Notas sobre el patrimonio histórico cultural
de la salud pública hospitalaria en dos
hospitales de la provincia de Buenos Aires
Notes on the historical and cultural heritage of public
healthcare in two hospitals in the province of Buenos Aires
Recibido:1 de mayo 2026.Aceptado:4 de junio 2026.Aprobado:10 de agosto 2026. Publicado:23 de octubre 2026.
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Comunicación Breve CB
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Técnicas o metodologías innovadoras con potencial o resultados preliminares de investigación sobre temas de interés en salud pública
Ab
Salud Publica 2026 Oct; 5Beca de Investigación Julieta Lanteri 2025-2026
Adriana Álvarez 1 Doctora en Historia
María Alicia Miqueleiz 2 Licenciada en Nutrición
Paula Sofía Giusti 2 Licenciada en Nutrición
Guadalupe Reynoso 3 Licenciada en Terapia Ocupacional
RESUMEN
El patrimonio cultural de la salud constituye un conjunto de bienes
materiales e inmateriales que reflejan la evolución de los procesos
sanitarios, la organización hospitalaria y las prácticas asistenciales en
sus dimensiones histórica, científica y social. Este artículo presenta los
avances de un proyecto multicéntrico orientado a la recuperación,
sistematización y puesta en valor de fuentes documentales e
iconográficas vinculadas a los hospitales “San José” de Pergamino y
“Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. Se
empleó un abordaje histórico-documental basado en la recopilación
de archivos fotográficos, periodísticos, institucionales y testimonios
orales de actores claves. Los resultados preliminares incluyen la
creación de fondos documentales históricos, líneas de tiempo
cronológicas y un blog destinado a la difusión del material relevado.
Este trabajo contribuye a fortalecer la identidad institucional y a
promover la preservación del patrimonio sanitario provincial.
Palabras claves: Cultura Popular; Hospitales; Historia de la Medicina;
Archivos; Publicación Periódica; Análisis de Documentos; Análisis
Institucional; Biblioteca Virtual en Salud
ABSTRACT
The cultural heritage of healthcare comprises a set of tangible and
intangible assets that reflect the evolution of healthcare delivery,
hospital organization, and healthcare practices in their historical,
scientific, and social dimensions. This article presents the progress
made on a multicenter project aimed at recovering, systematizing,
and highlighting the value of documentary and iconographic sources
related to San José Hospital in Pergamino and Dr. Oscar Alende
Hospital in Mar del Plata, Buenos Aires Province. A historical and
documentary approach was used based on the collection of
photographic, journalistic, and institutional records, as well as oral
testimonies from key stakeholders. Preliminary results include the
creation of historical documentary collections, chronological
timelines, and a blog to disseminate the collected material. This work
contributes to strengthening institutional identity and promoting the
preservation of the province’s healthcare heritage.
Keywords: Popular Culture; Hospitals; History of Medicine; Archives;
Periodical; Document Analysis; Institutional Analysis; Virtual Health
Library
1 Departamento de Historia de la Salud, Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina
2 Hospital Interzonal General de Agudos “Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata, Argentina
3 Hospital Interzonal General de Agudos “San José” de Pergamino, Argentina acalvarmdp@gmail.com
INTRODUCCIÓN
El término "patrimonio cultural no siempre ha tenido el
mismo significado, y en las últimas décadas ha
experimentado un profundo cambio” (1). Actualmente, ésta
es una noción más abierta que también incluye
expresiones de la cultura presente. Si bien el concepto se
vinculó inicialmente con los monumentos, actualmente
incluye nuevas categorías, entre ellas la salud.
En 2007, tuvo lugar la I Reunión de Coordinación Regional
de la Red de la Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud (BVS/ HPCS), de la cual
participaron representantes de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial
de la Salud (OMS) y diez países de América Latina, entre
ellos Argentina. Fue allí, donde se definió al patrimonio
cultural de la salud como el "conjunto de bienes materiales
y simbólicos socialmente construidos que expresan el
proceso de la salud individual y colectiva en sus
dimensiones científica, histórica y cultural" (2).
En ese marco se inscribe la presente investigación, cuyo
objetivo es identificar documentación situada con valor
histórico a fin de contribuir a la reconstrucción de la
trayectoria de dos hospitales regionales de la provincia de
Buenos Aires. La relevancia de este estudio radica en que la
salud, en tanto esfera de política pública, ha ocupado un
lugar central en los procesos de construcción y
consolidación del Estado en sus diversas dimensiones. En
este sentido, la elaboración de una cartografía de este
patrimonio documental no solo permite visibilizar y
preservar fuentes históricas, sino también promover una
mayor sensibilidad en torno a las prácticas
médico-asistenciales, las cuales adquieren un valor
estratégico para comprender los modelos organizacionales
implementados en el pasado y sus vínculos con el presente.
Se trata de una investigación multicéntrica que involucra a
la Universidad Nacional de Mar del Plata y a los Hospitales
Interzonales de Agudos “Dr. Oscar E. Alende” y “San José”,
de la provincia de Buenos Aires. El primero perteneciente a
la Región Sanitaria VIII y el segundo a la IV. La justificación
de este recorte geográfico se basa en que uno abarca el
sudeste y el otro el norte bonaerense, dos espacios bien
diferenciados con realidades sociohistóricas y económicas
disímiles, aspectos que alimentan la riqueza del problema a
ser abordado. Además, por el momento de creación de
cada uno de ellos, responden a modelos hospitalarios con
ciertas diferencias, que es lo que les otorga una identidad
propia.
Avanzar hacia estos objetivos, apunta a alimentar un
cambio cultural que desde hace décadas se viene gestando
en diversos países de América Latina, de fortalecimiento
del patrimonio cultural en salud. Donde desde los espacios
ministeriales se asume la responsabilidad de recuperar,
conservar, restaurar y poner en valor el patrimonio
histórico hospitalario. Un ordenamiento de los archivos y
documentos patrimoniales; una recuperación progresiva
de los aportes históricos en salud de las generaciones
pasadas y presentes; así como una comunidad que aprecie
efectivamente el valor real del patrimonio cultural en el
Sistema Provincial de Salud, son metas de largo alcance,
que se pueden lograr mediante estudios sectoriales como
los que estos objetivos encarnan.
La pesquisa, se sustenta en un enfoque colaborativo e
interdisciplinario, que articula aportes de distintas áreas del
conocimiento con el propósito de promover el estudio, la
difusión y la valorización del patrimonio cultural de la salud
y la asistencia, considerado en sus diversas dimensiones
materiales e inmateriales.
Comunicación Breve CB
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
DEL HOSPITAL AL PATRIMONIO SANITARIO:
UNA AGENDA HISTORIOGRÁFICA PENDIENTE
Salud Publica 2026 Oct; 5
In
Los hospitales que integran el sistema de salud público de
la provincia de Buenos Aires constituyen espacios
privilegiados para abordar la construcción del patrimonio
histórico-cultural sanitario. Sus edificios, documentos,
objetos, prácticas, memorias y experiencias condensan
diferentes momentos de la historia social y sanitaria de la
provincia y permiten reconstruir las transformaciones de
las concepciones sobre la salud, las formas de atención y
las relaciones entre las instituciones sanitarias y la
sociedad. Sin embargo, pese al creciente interés
internacional por la preservación y valorización del
patrimonio sanitario, son todavía escasos los estudios
sistemáticos centrados en los hospitales públicos
bonaerenses. Esta vacancia adquiere particular relevancia
si se considera que la creación y transformación de cada
establecimiento remite a determinados contextos
sociohistóricos, responde a concepciones específicas del
“arte de curar” y se encuentra atravesada por las formas
históricas de organización y control político de las
instituciones sanitarias (3).
En ese sentido el patrimonio cultural puede ser tangible o
intangible, material o inmaterial, aspectos que según los
casos resulta difícil de separar. Tradicionalmente el
patrimonio cultural tangible comprende diversos objetos
que constituyen colecciones importantes para las ciencias.
Estos objetos pueden estar dispersos en archivos y
bibliotecas, aunque no identificados como tales, como es el
caso de algunas de las instituciones que serán objeto de
atención de este proyecto. “El patrimonio cultural
intangible, en cambio, está constituido por aquella parte
invisible que reside en el espíritu mismo de las culturas. Su
noción coincide con la de la cultura, entendida en sentido
amplio, como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales
y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan una
sociedad o un grupo social” (4).
Por otro lado, y en consonancia por lo planteado por Hevia
Rivas (5), debido a la gran diversidad de actores
institucionales y sociales de la salud, es necesario asumir
una perspectiva ampliada de patrimonio que contemple
sus tradiciones culturales, prácticas y valores simbólicos
provenientes de experiencias colectivas y vivencias
personales. Es decir, el patrimonio sanitario excede el
campo de la medicina y debe ser pensado de forma
vinculada a la ciencia, a la salud y a la sociedad.
Por dichos motivos, en esta investigación se aborda la
dimensión inmaterial del patrimonio cultural a partir de
herramientas conceptuales desarrolladas por Pierre
Bourdieu, particularmente las nociones de habitus, capital
cultural y poder simbólico. Si bien la expresión “patrimonio
cultural inmaterial” o “cultura inmaterial” no constituye un
concepto específico de la obra de Bourdieu, sus aportes
permiten comprender que los saberes, prácticas,
tradiciones, rituales, formas de expresión, gustos, modos
de hacer y visiones de mundo no son manifestaciones
culturales neutras, sino que se encuentran vinculadas con
procesos de apropiación, legitimación y reproducción
social.
La noción de capital cultural, desarrollada por Bourdieu,
resulta especialmente pertinente para abordar aquellos
conocimientos y saberes que se incorporan a los sujetos y
que forman parte de sus prácticas y disposiciones (6). Esta
perspectiva permite considerar que una parte sustantiva
del patrimonio sanitario no se encuentra únicamente en
documentos, edificios, objetos o instrumentos, sino
también en los saberes profesionales, las prácticas
asistenciales, las experiencias, las memorias, las formas de
sociabilidad y los modos de habitar y significar las
instituciones sanitarias.
Asimismo, la noción de campo permite comprender que los
procesos de selección, reconocimiento y legitimación de
aquello que una sociedad considera patrimonio se
desarrollan en espacios atravesados por relaciones de
poder. Desde esta perspectiva, la patrimonialización no
constituye un proceso neutral: supone disputas en torno a
qué bienes, prácticas, memorias y saberes son reconocidos
como legítimos, cuáles son preservados y cuáles pueden
quedar relegados u olvidados. En este proceso interviene el
poder simbólico, entendido como la capacidad de imponer
determinadas representaciones y formas de clasificación
como legítimas (7).
Aplicada al patrimonio histórico-cultural sanitario, esta
perspectiva permite ampliar la mirada más allá de la
conservación de bienes materiales y atender también a las
dimensiones simbólicas e inmateriales que conforman la
memoria de las instituciones de salud. Los relatos de
quienes las habitaron, los saberes transmitidos entre
generaciones de trabajadores, las prácticas cotidianas, las
formas de relación entre profesionales, pacientes y
comunidades y las representaciones construidas en torno a
los hospitales, constituyen también componentes de ese
patrimonio.
Así, un fondo documental puede enumerarse en varias
cosas: fotos, legajos, instrumentos, periódicos, recortes de
revistas, libros, entrevistas, mapas, planillas, etc., la lista es
amplia. Según Oberti (8), un archivo no es archivo por sí
mismo, sino que se vuelve archivo. Se lo convertimos en tal
a partir de una práctica investigativa, como la que este
proyecto propone.
Pasando a la historiografía, la historia de los hospitales
(como parte constitutiva y genérica del patrimonio
histórico sanitario) no es nueva, reconoce una larga
tradición. Ya en el siglo pasado autores clásicos como
Rodney Coe (9) sostenían la importancia del estudio de la
historia de los hospitales. También, lo señalaba G. Rosen
(10), quien indicaba que el hospital debía ser visto como un
órgano de la sociedad que comparte sus características,
que cambia a medida que la sociedad de la cual es parte se
va transformando y que lleva hacia el futuro las evidencias
de su pasado.
Esa perspectiva se fue consolidando y a los clásicos le
siguieron una serie de trabajos y propuestas acerca del
abordaje de los establecimientos. Fue el caso del
reconocido historiador español López Piñero (11). Con lo
cual existe una larga tradición académica que sería
imposible de enumerar.
En América Latina en general, y Argentina en particular, la
tendencia antes mencionada fue menor. Basta con pensar
cuántos hospitales poseen áreas museológicas,
patrimoniales y/o históricas. En la actualidad, a nivel
institucional existe el Programa Historia y Patrimonio
Cultural de la Salud, dependiente de la Dirección Operativa
de Programas Centrales del Ministerio de Salud del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que funciona desde
el año 2008 y tiene entre ss objetivos promover "el
desarrollo de una cultura de la salud así como el
aprendizaje social necesario para mejorar la calidad de vida
de la comunidad", tal como lo define la Ley Básica de Salud
de la CABA (Ley 153, Art.3º, Inc. b.) (12). Estos antecedentes
se vinculan con una iniciativa regional impulsada por la
OPS y la OMS durante las primeras décadas del siglo XXI, a
través de la Red y Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud, que promovió la
identificación, recuperación y valorización de este
patrimonio en distintos países de América Latina. En
Argentina, dicha iniciativa dio lugar a experiencias de
articulación entre instituciones sanitarias, universidades,
archivos y espacios vinculados con la preservación de la
memoria de la salud.
Si bien la propuesta regional de la OPS y la OMS
constituye un antecedente significativo para la
conformación de este campo, los recursos institucionales
y plataformas digitales desarrollados en aquel contexto
no presentan actualmente el mismo nivel de actividad y
articulación que tuvieron en sus primeras etapas. Esta
situación refuerza la necesidad de generar nuevas
investigaciones, repositorios y espacios de preservación y
difusión que permitan recuperar y poner en circulación el
patrimonio histórico-cultural sanitario.
Entre los antecedentes bonaerenses, adquieren particular
relevancia los trabajos desarrollados en el partido de La
Matanza, que han abordado el patrimonio de
establecimientos específicos mediante el análisis
articulado de fuentes documentales, iconográficas,
arquitectónicas y testimoniales (13-14). Sin embargo, estos
antecedentes no han dado lugar a una mirada sistemática
sobre el patrimonio histórico-cultural del conjunto de los
hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires, ni a
una problematización de sus bienes materiales e
inmateriales como parte de una agenda específica de
investigación histórica (3,15).
DEL ARCHIVO DISPERSO AL PATRIMONIO SANITARIO:
LA CONSTRUCCIÓN DE UN FONDO DOCUMENTAL HOSPITALARIO
El método utilizado en esta investigación ha sido de
carácter exploratorio, dado que se apunta a la
sistematización para la interconectividad entre materiales
dispersos e inconexos.
En una primera etapa, se rastrearon obras, documentos,
testimonios y objetos que requieren de relevamientos
minuciosos. Se localizó información relevante en archivos
históricos locales, bibliotecas, así como también se inició el
camino para recuperar la memoria médica y popular a
través de datos, fotos e historias personales que hacen al
acervo a formar (16).
En una segunda etapa, dicha información, discriminada por
documentos, imágenes iconográficas y testimonios, fue
ordenada en el fondo documental (17), la instancia
intermedia de reunir toda la información disponible, para
organizarla.
La última etapa, instancia en la cual se encuentra esta
investigación, consiste en la elaboración de artículos en
distintos formatos destinados a la difusión de la historia
hospitalaria entre la comunidad médica, académica y
público general.
Los avances correspondientes a las actividades
desarrolladas hasta la fecha en relación con el Hospital
“San José” de Pergamino y el Hospital Interzonal General de
Agudos “Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata, implicaron
una serie de acciones orientadas a la recuperación,
sistematización y puesta en valor de fuentes documentales
y testimoniales, vinculadas a los orígenes y primeras
etapas de funcionamiento de ambos establecimientos.
En el caso del Hospital Alende, se logró entrevistar a un
testigo directo del proceso de construcción del hospital y
acceder a un archivo privado de enorme valor para
reconstruir los inicios del nosocomio. Asimismo, se
constató que el propio hospital no dispone de un archivo
histórico institucionalizado ni de fuentes relevantes en su
biblioteca, la cual posee un perfil estrictamente
académico-médico y funciona como sede del Servicio de
Docencia. No obstante, la Dirección del hospital
conservaba una carpeta con recortes periodísticos
provenientes de distintos diarios locales (El Atlántico, La
Capital y El Trabajo), la cual fue digitalizada y ordenada
según fecha y fuente. El principal caudal de información
corresponde al año 1970 y aborda temáticas como
infraestructura, inauguraciones, cursos, comunicados de
prensa y noticias destacadas sobre cirugías o pacientes.
Cabe destacar que el material de los periódicos El Atlántico
y El Trabajo, constituye el único registro disponible de
dichas publicaciones, dado que en la actualidad no existen
archivos de estas.
Paralelamente, se realizaron búsquedas documentales en
distintas dependencias institucionales de ambos
hospitales, incluyendo áreas de prensa, docencia e
investigación. En este proceso se verificó que una parte
sustancial del material histórico se encuentra fuera de las
instituciones hospitalarias, alojado en archivos y
hemerotecas locales.
En el caso del Hospital San José, se identificó como principal
reservorio de información histórica a la Biblioteca
Menéndez, que alberga la hemeroteca local. Allí se accedió
a un importante fondo documental proveniente de una
donación del diario La Opinión, que incluye fotografías y
registros periodísticos vinculados a distintas etapas de la
historia del hospital, particularmente al traslado a su actual
ubicación y a los procesos de ampliación edilicia y de
servicios. La discontinuidad temporal de algunos registros
se vincula con la pérdida de material ocasionada por un
incendio ocurrido en el pasado. Dado que este fondo se
encuentra aún en proceso de registro, se realizaron tareas
de relevamiento, digitalización, escaneo y clasificación
preliminar, asociando las imágenes y noticias a distintos
servicios, áreas asistenciales y momentos institucionales.
En relación con el Hospital Alende, se avanzó
principalmente en la recuperación de fuentes
documentales externas, destacándose el relevamiento
sistemático del archivo del diario La Capital. Este
repositorio resultó de gran valor por la riqueza y diversidad
del material hallado, que permite reconstruir distintas
etapas del proceso de construcción, inauguración,
ampliación y consolidación del hospital, así como su
inserción en el entramado sanitario y urbano de la ciudad.
El archivo fue organizado en dos grandes conjuntos: por un
lado, el departamento fotográfico y, por otro, las notas
periodísticas. Las fotografías se ordenaron según año de
captura —priorizando este dato cuando figuraba en el
dorso— o, en su defecto, por año de publicación o de
ingreso al registro fotográfico. En aquellos casos en que fue
posible, se consignó el título original de la imagen o una
descripción del contenido observado.
El registro fotográfico abarca más de 300 imágenes desde
la década de 1950 hasta la actualidad y contempla, entre
otros, los siguientes ítems: frente y fachada del hospital en
diferentes momentos; infraestructura (farmacia,
mantenimiento, guardería, salas médicas y primeros
quirófanos); autoridades (directores y ministros); recurso
humano (médicos, enfermeras y personal técnico);
instrumental médico (de laboratorio, quirófano y morgue);
eventos institucionales (asunciones, brindis y reuniones); y
cursos de capacitación.
Por su parte, las notas periodísticas —266 documentos—
fueron ordenadas cronológicamente y registradas con sus
respectivos titulares. Estas abordan aspectos vinculados a
la organización e historia hospitalaria, mejoras edilicias y
creación de servicios, entregas de equipamiento y
donaciones, instancias de capacitación profesional,
enfermedades prevalentes y casos de pacientes,
principalmente desde la década de 1960 hasta la
actualidad.
Asimismo, se realizó un trabajo de relevamiento en el
Archivo General de la Nación, que permitió acceder a
información de gran valor para ambos establecimientos. En
particular, el acceso al Archivo Fílmico Sonoro resultó
especialmente significativo, ya que se localizaron registros
audiovisuales de actos oficiales y presencias de
autoridades desde principios del siglo XX.
En ambos casos, se inició un proceso de registro,
digitalización y sistematización preliminar del material
ARK CAICYT: xxx
recuperado, organizándolo según criterios temáticos y
cronológicos. Estas tareas se orientan a la conformación de
fondos documentales históricos hospitalarios, concebidos
como herramientas clave para la preservación, el análisis
histórico y la futura puesta en valor del patrimonio cultural
sanitario. En el caso del Hospital Alende, se prevé una
etapa posterior de ajuste técnico de las imágenes (recorte
de bordes y enderezamiento) antes de su incorporación
definitiva al fondo y su publicación.
Un aspecto relevante del material de Mar del Plata es la
posibilidad de articular las imágenes del archivo fotográfico
del diario La Capital con las noticias publicadas en su
momento, lo que permite establecer correspondencias
entre registros visuales y acontecimientos documentados
en la prensa. De este modo, se construye una línea de
tiempo que integra fuentes visuales y escritas,
enriqueciendo la comprensión histórica y contextual del
período analizado. Cabe señalar que algunas imágenes y
noticias no contaban con fecha precisa, por lo que fueron
incorporadas con título o descripción únicamente.
Las actividades desarrolladas hasta la fecha representan
un avance significativo en relación con los objetivos
planteados, particularmente en lo referido a la
recuperación de fuentes documentales históricas, la
identificación de repositorios relevantes y el inicio de la
conformación de fondos documentales. Estos logros no
solo sientan las bases para profundizar, en etapas
posteriores, un análisis histórico-comparativo entre ambos
hospitales y para avanzar en la elaboración del producto
final del proyecto —integrando patrimonio documental,
material e inmaterial de la salud pública—, sino que
también habilitan a reflexionar sobre la gestión del
patrimonio cultural sanitario, promoviendo la posibilidad
de institucionalizar estas acciones y consolidarlas como
parte de políticas permanentes de preservación y
valorización.
