitar
complicaciones clínicas o el agravamiento de la
enfermedad. En este sentido, la estrategia no solo mejora
la eficiencia del sistema sanitario, sino que también
contribuye a reducir riesgos asociados a la demora en la
atención.
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la anticipación
de las intervenciones fue uno de los aspectos más
valorados de la experiencia. Los testimonios recogidos
reflejan que la posibilidad de acceder rápidamente al
procedimiento generó una percepción positiva sobre la
capacidad resolutiva del sistema de salud y fortaleció la
confianza en las instituciones sanitarias, como lo expresó
una usuaria: “Mi beba nació con 600 gramos y no hubiese
podido ir a otro hospital si ustedes no vienen hasta acá”
(P1).
Asimismo, en contextos donde la demora en la atención ha
sido históricamente naturalizada como parte del
funcionamiento del sistema, la implementación de
dispositivos que reducen significativamente los tiempos de
espera puede interpretarse como un mecanismo de
corrección de inequidades estructurales, particularmente
en poblaciones residentes en territorios periféricos o con
menor disponibilidad de recursos sanitarios especializados.
Barreras y facilitadores
El análisis de barreras y facilitadores permitió identificar los
principales factores que condicionan el acceso a las
intervenciones realizadas por los EsI, así como los
elementos organizacionales que favorecen su
implementación.
Entre las principales barreras identificadas se destacan
aquellas vinculadas a la dimensión geográfica y a la
disponibilidad de fuerza laboral altamente especializada.
En particular, la concentración de profesionales con
formación específica en determinados centros de
referencia, constituye una limitación estructural del
sistema sanitario que históricamente ha dificultado el
acceso de usuarios/as residentes en territorios alejados de
dichos centros.
Asimismo, la necesidad de contar con equipamiento
específico y con infraestructura hospitalaria adecuada para
la realización de ciertas prácticas también puede constituir
un obstáculo para la expansión territorial de estas
intervenciones.
Frente a estas limitaciones, la estrategia de los EsI se
configura como un mecanismo organizacional orientado a
reducir barreras estructurales de acceso, mediante el
desplazamiento de equipos profesionales especializados/as
hacia los establecimientos de salud que funcionan como
sede de las intervenciones.
Entre los principales facilitadores se identifican la
coordinación centralizada de la estrategia, la disponibilidad
operativa de los equipos profesionales y la articulación
logística entre distintas áreas del sistema sanitario. En
particular, se destaca el rol desempeñado por el Sistema
Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y la Dirección
Provincial de Hospitales (coordinación general del
programa), responsables de la organización de los
traslados, la planificación operativa y el seguimiento de las
intervenciones.
Asimismo, la participación activa de los referentes de
programas sanitarios específicos -como Salud Renal,
Cardiopatías Congénitas y el Instituto de Hemoterapia-
aparece como un factor clave para la implementación
efectiva de la estrategia, al facilitar la identificación de
casos, la coordinación interinstitucional y la disponibilidad
de recursos técnicos.
En conjunto, el análisis sugiere que el funcionamiento de
los EsI depende en gran medida de la capacidad de
articulación interinstitucional, la planificación logística y el
compromiso de los equipos profesionales, configurándose
como una estrategia que combina innovación
organizacional con cooperación entre distintos niveles del
sistema sanitario.
Experiencia de usuarios/as y familiares
Las respuestas brindadas por usuarios/as beneficiarios de
la estrategia de EsI permiten identificar percepciones clave
respecto al impacto subjetivo y relacional de las
intervenciones. El análisis se orienta a comprender cómo
los sentidos otorgados a la atención se vinculan con las
condiciones clínicas, las trayectorias institucionales y las
experiencias de cuidado. En este sentido, se recuperan ejes
vinculados a la calidad relacional del cuidado, la
resolutividad sanitaria percibida, la accesibilidad territorial
y el valor simbólico del trato humano, todos aspectos
centrales para interpretar la eficacia social de dispositivos
sanitarios extraordinarios como los EsI.
1. Resolutividad percibida y eficacia terapéutica: un
patrón dominante en las respuestas refieren a la eficacia
sanitaria entendida desde unagica experiencial. Frases
como 100% efectivo y recomendable, te cambia el estilo
de vida y calidad de vida(P2) o estuvo bien manejado el
tratamiento(P3), muestran este punto de alisis.
Esto sugiere que cuando el procedimiento tiene una
respuesta clínica visible o tangible en corto tiempo, la
percepción de efectividad se refuerza. Podría decirse que
se construye una confianza tecnomédica situada,
legitimada por la experiencia directa del cuerpo y no solo
por la autoridad médica.
2. Trato humano, contención emocional y
personalización del cuidado: este eje aparece
transversalmente en los tres grupos diagnósticos, aunque
con mayor énfasis en familias de usuarios de la estrategia
(Grupo A) y en usuarios/as directos (Grupo C). Citas como
“me contuvieron, escucharon y cuidaron a mi hija(P4) o
fueron muy humanos en la atención(P5), revelan el valor
subjetivo del cuidado más allá de lo técnico.
Desde la teoría del cuidado centrado en la persona, estas
respuestas indican una valorización, aquello que se
denomina cuidado como práctica relacional” (14) donde
escuchar, contener y acompañar forman parte constitutiva
de la intervención. En contextos de alta vulnerabilidad,
como el que enfrentan usuarios/as crónicos/as o con
condiciones infantiles complejas, esta dimensión se vuelve
incluso más relevante que la dimensión técnica.
3. Agilidad y oportunidad de la intervención: la
percepción de demora opera como un marcador clave del
acceso al sistema de salud. Cuando el tiempo entre la
manifestación de la necesidad y la intervención efectiva se
acorta, los/as usuarios/as y sus tutores/as experimentan
que el sistema responde -y responde para ellos/as-. Las
respuestas analizadas muestran que, en general, la espera
fue mínima o directamente inexistente, lo que refuerza el
carácter resolutivo y ágil de los EsI.
Esta rapidez adquiere una relevancia aún mayor en
usuarios/as del Grupo C (patologías crónicas y de alta
complejidad), cuyas trayectorias suelen estar atravesadas
por la postergación, la burocratización y, muchas veces, la
desconfianza institucional. En estos casos, una intervención
oportuna no solo mejora el pronóstico clínico, sino que tiene
un profundo impacto simbólico: reactiva la esperanza y
reconstruye vínculos de confianza con el sistema de salud.
Desde esta perspectiva, el tiempo emerge como una
categoría moral: cuanto s veloz la atención, s valiosa
se percibe. En los grupos A y B, se recogen expresiones
como adelantaron la fecha de cirugía (P6) o fue todo
muy rápido(P7), que refuerzan la hipótesis del proyecto
respecto a la capacidad de respuesta como una dimensión
central de la estrategia EsI.
Esta valoración de la celeridad se inscribe en unagica
de justicia sanitaria temporal, en la que la espera
prolongada opera como un factor de desigualdad. La
acción de los EsI, al reducir significativamente los
tiempos, es vivida como un corrector de inequidades
estructurales, particularmente en contextos donde la
demora ha sido históricamente naturalizada.
4. Accesibilidad territorial. Evitar traslados
innecesarios: especialmente en usuarios/as del interior
bonaerense o de zonas periurbanas, se valora no tener
que desplazarse: “no tienen que trasladar a los
pacientes, eso es muy bueno (P8). Aquí, la dimensión
espacial del acceso se resignifica: no se trata solo de
tener una práctica disponible, sino de que esa práctica
llegue al territorio.
Esta respuesta conecta con la noción de derecho a la
salud en contexto, donde el cuidado se territorializa. Se
supera así el modelo centrado en grandes hospitales y se
legitima una nueva arquitectura de redes de atención,
que pone en valor lo móvil, lo situado y lo adaptable.
En síntesis, los aspectos positivos destacados por los/as
usuarios/as no sólo dan cuenta de la calidad técnica de los
EsI, sino que iluminan dimensiones s amplias del
cuidado: vínculo, tiempo, territorio y subjetividad. Los EsI
se configuran como un dispositivo que reduce
desigualdades no solo por su capacidad técnica, sino por su
forma de encarnar la política pública del derecho a la salud.
El análisis conjunto de los puntos mencionados permite
afirmar que los EsI, en tanto política sanitaria de
intervención directa, no solo resuelven necesidades
técnicas o logísticas, sino que reconstruyen vínculos de
confianza con el sistema de salud. La reducción de
demoras, la calidad percibida de la atención y el trato
humanizado componen un circuito de reconocimiento
mutuo que fortalece la legitimidad del Estado como
garante de derechos.
La combinación de eficiencia y humanización observada
en las respuestas sugiere que los EsI operan no solo
como estrategia sanitaria, sino como dispositivo de
justicia territorial y emocional, en contextos
históricamente desiguales.
No obstante, algunos/as participantes señalaron
aspectos susceptibles de mejora, particularmente en
relación con la difusión de la estrategia en redes sociales
y el seguimiento posterior a la intervención. En este
sentido, se mencionó la necesidad de fortalecer
instancias de rehabilitación y acompañamiento,
especialmente en lo referido a la disponibilidad de
kinesiología.
Al respecto, uno/a de los/as participantes expresó: Que
hubiera más kinesiología después del tratamiento. Para
hacer kinesiología en el hospital había una espera
grande y me recuperé más en mi casa que en el hospital”
(P9).
Estas observaciones ponen de manifiesto la importancia
de considerar de manera integral las trayectorias de
atención de los/as usuarios/as, no sólo en el momento de
la intervención sino también en las instancias
posteriores de recuperación y rehabilitación. En este
sentido, los testimonios recogidos invitan a reflexionar
sobre los mecanismos de seguimiento y
acompañamiento posintervención, acomo sobre la
articulación con otros servicios de salud que permitan
sostener la continuidad del cuidado una vez finalizada la
práctica realizada por los EsI.
Percepción de los/as trabajadores/as de salud
Las encuestas realizadas a trabajadores/as participantes de
los EsI mostraron altos niveles de satisfacción con la
experiencia de participación en la estrategia.
A partir de las respuestas obtenidas, se elaboró una matriz
de datos (Tabla 1) con el objetivo de sintetizar y
sistematizar la perspectiva de los/as propios/as integrantes
de los equipos.
La remuneración es el aspecto s críticamente valorado,
con predominio de percepciones negativas que representa
el 70% (n = 6 “Malay n = 1 “Muy Mala). Con respecto a los
horarios, son mayormente bien valorados con el 80% de
respuestas entre “Buenay "Muy buena" (n = 8 y n = 1,
respectivamente). Un aspecto que se valora positivamente
de forma unánime es el referido al traslado del equipo y
organización del operativo hacia el efector sanitario en el
que se efectuó la intervención/tratamiento con un 100%
de las respuestas que lo califican entre “Bueno (n = 7) y
“Muy bueno (n = 4). Por su parte, también se valora de
manera muy positiva la disponibilidad de recursos
dividiéndose el 73% de la respuesta en “Buenay el 27% en
“Muy buena. El aspecto relacionado con el
acompañamiento y supervisión de la coordinación del
equipo ha sido casi exclusivamente valorado de manera
positiva. No obstante, se observa una ligera dispersión en
una valoración realizada por un/a encuestado/a que lo
calificó como “Malo. También se encuentra una alta
valoración en relación con el apoyo brindado por los
centros de salud donde se desempeñaron los equipos,
repartiéndose las respuestas en “Buena(n = 6) y “Muy
Buena (n = 5). Por último, la cooperación interna en el
equipo y el acompañamiento entre integrantes es el
aspecto más ampliamente reconocido como muy positivo.
