Percepción y confianza en la vacunación y relación
descriptiva con fuentes de información en población
general y profesionales de la salud en Argentina
Perceptions of and confidence in vaccination and their
descriptive relationship with information sources among the
general population and healthcare professionals in Argentina
RESUMEN
Introducción: La disminución de las coberturas vacunales y la circulación
de información sobre vacunas en entornos digitales plantean desafíos
para la confianza y la comunicación en salud. Objetivo: Describir la
percepción, el nivel de confianza declarada y las actitudes hacia la
vacunación en población general y en profesionales de la salud en
Argentina y explorar descriptivamente su relación con las fuentes de
información declaradas, con especial consideración del contexto
posterior a la pandemia de COVID-19, a partir de datos recolectados en
2025. Métodos: Se realizó un estudio descriptivo transversal, de enfoque
cuantitativo y carácter exploratorio. Se aplicó un cuestionario
estructurado de elaboración propia, diseñado con fines descriptivos e
informado por literatura previa, a una muestra no probabilística de 300
participantes (150 de población general y 150 profesionales de la salud),
reclutados mediante difusión digital. El análisis se basó en estadísticas
descriptivas, utilizando frecuencias absolutas y relativas. No se realizaron
pruebas inferenciales ni modelos multivariados. Resultados: En la
población general se observaron niveles altos de confianza declarada en
las vacunas, junto con la presencia de subgrupos pequeños con confianza
moderada o baja. Asimismo, 42 personas (28,0%) indicaron que la
información difundida en redes sociales influye en gran medida en la
percepción sobre las vacunas. Entre los profesionales de la salud
predominó una confianza elevada y homogénea, con recomendación
activa de la vacunación, aunque se identificaron casos puntuales de
confianza no absoluta y un reconocimiento generalizado del impacto de
la desinformación en la práctica cotidiana. En ambos grupos, las redes
sociales fueron percibidas como un factor relevante en la construcción de
opiniones sobre la vacunación, sin que estos hallazgos deban
interpretarse como asociaciones estadísticamente comprobadas.
Conclusiones: Los hallazgos muestran que, aun en contextos de alta
confianza general, existen segmentos poblacionales de duda y
ambivalencia en relación con la vacunación y una percepción relevante de
influencia de los entornos informativos. Estos resultados subrayan la
importancia de fortalecer estrategias de comunicación en salud basadas
en evidencia, dirigidas tanto a la población general como a los
profesionales de la salud, con el fin de abordar tempranamente las dudas
persistentes y contribuir al sostenimiento de coberturas vacunales
adecuadas.
Palabras clave: Vacunación; Confianza; Acceso a la Información;
Comunicación en Salud; Desinformación; Argentina
ABSTRACT
Introduction: Declining vaccination coverage and the circulation of
vaccine-related information in digital environments pose challenges
for vaccine confidence and health communication. Objective: To
describe perceptions, self-reported levels of confidence, and attitudes
toward vaccination among the general population and healthcare
professionals in Argentina, and to descriptively explore their
relationship with self-reported information sources, with special
consideration of the post-COVID-19 pandemic context, based on data
collected in 2025. Methods: A descriptive cross-sectional study with
a quantitative and exploratory approach was conducted. A
researcher-developed structured questionnaire, designed for
descriptive purposes and informed by previous literature, was
administered to a nonprobabilistic sample of 300 participants (150
from the general population and 150 healthcare professionals),
recruited through digital channels. The analysis was based on
descriptive statistics using absolute and relative frequencies. No
inferential tests or multivariate models were performed. Results: In
the general population, overall high levels of self-declared confidence
in vaccines were observed, along with small subgroups with
moderate or low confidence. Additionally, 42 participants (28.0%)
reported that information disseminated on social media greatly
influences perceptions of vaccines. Among healthcare professionals,
high and consistent levels of confidence predominated, along with
active recommendations for vaccination, although isolated cases of
less than absolute confidence were identified, together with
widespread recognition of the impact of misinformation on daily
practice. In both groups, social media were perceived as a relevant
factor in shaping opinions about vaccination, although these findings
should not be interpreted as statistically established associations.
Conclusions: The findings show that, even in contexts of high
general confidence, some population groups exhibit doubt and
ambivalence regarding vaccination, along with a perceived influence
of information environments. These results underscore the
importance of strengthening evidence-based health communication
strategies aimed at both the general population and healthcare
professionals, in order to address persistent concerns early and
contribute to maintaining adequate vaccination coverage.
Keywords: Vaccination; Trust; Access to Information; Health
Communication; Disinformation; Argentina
Recibido:6 de abril 2026Aceptado:21 de abril 2026.Aprobado:28 de mayo 2026. Publicado:26 de octubre 2026.
Pablo Yedlin 1 Médico pediatra https://orcid.org/0009-0009-6856-6661
Sandra Tirado 1 Doctora en Medicina https://orcid.org/0009-0006-4513-5840
Claudio Ortiz 2 Médico https://orcid.org/0009-0003-4849-8899
Gabriela Lourtau 2 Médica https://orcid.org/0000-0002-8105-3504
Natalia Grinblat 1 Médica https://orcid.org/0009-0000-4800-544X
1 Universidad San Pablo - Tucumán, Argentina
2 Universidad ISALUD, Argentina ngrinblat@gmail.com
Au
Rs Ab
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Estudiosexclusivoseinéditos,seleccionadosconrigurosidadcientíficayrevisadosporpares
Salud Publica 2026 Oct; 5
INTRODUCCIÓN
La vacunación constituye una de las intervenciones de
salud pública más costoefectivas y un bien público
esencial para la prevención de enfermedades
transmisibles (1-2). No obstante, en los últimos años se
ha observado un descenso de las coberturas vacunales
a nivel global y regional, fenómeno que amenaza los
logros alcanzados en materia de control y eliminación
de enfermedades prevenibles (3-4). En Argentina, las
coberturas de vacunas del calendario nacional
muestran una brecha crítica en edad de ingreso escolar.
Por ejemplo, la segunda dosis de triple viral presentó
una cobertura del 46% en 2024, muy por debajo de la
meta programática del 95% y de los valores cercanos al
90% observados en el período 2015-2019, de acuerdo
con datos nacionales de cobertura del calendario de
vacunación (5). La Organización Mundial de la Salud
define la desinformación como la difusión de
información falsa o engañosa, independientemente de
la intención que esta tenga, y advierte que puede
generar efectos negativos en la salud pública (6–8). En
este marco, el término infodemia hace referencia a la
sobreabundancia de información (precisa o no) que
dificulta que las personas encuentren fuentes
confiables y orienten adecuadamente sus decisiones en
salud. La evidencia internacional muestra vínculos
entre exposición a desinformación, desconfianza y
reticencia hacia la vacunación, particularmente cuando
la información circula a través de redes sociales y
plataformas digitales (3-4,8). En Argentina existen
antecedentes recientes sobre confianza y acceso a la
vacunación (9), sin embargo, resultan necesarios
estudios descriptivos que caractericen
simultáneamente percepciones, confianza declarada,
actitudes y fuentes de información en población
general y profesionales de la salud. Entre 2020 y 2024,
estos procesos se intensificaron en el contexto de la
pandemia de COVID-19, planteando desafíos
comunicacionales y operativos para las políticas de
inmunización. Este escenario destaca la necesidad de
producir información descriptiva que contribuya al
diseño de estrategias de comunicación y políticas
públicas de inmunización.