PATRIMONIO SANITARIO Y POLÍTICA PÚBLICA:
DEL RESCATE DOCUMENTAL A LA GESTIÓN INSTITUCIONAL
La preservación del patrimonio cultural resulta
fundamental, en tanto reúne bienes reconocidos por las
sociedades como portadores de valor histórico, científico,
simbólico o estético, ya sea como legado de generaciones
pasadas o como producciones contemporáneas que
adquieren significación social. En este sentido, constituye
una herencia colectiva que permite reconstruir
experiencias, modos de vida y formas de interpretar el
mundo de quienes precedieron. En la provincia de Buenos
Aires, la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural ha
desarrollado políticas y herramientas orientadas a la
investigación, protección y salvaguarda del patrimonio en
sus diversas manifestaciones, incluyendo la
sistematización de experiencias, la elaboración de guías y
referenciales y la producción de informes destinados a
orientar la formulación de políticas públicas. Sus
publicaciones y recursos disponibles en línea funcionan,
asimismo, como dispositivos orientados a fomentar la
participación comunitaria y la construcción colectiva de
estrategias de gestión integral. Sin embargo, pese a este
respaldo institucional, el patrimonio vinculado a la salud
pública permanece relativamente marginal dentro de estas
agendas. Esta situación evidencia la necesidad de pensar
mecanismos específicos para su reconocimiento,
preservación y gestión institucionalizada.
Los modelos sanitarios no han sido estáticos a lo largo de la
historia, sino que se han transformado de acuerdo con los
contextos políticos, sociales y científicos. Comprender
estos procesos, patrimonializar sus objetos, testimonios y
legados y construir narrativas capaces de alcanzar a
públicos más amplios, constituye un desafío que merece
ser incorporado a las discusiones actuales sobre
patrimonio y políticas de salud. Esta reflexión adquiere
particular relevancia al aproximarse el ochenta aniversario
de la creación del Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social de la provincia de Buenos Aires, establecido
mediante la Ley 5116 del 8 de febrero de 1947, durante la
gobernación de Domingo Mercante.
La creación de dicho ministerio formó parte de un proceso
más amplio de transformación sanitaria a nivel nacional,
que implicó el progresivo desplazamiento de la
organización higienista heredada del siglo XIX, cuyo eje
central había sido el Departamento Nacional de Higiene
dependiente del Ministerio del Interior, hacia un modelo
sanitarista de carácter más integral. Este proceso se aceleró
con la creación de la Dirección Nacional de Salud Pública y
Asistencia Social en octubre de 1943 y su posterior
transformación en Secretaría de Salud Pública en 1946.
Tras la reforma constitucional de 1949 se constituyó el
Ministerio de Salud Pública, cuyo primer titular fue Ramón
Carrillo. Posteriormente, la reestructuración ministerial
establecida mediante las leyes 13.529 (1949) y 14.303
(1954), consolidó la organización del Ministerio de
Asistencia Social y Salud Pública, sentando las bases
institucionales del modelo sanitario que se desarrollaría
durante las décadas siguientes.
Este recorrido histórico permite advertir que las
instituciones sanitarias constituyen espacios privilegiados
para reconstruir las transformaciones de las políticas de
salud y de las relaciones entre Estado, ciencia y sociedad.
En consecuencia, pensar la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que dio forma a
su construcción institucional y social. Desde esta
perspectiva, el patrimonio histórico-cultural sanitario no
debería ser considerado únicamente como un conjunto de
bienes destinados a la conservación, sino como un recurso
para comprender los procesos históricos que configuraron
las políticas, instituciones y prácticas de salud pública.
Los resultados obtenidos en esta investigación permiten
afirmar que el patrimonio histórico-cultural de los
hospitales del sistema público de salud de la provincia de
Buenos Aires constituye un campo de considerable
potencial para la investigación histórica y la gestión
patrimonial, aunque todavía escasamente explorado de
manera sistemática. La experiencia desarrollada en torno al
Hospital “San José” de Pergamino y al Hospital Interzonal
General de Agudos ·Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata,
puso de manifiesto que una parte significativa de las
fuentes documentales, iconográficas y testimoniales
vinculadas con la historia hospitalaria se encuentra
dispersa, poco identificada o fuera de las propias
instituciones sanitarias. Esta situación dificulta tanto su
acceso y preservación como su incorporación a procesos de
investigación y puesta en valor.
La localización, digitalización, clasificación y organización
de estos materiales constituye, por lo tanto, una primera
instancia de construcción patrimonial. La conformación de
fondos documentales hospitalarios permite reunir
materiales que se encontraban dispersos en archivos
institucionales, hemerotecas, colecciones privadas y otros
repositorios, posibilitando su contextualización y
articulación. Al mismo tiempo, la experiencia desarrollada
evidencia que la recuperación de estos acervos no
constituye una tarea exclusivamente técnica: implica
identificar materiales, establecer relaciones entre ellos,
reconstruir contextos y otorgarles nuevos sentidos desde
la investigación histórica.
La articulación entre diferentes tipos de fuentes resulta
particularmente significativa. En el caso del Hospital
Alende, por ejemplo, la posibilidad de vincular fotografías
procedentes del archivo del diario La Capital con las
noticias publicadas en distintos momentos, permite
establecer correspondencias entre registros visuales y
acontecimientos documentados por la prensa. De este
modo, la construcción de líneas de tiempo que integran
fuentes escritas, visuales y testimoniales amplía las
posibilidades de interpretación de los procesos históricos
vinculados con la institución. Este tipo de abordaje permite,
asimismo, reconocer que la historia hospitalaria excede los
procesos estrictamente médicos o asistenciales e involucra
dimensiones sociales, culturales, arquitectónicas,
institucionales y simbólicas.
En este marco, la construcción de fondos documentales
adquiere una doble dimensión: contribuye a la
preservación de materiales que se encuentran en situación
de dispersión o vulnerabilidad y, simultáneamente, genera
nuevas posibilidades para la investigación histórica y la
elaboración de narrativas destinadas tanto al ámbito
académico como al público general. La recuperación de
fotografías, documentos, periódicos, testimonios, objetos y
otros registros, permite reconstruir no solo la historia de los
establecimientos, sino también las experiencias de los
diferentes actores que participaron de su desarrollo y las
relaciones que las instituciones sanitarias establecieron
con las comunidades en las que se inscribieron.
Un componente complementario del proyecto ha sido la
creación de un espacio digital destinado a la difusión de los
avances y materiales recuperados. El blog constituye una
herramienta para socializar los resultados de investigación
y poner en circulación fotografías, documentos y relatos
vinculados con la historia hospitalaria. Al mismo tiempo,
permite explorar nuevas formas de narración histórica y
ampliar los públicos destinatarios de la investigación. La
utilización de recursos digitales adquiere particular
relevancia frente a la dispersión de los materiales, ya que
posibilita generar espacios de acceso, organización y
difusión que contribuyan a preservar y resignificar este
patrimonio. En este sentido, la dimensión digital no se
concibe únicamente como una estrategia de divulgación,
sino también como una instancia complementaria para la
construcción y circulación del conocimiento histórico.
La experiencia desarrollada permite sostener, asimismo, la
necesidad de avanzar hacia formas institucionalizadas de
gestión del patrimonio cultural de la salud. Si bien en la
provincia de Buenos Aires existen organismos y
herramientas destinados a la protección del patrimonio
cultural en términos generales, el patrimonio sanitario
continúa ocupando un lugar marginal dentro de estas
políticas. La identificación de esta vacancia plantea la
conveniencia de avanzar, dentro de los marcos del
Ministerio de Salud de la provincia y en articulación con la
Dirección Provincial de Patrimonio Cultural, en la creación
de una unidad o programa específico dedicado al
patrimonio cultural de la salud.
Un espacio de estas características permitiría desarrollar un
trabajo sistemático de relevamiento, documentación,
investigación, preservación y difusión del patrimonio
sanitario provincial. Asimismo, posibilitaría establecer
criterios para la identificación y organización de
establecimientos hospitalarios, fondos documentales,
archivos, obras pictóricas, objetos, instrumentos,
testimonios y otros bienes vinculados con la historia de la
salud pública. La institucionalización de estas acciones
admitiría, además, proponer lineamientos generales para el
diseño de una política pública orientada a la preservación y
valorización del patrimonio cultural de la salud, así como
establecer normas y procedimientos para su organización,
administración y gestión.
Esta propuesta debería sustentarse en abordajes
intersectoriales, interdisciplinarios, descentralizados y
participativos, capaces de integrar las dimensiones
histórica, patrimonial, sanitaria, arquitectónica, cultural y
social. En este sentido, podrían definirse líneas de acción
vinculadas con la documentación histórica, el patrimonio
arquitectónico sanitario, la investigación histórica, la
recuperación de memorias y testimonios y la difusión
cultural. La participación de las propias comunidades
hospitalarias y de los actores sociales vinculados con cada
institución resultaría fundamental para identificar aquellos
bienes y memorias que poseen significación colectiva.
La proximidad del ochenta aniversario de la creación del
Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la
provincia de Buenos Aires ofrece, en este sentido, una
oportunidad particularmente significativa para reflexionar
sobre la necesidad de reconocer y valorizar este patrimonio
como parte constitutiva de la historia de las políticas
sanitarias provinciales. La conmemoración puede
constituirse en una instancia para promover acciones de
identificación, investigación y preservación que
trasciendan el carácter ocasional de los proyectos y
contribuyan a consolidar políticas permanentes de
patrimonio cultural de la salud.
Finalmente, comprender la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que sustenta su
construcción institucional y social. Patrimonializar los
objetos, archivos, edificios, imágenes, prácticas y
testimonios vinculados con la historia hospitalaria no solo
permite preservar la memoria de las experiencias sanitarias
del pasado, sino también fortalecer el valor simbólico y
social de la salud pública en el presente. En un contexto
nacional e internacional atravesado por tensiones y
cuestionamientos en torno a los sistemas públicos de
salud, recuperar, investigar y poner en valor este
patrimonio constituye una tarea que excede el ámbito
estrictamente académico y adquiere una dimensión
cultural y política. En este sentido, la gestión del patrimonio
histórico-cultural sanitario puede contribuir a preservar la
memoria de las políticas y prácticas de salud, fortalecer los
vínculos entre las instituciones sanitarias y sus
comunidades y generar nuevas formas de acceso y
apropiación social del conocimiento histórico.
AGRADECIMIENTOS
La presente investigación se desarrolla con el patrocinio de
instituciones académicas públicas del territorio nacional, en
el marco de proyectos financiados por las Becas de
Investigación Pública “Julieta Lanteri” 2025–2026.
Autoras no manifiestan conflictos de interés.
INTRODUCCIÓN
El término "patrimonio cultural no siempre ha tenido el
mismo significado, y en las últimas décadas ha
experimentado un profundo cambio” (1). Actualmente, ésta
es una noción más abierta que también incluye
expresiones de la cultura presente. Si bien el concepto se
vinculó inicialmente con los monumentos, actualmente
incluye nuevas categorías, entre ellas la salud.
En 2007, tuvo lugar la I Reunión de Coordinación Regional
de la Red de la Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud (BVS/ HPCS), de la cual
participaron representantes de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial
de la Salud (OMS) y diez países de América Latina, entre
ellos Argentina. Fue allí, donde se definió al patrimonio
cultural de la salud como el "conjunto de bienes materiales
y simbólicos socialmente construidos que expresan el
proceso de la salud individual y colectiva en sus
dimensiones científica, histórica y cultural" (2).
En ese marco se inscribe la presente investigación, cuyo
objetivo es identificar documentación situada con valor
histórico a fin de contribuir a la reconstrucción de la
trayectoria de dos hospitales regionales de la provincia de
Buenos Aires. La relevancia de este estudio radica en que la
salud, en tanto esfera de política pública, ha ocupado un
lugar central en los procesos de construcción y
consolidación del Estado en sus diversas dimensiones. En
este sentido, la elaboración de una cartografía de este
patrimonio documental no solo permite visibilizar y
preservar fuentes históricas, sino también promover una
mayor sensibilidad en torno a las prácticas
médico-asistenciales, las cuales adquieren un valor
estratégico para comprender los modelos organizacionales
implementados en el pasado y sus vínculos con el presente.
Se trata de una investigación multicéntrica que involucra a
la Universidad Nacional de Mar del Plata y a los Hospitales
Interzonales de Agudos “Dr. Oscar E. Alende” y “San José”,
de la provincia de Buenos Aires. El primero perteneciente a
la Región Sanitaria VIII y el segundo a la IV. La justificación
de este recorte geográfico se basa en que uno abarca el
sudeste y el otro el norte bonaerense, dos espacios bien
diferenciados con realidades sociohistóricas y económicas
disímiles, aspectos que alimentan la riqueza del problema a
ser abordado. Además, por el momento de creación de
cada uno de ellos, responden a modelos hospitalarios con
ciertas diferencias, que es lo que les otorga una identidad
propia.
Avanzar hacia estos objetivos, apunta a alimentar un
cambio cultural que desde hace décadas se viene gestando
en diversos países de América Latina, de fortalecimiento
del patrimonio cultural en salud. Donde desde los espacios
ministeriales se asume la responsabilidad de recuperar,
conservar, restaurar y poner en valor el patrimonio
histórico hospitalario. Un ordenamiento de los archivos y
documentos patrimoniales; una recuperación progresiva
de los aportes históricos en salud de las generaciones
pasadas y presentes; así como una comunidad que aprecie
efectivamente el valor real del patrimonio cultural en el
Sistema Provincial de Salud, son metas de largo alcance,
que se pueden lograr mediante estudios sectoriales como
los que estos objetivos encarnan.
La pesquisa, se sustenta en un enfoque colaborativo e
interdisciplinario, que articula aportes de distintas áreas del
conocimiento con el propósito de promover el estudio, la
difusión y la valorización del patrimonio cultural de la salud
y la asistencia, considerado en sus diversas dimensiones
materiales e inmateriales.
Comunicación Breve CB
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
DEL HOSPITAL AL PATRIMONIO SANITARIO:
UNA AGENDA HISTORIOGRÁFICA PENDIENTE
Salud Publica 2026 Oct; 5
Los hospitales que integran el sistema de salud público de
la provincia de Buenos Aires constituyen espacios
privilegiados para abordar la construcción del patrimonio
histórico-cultural sanitario. Sus edificios, documentos,
objetos, prácticas, memorias y experiencias condensan
diferentes momentos de la historia social y sanitaria de la
provincia y permiten reconstruir las transformaciones de
las concepciones sobre la salud, las formas de atención y
las relaciones entre las instituciones sanitarias y la
sociedad. Sin embargo, pese al creciente interés
internacional por la preservación y valorización del
patrimonio sanitario, son todavía escasos los estudios
sistemáticos centrados en los hospitales públicos
bonaerenses. Esta vacancia adquiere particular relevancia
si se considera que la creación y transformación de cada
establecimiento remite a determinados contextos
sociohistóricos, responde a concepciones específicas del
“arte de curar” y se encuentra atravesada por las formas
históricas de organización y control político de las
instituciones sanitarias (3).
En ese sentido el patrimonio cultural puede ser tangible o
intangible, material o inmaterial, aspectos que según los
casos resulta difícil de separar. Tradicionalmente el
patrimonio cultural tangible comprende diversos objetos
que constituyen colecciones importantes para las ciencias.
Estos objetos pueden estar dispersos en archivos y
bibliotecas, aunque no identificados como tales, como es el
caso de algunas de las instituciones que serán objeto de
atención de este proyecto. “El patrimonio cultural
intangible, en cambio, está constituido por aquella parte
invisible que reside en el espíritu mismo de las culturas. Su
noción coincide con la de la cultura, entendida en sentido
amplio, como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales
y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan una
sociedad o un grupo social” (4).
Por otro lado, y en consonancia por lo planteado por Hevia
Rivas (5), debido a la gran diversidad de actores
institucionales y sociales de la salud, es necesario asumir
una perspectiva ampliada de patrimonio que contemple
sus tradiciones culturales, prácticas y valores simbólicos
provenientes de experiencias colectivas y vivencias
personales. Es decir, el patrimonio sanitario excede el
campo de la medicina y debe ser pensado de forma
vinculada a la ciencia, a la salud y a la sociedad.
Por dichos motivos, en esta investigación se aborda la
dimensión inmaterial del patrimonio cultural a partir de
herramientas conceptuales desarrolladas por Pierre
Bourdieu, particularmente las nociones de habitus, capital
cultural y poder simbólico. Si bien la expresión “patrimonio
cultural inmaterial” o “cultura inmaterial” no constituye un
concepto específico de la obra de Bourdieu, sus aportes
permiten comprender que los saberes, prácticas,
tradiciones, rituales, formas de expresión, gustos, modos
de hacer y visiones de mundo no son manifestaciones
culturales neutras, sino que se encuentran vinculadas con
procesos de apropiación, legitimación y reproducción
social.
La noción de capital cultural, desarrollada por Bourdieu,
resulta especialmente pertinente para abordar aquellos
conocimientos y saberes que se incorporan a los sujetos y
que forman parte de sus prácticas y disposiciones (6). Esta
perspectiva permite considerar que una parte sustantiva
del patrimonio sanitario no se encuentra únicamente en
documentos, edificios, objetos o instrumentos, sino
también en los saberes profesionales, las prácticas
asistenciales, las experiencias, las memorias, las formas de
sociabilidad y los modos de habitar y significar las
instituciones sanitarias.
Asimismo, la noción de campo permite comprender que los
procesos de selección, reconocimiento y legitimación de
aquello que una sociedad considera patrimonio se
desarrollan en espacios atravesados por relaciones de
poder. Desde esta perspectiva, la patrimonialización no
constituye un proceso neutral: supone disputas en torno a
qué bienes, prácticas, memorias y saberes son reconocidos
como legítimos, cuáles son preservados y cuáles pueden
quedar relegados u olvidados. En este proceso interviene el
poder simbólico, entendido como la capacidad de imponer
determinadas representaciones y formas de clasificación
como legítimas (7).
Aplicada al patrimonio histórico-cultural sanitario, esta
perspectiva permite ampliar la mirada más allá de la
conservación de bienes materiales y atender también a las
dimensiones simbólicas e inmateriales que conforman la
memoria de las instituciones de salud. Los relatos de
quienes las habitaron, los saberes transmitidos entre
generaciones de trabajadores, las prácticas cotidianas, las
formas de relación entre profesionales, pacientes y
comunidades y las representaciones construidas en torno a
los hospitales, constituyen también componentes de ese
patrimonio.
Así, un fondo documental puede enumerarse en varias
cosas: fotos, legajos, instrumentos, periódicos, recortes de
revistas, libros, entrevistas, mapas, planillas, etc., la lista es
amplia. Según Oberti (8), un archivo no es archivo por sí
mismo, sino que se vuelve archivo. Se lo convertimos en tal
a partir de una práctica investigativa, como la que este
proyecto propone.
Pasando a la historiografía, la historia de los hospitales
(como parte constitutiva y genérica del patrimonio
histórico sanitario) no es nueva, reconoce una larga
tradición. Ya en el siglo pasado autores clásicos como
Rodney Coe (9) sostenían la importancia del estudio de la
historia de los hospitales. También, lo señalaba G. Rosen
(10), quien indicaba que el hospital debía ser visto como un
órgano de la sociedad que comparte sus características,
que cambia a medida que la sociedad de la cual es parte se
va transformando y que lleva hacia el futuro las evidencias
de su pasado.
Esa perspectiva se fue consolidando y a los clásicos le
siguieron una serie de trabajos y propuestas acerca del
abordaje de los establecimientos. Fue el caso del
reconocido historiador español López Piñero (11). Con lo
cual existe una larga tradición académica que sería
imposible de enumerar.
En América Latina en general, y Argentina en particular, la
tendencia antes mencionada fue menor. Basta con pensar
cuántos hospitales poseen áreas museológicas,
patrimoniales y/o históricas. En la actualidad, a nivel
institucional existe el Programa Historia y Patrimonio
Cultural de la Salud, dependiente de la Dirección Operativa
de Programas Centrales del Ministerio de Salud del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que funciona desde
el año 2008 y tiene entre ss objetivos promover "el
desarrollo de una cultura de la salud así como el
aprendizaje social necesario para mejorar la calidad de vida
de la comunidad", tal como lo define la Ley Básica de Salud
de la CABA (Ley 153, Art.3º, Inc. b.) (12). Estos antecedentes
se vinculan con una iniciativa regional impulsada por la
OPS y la OMS durante las primeras décadas del siglo XXI, a
través de la Red y Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud, que promovió la
identificación, recuperación y valorización de este
patrimonio en distintos países de América Latina. En
Argentina, dicha iniciativa dio lugar a experiencias de
articulación entre instituciones sanitarias, universidades,
archivos y espacios vinculados con la preservación de la
memoria de la salud.
Si bien la propuesta regional de la OPS y la OMS
constituye un antecedente significativo para la
conformación de este campo, los recursos institucionales
y plataformas digitales desarrollados en aquel contexto
no presentan actualmente el mismo nivel de actividad y
articulación que tuvieron en sus primeras etapas. Esta
situación refuerza la necesidad de generar nuevas
investigaciones, repositorios y espacios de preservación y
difusión que permitan recuperar y poner en circulación el
patrimonio histórico-cultural sanitario.
Entre los antecedentes bonaerenses, adquieren particular
relevancia los trabajos desarrollados en el partido de La
Matanza, que han abordado el patrimonio de
establecimientos específicos mediante el análisis
articulado de fuentes documentales, iconográficas,
arquitectónicas y testimoniales (13-14). Sin embargo, estos
antecedentes no han dado lugar a una mirada sistemática
sobre el patrimonio histórico-cultural del conjunto de los
hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires, ni a
una problematización de sus bienes materiales e
inmateriales como parte de una agenda específica de
investigación histórica (3,15).
DEL ARCHIVO DISPERSO AL PATRIMONIO SANITARIO:
LA CONSTRUCCIÓN DE UN FONDO DOCUMENTAL HOSPITALARIO
El método utilizado en esta investigación ha sido de
carácter exploratorio, dado que se apunta a la
sistematización para la interconectividad entre materiales
dispersos e inconexos.
En una primera etapa, se rastrearon obras, documentos,
testimonios y objetos que requieren de relevamientos
minuciosos. Se localizó información relevante en archivos
históricos locales, bibliotecas, así como también se inició el
camino para recuperar la memoria médica y popular a
través de datos, fotos e historias personales que hacen al
acervo a formar (16).
En una segunda etapa, dicha información, discriminada por
documentos, imágenes iconográficas y testimonios, fue
ordenada en el fondo documental (17), la instancia
intermedia de reunir toda la información disponible, para
organizarla.
La última etapa, instancia en la cual se encuentra esta
investigación, consiste en la elaboración de artículos en
distintos formatos destinados a la difusión de la historia
hospitalaria entre la comunidad médica, académica y
público general.