Los resultados sugieren que la cooperación interna del
equipo, el acompañamiento institucional (coordinación y
establecimientos de salud receptores), y los aspectos
logísticos (traslado, horarios y recursos), son los aspectos
mejor valorados, mientras que la remuneración percibida
es el punto más crítico con una clara mayoría de
valoraciones negativas.
Más allá de las valoraciones particulares frente a los
distintos aspectos, ante la pregunta ¿Cómo calificaría su
experiencia al haber participado en un
procedimiento/intervención del EsI?(Tabla 2) orientada a
obtener una apreciación general sobre la experiencia, la
gran mayoría de los/as trabajadores brindaron respuestas
positivas. Puede decirse entonces que la participación en el
EsI fue vivida de forma positiva, aun cuando subsisten
algunos aspectos que ameritan revisión y mejora.
MATERIALES Y MÉTODOS
- Grupos de estudio (EsI)
Se definieron tres grupos en función de su mayor
participación y distribución en la estrategia según la
frecuencia y el tipo de intervención realizada:
Grupo A: equipo técnico profesional de cirugía cardiovascular
neonatal (ductus arterioso persistente en prematuros).
Grupo B: equipo técnico profesional itinerante de aféresis
plasmática terapéutica.
Grupo C: equipo técnico profesional itinerante de cirugías
de cabeza y cuello, específicamente paratiroidectomía en
usuarios/as en hemodiálisis.
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
- Variables de análisis
A) Impacto. Dimensiones: barreras y facilitadores de
acceso, costos, percepción/satisfacción
B) Conformación (EsI): cantidad de integrantes por
cada procedimiento o intervención.
C) Demanda directa: cantidad de usuarios/as
asistidos/as por cada grupo de EsI.
D) Tiempo de espera: los tiempos entre la solicitud y la
práctica efectiva. Según medias de 2,5 a 8,5 días en
patologías de pronta resolución o de mediana
resolución, respectivamente.
E) Georeferencia: localización regional de hospitales
sedes.
F) Barreras/ Facilitadores de acceso: obstáculos
sanitarios de acceso a la prestación y las acciones o
gestiones que los disminuyen.
G) Estrategias alternativas: definidas como aquellas
prácticas o procedimientos a realizar en caso de no
contar con EsI.
H) Costos operativos: comparativos de estrategia con y
sin EsI.
I) Valor paciente: es la unidad del costo operativo
medido en pesos. Indicador: la suma de todas la
variables de costos (adicional/viáticos/insumos) sobre
cantidad de usuarios/as asistidos/as.
J) Caracterización: sexo; edad, edad gestacional, peso
al nacer, años en hemodiálisis, diagnóstico.
K) Satisfacción de usuarios/as internos y externos
(internos directos: integrantes de los EsI; indirectos:
directores/as de hospitales, jefes/as de servicio:
médicos(as tratantes del usuario/a asistido/a por los
EsI); usuarios/as externos/as (pacientes y/o familiares).
Dimensiones: mejora ex post; comunicación, trato
(para usuarios/as externos/as). Dimensiones:
adherencia al tipo de tarea, remuneración, clima de
trabajo, participación. Diseño observacional:
descriptivo, retrospectivo y transversal. Abordaje
combinado.
Ámbito territorial: establecimientos de salud de gestión
pública de siete regiones sanitarias de la provincia de
Buenos Aires.
El estudio se desarrolló en dos fases: a) periodo 2021-2023
en la que se evaluaron las conformación, características,
distribución, frecuencia y costos de la implementación,
funcionamiento y eficiencia de los EsI mediante fuentes
secundarias provistas por el área contable del programa
sanitario; y b) periodo 2024-2025 ex post a la intervención
o procedimiento realizado por los EsI en la que se aplicaron
técnicas cualitativas para describir la percepción de
usuarios/as y/o familiares de los/as usuarios/as asistidos/as
y la percepción/satisfacción de los propios equipos de
trabajo.
- Métodos
La recolección de información cuantitativa se orientó a la
estimación de costos mediante la construcción de la unidad
de análisis denominada “valor paciente. Esta unidad
integra los honorarios de cada integrante del equipo, los
costos operativos asociados, los viáticos calculados por
kilómetro de distancia y el tipo de traslado requerido. La
conformación del “valor paciente permitió realizar
comparaciones con estrategias terapéuticas alternativas en
los casos de no intervención de los EsI. Los valores fueron
suministrados por especialistas responsables de la atención
de los/as usuarios/as incluidos en los grupos de análisis.
La recolección de información cualitativa se llevó a cabo
mediante encuestas estructuradas, revisión documental y
entrevistas en profundidad. La combinación de estas
técnicas posibilitó la triangulación de datos, reduciendo
sesgos y fortaleciendo la validez de los hallazgos. Este
enfoque metodológico permitió identificar tanto patrones
generales como experiencias particulares, ofreciendo una
visión amplia y contextualizada sobre el desempeño de los
EsI en distintos territorios.
- Análisis de datos
Los datos cuantitativos, obtenidos de los registros
administrativos del sector contable de la coordinación del
programa, fueron sometidos a un proceso de análisis
estadístico descriptivo. Este incluyó la tabulación de
frecuencias absolutas y relativas, el cálculo de porcentajes
y la exploración de la distribución de variables. El empleo
de estas técnicas permitió sistematizar la información y
establecer una base para la comparación y correlación con
los costos de las estrategias terapéuticas alternativas, así
como definir la caracterización de los grupos de estudio.
La información cualitativa proveniente de las entrevistas,
encuestas y revisión documental fue analizada bajo un
enfoque interpretativo orientado a identificar las dimensiones
centrales de la experiencia de usuarios y usuarias. El análisis se
focalizó en aspectos vinculados al acceso a la atención, la
percepción de la calidad del cuidado (18-19) y la valoración
general de la estrategia de los EsI. Este procedimiento
permitió integrar perspectivas diversas y situadas, aportando
una comprensión más amplia y contextualizada del
desempeño de los equipos en distintos territorios.
- Análisis de costos
Con el propósito de evaluar la eficiencia económica de la
estrategia, se estimaron los costos operativos asociados a
la implementación de EsI.
Para cada uno de los grupos categorizados (A, B y C), se
construyó la unidad de análisis denominada “valor
paciente, integrando las variables: viáticos/valor (aéreos,
terrestres, kilometraje), insumos/valor (tipo, características,
disponibilidad), honorarios del personal (calculados según
el nomenclador de IOMA y otros gastos operativos
vinculados a la realización de las intervenciones
(incluyendo traslado de equipamiento).
Este análisis de costos incluyó la comparación entre el
traslado de personal calificado -con su coste adicional
detallado- frente a las alternativas de traslado y
movilización del usuario/a (y familia) hacia centros
especializados o el uso de tratamientos farmacológicos
sustitutivos. En particular, se contrastaron:
Grupo A (ductus del prematuro): traslado de personal
especializado versus traslado del usuario/a
Grupo B (aféresis plasmática terapéutica): intervención
itinerante versus traslado y/o tratamiento alternativo.
Grupo C (paratiroidectomía): cirugía itinerante versus
tratamiento farmacológico sustitutivo.
Este abordaje permitió establecer comparaciones
costo-eficiencia entre la estrategia itinerante y las
alternativas terapéuticas convencionales, aportando
evidencia sobre la racionalidad económica y la pertinencia
clínica de los EsI en distintos escenarios (20).
- Entrevistas semiestructuradas
Sobre una población de 61 usuarios/as que recibieron
atención mediante itinerancias, se realizaron entrevistas
semiestructuradas a 11 de ellos/as y/o a sus tutores/as,
residentes en distintos municipios de la provincia de
Buenos Aires. Los contactos se iniciaron ex post (cirugías
de paratiroides, madres de niños en su primer año post
cierre del ductus y seguimiento post plasmaféresis) en
junio del 2024, a fin de confirmar datos de contactos,
adquirir consentimiento y definir modalidad de la
entrevista (presencial o telefónica). El trabajo de campo fue
realizado entre los meses de febrero y mayo de 2025.
La selección de los casos se realizó mediante un criterio de
inclusión progresiva, con el objetivo de incorporar una
diversidad de experiencias y perspectivas vinculadas a la
implementación de la estrategia de EsI. Inicialmente, se
procuró contactar a la totalidad de las personas identificadas
como posibles participantes; sin embargo, una proporción
significativa no contaba con datos de contacto actualizados
o no respondió a las comunicaciones efectuadas, lo que
limitó el número final de entrevistas realizadas. .Esta
situación fue considerada una limitación metodológica del
estudio, atribuible a la existencia de registros incompletos o
inexactos en los distintos establecimientos de salud, al
tiempo transcurrido entre la implementación de la estrategia
y el trabajo de campo (abordaje ex post), así como a la
posible desconfianza de algunas personas frente al contacto
de un organismo estatal para solicitar información vinculada
con su atención o su estado de salud.
Las entrevistas fueron realizadas de manera telefónica y se
estructuraron a partir de una guía temática organizada en
distintos ejes de indagación. En primer lugar, se relevaron
aspectos sociodemográficos básicos, tales como edad,
género, municipio de residencia, hospital en el que se
recibió atención, situación laboral y cobertura de salud. En
segundo lugar, se indagó acerca de la experiencia previa a
la atención brindada por los EsI, incluyendo la aparición de
signos y síntomas, el recorrido asistencial previo, los
estudios realizados y las consultas efectuadas hasta la
obtención del diagnóstico.
Asimismo, se exploraron aspectos vinculados a la
experiencia de atención con los equipos itinerantes, tales
como la información recibida sobre el procedimiento
médico, el nivel de conformidad con la atención brindada y
el conocimiento previo sobre la estrategia EsI. También se
abordaron las experiencias posteriores a la intervención,
incluyendo la información recibida sobre cuidados
posteriores y la percepción general del estado de salud
luego de la atención.
Finalmente, se indagaron aspectos vinculados al acceso y
la oportunidad de la atención, considerando las demoras en
el proceso asistencial, los aspectos positivos y negativos de
la experiencia y la percepción sobre la calidad, la calidez y la
satisfacción con la atención recibida.
El consentimiento a la entrevista telefónica requería el
contacto previo a fin de confirmar datos con un
instrumento aprobado, tanto en su texto de aceptación y
consentimiento como el procesamiento y la
confidencialidad de toda información proporcionada por
los/as participantes.
-Encuestas autoadministradas a trabajadores/as
de salud
Con el objetivo de relevar percepciones de los/as
trabajadores/as participantes de los EsI, se realizó ex post a
las actividades detalladas durante el periodo 2021-2023,
una encuesta digital autoadministrada dirigida a
profesionales que formaron parte de distintas
intervenciones desarrolladas en el marco de la estrategia.
La encuesta fue distribuida mediante un muestreo de
conveniencia. Los/as coordinadores/as de los equipos
contactaron inicialmente a los/as trabajadores/as que
habían participado en las intervenciones. El cuestionario
estuvo estructurado en tres bloques temáticos principales.