OBJETIVO
Describir la percepción, el nivel de confianza declarada
y las actitudes hacia la vacunación en población general
y profesionales de la salud en Argentina y explorar, de
manera descriptiva y sin inferencia estadística, su
relación con las fuentes de información declaradas, con
especial énfasis en redes sociales y en el contexto
posterior a la pandemia de COVID-19, a partir de datos
recolectados en 2025.
In
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Salud Publica 2026 Oct; 5
Md
MÉTODOS
Diseño del estudio
Se realizó un estudio descriptivo transversal, de enfoque
cuantitativo, con carácter exploratorio, orientado a
caracterizar percepciones, niveles de confianza declarada y
actitudes frente a la vacunación, así como las principales
fuentes de información referidas por los participantes. Este
tipo de diseño permite describir la distribución de variables
en una población definida en un momento determinado,
sin establecer causalidad ni asociación estadística. El
diseño no tuvo por objetivo medir constructos
psicométricos de hesitación vacunal ni estimar efectos
causales, sino describir patrones observados en dos
poblaciones específicas.
Población y muestra
La población de estudio estuvo conformada por personas
adultas residentes en Argentina y profesionales de la salud
que desarrollaban su actividad en el país. Se incluyeron
participantes de 18 años o más, que aceptaron responder
voluntariamente el cuestionario y pertenecían a uno de los
dos grupos definidos. Se excluyeron respuestas
incompletas para las variables principales, registros
duplicados evidentes o respuestas inconsistentes que
impidieran su análisis. La muestra final incluyó un total de
300 participantes, distribuidos en dos grupos:
-150 personas de la población general.
-150 profesionales de la salud.
Se utilizó un muestreo no probabilístico de tipo voluntario,
mediante difusión digital del cuestionario. La convocatoria
inicial fue realizada por los investigadores a través de
mensajería instantánea y, posteriormente, se solicitó a los
contactos iniciales que reenviaran el enlace a otras
personas potencialmente elegibles, configurando una
estrategia de reclutamiento por cadena o bola de nieve. La
participación fue autoseleccionada, lo que implica que los
resultados no son representativos de la población
argentina en su conjunto. Antes del análisis, se revisó la
consistencia de la base y la eventual duplicación de
registros, conservándose las respuestas válidas para las
variables principales.
Instrumento de recolección de datos
Se utilizó un cuestionario estructurado de elaboración
propia, diseñado con fines descriptivos y exploratorios, e
informado por literatura científica previa sobre confianza,
percepción y actitudes frente a la vacunación (3-4,7–10).
El instrumento incluyó:
-preguntas sociodemográficas;
-ítems tipo Likert sobre confianza declarada en la
efectividad y seguridad de las vacunas;
-preguntas sobre percepción del sistema de
vacunación;
-actitudes hacia la recomendación vacunal;
-fuentes habituales de información, incluyendo el rol de
redes sociales.
El instrumento indagó la percepción general de influencia
de redes sociales, pero no discriminó plataformas
específicas, perfiles consultados ni tipo de contenido
consumido, por ello, esta variable se interpreta como una
aproximación descriptiva al entorno informativo digital.
El cuestionario no tuvo por objetivo medir hesitación
vacunal como constructo psicométrico estandarizado, ni
fue concebido como una escala validada comparable a
instrumentos como la Vaccine Hesitancy Scale, la 5C Scale
o el Vaccine Confidence Index. Las categorías de confianza
fueron construidas a partir de ítems tipo Likert de cinco
puntos: confianza baja (valores 1-2), confianza moderada
(valor 3) y confianza alta/muy alta (valores 4-5).
Recolección de datos
La recolección de datos se llevó a cabo durante el año 2025,
mediante encuestas en línea. Si bien el estudio indaga
percepciones vinculadas al período 2020-2024, los datos
fueron obtenidos de manera retrospectiva, a partir de las
respuestas declaradas por los participantes al momento de
la encuesta. La edad se analizó en rangos predefinidos de
18-29 años, 30-49 años y 50 años o más, manteniéndose la
categoría de edad faltante para quienes no informaron ese
dato.
Variables analizadas
Las principales variables incluyeron:
-nivel de confianza declarada en la efectividad y
seguridad de las vacunas;
- percepción del sistema de vacunación en Argentina;
-actitudes hacia la recomendación de la vacunación;
- exposición y fuentes de información sobre vacunas;
-percepción de la influencia de redes sociales en la
construcción de opiniones.
Análisis de datos
Se realizó un análisis estadístico descriptivo, utilizando
frecuencias absolutas y relativas (n y %). No se efectuaron
análisis inferenciales, pruebas de asociación ni modelos
multivariados, dado el carácter exploratorio del estudio y la
naturaleza no probabilística de la muestra. Por este motivo,
las comparaciones entre población general y profesionales
de la salud se presentan como diferencias descriptivas
observadas y no como asociaciones estadísticamente
confirmadas.
Consideraciones éticas
La participación fue voluntaria y anónima. Se garantizó la
confidencialidad de los datos recolectados y no se
registraron identificadores personales. El estudio fue no
intervencional, se basó en un cuestionario
autoadministrado y fue considerado por los autores como
investigación de riesgo mínimo. No contó con evaluación
formal por Comité de Ética debido a la naturaleza anónima,
voluntaria y descriptiva del relevamiento, lo que debe
interpretarse dentro de las limitaciones del proceso de
investigación.
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Salud Publica 2026 Oct; 5
MÉTODOS
Diseño del estudio
Se realizó un estudio descriptivo transversal, de enfoque
cuantitativo, con carácter exploratorio, orientado a
caracterizar percepciones, niveles de confianza declarada y
actitudes frente a la vacunación, así como las principales
fuentes de información referidas por los participantes. Este
tipo de diseño permite describir la distribución de variables
en una población definida en un momento determinado,
sin establecer causalidad ni asociación estadística. El
diseño no tuvo por objetivo medir constructos
psicométricos de hesitación vacunal ni estimar efectos
causales, sino describir patrones observados en dos
poblaciones específicas.
