
ESTADO ACTUAL Y EL RÉCORD
HISTÓRICO
Durante el 2025, la República Argentina alcanzó una tasa
histórica de donación de órganos (1) superando los 20
donantes por millón de habitantes (DPMH), un hito sin
precedentes en la medicina de trasplante nacional. Este logro
posiciona al país en un lugar destacado entre las naciones con
mejores indicadores de procuración de órganos y representa
una mejora sustancial en el acceso de miles de pacientes a
tratamientos que salvan vidas.
Sin embargo, un análisis desagregado de los datos revela que
este crecimiento no ha sido homogéneo en el territorio
nacional. Por el contrario, evidencia una concentración del
desempeño en algunas jurisdicciones. La provincia de Buenos
Aires ha logrado optimizar sus procesos de detección,
mantenimiento y procuración del donante cadavérico hasta
aportar casi el 40% del total nacional de donantes en el año
2025 (1).
La procuración de órganos es un complejo proceso mediante
el cual se obtienen órganos y tejidos para trasplante a partir
de personas fallecidas (donante cadavérico) o vivas (donante
vivo relacionado). El 90% de los órganos trasplantados
proviene de donantes cadavéricos. El fallecido bajo criterios
neurológicos (FBCN), que ocurre en aproximadamente 2% de
las muertes hospitalarias, permite la donación de órganos
sólidos (corazón, hígado, riñones, pulmones y otros). Este
proceso requiere múltiples pasos coordinados: detección del
potencial donante, mantenimiento hemodinámico en terapia
intensiva, certificación del fallecimiento, comunicación
familiar y autorización judicial, ablación quirúrgica y
asignación de órganos (2). Cada paso involucra actores
diferentes que deben coordinarse bajo protocolos
estandarizados, lo que dificulta la procuración efectiva sin
trabajo en red (3).
El presente informe analiza el desempeño del sistema de
procuración de órganos de la provincia de Buenos Aires
durante el año 2025 y su contribución al récord histórico
nacional de donación, evidenciando que los resultados
alcanzados son producto de un sistema integrado en red que
articula el Sistema de Emergencias Sanitarias (SIES), las
Unidades de Cuidados Intensivos hospitalarias (UCI), el
Centro Único Coordinador de Ablación e Implante (CUCAIBA)
y la participación de planteles médicos formados bajo el
sistema de especialización de la provincia de Buenos Aires.
REDES, CONTINUIDAD Y CUIDADOS
PROGRESIVOS
Los problemas complejos de salud requieren tramas
relacionales y articulaciones horizontales y de dirección
estratégica (3). En procuración, un hospital con
equipamiento avanzado necesita que el sistema de
emergencias derive pacientes oportunamente, que existan
protocolos compartidos, que un organismo provincial
coordine logística, que laboratorios procesen
compatibilidades y que la justicia actúe con celeridad para
generar donantes. En el enfoque de redes en salud, no solo
implica la coexistencia de hospitales, sino un entramado de
relaciones, protocolos compartidos y aprendizajes colectivos.
Como advierte Rovere (3), la fragmentación (cuando se
imponen lógicas de competencia sobre cooperación o se
privilegia hiperespecialización sin coordinación) conduce
inevitablemente al deterioro de los resultados sanitarios.
La procuración es un proceso ininterrumpido de cuidado
que se extiende desde la atención prehospitalaria hasta el
seguimiento postrasplante. Se cuida el cuerpo del donante
para dar vida. Esta continuidad implica: cuidado
prehospitalario (derivación temprana por el SIES
preservando viabilidad orgánica), cuidado intensivo
(mantenimiento hemodinámico evitando muerte por
complicaciones prevenibles), cuidado del diagnóstico
(certificación rigurosa de la FBCN), cuidado de las familias
(acompañamiento sensible), cuidado del cuerpo y los
órganos (técnica quirúrgica depurada, minimización de
isquemia) y cuidado del receptor (trasplante y
seguimiento) (4). La ruptura de cualquier eslabón significa
la pérdida de órganos viables y la muerte de pacientes en
lista de espera.