El primero orientado a relevar información
sociodemográfica y ocupacional básica de los/as
participantes, incluyendo edad, lugar de desempeño
laboral, rol desempeñado y tipo de intervención en la que
participaron. Los bloques restantes indagaron
percepciones vinculadas a la experiencia laboral en el
marco de la estrategia EsI, abordando aspectos tales como
el grado de satisfacción con las funciones desempeñadas,
la valoración del apoyo institucional recibido, el clima
organizacional, las condiciones laborales, la comunicación
dentro de los equipos y la relación con otros integrantes del
dispositivo.
RESULTADOS
El análisis de los datos correspondientes a la
implementación de la estrategia de EsI en la provincia de
Buenos Aires durante el período 2021–2023 muestra
resultados en distintas dimensiones: operativa, territorial,
clínica, económica y subjetiva.
- Resultados operativos
Durante el período analizado, la conformación original de
los equipos de trabajo se mantuvo estable (todos los /as
integrantes originales de inicio de la estrategia atravesaron
juntos el periodo completo del estudio). La demanda
directa, definida como la solicitud de asistencia de equipos
itinerantes hacia establecimientos públicos de salud de
localidades alejadas a los centros de complejidad, fue
satisfecha en su totalidad en los grupos A (cirugía neonatal
del ductus arterioso persistente) y B (aféresis terapéutica),
sin registrarse cancelaciones ni demanda insatisfecha y con
días de espera (2,5 a 8) dentro de los tiempos aceptables.
En el grupo C (cirugía de cabeza y cuello y salud renal), la
intervención de los EsI se articuló con las estrategias
quirúrgicas no itinerantes existentes, permitiendo ampliar
el acceso a usuarios/as que requerían este tipo de
intervenciones en un 24,8%, ya que el procedimiento
iniciado por los EsI fue replicado dentro de los servicios de
atención con agendas quirúrgicas especiales con el 75,2%
restante.
- Cobertura territorial
La estrategia permitió acercar prestaciones altamente
especializadas a territorios donde dichas prácticas no se
encuentran habitualmente disponibles, como la región I, II
y IV3 en las cuales estas prácticas y procedimientos
especializados no cuentan con oferta técnico-profesional,
contribuyendo así a disminuir las desigualdades regionales
en el acceso a la atención. En términos territoriales, la
implementación de los EsI evidenció, a partir del análisis, su
capacidad para ampliar el alcance geográfico ya que los de
regiones sanitarias como la I, II, IV y VIII favorecieron el
acceso a prácticas de mediana y alta complejidad dentro
del sistema público de salud de la provincia de Buenos
Aires.
La georreferenciación de los casos analizados muestra que
la estrategia involucró residentes en 11 municipios de la
provincia de los cuales 13 usuarios/as fueron de 4 regiones
sanitarias para el grupo A, 17 de 7 regiones para el grupo B
y 31 de 3 regiones para el Grupo C; dando cuenta de una
distribución geográfica diversa y representativa del alcance
territorial de las intervenciones. Asimismo, las prácticas se
realizaron en siete establecimientos públicos de salud, que
funcionaron como “hospitales sede para la recepción de
los equipos itinerantes y la resolución de los
procedimientos.
En el análisis por grupos, se observó una cobertura
diferenciada.
El grupo A alcanzó al 30% de las regiones sanitarias
provinciales (4/12), mientras que el grupo B extendió su
alcance al 58% de las regiones (7/12), constituyéndose
como el dispositivo con mayor expansión territorial.
En el grupo C, la cobertura inicial fue más limitada,
concentrándose en las regiones VII4 y XII5. No obstante, la
inclusión de usuarios/as en agendas quirúrgicas no
itinerantes permitió ampliar posteriormente la cobertura
hasta alcanzar el 41% de las regiones sanitarias (5/12).
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la accesibilidad
territorial aparece como una dimensión central de
valoración de la estrategia. En particular, los testimonios de
directores/as de hospitales, integrantes de los servicios e
integrantes encuestados, aprecian la importancia de evitar
traslados prolongados hacia centros de referencia alejados
del lugar de residencia. La posibilidad de resolver las
prácticas en establecimientos más cercanos al territorio de
los/as usuarios/as, no solo reduce costos logísticos, tiempos
de desplazamiento y dispersión familiar, sino que también
fortalece la percepción de accesibilidad efectiva al sistema
de salud.
En este sentido, los resultados sugieren que la estrategia
de los EsI contribuye a territorializar la atención sanitaria,
desplazando parcialmente el modelo tradicional
concentrado en hospitales de alta complejidad y
favoreciendo una lógica de red que combina centralización
del conocimiento especializado con descentralización
operativa de las prácticas.
Tiempos de espera y oportunidad de atención
Uno de los impactos más significativos de la estrategia de
EsI se vincula con la reducción de los tiempos de espera
para la realización de prácticas de alta complejidad. Los
datos relevados muestran que el intervalo promedio entre
la solicitud de la intervención y su realización efectiva osciló
entre 2,5 y 8,5 días, dependiendo del tipo de patología y del
nivel de complejidad del procedimiento.
Estos valores resultan considerablemente inferiores a los
tiempos de espera habitualmente registrados en las
estrategias convencionales (12 meses en la estadística del
Programa de Salud Renal para las paratiroidectomías) y no
cuantificado en la aféresis terapéutica (por falta de
equipamientos) en los cuales la resolución de estas
prácticas suele verse condicionada por la disponibilidad de
especialistas, la concentración de servicios en centros de
referencia y las dificultades logísticas asociadas al traslado
de usuarios/as.
Los tiempos de espera que se observan en el análisis de los
grupos observados, adquiere especial relevancia en
patologías que requieren resolución oportuna para evitar
complicaciones clínicas o el agravamiento de la
enfermedad. En este sentido, la estrategia no solo mejora
la eficiencia del sistema sanitario, sino que también
contribuye a reducir riesgos asociados a la demora en la
atención.
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la anticipación
de las intervenciones fue uno de los aspectos más
valorados de la experiencia. Los testimonios recogidos
reflejan que la posibilidad de acceder rápidamente al
procedimiento generó una percepción positiva sobre la
capacidad resolutiva del sistema de salud y fortaleció la
confianza en las instituciones sanitarias, como lo expresó
una usuaria: “Mi beba nació con 600 gramos y no hubiese
podido ir a otro hospital si ustedes no vienen hasta acá”
(P1).
Asimismo, en contextos donde la demora en la atención ha
sido históricamente naturalizada como parte del
funcionamiento del sistema, la implementación de
dispositivos que reducen significativamente los tiempos de
espera puede interpretarse como un mecanismo de
corrección de inequidades estructurales, particularmente
en poblaciones residentes en territorios periféricos o con
menor disponibilidad de recursos sanitarios especializados.
Barreras y facilitadores
El análisis de barreras y facilitadores permitió identificar los
principales factores que condicionan el acceso a las
intervenciones realizadas por los EsI, así como los
elementos organizacionales que favorecen su
implementación.
Entre las principales barreras identificadas se destacan
aquellas vinculadas a la dimensión geográfica y a la
disponibilidad de fuerza laboral altamente especializada.
En particular, la concentración de profesionales con
formación específica en determinados centros de
referencia, constituye una limitación estructural del
sistema sanitario que históricamente ha dificultado el
acceso de usuarios/as residentes en territorios alejados de
dichos centros.
Asimismo, la necesidad de contar con equipamiento
específico y con infraestructura hospitalaria adecuada para
la realización de ciertas prácticas también puede constituir
un obstáculo para la expansión territorial de estas
intervenciones.
Frente a estas limitaciones, la estrategia de los EsI se
configura como un mecanismo organizacional orientado a
reducir barreras estructurales de acceso, mediante el
desplazamiento de equipos profesionales especializados/as
hacia los establecimientos de salud que funcionan como
sede de las intervenciones.
Entre los principales facilitadores se identifican la
coordinación centralizada de la estrategia, la disponibilidad
operativa de los equipos profesionales y la articulación
logística entre distintas áreas del sistema sanitario. En
particular, se destaca el rol desempeñado por el Sistema
Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y la Dirección
Provincial de Hospitales (coordinación general del
programa), responsables de la organización de los
traslados, la planificación operativa y el seguimiento de las
intervenciones.
Asimismo, la participación activa de los referentes de
programas sanitarios específicos -como Salud Renal,
Cardiopatías Congénitas y el Instituto de Hemoterapia-
aparece como un factor clave para la implementación
efectiva de la estrategia, al facilitar la identificación de
casos, la coordinación interinstitucional y la disponibilidad
de recursos técnicos.
En conjunto, el análisis sugiere que el funcionamiento de
los EsI depende en gran medida de la capacidad de
articulación interinstitucional, la planificación logística y el
compromiso de los equipos profesionales, configurándose
como una estrategia que combina innovación
organizacional con cooperación entre distintos niveles del
sistema sanitario.
Experiencia de usuarios/as y familiares
Las respuestas brindadas por usuarios/as beneficiarios de
la estrategia de EsI permiten identificar percepciones clave
respecto al impacto subjetivo y relacional de las
intervenciones. El análisis se orienta a comprender cómo
los sentidos otorgados a la atención se vinculan con las
condiciones clínicas, las trayectorias institucionales y las
experiencias de cuidado. En este sentido, se recuperan ejes
vinculados a la calidad relacional del cuidado, la
resolutividad sanitaria percibida, la accesibilidad territorial
y el valor simbólico del trato humano, todos aspectos
centrales para interpretar la eficacia social de dispositivos
sanitarios extraordinarios como los EsI.
1. Resolutividad percibida y eficacia terapéutica: un
patrón dominante en las respuestas refieren a la eficacia
sanitaria entendida desde una lógica experiencial. Frases
como 100% efectivo y recomendable, te cambia el estilo
de vida y calidad de vida” (P2) o “estuvo bien manejado el
tratamiento” (P3), muestran este punto de análisis.
Esto sugiere que cuando el procedimiento tiene una
respuesta clínica visible o tangible en corto tiempo, la
percepción de efectividad se refuerza. Podría decirse que
se construye una confianza tecnomédica situada,
legitimada por la experiencia directa del cuerpo y no solo
por la autoridad médica.
2. Trato humano, contención emocional y
personalización del cuidado: este eje aparece
transversalmente en los tres grupos diagnósticos, aunque
con mayor énfasis en familias de usuarios de la estrategia
(Grupo A) y en usuarios/as directos (Grupo C). Citas como
“me contuvieron, escucharon y cuidaron a mi hija” (P4) o
“fueron muy humanos en la atención” (P5), revelan el valor
subjetivo del cuidado más allá de lo técnico.
Desde la teoría del “cuidado centrado en la persona”, estas
respuestas indican una valorización, aquello que se
denomina cuidado como práctica relacional” (14) donde
escuchar, contener y acompañar forman parte constitutiva
de la intervención. En contextos de alta vulnerabilidad,
como el que enfrentan usuarios/as crónicos/as o con
condiciones infantiles complejas, esta dimensión se vuelve
incluso más relevante que la dimensión técnica.
3. Agilidad y oportunidad de la intervención: la
percepción de demora opera como un marcador clave del
acceso al sistema de salud. Cuando el tiempo entre la
manifestación de la necesidad y la intervención efectiva se
acorta, los/as usuarios/as y sus tutores/as experimentan
que el sistema responde -y responde para ellos/as-. Las
respuestas analizadas muestran que, en general, la espera
fue mínima o directamente inexistente, lo que refuerza el
carácter resolutivo y ágil de los EsI.