Población y muestra
La población de estudio estuvo conformada por personas
adultas residentes en Argentina y profesionales de la salud
que desarrollaban su actividad en el país. Se incluyeron
participantes de 18 años o más, que aceptaron responder
voluntariamente el cuestionario y pertenecían a uno de los
dos grupos definidos. Se excluyeron respuestas
incompletas para las variables principales, registros
duplicados evidentes o respuestas inconsistentes que
impidieran su análisis. La muestra final incluyó un total de
300 participantes, distribuidos en dos grupos:
-150 personas de la población general.
-150 profesionales de la salud.
Se utilizó un muestreo no probabilístico de tipo voluntario,
mediante difusión digital del cuestionario. La convocatoria
inicial fue realizada por los investigadores a través de
mensajería instantánea y, posteriormente, se solicitó a los
contactos iniciales que reenviaran el enlace a otras
personas potencialmente elegibles, configurando una
estrategia de reclutamiento por cadena o bola de nieve. La
participación fue autoseleccionada, lo que implica que los
Rs
RESULTADOS
Características de la muestra. La muestra estuvo
compuesta por 300 participantes, distribuidos
equitativamente entre población general adulta (n = 150) y
profesionales de la salud (n = 150). La distribución
sociodemográfica por grupo se presenta en la Tabla 1. En la
población general se observó distribución equilibrada por
sexo y mayor heterogeneidad etaria (edad media 43,1 años;
DE 17,5), mientras que entre los profesionales de la salud
predominó el sexo femenino (60,0%) y una mayor
proporción de participantes de 50 años o más (70,0%), con
edad media de 52,3 años (DE 10,9). Estas características
resultan relevantes para la interpretación de la exposición
diferencial a información y desinformación en entornos
digitales. Dado el carácter descriptivo y no probabilístico
del muestreo, los resultados deben interpretarse como
estimaciones puntuales circunscriptas a la población
estudiada, sin posibilidad de inferencia estadística a la
población general argentina.
Percepción y confianza en las vacunas en población
general (Tabla 2). En la población general se registraron
niveles elevados de confianza en la efectividad y
seguridad de las vacunas, aunque con presencia de un
subgrupo con niveles moderados o bajos de confianza. En
relación con la efectividad de las vacunas, 128
participantes (85,3%) reportaron confianza alta o muy
alta (valores 4–5 en escala Likert), 15 (10,0%) confianza
moderada (valor 3) y 7 (4,7%) confianza baja (valores 1–2).
Respecto de la seguridad de las vacunas disponibles en
Argentina, 121 personas (80,7%) manifestaron confianza
alta o muy alta, mientras que 24 (16,0%) reportaron
confianza moderada y 5 (3,3%) confianza baja. La
afirmación relativa al impacto de la vacunación en la
reducción de la mortalidad durante la pandemia de
COVID-19, fue considerada “muy veraz” por 95
participantes (63,3%). Asimismo, 42 personas (28,0%)
indicaron que la información difundida en redes sociales
influye en gran medida en la percepción sobre las vacunas.
Percepción y actitudes frente a la vacunación en
profesionales de la salud (Tabla 3). Entre los
profesionales de la salud se registraron niveles elevados y
homogéneos de confianza en la efectividad de las
vacunas. Un total de 143 participantes (95,3%) reportaron
confianza alta o muy alta, 5 (3,3%) confianza moderada y
2 (1,3%) confianza baja. En relación con la seguridad de las
vacunas, 135 profesionales (90,0%) reportaron confianza
alta o muy alta, 11 (7,3%) confianza moderada y 4 (2,7%)
confianza baja. Respecto del impacto de la vacunación en
la reducción de la mortalidad por COVID-19, 84
participantes (56,0%) consideraron la afirmación como
“muy veraz”. Asimismo, 120 profesionales (80,0%)
indicaron que la información difundida en redes sociales
influye en gran medida en la percepción de los pacientes
sobre las vacunas. La distribución observada muestra
predominio de niveles máximos de confianza. No
obstante, la existencia de respuestas intermedias,
aunque minoritaria, adquiere relevancia considerando el
rol estratégico de los profesionales de la salud como
mediadores de información confiable y promotores de la
vacunación. De manera descriptiva, los profesionales de
la salud presentaron mayores niveles de confianza
alta/muy alta en la efectividad vacunal (95,3%) en
comparación con la población general (85,3%). Asimismo,
la proporción que reportó influencia alta de redes sociales
resultados no son representativos de la población
argentina en su conjunto. Antes del análisis, se revisó la
consistencia de la base y la eventual duplicación de
registros, conservándose las respuestas válidas para las
variables principales.
Instrumento de recolección de datos
Se utilizó un cuestionario estructurado de elaboración
propia, diseñado con fines descriptivos y exploratorios, e
informado por literatura científica previa sobre confianza,
percepción y actitudes frente a la vacunación (3-4,7–10).
El instrumento incluyó:
-preguntas sociodemográficas;
-ítems tipo Likert sobre confianza declarada en la
efectividad y seguridad de las vacunas;
-preguntas sobre percepción del sistema de
vacunación;
-actitudes hacia la recomendación vacunal;
-fuentes habituales de información, incluyendo el rol de
redes sociales.
El instrumento indagó la percepción general de influencia
de redes sociales, pero no discriminó plataformas
específicas, perfiles consultados ni tipo de contenido
consumido, por ello, esta variable se interpreta como una
aproximación descriptiva al entorno informativo digital.
El cuestionario no tuvo por objetivo medir hesitación
vacunal como constructo psicométrico estandarizado, ni
fue concebido como una escala validada comparable a
instrumentos como la Vaccine Hesitancy Scale, la 5C Scale
o el Vaccine Confidence Index. Las categorías de confianza
fueron construidas a partir de ítems tipo Likert de cinco
puntos: confianza baja (valores 1-2), confianza moderada
(valor 3) y confianza alta/muy alta (valores 4-5).
Recolección de datos
La recolección de datos se llevó a cabo durante el año 2025,
mediante encuestas en línea. Si bien el estudio indaga
percepciones vinculadas al período 2020-2024, los datos
fueron obtenidos de manera retrospectiva, a partir de las
respuestas declaradas por los participantes al momento de
la encuesta. La edad se analizó en rangos predefinidos de
18-29 años, 30-49 años y 50 años o más, manteniéndose la
categoría de edad faltante para quienes no informaron ese
dato.
Variables analizadas
Las principales variables incluyeron:
-nivel de confianza declarada en la efectividad y
seguridad de las vacunas;
- percepción del sistema de vacunación en Argentina;
-actitudes hacia la recomendación de la vacunación;
- exposición y fuentes de información sobre vacunas;
-percepción de la influencia de redes sociales en la
construcción de opiniones.