La reforma hospitalaria bonaerense₁ propone que las
personas reciban el nivel de cuidado que su condición
requiere en cada momento, transitando entre niveles de
complejidad sin fragmentación (5, 6). Se contrapone a la
hiperespecialización fragmentada (especialidades sin
comunicación entre sí) y a la concentración rígida (solo
pocos centros ofrecen prestaciones complejas). Uno de los
pilares fundamentales de la reforma es la descentralización
con rectoría: capacidades distribuidas territorialmente bajo
protocolos comunes y coordinación centralizada. En
procuración, esto significa hospitales que detectan y
mantienen donantes con equipos propios formados,
mientras el CUCAIBA mantiene funciones indelegables,
como asignación de órganos, coordinación de operativos y
gestión logística.
EL SISTEMA PROVINCIAL EN RED: LA
ARTICULACIÓN SIES-UCI-CUCAIBA
El desempeño del sistema bonaerense de procuración de
órganos se sustenta en la articulación estratégica de tres
componentes que deben funcionar de manera
interdependiente.
SIES. La derivación temprana de pacientes neurocríticos
(ACV y traumatismos craneoencefálicos, que generan el
80% de las FBCN) hacia hospitales con neurocirugía,
optimiza la supervivencia y, en casos de evolución fatal,
preserva la viabilidad orgánica. Cuando un paciente no es
derivado oportunamente, la muerte ocurre típicamente por
Informe Especial IE
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
parada cardíaca secundaria a complicaciones prevenibles,
perdiéndose irreversiblemente todos los órganos sólidos.
La derivación protocolizada hacia hospitales con capacidad
de procuración es una decisión estratégica, no un detalle
operativo.
UCI de hospitales provinciales. Realizan función dual:
máximo nivel de cuidado para pacientes recuperables y,
cuando la evolución es fatal, mantenimiento de
condiciones que permiten donación multiorgánica. La tasa
de donantes reales es directamente proporcional a la
calidad de atención de pacientes críticos. Los hospitales
con terapias intensivas de alta calidad logran más y mejor
sobrevida de sus pacientes y son, inevitablemente, buenos
generadores de donantes.
CUCAIBA. Cumple funciones que no pueden delegarse a
hospitales individuales: asignación de órganos según
criterios de equidad (Seroteca Provincial + SINTRA),
coordinación de la Guardia Médica Operativa 24/7
(profesionales especializados que realizan diagnóstico de
FBCN y coordinan operativos simultáneos en toda la
provincia), gestión logística provincial (traslado de equipos,
transporte de órganos, avión sanitario), articulación judicial
y sistemas de información integrados.
LA DESCENTRALIZACIÓN PLANIFICADA
Desde octubre de 2021 se implementa el Proyecto de
Descentralización de la Procuración en la provincia de
Buenos Aires, formulado por el CUCAIBA. El mismo,
desarrolla servicios de procuración dentro de hospitales
con capacidad generadora, de los cuales 89 generaron
donantes de órganos. Las instituciones se clasifican según
autonomía funcional: Tipo A (16 hospitales que gestionan
todos los pasos incluyendo certificación de FBCN), Tipo B
(20 hospitales que gestionan procuración excepto
certificación neurológica) y Tipo C (restos de hospitales
que detectan y comunican).
Esta estratificación permite planificar recursos según
capacidades institucionales y establecer metas graduales
de fortalecimiento. Los Comités de Procuración
Hospitalarios, que articulan representantes de servicios
involucrados con direcciones hospitalarias y CUCAIBA, son
ámbitos donde se gestionan diagnósticos de situación, se
definen necesidades de incorporación de recursos
humanos e insumos y se monitorean metas establecidas.