Esta rapidez adquiere una relevancia aún mayor en
usuarios/as del Grupo C (patologías crónicas y de alta
complejidad), cuyas trayectorias suelen estar atravesadas
por la postergación, la burocratización y, muchas veces, la
desconfianza institucional. En estos casos, una intervención
oportuna no solo mejora el pronóstico clínico, sino que tiene
un profundo impacto simbólico: reactiva la esperanza y
reconstruye vínculos de confianza con el sistema de salud.
Desde esta perspectiva, el tiempo emerge como una
categoría moral: cuanto más veloz la atención, más valiosa
se percibe. En los grupos A y B, se recogen expresiones
como “adelantaron la fecha de cirugía” (P6) o “fue todo
muy rápido(P7), que refuerzan la hipótesis del proyecto
respecto a la capacidad de respuesta como una dimensión
central de la estrategia EsI.
Esta valoración de la celeridad se inscribe en una lógica
de justicia sanitaria temporal, en la que la espera
prolongada opera como un factor de desigualdad. La
acción de los EsI, al reducir significativamente los
tiempos, es vivida como un corrector de inequidades
estructurales, particularmente en contextos donde la
demora ha sido históricamente naturalizada.
4. Accesibilidad territorial. Evitar traslados
innecesarios: especialmente en usuarios/as del interior
bonaerense o de zonas periurbanas, se valora no tener
que desplazarse: “no tienen que trasladar a los
pacientes, eso es muy bueno (P8). Aquí, la dimensión
espacial del acceso se resignifica: no se trata solo de
tener una práctica disponible, sino de que esa práctica
llegue al territorio.
Esta respuesta conecta con la noción de derecho a la
salud en contexto, donde el cuidado se territorializa. Se
supera así el modelo centrado en grandes hospitales y se
legitima una nueva arquitectura de redes de atención,
que pone en valor lo móvil, lo situado y lo adaptable.
En síntesis, los aspectos positivos destacados por los/as
usuarios/as no sólo dan cuenta de la calidad técnica de los
EsI, sino que iluminan dimensiones más amplias del
cuidado: vínculo, tiempo, territorio y subjetividad. Los EsI
se configuran como un dispositivo que reduce
desigualdades no solo por su capacidad técnica, sino por su
forma de encarnar la política pública del derecho a la salud.
El análisis conjunto de los puntos mencionados permite
afirmar que los EsI, en tanto política sanitaria de
intervención directa, no solo resuelven necesidades
técnicas o logísticas, sino que reconstruyen vínculos de
confianza con el sistema de salud. La reducción de
demoras, la calidad percibida de la atención y el trato
humanizado componen un circuito de reconocimiento
mutuo que fortalece la legitimidad del Estado como
garante de derechos.
La combinación de eficiencia y humanización observada
en las respuestas sugiere que los EsI operan no solo
como estrategia sanitaria, sino como dispositivo de
justicia territorial y emocional, en contextos
históricamente desiguales.
No obstante, algunos/as participantes señalaron
aspectos susceptibles de mejora, particularmente en
relación con la difusión de la estrategia en redes sociales
y el seguimiento posterior a la intervención. En este
sentido, se mencionó la necesidad de fortalecer
instancias de rehabilitación y acompañamiento,
especialmente en lo referido a la disponibilidad de
kinesiología.
Al respecto, uno/a de los/as participantes expresó: “Que
hubiera más kinesiología después del tratamiento. Para
hacer kinesiología en el hospital había una espera
grande y me recuperé más en mi casa que en el hospital”
(P9).
Estas observaciones ponen de manifiesto la importancia
de considerar de manera integral las trayectorias de
atención de los/as usuarios/as, no sólo en el momento de
la intervención sino también en las instancias
posteriores de recuperación y rehabilitación. En este
sentido, los testimonios recogidos invitan a reflexionar
sobre los mecanismos de seguimiento y
acompañamiento posintervención, acomo sobre la
articulación con otros servicios de salud que permitan
sostener la continuidad del cuidado una vez finalizada la
práctica realizada por los EsI.
Percepción de los/as trabajadores/as de salud
Las encuestas realizadas a trabajadores/as participantes de
los EsI mostraron altos niveles de satisfacción con la
experiencia de participación en la estrategia.
A partir de las respuestas obtenidas, se elaboró una matriz
de datos (Tabla 1) con el objetivo de sintetizar y
sistematizar la perspectiva de los/as propios/as integrantes
de los equipos.
La remuneración es el aspecto s críticamente valorado,
con predominio de percepciones negativas que representa
el 70% (n = 6 “Malay n = 1 “Muy Mala). Con respecto a los
horarios, son mayormente bien valorados con el 80% de
respuestas entre “Buenay "Muy buena" (n = 8 y n = 1,
respectivamente). Un aspecto que se valora positivamente
de forma unánime es el referido al traslado del equipo y
organización del operativo hacia el efector sanitario en el
que se efectuó la intervención/tratamiento con un 100%
de las respuestas que lo califican entre “Bueno (n = 7) y
“Muy bueno (n = 4). Por su parte, también se valora de
manera muy positiva la disponibilidad de recursos
dividiéndose el 73% de la respuesta en “Buenay el 27% en
“Muy buena. El aspecto relacionado con el
acompañamiento y supervisión de la coordinación del
equipo ha sido casi exclusivamente valorado de manera
positiva. No obstante, se observa una ligera dispersión en
una valoración realizada por un/a encuestado/a que lo
calificó como “Malo. También se encuentra una alta
valoración en relación con el apoyo brindado por los
centros de salud donde se desempeñaron los equipos,
repartiéndose las respuestas en “Buena(n = 6) y “Muy
Buena (n = 5). Por último, la cooperación interna en el
equipo y el acompañamiento entre integrantes es el
aspecto más ampliamente reconocido como muy positivo.
Los resultados sugieren que la cooperación interna del
equipo, el acompañamiento institucional (coordinación y
establecimientos de salud receptores), y los aspectos
logísticos (traslado, horarios y recursos), son los aspectos
mejor valorados, mientras que la remuneración percibida
es el punto más crítico con una clara mayoría de
valoraciones negativas.
Más allá de las valoraciones particulares frente a los
distintos aspectos, ante la pregunta ¿Cómo calificaría su
experiencia al haber participado en un
procedimiento/intervención del EsI?(Tabla 2) orientada a
obtener una apreciación general sobre la experiencia, la
gran mayoría de los/as trabajadores brindaron respuestas
positivas. Puede decirse entonces que la participación en el
EsI fue vivida de forma positiva, aun cuando subsisten
algunos aspectos que ameritan revisión y mejora.
MATERIALES Y MÉTODOS
- Grupos de estudio (EsI)
Se definieron tres grupos en función de su mayor
participación y distribución en la estrategia según la
frecuencia y el tipo de intervención realizada:
Grupo A: equipo técnico profesional de cirugía cardiovascular
neonatal (ductus arterioso persistente en prematuros).
Grupo B: equipo técnico profesional itinerante de aféresis
plasmática terapéutica.
Grupo C: equipo técnico profesional itinerante de cirugías
de cabeza y cuello, específicamente paratiroidectomía en
usuarios/as en hemodiálisis.
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
- Variables de análisis
A) Impacto. Dimensiones: barreras y facilitadores de
acceso, costos, percepción/satisfacción
B) Conformación (EsI): cantidad de integrantes por
cada procedimiento o intervención.
C) Demanda directa: cantidad de usuarios/as
asistidos/as por cada grupo de EsI.
D) Tiempo de espera: los tiempos entre la solicitud y la
práctica efectiva. Según medias de 2,5 a 8,5 días en
patologías de pronta resolución o de mediana
resolución, respectivamente.
E) Georeferencia: localización regional de hospitales
sedes.
F) Barreras/ Facilitadores de acceso: obstáculos
sanitarios de acceso a la prestación y las acciones o
gestiones que los disminuyen.
G) Estrategias alternativas: definidas como aquellas
prácticas o procedimientos a realizar en caso de no
contar con EsI.
H) Costos operativos: comparativos de estrategia con y
sin EsI.
I) Valor paciente: es la unidad del costo operativo
medido en pesos. Indicador: la suma de todas la
variables de costos (adicional/viáticos/insumos) sobre
cantidad de usuarios/as asistidos/as.
J) Caracterización: sexo; edad, edad gestacional, peso
al nacer, años en hemodiálisis, diagnóstico.
K) Satisfacción de usuarios/as internos y externos
(internos directos: integrantes de los EsI; indirectos:
directores/as de hospitales, jefes/as de servicio:
médicos(as tratantes del usuario/a asistido/a por los
EsI); usuarios/as externos/as (pacientes y/o familiares).
Dimensiones: mejora ex post; comunicación, trato
(para usuarios/as externos/as). Dimensiones:
adherencia al tipo de tarea, remuneración, clima de
trabajo, participación. Diseño observacional:
descriptivo, retrospectivo y transversal. Abordaje
combinado.
Ámbito territorial: establecimientos de salud de gestión
pública de siete regiones sanitarias de la provincia de
Buenos Aires.
El estudio se desarrolló en dos fases: a) periodo 2021-2023
en la que se evaluaron las conformación, características,
distribución, frecuencia y costos de la implementación,
funcionamiento y eficiencia de los EsI mediante fuentes
secundarias provistas por el área contable del programa
sanitario; y b) periodo 2024-2025 ex post a la intervención
o procedimiento realizado por los EsI en la que se aplicaron
técnicas cualitativas para describir la percepción de
usuarios/as y/o familiares de los/as usuarios/as asistidos/as
y la percepción/satisfacción de los propios equipos de
trabajo.
- Métodos
La recolección de información cuantitativa se orientó a la
estimación de costos mediante la construcción de la unidad
de análisis denominada “valor paciente. Esta unidad
integra los honorarios de cada integrante del equipo, los
costos operativos asociados, los viáticos calculados por
kilómetro de distancia y el tipo de traslado requerido. La
conformación del “valor paciente permitió realizar
comparaciones con estrategias terapéuticas alternativas en
los casos de no intervención de los EsI. Los valores fueron
suministrados por especialistas responsables de la atención
de los/as usuarios/as incluidos en los grupos de análisis.
La recolección de información cualitativa se llevó a cabo
mediante encuestas estructuradas, revisión documental y
entrevistas en profundidad. La combinación de estas
técnicas posibilitó la triangulación de datos, reduciendo
sesgos y fortaleciendo la validez de los hallazgos. Este
enfoque metodológico permitió identificar tanto patrones
generales como experiencias particulares, ofreciendo una
visión amplia y contextualizada sobre el desempeño de los
EsI en distintos territorios.
- Análisis de datos
Los datos cuantitativos, obtenidos de los registros
administrativos del sector contable de la coordinación del
programa, fueron sometidos a un proceso de análisis
estadístico descriptivo. Este incluyó la tabulación de
frecuencias absolutas y relativas, el cálculo de porcentajes
y la exploración de la distribución de variables. El empleo
de estas técnicas permitió sistematizar la información y
establecer una base para la comparación y correlación con
los costos de las estrategias terapéuticas alternativas, así
como definir la caracterización de los grupos de estudio.