Análisis de datos
Se realizó un análisis estadístico descriptivo, utilizando
frecuencias absolutas y relativas (n y %). No se efectuaron
análisis inferenciales, pruebas de asociación ni modelos
multivariados, dado el carácter exploratorio del estudio y la
naturaleza no probabilística de la muestra. Por este motivo,
las comparaciones entre población general y profesionales
de la salud se presentan como diferencias descriptivas
observadas y no como asociaciones estadísticamente
confirmadas.
Consideraciones éticas
La participación fue voluntaria y anónima. Se garantizó la
confidencialidad de los datos recolectados y no se
registraron identificadores personales. El estudio fue no
intervencional, se basó en un cuestionario
autoadministrado y fue considerado por los autores como
investigación de riesgo mínimo. No contó con evaluación
formal por Comité de Ética debido a la naturaleza anónima,
voluntaria y descriptiva del relevamiento, lo que debe
interpretarse dentro de las limitaciones del proceso de
investigación.
fue superior en profesionales (80,0%) respecto de la
población general (28,0%). Sin embargo, esta diferencia
debe interpretarse con cautela porque la pregunta en
profesionales refirió a la percepción sobre sus pacientes y
no a su propia exposición individual. Al no realizarse
pruebas inferenciales, estos resultados se presentan
como patrones descriptivos y no como asociaciones
estadísticamente confirmadas.
DISCUSIÓN
Los resultados de este estudio deben interpretarse como
hallazgos descriptivos y exploratorios. En la población
analizada predominó una elevada confianza declarada en
la vacunación, tanto en población general como en
profesionales de la salud, aunque se identificaron
subgrupos con confianza moderada o baja. Asimismo,
una proporción de participantes reconoció una alta
influencia de las redes sociales en la percepción sobre las
vacunas. Este hallazgo no permite afirmar que las redes
sociales causen desconfianza ni establecer una
asociación estadística, pero sí muestra que los entornos
digitales son percibidos por los participantes como
espacios relevantes en la construcción de opiniones
sobre vacunación.
Por otro lado, la literatura internacional ha documentado
vínculos entre desinformación en línea, circulación de
contenidos erróneos y reticencia vacunal en diferentes
contextos (3,6–8). En América Latina y el Caribe, estudios
recientes han señalado la necesidad de reconstruir la
confianza vacunal mediante estrategias de comunicación
pertinentes y basadas en evidencia (4). En Argentina, la
existencia de estudios sobre confianza y acceso a la
vacunación aporta un antecedente local relevante (9),
aunque persiste la necesidad de caracterizar cómo
distintos grupos perciben la influencia de las fuentes de
información en el escenario posterior a la pandemia de
COVID-19. En este sentido, los datos del presente estudio
dialogan con esa evidencia externa, pero no deben leerse
como confirmación causal ni como estimación
representativa de la población nacional. La mayor
proporción de profesionales que reportaron alta
influencia de redes sociales (80,0%), en comparación con
la población general (28,0%), puede explicarse, al menos
en parte, por la formulación diferencial de esa pregunta
específica: en profesionales se indagó la influencia
percibida en sus pacientes, mientras que en población
general se consultó la percepción sobre las vacunas.
Asimismo, la menor proporción de respuestas “muy
veraz” sobre el impacto de la vacunación en COVID-19
entre profesionales (56,0% frente a 63,3% en población
general), podría reflejar mayor consideración de matices
en la evidencia, aunque esta interpretación debe tomarse
con cautela por la ausencia de análisis inferencial. Los
resultados también se contextualizan en un escenario
nacional de descenso de coberturas de vacunas clave del
calendario, como la segunda dosis de triple viral, cuya
cobertura fue de 46% en 2024 muy por debajo de la meta
programática del 95% y de los valores cercanos al 90%
observados en el período 2015-2019 (5). Desde una
perspectiva de salud pública, estos hallazgos refuerzan la
utilidad de estrategias de comunicación de riesgos,
alfabetización en salud digital y capacitación de equipos
de salud en comunicación basada en evidencia.
Por todo ello, se sugiere priorizarla formación de equipos
de salud en comunicación, de manera clara y a través de
entrevista motivacional, el monitoreo activo de
desinformación en plataformas digitales y el desarrollo de
mensajes adaptados a diferentes audiencias, evitando
extrapolar los resultados de este estudio más allá de su
alcance descriptivo (4,10-11).
Limitaciones
El presente estudio presenta varias limitaciones que deben
ser consideradas al interpretar los resultados. En primer
lugar, el diseño transversal y descriptivo no permite
establecer relaciones causales ni asociaciones estadísticas,
sino únicamente describir patrones observados entre
variables declaradas. En segundo lugar, la utilización de un
muestreo no probabilístico de tipo voluntario limita la
posibilidad de generalizar los hallazgos a la población
argentina en su conjunto y puede introducir sesgos de
selección y autoselección. Asimismo, el cuestionario
empleado fue un instrumento ad hoc, diseñado con fines
exploratorios y no validado como escala psicométrica de
hesitación vacunal, por lo que los resultados no son
directamente comparables con estudios que utilizan
instrumentos estandarizados. Adicionalmente, la
recolección retrospectiva de percepciones construidas
durante el período 2020-2024, puede haber introducido
sesgo de recuerdo.
Tampoco se indagó el tipo específico de red social, perfil
consultado, frecuencia de exposición ni sentido del
contenido recibido, por lo que la variable sobre redes
sociales debe interpretarse como percepción general de
influencia y no como medición directa de exposición a
desinformación. Finalmente, no puede descartarse la
presencia de sesgo de deseabilidad social, particularmente
entre los profesionales de la salud, quienes podrían tender
a reportar actitudes más favorables hacia la vacunación.
Salud Publica 2026 Oct; 5
Artículo original AO
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REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Tabla 1. Características sociodemográficas por grupo*
Tabla 2. Percepción y confianza en las vacunas en población general (n = 150)
Fuente: Elaboración propia en base a datos primarios obtenidos mediante cuestionario estructurado aplicado en 2025.
*Los porcentajes se calcularon sobre el total de cada grupo. ”Edad faltante” corresponde a participantes que no informaron su edad.
Fuente: Elaboración propia en base a datos primarios obtenidos mediante cuestionario estructurado aplicado en 2025.