Los avances correspondientes a las actividades
desarrolladas hasta la fecha en relación con el Hospital
“San José” de Pergamino y el Hospital Interzonal General de
Agudos “Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata, implicaron
una serie de acciones orientadas a la recuperación,
sistematización y puesta en valor de fuentes documentales
y testimoniales, vinculadas a los orígenes y primeras
etapas de funcionamiento de ambos establecimientos.
En el caso del Hospital Alende, se logró entrevistar a un
testigo directo del proceso de construcción del hospital y
acceder a un archivo privado de enorme valor para
reconstruir los inicios del nosocomio. Asimismo, se
constató que el propio hospital no dispone de un archivo
histórico institucionalizado ni de fuentes relevantes en su
biblioteca, la cual posee un perfil estrictamente
académico-médico y funciona como sede del Servicio de
Docencia. No obstante, la Dirección del hospital
conservaba una carpeta con recortes periodísticos
provenientes de distintos diarios locales (El Atlántico, La
Capital y El Trabajo), la cual fue digitalizada y ordenada
según fecha y fuente. El principal caudal de información
corresponde al año 1970 y aborda temáticas como
infraestructura, inauguraciones, cursos, comunicados de
prensa y noticias destacadas sobre cirugías o pacientes.
Cabe destacar que el material de los periódicos El Atlántico
y El Trabajo, constituye el único registro disponible de
dichas publicaciones, dado que en la actualidad no existen
archivos de estas.
Paralelamente, se realizaron búsquedas documentales en
distintas dependencias institucionales de ambos
hospitales, incluyendo áreas de prensa, docencia e
investigación. En este proceso se verificó que una parte
sustancial del material histórico se encuentra fuera de las
instituciones hospitalarias, alojado en archivos y
hemerotecas locales.
En el caso del Hospital San José, se identificó como principal
reservorio de información histórica a la Biblioteca
Menéndez, que alberga la hemeroteca local. Allí se accedió
a un importante fondo documental proveniente de una
donación del diario La Opinión, que incluye fotografías y
registros periodísticos vinculados a distintas etapas de la
historia del hospital, particularmente al traslado a su actual
ubicación y a los procesos de ampliación edilicia y de
servicios. La discontinuidad temporal de algunos registros
se vincula con la pérdida de material ocasionada por un
incendio ocurrido en el pasado. Dado que este fondo se
encuentra aún en proceso de registro, se realizaron tareas
de relevamiento, digitalización, escaneo y clasificación
preliminar, asociando las imágenes y noticias a distintos
servicios, áreas asistenciales y momentos institucionales.
En relación con el Hospital Alende, se avanzó
principalmente en la recuperación de fuentes
documentales externas, destacándose el relevamiento
sistemático del archivo del diario La Capital. Este
repositorio resultó de gran valor por la riqueza y diversidad
del material hallado, que permite reconstruir distintas
etapas del proceso de construcción, inauguración,
ampliación y consolidación del hospital, así como su
inserción en el entramado sanitario y urbano de la ciudad.
El archivo fue organizado en dos grandes conjuntos: por un
lado, el departamento fotográfico y, por otro, las notas
periodísticas. Las fotografías se ordenaron según año de
captura —priorizando este dato cuando figuraba en el
dorso— o, en su defecto, por año de publicación o de
ingreso al registro fotográfico. En aquellos casos en que fue
posible, se consignó el título original de la imagen o una
descripción del contenido observado.
El registro fotográfico abarca más de 300 imágenes desde
la década de 1950 hasta la actualidad y contempla, entre
otros, los siguientes ítems: frente y fachada del hospital en
diferentes momentos; infraestructura (farmacia,
mantenimiento, guardería, salas médicas y primeros
quirófanos); autoridades (directores y ministros); recurso
humano (médicos, enfermeras y personal técnico);
instrumental médico (de laboratorio, quirófano y morgue);
eventos institucionales (asunciones, brindis y reuniones); y
cursos de capacitación.
Por su parte, las notas periodísticas —266 documentos—
fueron ordenadas cronológicamente y registradas con sus
respectivos titulares. Estas abordan aspectos vinculados a
la organización e historia hospitalaria, mejoras edilicias y
creación de servicios, entregas de equipamiento y
donaciones, instancias de capacitación profesional,
enfermedades prevalentes y casos de pacientes,
principalmente desde la década de 1960 hasta la
actualidad.
Asimismo, se realizó un trabajo de relevamiento en el
Archivo General de la Nación, que permitió acceder a
información de gran valor para ambos establecimientos. En
particular, el acceso al Archivo Fílmico Sonoro resultó
especialmente significativo, ya que se localizaron registros
audiovisuales de actos oficiales y presencias de
autoridades desde principios del siglo XX.
En ambos casos, se inició un proceso de registro,
digitalización y sistematización preliminar del material
recuperado, organizándolo según criterios temáticos y
cronológicos. Estas tareas se orientan a la conformación de
fondos documentales históricos hospitalarios, concebidos
como herramientas clave para la preservación, el análisis
histórico y la futura puesta en valor del patrimonio cultural
sanitario. En el caso del Hospital Alende, se prevé una
etapa posterior de ajuste técnico de las imágenes (recorte
de bordes y enderezamiento) antes de su incorporación
definitiva al fondo y su publicación.
Un aspecto relevante del material de Mar del Plata es la
posibilidad de articular las imágenes del archivo fotográfico
del diario La Capital con las noticias publicadas en su
momento, lo que permite establecer correspondencias
entre registros visuales y acontecimientos documentados
en la prensa. De este modo, se construye una línea de
tiempo que integra fuentes visuales y escritas,
enriqueciendo la comprensión histórica y contextual del
período analizado. Cabe señalar que algunas imágenes y
noticias no contaban con fecha precisa, por lo que fueron
incorporadas con título o descripción únicamente.
Las actividades desarrolladas hasta la fecha representan
un avance significativo en relación con los objetivos
planteados, particularmente en lo referido a la
recuperación de fuentes documentales históricas, la
identificación de repositorios relevantes y el inicio de la
conformación de fondos documentales. Estos logros no
solo sientan las bases para profundizar, en etapas
posteriores, un análisis histórico-comparativo entre ambos
hospitales y para avanzar en la elaboración del producto
final del proyecto —integrando patrimonio documental,
material e inmaterial de la salud pública—, sino que
también habilitan a reflexionar sobre la gestión del
patrimonio cultural sanitario, promoviendo la posibilidad
de institucionalizar estas acciones y consolidarlas como
parte de políticas permanentes de preservación y
valorización.
PATRIMONIO SANITARIO Y POLÍTICA PÚBLICA:
DEL RESCATE DOCUMENTAL A LA GESTIÓN INSTITUCIONAL
La preservación del patrimonio cultural resulta
fundamental, en tanto reúne bienes reconocidos por las
sociedades como portadores de valor histórico, científico,
simbólico o estético, ya sea como legado de generaciones
pasadas o como producciones contemporáneas que
adquieren significación social. En este sentido, constituye
una herencia colectiva que permite reconstruir
experiencias, modos de vida y formas de interpretar el
mundo de quienes precedieron. En la provincia de Buenos
Aires, la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural ha
desarrollado políticas y herramientas orientadas a la
investigación, protección y salvaguarda del patrimonio en
sus diversas manifestaciones, incluyendo la
sistematización de experiencias, la elaboración de guías y
referenciales y la producción de informes destinados a
orientar la formulación de políticas públicas. Sus
publicaciones y recursos disponibles en línea funcionan,
asimismo, como dispositivos orientados a fomentar la
participación comunitaria y la construcción colectiva de
estrategias de gestión integral. Sin embargo, pese a este
respaldo institucional, el patrimonio vinculado a la salud
pública permanece relativamente marginal dentro de estas
agendas. Esta situación evidencia la necesidad de pensar
mecanismos específicos para su reconocimiento,
preservación y gestión institucionalizada.
Los modelos sanitarios no han sido estáticos a lo largo de la
historia, sino que se han transformado de acuerdo con los
contextos políticos, sociales y científicos. Comprender
estos procesos, patrimonializar sus objetos, testimonios y
legados y construir narrativas capaces de alcanzar a
públicos más amplios, constituye un desafío que merece
ser incorporado a las discusiones actuales sobre
patrimonio y políticas de salud. Esta reflexión adquiere
particular relevancia al aproximarse el ochenta aniversario
de la creación del Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social de la provincia de Buenos Aires, establecido
mediante la Ley 5116 del 8 de febrero de 1947, durante la
gobernación de Domingo Mercante.
La creación de dicho ministerio formó parte de un proceso
más amplio de transformación sanitaria a nivel nacional,
que implicó el progresivo desplazamiento de la
organización higienista heredada del siglo XIX, cuyo eje
central había sido el Departamento Nacional de Higiene
dependiente del Ministerio del Interior, hacia un modelo
sanitarista de carácter más integral. Este proceso se aceleró
con la creación de la Dirección Nacional de Salud Pública y
Asistencia Social en octubre de 1943 y su posterior
transformación en Secretaría de Salud Pública en 1946.
Tras la reforma constitucional de 1949 se constituyó el
Ministerio de Salud Pública, cuyo primer titular fue Ramón
Carrillo. Posteriormente, la reestructuración ministerial
establecida mediante las leyes 13.529 (1949) y 14.303
(1954), consolidó la organización del Ministerio de
Asistencia Social y Salud Pública, sentando las bases
institucionales del modelo sanitario que se desarrollaría
durante las décadas siguientes.
Este recorrido histórico permite advertir que las
instituciones sanitarias constituyen espacios privilegiados
para reconstruir las transformaciones de las políticas de
salud y de las relaciones entre Estado, ciencia y sociedad.
En consecuencia, pensar la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que dio forma a
su construcción institucional y social. Desde esta
perspectiva, el patrimonio histórico-cultural sanitario no
debería ser considerado únicamente como un conjunto de
bienes destinados a la conservación, sino como un recurso
para comprender los procesos históricos que configuraron
las políticas, instituciones y prácticas de salud pública.
Los resultados obtenidos en esta investigación permiten
afirmar que el patrimonio histórico-cultural de los
hospitales del sistema público de salud de la provincia de
Buenos Aires constituye un campo de considerable
potencial para la investigación histórica y la gestión
patrimonial, aunque todavía escasamente explorado de
manera sistemática. La experiencia desarrollada en torno al
Hospital “San José” de Pergamino y al Hospital Interzonal
General de Agudos ·Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata,
puso de manifiesto que una parte significativa de las
fuentes documentales, iconográficas y testimoniales
vinculadas con la historia hospitalaria se encuentra
dispersa, poco identificada o fuera de las propias
instituciones sanitarias. Esta situación dificulta tanto su
acceso y preservación como su incorporación a procesos de
investigación y puesta en valor.
La localización, digitalización, clasificación y organización
de estos materiales constituye, por lo tanto, una primera
instancia de construcción patrimonial. La conformación de
fondos documentales hospitalarios permite reunir
materiales que se encontraban dispersos en archivos
institucionales, hemerotecas, colecciones privadas y otros
repositorios, posibilitando su contextualización y
articulación. Al mismo tiempo, la experiencia desarrollada
evidencia que la recuperación de estos acervos no
constituye una tarea exclusivamente técnica: implica
identificar materiales, establecer relaciones entre ellos,
reconstruir contextos y otorgarles nuevos sentidos desde
la investigación histórica.
La articulación entre diferentes tipos de fuentes resulta
particularmente significativa. En el caso del Hospital
Alende, por ejemplo, la posibilidad de vincular fotografías
procedentes del archivo del diario La Capital con las
noticias publicadas en distintos momentos, permite
establecer correspondencias entre registros visuales y
acontecimientos documentados por la prensa. De este
modo, la construcción de líneas de tiempo que integran
fuentes escritas, visuales y testimoniales amplía las
posibilidades de interpretación de los procesos históricos
vinculados con la institución. Este tipo de abordaje permite,
asimismo, reconocer que la historia hospitalaria excede los
procesos estrictamente médicos o asistenciales e involucra
dimensiones sociales, culturales, arquitectónicas,
institucionales y simbólicas.
En este marco, la construcción de fondos documentales
adquiere una doble dimensión: contribuye a la
preservación de materiales que se encuentran en situación
de dispersión o vulnerabilidad y, simultáneamente, genera
nuevas posibilidades para la investigación histórica y la
elaboración de narrativas destinadas tanto al ámbito
académico como al público general. La recuperación de
fotografías, documentos, periódicos, testimonios, objetos y
otros registros, permite reconstruir no solo la historia de los
establecimientos, sino también las experiencias de los
diferentes actores que participaron de su desarrollo y las
relaciones que las instituciones sanitarias establecieron
con las comunidades en las que se inscribieron.
Un componente complementario del proyecto ha sido la
creación de un espacio digital destinado a la difusión de los
avances y materiales recuperados. El blog constituye una
herramienta para socializar los resultados de investigación
y poner en circulación fotografías, documentos y relatos
vinculados con la historia hospitalaria. Al mismo tiempo,
permite explorar nuevas formas de narración histórica y
ampliar los públicos destinatarios de la investigación. La
utilización de recursos digitales adquiere particular
relevancia frente a la dispersión de los materiales, ya que
posibilita generar espacios de acceso, organización y
difusión que contribuyan a preservar y resignificar este
patrimonio. En este sentido, la dimensión digital no se
concibe únicamente como una estrategia de divulgación,
sino también como una instancia complementaria para la
construcción y circulación del conocimiento histórico.
La experiencia desarrollada permite sostener, asimismo, la
necesidad de avanzar hacia formas institucionalizadas de
gestión del patrimonio cultural de la salud. Si bien en la
provincia de Buenos Aires existen organismos y
herramientas destinados a la protección del patrimonio
cultural en términos generales, el patrimonio sanitario
continúa ocupando un lugar marginal dentro de estas
políticas. La identificación de esta vacancia plantea la
conveniencia de avanzar, dentro de los marcos del
Ministerio de Salud de la provincia y en articulación con la
Dirección Provincial de Patrimonio Cultural, en la creación
de una unidad o programa específico dedicado al
patrimonio cultural de la salud.
Un espacio de estas características permitiría desarrollar un
trabajo sistemático de relevamiento, documentación,
investigación, preservación y difusión del patrimonio
sanitario provincial. Asimismo, posibilitaría establecer
criterios para la identificación y organización de
establecimientos hospitalarios, fondos documentales,
archivos, obras pictóricas, objetos, instrumentos,
testimonios y otros bienes vinculados con la historia de la
salud pública. La institucionalización de estas acciones
admitiría, además, proponer lineamientos generales para el
diseño de una política pública orientada a la preservación y
valorización del patrimonio cultural de la salud, así como
establecer normas y procedimientos para su organización,
administración y gestión.
Esta propuesta debería sustentarse en abordajes
intersectoriales, interdisciplinarios, descentralizados y
participativos, capaces de integrar las dimensiones
histórica, patrimonial, sanitaria, arquitectónica, cultural y
social. En este sentido, podrían definirse líneas de acción
vinculadas con la documentación histórica, el patrimonio
arquitectónico sanitario, la investigación histórica, la
recuperación de memorias y testimonios y la difusión
cultural. La participación de las propias comunidades
hospitalarias y de los actores sociales vinculados con cada
institución resultaría fundamental para identificar aquellos
bienes y memorias que poseen significación colectiva.
La proximidad del ochenta aniversario de la creación del
Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la
provincia de Buenos Aires ofrece, en este sentido, una
oportunidad particularmente significativa para reflexionar
sobre la necesidad de reconocer y valorizar este patrimonio
como parte constitutiva de la historia de las políticas
sanitarias provinciales. La conmemoración puede
constituirse en una instancia para promover acciones de
identificación, investigación y preservación que
trasciendan el carácter ocasional de los proyectos y
contribuyan a consolidar políticas permanentes de
patrimonio cultural de la salud.
Finalmente, comprender la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que sustenta su
construcción institucional y social. Patrimonializar los
objetos, archivos, edificios, imágenes, prácticas y
testimonios vinculados con la historia hospitalaria no solo
permite preservar la memoria de las experiencias sanitarias
del pasado, sino también fortalecer el valor simbólico y
social de la salud pública en el presente. En un contexto
nacional e internacional atravesado por tensiones y
cuestionamientos en torno a los sistemas públicos de
salud, recuperar, investigar y poner en valor este
patrimonio constituye una tarea que excede el ámbito
estrictamente académico y adquiere una dimensión
cultural y política. En este sentido, la gestión del patrimonio
histórico-cultural sanitario puede contribuir a preservar la
memoria de las políticas y prácticas de salud, fortalecer los
vínculos entre las instituciones sanitarias y sus
comunidades y generar nuevas formas de acceso y
apropiación social del conocimiento histórico.
AGRADECIMIENTOS
La presente investigación se desarrolla con el patrocinio de
instituciones académicas públicas del territorio nacional, en
el marco de proyectos financiados por las Becas de
Investigación Pública “Julieta Lanteri” 2025–2026.
Autoras no manifiestan conflictos de interés.
INTRODUCCIÓN
El término "patrimonio cultural no siempre ha tenido el
mismo significado, y en las últimas décadas ha
experimentado un profundo cambio” (1). Actualmente, ésta
es una noción más abierta que también incluye
expresiones de la cultura presente. Si bien el concepto se
vinculó inicialmente con los monumentos, actualmente
incluye nuevas categorías, entre ellas la salud.
En 2007, tuvo lugar la I Reunión de Coordinación Regional
de la Red de la Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud (BVS/ HPCS), de la cual
participaron representantes de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial
de la Salud (OMS) y diez países de América Latina, entre
ellos Argentina. Fue allí, donde se definió al patrimonio
cultural de la salud como el "conjunto de bienes materiales
y simbólicos socialmente construidos que expresan el
proceso de la salud individual y colectiva en sus
dimensiones científica, histórica y cultural" (2).
En ese marco se inscribe la presente investigación, cuyo
objetivo es identificar documentación situada con valor
histórico a fin de contribuir a la reconstrucción de la
trayectoria de dos hospitales regionales de la provincia de
Buenos Aires. La relevancia de este estudio radica en que la
salud, en tanto esfera de política pública, ha ocupado un
lugar central en los procesos de construcción y
consolidación del Estado en sus diversas dimensiones. En
este sentido, la elaboración de una cartografía de este
patrimonio documental no solo permite visibilizar y
preservar fuentes históricas, sino también promover una
mayor sensibilidad en torno a las prácticas
médico-asistenciales, las cuales adquieren un valor
estratégico para comprender los modelos organizacionales
implementados en el pasado y sus vínculos con el presente.
Se trata de una investigación multicéntrica que involucra a
la Universidad Nacional de Mar del Plata y a los Hospitales
Interzonales de Agudos “Dr. Oscar E. Alende” y “San José”,
de la provincia de Buenos Aires. El primero perteneciente a
la Región Sanitaria VIII y el segundo a la IV. La justificación
de este recorte geográfico se basa en que uno abarca el
sudeste y el otro el norte bonaerense, dos espacios bien
diferenciados con realidades sociohistóricas y económicas
disímiles, aspectos que alimentan la riqueza del problema a
ser abordado. Además, por el momento de creación de
cada uno de ellos, responden a modelos hospitalarios con
ciertas diferencias, que es lo que les otorga una identidad
propia.
Avanzar hacia estos objetivos, apunta a alimentar un
cambio cultural que desde hace décadas se viene gestando
en diversos países de América Latina, de fortalecimiento
del patrimonio cultural en salud. Donde desde los espacios
ministeriales se asume la responsabilidad de recuperar,
conservar, restaurar y poner en valor el patrimonio
histórico hospitalario. Un ordenamiento de los archivos y
documentos patrimoniales; una recuperación progresiva
de los aportes históricos en salud de las generaciones
pasadas y presentes; así como una comunidad que aprecie
efectivamente el valor real del patrimonio cultural en el
Sistema Provincial de Salud, son metas de largo alcance,
que se pueden lograr mediante estudios sectoriales como
los que estos objetivos encarnan.
La pesquisa, se sustenta en un enfoque colaborativo e
interdisciplinario, que articula aportes de distintas áreas del
conocimiento con el propósito de promover el estudio, la
difusión y la valorización del patrimonio cultural de la salud
y la asistencia, considerado en sus diversas dimensiones
materiales e inmateriales.
Comunicación Breve CB
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
DEL HOSPITAL AL PATRIMONIO SANITARIO:
UNA AGENDA HISTORIOGRÁFICA PENDIENTE
Salud Publica 2026 Oct; 5
Los hospitales que integran el sistema de salud público de
la provincia de Buenos Aires constituyen espacios
privilegiados para abordar la construcción del patrimonio
histórico-cultural sanitario. Sus edificios, documentos,
objetos, prácticas, memorias y experiencias condensan
diferentes momentos de la historia social y sanitaria de la
provincia y permiten reconstruir las transformaciones de
las concepciones sobre la salud, las formas de atención y
las relaciones entre las instituciones sanitarias y la
sociedad. Sin embargo, pese al creciente interés
internacional por la preservación y valorización del
patrimonio sanitario, son todavía escasos los estudios
sistemáticos centrados en los hospitales públicos
bonaerenses. Esta vacancia adquiere particular relevancia
si se considera que la creación y transformación de cada
establecimiento remite a determinados contextos
sociohistóricos, responde a concepciones específicas del
“arte de curar” y se encuentra atravesada por las formas
históricas de organización y control político de las
instituciones sanitarias (3).
En ese sentido el patrimonio cultural puede ser tangible o
intangible, material o inmaterial, aspectos que según los
casos resulta difícil de separar. Tradicionalmente el
patrimonio cultural tangible comprende diversos objetos
que constituyen colecciones importantes para las ciencias.
Estos objetos pueden estar dispersos en archivos y
bibliotecas, aunque no identificados como tales, como es el
caso de algunas de las instituciones que serán objeto de
atención de este proyecto. “El patrimonio cultural
intangible, en cambio, está constituido por aquella parte
invisible que reside en el espíritu mismo de las culturas. Su
noción coincide con la de la cultura, entendida en sentido
amplio, como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales
y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan una
sociedad o un grupo social” (4).
Por otro lado, y en consonancia por lo planteado por Hevia
Rivas (5), debido a la gran diversidad de actores
institucionales y sociales de la salud, es necesario asumir
una perspectiva ampliada de patrimonio que contemple
sus tradiciones culturales, prácticas y valores simbólicos
provenientes de experiencias colectivas y vivencias
personales. Es decir, el patrimonio sanitario excede el
campo de la medicina y debe ser pensado de forma
vinculada a la ciencia, a la salud y a la sociedad.