La información cualitativa proveniente de las entrevistas,
encuestas y revisión documental fue analizada bajo un
enfoque interpretativo orientado a identificar las dimensiones
centrales de la experiencia de usuarios y usuarias. El análisis se
focalizó en aspectos vinculados al acceso a la atención, la
percepción de la calidad del cuidado (18-19) y la valoración
general de la estrategia de los EsI. Este procedimiento
permitió integrar perspectivas diversas y situadas, aportando
una comprensión más amplia y contextualizada del
desempeño de los equipos en distintos territorios.
- Análisis de costos
Con el propósito de evaluar la eficiencia económica de la
estrategia, se estimaron los costos operativos asociados a
la implementación de EsI.
Para cada uno de los grupos categorizados (A, B y C), se
construyó la unidad de análisis denominada “valor
paciente, integrando las variables: viáticos/valor (aéreos,
terrestres, kilometraje), insumos/valor (tipo, características,
disponibilidad), honorarios del personal (calculados según
el nomenclador de IOMA y otros gastos operativos
vinculados a la realización de las intervenciones
(incluyendo traslado de equipamiento).
Este análisis de costos incluyó la comparación entre el
traslado de personal calificado -con su coste adicional
detallado- frente a las alternativas de traslado y
movilización del usuario/a (y familia) hacia centros
especializados o el uso de tratamientos farmacológicos
sustitutivos. En particular, se contrastaron:
Grupo A (ductus del prematuro): traslado de personal
especializado versus traslado del usuario/a
Grupo B (aféresis plasmática terapéutica): intervención
itinerante versus traslado y/o tratamiento alternativo.
Grupo C (paratiroidectomía): cirugía itinerante versus
tratamiento farmacológico sustitutivo.
Este abordaje permitió establecer comparaciones
costo-eficiencia entre la estrategia itinerante y las
alternativas terapéuticas convencionales, aportando
evidencia sobre la racionalidad económica y la pertinencia
clínica de los EsI en distintos escenarios (20).
- Entrevistas semiestructuradas
Sobre una población de 61 usuarios/as que recibieron
atención mediante itinerancias, se realizaron entrevistas
semiestructuradas a 11 de ellos/as y/o a sus tutores/as,
residentes en distintos municipios de la provincia de
Buenos Aires. Los contactos se iniciaron ex post (cirugías
de paratiroides, madres de niños en su primer año post
cierre del ductus y seguimiento post plasmaféresis) en
junio del 2024, a fin de confirmar datos de contactos,
adquirir consentimiento y definir modalidad de la
entrevista (presencial o telefónica). El trabajo de campo fue
realizado entre los meses de febrero y mayo de 2025.
La selección de los casos se realizó mediante un criterio de
inclusión progresiva, con el objetivo de incorporar una
diversidad de experiencias y perspectivas vinculadas a la
implementación de la estrategia de EsI. Inicialmente, se
procuró contactar a la totalidad de las personas identificadas
como posibles participantes; sin embargo, una proporción
significativa no contaba con datos de contacto actualizados
o no respondió a las comunicaciones efectuadas, lo que
limitó el número final de entrevistas realizadas. .Esta
situación fue considerada una limitación metodológica del
estudio, atribuible a la existencia de registros incompletos o
inexactos en los distintos establecimientos de salud, al
tiempo transcurrido entre la implementación de la estrategia
y el trabajo de campo (abordaje ex post), así como a la
posible desconfianza de algunas personas frente al contacto
de un organismo estatal para solicitar información vinculada
con su atención o su estado de salud.
Las entrevistas fueron realizadas de manera telefónica y se
estructuraron a partir de una guía temática organizada en
distintos ejes de indagación. En primer lugar, se relevaron
aspectos sociodemográficos básicos, tales como edad,
género, municipio de residencia, hospital en el que se
recibió atención, situación laboral y cobertura de salud. En
segundo lugar, se indagó acerca de la experiencia previa a
la atención brindada por los EsI, incluyendo la aparición de
signos y síntomas, el recorrido asistencial previo, los
estudios realizados y las consultas efectuadas hasta la
obtención del diagnóstico.
Asimismo, se exploraron aspectos vinculados a la
experiencia de atención con los equipos itinerantes, tales
como la información recibida sobre el procedimiento
médico, el nivel de conformidad con la atención brindada y
el conocimiento previo sobre la estrategia EsI. También se
abordaron las experiencias posteriores a la intervención,
incluyendo la información recibida sobre cuidados
posteriores y la percepción general del estado de salud
luego de la atención.
Finalmente, se indagaron aspectos vinculados al acceso y
la oportunidad de la atención, considerando las demoras en
el proceso asistencial, los aspectos positivos y negativos de
la experiencia y la percepción sobre la calidad, la calidez y la
satisfacción con la atención recibida.
El consentimiento a la entrevista telefónica requería el
contacto previo a fin de confirmar datos con un
instrumento aprobado, tanto en su texto de aceptación y
consentimiento como el procesamiento y la
confidencialidad de toda información proporcionada por
los/as participantes.
-Encuestas autoadministradas a trabajadores/as
de salud
Con el objetivo de relevar percepciones de los/as
trabajadores/as participantes de los EsI, se realizó ex post a
las actividades detalladas durante el periodo 2021-2023,
una encuesta digital autoadministrada dirigida a
profesionales que formaron parte de distintas
intervenciones desarrolladas en el marco de la estrategia.
La encuesta fue distribuida mediante un muestreo de
conveniencia. Los/as coordinadores/as de los equipos
contactaron inicialmente a los/as trabajadores/as que
habían participado en las intervenciones. El cuestionario
estuvo estructurado en tres bloques temáticos principales.
El primero orientado a relevar información
sociodemográfica y ocupacional básica de los/as
participantes, incluyendo edad, lugar de desempeño
laboral, rol desempeñado y tipo de intervención en la que
participaron. Los bloques restantes indagaron
percepciones vinculadas a la experiencia laboral en el
marco de la estrategia EsI, abordando aspectos tales como
el grado de satisfacción con las funciones desempeñadas,
la valoración del apoyo institucional recibido, el clima
organizacional, las condiciones laborales, la comunicación
dentro de los equipos y la relación con otros integrantes del
dispositivo.
RESULTADOS
El análisis de los datos correspondientes a la
implementación de la estrategia de EsI en la provincia de
Buenos Aires durante el período 2021–2023 muestra
resultados en distintas dimensiones: operativa, territorial,
clínica, económica y subjetiva.
- Resultados operativos
Durante el período analizado, la conformación original de
los equipos de trabajo se mantuvo estable (todos los /as
integrantes originales de inicio de la estrategia atravesaron
juntos el periodo completo del estudio). La demanda
directa, definida como la solicitud de asistencia de equipos
itinerantes hacia establecimientos públicos de salud de
localidades alejadas a los centros de complejidad, fue
satisfecha en su totalidad en los grupos A (cirugía neonatal
del ductus arterioso persistente) y B (aféresis terapéutica),
sin registrarse cancelaciones ni demanda insatisfecha y con
días de espera (2,5 a 8) dentro de los tiempos aceptables.
En el grupo C (cirugía de cabeza y cuello y salud renal), la
intervención de los EsI se articuló con las estrategias
quirúrgicas no itinerantes existentes, permitiendo ampliar
el acceso a usuarios/as que requerían este tipo de
intervenciones en un 24,8%, ya que el procedimiento
iniciado por los EsI fue replicado dentro de los servicios de
atención con agendas quirúrgicas especiales con el 75,2%
restante.
- Cobertura territorial
La estrategia permitió acercar prestaciones altamente
especializadas a territorios donde dichas prácticas no se
encuentran habitualmente disponibles, como la región I, II
y IV3 en las cuales estas prácticas y procedimientos
especializados no cuentan con oferta técnico-profesional,
contribuyendo así a disminuir las desigualdades regionales
en el acceso a la atención. En términos territoriales, la
implementación de los EsI evidenció, a partir del análisis, su
capacidad para ampliar el alcance geográfico ya que los de
regiones sanitarias como la I, II, IV y VIII favorecieron el
acceso a prácticas de mediana y alta complejidad dentro
del sistema público de salud de la provincia de Buenos
Aires.
La georreferenciación de los casos analizados muestra que
la estrategia involucró residentes en 11 municipios de la
provincia de los cuales 13 usuarios/as fueron de 4 regiones
sanitarias para el grupo A, 17 de 7 regiones para el grupo B
y 31 de 3 regiones para el Grupo C; dando cuenta de una
distribución geográfica diversa y representativa del alcance
territorial de las intervenciones. Asimismo, las prácticas se
realizaron en siete establecimientos públicos de salud, que
funcionaron como “hospitales sede para la recepción de
los equipos itinerantes y la resolución de los
procedimientos.
En el análisis por grupos, se observó una cobertura
diferenciada.
El grupo A alcanzó al 30% de las regiones sanitarias
provinciales (4/12), mientras que el grupo B extendió su
alcance al 58% de las regiones (7/12), constituyéndose
como el dispositivo con mayor expansión territorial.
En el grupo C, la cobertura inicial fue más limitada,
concentrándose en las regiones VII4 y XII5. No obstante, la
inclusión de usuarios/as en agendas quirúrgicas no
itinerantes permitió ampliar posteriormente la cobertura
hasta alcanzar el 41% de las regiones sanitarias (5/12).
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la accesibilidad
territorial aparece como una dimensión central de
valoración de la estrategia. En particular, los testimonios de
directores/as de hospitales, integrantes de los servicios e
integrantes encuestados, aprecian la importancia de evitar
traslados prolongados hacia centros de referencia alejados
del lugar de residencia. La posibilidad de resolver las
prácticas en establecimientos más cercanos al territorio de
los/as usuarios/as, no solo reduce costos logísticos, tiempos
de desplazamiento y dispersión familiar, sino que también
fortalece la percepción de accesibilidad efectiva al sistema
de salud.
En este sentido, los resultados sugieren que la estrategia
de los EsI contribuye a territorializar la atención sanitaria,
desplazando parcialmente el modelo tradicional
concentrado en hospitales de alta complejidad y
favoreciendo una lógica de red que combina centralización
del conocimiento especializado con descentralización
operativa de las prácticas.
Tiempos de espera y oportunidad de atención
Uno de los impactos más significativos de la estrategia de
EsI se vincula con la reducción de los tiempos de espera
para la realización de prácticas de alta complejidad. Los
datos relevados muestran que el intervalo promedio entre
la solicitud de la intervención y su realización efectiva osciló
entre 2,5 y 8,5 días, dependiendo del tipo de patología y del
nivel de complejidad del procedimiento.
Estos valores resultan considerablemente inferiores a los
tiempos de espera habitualmente registrados en las
estrategias convencionales (12 meses en la estadística del
Programa de Salud Renal para las paratiroidectomías) y no
cuantificado en la aféresis terapéutica (por falta de
equipamientos) en los cuales la resolución de estas
prácticas suele verse condicionada por la disponibilidad de
especialistas, la concentración de servicios en centros de
referencia y las dificultades logísticas asociadas al traslado
de usuarios/as.
Los tiempos de espera que se observan en el análisis de los
grupos observados, adquiere especial relevancia en
patologías que requieren resolución oportuna para evitar
complicaciones clínicas o el agravamiento de la
enfermedad. En este sentido, la estrategia no solo mejora
la eficiencia del sistema sanitario, sino que también
contribuye a reducir riesgos asociados a la demora en la
atención.