El 91% de los donantes reales provienen del subsector
público de salud. La epidemiología muestra que el 80% de
los fallecimientos bajo criterios neurológicos se originan en
dos patologías: accidentes cerebrovasculares (ACV, 46% de
los casos) y traumatismos craneoencefálicos (TEC, 34% de
los casos) (1). Por esta razón, la articulación entre
descentralización hospitalaria y el SIES es estratégica: la
coordinación de información sobre derivaciones, que
incluye etiología de patologías, escala de Glasgow2 del
paciente (7-9) y capacidad de procuración del hospital
receptor, se realiza con coordinadores del SIES de las
diferentes regiones sanitarias. Esta coordinación permite
derivar pacientes neurocríticos hacia hospitales con
capacidad de procuración, maximizando tanto supervivencia
como condiciones para donación exitosa en caso de
evolución fatal.
RÉCORD NACIONAL Y EL ROL DE LA
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Los datos de donación entre 2019 y 2025 evidencian que el
crecimiento nacional fue impulsado significativamente por
la provincia de Buenos Aires (ver Figuras 1 y 2).
Sin la provincia de Buenos Aires, Argentina habría
reducido significativamente el número de donantes de
órganos anuales, sin posicionarse en el 2025 en un lugar
destacado internacionalmente. El logro es producto de
políticas sostenidas, organización institucional y modelos
de gestión específicos.
En este contexto, el Hospital Bicentenario de Esteban
Echeverría aportó 100 donantes en 2025 (10,5% del total
nacional, 26,5% del provincial) (1), superando al Hospital
Virgen de Arrixaca de Murcia (España), récord mundial
previo con 92 donantes anuales (10).
Sin embargo, este logro requiere contexto. El Bicentenario
no es "excelencia aislada", sino expresión del desempeño
de un sistema provincial que funciona en red.
DISTRIBUCIÓN TERRITORIAL, EQUIDAD E
IMPACTO EN TRASPLANTES
Para comparar regiones con diferentes poblaciones, se
utiliza una medida estándar: donantes por millón de
habitantes (DPMH), que indica cuántos donantes se
registran por cada millón de personas. La provincia de
Buenos Aires superó sostenidamente la media nacional,
alcanzando en 2025 21,6 DPMH versus 20,5 DPMH a nivel
nacional. Es decir, si todas las provincias tuvieran el mismo
tamaño poblacional, Buenos Aires registraría más
donantes que el promedio del país (1).
Otras provincias históricamente activas mostraron
estabilidad o descensos. Lo relevante es que el crecimiento
bonaerense no se explica por condiciones demográficas
favorables (como tener más población o más hospitales per
cápita), sino por mejoras en la eficiencia organizacional:
mayor capacidad de detección de potenciales donantes,
comunicaciones más efectivas entre instituciones y menor
pérdida de órganos por fallas en el mantenimiento de
donantes.
La descentralización permitió que hospitales del interior
(Junín, Bahía Blanca, Mar del Plata, Necochea) alcanzaran
tasas equiparables a centros metropolitanos (1),
demostrando que la distribución territorial de capacidades
es posible sin sacrificar calidad. Esta equidad territorial
impacta en la equidad de acceso: pacientes del interior
tienen más probabilidades de recibir órganos si los
hospitales de su zona son generadores activos.
A partir de donantes bonaerenses se generaron
aproximadamente mil trasplantes en 2025. De estos, 81%
correspondió a lista de espera local y 19% a otras provincias
(1).
En trasplantes cardíacos, la mitad de los corazones de
donantes bonaerenses se implantaron en otras provincias,
reflejando que en órganos escasos la distribución federal es
más pronunciada (1).
Lo anterior evidencia que el sistema bonaerense no sólo
resuelve necesidades propias, sino que aporta al resto del
país. Ciudades como Capital Federal y Córdoba implantaron
órganos en sus pacientes a partir de donantes
bonaerenses, especialmente en 2025 (1). Estos datos
sostienen que la procuración bonaerense es una
contribución a la salud pública nacional y su desarticulación
afectaría a toda la Argentina.
Figura 1. Gráfico comparativo de distribución de donantes 2019 - 2025: PBA vs. resto del país
Fuente: Elaboración Propia. Datos obtenidos de SINTRA.
Figura 2. Valoración relativa PBA y resto del país entre 2019 y 2025.
Fuente: Elaboración Propia. Datos obtenidos de SINTRA.
Salud Publica 2026 Ene; 5