RESULTADOS
Características de la muestra. La muestra estuvo
compuesta por 300 participantes, distribuidos
equitativamente entre población general adulta (n = 150) y
profesionales de la salud (n = 150). La distribución
sociodemográfica por grupo se presenta en la Tabla 1. En la
población general se observó distribución equilibrada por
sexo y mayor heterogeneidad etaria (edad media 43,1 años;
DE 17,5), mientras que entre los profesionales de la salud
predominó el sexo femenino (60,0%) y una mayor
proporción de participantes de 50 años o más (70,0%), con
edad media de 52,3 años (DE 10,9). Estas características
resultan relevantes para la interpretación de la exposición
diferencial a información y desinformación en entornos
digitales. Dado el carácter descriptivo y no probabilístico
del muestreo, los resultados deben interpretarse como
estimaciones puntuales circunscriptas a la población
estudiada, sin posibilidad de inferencia estadística a la
población general argentina.
Percepción y confianza en las vacunas en población
general (Tabla 2). En la población general se registraron
niveles elevados de confianza en la efectividad y
seguridad de las vacunas, aunque con presencia de un
subgrupo con niveles moderados o bajos de confianza. En
relación con la efectividad de las vacunas, 128
participantes (85,3%) reportaron confianza alta o muy
alta (valores 4–5 en escala Likert), 15 (10,0%) confianza
moderada (valor 3) y 7 (4,7%) confianza baja (valores 1–2).
Respecto de la seguridad de las vacunas disponibles en
Argentina, 121 personas (80,7%) manifestaron confianza
alta o muy alta, mientras que 24 (16,0%) reportaron
confianza moderada y 5 (3,3%) confianza baja. La
afirmación relativa al impacto de la vacunación en la
reducción de la mortalidad durante la pandemia de
COVID-19, fue considerada “muy veraz” por 95
participantes (63,3%). Asimismo, 42 personas (28,0%)
indicaron que la información difundida en redes sociales
influye en gran medida en la percepción sobre las vacunas.
Percepción y actitudes frente a la vacunación en
profesionales de la salud (Tabla 3). Entre los
profesionales de la salud se registraron niveles elevados y
homogéneos de confianza en la efectividad de las
vacunas. Un total de 143 participantes (95,3%) reportaron
confianza alta o muy alta, 5 (3,3%) confianza moderada y
2 (1,3%) confianza baja. En relación con la seguridad de las
vacunas, 135 profesionales (90,0%) reportaron confianza
alta o muy alta, 11 (7,3%) confianza moderada y 4 (2,7%)
confianza baja. Respecto del impacto de la vacunación en
la reducción de la mortalidad por COVID-19, 84
participantes (56,0%) consideraron la afirmación como
“muy veraz”. Asimismo, 120 profesionales (80,0%)
indicaron que la información difundida en redes sociales
influye en gran medida en la percepción de los pacientes
sobre las vacunas. La distribución observada muestra
predominio de niveles máximos de confianza. No
obstante, la existencia de respuestas intermedias,
aunque minoritaria, adquiere relevancia considerando el
rol estratégico de los profesionales de la salud como
mediadores de información confiable y promotores de la
vacunación. De manera descriptiva, los profesionales de
la salud presentaron mayores niveles de confianza
alta/muy alta en la efectividad vacunal (95,3%) en
comparación con la población general (85,3%). Asimismo,
la proporción que reportó influencia alta de redes sociales
Variable
Población general (n = 150)
Profesionales de la salud (n = 150)
Sexo femenino
76 (50,7%)
90 (60,0%)
Sexo masculino
74 (49,3%)
60 (40,0%)
Edad media (DE)
43,1 (17,5)
52,3 (10,9)
18–29 años
37 (24,7%)
10 (6,7%)
30–49 años
51 (34,0%)
27 (18,0%)
≥50 años
57 (38,0%)
105 (70,0%)
Edad faltante
5 (3,3%)
8 (5,3%)
Dimensión evaluada
n
%
Confianza alta/muy alta en efectividad
128
85,3
Confianza moderada en efectividad
15
10,0
Confianza baja en efectividad
7
4,7
Confianza alta/muy alta en seguridad
121
80,7
Confianza moderada en seguridad
24
16,0
Confianza baja en seguridad
5
3,3
Considera muy veraz el impacto en COVID-19
95
63,3
Influencia alta de redes sociales
42
28,0
fue superior en profesionales (80,0%) respecto de la
población general (28,0%). Sin embargo, esta diferencia
debe interpretarse con cautela porque la pregunta en
profesionales refirió a la percepción sobre sus pacientes y
no a su propia exposición individual. Al no realizarse
pruebas inferenciales, estos resultados se presentan
como patrones descriptivos y no como asociaciones
estadísticamente confirmadas.
DISCUSIÓN
Los resultados de este estudio deben interpretarse como
hallazgos descriptivos y exploratorios. En la población
analizada predominó una elevada confianza declarada en
la vacunación, tanto en población general como en
profesionales de la salud, aunque se identificaron
subgrupos con confianza moderada o baja. Asimismo,
una proporción de participantes reconoció una alta
influencia de las redes sociales en la percepción sobre las
vacunas. Este hallazgo no permite afirmar que las redes
sociales causen desconfianza ni establecer una
asociación estadística, pero sí muestra que los entornos
digitales son percibidos por los participantes como
espacios relevantes en la construcción de opiniones
sobre vacunación.
Por otro lado, la literatura internacional ha documentado
vínculos entre desinformación en línea, circulación de
contenidos erróneos y reticencia vacunal en diferentes
contextos (3,6–8). En América Latina y el Caribe, estudios
recientes han señalado la necesidad de reconstruir la
confianza vacunal mediante estrategias de comunicación
pertinentes y basadas en evidencia (4). En Argentina, la
existencia de estudios sobre confianza y acceso a la
vacunación aporta un antecedente local relevante (9),
aunque persiste la necesidad de caracterizar cómo
distintos grupos perciben la influencia de las fuentes de
información en el escenario posterior a la pandemia de
COVID-19. En este sentido, los datos del presente estudio
dialogan con esa evidencia externa, pero no deben leerse
como confirmación causal ni como estimación
representativa de la población nacional. La mayor
proporción de profesionales que reportaron alta
influencia de redes sociales (80,0%), en comparación con
la población general (28,0%), puede explicarse, al menos
en parte, por la formulación diferencial de esa pregunta
específica: en profesionales se indagó la influencia
percibida en sus pacientes, mientras que en población
general se consultó la percepción sobre las vacunas.
Asimismo, la menor proporción de respuestas “muy
veraz” sobre el impacto de la vacunación en COVID-19
entre profesionales (56,0% frente a 63,3% en población
general), podría reflejar mayor consideración de matices
en la evidencia, aunque esta interpretación debe tomarse
con cautela por la ausencia de análisis inferencial. Los
resultados también se contextualizan en un escenario
nacional de descenso de coberturas de vacunas clave del
calendario, como la segunda dosis de triple viral, cuya
cobertura fue de 46% en 2024 muy por debajo de la meta
programática del 95% y de los valores cercanos al 90%
observados en el período 2015-2019 (5). Desde una
perspectiva de salud pública, estos hallazgos refuerzan la
utilidad de estrategias de comunicación de riesgos,
alfabetización en salud digital y capacitación de equipos
de salud en comunicación basada en evidencia.