Desde la perspectiva de los/as usuarios/as, la anticipación
de las intervenciones fue uno de los aspectos más
valorados de la experiencia. Los testimonios recogidos
reflejan que la posibilidad de acceder rápidamente al
procedimiento generó una percepción positiva sobre la
capacidad resolutiva del sistema de salud y fortaleció la
confianza en las instituciones sanitarias, como lo expresó
una usuaria: “Mi beba nació con 600 gramos y no hubiese
podido ir a otro hospital si ustedes no vienen hasta acá”
(P1).
Asimismo, en contextos donde la demora en la atención ha
sido históricamente naturalizada como parte del
funcionamiento del sistema, la implementación de
dispositivos que reducen significativamente los tiempos de
espera puede interpretarse como un mecanismo de
corrección de inequidades estructurales, particularmente
en poblaciones residentes en territorios periféricos o con
menor disponibilidad de recursos sanitarios especializados.
Barreras y facilitadores
El análisis de barreras y facilitadores permitió identificar los
principales factores que condicionan el acceso a las
intervenciones realizadas por los EsI, así como los
elementos organizacionales que favorecen su
implementación.
Entre las principales barreras identificadas se destacan
aquellas vinculadas a la dimensión geográfica y a la
disponibilidad de fuerza laboral altamente especializada.
En particular, la concentración de profesionales con
formación específica en determinados centros de
referencia, constituye una limitación estructural del
sistema sanitario que históricamente ha dificultado el
acceso de usuarios/as residentes en territorios alejados de
dichos centros.
Asimismo, la necesidad de contar con equipamiento
específico y con infraestructura hospitalaria adecuada para
la realización de ciertas prácticas también puede constituir
un obstáculo para la expansión territorial de estas
intervenciones.
Frente a estas limitaciones, la estrategia de los EsI se
configura como un mecanismo organizacional orientado a
reducir barreras estructurales de acceso, mediante el
desplazamiento de equipos profesionales especializados/as
hacia los establecimientos de salud que funcionan como
sede de las intervenciones.
Entre los principales facilitadores se identifican la
coordinación centralizada de la estrategia, la disponibilidad
operativa de los equipos profesionales y la articulación
logística entre distintas áreas del sistema sanitario. En
particular, se destaca el rol desempeñado por el Sistema
Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y la Dirección
Provincial de Hospitales (coordinación general del
programa), responsables de la organización de los
traslados, la planificación operativa y el seguimiento de las
intervenciones.
Asimismo, la participación activa de los referentes de
programas sanitarios específicos -como Salud Renal,
Cardiopatías Congénitas y el Instituto de Hemoterapia-
aparece como un factor clave para la implementación
efectiva de la estrategia, al facilitar la identificación de
casos, la coordinación interinstitucional y la disponibilidad
de recursos técnicos.
En conjunto, el análisis sugiere que el funcionamiento de
los EsI depende en gran medida de la capacidad de
articulación interinstitucional, la planificación logística y el
compromiso de los equipos profesionales, configurándose
como una estrategia que combina innovación
organizacional con cooperación entre distintos niveles del
sistema sanitario.
Experiencia de usuarios/as y familiares
Las respuestas brindadas por usuarios/as beneficiarios de
la estrategia de EsI permiten identificar percepciones clave
respecto al impacto subjetivo y relacional de las
intervenciones. El análisis se orienta a comprender cómo
los sentidos otorgados a la atención se vinculan con las
condiciones clínicas, las trayectorias institucionales y las
experiencias de cuidado. En este sentido, se recuperan ejes
vinculados a la calidad relacional del cuidado, la
resolutividad sanitaria percibida, la accesibilidad territorial
y el valor simbólico del trato humano, todos aspectos
centrales para interpretar la eficacia social de dispositivos
sanitarios extraordinarios como los EsI.
1. Resolutividad percibida y eficacia terapéutica: un
patrón dominante en las respuestas refieren a la eficacia
sanitaria entendida desde una lógica experiencial. Frases
como 100% efectivo y recomendable, te cambia el estilo
de vida y calidad de vida” (P2) o “estuvo bien manejado el
tratamiento” (P3), muestran este punto de análisis.
Esto sugiere que cuando el procedimiento tiene una
respuesta clínica visible o tangible en corto tiempo, la
percepción de efectividad se refuerza. Podría decirse que
se construye una confianza tecnomédica situada,
legitimada por la experiencia directa del cuerpo y no solo
por la autoridad médica.
2. Trato humano, contención emocional y
personalización del cuidado: este eje aparece
transversalmente en los tres grupos diagnósticos, aunque
con mayor énfasis en familias de usuarios de la estrategia
(Grupo A) y en usuarios/as directos (Grupo C). Citas como
“me contuvieron, escucharon y cuidaron a mi hija” (P4) o
“fueron muy humanos en la atención” (P5), revelan el valor
subjetivo del cuidado más allá de lo técnico.
Desde la teoría del “cuidado centrado en la persona”, estas
respuestas indican una valorización, aquello que se
denomina cuidado como práctica relacional” (14) donde
escuchar, contener y acompañar forman parte constitutiva
de la intervención. En contextos de alta vulnerabilidad,
como el que enfrentan usuarios/as crónicos/as o con
condiciones infantiles complejas, esta dimensión se vuelve
incluso más relevante que la dimensión técnica.
3. Agilidad y oportunidad de la intervención: la
percepción de demora opera como un marcador clave del
acceso al sistema de salud. Cuando el tiempo entre la
manifestación de la necesidad y la intervención efectiva se
acorta, los/as usuarios/as y sus tutores/as experimentan
que el sistema responde -y responde para ellos/as-. Las
respuestas analizadas muestran que, en general, la espera
fue mínima o directamente inexistente, lo que refuerza el
carácter resolutivo y ágil de los EsI.
Esta rapidez adquiere una relevancia aún mayor en
usuarios/as del Grupo C (patologías crónicas y de alta
complejidad), cuyas trayectorias suelen estar atravesadas
por la postergación, la burocratización y, muchas veces, la
desconfianza institucional. En estos casos, una intervención
oportuna no solo mejora el pronóstico clínico, sino que tiene
un profundo impacto simbólico: reactiva la esperanza y
reconstruye vínculos de confianza con el sistema de salud.
Desde esta perspectiva, el tiempo emerge como una
categoría moral: cuanto más veloz la atención, más valiosa
se percibe. En los grupos A y B, se recogen expresiones
como “adelantaron la fecha de cirugía” (P6) o “fue todo
muy rápido(P7), que refuerzan la hipótesis del proyecto
respecto a la capacidad de respuesta como una dimensión
central de la estrategia EsI.
Esta valoración de la celeridad se inscribe en una lógica
de justicia sanitaria temporal, en la que la espera
prolongada opera como un factor de desigualdad. La
acción de los EsI, al reducir significativamente los
tiempos, es vivida como un corrector de inequidades
estructurales, particularmente en contextos donde la
demora ha sido históricamente naturalizada.
4. Accesibilidad territorial. Evitar traslados
innecesarios: especialmente en usuarios/as del interior
bonaerense o de zonas periurbanas, se valora no tener
que desplazarse: “no tienen que trasladar a los
pacientes, eso es muy bueno (P8). Aquí, la dimensión
espacial del acceso se resignifica: no se trata solo de
tener una práctica disponible, sino de que esa práctica
llegue al territorio.
Esta respuesta conecta con la noción de derecho a la
salud en contexto, donde el cuidado se territorializa. Se
supera así el modelo centrado en grandes hospitales y se
legitima una nueva arquitectura de redes de atención,
que pone en valor lo móvil, lo situado y lo adaptable.
En síntesis, los aspectos positivos destacados por los/as
usuarios/as no sólo dan cuenta de la calidad técnica de los
EsI, sino que iluminan dimensiones más amplias del
cuidado: vínculo, tiempo, territorio y subjetividad. Los EsI
se configuran como un dispositivo que reduce
desigualdades no solo por su capacidad técnica, sino por su
forma de encarnar la política pública del derecho a la salud.
El análisis conjunto de los puntos mencionados permite
afirmar que los EsI, en tanto política sanitaria de
intervención directa, no solo resuelven necesidades
técnicas o logísticas, sino que reconstruyen vínculos de
confianza con el sistema de salud. La reducción de
demoras, la calidad percibida de la atención y el trato
humanizado componen un circuito de reconocimiento
mutuo que fortalece la legitimidad del Estado como
garante de derechos.
La combinación de eficiencia y humanización observada
en las respuestas sugiere que los EsI operan no solo
como estrategia sanitaria, sino como dispositivo de
justicia territorial y emocional, en contextos
históricamente desiguales.
No obstante, algunos/as participantes señalaron
aspectos susceptibles de mejora, particularmente en
relación con la difusión de la estrategia en redes sociales
y el seguimiento posterior a la intervención. En este
sentido, se mencionó la necesidad de fortalecer
instancias de rehabilitación y acompañamiento,
especialmente en lo referido a la disponibilidad de
kinesiología.
Al respecto, uno/a de los/as participantes expresó: “Que
hubiera más kinesiología después del tratamiento. Para
hacer kinesiología en el hospital había una espera
grande y me recuperé más en mi casa que en el hospital”
(P9).
Estas observaciones ponen de manifiesto la importancia
de considerar de manera integral las trayectorias de
atención de los/as usuarios/as, no sólo en el momento de
la intervención sino también en las instancias
posteriores de recuperación y rehabilitación. En este
sentido, los testimonios recogidos invitan a reflexionar
sobre los mecanismos de seguimiento y
acompañamiento posintervención, así como sobre la
articulación con otros servicios de salud que permitan
sostener la continuidad del cuidado una vez finalizada la
práctica realizada por los EsI.
Percepción de los/as trabajadores/as de salud
Las encuestas realizadas a trabajadores/as participantes de
los EsI mostraron altos niveles de satisfacción con la
experiencia de participación en la estrategia.
A partir de las respuestas obtenidas, se elaboró una matriz
de datos (Tabla 1) con el objetivo de sintetizar y
sistematizar la perspectiva de los/as propios/as integrantes
de los equipos.
Fuente: Elaboración propia (2025).
Tabla 2. Apreciación general de los/as trabajadores/as sobre la experiencia
Tabla 1. Valoraciones de los/as trabajadores/as participantes de los EsI
Fuente: Elaboración propia (2025).
Aspecto
valorado/
valoración
Remuneración
recibida
Horarios
pautados
Traslado y
organización del
operativo hacia
el efector
sanitario
Disponibilidad
de recursos
Acompañamiento,
supervisión y
apoyo de la
coordinación del Es
I
Recepción, apoyo y
acompañamiento de
l
centro de salud
receptor
Acompañamiento y
cooperación de
los/as integrantes
del EsI
Muy buena
0
2
4
3
5
5
Buena
4
8
7
8
5
6
Mala
6
1
0
0
1
0
Muy mala
1
0
0
0
0
0
La remuneración es el aspecto más críticamente valorado,
con predominio de percepciones negativas que representa
el 70% (n = 6 “Mala” y n = 1 “Muy Mala). Con respecto a los
horarios, son mayormente bien valorados con el 80% de
respuestas entre “Buena” y "Muy buena" (n = 8 y n = 1,
respectivamente). Un aspecto que se valora positivamente
de forma unánime es el referido al traslado del equipo y
organización del operativo hacia el efector sanitario en el
que se efectuó la intervención/tratamiento con un 100%
de las respuestas que lo califican entre “Bueno (n = 7) y
“Muy bueno (n = 4). Por su parte, también se valora de
manera muy positiva la disponibilidad de recursos
dividiéndose el 73% de la respuesta en “Buena” y el 27% en
“Muy buena. El aspecto relacionado con el
acompañamiento y supervisión de la coordinación del
equipo ha sido casi exclusivamente valorado de manera
positiva. No obstante, se observa una ligera dispersión en
una valoración realizada por un/a encuestado/a que lo
calificó como “Malo”. También se encuentra una alta
valoración en relación con el apoyo brindado por los
centros de salud donde se desempeñaron los equipos,
repartiéndose las respuestas en “Buena” (n = 6) y “Muy
Buena (n = 5). Por último, la cooperación interna en el
equipo y el acompañamiento entre integrantes es el
aspecto más ampliamente reconocido como muy positivo.
