
Salud Publica 2026 Oct; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
DISCUSIÓN
La aplicación de la herramienta STRONGkids mostró que el
53,3% de los pacientes presentaban riesgo nutricional medio
o alto al momento del ingreso hospitalario, resultados que
coinciden con lo reportado en otros países (6, 11-13). En un
estudio realizado en Portugal, los pacientes con riesgo
medio y alto representaron el 58,5% (11), mientras que en
Panamá, que también evaluó el riesgo nutricional al ingreso
utilizando la misma herramienta, el 74,1% de los pacientes
presentaban un riesgo medio o elevado (12). En América
Latina, Ortiz-Beltrán et al., encontraron en un estudio
multicéntrico que la prevalencia de riesgo nutricional en
menores de 18 años hospitalizados osciló entre 63,1% y 72%,
según STRONGkids. En Argentina, un estudio en Mendoza
reportó que el 66% de los pacientes presentaban riesgo
nutricional moderado o alto (13).
En cuanto al motivo de ingreso, el 58,9% (n = 63) de los
pacientes fueron hospitalizados por enfermedades
Ds
Tabla 2. Frecuencia de los componentes del STRONGkids en RM + RA
Tabla 3. Asociación entre riesgo nutricional y estancia hospitalaria
Fuente: Elaboración propia.
Fuente: Elaboración propia.
Componentes del STRONGkids n = 57
Enfermedad con riesgo de desnutrición, n (%) 12 (21,1)
Examen físico subjetivo, n (%) 25 (43,9)
Ingesta y pérdida nutricionales, n (%)
Presencia de diarrea
Presencia de vómitos
Intervención nutricional
preexistente Disminución de la
5
12
0
35
(8,8)
(21,1)
(0)
(61,4)
Pérdida de peso / baja ganancia, n (%) 18 (31,6)
respiratorias, hallazgo que coincide con lo observado en un
hospital pediátrico de alta complejidad en Mendoza (13). En
contraste, en un estudio llevado a cabo en Portugal, las
patologías más frecuentes fueron las infecciosas (34,6%),
seguidas por las respiratorias (23,9%) (11).
Entre los componentes evaluados, la disminución de la
ingesta fue la variable más frecuente, presente en el 61,4%
(n = 35) de los casos, coincidiendo con lo reportado en
Mendoza (13). Este hallazgo podría explicarse por la alta
incidencia de enfermedades respiratorias durante los
meses de junio y julio, periodo en el que aumenta la
circulación de virus respiratorios. Estas patologías se
suelen cursar con fiebre, astenia, congestión nasal y
malestar general, lo que impacta negativamente sobre el
apetito y la ingesta.
La estancia hospitalaria promedio fue de 3,7 días, valor que
coincide con el promedio anual reportado por el servicio de
estadística del hospital. Se observó una tendencia creciente
en la duración de la internación a medida que aumentaba el
riesgo nutricional, con una relación estadísticamente
significativa. Los pacientes con riesgo nutricional medio o
alto presentaron 150% de probabilidades de permanecer
hospitalizados por más de tres días, en comparación con
aquellos con bajo riesgo. El riesgo nutricional se asoció con
un mayor riesgo de una estancia hospitalaria prolongada.
Esta tendencia ha sido documentada en estudios previos
(12-14). En Panamá, un estudio reportó una duración
promedio de la internación de 6 días, mostrando una
relación similar entre riesgo nutricional y estancia
hospitalaria (12). En Brasil, la media fue de 8,4 días, también
con una relación significativa (14). A nivel nacional, un
estudio piloto reportó una mediana de estadía de 4 días y
una mayor prevalencia de malnutrición en pacientes con
internaciones prolongadas (13).
Por otro lado, una de las principales limitaciones está
relacionada con el nivel de atención del establecimiento
donde se llevó a cabo la investigación. Al tratarse de un
hospital de segundo nivel, la población estudiada podría no
representar a pacientes con cuadros de mayor complejidad
o gravedad, cuya atención suele concentrarse en
instituciones de mayor nivel de referencia. Si bien el estudio
encontró una asociación entre el riesgo nutricional y la
estancia hospitalaria, no es posible establecer una relación
causal entre ambas variables. Asimismo, no se realizó un
análisis multivariado que permitiera controlar el posible
efecto de variables asociadas tanto con la estancia
hospitalaria como con el riesgo nutricional.
No obstante, al ser una de las pocas investigaciones
identificadas en la literatura disponible sobre la provincia
de Buenos Aires que evalúa el estado nutricional de
pacientes pediátricos internados mediante la herramienta
STRONGkids, este estudio aporta información relevante
sobre la magnitud del riesgo nutricional en la población
local. Los resultados pueden servir como base para
estudios multicéntricos a nivel provincial, generando datos
representativos y comparables sobre la prevalencia y
características del riesgo nutricional en distintos hospitales
de la provincia.
RESULTADOS
En el estudio se incluyeron 107 pacientes, de los cuales el
54,2% (n = 58) fueron de género masculino. La mediana
de edad fue de 4,0 años. Según la clasificación por grupo
etario, el 58,9% (n = 63) correspondió al grupo etario 1,
el 12,1% (n = 13) al grupo etario 2, el 20,6% (n = 22) al
grupo etario 3 y el 8,4% (n = 9) al grupo etario 4. Las
patologías respiratorias fueron las más frecuentes al
ingreso hospitalario, con un 58,9% (n = 63), seguidas de
las enfermedades infecciosas, con un 11,2% (n = 12). Las
características de los participantes se agrupan en la
Tabla 1.
La estancia hospitalaria promedio fue de 3,7 días. Los
pacientes con riesgo nutricional bajo permanecieron
hospitalizados en promedio 3,0 días, aquellos con riesgo
medio 4,27 días y los de riesgo alto 5,5 días (Tabla 1).
Al momento del ingreso, el 53,3% (n = 57) de los pacientes
presentaban riesgo nutricional medio o alto; de estos, el
51,4% (n = 55) correspondía a riesgo medio (RM) y el 1,9%
(n = 2) a riesgo alto (RA). Entre los componentes evaluados,
la variable de mayor frecuencia fue la ingesta disminuida,
presente en el 61,4% (n = 35), seguida del examen físico
subjetivo, con un 43,9% (n = 25). No se registraron
pacientes que cumplieran con el criterio de intervención
nutricional preexistente. La frecuencia de los componentes
del STRONGkids en RM + RA se encuentra en la Tabla 2.
Se realizó una prueba de Chi-cuadrado para evaluar la
asociación entre el riesgo nutricional y la duración de la
estancia hospitalaria. Los resultados mostraron una
asociación estadísticamente significativa (χ² = 5.62, p =
0.0177), con una razón de momios (OR) de 2.5 (IC 95%: 1.16-
5.69; p = 0,01). Esta prueba se detalla en la Tabla 3.