Por todo ello, se sugiere priorizarla formación de equipos
de salud en comunicación, de manera clara y a través de
entrevista motivacional, el monitoreo activo de
desinformación en plataformas digitales y el desarrollo de
mensajes adaptados a diferentes audiencias, evitando
extrapolar los resultados de este estudio más allá de su
alcance descriptivo (4,10-11).
Limitaciones
El presente estudio presenta varias limitaciones que deben
ser consideradas al interpretar los resultados. En primer
lugar, el diseño transversal y descriptivo no permite
establecer relaciones causales ni asociaciones estadísticas,
sino únicamente describir patrones observados entre
variables declaradas. En segundo lugar, la utilización de un
muestreo no probabilístico de tipo voluntario limita la
posibilidad de generalizar los hallazgos a la población
argentina en su conjunto y puede introducir sesgos de
selección y autoselección. Asimismo, el cuestionario
empleado fue un instrumento ad hoc, diseñado con fines
exploratorios y no validado como escala psicométrica de
hesitación vacunal, por lo que los resultados no son
directamente comparables con estudios que utilizan
instrumentos estandarizados. Adicionalmente, la
recolección retrospectiva de percepciones construidas
durante el período 2020-2024, puede haber introducido
sesgo de recuerdo.
Tampoco se indagó el tipo específico de red social, perfil
consultado, frecuencia de exposición ni sentido del
contenido recibido, por lo que la variable sobre redes
sociales debe interpretarse como percepción general de
influencia y no como medición directa de exposición a
desinformación. Finalmente, no puede descartarse la
presencia de sesgo de deseabilidad social, particularmente
entre los profesionales de la salud, quienes podrían tender
a reportar actitudes más favorables hacia la vacunación.
Salud Publica 2026 Oct; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Tabla 3. Percepción y confianza en las vacunas en profesionales de la salud (n = 150)
Fuente: Elaboración propia en base a datos primarios obtenidos mediante cuestionario estructurado aplicado en 2025
Ds
RESULTADOS
Características de la muestra. La muestra estuvo
compuesta por 300 participantes, distribuidos
equitativamente entre población general adulta (n = 150) y
profesionales de la salud (n = 150). La distribución
sociodemográfica por grupo se presenta en la Tabla 1. En la
población general se observó distribución equilibrada por
sexo y mayor heterogeneidad etaria (edad media 43,1 años;
DE 17,5), mientras que entre los profesionales de la salud
predominó el sexo femenino (60,0%) y una mayor
proporción de participantes de 50 años o más (70,0%), con
edad media de 52,3 años (DE 10,9). Estas características
resultan relevantes para la interpretación de la exposición
diferencial a información y desinformación en entornos
digitales. Dado el carácter descriptivo y no probabilístico
del muestreo, los resultados deben interpretarse como
estimaciones puntuales circunscriptas a la población
estudiada, sin posibilidad de inferencia estadística a la
población general argentina.
Percepción y confianza en las vacunas en población
general (Tabla 2). En la población general se registraron
niveles elevados de confianza en la efectividad y
seguridad de las vacunas, aunque con presencia de un
subgrupo con niveles moderados o bajos de confianza. En
relación con la efectividad de las vacunas, 128
participantes (85,3%) reportaron confianza alta o muy
alta (valores 4–5 en escala Likert), 15 (10,0%) confianza
moderada (valor 3) y 7 (4,7%) confianza baja (valores 1–2).
Respecto de la seguridad de las vacunas disponibles en
Argentina, 121 personas (80,7%) manifestaron confianza
alta o muy alta, mientras que 24 (16,0%) reportaron
confianza moderada y 5 (3,3%) confianza baja. La
afirmación relativa al impacto de la vacunación en la
reducción de la mortalidad durante la pandemia de
COVID-19, fue considerada “muy veraz” por 95
participantes (63,3%). Asimismo, 42 personas (28,0%)
indicaron que la información difundida en redes sociales
influye en gran medida en la percepción sobre las vacunas.
Percepción y actitudes frente a la vacunación en
profesionales de la salud (Tabla 3). Entre los
profesionales de la salud se registraron niveles elevados y
homogéneos de confianza en la efectividad de las
vacunas. Un total de 143 participantes (95,3%) reportaron
confianza alta o muy alta, 5 (3,3%) confianza moderada y
2 (1,3%) confianza baja. En relación con la seguridad de las
vacunas, 135 profesionales (90,0%) reportaron confianza
alta o muy alta, 11 (7,3%) confianza moderada y 4 (2,7%)
confianza baja. Respecto del impacto de la vacunación en
la reducción de la mortalidad por COVID-19, 84
participantes (56,0%) consideraron la afirmación como
“muy veraz”. Asimismo, 120 profesionales (80,0%)
indicaron que la información difundida en redes sociales
influye en gran medida en la percepción de los pacientes
sobre las vacunas. La distribución observada muestra
predominio de niveles máximos de confianza. No
obstante, la existencia de respuestas intermedias,
aunque minoritaria, adquiere relevancia considerando el
rol estratégico de los profesionales de la salud como
mediadores de información confiable y promotores de la
vacunación. De manera descriptiva, los profesionales de
la salud presentaron mayores niveles de confianza
alta/muy alta en la efectividad vacunal (95,3%) en
comparación con la población general (85,3%). Asimismo,
la proporción que reportó influencia alta de redes sociales
fue superior en profesionales (80,0%) respecto de la
población general (28,0%). Sin embargo, esta diferencia
debe interpretarse con cautela porque la pregunta en
profesionales refirió a la percepción sobre sus pacientes y
no a su propia exposición individual. Al no realizarse
pruebas inferenciales, estos resultados se presentan
como patrones descriptivos y no como asociaciones
estadísticamente confirmadas.
Dimensión evaluada
n
%
Confianza alta/muy alta en efectividad
143
95,3
Confianza moderada en efectividad
5
3,3
Confianza baja en efectividad
2
1,3
Confianza alta/muy alta en seguridad
135
90,0
Confianza moderada en seguridad
11
7,3
Confianza baja en seguridad
4
2,7
Considera muy veraz el impacto COVID-19
84
56,0
Influencia alta de redes sociales
120
80,0
DISCUSIÓN
Los resultados de este estudio deben interpretarse como
hallazgos descriptivos y exploratorios. En la población
analizada predominó una elevada confianza declarada en
la vacunación, tanto en población general como en
profesionales de la salud, aunque se identificaron
subgrupos con confianza moderada o baja. Asimismo,
una proporción de participantes reconoció una alta
influencia de las redes sociales en la percepción sobre las
vacunas. Este hallazgo no permite afirmar que las redes
sociales causen desconfianza ni establecer una
asociación estadística, pero sí muestra que los entornos
digitales son percibidos por los participantes como
espacios relevantes en la construcción de opiniones
sobre vacunación.