Los resultados sugieren que la cooperación interna del
equipo, el acompañamiento institucional (coordinación y
establecimientos de salud receptores), y los aspectos
logísticos (traslado, horarios y recursos), son los aspectos
mejor valorados, mientras que la remuneración percibida
es el punto más crítico con una clara mayoría de
valoraciones negativas.
Más allá de las valoraciones particulares frente a los
distintos aspectos, ante la pregunta ¿Cómo calificaría su
experiencia al haber participado en un
procedimiento/intervención del EsI?” (Tabla 2) orientada a
obtener una apreciación general sobre la experiencia, la
gran mayoría de los/as trabajadores brindaron respuestas
positivas. Puede decirse entonces que la participación en el
EsI fue vivida de forma positiva, aun cuando subsisten
algunos aspectos que ameritan revisión y mejora.
Valoración
Total (N)
% sobre el total
Satisfactoria
6
54,55%
Muy satisfactoria
4
36,36%
Insatisfactoria
1
9,09%
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Estas valoraciones conviven con manifestaciones
valorativas de la experiencia vivida, que lo clasifican como
una instancia de compromiso profesional, reconocimiento
y aporte a la salud, con expresiones tales como:
Aceptaría nuevamente la propuesta porque me resulta
gratificante ser parte del equipo; con nuestro
conocimiento podemos ayudar a los pacientes que no
pueden ser trasladados. Pertenecer me hace sentir
orgullo y reconocimiento profesional” (P10).
“(...) La experiencia EsI refleja una intervención activa
que da respuesta a las dificultades del acceso de la
población a una práctica de alta complejidad,
enfrentando una demanda insatisfecha que por distintos
motivos no puede acceder a la resolución de su
patología, acercando la práctica o facilitando el acceso”
(P11).
“Me brindó la posibilidad de demostrar mi experiencia en
el área, ya que somos muy escasos los especialistas en
hemoterapia y los procedimientos de aféresis solo se
realizaban en centros especializados” (P12).
En relación con los aspectos o variables que motivaron la
participación en los EsI (Gráfico 1), se empleó una batería
de opciones de respuesta cerradas, con la posibilidad de
selección múltiple a fin de poder captar la complejidad de
las motivaciones, reconociendo que las mismas pueden
responder a una combinación de factores.
Gráfico 1. Variables que motivaron a los/as trabajadores/as a participar en los EsI
Fuente: Elaboración propia (2025).
Los aspectos más valorados fueron el interés en la
experiencia para ampliar conocimientos laborales y
profesionales y la valoración personal del proyecto, con 7
y 6 menciones respectivamente. Esta tendencia de
respuestas sugiere que los/as trabajadores/as
encuestados/as otorgan mayor valor al aprendizaje y
crecimiento profesional que la experiencia les ofrece.
Seguidamente, la contribución a garantizar el acceso a la
salud recibió un total de 5 menciones, reflejando el
compromiso de los/as trabajadores/as. Por su parte, el
reconocimiento laboral acumula 4 respuestas y,
finalmente, el reconocimiento institucional se mencionó
en 3 ocasiones.
Evaluación económico-sanitaria de las estrategias
de atención
El análisis comparativo de los costos operativos entre la
estrategia del traslado de equipos especializados al lugar
donde se encuentra y asiste al usuario/a y las estrategias
alternativas (farmacológicas o de traslado de usuarios/as
hacia los centros de referencia), muestra que la estrategia
de los EsI presenta ventajas económicas significativas en
relación con las alternativas tradicionales de atención. La
comparación se realizó utilizando como indicador “valor
paciente” que integra los distintos componentes del costo
operativo de cada estrategia (honorarios, viáticos,
equipamiento e insumos) (Tabla 3).
En el caso del grupo A, correspondiente al tratamiento
quirúrgico del ductus arterioso persistente en usuarios/as
neonatales, la principal alternativa a la implementación de
los EsI consiste en el traslado del recién nacido/a hacia
centros hospitalarios especializados que cuentan con
servicios de cirugía cardiovascular neonatal, el traslado en
móviles sanitarios de alta complejidad y el
acompañamiento de equipos especializados de terapia
intensiva neonatal (UCIN) durante todo el proceso de
derivación.
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Tabla 3. Comparación de costos por usuario/a entre la implementación de los EsI y la estrategia convencional de traslado de usuarios/as -
GRUPO A
Fuente: Elaboración propia (2021-2023)
(*1) Derivación en UTIM neo-pediátrica: valor base por 20 km + módulo sanitario 6 h + valor por km recorrido + de 20 = 310.000
(unidad/paciente) 2021-2023. (*2) Corresponde a honorarios nomenclador Programa nacional Cardiopatías congénitas.
Entre los principales riesgos identificados se encuentran el
aumento potencial de la morbilidad y mortalidad neonatal,
así como diversas complicaciones fisiológicas vinculadas al
traslado y las limitaciones operativas relacionadas con la
disponibilidad de camas en centros de referencia, la
organización logística del traslado y la coordinación entre
instituciones; barreras y riesgos que se disminuyen
mediante el desplazamiento del equipo quirúrgico
especializado itinerante hacia el establecimiento donde se
encuentra internado el/la recién nacido/a, permitiendo
realizar la intervención in situ y evitando los riesgos
asociados al traslado del usuario/a (21).
Adicional por
Esl ($)
Viáticos
terrestres (10)
Viáticos aéreos
(3)
Total valor/13
usuarios/as
Total/valor
paciente/unidad
Riesgo potencial
no valorizado
Equipos de Salud
Itinerantes - 13
usuarios/as
$ 59.047,18
$ 21.291,46
$ 59.047,18
$ 76.242,68
$ 75.474,99
$ 75.474,99
$ 32.421,43
$ 56.502,02
$ 56.502,02
$ 117.259,61
$ 217.712,58
$ 241.653,48
$ 459.789,72
Factor Vial y
climático
$ 128.000
Promedio
viáticos aéreos
$ 306.385.26
$ 426.385.26
Promedio
viáticos
terrestres
$ 62.926.26
$ 182.926.26
$ 1.664.000
$ 629.262,60
$ 919.155,78
$ 1.279.155,78
$ 266.801,40
Derivación en UTIM
neo-pediátrica(*1) -
13 usuarios/as
Promedio
Terrestres 20Km
$ 310.000
Promedio
Aéreos PBA
$ 306.385.26
Aumento de
morbi-mortalidad
neonatal por
traslado.
$ 128.000 (*2)
$ 3.100.000
$ 919.155,78
$ 437.165, 76
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Tabla 4. Comparación de costos por usuario/a entre la implementación de EsI y otras estrategias - GRUPO B
Fuente: Elaboración propia (2021-2023). Cantidad de procedimientos promedio: 7 (n = 18).
(*) A cada usuario/a se le debe sumar el valor del kit descartable de plasmaféresis (catéter 12 french exclusivamente), el resto de los insumos
son provistos en su mayoría por el hospital tratante.
(*1) 12 ampollas para un usuario/a de 60 kg.
(*2) Costo 20 km o superior + módulo sanitario 6 h.
En el caso del grupo B, correspondiente a la realización de
procedimientos de aféresis terapéutica, se identifican dos
estrategias alternativas a la implementación de EsI. La
primera de ellas consiste en el tratamiento farmacológico
mediante terapias inmunomoduladoras, particularmente
con gammaglobulina humana (GGH). Este esquema
terapéutico presenta un costo significativamente elevado,
con un consumo promedio estimado en aproximadamente
120 gramos por usuario/a, y no siempre resulta
equivalente en términos de eficacia clínica para todas las
indicaciones en las que se emplea la aféresis terapéutica
(16) (Tabla 4).
La segunda alternativa corresponde a la derivación del/ de
la usuario/a hacia centros especializados que cuentan con
la infraestructura necesaria para la realización de estos
procedimientos. Esta estrategia implica el traslado del
usuario/a a establecimientos hospitalarios con servicio de
hematología, disponibilidad de equipamiento específico
para aféresis y, en muchos casos, acceso a camas de
terapia intensiva. Sin embargo, esta modalidad suele
enfrentar diversas limitaciones, entre ellas la dificultad de
acceso a centros de referencia, la existencia de tiempos de
espera prolongados y el incremento de los costos
asociados al traslado y a la complejidad logística del
procedimiento.
Frente a estas alternativas, la estrategia de los EsI
propone un enfoque inverso al modelo tradicional de
derivación, trasladando al equipo profesional
especializado y el equipamiento necesario para la
realización de la aféresis hacia el establecimiento de salud
donde se encuentra el/la usuario/a. De este modo, se
busca reducir barreras de acceso, optimizar los tiempos de
atención y mejorar la eficiencia operativa del sistema
sanitario.
Estrategias
Adicional por EsI
promedio
Promedio
viáticos
terrestres
Valor paciente
promedio (adicional
+viáticos)
Riesgo no valorizado
Equipos salud
itinerantes - Aféresis
terapéutica
$ 150.166,67
$ 88.696
$ 238.862
Factor vial y climático
personal de salud
Alternativa 1
Tratamiento
farmacológico -
Gamamglobunlina
12 ampollas (*1)
No aplica
No aplica
$ 2.610.960
Demora en el acceso y
mayor morbilidad del
usuario/a
Alternativa 2 -
Traslado (*2)
Aplica módulo
sanitario UTIM
UTIM
$ 310.000
Demora en el acceso y
mayor morbilidad del
usuario/a
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Ds
Tabla 5. Comparación de costos por usuario/a entre la implementación de los EsI y el tratamiento farmacológico con Cinacalcet - GRUPO C
Fuente: Elaboración propia (2021-2023).
(*) Calculo de 15 usuarios/as con dosis de 30 y 16 usuarios/as con dosis de 60 mg.
(*1) Grupo C. Costos EsI quirúrgico/costos mensuales farmacológico con Cinacalcet.
En el grupo C, correspondiente a intervenciones quirúrgicas
del área de cabeza y cuello -en particular procedimientos de
paratiroidectomía en usuarios/as con patología renal-, la
principal alternativa a la estrategia de los EsI consiste en la
continuidad de tratamientos farmacológicos de alto costo
mientras el/la usuario/a permanece en lista de espera para
la resolución quirúrgica (Tabla 5).
Esta situación se vincula con las limitaciones estructurales
del sistema sanitario para garantizar una resolución
oportuna de este tipo de procedimientos, dado que la
realización de estas cirugías depende de agendas
quirúrgicas restringidas y de la disponibilidad de un
número reducido de profesionales con formación
específica en la especialidad. Como consecuencia, muchos
usuarios/as continúan durante períodos prolongados bajo
tratamiento médico, en espera de acceder a la
intervención quirúrgica definitiva (17).