Por dichos motivos, en esta investigación se aborda la
dimensión inmaterial del patrimonio cultural a partir de
herramientas conceptuales desarrolladas por Pierre
Bourdieu, particularmente las nociones de habitus, capital
cultural y poder simbólico. Si bien la expresión “patrimonio
cultural inmaterial” o “cultura inmaterial” no constituye un
concepto específico de la obra de Bourdieu, sus aportes
permiten comprender que los saberes, prácticas,
tradiciones, rituales, formas de expresión, gustos, modos
de hacer y visiones de mundo no son manifestaciones
culturales neutras, sino que se encuentran vinculadas con
procesos de apropiación, legitimación y reproducción
social.
La noción de capital cultural, desarrollada por Bourdieu,
resulta especialmente pertinente para abordar aquellos
conocimientos y saberes que se incorporan a los sujetos y
que forman parte de sus prácticas y disposiciones (6). Esta
perspectiva permite considerar que una parte sustantiva
del patrimonio sanitario no se encuentra únicamente en
documentos, edificios, objetos o instrumentos, sino
también en los saberes profesionales, las prácticas
asistenciales, las experiencias, las memorias, las formas de
sociabilidad y los modos de habitar y significar las
instituciones sanitarias.
Asimismo, la noción de campo permite comprender que los
procesos de selección, reconocimiento y legitimación de
aquello que una sociedad considera patrimonio se
desarrollan en espacios atravesados por relaciones de
poder. Desde esta perspectiva, la patrimonialización no
constituye un proceso neutral: supone disputas en torno a
qué bienes, prácticas, memorias y saberes son reconocidos
como legítimos, cuáles son preservados y cuáles pueden
quedar relegados u olvidados. En este proceso interviene el
poder simbólico, entendido como la capacidad de imponer
determinadas representaciones y formas de clasificación
como legítimas (7).
Aplicada al patrimonio histórico-cultural sanitario, esta
perspectiva permite ampliar la mirada más allá de la
conservación de bienes materiales y atender también a las
dimensiones simbólicas e inmateriales que conforman la
memoria de las instituciones de salud. Los relatos de
quienes las habitaron, los saberes transmitidos entre
generaciones de trabajadores, las prácticas cotidianas, las
formas de relación entre profesionales, pacientes y
comunidades y las representaciones construidas en torno a
los hospitales, constituyen también componentes de ese
patrimonio.
Así, un fondo documental puede enumerarse en varias
cosas: fotos, legajos, instrumentos, periódicos, recortes de
revistas, libros, entrevistas, mapas, planillas, etc., la lista es
amplia. Según Oberti (8), un archivo no es archivo por sí
mismo, sino que se vuelve archivo. Se lo convertimos en tal
a partir de una práctica investigativa, como la que este
proyecto propone.
Pasando a la historiografía, la historia de los hospitales
(como parte constitutiva y genérica del patrimonio
histórico sanitario) no es nueva, reconoce una larga
tradición. Ya en el siglo pasado autores clásicos como
Rodney Coe (9) sostenían la importancia del estudio de la
historia de los hospitales. También, lo señalaba G. Rosen
(10), quien indicaba que el hospital debía ser visto como un
órgano de la sociedad que comparte sus características,
que cambia a medida que la sociedad de la cual es parte se
va transformando y que lleva hacia el futuro las evidencias
de su pasado.
Esa perspectiva se fue consolidando y a los clásicos le
siguieron una serie de trabajos y propuestas acerca del
abordaje de los establecimientos. Fue el caso del
reconocido historiador español López Piñero (11). Con lo
cual existe una larga tradición académica que sería
imposible de enumerar.
En América Latina en general, y Argentina en particular, la
tendencia antes mencionada fue menor. Basta con pensar
cuántos hospitales poseen áreas museológicas,
patrimoniales y/o históricas. En la actualidad, a nivel
institucional existe el Programa Historia y Patrimonio
Cultural de la Salud, dependiente de la Dirección Operativa
de Programas Centrales del Ministerio de Salud del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que funciona desde
el año 2008 y tiene entre ss objetivos promover "el
desarrollo de una cultura de la salud así como el
aprendizaje social necesario para mejorar la calidad de vida
de la comunidad", tal como lo define la Ley Básica de Salud
de la CABA (Ley 153, Art.3º, Inc. b.) (12). Estos antecedentes
se vinculan con una iniciativa regional impulsada por la
OPS y la OMS durante las primeras décadas del siglo XXI, a
través de la Red y Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud, que promovió la
identificación, recuperación y valorización de este
patrimonio en distintos países de América Latina. En
Argentina, dicha iniciativa dio lugar a experiencias de
articulación entre instituciones sanitarias, universidades,
archivos y espacios vinculados con la preservación de la
memoria de la salud.
Si bien la propuesta regional de la OPS y la OMS
constituye un antecedente significativo para la
conformación de este campo, los recursos institucionales
y plataformas digitales desarrollados en aquel contexto
no presentan actualmente el mismo nivel de actividad y
articulación que tuvieron en sus primeras etapas. Esta
situación refuerza la necesidad de generar nuevas
investigaciones, repositorios y espacios de preservación y
difusión que permitan recuperar y poner en circulación el
patrimonio histórico-cultural sanitario.
Entre los antecedentes bonaerenses, adquieren particular
relevancia los trabajos desarrollados en el partido de La
Matanza, que han abordado el patrimonio de
establecimientos específicos mediante el análisis
articulado de fuentes documentales, iconográficas,
arquitectónicas y testimoniales (13-14). Sin embargo, estos
antecedentes no han dado lugar a una mirada sistemática
sobre el patrimonio histórico-cultural del conjunto de los
hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires, ni a
una problematización de sus bienes materiales e
inmateriales como parte de una agenda específica de
investigación histórica (3,15).
DEL ARCHIVO DISPERSO AL PATRIMONIO SANITARIO:
LA CONSTRUCCIÓN DE UN FONDO DOCUMENTAL HOSPITALARIO
El método utilizado en esta investigación ha sido de
carácter exploratorio, dado que se apunta a la
sistematización para la interconectividad entre materiales
dispersos e inconexos.
En una primera etapa, se rastrearon obras, documentos,
testimonios y objetos que requieren de relevamientos
minuciosos. Se localizó información relevante en archivos
históricos locales, bibliotecas, así como también se inició el
camino para recuperar la memoria médica y popular a
través de datos, fotos e historias personales que hacen al
acervo a formar (16).
En una segunda etapa, dicha información, discriminada por
documentos, imágenes iconográficas y testimonios, fue
ordenada en el fondo documental (17), la instancia
intermedia de reunir toda la información disponible, para
organizarla.
La última etapa, instancia en la cual se encuentra esta
investigación, consiste en la elaboración de artículos en
distintos formatos destinados a la difusión de la historia
hospitalaria entre la comunidad médica, académica y
público general.
Los avances correspondientes a las actividades
desarrolladas hasta la fecha en relación con el Hospital
“San José” de Pergamino y el Hospital Interzonal General de
Agudos “Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata, implicaron
una serie de acciones orientadas a la recuperación,
sistematización y puesta en valor de fuentes documentales
y testimoniales, vinculadas a los orígenes y primeras
etapas de funcionamiento de ambos establecimientos.
En el caso del Hospital Alende, se logró entrevistar a un
testigo directo del proceso de construcción del hospital y
acceder a un archivo privado de enorme valor para
reconstruir los inicios del nosocomio. Asimismo, se
constató que el propio hospital no dispone de un archivo
histórico institucionalizado ni de fuentes relevantes en su
biblioteca, la cual posee un perfil estrictamente
académico-médico y funciona como sede del Servicio de
Docencia. No obstante, la Dirección del hospital
conservaba una carpeta con recortes periodísticos
provenientes de distintos diarios locales (El Atlántico, La
Capital y El Trabajo), la cual fue digitalizada y ordenada
según fecha y fuente. El principal caudal de información
corresponde al año 1970 y aborda temáticas como
infraestructura, inauguraciones, cursos, comunicados de
prensa y noticias destacadas sobre cirugías o pacientes.
Cabe destacar que el material de los periódicos El Atlántico
y El Trabajo, constituye el único registro disponible de
dichas publicaciones, dado que en la actualidad no existen
archivos de estas.
Paralelamente, se realizaron búsquedas documentales en
distintas dependencias institucionales de ambos
hospitales, incluyendo áreas de prensa, docencia e
investigación. En este proceso se verificó que una parte
sustancial del material histórico se encuentra fuera de las
instituciones hospitalarias, alojado en archivos y
hemerotecas locales.
En el caso del Hospital San José, se identificó como principal
reservorio de información histórica a la Biblioteca
Menéndez, que alberga la hemeroteca local. Allí se accedió
a un importante fondo documental proveniente de una
donación del diario La Opinión, que incluye fotografías y
registros periodísticos vinculados a distintas etapas de la
historia del hospital, particularmente al traslado a su actual
ubicación y a los procesos de ampliación edilicia y de
servicios. La discontinuidad temporal de algunos registros
se vincula con la pérdida de material ocasionada por un
incendio ocurrido en el pasado. Dado que este fondo se
encuentra aún en proceso de registro, se realizaron tareas
de relevamiento, digitalización, escaneo y clasificación
preliminar, asociando las imágenes y noticias a distintos
servicios, áreas asistenciales y momentos institucionales.
En relación con el Hospital Alende, se avanzó
principalmente en la recuperación de fuentes
documentales externas, destacándose el relevamiento
sistemático del archivo del diario La Capital. Este
repositorio resultó de gran valor por la riqueza y diversidad
del material hallado, que permite reconstruir distintas
etapas del proceso de construcción, inauguración,
ampliación y consolidación del hospital, así como su
inserción en el entramado sanitario y urbano de la ciudad.
El archivo fue organizado en dos grandes conjuntos: por un
lado, el departamento fotográfico y, por otro, las notas
periodísticas. Las fotografías se ordenaron según año de
captura —priorizando este dato cuando figuraba en el
dorso— o, en su defecto, por año de publicación o de
ingreso al registro fotográfico. En aquellos casos en que fue
posible, se consignó el título original de la imagen o una
descripción del contenido observado.
El registro fotográfico abarca más de 300 imágenes desde
la década de 1950 hasta la actualidad y contempla, entre
otros, los siguientes ítems: frente y fachada del hospital en
diferentes momentos; infraestructura (farmacia,
mantenimiento, guardería, salas médicas y primeros
quirófanos); autoridades (directores y ministros); recurso
humano (médicos, enfermeras y personal técnico);
instrumental médico (de laboratorio, quirófano y morgue);
eventos institucionales (asunciones, brindis y reuniones); y
cursos de capacitación.
Por su parte, las notas periodísticas —266 documentos—
fueron ordenadas cronológicamente y registradas con sus
respectivos titulares. Estas abordan aspectos vinculados a
la organización e historia hospitalaria, mejoras edilicias y
creación de servicios, entregas de equipamiento y
donaciones, instancias de capacitación profesional,
enfermedades prevalentes y casos de pacientes,
principalmente desde la década de 1960 hasta la
actualidad.
Asimismo, se realizó un trabajo de relevamiento en el
Archivo General de la Nación, que permitió acceder a
información de gran valor para ambos establecimientos. En
particular, el acceso al Archivo Fílmico Sonoro resultó
especialmente significativo, ya que se localizaron registros
audiovisuales de actos oficiales y presencias de
autoridades desde principios del siglo XX.
En ambos casos, se inició un proceso de registro,
digitalización y sistematización preliminar del material
recuperado, organizándolo según criterios temáticos y
cronológicos. Estas tareas se orientan a la conformación de
fondos documentales históricos hospitalarios, concebidos
como herramientas clave para la preservación, el análisis
histórico y la futura puesta en valor del patrimonio cultural
sanitario. En el caso del Hospital Alende, se prevé una
etapa posterior de ajuste técnico de las imágenes (recorte
de bordes y enderezamiento) antes de su incorporación
definitiva al fondo y su publicación.
Un aspecto relevante del material de Mar del Plata es la
posibilidad de articular las imágenes del archivo fotográfico
del diario La Capital con las noticias publicadas en su
momento, lo que permite establecer correspondencias
entre registros visuales y acontecimientos documentados
en la prensa. De este modo, se construye una línea de
tiempo que integra fuentes visuales y escritas,
enriqueciendo la comprensión histórica y contextual del
período analizado. Cabe señalar que algunas imágenes y
noticias no contaban con fecha precisa, por lo que fueron
incorporadas con título o descripción únicamente.
Las actividades desarrolladas hasta la fecha representan
un avance significativo en relación con los objetivos
planteados, particularmente en lo referido a la
recuperación de fuentes documentales históricas, la
identificación de repositorios relevantes y el inicio de la
conformación de fondos documentales. Estos logros no
solo sientan las bases para profundizar, en etapas
posteriores, un análisis histórico-comparativo entre ambos
hospitales y para avanzar en la elaboración del producto
final del proyecto —integrando patrimonio documental,
material e inmaterial de la salud pública—, sino que
también habilitan a reflexionar sobre la gestión del
patrimonio cultural sanitario, promoviendo la posibilidad
de institucionalizar estas acciones y consolidarlas como
parte de políticas permanentes de preservación y
valorización.
PATRIMONIO SANITARIO Y POLÍTICA PÚBLICA:
DEL RESCATE DOCUMENTAL A LA GESTIÓN INSTITUCIONAL
La preservación del patrimonio cultural resulta
fundamental, en tanto reúne bienes reconocidos por las
sociedades como portadores de valor histórico, científico,
simbólico o estético, ya sea como legado de generaciones
pasadas o como producciones contemporáneas que
adquieren significación social. En este sentido, constituye
una herencia colectiva que permite reconstruir
experiencias, modos de vida y formas de interpretar el
mundo de quienes precedieron. En la provincia de Buenos
Aires, la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural ha
desarrollado políticas y herramientas orientadas a la
investigación, protección y salvaguarda del patrimonio en
sus diversas manifestaciones, incluyendo la
sistematización de experiencias, la elaboración de guías y
referenciales y la producción de informes destinados a
orientar la formulación de políticas públicas. Sus
publicaciones y recursos disponibles en línea funcionan,
asimismo, como dispositivos orientados a fomentar la
participación comunitaria y la construcción colectiva de
estrategias de gestión integral. Sin embargo, pese a este
respaldo institucional, el patrimonio vinculado a la salud
pública permanece relativamente marginal dentro de estas
agendas. Esta situación evidencia la necesidad de pensar
mecanismos específicos para su reconocimiento,
preservación y gestión institucionalizada.
Los modelos sanitarios no han sido estáticos a lo largo de la
historia, sino que se han transformado de acuerdo con los
contextos políticos, sociales y científicos. Comprender
estos procesos, patrimonializar sus objetos, testimonios y
legados y construir narrativas capaces de alcanzar a
públicos más amplios, constituye un desafío que merece
ser incorporado a las discusiones actuales sobre
patrimonio y políticas de salud. Esta reflexión adquiere
particular relevancia al aproximarse el ochenta aniversario
de la creación del Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social de la provincia de Buenos Aires, establecido
mediante la Ley 5116 del 8 de febrero de 1947, durante la
gobernación de Domingo Mercante.
La creación de dicho ministerio formó parte de un proceso
más amplio de transformación sanitaria a nivel nacional,
que implicó el progresivo desplazamiento de la
organización higienista heredada del siglo XIX, cuyo eje
central había sido el Departamento Nacional de Higiene
dependiente del Ministerio del Interior, hacia un modelo
sanitarista de carácter más integral. Este proceso se aceleró
con la creación de la Dirección Nacional de Salud Pública y
Asistencia Social en octubre de 1943 y su posterior
transformación en Secretaría de Salud Pública en 1946.
Tras la reforma constitucional de 1949 se constituyó el
Ministerio de Salud Pública, cuyo primer titular fue Ramón
Carrillo. Posteriormente, la reestructuración ministerial
establecida mediante las leyes 13.529 (1949) y 14.303
(1954), consolidó la organización del Ministerio de
Asistencia Social y Salud Pública, sentando las bases
institucionales del modelo sanitario que se desarrollaría
durante las décadas siguientes.
Este recorrido histórico permite advertir que las
instituciones sanitarias constituyen espacios privilegiados
para reconstruir las transformaciones de las políticas de
salud y de las relaciones entre Estado, ciencia y sociedad.
En consecuencia, pensar la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que dio forma a
su construcción institucional y social. Desde esta
perspectiva, el patrimonio histórico-cultural sanitario no
debería ser considerado únicamente como un conjunto de
bienes destinados a la conservación, sino como un recurso
para comprender los procesos históricos que configuraron
las políticas, instituciones y prácticas de salud pública.
Los resultados obtenidos en esta investigación permiten
afirmar que el patrimonio histórico-cultural de los
hospitales del sistema público de salud de la provincia de
Buenos Aires constituye un campo de considerable
potencial para la investigación histórica y la gestión
patrimonial, aunque todavía escasamente explorado de
manera sistemática. La experiencia desarrollada en torno al
Hospital “San José” de Pergamino y al Hospital Interzonal
General de Agudos ·Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata,
puso de manifiesto que una parte significativa de las
fuentes documentales, iconográficas y testimoniales
vinculadas con la historia hospitalaria se encuentra
dispersa, poco identificada o fuera de las propias
instituciones sanitarias. Esta situación dificulta tanto su
acceso y preservación como su incorporación a procesos de
investigación y puesta en valor.
La localización, digitalización, clasificación y organización
de estos materiales constituye, por lo tanto, una primera
instancia de construcción patrimonial. La conformación de
fondos documentales hospitalarios permite reunir
materiales que se encontraban dispersos en archivos
institucionales, hemerotecas, colecciones privadas y otros
repositorios, posibilitando su contextualización y
articulación. Al mismo tiempo, la experiencia desarrollada
evidencia que la recuperación de estos acervos no
constituye una tarea exclusivamente técnica: implica
identificar materiales, establecer relaciones entre ellos,
reconstruir contextos y otorgarles nuevos sentidos desde
la investigación histórica.
La articulación entre diferentes tipos de fuentes resulta
particularmente significativa. En el caso del Hospital
Alende, por ejemplo, la posibilidad de vincular fotografías
procedentes del archivo del diario La Capital con las
noticias publicadas en distintos momentos, permite
establecer correspondencias entre registros visuales y
acontecimientos documentados por la prensa. De este
modo, la construcción de líneas de tiempo que integran
fuentes escritas, visuales y testimoniales amplía las
posibilidades de interpretación de los procesos históricos
vinculados con la institución. Este tipo de abordaje permite,
asimismo, reconocer que la historia hospitalaria excede los
procesos estrictamente médicos o asistenciales e involucra
dimensiones sociales, culturales, arquitectónicas,
institucionales y simbólicas.
En este marco, la construcción de fondos documentales
adquiere una doble dimensión: contribuye a la
preservación de materiales que se encuentran en situación
de dispersión o vulnerabilidad y, simultáneamente, genera
nuevas posibilidades para la investigación histórica y la
elaboración de narrativas destinadas tanto al ámbito
académico como al público general. La recuperación de
fotografías, documentos, periódicos, testimonios, objetos y
otros registros, permite reconstruir no solo la historia de los
establecimientos, sino también las experiencias de los
diferentes actores que participaron de su desarrollo y las
relaciones que las instituciones sanitarias establecieron
con las comunidades en las que se inscribieron.
Un componente complementario del proyecto ha sido la
creación de un espacio digital destinado a la difusión de los
avances y materiales recuperados. El blog constituye una
herramienta para socializar los resultados de investigación
y poner en circulación fotografías, documentos y relatos
vinculados con la historia hospitalaria. Al mismo tiempo,
permite explorar nuevas formas de narración histórica y
ampliar los públicos destinatarios de la investigación. La
utilización de recursos digitales adquiere particular
relevancia frente a la dispersión de los materiales, ya que
posibilita generar espacios de acceso, organización y
difusión que contribuyan a preservar y resignificar este
patrimonio. En este sentido, la dimensión digital no se
concibe únicamente como una estrategia de divulgación,
sino también como una instancia complementaria para la
construcción y circulación del conocimiento histórico.
La experiencia desarrollada permite sostener, asimismo, la
necesidad de avanzar hacia formas institucionalizadas de
gestión del patrimonio cultural de la salud. Si bien en la
provincia de Buenos Aires existen organismos y
herramientas destinados a la protección del patrimonio
cultural en términos generales, el patrimonio sanitario
continúa ocupando un lugar marginal dentro de estas
políticas. La identificación de esta vacancia plantea la
conveniencia de avanzar, dentro de los marcos del
Ministerio de Salud de la provincia y en articulación con la
Dirección Provincial de Patrimonio Cultural, en la creación
de una unidad o programa específico dedicado al
patrimonio cultural de la salud.
Un espacio de estas características permitiría desarrollar un
trabajo sistemático de relevamiento, documentación,
investigación, preservación y difusión del patrimonio
sanitario provincial. Asimismo, posibilitaría establecer
criterios para la identificación y organización de
establecimientos hospitalarios, fondos documentales,
archivos, obras pictóricas, objetos, instrumentos,
testimonios y otros bienes vinculados con la historia de la
salud pública. La institucionalización de estas acciones
admitiría, además, proponer lineamientos generales para el
diseño de una política pública orientada a la preservación y
valorización del patrimonio cultural de la salud, así como
establecer normas y procedimientos para su organización,
administración y gestión.
Esta propuesta debería sustentarse en abordajes
intersectoriales, interdisciplinarios, descentralizados y
participativos, capaces de integrar las dimensiones
histórica, patrimonial, sanitaria, arquitectónica, cultural y
social. En este sentido, podrían definirse líneas de acción
vinculadas con la documentación histórica, el patrimonio
arquitectónico sanitario, la investigación histórica, la
recuperación de memorias y testimonios y la difusión
cultural. La participación de las propias comunidades
hospitalarias y de los actores sociales vinculados con cada
institución resultaría fundamental para identificar aquellos
bienes y memorias que poseen significación colectiva.
La proximidad del ochenta aniversario de la creación del
Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la
provincia de Buenos Aires ofrece, en este sentido, una
oportunidad particularmente significativa para reflexionar
sobre la necesidad de reconocer y valorizar este patrimonio
como parte constitutiva de la historia de las políticas
sanitarias provinciales. La conmemoración puede
constituirse en una instancia para promover acciones de
identificación, investigación y preservación que
trasciendan el carácter ocasional de los proyectos y
contribuyan a consolidar políticas permanentes de
patrimonio cultural de la salud.
Finalmente, comprender la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que sustenta su
construcción institucional y social. Patrimonializar los
objetos, archivos, edificios, imágenes, prácticas y
testimonios vinculados con la historia hospitalaria no solo
permite preservar la memoria de las experiencias sanitarias
del pasado, sino también fortalecer el valor simbólico y
social de la salud pública en el presente. En un contexto
nacional e internacional atravesado por tensiones y
cuestionamientos en torno a los sistemas públicos de
salud, recuperar, investigar y poner en valor este
patrimonio constituye una tarea que excede el ámbito
estrictamente académico y adquiere una dimensión
cultural y política. En este sentido, la gestión del patrimonio
histórico-cultural sanitario puede contribuir a preservar la
memoria de las políticas y prácticas de salud, fortalecer los
vínculos entre las instituciones sanitarias y sus
comunidades y generar nuevas formas de acceso y
apropiación social del conocimiento histórico.
AGRADECIMIENTOS
La presente investigación se desarrolla con el patrocinio de
instituciones académicas públicas del territorio nacional, en
el marco de proyectos financiados por las Becas de
Investigación Pública “Julieta Lanteri” 2025–2026.
Autoras no manifiestan conflictos de interés.
INTRODUCCIÓN
El término "patrimonio cultural no siempre ha tenido el
mismo significado, y en las últimas décadas ha
experimentado un profundo cambio” (1). Actualmente, ésta
es una noción más abierta que también incluye
expresiones de la cultura presente. Si bien el concepto se
vinculó inicialmente con los monumentos, actualmente
incluye nuevas categorías, entre ellas la salud.
En 2007, tuvo lugar la I Reunión de Coordinación Regional
de la Red de la Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud (BVS/ HPCS), de la cual
participaron representantes de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial
de la Salud (OMS) y diez países de América Latina, entre
ellos Argentina. Fue allí, donde se definió al patrimonio
cultural de la salud como el "conjunto de bienes materiales
y simbólicos socialmente construidos que expresan el
proceso de la salud individual y colectiva en sus
dimensiones científica, histórica y cultural" (2).
En ese marco se inscribe la presente investigación, cuyo
objetivo es identificar documentación situada con valor
histórico a fin de contribuir a la reconstrucción de la
trayectoria de dos hospitales regionales de la provincia de
Buenos Aires. La relevancia de este estudio radica en que la
salud, en tanto esfera de política pública, ha ocupado un
lugar central en los procesos de construcción y
consolidación del Estado en sus diversas dimensiones. En
este sentido, la elaboración de una cartografía de este
patrimonio documental no solo permite visibilizar y
preservar fuentes históricas, sino también promover una
mayor sensibilidad en torno a las prácticas
médico-asistenciales, las cuales adquieren un valor
estratégico para comprender los modelos organizacionales
implementados en el pasado y sus vínculos con el presente.
Se trata de una investigación multicéntrica que involucra a
la Universidad Nacional de Mar del Plata y a los Hospitales
Interzonales de Agudos “Dr. Oscar E. Alende” y “San José”,
de la provincia de Buenos Aires. El primero perteneciente a
la Región Sanitaria VIII y el segundo a la IV. La justificación
de este recorte geográfico se basa en que uno abarca el
sudeste y el otro el norte bonaerense, dos espacios bien
diferenciados con realidades sociohistóricas y económicas
disímiles, aspectos que alimentan la riqueza del problema a
ser abordado. Además, por el momento de creación de
cada uno de ellos, responden a modelos hospitalarios con
ciertas diferencias, que es lo que les otorga una identidad
propia.
Avanzar hacia estos objetivos, apunta a alimentar un
cambio cultural que desde hace décadas se viene gestando
en diversos países de América Latina, de fortalecimiento
del patrimonio cultural en salud. Donde desde los espacios
ministeriales se asume la responsabilidad de recuperar,
conservar, restaurar y poner en valor el patrimonio
histórico hospitalario. Un ordenamiento de los archivos y
documentos patrimoniales; una recuperación progresiva
de los aportes históricos en salud de las generaciones
pasadas y presentes; así como una comunidad que aprecie
efectivamente el valor real del patrimonio cultural en el
Sistema Provincial de Salud, son metas de largo alcance,
que se pueden lograr mediante estudios sectoriales como
los que estos objetivos encarnan.
La pesquisa, se sustenta en un enfoque colaborativo e
interdisciplinario, que articula aportes de distintas áreas del
conocimiento con el propósito de promover el estudio, la
difusión y la valorización del patrimonio cultural de la salud
y la asistencia, considerado en sus diversas dimensiones
materiales e inmateriales.
Comunicación Breve CB
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
DEL HOSPITAL AL PATRIMONIO SANITARIO:
UNA AGENDA HISTORIOGRÁFICA PENDIENTE
Salud Publica 2026 Oct; 5
Los hospitales que integran el sistema de salud público de
la provincia de Buenos Aires constituyen espacios
privilegiados para abordar la construcción del patrimonio
histórico-cultural sanitario. Sus edificios, documentos,
objetos, prácticas, memorias y experiencias condensan
diferentes momentos de la historia social y sanitaria de la
provincia y permiten reconstruir las transformaciones de
las concepciones sobre la salud, las formas de atención y
las relaciones entre las instituciones sanitarias y la
sociedad. Sin embargo, pese al creciente interés
internacional por la preservación y valorización del
patrimonio sanitario, son todavía escasos los estudios
sistemáticos centrados en los hospitales públicos
bonaerenses. Esta vacancia adquiere particular relevancia
si se considera que la creación y transformación de cada
establecimiento remite a determinados contextos
sociohistóricos, responde a concepciones específicas del
“arte de curar” y se encuentra atravesada por las formas
históricas de organización y control político de las
instituciones sanitarias (3).
En ese sentido el patrimonio cultural puede ser tangible o
intangible, material o inmaterial, aspectos que según los
casos resulta difícil de separar. Tradicionalmente el
patrimonio cultural tangible comprende diversos objetos
que constituyen colecciones importantes para las ciencias.
Estos objetos pueden estar dispersos en archivos y
bibliotecas, aunque no identificados como tales, como es el
caso de algunas de las instituciones que serán objeto de
atención de este proyecto. “El patrimonio cultural
intangible, en cambio, está constituido por aquella parte
invisible que reside en el espíritu mismo de las culturas. Su
noción coincide con la de la cultura, entendida en sentido
amplio, como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales
y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan una
sociedad o un grupo social” (4).
Por otro lado, y en consonancia por lo planteado por Hevia
Rivas (5), debido a la gran diversidad de actores
institucionales y sociales de la salud, es necesario asumir
una perspectiva ampliada de patrimonio que contemple
sus tradiciones culturales, prácticas y valores simbólicos
provenientes de experiencias colectivas y vivencias
personales. Es decir, el patrimonio sanitario excede el
campo de la medicina y debe ser pensado de forma
vinculada a la ciencia, a la salud y a la sociedad.
Por dichos motivos, en esta investigación se aborda la
dimensión inmaterial del patrimonio cultural a partir de
herramientas conceptuales desarrolladas por Pierre
Bourdieu, particularmente las nociones de habitus, capital
cultural y poder simbólico. Si bien la expresión “patrimonio
cultural inmaterial” o “cultura inmaterial” no constituye un
concepto específico de la obra de Bourdieu, sus aportes
permiten comprender que los saberes, prácticas,
tradiciones, rituales, formas de expresión, gustos, modos
de hacer y visiones de mundo no son manifestaciones
culturales neutras, sino que se encuentran vinculadas con
procesos de apropiación, legitimación y reproducción
social.
La noción de capital cultural, desarrollada por Bourdieu,
resulta especialmente pertinente para abordar aquellos
conocimientos y saberes que se incorporan a los sujetos y
que forman parte de sus prácticas y disposiciones (6). Esta
perspectiva permite considerar que una parte sustantiva
del patrimonio sanitario no se encuentra únicamente en
documentos, edificios, objetos o instrumentos, sino
también en los saberes profesionales, las prácticas
asistenciales, las experiencias, las memorias, las formas de
sociabilidad y los modos de habitar y significar las
instituciones sanitarias.
Asimismo, la noción de campo permite comprender que los
procesos de selección, reconocimiento y legitimación de
aquello que una sociedad considera patrimonio se
desarrollan en espacios atravesados por relaciones de
poder. Desde esta perspectiva, la patrimonialización no
constituye un proceso neutral: supone disputas en torno a
qué bienes, prácticas, memorias y saberes son reconocidos
como legítimos, cuáles son preservados y cuáles pueden
quedar relegados u olvidados. En este proceso interviene el
poder simbólico, entendido como la capacidad de imponer
determinadas representaciones y formas de clasificación
como legítimas (7).
Aplicada al patrimonio histórico-cultural sanitario, esta
perspectiva permite ampliar la mirada más allá de la
conservación de bienes materiales y atender también a las
dimensiones simbólicas e inmateriales que conforman la
memoria de las instituciones de salud. Los relatos de
quienes las habitaron, los saberes transmitidos entre
generaciones de trabajadores, las prácticas cotidianas, las
formas de relación entre profesionales, pacientes y
comunidades y las representaciones construidas en torno a
los hospitales, constituyen también componentes de ese
patrimonio.
Así, un fondo documental puede enumerarse en varias
cosas: fotos, legajos, instrumentos, periódicos, recortes de
revistas, libros, entrevistas, mapas, planillas, etc., la lista es
amplia. Según Oberti (8), un archivo no es archivo por sí
mismo, sino que se vuelve archivo. Se lo convertimos en tal
a partir de una práctica investigativa, como la que este
proyecto propone.
Pasando a la historiografía, la historia de los hospitales
(como parte constitutiva y genérica del patrimonio
histórico sanitario) no es nueva, reconoce una larga
tradición. Ya en el siglo pasado autores clásicos como
Rodney Coe (9) sostenían la importancia del estudio de la
historia de los hospitales. También, lo señalaba G. Rosen
(10), quien indicaba que el hospital debía ser visto como un
órgano de la sociedad que comparte sus características,
que cambia a medida que la sociedad de la cual es parte se
va transformando y que lleva hacia el futuro las evidencias
de su pasado.
Esa perspectiva se fue consolidando y a los clásicos le
siguieron una serie de trabajos y propuestas acerca del
abordaje de los establecimientos. Fue el caso del
reconocido historiador español López Piñero (11). Con lo
cual existe una larga tradición académica que sería
imposible de enumerar.
En América Latina en general, y Argentina en particular, la
tendencia antes mencionada fue menor. Basta con pensar
cuántos hospitales poseen áreas museológicas,
patrimoniales y/o históricas. En la actualidad, a nivel
institucional existe el Programa Historia y Patrimonio
Cultural de la Salud, dependiente de la Dirección Operativa
de Programas Centrales del Ministerio de Salud del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que funciona desde
el año 2008 y tiene entre ss objetivos promover "el
desarrollo de una cultura de la salud así como el
aprendizaje social necesario para mejorar la calidad de vida
de la comunidad", tal como lo define la Ley Básica de Salud
de la CABA (Ley 153, Art.3º, Inc. b.) (12). Estos antecedentes
se vinculan con una iniciativa regional impulsada por la
OPS y la OMS durante las primeras décadas del siglo XXI, a
través de la Red y Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud, que promovió la
identificación, recuperación y valorización de este
patrimonio en distintos países de América Latina. En
Argentina, dicha iniciativa dio lugar a experiencias de
articulación entre instituciones sanitarias, universidades,
archivos y espacios vinculados con la preservación de la
memoria de la salud.
Si bien la propuesta regional de la OPS y la OMS
constituye un antecedente significativo para la
conformación de este campo, los recursos institucionales
y plataformas digitales desarrollados en aquel contexto
no presentan actualmente el mismo nivel de actividad y
articulación que tuvieron en sus primeras etapas. Esta
situación refuerza la necesidad de generar nuevas
investigaciones, repositorios y espacios de preservación y
difusión que permitan recuperar y poner en circulación el
patrimonio histórico-cultural sanitario.
Entre los antecedentes bonaerenses, adquieren particular
relevancia los trabajos desarrollados en el partido de La
Matanza, que han abordado el patrimonio de
establecimientos específicos mediante el análisis
articulado de fuentes documentales, iconográficas,
arquitectónicas y testimoniales (13-14). Sin embargo, estos
antecedentes no han dado lugar a una mirada sistemática
sobre el patrimonio histórico-cultural del conjunto de los
hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires, ni a
una problematización de sus bienes materiales e
inmateriales como parte de una agenda específica de
investigación histórica (3,15).
DEL ARCHIVO DISPERSO AL PATRIMONIO SANITARIO:
LA CONSTRUCCIÓN DE UN FONDO DOCUMENTAL HOSPITALARIO
El método utilizado en esta investigación ha sido de
carácter exploratorio, dado que se apunta a la
sistematización para la interconectividad entre materiales
dispersos e inconexos.
En una primera etapa, se rastrearon obras, documentos,
testimonios y objetos que requieren de relevamientos
minuciosos. Se localizó información relevante en archivos
históricos locales, bibliotecas, así como también se inició el
camino para recuperar la memoria médica y popular a
través de datos, fotos e historias personales que hacen al
acervo a formar (16).
En una segunda etapa, dicha información, discriminada por
documentos, imágenes iconográficas y testimonios, fue
ordenada en el fondo documental (17), la instancia
intermedia de reunir toda la información disponible, para
organizarla.
La última etapa, instancia en la cual se encuentra esta
investigación, consiste en la elaboración de artículos en
distintos formatos destinados a la difusión de la historia
hospitalaria entre la comunidad médica, académica y
público general.
Los avances correspondientes a las actividades
desarrolladas hasta la fecha en relación con el Hospital
“San José” de Pergamino y el Hospital Interzonal General de
Agudos “Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata, implicaron
una serie de acciones orientadas a la recuperación,
sistematización y puesta en valor de fuentes documentales
y testimoniales, vinculadas a los orígenes y primeras
etapas de funcionamiento de ambos establecimientos.
En el caso del Hospital Alende, se logró entrevistar a un
testigo directo del proceso de construcción del hospital y
acceder a un archivo privado de enorme valor para
reconstruir los inicios del nosocomio. Asimismo, se
constató que el propio hospital no dispone de un archivo
histórico institucionalizado ni de fuentes relevantes en su
biblioteca, la cual posee un perfil estrictamente
académico-médico y funciona como sede del Servicio de
Docencia. No obstante, la Dirección del hospital
conservaba una carpeta con recortes periodísticos
provenientes de distintos diarios locales (El Atlántico, La
Capital y El Trabajo), la cual fue digitalizada y ordenada
según fecha y fuente. El principal caudal de información
corresponde al año 1970 y aborda temáticas como
infraestructura, inauguraciones, cursos, comunicados de
prensa y noticias destacadas sobre cirugías o pacientes.
Cabe destacar que el material de los periódicos El Atlántico
y El Trabajo, constituye el único registro disponible de
dichas publicaciones, dado que en la actualidad no existen
archivos de estas.
Paralelamente, se realizaron búsquedas documentales en
distintas dependencias institucionales de ambos
hospitales, incluyendo áreas de prensa, docencia e
investigación. En este proceso se verificó que una parte
sustancial del material histórico se encuentra fuera de las
instituciones hospitalarias, alojado en archivos y
hemerotecas locales.
En el caso del Hospital San José, se identificó como principal
reservorio de información histórica a la Biblioteca
Menéndez, que alberga la hemeroteca local. Allí se accedió
a un importante fondo documental proveniente de una
donación del diario La Opinión, que incluye fotografías y
registros periodísticos vinculados a distintas etapas de la
historia del hospital, particularmente al traslado a su actual
ubicación y a los procesos de ampliación edilicia y de
servicios. La discontinuidad temporal de algunos registros
se vincula con la pérdida de material ocasionada por un
incendio ocurrido en el pasado. Dado que este fondo se
encuentra aún en proceso de registro, se realizaron tareas
de relevamiento, digitalización, escaneo y clasificación
preliminar, asociando las imágenes y noticias a distintos
servicios, áreas asistenciales y momentos institucionales.
En relación con el Hospital Alende, se avanzó
principalmente en la recuperación de fuentes
documentales externas, destacándose el relevamiento
sistemático del archivo del diario La Capital. Este
repositorio resultó de gran valor por la riqueza y diversidad
del material hallado, que permite reconstruir distintas
etapas del proceso de construcción, inauguración,
ampliación y consolidación del hospital, así como su
inserción en el entramado sanitario y urbano de la ciudad.
El archivo fue organizado en dos grandes conjuntos: por un
lado, el departamento fotográfico y, por otro, las notas
periodísticas. Las fotografías se ordenaron según año de
captura —priorizando este dato cuando figuraba en el
dorso— o, en su defecto, por año de publicación o de
ingreso al registro fotográfico. En aquellos casos en que fue
posible, se consignó el título original de la imagen o una
descripción del contenido observado.
El registro fotográfico abarca más de 300 imágenes desde
la década de 1950 hasta la actualidad y contempla, entre
otros, los siguientes ítems: frente y fachada del hospital en
diferentes momentos; infraestructura (farmacia,
mantenimiento, guardería, salas médicas y primeros
quirófanos); autoridades (directores y ministros); recurso
humano (médicos, enfermeras y personal técnico);
instrumental médico (de laboratorio, quirófano y morgue);
eventos institucionales (asunciones, brindis y reuniones); y
cursos de capacitación.
Por su parte, las notas periodísticas —266 documentos—
fueron ordenadas cronológicamente y registradas con sus
respectivos titulares. Estas abordan aspectos vinculados a
la organización e historia hospitalaria, mejoras edilicias y
creación de servicios, entregas de equipamiento y
donaciones, instancias de capacitación profesional,
enfermedades prevalentes y casos de pacientes,
principalmente desde la década de 1960 hasta la
actualidad.
Asimismo, se realizó un trabajo de relevamiento en el
Archivo General de la Nación, que permitió acceder a
información de gran valor para ambos establecimientos. En
particular, el acceso al Archivo Fílmico Sonoro resultó
especialmente significativo, ya que se localizaron registros
audiovisuales de actos oficiales y presencias de
autoridades desde principios del siglo XX.
En ambos casos, se inició un proceso de registro,
digitalización y sistematización preliminar del material
recuperado, organizándolo según criterios temáticos y
cronológicos. Estas tareas se orientan a la conformación de
fondos documentales históricos hospitalarios, concebidos
como herramientas clave para la preservación, el análisis
histórico y la futura puesta en valor del patrimonio cultural
sanitario. En el caso del Hospital Alende, se prevé una
etapa posterior de ajuste técnico de las imágenes (recorte
de bordes y enderezamiento) antes de su incorporación
definitiva al fondo y su publicación.
Un aspecto relevante del material de Mar del Plata es la
posibilidad de articular las imágenes del archivo fotográfico
del diario La Capital con las noticias publicadas en su
momento, lo que permite establecer correspondencias
entre registros visuales y acontecimientos documentados
en la prensa. De este modo, se construye una línea de
tiempo que integra fuentes visuales y escritas,
enriqueciendo la comprensión histórica y contextual del
período analizado. Cabe señalar que algunas imágenes y
noticias no contaban con fecha precisa, por lo que fueron
incorporadas con título o descripción únicamente.
Las actividades desarrolladas hasta la fecha representan
un avance significativo en relación con los objetivos
planteados, particularmente en lo referido a la
recuperación de fuentes documentales históricas, la
identificación de repositorios relevantes y el inicio de la
conformación de fondos documentales. Estos logros no
solo sientan las bases para profundizar, en etapas
posteriores, un análisis histórico-comparativo entre ambos
hospitales y para avanzar en la elaboración del producto
final del proyecto —integrando patrimonio documental,
material e inmaterial de la salud pública—, sino que
también habilitan a reflexionar sobre la gestión del
patrimonio cultural sanitario, promoviendo la posibilidad
de institucionalizar estas acciones y consolidarlas como
parte de políticas permanentes de preservación y
valorización.
PATRIMONIO SANITARIO Y POLÍTICA PÚBLICA:
DEL RESCATE DOCUMENTAL A LA GESTIÓN INSTITUCIONAL
La preservación del patrimonio cultural resulta
fundamental, en tanto reúne bienes reconocidos por las
sociedades como portadores de valor histórico, científico,
simbólico o estético, ya sea como legado de generaciones
pasadas o como producciones contemporáneas que
adquieren significación social. En este sentido, constituye
una herencia colectiva que permite reconstruir
experiencias, modos de vida y formas de interpretar el
mundo de quienes precedieron. En la provincia de Buenos
Aires, la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural ha
desarrollado políticas y herramientas orientadas a la
investigación, protección y salvaguarda del patrimonio en
sus diversas manifestaciones, incluyendo la
sistematización de experiencias, la elaboración de guías y
referenciales y la producción de informes destinados a
orientar la formulación de políticas públicas. Sus
publicaciones y recursos disponibles en línea funcionan,
asimismo, como dispositivos orientados a fomentar la
participación comunitaria y la construcción colectiva de
estrategias de gestión integral. Sin embargo, pese a este
respaldo institucional, el patrimonio vinculado a la salud
pública permanece relativamente marginal dentro de estas
agendas. Esta situación evidencia la necesidad de pensar
mecanismos específicos para su reconocimiento,
preservación y gestión institucionalizada.
Los modelos sanitarios no han sido estáticos a lo largo de la
historia, sino que se han transformado de acuerdo con los
contextos políticos, sociales y científicos. Comprender
estos procesos, patrimonializar sus objetos, testimonios y
legados y construir narrativas capaces de alcanzar a
públicos más amplios, constituye un desafío que merece
ser incorporado a las discusiones actuales sobre
patrimonio y políticas de salud. Esta reflexión adquiere
particular relevancia al aproximarse el ochenta aniversario
de la creación del Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social de la provincia de Buenos Aires, establecido
mediante la Ley 5116 del 8 de febrero de 1947, durante la
gobernación de Domingo Mercante.
La creación de dicho ministerio formó parte de un proceso
más amplio de transformación sanitaria a nivel nacional,
que implicó el progresivo desplazamiento de la
organización higienista heredada del siglo XIX, cuyo eje
central había sido el Departamento Nacional de Higiene
dependiente del Ministerio del Interior, hacia un modelo
sanitarista de carácter más integral. Este proceso se aceleró
con la creación de la Dirección Nacional de Salud Pública y
Asistencia Social en octubre de 1943 y su posterior
transformación en Secretaría de Salud Pública en 1946.
Tras la reforma constitucional de 1949 se constituyó el
Ministerio de Salud Pública, cuyo primer titular fue Ramón
Carrillo. Posteriormente, la reestructuración ministerial
establecida mediante las leyes 13.529 (1949) y 14.303
(1954), consolidó la organización del Ministerio de
Asistencia Social y Salud Pública, sentando las bases
institucionales del modelo sanitario que se desarrollaría
durante las décadas siguientes.
Este recorrido histórico permite advertir que las
instituciones sanitarias constituyen espacios privilegiados
para reconstruir las transformaciones de las políticas de
salud y de las relaciones entre Estado, ciencia y sociedad.
En consecuencia, pensar la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que dio forma a
su construcción institucional y social. Desde esta
perspectiva, el patrimonio histórico-cultural sanitario no
debería ser considerado únicamente como un conjunto de
bienes destinados a la conservación, sino como un recurso
para comprender los procesos históricos que configuraron
las políticas, instituciones y prácticas de salud pública.
Los resultados obtenidos en esta investigación permiten
afirmar que el patrimonio histórico-cultural de los
hospitales del sistema público de salud de la provincia de
Buenos Aires constituye un campo de considerable
potencial para la investigación histórica y la gestión
patrimonial, aunque todavía escasamente explorado de
manera sistemática. La experiencia desarrollada en torno al
Hospital “San José” de Pergamino y al Hospital Interzonal
General de Agudos ·Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata,
puso de manifiesto que una parte significativa de las
fuentes documentales, iconográficas y testimoniales
vinculadas con la historia hospitalaria se encuentra
dispersa, poco identificada o fuera de las propias
instituciones sanitarias. Esta situación dificulta tanto su
acceso y preservación como su incorporación a procesos de
investigación y puesta en valor.
La localización, digitalización, clasificación y organización
de estos materiales constituye, por lo tanto, una primera
instancia de construcción patrimonial. La conformación de
fondos documentales hospitalarios permite reunir
materiales que se encontraban dispersos en archivos
institucionales, hemerotecas, colecciones privadas y otros
repositorios, posibilitando su contextualización y
articulación. Al mismo tiempo, la experiencia desarrollada
evidencia que la recuperación de estos acervos no
constituye una tarea exclusivamente técnica: implica
identificar materiales, establecer relaciones entre ellos,
reconstruir contextos y otorgarles nuevos sentidos desde
la investigación histórica.
La articulación entre diferentes tipos de fuentes resulta
particularmente significativa. En el caso del Hospital
Alende, por ejemplo, la posibilidad de vincular fotografías
procedentes del archivo del diario La Capital con las
noticias publicadas en distintos momentos, permite
establecer correspondencias entre registros visuales y
acontecimientos documentados por la prensa. De este
modo, la construcción de líneas de tiempo que integran
fuentes escritas, visuales y testimoniales amplía las
posibilidades de interpretación de los procesos históricos
vinculados con la institución. Este tipo de abordaje permite,
asimismo, reconocer que la historia hospitalaria excede los
procesos estrictamente médicos o asistenciales e involucra
dimensiones sociales, culturales, arquitectónicas,
institucionales y simbólicas.
En este marco, la construcción de fondos documentales
adquiere una doble dimensión: contribuye a la
preservación de materiales que se encuentran en situación
de dispersión o vulnerabilidad y, simultáneamente, genera
nuevas posibilidades para la investigación histórica y la
elaboración de narrativas destinadas tanto al ámbito
académico como al público general. La recuperación de
fotografías, documentos, periódicos, testimonios, objetos y
otros registros, permite reconstruir no solo la historia de los
establecimientos, sino también las experiencias de los
diferentes actores que participaron de su desarrollo y las
relaciones que las instituciones sanitarias establecieron
con las comunidades en las que se inscribieron.
Un componente complementario del proyecto ha sido la
creación de un espacio digital destinado a la difusión de los
avances y materiales recuperados. El blog constituye una
herramienta para socializar los resultados de investigación
y poner en circulación fotografías, documentos y relatos
vinculados con la historia hospitalaria. Al mismo tiempo,
permite explorar nuevas formas de narración histórica y
ampliar los públicos destinatarios de la investigación. La
utilización de recursos digitales adquiere particular
relevancia frente a la dispersión de los materiales, ya que
posibilita generar espacios de acceso, organización y
difusión que contribuyan a preservar y resignificar este
patrimonio. En este sentido, la dimensión digital no se
concibe únicamente como una estrategia de divulgación,
sino también como una instancia complementaria para la
construcción y circulación del conocimiento histórico.
La experiencia desarrollada permite sostener, asimismo, la
necesidad de avanzar hacia formas institucionalizadas de
gestión del patrimonio cultural de la salud. Si bien en la
provincia de Buenos Aires existen organismos y
herramientas destinados a la protección del patrimonio
cultural en términos generales, el patrimonio sanitario
continúa ocupando un lugar marginal dentro de estas
políticas. La identificación de esta vacancia plantea la
conveniencia de avanzar, dentro de los marcos del
Ministerio de Salud de la provincia y en articulación con la
Dirección Provincial de Patrimonio Cultural, en la creación
de una unidad o programa específico dedicado al
patrimonio cultural de la salud.
Un espacio de estas características permitiría desarrollar un
trabajo sistemático de relevamiento, documentación,
investigación, preservación y difusión del patrimonio
sanitario provincial. Asimismo, posibilitaría establecer
criterios para la identificación y organización de
establecimientos hospitalarios, fondos documentales,
archivos, obras pictóricas, objetos, instrumentos,
testimonios y otros bienes vinculados con la historia de la
salud pública. La institucionalización de estas acciones
admitiría, además, proponer lineamientos generales para el
diseño de una política pública orientada a la preservación y
valorización del patrimonio cultural de la salud, así como
establecer normas y procedimientos para su organización,
administración y gestión.
Esta propuesta debería sustentarse en abordajes
intersectoriales, interdisciplinarios, descentralizados y
participativos, capaces de integrar las dimensiones
histórica, patrimonial, sanitaria, arquitectónica, cultural y
social. En este sentido, podrían definirse líneas de acción
vinculadas con la documentación histórica, el patrimonio
arquitectónico sanitario, la investigación histórica, la
recuperación de memorias y testimonios y la difusión
cultural. La participación de las propias comunidades
hospitalarias y de los actores sociales vinculados con cada
institución resultaría fundamental para identificar aquellos
bienes y memorias que poseen significación colectiva.
La proximidad del ochenta aniversario de la creación del
Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la
provincia de Buenos Aires ofrece, en este sentido, una
oportunidad particularmente significativa para reflexionar
sobre la necesidad de reconocer y valorizar este patrimonio
como parte constitutiva de la historia de las políticas
sanitarias provinciales. La conmemoración puede
constituirse en una instancia para promover acciones de
identificación, investigación y preservación que
trasciendan el carácter ocasional de los proyectos y
contribuyan a consolidar políticas permanentes de
patrimonio cultural de la salud.
Finalmente, comprender la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que sustenta su
construcción institucional y social. Patrimonializar los
objetos, archivos, edificios, imágenes, prácticas y
testimonios vinculados con la historia hospitalaria no solo
permite preservar la memoria de las experiencias sanitarias
del pasado, sino también fortalecer el valor simbólico y
social de la salud pública en el presente. En un contexto
nacional e internacional atravesado por tensiones y
cuestionamientos en torno a los sistemas públicos de
salud, recuperar, investigar y poner en valor este
patrimonio constituye una tarea que excede el ámbito
estrictamente académico y adquiere una dimensión
cultural y política. En este sentido, la gestión del patrimonio
histórico-cultural sanitario puede contribuir a preservar la
memoria de las políticas y prácticas de salud, fortalecer los
vínculos entre las instituciones sanitarias y sus
comunidades y generar nuevas formas de acceso y
apropiación social del conocimiento histórico.
AGRADECIMIENTOS
La presente investigación se desarrolla con el patrocinio de
instituciones académicas públicas del territorio nacional, en
el marco de proyectos financiados por las Becas de
Investigación Pública “Julieta Lanteri” 2025–2026.
Autoras no manifiestan conflictos de interés.
INTRODUCCIÓN
El término "patrimonio cultural no siempre ha tenido el
mismo significado, y en las últimas décadas ha
experimentado un profundo cambio” (1). Actualmente, ésta
es una noción más abierta que también incluye
expresiones de la cultura presente. Si bien el concepto se
vinculó inicialmente con los monumentos, actualmente
incluye nuevas categorías, entre ellas la salud.
En 2007, tuvo lugar la I Reunión de Coordinación Regional
de la Red de la Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud (BVS/ HPCS), de la cual
participaron representantes de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial
de la Salud (OMS) y diez países de América Latina, entre
ellos Argentina. Fue allí, donde se definió al patrimonio
cultural de la salud como el "conjunto de bienes materiales
y simbólicos socialmente construidos que expresan el
proceso de la salud individual y colectiva en sus
dimensiones científica, histórica y cultural" (2).
En ese marco se inscribe la presente investigación, cuyo
objetivo es identificar documentación situada con valor
histórico a fin de contribuir a la reconstrucción de la
trayectoria de dos hospitales regionales de la provincia de
Buenos Aires. La relevancia de este estudio radica en que la
salud, en tanto esfera de política pública, ha ocupado un
lugar central en los procesos de construcción y
consolidación del Estado en sus diversas dimensiones. En
este sentido, la elaboración de una cartografía de este
patrimonio documental no solo permite visibilizar y
preservar fuentes históricas, sino también promover una
mayor sensibilidad en torno a las prácticas
médico-asistenciales, las cuales adquieren un valor
estratégico para comprender los modelos organizacionales
implementados en el pasado y sus vínculos con el presente.
Se trata de una investigación multicéntrica que involucra a
la Universidad Nacional de Mar del Plata y a los Hospitales
Interzonales de Agudos “Dr. Oscar E. Alende” y “San José”,
de la provincia de Buenos Aires. El primero perteneciente a
la Región Sanitaria VIII y el segundo a la IV. La justificación
de este recorte geográfico se basa en que uno abarca el
sudeste y el otro el norte bonaerense, dos espacios bien
diferenciados con realidades sociohistóricas y económicas
disímiles, aspectos que alimentan la riqueza del problema a
ser abordado. Además, por el momento de creación de
cada uno de ellos, responden a modelos hospitalarios con
ciertas diferencias, que es lo que les otorga una identidad
propia.
Avanzar hacia estos objetivos, apunta a alimentar un
cambio cultural que desde hace décadas se viene gestando
en diversos países de América Latina, de fortalecimiento
del patrimonio cultural en salud. Donde desde los espacios
ministeriales se asume la responsabilidad de recuperar,
conservar, restaurar y poner en valor el patrimonio
histórico hospitalario. Un ordenamiento de los archivos y
documentos patrimoniales; una recuperación progresiva
de los aportes históricos en salud de las generaciones
pasadas y presentes; así como una comunidad que aprecie
efectivamente el valor real del patrimonio cultural en el
Sistema Provincial de Salud, son metas de largo alcance,
que se pueden lograr mediante estudios sectoriales como
los que estos objetivos encarnan.
La pesquisa, se sustenta en un enfoque colaborativo e
interdisciplinario, que articula aportes de distintas áreas del
conocimiento con el propósito de promover el estudio, la
difusión y la valorización del patrimonio cultural de la salud
y la asistencia, considerado en sus diversas dimensiones
materiales e inmateriales.
Comunicación Breve CB
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
DEL HOSPITAL AL PATRIMONIO SANITARIO:
UNA AGENDA HISTORIOGRÁFICA PENDIENTE
Salud Publica 2026 Oct; 5
Los hospitales que integran el sistema de salud público de
la provincia de Buenos Aires constituyen espacios
privilegiados para abordar la construcción del patrimonio
histórico-cultural sanitario. Sus edificios, documentos,
objetos, prácticas, memorias y experiencias condensan
diferentes momentos de la historia social y sanitaria de la
provincia y permiten reconstruir las transformaciones de
las concepciones sobre la salud, las formas de atención y
las relaciones entre las instituciones sanitarias y la
sociedad. Sin embargo, pese al creciente interés
internacional por la preservación y valorización del
patrimonio sanitario, son todavía escasos los estudios
sistemáticos centrados en los hospitales públicos
bonaerenses. Esta vacancia adquiere particular relevancia
si se considera que la creación y transformación de cada
establecimiento remite a determinados contextos
sociohistóricos, responde a concepciones específicas del
“arte de curar” y se encuentra atravesada por las formas
históricas de organización y control político de las
instituciones sanitarias (3).
En ese sentido el patrimonio cultural puede ser tangible o
intangible, material o inmaterial, aspectos que según los
casos resulta difícil de separar. Tradicionalmente el
patrimonio cultural tangible comprende diversos objetos
que constituyen colecciones importantes para las ciencias.
Estos objetos pueden estar dispersos en archivos y
bibliotecas, aunque no identificados como tales, como es el
caso de algunas de las instituciones que serán objeto de
atención de este proyecto. “El patrimonio cultural
intangible, en cambio, está constituido por aquella parte
invisible que reside en el espíritu mismo de las culturas. Su
noción coincide con la de la cultura, entendida en sentido
amplio, como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales
y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan una
sociedad o un grupo social” (4).
Por otro lado, y en consonancia por lo planteado por Hevia
Rivas (5), debido a la gran diversidad de actores
institucionales y sociales de la salud, es necesario asumir
una perspectiva ampliada de patrimonio que contemple
sus tradiciones culturales, prácticas y valores simbólicos
provenientes de experiencias colectivas y vivencias
personales. Es decir, el patrimonio sanitario excede el
campo de la medicina y debe ser pensado de forma
vinculada a la ciencia, a la salud y a la sociedad.
Por dichos motivos, en esta investigación se aborda la
dimensión inmaterial del patrimonio cultural a partir de
herramientas conceptuales desarrolladas por Pierre
Bourdieu, particularmente las nociones de habitus, capital
cultural y poder simbólico. Si bien la expresión “patrimonio
cultural inmaterial” o “cultura inmaterial” no constituye un
concepto específico de la obra de Bourdieu, sus aportes
permiten comprender que los saberes, prácticas,
tradiciones, rituales, formas de expresión, gustos, modos
de hacer y visiones de mundo no son manifestaciones
culturales neutras, sino que se encuentran vinculadas con
procesos de apropiación, legitimación y reproducción
social.
La noción de capital cultural, desarrollada por Bourdieu,
resulta especialmente pertinente para abordar aquellos
conocimientos y saberes que se incorporan a los sujetos y
que forman parte de sus prácticas y disposiciones (6). Esta
perspectiva permite considerar que una parte sustantiva
del patrimonio sanitario no se encuentra únicamente en
documentos, edificios, objetos o instrumentos, sino
también en los saberes profesionales, las prácticas
asistenciales, las experiencias, las memorias, las formas de
sociabilidad y los modos de habitar y significar las
instituciones sanitarias.
Asimismo, la noción de campo permite comprender que los
procesos de selección, reconocimiento y legitimación de
aquello que una sociedad considera patrimonio se
desarrollan en espacios atravesados por relaciones de
poder. Desde esta perspectiva, la patrimonialización no
constituye un proceso neutral: supone disputas en torno a
qué bienes, prácticas, memorias y saberes son reconocidos
como legítimos, cuáles son preservados y cuáles pueden
quedar relegados u olvidados. En este proceso interviene el
poder simbólico, entendido como la capacidad de imponer
determinadas representaciones y formas de clasificación
como legítimas (7).
Aplicada al patrimonio histórico-cultural sanitario, esta
perspectiva permite ampliar la mirada más allá de la
conservación de bienes materiales y atender también a las
dimensiones simbólicas e inmateriales que conforman la
memoria de las instituciones de salud. Los relatos de
quienes las habitaron, los saberes transmitidos entre
generaciones de trabajadores, las prácticas cotidianas, las
formas de relación entre profesionales, pacientes y
comunidades y las representaciones construidas en torno a
los hospitales, constituyen también componentes de ese
patrimonio.
Así, un fondo documental puede enumerarse en varias
cosas: fotos, legajos, instrumentos, periódicos, recortes de
revistas, libros, entrevistas, mapas, planillas, etc., la lista es
amplia. Según Oberti (8), un archivo no es archivo por sí
mismo, sino que se vuelve archivo. Se lo convertimos en tal
a partir de una práctica investigativa, como la que este
proyecto propone.
Pasando a la historiografía, la historia de los hospitales
(como parte constitutiva y genérica del patrimonio
histórico sanitario) no es nueva, reconoce una larga
tradición. Ya en el siglo pasado autores clásicos como
Rodney Coe (9) sostenían la importancia del estudio de la
historia de los hospitales. También, lo señalaba G. Rosen
(10), quien indicaba que el hospital debía ser visto como un
órgano de la sociedad que comparte sus características,
que cambia a medida que la sociedad de la cual es parte se
va transformando y que lleva hacia el futuro las evidencias
de su pasado.
Esa perspectiva se fue consolidando y a los clásicos le
siguieron una serie de trabajos y propuestas acerca del
abordaje de los establecimientos. Fue el caso del
reconocido historiador español López Piñero (11). Con lo
cual existe una larga tradición académica que sería
imposible de enumerar.
En América Latina en general, y Argentina en particular, la
tendencia antes mencionada fue menor. Basta con pensar
cuántos hospitales poseen áreas museológicas,
patrimoniales y/o históricas. En la actualidad, a nivel
institucional existe el Programa Historia y Patrimonio
Cultural de la Salud, dependiente de la Dirección Operativa
de Programas Centrales del Ministerio de Salud del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que funciona desde
el año 2008 y tiene entre ss objetivos promover "el
desarrollo de una cultura de la salud así como el
aprendizaje social necesario para mejorar la calidad de vida
de la comunidad", tal como lo define la Ley Básica de Salud
de la CABA (Ley 153, Art.3º, Inc. b.) (12). Estos antecedentes
se vinculan con una iniciativa regional impulsada por la
OPS y la OMS durante las primeras décadas del siglo XXI, a
través de la Red y Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud, que promovió la
identificación, recuperación y valorización de este
patrimonio en distintos países de América Latina. En
Argentina, dicha iniciativa dio lugar a experiencias de
articulación entre instituciones sanitarias, universidades,
archivos y espacios vinculados con la preservación de la
memoria de la salud.
Si bien la propuesta regional de la OPS y la OMS
constituye un antecedente significativo para la
conformación de este campo, los recursos institucionales
y plataformas digitales desarrollados en aquel contexto
no presentan actualmente el mismo nivel de actividad y
articulación que tuvieron en sus primeras etapas. Esta
situación refuerza la necesidad de generar nuevas
investigaciones, repositorios y espacios de preservación y
difusión que permitan recuperar y poner en circulación el
patrimonio histórico-cultural sanitario.
Entre los antecedentes bonaerenses, adquieren particular
relevancia los trabajos desarrollados en el partido de La
Matanza, que han abordado el patrimonio de
establecimientos específicos mediante el análisis
articulado de fuentes documentales, iconográficas,
arquitectónicas y testimoniales (13-14). Sin embargo, estos
antecedentes no han dado lugar a una mirada sistemática
sobre el patrimonio histórico-cultural del conjunto de los
hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires, ni a
una problematización de sus bienes materiales e
inmateriales como parte de una agenda específica de
investigación histórica (3,15).
DEL ARCHIVO DISPERSO AL PATRIMONIO SANITARIO:
LA CONSTRUCCIÓN DE UN FONDO DOCUMENTAL HOSPITALARIO
El método utilizado en esta investigación ha sido de
carácter exploratorio, dado que se apunta a la
sistematización para la interconectividad entre materiales
dispersos e inconexos.
En una primera etapa, se rastrearon obras, documentos,
testimonios y objetos que requieren de relevamientos
minuciosos. Se localizó información relevante en archivos
históricos locales, bibliotecas, así como también se inició el
camino para recuperar la memoria médica y popular a
través de datos, fotos e historias personales que hacen al
acervo a formar (16).
En una segunda etapa, dicha información, discriminada por
documentos, imágenes iconográficas y testimonios, fue
ordenada en el fondo documental (17), la instancia
intermedia de reunir toda la información disponible, para
organizarla.
La última etapa, instancia en la cual se encuentra esta
investigación, consiste en la elaboración de artículos en
distintos formatos destinados a la difusión de la historia
hospitalaria entre la comunidad médica, académica y
público general.
Los avances correspondientes a las actividades
desarrolladas hasta la fecha en relación con el Hospital
“San José” de Pergamino y el Hospital Interzonal General de
Agudos “Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata, implicaron
una serie de acciones orientadas a la recuperación,
sistematización y puesta en valor de fuentes documentales
y testimoniales, vinculadas a los orígenes y primeras
etapas de funcionamiento de ambos establecimientos.
En el caso del Hospital Alende, se logró entrevistar a un
testigo directo del proceso de construcción del hospital y
acceder a un archivo privado de enorme valor para
reconstruir los inicios del nosocomio. Asimismo, se
constató que el propio hospital no dispone de un archivo
histórico institucionalizado ni de fuentes relevantes en su
biblioteca, la cual posee un perfil estrictamente
académico-médico y funciona como sede del Servicio de
Docencia. No obstante, la Dirección del hospital
conservaba una carpeta con recortes periodísticos
provenientes de distintos diarios locales (El Atlántico, La
Capital y El Trabajo), la cual fue digitalizada y ordenada
según fecha y fuente. El principal caudal de información
corresponde al año 1970 y aborda temáticas como
infraestructura, inauguraciones, cursos, comunicados de
prensa y noticias destacadas sobre cirugías o pacientes.
Cabe destacar que el material de los periódicos El Atlántico
y El Trabajo, constituye el único registro disponible de
dichas publicaciones, dado que en la actualidad no existen
archivos de estas.
Paralelamente, se realizaron búsquedas documentales en
distintas dependencias institucionales de ambos
hospitales, incluyendo áreas de prensa, docencia e
investigación. En este proceso se verificó que una parte
sustancial del material histórico se encuentra fuera de las
instituciones hospitalarias, alojado en archivos y
hemerotecas locales.
En el caso del Hospital San José, se identificó como principal
reservorio de información histórica a la Biblioteca
Menéndez, que alberga la hemeroteca local. Allí se accedió
a un importante fondo documental proveniente de una
donación del diario La Opinión, que incluye fotografías y
registros periodísticos vinculados a distintas etapas de la
historia del hospital, particularmente al traslado a su actual
ubicación y a los procesos de ampliación edilicia y de
servicios. La discontinuidad temporal de algunos registros
se vincula con la pérdida de material ocasionada por un
incendio ocurrido en el pasado. Dado que este fondo se
encuentra aún en proceso de registro, se realizaron tareas
de relevamiento, digitalización, escaneo y clasificación
preliminar, asociando las imágenes y noticias a distintos
servicios, áreas asistenciales y momentos institucionales.
En relación con el Hospital Alende, se avanzó
principalmente en la recuperación de fuentes
documentales externas, destacándose el relevamiento
sistemático del archivo del diario La Capital. Este
repositorio resultó de gran valor por la riqueza y diversidad
del material hallado, que permite reconstruir distintas
etapas del proceso de construcción, inauguración,
ampliación y consolidación del hospital, así como su
inserción en el entramado sanitario y urbano de la ciudad.
El archivo fue organizado en dos grandes conjuntos: por un
lado, el departamento fotográfico y, por otro, las notas
periodísticas. Las fotografías se ordenaron según año de
captura —priorizando este dato cuando figuraba en el
dorso— o, en su defecto, por año de publicación o de
ingreso al registro fotográfico. En aquellos casos en que fue
posible, se consignó el título original de la imagen o una
descripción del contenido observado.
El registro fotográfico abarca más de 300 imágenes desde
la década de 1950 hasta la actualidad y contempla, entre
otros, los siguientes ítems: frente y fachada del hospital en
diferentes momentos; infraestructura (farmacia,
mantenimiento, guardería, salas médicas y primeros
quirófanos); autoridades (directores y ministros); recurso
humano (médicos, enfermeras y personal técnico);
instrumental médico (de laboratorio, quirófano y morgue);
eventos institucionales (asunciones, brindis y reuniones); y
cursos de capacitación.
Por su parte, las notas periodísticas —266 documentos—
fueron ordenadas cronológicamente y registradas con sus
respectivos titulares. Estas abordan aspectos vinculados a
la organización e historia hospitalaria, mejoras edilicias y
creación de servicios, entregas de equipamiento y
donaciones, instancias de capacitación profesional,
enfermedades prevalentes y casos de pacientes,
principalmente desde la década de 1960 hasta la
actualidad.
Asimismo, se realizó un trabajo de relevamiento en el
Archivo General de la Nación, que permitió acceder a
información de gran valor para ambos establecimientos. En
particular, el acceso al Archivo Fílmico Sonoro resultó
especialmente significativo, ya que se localizaron registros
audiovisuales de actos oficiales y presencias de
autoridades desde principios del siglo XX.
En ambos casos, se inició un proceso de registro,
digitalización y sistematización preliminar del material
recuperado, organizándolo según criterios temáticos y
cronológicos. Estas tareas se orientan a la conformación de
fondos documentales históricos hospitalarios, concebidos
como herramientas clave para la preservación, el análisis
histórico y la futura puesta en valor del patrimonio cultural
sanitario. En el caso del Hospital Alende, se prevé una
etapa posterior de ajuste técnico de las imágenes (recorte
de bordes y enderezamiento) antes de su incorporación
definitiva al fondo y su publicación.
Un aspecto relevante del material de Mar del Plata es la
posibilidad de articular las imágenes del archivo fotográfico
del diario La Capital con las noticias publicadas en su
momento, lo que permite establecer correspondencias
entre registros visuales y acontecimientos documentados
en la prensa. De este modo, se construye una línea de
tiempo que integra fuentes visuales y escritas,
enriqueciendo la comprensión histórica y contextual del
período analizado. Cabe señalar que algunas imágenes y
noticias no contaban con fecha precisa, por lo que fueron
incorporadas con título o descripción únicamente.
Las actividades desarrolladas hasta la fecha representan
un avance significativo en relación con los objetivos
planteados, particularmente en lo referido a la
recuperación de fuentes documentales históricas, la
identificación de repositorios relevantes y el inicio de la
conformación de fondos documentales. Estos logros no
solo sientan las bases para profundizar, en etapas
posteriores, un análisis histórico-comparativo entre ambos
hospitales y para avanzar en la elaboración del producto
final del proyecto —integrando patrimonio documental,
material e inmaterial de la salud pública—, sino que
también habilitan a reflexionar sobre la gestión del
patrimonio cultural sanitario, promoviendo la posibilidad
de institucionalizar estas acciones y consolidarlas como
parte de políticas permanentes de preservación y
valorización.
PATRIMONIO SANITARIO Y POLÍTICA PÚBLICA:
DEL RESCATE DOCUMENTAL A LA GESTIÓN INSTITUCIONAL
La preservación del patrimonio cultural resulta
fundamental, en tanto reúne bienes reconocidos por las
sociedades como portadores de valor histórico, científico,
simbólico o estético, ya sea como legado de generaciones
pasadas o como producciones contemporáneas que
adquieren significación social. En este sentido, constituye
una herencia colectiva que permite reconstruir
experiencias, modos de vida y formas de interpretar el
mundo de quienes precedieron. En la provincia de Buenos
Aires, la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural ha
desarrollado políticas y herramientas orientadas a la
investigación, protección y salvaguarda del patrimonio en
sus diversas manifestaciones, incluyendo la
sistematización de experiencias, la elaboración de guías y
referenciales y la producción de informes destinados a
orientar la formulación de políticas públicas. Sus
publicaciones y recursos disponibles en línea funcionan,
asimismo, como dispositivos orientados a fomentar la
participación comunitaria y la construcción colectiva de
estrategias de gestión integral. Sin embargo, pese a este
respaldo institucional, el patrimonio vinculado a la salud
pública permanece relativamente marginal dentro de estas
agendas. Esta situación evidencia la necesidad de pensar
mecanismos específicos para su reconocimiento,
preservación y gestión institucionalizada.
Los modelos sanitarios no han sido estáticos a lo largo de la
historia, sino que se han transformado de acuerdo con los
contextos políticos, sociales y científicos. Comprender
estos procesos, patrimonializar sus objetos, testimonios y
legados y construir narrativas capaces de alcanzar a
públicos más amplios, constituye un desafío que merece
ser incorporado a las discusiones actuales sobre
patrimonio y políticas de salud. Esta reflexión adquiere
particular relevancia al aproximarse el ochenta aniversario
de la creación del Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social de la provincia de Buenos Aires, establecido
mediante la Ley 5116 del 8 de febrero de 1947, durante la
gobernación de Domingo Mercante.
La creación de dicho ministerio formó parte de un proceso
más amplio de transformación sanitaria a nivel nacional,
que implicó el progresivo desplazamiento de la
organización higienista heredada del siglo XIX, cuyo eje
central había sido el Departamento Nacional de Higiene
dependiente del Ministerio del Interior, hacia un modelo
sanitarista de carácter más integral. Este proceso se aceleró
con la creación de la Dirección Nacional de Salud Pública y
Asistencia Social en octubre de 1943 y su posterior
transformación en Secretaría de Salud Pública en 1946.
Tras la reforma constitucional de 1949 se constituyó el
Ministerio de Salud Pública, cuyo primer titular fue Ramón
Carrillo. Posteriormente, la reestructuración ministerial
establecida mediante las leyes 13.529 (1949) y 14.303
(1954), consolidó la organización del Ministerio de
Asistencia Social y Salud Pública, sentando las bases
institucionales del modelo sanitario que se desarrollaría
durante las décadas siguientes.
Este recorrido histórico permite advertir que las
instituciones sanitarias constituyen espacios privilegiados
para reconstruir las transformaciones de las políticas de
salud y de las relaciones entre Estado, ciencia y sociedad.
En consecuencia, pensar la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que dio forma a
su construcción institucional y social. Desde esta
perspectiva, el patrimonio histórico-cultural sanitario no
debería ser considerado únicamente como un conjunto de
bienes destinados a la conservación, sino como un recurso
para comprender los procesos históricos que configuraron
las políticas, instituciones y prácticas de salud pública.
Los resultados obtenidos en esta investigación permiten
afirmar que el patrimonio histórico-cultural de los
hospitales del sistema público de salud de la provincia de
Buenos Aires constituye un campo de considerable
potencial para la investigación histórica y la gestión
patrimonial, aunque todavía escasamente explorado de
manera sistemática. La experiencia desarrollada en torno al
Hospital “San José” de Pergamino y al Hospital Interzonal
General de Agudos ·Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata,
puso de manifiesto que una parte significativa de las
fuentes documentales, iconográficas y testimoniales
vinculadas con la historia hospitalaria se encuentra
dispersa, poco identificada o fuera de las propias
instituciones sanitarias. Esta situación dificulta tanto su
acceso y preservación como su incorporación a procesos de
investigación y puesta en valor.
La localización, digitalización, clasificación y organización
de estos materiales constituye, por lo tanto, una primera
instancia de construcción patrimonial. La conformación de
fondos documentales hospitalarios permite reunir
materiales que se encontraban dispersos en archivos
institucionales, hemerotecas, colecciones privadas y otros
repositorios, posibilitando su contextualización y
articulación. Al mismo tiempo, la experiencia desarrollada
evidencia que la recuperación de estos acervos no
constituye una tarea exclusivamente técnica: implica
identificar materiales, establecer relaciones entre ellos,
reconstruir contextos y otorgarles nuevos sentidos desde
la investigación histórica.
La articulación entre diferentes tipos de fuentes resulta
particularmente significativa. En el caso del Hospital
Alende, por ejemplo, la posibilidad de vincular fotografías
procedentes del archivo del diario La Capital con las
noticias publicadas en distintos momentos, permite
establecer correspondencias entre registros visuales y
acontecimientos documentados por la prensa. De este
modo, la construcción de líneas de tiempo que integran
fuentes escritas, visuales y testimoniales amplía las
posibilidades de interpretación de los procesos históricos
vinculados con la institución. Este tipo de abordaje permite,
asimismo, reconocer que la historia hospitalaria excede los
procesos estrictamente médicos o asistenciales e involucra
dimensiones sociales, culturales, arquitectónicas,
institucionales y simbólicas.
En este marco, la construcción de fondos documentales
adquiere una doble dimensión: contribuye a la
preservación de materiales que se encuentran en situación
de dispersión o vulnerabilidad y, simultáneamente, genera
nuevas posibilidades para la investigación histórica y la
elaboración de narrativas destinadas tanto al ámbito
académico como al público general. La recuperación de
fotografías, documentos, periódicos, testimonios, objetos y
otros registros, permite reconstruir no solo la historia de los
establecimientos, sino también las experiencias de los
diferentes actores que participaron de su desarrollo y las
relaciones que las instituciones sanitarias establecieron
con las comunidades en las que se inscribieron.
Un componente complementario del proyecto ha sido la
creación de un espacio digital destinado a la difusión de los
avances y materiales recuperados. El blog constituye una
herramienta para socializar los resultados de investigación
y poner en circulación fotografías, documentos y relatos
vinculados con la historia hospitalaria. Al mismo tiempo,
permite explorar nuevas formas de narración histórica y
ampliar los públicos destinatarios de la investigación. La
utilización de recursos digitales adquiere particular
relevancia frente a la dispersión de los materiales, ya que
posibilita generar espacios de acceso, organización y
difusión que contribuyan a preservar y resignificar este
patrimonio. En este sentido, la dimensión digital no se
concibe únicamente como una estrategia de divulgación,
sino también como una instancia complementaria para la
construcción y circulación del conocimiento histórico.
La experiencia desarrollada permite sostener, asimismo, la
necesidad de avanzar hacia formas institucionalizadas de
gestión del patrimonio cultural de la salud. Si bien en la
provincia de Buenos Aires existen organismos y
herramientas destinados a la protección del patrimonio
cultural en términos generales, el patrimonio sanitario
continúa ocupando un lugar marginal dentro de estas
políticas. La identificación de esta vacancia plantea la
conveniencia de avanzar, dentro de los marcos del
Ministerio de Salud de la provincia y en articulación con la
Dirección Provincial de Patrimonio Cultural, en la creación
de una unidad o programa específico dedicado al
patrimonio cultural de la salud.
Un espacio de estas características permitiría desarrollar un
trabajo sistemático de relevamiento, documentación,
investigación, preservación y difusión del patrimonio
sanitario provincial. Asimismo, posibilitaría establecer
criterios para la identificación y organización de
establecimientos hospitalarios, fondos documentales,
archivos, obras pictóricas, objetos, instrumentos,
testimonios y otros bienes vinculados con la historia de la
salud pública. La institucionalización de estas acciones
admitiría, además, proponer lineamientos generales para el
diseño de una política pública orientada a la preservación y
valorización del patrimonio cultural de la salud, así como
establecer normas y procedimientos para su organización,
administración y gestión.
Esta propuesta debería sustentarse en abordajes
intersectoriales, interdisciplinarios, descentralizados y
participativos, capaces de integrar las dimensiones
histórica, patrimonial, sanitaria, arquitectónica, cultural y
social. En este sentido, podrían definirse líneas de acción
vinculadas con la documentación histórica, el patrimonio
arquitectónico sanitario, la investigación histórica, la
recuperación de memorias y testimonios y la difusión
cultural. La participación de las propias comunidades
hospitalarias y de los actores sociales vinculados con cada
institución resultaría fundamental para identificar aquellos
bienes y memorias que poseen significación colectiva.
La proximidad del ochenta aniversario de la creación del
Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la
provincia de Buenos Aires ofrece, en este sentido, una
oportunidad particularmente significativa para reflexionar
sobre la necesidad de reconocer y valorizar este patrimonio
como parte constitutiva de la historia de las políticas
sanitarias provinciales. La conmemoración puede
constituirse en una instancia para promover acciones de
identificación, investigación y preservación que
trasciendan el carácter ocasional de los proyectos y
contribuyan a consolidar políticas permanentes de
patrimonio cultural de la salud.
Finalmente, comprender la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que sustenta su
construcción institucional y social. Patrimonializar los
objetos, archivos, edificios, imágenes, prácticas y
testimonios vinculados con la historia hospitalaria no solo
permite preservar la memoria de las experiencias sanitarias
del pasado, sino también fortalecer el valor simbólico y
social de la salud pública en el presente. En un contexto
nacional e internacional atravesado por tensiones y
cuestionamientos en torno a los sistemas públicos de
salud, recuperar, investigar y poner en valor este
patrimonio constituye una tarea que excede el ámbito
estrictamente académico y adquiere una dimensión
cultural y política. En este sentido, la gestión del patrimonio
histórico-cultural sanitario puede contribuir a preservar la
memoria de las políticas y prácticas de salud, fortalecer los
vínculos entre las instituciones sanitarias y sus
comunidades y generar nuevas formas de acceso y
apropiación social del conocimiento histórico.
AGRADECIMIENTOS
La presente investigación se desarrolla con el patrocinio de
instituciones académicas públicas del territorio nacional, en
el marco de proyectos financiados por las Becas de
Investigación Pública “Julieta Lanteri” 2025–2026.
Autoras no manifiestan conflictos de interés.
INTRODUCCIÓN
El término "patrimonio cultural no siempre ha tenido el
mismo significado, y en las últimas décadas ha
experimentado un profundo cambio” (1). Actualmente, ésta
es una noción más abierta que también incluye
expresiones de la cultura presente. Si bien el concepto se
vinculó inicialmente con los monumentos, actualmente
incluye nuevas categorías, entre ellas la salud.
En 2007, tuvo lugar la I Reunión de Coordinación Regional
de la Red de la Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud (BVS/ HPCS), de la cual
participaron representantes de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial
de la Salud (OMS) y diez países de América Latina, entre
ellos Argentina. Fue allí, donde se definió al patrimonio
cultural de la salud como el "conjunto de bienes materiales
y simbólicos socialmente construidos que expresan el
proceso de la salud individual y colectiva en sus
dimensiones científica, histórica y cultural" (2).
En ese marco se inscribe la presente investigación, cuyo
objetivo es identificar documentación situada con valor
histórico a fin de contribuir a la reconstrucción de la
trayectoria de dos hospitales regionales de la provincia de
Buenos Aires. La relevancia de este estudio radica en que la
salud, en tanto esfera de política pública, ha ocupado un
lugar central en los procesos de construcción y
consolidación del Estado en sus diversas dimensiones. En
este sentido, la elaboración de una cartografía de este
patrimonio documental no solo permite visibilizar y
preservar fuentes históricas, sino también promover una
mayor sensibilidad en torno a las prácticas
médico-asistenciales, las cuales adquieren un valor
estratégico para comprender los modelos organizacionales
implementados en el pasado y sus vínculos con el presente.
Se trata de una investigación multicéntrica que involucra a
la Universidad Nacional de Mar del Plata y a los Hospitales
Interzonales de Agudos “Dr. Oscar E. Alende” y “San José”,
de la provincia de Buenos Aires. El primero perteneciente a
la Región Sanitaria VIII y el segundo a la IV. La justificación
de este recorte geográfico se basa en que uno abarca el
sudeste y el otro el norte bonaerense, dos espacios bien
diferenciados con realidades sociohistóricas y económicas
disímiles, aspectos que alimentan la riqueza del problema a
ser abordado. Además, por el momento de creación de
cada uno de ellos, responden a modelos hospitalarios con
ciertas diferencias, que es lo que les otorga una identidad
propia.
Avanzar hacia estos objetivos, apunta a alimentar un
cambio cultural que desde hace décadas se viene gestando
en diversos países de América Latina, de fortalecimiento
del patrimonio cultural en salud. Donde desde los espacios
ministeriales se asume la responsabilidad de recuperar,
conservar, restaurar y poner en valor el patrimonio
histórico hospitalario. Un ordenamiento de los archivos y
documentos patrimoniales; una recuperación progresiva
de los aportes históricos en salud de las generaciones
pasadas y presentes; así como una comunidad que aprecie
efectivamente el valor real del patrimonio cultural en el
Sistema Provincial de Salud, son metas de largo alcance,
que se pueden lograr mediante estudios sectoriales como
los que estos objetivos encarnan.
La pesquisa, se sustenta en un enfoque colaborativo e
interdisciplinario, que articula aportes de distintas áreas del
conocimiento con el propósito de promover el estudio, la
difusión y la valorización del patrimonio cultural de la salud
y la asistencia, considerado en sus diversas dimensiones
materiales e inmateriales.
DEL HOSPITAL AL PATRIMONIO SANITARIO:
UNA AGENDA HISTORIOGRÁFICA PENDIENTE
Los hospitales que integran el sistema de salud público de
la provincia de Buenos Aires constituyen espacios
privilegiados para abordar la construcción del patrimonio
histórico-cultural sanitario. Sus edificios, documentos,
objetos, prácticas, memorias y experiencias condensan
diferentes momentos de la historia social y sanitaria de la
provincia y permiten reconstruir las transformaciones de
las concepciones sobre la salud, las formas de atención y
las relaciones entre las instituciones sanitarias y la
sociedad. Sin embargo, pese al creciente interés
internacional por la preservación y valorización del
patrimonio sanitario, son todavía escasos los estudios
sistemáticos centrados en los hospitales públicos
bonaerenses. Esta vacancia adquiere particular relevancia
si se considera que la creación y transformación de cada
establecimiento remite a determinados contextos
sociohistóricos, responde a concepciones específicas del
“arte de curar” y se encuentra atravesada por las formas
históricas de organización y control político de las
instituciones sanitarias (3).
En ese sentido el patrimonio cultural puede ser tangible o
intangible, material o inmaterial, aspectos que según los
casos resulta difícil de separar. Tradicionalmente el
patrimonio cultural tangible comprende diversos objetos
que constituyen colecciones importantes para las ciencias.
Estos objetos pueden estar dispersos en archivos y
bibliotecas, aunque no identificados como tales, como es el
caso de algunas de las instituciones que serán objeto de
atención de este proyecto. “El patrimonio cultural
intangible, en cambio, está constituido por aquella parte
invisible que reside en el espíritu mismo de las culturas. Su
noción coincide con la de la cultura, entendida en sentido
amplio, como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales
y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan una
sociedad o un grupo social” (4).
Por otro lado, y en consonancia por lo planteado por Hevia
Rivas (5), debido a la gran diversidad de actores
institucionales y sociales de la salud, es necesario asumir
una perspectiva ampliada de patrimonio que contemple
sus tradiciones culturales, prácticas y valores simbólicos
provenientes de experiencias colectivas y vivencias
personales. Es decir, el patrimonio sanitario excede el
campo de la medicina y debe ser pensado de forma
vinculada a la ciencia, a la salud y a la sociedad.
Por dichos motivos, en esta investigación se aborda la
dimensión inmaterial del patrimonio cultural a partir de
herramientas conceptuales desarrolladas por Pierre
Bourdieu, particularmente las nociones de habitus, capital
cultural y poder simbólico. Si bien la expresión “patrimonio
cultural inmaterial” o “cultura inmaterial” no constituye un
concepto específico de la obra de Bourdieu, sus aportes
permiten comprender que los saberes, prácticas,
tradiciones, rituales, formas de expresión, gustos, modos
de hacer y visiones de mundo no son manifestaciones
culturales neutras, sino que se encuentran vinculadas con
procesos de apropiación, legitimación y reproducción
social.
La noción de capital cultural, desarrollada por Bourdieu,
resulta especialmente pertinente para abordar aquellos
conocimientos y saberes que se incorporan a los sujetos y
que forman parte de sus prácticas y disposiciones (6). Esta
perspectiva permite considerar que una parte sustantiva
del patrimonio sanitario no se encuentra únicamente en
documentos, edificios, objetos o instrumentos, sino
también en los saberes profesionales, las prácticas
asistenciales, las experiencias, las memorias, las formas de
sociabilidad y los modos de habitar y significar las
instituciones sanitarias.
Asimismo, la noción de campo permite comprender que los
procesos de selección, reconocimiento y legitimación de
aquello que una sociedad considera patrimonio se
desarrollan en espacios atravesados por relaciones de
poder. Desde esta perspectiva, la patrimonialización no
constituye un proceso neutral: supone disputas en torno a
qué bienes, prácticas, memorias y saberes son reconocidos
como legítimos, cuáles son preservados y cuáles pueden
quedar relegados u olvidados. En este proceso interviene el
poder simbólico, entendido como la capacidad de imponer
determinadas representaciones y formas de clasificación
como legítimas (7).
Aplicada al patrimonio histórico-cultural sanitario, esta
perspectiva permite ampliar la mirada más allá de la
conservación de bienes materiales y atender también a las
dimensiones simbólicas e inmateriales que conforman la
memoria de las instituciones de salud. Los relatos de
Salud Publica 2026 Oct; 5
Comunicación Breve CB
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
quienes las habitaron, los saberes transmitidos entre
generaciones de trabajadores, las prácticas cotidianas, las
formas de relación entre profesionales, pacientes y
comunidades y las representaciones construidas en torno a
los hospitales, constituyen también componentes de ese
patrimonio.
Así, un fondo documental puede enumerarse en varias
cosas: fotos, legajos, instrumentos, periódicos, recortes de
revistas, libros, entrevistas, mapas, planillas, etc., la lista es
amplia. Según Oberti (8), un archivo no es archivo por sí
mismo, sino que se vuelve archivo. Se lo convertimos en tal
a partir de una práctica investigativa, como la que este
proyecto propone.
Pasando a la historiografía, la historia de los hospitales
(como parte constitutiva y genérica del patrimonio
histórico sanitario) no es nueva, reconoce una larga
tradición. Ya en el siglo pasado autores clásicos como
Rodney Coe (9) sostenían la importancia del estudio de la
historia de los hospitales. También, lo señalaba G. Rosen
(10), quien indicaba que el hospital debía ser visto como un
órgano de la sociedad que comparte sus características,
que cambia a medida que la sociedad de la cual es parte se
va transformando y que lleva hacia el futuro las evidencias
de su pasado.
Esa perspectiva se fue consolidando y a los clásicos le
siguieron una serie de trabajos y propuestas acerca del
abordaje de los establecimientos. Fue el caso del
reconocido historiador español López Piñero (11). Con lo
cual existe una larga tradición académica que sería
imposible de enumerar.
En América Latina en general, y Argentina en particular, la
tendencia antes mencionada fue menor. Basta con pensar
cuántos hospitales poseen áreas museológicas,
patrimoniales y/o históricas. En la actualidad, a nivel
institucional existe el Programa Historia y Patrimonio
Cultural de la Salud, dependiente de la Dirección Operativa
de Programas Centrales del Ministerio de Salud del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que funciona desde
el año 2008 y tiene entre ss objetivos promover "el
desarrollo de una cultura de la salud así como el
aprendizaje social necesario para mejorar la calidad de vida
de la comunidad", tal como lo define la Ley Básica de Salud
de la CABA (Ley 153, Art.3º, Inc. b.) (12). Estos antecedentes
se vinculan con una iniciativa regional impulsada por la
OPS y la OMS durante las primeras décadas del siglo XXI, a
través de la Red y Biblioteca Virtual en Salud de Historia y
Patrimonio Cultural de la Salud, que promovió la
identificación, recuperación y valorización de este
patrimonio en distintos países de América Latina. En
Argentina, dicha iniciativa dio lugar a experiencias de
articulación entre instituciones sanitarias, universidades,
archivos y espacios vinculados con la preservación de la
memoria de la salud.
Si bien la propuesta regional de la OPS y la OMS
constituye un antecedente significativo para la
conformación de este campo, los recursos institucionales
y plataformas digitales desarrollados en aquel contexto
no presentan actualmente el mismo nivel de actividad y
articulación que tuvieron en sus primeras etapas. Esta
situación refuerza la necesidad de generar nuevas
investigaciones, repositorios y espacios de preservación y
difusión que permitan recuperar y poner en circulación el
patrimonio histórico-cultural sanitario.
Entre los antecedentes bonaerenses, adquieren particular
relevancia los trabajos desarrollados en el partido de La
Matanza, que han abordado el patrimonio de
establecimientos específicos mediante el análisis
articulado de fuentes documentales, iconográficas,
arquitectónicas y testimoniales (13-14). Sin embargo, estos
antecedentes no han dado lugar a una mirada sistemática
sobre el patrimonio histórico-cultural del conjunto de los
hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires, ni a
una problematización de sus bienes materiales e
inmateriales como parte de una agenda específica de
investigación histórica (3,15).
DEL ARCHIVO DISPERSO AL PATRIMONIO SANITARIO:
LA CONSTRUCCIÓN DE UN FONDO DOCUMENTAL HOSPITALARIO
El método utilizado en esta investigación ha sido de
carácter exploratorio, dado que se apunta a la
sistematización para la interconectividad entre materiales
dispersos e inconexos.
En una primera etapa, se rastrearon obras, documentos,
testimonios y objetos que requieren de relevamientos
minuciosos. Se localizó información relevante en archivos
históricos locales, bibliotecas, así como también se inició el
camino para recuperar la memoria médica y popular a
través de datos, fotos e historias personales que hacen al
acervo a formar (16).
En una segunda etapa, dicha información, discriminada por
documentos, imágenes iconográficas y testimonios, fue
ordenada en el fondo documental (17), la instancia
intermedia de reunir toda la información disponible, para
organizarla.
La última etapa, instancia en la cual se encuentra esta
investigación, consiste en la elaboración de artículos en
distintos formatos destinados a la difusión de la historia
hospitalaria entre la comunidad médica, académica y
público general.
Los avances correspondientes a las actividades
desarrolladas hasta la fecha en relación con el Hospital
“San José” de Pergamino y el Hospital Interzonal General de
Agudos “Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata, implicaron
una serie de acciones orientadas a la recuperación,
sistematización y puesta en valor de fuentes documentales
y testimoniales, vinculadas a los orígenes y primeras
etapas de funcionamiento de ambos establecimientos.
En el caso del Hospital Alende, se logró entrevistar a un
testigo directo del proceso de construcción del hospital y
acceder a un archivo privado de enorme valor para
reconstruir los inicios del nosocomio. Asimismo, se
constató que el propio hospital no dispone de un archivo
histórico institucionalizado ni de fuentes relevantes en su
biblioteca, la cual posee un perfil estrictamente
académico-médico y funciona como sede del Servicio de
Docencia. No obstante, la Dirección del hospital
conservaba una carpeta con recortes periodísticos
provenientes de distintos diarios locales (El Atlántico, La
Capital y El Trabajo), la cual fue digitalizada y ordenada
según fecha y fuente. El principal caudal de información
corresponde al año 1970 y aborda temáticas como
infraestructura, inauguraciones, cursos, comunicados de
prensa y noticias destacadas sobre cirugías o pacientes.
Cabe destacar que el material de los periódicos El Atlántico
y El Trabajo, constituye el único registro disponible de
dichas publicaciones, dado que en la actualidad no existen
archivos de estas.
Paralelamente, se realizaron búsquedas documentales en
distintas dependencias institucionales de ambos
hospitales, incluyendo áreas de prensa, docencia e
investigación. En este proceso se verificó que una parte
sustancial del material histórico se encuentra fuera de las
instituciones hospitalarias, alojado en archivos y
hemerotecas locales.
En el caso del Hospital San José, se identificó como principal
reservorio de información histórica a la Biblioteca
Menéndez, que alberga la hemeroteca local. Allí se accedió
a un importante fondo documental proveniente de una
donación del diario La Opinión, que incluye fotografías y
registros periodísticos vinculados a distintas etapas de la
historia del hospital, particularmente al traslado a su actual
ubicación y a los procesos de ampliación edilicia y de
servicios. La discontinuidad temporal de algunos registros
se vincula con la pérdida de material ocasionada por un
incendio ocurrido en el pasado. Dado que este fondo se
encuentra aún en proceso de registro, se realizaron tareas
de relevamiento, digitalización, escaneo y clasificación
preliminar, asociando las imágenes y noticias a distintos
servicios, áreas asistenciales y momentos institucionales.
En relación con el Hospital Alende, se avanzó
principalmente en la recuperación de fuentes
documentales externas, destacándose el relevamiento
sistemático del archivo del diario La Capital. Este
repositorio resultó de gran valor por la riqueza y diversidad
del material hallado, que permite reconstruir distintas
etapas del proceso de construcción, inauguración,
ampliación y consolidación del hospital, así como su
inserción en el entramado sanitario y urbano de la ciudad.
El archivo fue organizado en dos grandes conjuntos: por un
lado, el departamento fotográfico y, por otro, las notas
periodísticas. Las fotografías se ordenaron según año de
captura —priorizando este dato cuando figuraba en el
dorso— o, en su defecto, por año de publicación o de
ingreso al registro fotográfico. En aquellos casos en que fue
posible, se consignó el título original de la imagen o una
descripción del contenido observado.
El registro fotográfico abarca más de 300 imágenes desde
la década de 1950 hasta la actualidad y contempla, entre
otros, los siguientes ítems: frente y fachada del hospital en
diferentes momentos; infraestructura (farmacia,
mantenimiento, guardería, salas médicas y primeros
quirófanos); autoridades (directores y ministros); recurso
humano (médicos, enfermeras y personal técnico);
instrumental médico (de laboratorio, quirófano y morgue);
eventos institucionales (asunciones, brindis y reuniones); y
cursos de capacitación.
Por su parte, las notas periodísticas —266 documentos—
fueron ordenadas cronológicamente y registradas con sus
respectivos titulares. Estas abordan aspectos vinculados a
la organización e historia hospitalaria, mejoras edilicias y
creación de servicios, entregas de equipamiento y
donaciones, instancias de capacitación profesional,
enfermedades prevalentes y casos de pacientes,
principalmente desde la década de 1960 hasta la
actualidad.
Asimismo, se realizó un trabajo de relevamiento en el
Archivo General de la Nación, que permitió acceder a
información de gran valor para ambos establecimientos. En
particular, el acceso al Archivo Fílmico Sonoro resultó
especialmente significativo, ya que se localizaron registros
audiovisuales de actos oficiales y presencias de
autoridades desde principios del siglo XX.
En ambos casos, se inició un proceso de registro,
digitalización y sistematización preliminar del material
recuperado, organizándolo según criterios temáticos y
cronológicos. Estas tareas se orientan a la conformación de
fondos documentales históricos hospitalarios, concebidos
como herramientas clave para la preservación, el análisis
histórico y la futura puesta en valor del patrimonio cultural
sanitario. En el caso del Hospital Alende, se prevé una
etapa posterior de ajuste técnico de las imágenes (recorte
de bordes y enderezamiento) antes de su incorporación
definitiva al fondo y su publicación.
Un aspecto relevante del material de Mar del Plata es la
posibilidad de articular las imágenes del archivo fotográfico
del diario La Capital con las noticias publicadas en su
momento, lo que permite establecer correspondencias
entre registros visuales y acontecimientos documentados
en la prensa. De este modo, se construye una línea de
tiempo que integra fuentes visuales y escritas,
enriqueciendo la comprensión histórica y contextual del
período analizado. Cabe señalar que algunas imágenes y
noticias no contaban con fecha precisa, por lo que fueron
incorporadas con título o descripción únicamente.
Las actividades desarrolladas hasta la fecha representan
un avance significativo en relación con los objetivos
planteados, particularmente en lo referido a la
recuperación de fuentes documentales históricas, la
identificación de repositorios relevantes y el inicio de la
conformación de fondos documentales. Estos logros no
solo sientan las bases para profundizar, en etapas
posteriores, un análisis histórico-comparativo entre ambos
hospitales y para avanzar en la elaboración del producto
final del proyecto —integrando patrimonio documental,
material e inmaterial de la salud pública—, sino que
también habilitan a reflexionar sobre la gestión del
patrimonio cultural sanitario, promoviendo la posibilidad
de institucionalizar estas acciones y consolidarlas como
parte de políticas permanentes de preservación y
valorización.
PATRIMONIO SANITARIO Y POLÍTICA PÚBLICA:
DEL RESCATE DOCUMENTAL A LA GESTIÓN INSTITUCIONAL
La preservación del patrimonio cultural resulta
fundamental, en tanto reúne bienes reconocidos por las
sociedades como portadores de valor histórico, científico,
simbólico o estético, ya sea como legado de generaciones
pasadas o como producciones contemporáneas que
adquieren significación social. En este sentido, constituye
una herencia colectiva que permite reconstruir
experiencias, modos de vida y formas de interpretar el
mundo de quienes precedieron. En la provincia de Buenos
Aires, la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural ha
desarrollado políticas y herramientas orientadas a la
investigación, protección y salvaguarda del patrimonio en
sus diversas manifestaciones, incluyendo la
sistematización de experiencias, la elaboración de guías y
referenciales y la producción de informes destinados a
orientar la formulación de políticas públicas. Sus
publicaciones y recursos disponibles en línea funcionan,
asimismo, como dispositivos orientados a fomentar la
participación comunitaria y la construcción colectiva de
estrategias de gestión integral. Sin embargo, pese a este
respaldo institucional, el patrimonio vinculado a la salud
pública permanece relativamente marginal dentro de estas
agendas. Esta situación evidencia la necesidad de pensar
mecanismos específicos para su reconocimiento,
preservación y gestión institucionalizada.
Los modelos sanitarios no han sido estáticos a lo largo de la
historia, sino que se han transformado de acuerdo con los
contextos políticos, sociales y científicos. Comprender
estos procesos, patrimonializar sus objetos, testimonios y
legados y construir narrativas capaces de alcanzar a
públicos más amplios, constituye un desafío que merece
ser incorporado a las discusiones actuales sobre
patrimonio y políticas de salud. Esta reflexión adquiere
particular relevancia al aproximarse el ochenta aniversario
de la creación del Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social de la provincia de Buenos Aires, establecido
mediante la Ley 5116 del 8 de febrero de 1947, durante la
gobernación de Domingo Mercante.
La creación de dicho ministerio formó parte de un proceso
más amplio de transformación sanitaria a nivel nacional,
que implicó el progresivo desplazamiento de la
organización higienista heredada del siglo XIX, cuyo eje
central había sido el Departamento Nacional de Higiene
dependiente del Ministerio del Interior, hacia un modelo
sanitarista de carácter más integral. Este proceso se aceleró
con la creación de la Dirección Nacional de Salud Pública y
Asistencia Social en octubre de 1943 y su posterior
transformación en Secretaría de Salud Pública en 1946.
Tras la reforma constitucional de 1949 se constituyó el
Ministerio de Salud Pública, cuyo primer titular fue Ramón
Carrillo. Posteriormente, la reestructuración ministerial
establecida mediante las leyes 13.529 (1949) y 14.303
(1954), consolidó la organización del Ministerio de
Asistencia Social y Salud Pública, sentando las bases
institucionales del modelo sanitario que se desarrollaría
durante las décadas siguientes.
Este recorrido histórico permite advertir que las
instituciones sanitarias constituyen espacios privilegiados
para reconstruir las transformaciones de las políticas de
salud y de las relaciones entre Estado, ciencia y sociedad.
En consecuencia, pensar la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que dio forma a
su construcción institucional y social. Desde esta
perspectiva, el patrimonio histórico-cultural sanitario no
debería ser considerado únicamente como un conjunto de
bienes destinados a la conservación, sino como un recurso
para comprender los procesos históricos que configuraron
las políticas, instituciones y prácticas de salud pública.
Los resultados obtenidos en esta investigación permiten
afirmar que el patrimonio histórico-cultural de los
hospitales del sistema público de salud de la provincia de
Buenos Aires constituye un campo de considerable
potencial para la investigación histórica y la gestión
patrimonial, aunque todavía escasamente explorado de
manera sistemática. La experiencia desarrollada en torno al
Hospital “San José” de Pergamino y al Hospital Interzonal
General de Agudos ·Dr. Oscar E. Alende” de Mar del Plata,
puso de manifiesto que una parte significativa de las
fuentes documentales, iconográficas y testimoniales
vinculadas con la historia hospitalaria se encuentra
dispersa, poco identificada o fuera de las propias
instituciones sanitarias. Esta situación dificulta tanto su
acceso y preservación como su incorporación a procesos de
investigación y puesta en valor.
La localización, digitalización, clasificación y organización
de estos materiales constituye, por lo tanto, una primera
instancia de construcción patrimonial. La conformación de
fondos documentales hospitalarios permite reunir
materiales que se encontraban dispersos en archivos
institucionales, hemerotecas, colecciones privadas y otros
repositorios, posibilitando su contextualización y
articulación. Al mismo tiempo, la experiencia desarrollada
evidencia que la recuperación de estos acervos no
constituye una tarea exclusivamente técnica: implica
identificar materiales, establecer relaciones entre ellos,
reconstruir contextos y otorgarles nuevos sentidos desde
la investigación histórica.
La articulación entre diferentes tipos de fuentes resulta
particularmente significativa. En el caso del Hospital
Alende, por ejemplo, la posibilidad de vincular fotografías
procedentes del archivo del diario La Capital con las
noticias publicadas en distintos momentos, permite
establecer correspondencias entre registros visuales y
acontecimientos documentados por la prensa. De este
modo, la construcción de líneas de tiempo que integran
fuentes escritas, visuales y testimoniales amplía las
posibilidades de interpretación de los procesos históricos
vinculados con la institución. Este tipo de abordaje permite,
asimismo, reconocer que la historia hospitalaria excede los
procesos estrictamente médicos o asistenciales e involucra
dimensiones sociales, culturales, arquitectónicas,
institucionales y simbólicas.
En este marco, la construcción de fondos documentales
adquiere una doble dimensión: contribuye a la
preservación de materiales que se encuentran en situación
de dispersión o vulnerabilidad y, simultáneamente, genera
nuevas posibilidades para la investigación histórica y la
elaboración de narrativas destinadas tanto al ámbito
académico como al público general. La recuperación de
fotografías, documentos, periódicos, testimonios, objetos y
otros registros, permite reconstruir no solo la historia de los
establecimientos, sino también las experiencias de los
diferentes actores que participaron de su desarrollo y las
relaciones que las instituciones sanitarias establecieron
con las comunidades en las que se inscribieron.
Un componente complementario del proyecto ha sido la
creación de un espacio digital destinado a la difusión de los
avances y materiales recuperados. El blog constituye una
herramienta para socializar los resultados de investigación
y poner en circulación fotografías, documentos y relatos
vinculados con la historia hospitalaria. Al mismo tiempo,
permite explorar nuevas formas de narración histórica y
ampliar los públicos destinatarios de la investigación. La
utilización de recursos digitales adquiere particular
relevancia frente a la dispersión de los materiales, ya que
posibilita generar espacios de acceso, organización y
difusión que contribuyan a preservar y resignificar este
patrimonio. En este sentido, la dimensión digital no se
concibe únicamente como una estrategia de divulgación,
sino también como una instancia complementaria para la
construcción y circulación del conocimiento histórico.
La experiencia desarrollada permite sostener, asimismo, la
necesidad de avanzar hacia formas institucionalizadas de
gestión del patrimonio cultural de la salud. Si bien en la
provincia de Buenos Aires existen organismos y
herramientas destinados a la protección del patrimonio
cultural en términos generales, el patrimonio sanitario
continúa ocupando un lugar marginal dentro de estas
políticas. La identificación de esta vacancia plantea la
conveniencia de avanzar, dentro de los marcos del
Ministerio de Salud de la provincia y en articulación con la
Dirección Provincial de Patrimonio Cultural, en la creación
de una unidad o programa específico dedicado al
patrimonio cultural de la salud.
Un espacio de estas características permitiría desarrollar un
trabajo sistemático de relevamiento, documentación,
investigación, preservación y difusión del patrimonio
sanitario provincial. Asimismo, posibilitaría establecer
criterios para la identificación y organización de
establecimientos hospitalarios, fondos documentales,
archivos, obras pictóricas, objetos, instrumentos,
testimonios y otros bienes vinculados con la historia de la
salud pública. La institucionalización de estas acciones
admitiría, además, proponer lineamientos generales para el
diseño de una política pública orientada a la preservación y
valorización del patrimonio cultural de la salud, así como
establecer normas y procedimientos para su organización,
administración y gestión.
Esta propuesta debería sustentarse en abordajes
intersectoriales, interdisciplinarios, descentralizados y
participativos, capaces de integrar las dimensiones
histórica, patrimonial, sanitaria, arquitectónica, cultural y
social. En este sentido, podrían definirse líneas de acción
vinculadas con la documentación histórica, el patrimonio
arquitectónico sanitario, la investigación histórica, la
recuperación de memorias y testimonios y la difusión
cultural. La participación de las propias comunidades
hospitalarias y de los actores sociales vinculados con cada
institución resultaría fundamental para identificar aquellos
bienes y memorias que poseen significación colectiva.
La proximidad del ochenta aniversario de la creación del
Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la
provincia de Buenos Aires ofrece, en este sentido, una
oportunidad particularmente significativa para reflexionar
sobre la necesidad de reconocer y valorizar este patrimonio
como parte constitutiva de la historia de las políticas
sanitarias provinciales. La conmemoración puede
constituirse en una instancia para promover acciones de
identificación, investigación y preservación que
trasciendan el carácter ocasional de los proyectos y
contribuyan a consolidar políticas permanentes de
patrimonio cultural de la salud.
Finalmente, comprender la salud como un derecho implica
también reconocer la trayectoria histórica que sustenta su
construcción institucional y social. Patrimonializar los
objetos, archivos, edificios, imágenes, prácticas y
testimonios vinculados con la historia hospitalaria no solo
permite preservar la memoria de las experiencias sanitarias
del pasado, sino también fortalecer el valor simbólico y
social de la salud pública en el presente. En un contexto
nacional e internacional atravesado por tensiones y
cuestionamientos en torno a los sistemas públicos de
salud, recuperar, investigar y poner en valor este
patrimonio constituye una tarea que excede el ámbito
estrictamente académico y adquiere una dimensión
cultural y política. En este sentido, la gestión del patrimonio
histórico-cultural sanitario puede contribuir a preservar la
memoria de las políticas y prácticas de salud, fortalecer los
vínculos entre las instituciones sanitarias y sus
comunidades y generar nuevas formas de acceso y
apropiación social del conocimiento histórico.
AGRADECIMIENTOS
La presente investigación se desarrolla con el patrocinio de
instituciones académicas públicas del territorio nacional, en
el marco de proyectos financiados por las Becas de
Investigación Pública “Julieta Lanteri” 2025–2026.
Autoras no manifiestan conflictos de interés.
Salud Publica 2026 Oct; 5
Comunicación Breve CB
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
RB
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Cómo citar este artículo:
Álvarez A, Miqueleiz MA, Giusti PS, Reynoso G. Notas sobre el patrimonio histórico cultural de la salud pública hospitalaria en dos
hospitales de la provincia de Buenos Aires. 2026 Oct [fecha de consulta]; 5. Disponible en: URL del artículo.
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