Por otro lado, la literatura internacional ha documentado
vínculos entre desinformación en línea, circulación de
contenidos erróneos y reticencia vacunal en diferentes
contextos (3,6–8). En América Latina y el Caribe, estudios
recientes han señalado la necesidad de reconstruir la
confianza vacunal mediante estrategias de comunicación
pertinentes y basadas en evidencia (4). En Argentina, la
existencia de estudios sobre confianza y acceso a la
vacunación aporta un antecedente local relevante (9),
aunque persiste la necesidad de caracterizar cómo
distintos grupos perciben la influencia de las fuentes de
información en el escenario posterior a la pandemia de
COVID-19. En este sentido, los datos del presente estudio
dialogan con esa evidencia externa, pero no deben leerse
como confirmación causal ni como estimación
representativa de la población nacional. La mayor
proporción de profesionales que reportaron alta
influencia de redes sociales (80,0%), en comparación con
la población general (28,0%), puede explicarse, al menos
en parte, por la formulación diferencial de esa pregunta
específica: en profesionales se indagó la influencia
percibida en sus pacientes, mientras que en población
general se consultó la percepción sobre las vacunas.
Asimismo, la menor proporción de respuestas “muy
veraz” sobre el impacto de la vacunación en COVID-19
entre profesionales (56,0% frente a 63,3% en población
general), podría reflejar mayor consideración de matices
en la evidencia, aunque esta interpretación debe tomarse
con cautela por la ausencia de análisis inferencial. Los
resultados también se contextualizan en un escenario
nacional de descenso de coberturas de vacunas clave del
calendario, como la segunda dosis de triple viral, cuya
cobertura fue de 46% en 2024 muy por debajo de la meta
programática del 95% y de los valores cercanos al 90%
observados en el período 2015-2019 (5). Desde una
perspectiva de salud pública, estos hallazgos refuerzan la
utilidad de estrategias de comunicación de riesgos,
alfabetización en salud digital y capacitación de equipos
de salud en comunicación basada en evidencia.
Por todo ello, se sugiere priorizarla formación de equipos
de salud en comunicación, de manera clara y a través de
entrevista motivacional, el monitoreo activo de
desinformación en plataformas digitales y el desarrollo de
mensajes adaptados a diferentes audiencias, evitando
extrapolar los resultados de este estudio más allá de su
alcance descriptivo (4,10-11).
Limitaciones
El presente estudio presenta varias limitaciones que deben
ser consideradas al interpretar los resultados. En primer
lugar, el diseño transversal y descriptivo no permite
establecer relaciones causales ni asociaciones estadísticas,
sino únicamente describir patrones observados entre
variables declaradas. En segundo lugar, la utilización de un
muestreo no probabilístico de tipo voluntario limita la
posibilidad de generalizar los hallazgos a la población
argentina en su conjunto y puede introducir sesgos de
selección y autoselección. Asimismo, el cuestionario
empleado fue un instrumento ad hoc, diseñado con fines
exploratorios y no validado como escala psicométrica de
hesitación vacunal, por lo que los resultados no son
directamente comparables con estudios que utilizan
instrumentos estandarizados. Adicionalmente, la
recolección retrospectiva de percepciones construidas
durante el período 2020-2024, puede haber introducido
sesgo de recuerdo.
Tampoco se indagó el tipo específico de red social, perfil
consultado, frecuencia de exposición ni sentido del
contenido recibido, por lo que la variable sobre redes
sociales debe interpretarse como percepción general de
influencia y no como medición directa de exposición a
desinformación. Finalmente, no puede descartarse la
presencia de sesgo de deseabilidad social, particularmente
entre los profesionales de la salud, quienes podrían tender
a reportar actitudes más favorables hacia la vacunación.
Salud Publica 2026 Oct; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Cn
CONCLUSIONES
Los resultados del estudio muestran que, tanto en la
población general como entre los profesionales de la salud,
predominan niveles elevados de confianza declarada en la
vacunación. Sin embargo, se identifican subgrupos con
confianza moderada o no absoluta, así como una percepción
relevante del impacto de las redes sociales y otras fuentes de
información en la construcción de opiniones. Los patrones
descriptivos observados indican que los entornos
informativos constituyen una dimensión relevante para
comprender percepciones y actitudes frente a la vacunación,
aunque no permiten establecer asociaciones estadísticas ni
relaciones causales. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de
fortalecer estrategias de comunicación en salud basadas en
evidencia, dirigidas tanto a la población general como a los
profesionales de la salud, con el objetivo de abordar de
manera temprana las dudas y ambivalencias que persisten en
relación con la vacunación.
Autoras y autores
no manifiestan conflictos de interés.
RESULTADOS
Características de la muestra. La muestra estuvo
compuesta por 300 participantes, distribuidos
equitativamente entre población general adulta (n = 150) y
profesionales de la salud (n = 150). La distribución
sociodemográfica por grupo se presenta en la Tabla 1. En la
población general se observó distribución equilibrada por
sexo y mayor heterogeneidad etaria (edad media 43,1 años;
DE 17,5), mientras que entre los profesionales de la salud
predominó el sexo femenino (60,0%) y una mayor
proporción de participantes de 50 años o más (70,0%), con
edad media de 52,3 años (DE 10,9). Estas características
resultan relevantes para la interpretación de la exposición
diferencial a información y desinformación en entornos
digitales. Dado el carácter descriptivo y no probabilístico
del muestreo, los resultados deben interpretarse como
estimaciones puntuales circunscriptas a la población
estudiada, sin posibilidad de inferencia estadística a la
población general argentina.
Percepción y confianza en las vacunas en población
general (Tabla 2). En la población general se registraron
niveles elevados de confianza en la efectividad y
seguridad de las vacunas, aunque con presencia de un
subgrupo con niveles moderados o bajos de confianza. En
relación con la efectividad de las vacunas, 128
participantes (85,3%) reportaron confianza alta o muy
alta (valores 4–5 en escala Likert), 15 (10,0%) confianza
moderada (valor 3) y 7 (4,7%) confianza baja (valores 1–2).
Respecto de la seguridad de las vacunas disponibles en
Argentina, 121 personas (80,7%) manifestaron confianza
alta o muy alta, mientras que 24 (16,0%) reportaron
confianza moderada y 5 (3,3%) confianza baja. La
afirmación relativa al impacto de la vacunación en la
reducción de la mortalidad durante la pandemia de
COVID-19, fue considerada “muy veraz” por 95
participantes (63,3%). Asimismo, 42 personas (28,0%)
indicaron que la información difundida en redes sociales
influye en gran medida en la percepción sobre las vacunas.