Este esquema alternativo presenta diversas desventajas,
entre ellas el elevado costo de los tratamientos
farmacológicos, la posibilidad de aparición de efectos
adversos asociados a la medicación, así como la
prolongación del cuadro clínico y la demora en la
resolución definitiva de la patología.
En este contexto, la implementación de los EsI permite
acercar el recurso quirúrgico especializado a los
establecimientos donde se encuentran los/as usuarios/as,
facilitando una resolución más oportuna de la patología y
evitando la prolongación innecesaria de tratamientos
farmacológicos de alto costo.
Estrategias
Valor unidad/EsI promedio
Viáticos EsI
Gasto total /cirugía
n = 31
Equipos itinerantes - Cirugía paratiroides
$ 158.887
No aplica
$ 4.925.500
Terapia alternativa - Tratamiento
farmacológico (*)
$ 741.703,42 (30 mg)
No aplica
$ 11.125,551, 30
$ 1.420.699 (60mg)
No aplica
$ 22.731,198,40
La demora en el acceso a la cirugía conduce la continuidad
de fármacos de alto precio y sus efectos indeseables.
Estos valores consideran únicamente los costos
operativos directos. No se incluyen en el análisis los
costos indirectos asociados a la prolongación de la
enfermedad, el aumento del riesgo de complicaciones
clínicas, ni los costos sociales y familiares derivados de los
traslados prolongados de usuarios/as y acompañantes.
En este sentido, es probable que la diferencia de eficiencia
económica entre las estrategias sea aún mayor cuando se
contemplan estas dimensiones adicionales.
En conjunto, los resultados sugieren que la estrategia de los
EsI no solo mejora el acceso y la oportunidad de atención,
sino que también constituye una alternativa
económicamente eficiente para el sistema sanitario,
especialmente en intervenciones de alta complejidad con
fuerte concentración de recursos.
DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos evidencian que la estrategia de
Equipos de Salud Itinerantes constituye un dispositivo
organizacional capaz de mejorar el acceso oportuno a
intervenciones sanitarias de complejidad en contextos
territoriales heterogéneos. La reducción de los tiempos de
espera y la ampliación de la cobertura territorial
observadas en los distintos grupos analizados, sugieren
que la movilización de recursos especializados hacia los
territorios puede contribuir a disminuir barreras
estructurales de acceso al sistema de salud.
Estos hallazgos son consistentes con la literatura
internacional (4-10) ,sobre estrategias de atención móvil y
territorializada, que señala que los dispositivos itinerantes
permiten acercar servicios especializados a poblaciones
con dificultades de acceso geográfico o institucional,
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Cn
CONCLUSIÓN
La estrategia de Equipos de Salud Itinerantes (EsI)
implementada en la provincia de Buenos Aires durante el
período 2021–2023 se consolidó como un dispositivo eficaz
para ampliar el acceso a servicios de salud especializados,
reducir desigualdades territoriales y mejorar la oportunidad
en la realización de intervenciones de mediana y alta
complejidad. Su implementación permitió disminuir
principalmente las barreras geográficas y
técnico-profesionales que dificultan el acceso a determinadas
prácticas, al trasladar el recurso especializado hacia los
establecimientos donde se encuentran los/as usuarios/as.
Asimismo, el análisis comparativo evidenció una reducción
significativa de los costos asociados tanto al traslado de
usuarios/as hacia centros de referencia como a determinadas
estrategias terapéuticas alternativas.
Los resultados también muestran aceptación de la estrategia
por parte de usuarios y equipos de salud. Entre los aspectos
más valorados se destacan la reducción de los tiempos de
espera, la mejora en la accesibilidad a prácticas de alta
complejidad y la calidad percibida de la atención, especialmente
en lo relativo al trato recibido y a la humanización del cuidado.
En este sentido, los EsI no solo permitieron resolver
necesidades operativas del sistema sanitario, sino que también
contribuyeron a fortalecer la confianza de los usuarios en las
instituciones de salud y en la capacidad del sistema público
para garantizar respuestas oportunas.
En un territorio extenso y heterogéneo como la provincia
de Buenos Aires, la continuidad y ampliación de este tipo
de dispositivos, junto con el fortalecimiento de la
coordinación interinstitucional, la planificación logística y el
desarrollo de recursos humanos especializados,
constituyen elementos estratégicos para avanzar hacia un
sistema de salud más equitativo, accesible y eficiente. En
este marco, la experiencia de los EsI aporta evidencia
relevante sobre el potencial de las estrategias
organizacionales innovadoras para mejorar la distribución
territorial de recursos sanitarios y garantizar el ejercicio
efectivo del derecho a la salud.
mejorando la oportunidad de la atención y reduciendo
costos asociados a traslados y demoras en la atención En
este sentido, la experiencia analizada se inscribe en una
tendencia más amplia de reorganización de los sistemas
de salud orientada a la flexibilización de los dispositivos
asistenciales y a la adaptación de los servicios a las
necesidades territoriales.
Desde una perspectiva organizacional, la estabilidad de
los equipos de trabajo y la articulación entre distintas
áreas del sistema sanitario provincial constituyen
elementos relevantes para comprender el funcionamiento
de la estrategia. La coordinación entre organismos
técnicos, hospitales sede y dispositivos logísticos,
permitió sostener la implementación del programa a lo
largo del período analizado, lo cual coincide con estudios
que destacan la importancia de la gobernanza y la
coordinación interinstitucional en la implementación de
intervenciones sanitarias complejas.
Por otra parte, las percepciones positivas expresadas por
usuarios/as y trabajadores/as de la salud refuerzan la
relevancia de las dimensiones relacionales del cuidado. La
valoración del trato recibido, la comunicación con los equipos
de salud y el acompañamiento durante el proceso asistencial,
constituyen aspectos centrales del modelo de atención
centrado en la persona, el cual enfatiza la importancia de la
calidad relacional en la experiencia de atención (14).
En términos económicos, los resultados muestran que la
estrategia presenta ventajas comparativas respecto de
modalidades tradicionales de atención, especialmente
en lo que respecta a los costos asociados al traslado de
usuarios/as y al uso de terapias alternativas de alto costo.
Estos hallazgos coinciden con investigaciones que señalan
que los dispositivos móviles pueden representar una
alternativa eficiente para la provisión de servicios
especializados en contextos de dispersión territorial y
limitaciones en la infraestructura sanitaria (2, 4-10, 11-13).
No obstante, el estudio también permitió identificar
algunos desafíos para la consolidación de la estrategia.
Entre ellos, se destacan la necesidad de ampliar la
cobertura territorial, fortalecer los mecanismos de
comunicación con los usuarios externos y revisar las
condiciones laborales y de remuneración de los equipos
participantes, aspectos que podrían incidir en la
sostenibilidad del dispositivo en el mediano y largo plazo.
Es importante señalar algunas limitaciones del estudio. El
tamaño de las muestras utilizadas para las entrevistas y
encuestas puede implicar un sesgo sobre la valoración
subjetiva de la estrategia de usuarios externos. En cuanto
a la correlación de los costos de los equipos especializados
itinerantes hacia los establecimientos más alejados en
donde se encuentran los/as usuarios/as, presentan
asociación positiva en favor de los EsI comparados con los
costos de estrategias alternativas (sea estas
farmacológicas o de traslado de usuarios/as).
Los resultados obtenidos aportan sustento relevante
sobre el funcionamiento y los efectos de los Equipos de
Salud Itinerantes en la provincia de Buenos Aires,
contribuyendo al debate sobre modelos organizativos
capaces de mejorar el acceso, la calidad de la atención y la
equidad territorial en los sistemas de salud.
AGRADECIMIENTOS
A los Equipos de Salud Itinerantes y a los equipos de los
establecimientos participantes por su compromiso y
colaboración durante el desarrollo del estudio. Al aporte de
las áreas técnicas y administrativas del nivel central del
sistema de salud de la provincia de Buenos Aires, en
particular a Juan Pablo Bidat, Bernardita Marchi y Matías
Cortez, cuya articulación resultó fundamental para la
implementación de la estrategia y la producción de la
información analizada. A los usuarios y las usuarias que
participaron del estudio por su disposición y colaboración.
Autoras y autores
no manifiestan conflictos de interés.
Salud Publica 2026 Sep; 5
Artículo original AO
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REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
CONCLUSIÓN
La estrategia de Equipos de Salud Itinerantes (EsI)
implementada en la provincia de Buenos Aires durante el
período 2021–2023 se consolidó como un dispositivo eficaz
para ampliar el acceso a servicios de salud especializados,
reducir desigualdades territoriales y mejorar la oportunidad
en la realización de intervenciones de mediana y alta
complejidad. Su implementación permitdisminuir
principalmente las barreras geográficas y
técnico-profesionales que dificultan el acceso a determinadas
prácticas, al trasladar el recurso especializado hacia los
establecimientos donde se encuentran los/as usuarios/as.
Asimismo, el análisis comparativo evidenció una reducción
significativa de los costos asociados tanto al traslado de
usuarios/as hacia centros de referencia como a determinadas
estrategias terapéuticas alternativas.
Los resultados también muestran aceptación de la estrategia
por parte de usuarios y equipos de salud. Entre los aspectos
más valorados se destacan la reducción de los tiempos de
espera, la mejora en la accesibilidad a prácticas de alta
complejidad y la calidad percibida de la atención, especialmente
en lo relativo al trato recibido y a la humanización del cuidado.
En este sentido, los EsI no solo permitieron resolver
necesidades operativas del sistema sanitario, sino que también
contribuyeron a fortalecer la confianza de los usuarios en las
instituciones de salud y en la capacidad del sistema blico
para garantizar respuestas oportunas.
En un territorio extenso y heterogéneo como la provincia
de Buenos Aires, la continuidad y ampliación de este tipo
de dispositivos, junto con el fortalecimiento de la
coordinación interinstitucional, la planificación logística y el
desarrollo de recursos humanos especializados,
constituyen elementos estratégicos para avanzar hacia un
sistema de salud s equitativo, accesible y eficiente. En
este marco, la experiencia de los EsI aporta evidencia
relevante sobre el potencial de las estrategias
organizacionales innovadoras para mejorar la distribución
territorial de recursos sanitarios y garantizar el ejercicio
efectivo del derecho a la salud.
AGRADECIMIENTOS
A los Equipos de Salud Itinerantes y a los equipos de los
establecimientos participantes por su compromiso y
colaboración durante el desarrollo del estudio. Al aporte de
las áreas técnicas y administrativas del nivel central del
sistema de salud de la provincia de Buenos Aires, en
particular a Juan Pablo Bidat, Bernardita Marchi y Matías
Cortez, cuya articulación resultó fundamental para la
implementación de la estrategia y la producción de la
información analizada. A los usuarios y las usuarias que
participaron del estudio por su disposición y colaboración.
Autoras y autores
no manifiestan conflictos de interés.
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Cómo citar este artículo:
Barbis E, Sosa MA, Orobich L, Pedraza C, González L, Riera JS. Los Equipos de Salud Itinerantes (EsI) como estrategia sanitaria de acceso,
oportunidad y calidad en la provincia de Buenos Aires (2021-2023). Salud Pública [Internet]. 2026 Sep [fecha de consulta]; 5. Disponible en:
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