Percepción y actitudes frente a la vacunación en
profesionales de la salud (Tabla 3). Entre los
profesionales de la salud se registraron niveles elevados y
homogéneos de confianza en la efectividad de las
vacunas. Un total de 143 participantes (95,3%) reportaron
confianza alta o muy alta, 5 (3,3%) confianza moderada y
2 (1,3%) confianza baja. En relación con la seguridad de las
vacunas, 135 profesionales (90,0%) reportaron confianza
alta o muy alta, 11 (7,3%) confianza moderada y 4 (2,7%)
confianza baja. Respecto del impacto de la vacunación en
la reducción de la mortalidad por COVID-19, 84
participantes (56,0%) consideraron la afirmación como
“muy veraz”. Asimismo, 120 profesionales (80,0%)
indicaron que la información difundida en redes sociales
influye en gran medida en la percepción de los pacientes
sobre las vacunas. La distribución observada muestra
predominio de niveles máximos de confianza. No
obstante, la existencia de respuestas intermedias,
aunque minoritaria, adquiere relevancia considerando el
rol estratégico de los profesionales de la salud como
mediadores de información confiable y promotores de la
vacunación. De manera descriptiva, los profesionales de
la salud presentaron mayores niveles de confianza
alta/muy alta en la efectividad vacunal (95,3%) en
comparación con la población general (85,3%). Asimismo,
la proporción que reportó influencia alta de redes sociales
fue superior en profesionales (80,0%) respecto de la
población general (28,0%). Sin embargo, esta diferencia
debe interpretarse con cautela porque la pregunta en
profesionales refirió a la percepción sobre sus pacientes y
no a su propia exposición individual. Al no realizarse
pruebas inferenciales, estos resultados se presentan
como patrones descriptivos y no como asociaciones
estadísticamente confirmadas.
DISCUSIÓN
Los resultados de este estudio deben interpretarse como
hallazgos descriptivos y exploratorios. En la población
analizada predominó una elevada confianza declarada en
la vacunación, tanto en población general como en
profesionales de la salud, aunque se identificaron
subgrupos con confianza moderada o baja. Asimismo,
una proporción de participantes reconoció una alta
influencia de las redes sociales en la percepción sobre las
vacunas. Este hallazgo no permite afirmar que las redes
sociales causen desconfianza ni establecer una
asociación estadística, pero sí muestra que los entornos
digitales son percibidos por los participantes como
espacios relevantes en la construcción de opiniones
sobre vacunación.
Por otro lado, la literatura internacional ha documentado
vínculos entre desinformación en línea, circulación de
contenidos erróneos y reticencia vacunal en diferentes
contextos (3,6–8). En América Latina y el Caribe, estudios
recientes han señalado la necesidad de reconstruir la
confianza vacunal mediante estrategias de comunicación
pertinentes y basadas en evidencia (4). En Argentina, la
existencia de estudios sobre confianza y acceso a la
vacunación aporta un antecedente local relevante (9),
aunque persiste la necesidad de caracterizar cómo
distintos grupos perciben la influencia de las fuentes de
información en el escenario posterior a la pandemia de
COVID-19. En este sentido, los datos del presente estudio
dialogan con esa evidencia externa, pero no deben leerse
como confirmación causal ni como estimación
representativa de la población nacional. La mayor
proporción de profesionales que reportaron alta
influencia de redes sociales (80,0%), en comparación con
la población general (28,0%), puede explicarse, al menos
en parte, por la formulación diferencial de esa pregunta
específica: en profesionales se indagó la influencia
percibida en sus pacientes, mientras que en población
general se consultó la percepción sobre las vacunas.
Asimismo, la menor proporción de respuestas “muy
veraz” sobre el impacto de la vacunación en COVID-19
entre profesionales (56,0% frente a 63,3% en población
general), podría reflejar mayor consideración de matices
en la evidencia, aunque esta interpretación debe tomarse
con cautela por la ausencia de análisis inferencial. Los
resultados también se contextualizan en un escenario
nacional de descenso de coberturas de vacunas clave del
calendario, como la segunda dosis de triple viral, cuya
cobertura fue de 46% en 2024 muy por debajo de la meta
programática del 95% y de los valores cercanos al 90%
observados en el período 2015-2019 (5). Desde una
perspectiva de salud pública, estos hallazgos refuerzan la
utilidad de estrategias de comunicación de riesgos,
alfabetización en salud digital y capacitación de equipos
de salud en comunicación basada en evidencia.
Por todo ello, se sugiere priorizarla formación de equipos
de salud en comunicación, de manera clara y a través de
entrevista motivacional, el monitoreo activo de
desinformación en plataformas digitales y el desarrollo de
mensajes adaptados a diferentes audiencias, evitando
extrapolar los resultados de este estudio más allá de su
alcance descriptivo (4,10-11).
Limitaciones
El presente estudio presenta varias limitaciones que deben
ser consideradas al interpretar los resultados. En primer
lugar, el diseño transversal y descriptivo no permite
establecer relaciones causales ni asociaciones estadísticas,
sino únicamente describir patrones observados entre
variables declaradas. En segundo lugar, la utilización de un
muestreo no probabilístico de tipo voluntario limita la
posibilidad de generalizar los hallazgos a la población
argentina en su conjunto y puede introducir sesgos de
selección y autoselección. Asimismo, el cuestionario
empleado fue un instrumento ad hoc, diseñado con fines
exploratorios y no validado como escala psicométrica de
hesitación vacunal, por lo que los resultados no son
directamente comparables con estudios que utilizan
instrumentos estandarizados. Adicionalmente, la
recolección retrospectiva de percepciones construidas
durante el período 2020-2024, puede haber introducido
sesgo de recuerdo.
Tampoco se indagó el tipo específico de red social, perfil
consultado, frecuencia de exposición ni sentido del
contenido recibido, por lo que la variable sobre redes
sociales debe interpretarse como percepción general de
influencia y no como medición directa de exposición a
desinformación. Finalmente, no puede descartarse la
presencia de sesgo de deseabilidad social, particularmente
entre los profesionales de la salud, quienes podrían tender
a reportar actitudes más favorables hacia la vacunación.
Cómo citar este artículo:
Yedlin P, Tirado S, Ortiz C, Lourtau G, Grinblat N. Percepción y confianza en la vacunación y relación descriptiva con fuentes de información
en población general y profesionales de la salud en Argentina. Salud Publica [Internet]. 2026 Oct [fecha de consulta]; 5. Disponible en: URL
del artículo.
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RB
Salud Publica 2026 Oct; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES