Recorridos de atención en salud bucal en el subsector
público: perspectivas de cuidadoras y cuidadores de niñas
y niños de 5 a 13 años 1
Oral health care pathways in the public subsector: perspectives
of caregivers of children aged 5 to 13
RESUMEN
La segmentación y fragmentación del sistema de salud se profundizan
al abordar los problemas bucales y su resolución. Las patologías
bucodentales son el hallazgo más frecuente en niñas, niños y
adolescentes de 5 a 13 años (1), situación agravada por la debilidad de
la red pública de atención y las fuertes desigualdades de cobertura y
recursos entre subsectores. Las investigaciones en salud bucal suelen
centrarse en indicadores biologicistas que no permiten comprender los
procesos sociohistóricos involucrados ni generar insumos para un
análisis integrado del sistema.
En este escenario, la población despliega estrategias de búsqueda de
soluciones que dependen más de sus recursos económicos,
informativos y simbólicos que de necesidades percibidas, influidas por
condiciones y estilos de vida, por la organización social del cuidado y
por el funcionamiento de los servicios de salud.
El estudio busca describir y analizar las estrategias de cuidadoras y
cuidadores de niñas y niños de 5 a 13 años para acceder a la atención en
salud bucal en el subsector público de La Plata, 9 de Julio y Florencio
Varela en el periodo comprendido entre noviembre del año 2022 y
noviembre del año 2023. Su metodología es predominantemente
cualitativa e integra componentes exploratorios, descriptivos y analíticos.
Los recorridos muestran la complejidad del acceso y la resolución de
problemas bucales, donde se superponen condiciones de vida,
características de los servicios, fragmentación del sistema, escaso
trabajo en red y desigualdades de género, factores que reproducen
inequidades.
La Organización Social del Cuidado se distribuye principalmente entre
el Estado y las familias, especialmente las mujeres. Aunque el subsector
público carece de un modelo de gestión y atención que contemple
plenamente las limitaciones de la población, sigue siendo el espacio
más accesible y disponible para alojar las necesidades de salud bucal.
Palabras clave: Sistemas de Salud; Salud Bucal; Determinación Social
de la Salud; Perspectiva de Género; Equidad en Salud; Salud Pública
ABSTRACT
The segmentation and fragmentation of the health system are
deepened when addressing oral health problems and their resolution.
Oral and dental pathologies represent the most frequent findings
among children and adolescents aged 5 to 13 (1), a situation
exacerbated by the weakness of the public oral health care network
and by marked inequalities in coverage and resources across health
subsectors. Research in oral health has largely focused on biomedical
indicators, which fail to capture the sociohistorical processes
underlying oral health problems and do not provide sufficient input for
an integrated analysis of the health system.
In this scenario, the population deploys strategies for finding solutions
that depend more on their economic, informational, and symbolic
resources than on perceived needs, which are influenced by living
conditions and lifestyles, the social organization of care, and the
functioning of health services.
This study aims to describe and analyze the strategies adopted by
caregivers of children aged 5 to 13 to access oral health care within the
public subsector in La Plata, 9 de Julio, and Florencio Varela between
November 2022 and November 2023. The methodological approach is
predominantly qualitative and integrates exploratory, descriptive, and
analytical components.
The care pathways reveal the complexity of accessing and resolving
oral health problems, where living conditions, service characteristics,
system fragmentation, limited inter-service coordination, and gender
inequalities overlap, contributing to the reproduction of inequities.
The Social Organization of Care (Organización Social del Cuidado) is
primarily distributed between the State and families, particularly women.
Although the public health subsector lacks a management and care
model capable of fully addressing the population’s constraints, it remains
the most accessible and available space for meeting oral health needs.
Keywords: Health Systems; Oral Health; Social Determination of
Health; Gender Perspective; Health Equity; Public Health
Recibido:11 de septiembre 2025.Aceptado:16 de octubre 2025.Aprobado:11 de noviembre 2025. Publicado:18 de marzo 2026.
Mabel Andrea Obregón 1 Odontóloga
Ayelén Butler 2 Odontóloga
Dina Brangeri 3 Odontóloga
Verónica Garate 4 Odontóloga
María Belén Garuti 5 Odontóloga
1 Hospital Escuela “Eva Perón” de Santa Fe, Argentina
2 Hospital Zonal Especializado de Odontología Infantil “Dr. Adolfo Bollini” de La Plata, Argentina
3 Secretaría de Salud de 9 de Julio, Argentina
4 Dirección de Políticas de Atención de la Salud, Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, Argentina
5 Secretaría de Salud de La Plata, Argentina
obregonandrea@hotmail.com
Au
Rs Ab
Artículo original AO
SALUD
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Estudiosexclusivoseinéditos,seleccionadosconrigurosidadcientíficayrevisadosporpares
Salud Publica 2026 Mar; 5
Beca de Investigación en Salud “Julieta Lanteri”
1 Investigación realizada en el marco de las Becas “Julieta Lanteri” 2022-2023 de la Dirección de Investigación y Cooperación Técnica de la
Escuela de Gobierno en Salud “Floreal Ferrara”, Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.
INTRODUCCIÓN
Definición del problema
El sistema de salud de la provincia de Buenos Aires posee
marcadas características de fragmentación y
segmentación, por lo que las/os ciudadanas/os
implementan diversas acciones y recorridos para satisfacer
sus necesidades en salud. Poniendo el foco en los
problemas bucales y su resolución, esa fragmentación se
ve profundizada por varios elementos: patologías
bucodentales2 que constituyen el primer lugar de los
hallazgos detectados en niñas/os y adolescentes entre 5 y
13 años (1), la debilidad de la red de atención en salud bucal
del subsector público y las profundas diferencias en cuanto
a cobertura y recursos en los otros subsectores. Ante este
escenario, la población define diversas estrategias en busca
de soluciones que dependen más de sus recursos
económicos, de información y simbólicos, que, de las
verdaderas necesidades percibidas, atravesadas por las
condiciones y estilos de vida, la organización y estructura
de los servicios de salud y la Organización Social del
Cuidado (OSC).
En este sentido, es necesario incorporar la perspectiva de
género en el debate del campo de la salud bucal y desde allí
la categoría OSC, entendiendo que el trabajo de cuidado y
especialmente del cuidado de la salud en las/os niñas/os es
realizado en su mayor parte por mujeres e identidades
feminizadas.
Para construir respuestas a los problemas de salud bucal
desde un modelo de atención basado en la integralidad,
este trabajo propone identificar las trayectorias de las/os y
cuidadoras/es y las dificultades para el acceso que definen
dichas estrategias, considerando su implicancia en las
políticas públicas en salud bucal.
Por lo expuesto, es importante considerar cuáles son las
estrategias y recorridos que realizan las/os cuidadoras y
cuidadores para resolver los problemas de salud bucal de
las/os niñas y niños. Es imprescindible identificar y analizar
las dimensiones que definen a dichas estrategias, para
pensar desde el derecho a la salud en un sistema que
garantice la accesibilidad para una atención integral,
oportuna y longitudinal.
Marco teórico
El sistema de salud argentino está dividido en 3
subsectores: público/estatal, seguridad social y privado.
Mientras que el subsector público y el de la seguridad social
se rigen por la solidaridad para garantizar el ejercicio del
derecho a la salud, el privado se basa en el lucro por parte
de las empresas y la búsqueda de un mejor servicio por
parte de las/os usuarios. Los sistemas de salud son las
respuestas que construye una sociedad para satisfacer las
necesidades de su población, determinados por los
intereses y concepciones que predominan en ella (2).
Es así que la propuesta del Sistema Nacional Integrado de
Salud (SNISA)3 parte de la necesidad de reducir la
desigualdad en salud y plantea que quienes ya gocen de
pleno acceso a la salud, no pierdan derechos y se beneficien
de su mejor funcionamiento (3). Se entiende que la
integración del Sistema Nacional de Salud debe incorporar
el paradigma de la salud colectiva4 con enfoque de
derechos, para ser el camino que mejore el acceso a la salud
de la población.
Se destaca el antecedente de Brasil con el Sistema Único de
Salud, que retoma el concepto de integralidad visibilizando
las disputas sobre sus significados e implementación.
La salud bucal en el sistema de salud
Al centrarse en los problemas bucales y su resolución, la
fragmentación del sistema se ve profundizada. Al respecto,
la OMS informa que el componente bucal de la salud queda
relegado en cuanto a las prioridades de las políticas
sanitarias, a pesar de que la caries dental es un problema
de salud pública por su alta frecuencia, graves
consecuencias en la salud general y sus limitaciones en la
cotidianeidad de las personas (masticación, fonación,
inserción laboral, educativa y vincular). Las enfermedades
bucodentales figuran entre las enfermedades no
transmisibles (ENT) más frecuentes en todo el mundo.
Éstas, además de generar dolor, tienen consecuencias
sistémicas graves, como los flemones de piso de boca, que
requieren de internación hospitalaria, endocarditis
bacterianas, partos prematuros y/o bajo peso al nacer, e
incluso en ciertas oportunidades se puede llegar a la
desfiguración o la muerte (4).
La atención odontológica no está exenta de muchas de las
problemáticas existentes en los efectores públicos como: acceso
a turnos y dificultad para realizar determinadas prácticas de
diagnóstico (radiografías panorámicas o tomografías) y
tratamientos de mayor complejidad (endodoncias,
rehabilitación oral, ortodoncia y ortopedia de maxilares).
In
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ARK CAICYT: xxxxxxxx
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2 La OMS informa que entre el 60% y el 90 % de los escolares tienen caries.
3 Constituye una propuesta programática para reconfigurar el sistema de salud argentino hacia un modelo integrado y equitativo. Es
impulsada por sectores académicos, movimientos sanitarios y organizaciones sociales. Promueve la articulación del subsector estatal, la
seguridad social y el sector privado bajo criterios de integración, fortalecimiento del principio solidario y planificación estratégica.
4 La salud colectiva es un campo de conocimiento y prácticas, fundamentalmente latinoamericano, que aborda el proceso
salud-enfermedad-atención-cuidado como un fenómeno social, histórico y político.
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5 Es una política pública del Ministerio de Salud de la Nación que promueve un acceso equitativo al sistema de salud para toda la población
con cobertura pública exclusiva. Busca fortalecer los sistemas públicos de salud provinciales, promover mejoras en la calidad de atención y
la eficiencia en el uso de los recursos financieros beneficiando a la población priorizada (5).
6 Programa enmarcado dentro de la estrategia de Atención Primaria de la Salud, a través del trabajo cotidiano con la población a cargo,
donde la dupla centro de salud-escuela se convierte en la principal red de abordaje para mejorar el acceso a la salud de los NNyA a lo largo
del territorio nacional (6).
En cuanto a políticas públicas nacionales que registran las
enfermedades bucales, se cuenta actualmente con dos
programas: SUMAR+5 y PROSANE6. Un estudio analítico
acerca de este último programa encuentra a las patologías
bucodentales en el primer lugar de los hallazgos clínicos
detectados con mayor frecuencia en niñas/os y
adolescentes de 5 y 13 años de nuestro país (1).
En relación con la caracterización de las políticas en salud
bucal en general, se desarrollan acciones de muy baja
complejidad, precarias y con fuerte énfasis en garantizar
las prácticas puramente preventivas o mutilantes. El
discurso modernizado de la odontología social y preventiva
se afianza en el marco del modelo neoliberal, al cual, desde
lo supuestamente técnico disciplinar, le resulta funcional.
Se produce una simplificación del proceso
salud-enfermedad-cuidado (PSEC), un alejamiento de las
teorías de la determinación social y la reproducción de
modos de dominación, que impiden generar
transformaciones en las políticas en salud bucal y en el rol
del estado, donde se pondría en discusión “la salud como
derecho” (7).
Determinación social
del proceso salud-enfermedad-atención-cuidado
Para analizar el PSEC es necesario realizar la articulación de
los procesos económicos, políticos e ideológicos, no como
una yuxtaposición de las ciencias biomédicas y las ciencias
sociales, sino en repensar el conjunto del problema (8).
Las inequidades sanitarias pueden explicarse desde la
determinación social de la salud, que pone de manifiesto
las diferencias injustas y evitables. La salud colectiva
desafía al movimiento hegemónico al plantear la relación
salud-enfermedad-sociedad como proceso histórico social
particular, determinado dialécticamente por la estructura
social, económica y política del territorio donde se produce
y se reproduce su conocimiento y su práctica (9).
En línea con el aporte al SNISA, se considera fundamental
pensar la integralidad en tanto reconocimiento de
diferentes producciones de vida, bajo una perspectiva de
cuidado en salud (10), como trazo de buena medicina, como
forma de organizar las prácticas y como respuestas
gubernamentales a los problemas específicos de salud (11).
Estrategias de las/os cuidadoras/es y las dimensiones que
las atraviesan en el campo de la salud bucal.
Las prácticas en salud bucal, en la mayoría de los casos, se
encuentran alejadas del abordaje integral en el análisis de
los problemas y sus intervenciones. Dicha integralidad es
condicionada por múltiples dimensiones que no solo
responden a las condiciones de las prácticas en los servicios
de salud, sino también a cómo en esa estructuración son
considerados los recursos económicos, de información y
simbólicos que definen la percepción de las necesidades
por parte de la población y que, además, atraviesan los
modos de vida y la OSC.
El presente enfoque se adhiere al concepto de estrategia
propuesto por Rovere (12, p.30) entendida como “el uso de
los movimientos tácticos en función del objetivo último
que se busca alcanzar”.
Las acciones que desarrollan las y los cuidadoras/es de
niños y niñas pueden ser modos de planificación que
involucren a diferentes actores, definiendo y describiendo
distintos recorridos para lograr el acceso y la resolución de
los problemas de su salud.
Por otro lado, este trabajo divide en cuatro a las
dimensiones que condicionan las estrategias para acceder
a la atención en salud: geográfica, económica,
administrativa y cultural (13).
Cuidados en salud
Los cuidados se pueden definir como las actividades que
permiten regenerar día a día el bienestar físico y emocional
de las personas, incluyendo las tareas para lograr salud
física y emocional (cuidados directos), tareas que
establecen las condiciones materiales que hacen posible los
cuidados directos (precondiciones del cuidado) y tareas de
coordinación, planificación y supervisión (gestión
mental/gestión del cuidado) (14). Se aborda aquí el análisis
de las estrategias de las y los cuidadoras/es, vinculadas al
acceso en salud bucal de las y los niñas/os, desde la noción
de “diamante de cuidado” introducida por Razavi (15), que
simboliza la interacción de las cuatro instituciones
centrales en la provisión de cuidados: estado, mercado,
organización comunitaria, familias/hogares. Asimismo, el
concepto de organización social y política del cuidado
permite reconocer una estructura heterogénea y dinámica
que, según Faur (16, p.499), “surge del cruce entre la
disponibilidad de instituciones que regulan y proveen
servicios de cuidado y los modos en que los hogares de
distintos niveles socioeconómicos y sus miembros acceden,
o no, a ellos. Dentro de este marco conceptual, a su vez,
establece la perspectiva de género en cuanto a la
distribución desigual entre varones y mujeres de las
responsabilidades de cuidado que reproduce las pautas
patriarcales y culturales de la sociedad. Sobre todo, las
vinculadas al confinamiento de las mujeres en los roles
tradicionales asociados a la feminidad y la maternidad (16).
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Mt
METODOLOGÍA
El abordaje metodológico de esta investigación fue
predominantemente cualitativo, complementado con
componentes cuantitativos significativos. Se adoptó un
diseño que combinó técnicas e instrumentos
exploratorios, descriptivos y analíticos y permitió tener
acceso al universo de sentidos y significados de los
sujetos/grupos seleccionados a partir de la indagación
flexible acerca de la necesidad de atención por problemas
de salud bucal (17).
Técnicas e instrumentos utilizados
Las fuentes secundarias utilizadas para describir y
analizar los aspectos contextuales en los diferentes
territorios fueron: Censo 2022 (INDEC) (18) , planillas de
registro mensual del año 2022 de los efectores, Análisis de
Situación de Salud en la Población de la provincia de
Buenos Aires basado en datos de registro hasta el año
2020 (ASIS PBA) (19) y el registro de gestión durante el
año 2022 del área de Salud Bucal del Municipio de
Florencio Varela, de La Plata y de la Región Sanitaria II
donde pertenece la ciudad de 9 de Julio, tomando los
indicadores afines para esta investigación.
La producción de datos primarios se desarrolló, desde el
mes de noviembre del año 2022 hasta el mes de
noviembre del año 2023, en tres momentos vinculados
entre sí: cuestionarios exploratorios (20), grupos focales y
entrevistas en profundidad.
En las salas de espera de los efectores seleccionados de La
Plata, Florencio Varela y 9 de Julio se aplicaron noventa
cuestionarios exploratorios, desde el mes de noviembre del
año 2022 hasta el mes de marzo del año 2023, como estudio
de rastrillaje previo mediante el software de Formularios de
Google a personas responsables del cuidado de niñas/os de
5 a 13 años, quienes participaron de manera voluntaria. Las
respuestas fueron luego exportadas a una matriz en Excel,
donde se procedió al filtrado, ordenamiento y limpieza de la
información, lo que permitió construir tablas de frecuencia
en números absolutos y porcentajes para reconocer
tendencias iniciales.
A partir de estos primeros hallazgos se realizaron cinco
grupos focales presenciales, desde el mes de julio del año
2023 hasta el mes de octubre del mismo año. En el caso del
Hospital Zonal Especializado en Odontología Infantil “Dr.
Adolfo Bollini”, el criterio de inclusión estuvo constituido
por las personas que habían participado previamente del
cuestionario exploratorio, a fin de profundizar y ampliar la
información relevada en dicha instancia inicial. Los
restantes grupos se conformaron con personas
responsables del cuidado de niñas y niños, muchas de ellas
referentes sociales e integrantes de organizaciones
comunitarias, seleccionadas por su vínculo con el cuidado y
con el sistema público de salud. El criterio de exclusión
fueron aquellas personas que no correspondían al perfil
descrito en el criterio de inclusión y aquellas que no
aceptaron participar de la actividad grupal.
Durante las sesiones se utilizaron notas de campo en las
que se registraron aspectos contextuales (el ambiente
físico, las interacciones no verbales, la dinámica grupal,
los climas emocionales, los factores externos que
pudieran influir en la conversación) y registro de audio
para la mayor fidelidad de los discursos de las
participantes. Las grabaciones con autorización de las
personas participantes fueron transcritas mediante la
plataforma Journalist Studio, posteriormente revisadas y
verificadas. El material resultante se organizó en matrices
temáticas que permitieron llevar adelante un proceso de
codificación inicial y, luego, la construcción de categorías
analíticas orientadas a identificar patrones, tensiones y
sentidos compartidos.
Por último, las entrevistas semiestructuradas a informantes
claves permitieron profundizar los ejes propuestos e
identificar temas emergentes (abuso sexual infantil,
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violencias por razones de género, discriminación a personas
migrantes). Las entrevistas, realizadas durante el mes de
noviembre del año 2023, siguieron el mismo procesamiento
de datos que los grupos focales: desgrabacn,
Objetivo general
Describir y analizar las estrategias de las cuidadoras/es de
niñas y niños entre 5 a 13 años para la atención en salud
bucal en el subsector público, de las ciudades de La Plata, 9
de Julio y Florencio Varela en el periodo comprendido entre
noviembre del año 2022 y noviembre del año 2023.
Objetivos específicos
1. Reconocer los diversos recorridos realizados por las
cuidadoras/es de niñas y niños para la atención en
salud bucal que demandan en el subsector público.
2. Identificar y describir las dimensiones (generales,
particulares y singulares) que condicionan las
estrategias de las usuarias/os del sistema para acceder
a la atención en salud bucal.
3. Analizar el entrecruzamiento de las dimensiones para
la definición de las estrategias desarrolladas por las
cuidadoras/es.
4. Analizar cómo esas estrategias de las cuidadoras/es
condicionan los recorridos para la atención dentro del
sistema de salud según área geográfica seleccionada.
sistematización en Excel y codificación temática. La
recolección se dio por finalizada cuando se alcanzó la
saturación (21), es decir, cuando el material dejó de aportar
información novedosa para los ejes de análisis planteados.
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METODOLOGÍA
El abordaje metodológico de esta investigación fue
predominantemente cualitativo, complementado con
componentes cuantitativos significativos. Se adoptó un
diseño que combinó técnicas e instrumentos
exploratorios, descriptivos y analíticos y permitió tener
acceso al universo de sentidos y significados de los
sujetos/grupos seleccionados a partir de la indagación
flexible acerca de la necesidad de atención por problemas
de salud bucal (17).
Técnicas e instrumentos utilizados
Las fuentes secundarias utilizadas para describir y
analizar los aspectos contextuales en los diferentes
territorios fueron: Censo 2022 (INDEC) (18) , planillas de
registro mensual del año 2022 de los efectores, Análisis de
Situación de Salud en la Población de la provincia de
Buenos Aires basado en datos de registro hasta el año
2020 (ASIS PBA) (19) y el registro de gestión durante el
año 2022 del área de Salud Bucal del Municipio de
Florencio Varela, de La Plata y de la Región Sanitaria II
donde pertenece la ciudad de 9 de Julio, tomando los
indicadores afines para esta investigación.
La producción de datos primarios se desarrolló, desde el
mes de noviembre del año 2022 hasta el mes de
noviembre del año 2023, en tres momentos vinculados
entre sí: cuestionarios exploratorios (20), grupos focales y
entrevistas en profundidad.
En las salas de espera de los efectores seleccionados de La
Plata, Florencio Varela y 9 de Julio se aplicaron noventa
cuestionarios exploratorios, desde el mes de noviembre del
año 2022 hasta el mes de marzo del año 2023, como estudio
de rastrillaje previo mediante el software de Formularios de
Google a personas responsables del cuidado de niñas/os de
5 a 13 años, quienes participaron de manera voluntaria. Las
respuestas fueron luego exportadas a una matriz en Excel,
donde se procedió al filtrado, ordenamiento y limpieza de la
información, lo que permitió construir tablas de frecuencia
en números absolutos y porcentajes para reconocer
tendencias iniciales.
A partir de estos primeros hallazgos se realizaron cinco
grupos focales presenciales, desde el mes de julio del año
2023 hasta el mes de octubre del mismo año. En el caso del
Hospital Zonal Especializado en Odontología Infantil “Dr.
Adolfo Bollini”, el criterio de inclusión estuvo constituido
por las personas que habían participado previamente del
cuestionario exploratorio, a fin de profundizar y ampliar la
información relevada en dicha instancia inicial. Los
restantes grupos se conformaron con personas
responsables del cuidado de niñas y niños, muchas de ellas
referentes sociales e integrantes de organizaciones
comunitarias, seleccionadas por su vínculo con el cuidado y
con el sistema público de salud. El criterio de exclusión
fueron aquellas personas que no correspondían al perfil
descrito en el criterio de inclusión y aquellas que no
aceptaron participar de la actividad grupal.
Durante las sesiones se utilizaron notas de campo en las
que se registraron aspectos contextuales (el ambiente
físico, las interacciones no verbales, la dinámica grupal,
los climas emocionales, los factores externos que
pudieran influir en la conversación) y registro de audio
para la mayor fidelidad de los discursos de las
participantes. Las grabaciones con autorización de las
personas participantes fueron transcritas mediante la
plataforma Journalist Studio, posteriormente revisadas y
verificadas. El material resultante se organizó en matrices
temáticas que permitieron llevar adelante un proceso de
codificación inicial y, luego, la construcción de categorías
analíticas orientadas a identificar patrones, tensiones y
sentidos compartidos.
Por último, las entrevistas semiestructuradas a informantes
claves permitieron profundizar los ejes propuestos e
identificar temas emergentes (abuso sexual infantil,
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Rs
RESULTADOS
DIMENSIONES GENERALES Y PARTICULARES
La población de la provincia de Buenos Aires es heterogénea
en su composición tanto en su aspecto demográfico como
social. El ASIS PBA (19) estratifica a la población en cuatro
grupos: estrato 1 con población mayoritariamente urbana y
de peores condiciones sociales al que pertenece Florencio
Varela; estrato 2 con población mayoritariamente urbana y
del interior de la provincia que le corresponde a La Plata y se
encuentra segunda en términos de condiciones
socioeconómicas deficitarias; estrato 3 con población rural,
de mejor situación social; estrato 4, al que pertenece la
ciudad de 9 de Julio, con población mayoritariamente rural,
siendo uno de los municipios más ricos del interior de la
provincia de Buenos Aires.
Tabla 1. Cantidad de efectores municipales y provinciales con asistencia odontológica por estrato (2020)
Fuente: Elaboración propia a partir de datos obtenidos del Censo 2022 (INDEC) (18), ASIS PBA (19) y el registro de gestión del área de Salud
Bucal del Municipio de Florencio Varela, de La Plata y de la ciudad de 9 de Julio.
Al analizar el ASIS PBA se visualiza que el estrato 1 tiene
la mayor proporción de niñas/os y adolescentes cada
cien personas adultas jóvenes. Esto es coherente con la
pirámide demográfica de dicho estrato y con la relación
entre vulnerabilidad social y mayor cantidad de
niñas/os.
A su vez, en cuanto a la estructura de la red de servicios
públicos de odontología se observa que en el sector de
peores condiciones sociales es donde hay menor cantidad
de efectores municipales y prestaciones odontológicas
por habitante. Del mismo modo, la oferta provincial es
limitada para dar respuesta a la problemática de salud
bucal (Ver Tabla 1).
Así también, la estructura de la red de servicios de
odontología toma datos poblacionales y de cantidad de
efectores para la construcción de tasas. En este sentido, se
refleja la relación existente entre el estrato socioeconómico
más vulnerable y la menor cantidad de efectores con
servicio de odontología. Pudiéndose observar dicha
relación en esta dimensión particular como réplica de lo
que sucede en la dimensión general (Ver Tabla 2).
Perfil prestacional de los efectores
En cuanto a la sistematización y análisis de los registros
mensuales de atención en los efectores seleccionados, se
encontraron varios sesgos en la recolección de datos de las
hojas mensuales por efector y localidad. Existen
discrepancias en las planillas utilizadas por cada efector
por falta de calibración y homologación en el registro de los
códigos prestacionales nomenclados. Por ello, se realizó un
cambio conceptual en el objetivo de alisis de estas
fuentes, sustituyendo el registro de las planillas por la
oferta prestacional con las prácticas que se realizaban en
cada efector.
En relación con la complejidad de los efectores
seleccionados, el Hospital Bollini de La Plata pertenece al
segundo nivel de atención de gestión provincial, el Centro
Integrador Comunitario (CIC) de 9 de Julio y los Centros de
Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Florencio Varela,
pertenecen al primer nivel de atención de gestión municipal.
En cuanto al perfil prestacional odontológico de los
efectores, todos realizan consultas diagnósticas y de
urgencia, prácticas preventivas (flúor y educación para la
salud individual/colectiva), restauraciones, inactivaciones,
exodoncias, tratamientos para la inflamación de las encías
y motivación para un mejor abordaje de la situación clínica.
Respecto a la realización de selladores de fosas y fisuras,
endodoncias, radiografías periapicales, cirugías de piezas
dentarias retenidas, y otras cirugías menores, se llevan
adelante solo en el Hospital Bollini y en un centro de salud
de Florencio Varela.
En el Hospital Bollini se realiza ortodoncia y ortopedia de
los maxilares, mantenedores de espacio, pantomografía y
cefalometrías, algunas consultas para la atención de fisura
labio alveolo palatina y confección de la placa de ortesis
para su tratamiento. En los tres centros de salud de
Florencio Varela seleccionados se realizan prótesis de
acrílico y en uno tratamientos para la enfermedad
periodontal severa.
Caracterización general de la población
Se vincularon categorías como sexo, género, inserción
laboral, vínculo con las infancias y algunas características
en relación con los problemas de salud y su cobertura.
En cuanto a la información que fue recogida por el
cuestionario exploratorio a las personas que consultaban,
el 89% correspondió a madres que acompañaban a las
niñas y niños, el 3,3% a padres acompañantes y el resto a
hermanas o abuelas. Coincidiendo ese 89% que eran las
principales cuidadoras/es de las niñas y niños. En cuanto
al tipo de cobertura, el 77% pertenecían al subsector
público de forma exclusiva. El 71% concurrían con turnos
programados y el resto por demanda espontánea ante
una urgencia o certificados bucodentales.
Con respecto a la concurrencia de las usuarias/os al
efector donde demandaban atención, el 84.4% asistía
habitualmente al efector, el 7,8% no lo hacía por salud
bucal (excepto el Hospital Bollini) y el 7,8% correspondía a
pacientes que concurrían por primera vez a la institución.
En relación con la utilización específica del servicio de
salud bucal, el 15,6% no acudía habitualmente al efector.
El 35,7% lo hacía en el segundo y tercer nivel de
atención del subsector público, el 21,4% en el primer nivel
de atención del subsector público y el porcentaje restante
se distribuía en el subsector de la seguridad social e
instituciones privadas o educativas. El 7,1% era la primera
vez que se atendía en salud bucal.
Existdiferencia en relación con los lugares de
concurrencia para las consultas médicas. El 64% concurría
al primer nivel de atención del subsector público, el 23,3%
al segundo y tercer nivel y el 13% aproximadamente entre
seguridad social y sector privado.
Por último, respecto a la procedencia, en el Hospital
Bollini, las encuestadas/os pertenecían en un 70% a la
ciudad de La Plata y el resto se distribuían entre
localidades cercanas, algunas a más de 50 km de
distancia. En contraposición, tanto en el CIC de 9 de Julio
como en los 3 CAPS de Florencio Varela, el 100% de las
niñas y niños pertenecían a esa misma localidad.
A partir de los instrumentos cualitativos, como grupos
focales y entrevistas, se agregaron las cuestiones
asociadas a la relación familiar o extrafamiliar y a las redes
comunitarias.
Similitudes
Las personas que participaron fueron mujeres cisgénero8
entre 22 y 55 años que se vinculaban con las niñas y niños
como madres, hermanas, abuelas y/o tías. La gran
mayoría realizaba tareas de cuidado no remuneradas y en
menor proporción trabajan como empleadas domésticas,
enfermeras, cuidadoras de adultos mayores y personal de
limpieza, peluquería. Un alto porcentaje era beneficiaria
de planes sociales y en menor medida realizaban tareas en
comedores barriales. También se dedicaban al cuidado de
familiares adultos mayores, personas con discapacidad y
recurrían a la red de cuidado familiar entre mujeres de la
familia y/o vecinas. La mayoría vivían con sus parejas e
hijas/os y otras solas con sus hijas/os. Tenían entre 1 a 6
hijas/os y frecuentemente compartían terreno con otros
familiares. Se encargaban en soledad de las tareas de la
casa o del cuidado de la familia. Y en un menor porcentaje,
cuando se enfermaban, pedían colaboración a la madre,
hija, hermana u otra mujer. La mayoría se levantaban más
temprano que el resto de la familia o se acostaban más
tarde para terminar con las tareas para el día siguiente.
Eran las principales cuidadoras de sus hijas/os
llevándolas/os al médico u odontólogo cuando lo
requerían. Se referían al cuidado como un problema por el
tiempo que les insumía. En cuanto a la estrategia de
conciliación en las tareas de cuidado, las niñas/os
concurrían a escuela o jardín público, de simple o de doble
jornada escolar, salvo las niñas/os que aún por su edad no
se encontraban escolarizadas/os y estaban
permanentemente al cuidado de ellas. En general no
contrataban niñeras.
Particularidades
La Plata: Dentro del grupo focal de mujeres participó sólo
un hombre, un abuelo que cuidaba a 4 nietas/os, hijas/os
de su hijo varón (separado y con consumo problemático).
En la composición familiar se encontraron mujeres jefas
de hogar solteras, separadas o en pareja. Como
estrategias de conciliación para las tareas de cuidado
apareció el acceso a escuelas subsidiadas por el estado o
el mercado (contrato de niñera).
Se encontraron familias ensambladas en las que las
hijas/os de la pareja estaban presentes algunos días de la
semana. Tres mujeres, como estrategia de conciliación
comunitaria del cuidado, se organizaban para cocinar en
forma conjunta, excepto los fines de semana en los que
estaban con sus parejas.
Florencio Varela: Todas eran beneficiarias del Potenciar
Trabajo9, que brindaba obra social, aunque la
desconocían. Sólo una de ellas tenía trabajo formal y otras
vendían alimentos en su casa. La gran mayoría utilizaba la
bicicleta para trasladarse. Una de ellas era estudiante de
enfermería. Se destaca que dos integrantes hacían
actividad física en su tiempo libre (gimnasio y boxeo).
9 de Julio: Este es el único grupo focal donde se encontró
una mujer profesional y tres jubiladas. En relación con la
composición familiar, la mayoría vivían con sus parejas y
no compartían espacios habitacionales más que con su
familia primaria. Solo una de ellas recurría al mercado
contratando a una niñera. Se trasladaban en moto o
bicicleta por la ausencia de transporte público, pero no lo
percibían como un problema.
Recorridos y acceso para la atención en salud bucal
de niñas/os y la salud de las/os cuidadores
Similitudes
Quedó manifiesta la homogeneidad en las dificultades de
acceso ante la necesidad de atención en salud bucal de sus
niñas/os. En los recorridos se observaron
condicionamientos tales como los saberes (conocimientos
acerca del cuidado oral, alimentación, primera consulta
odontológica), información de los servicios de salud
(modalidad de acceso a turnos y de atención), percepción
de la población sobre la organización de los servicios,
tiempo (en relación con las tareas de cuidado que fueron
descritas anteriormente) y organización institucional del
sistema de salud y sus subsectores.
Relegaban el cuidado de su propia salud para cuidar a
otras personas y además manifestaban no dar lugar a
enfermarse. Cuando lo hacían, recurrían al subsector
público para su atención, encontrando barreras
burocráticas o de organización referidas al acceso.
Particularidades de grupos focales y
entrevistas por área geográfica
En La Plata, la mayoría tenía obra social, pero atendía a
sus hijas/os en el Hospital Bollini, tanto para
odontopediatría como para ortodoncia.
El motivo de demanda era por prácticas complejas como
ortodoncia (que la seguridad social no cubría o lo hacía
parcialmente), por derivación de profesionales desde el
sector privado o por dispositivos de acceso (postas de
salud) que generaba el efector.
En cuanto a la atención en salud bucal, desconocían la edad
de la primera consulta, otras sólo habían realizado alguna
vez una consulta de urgencia odontológica en los CAPS sin
poder continuar el tratamiento por escasez de turnos o por
la irregular información que brindaba el efector. Además,
expresaron condicionamientos geográficos para el traslado
en transporte público al hospital.
En cuanto al cuidado de su salud, habían recurrido en el
último año a ginecología de los CAPS y del Hospital Zonal
General de Agudos “Dr. Ricardo Gutiérrez” de La Plata, y
solo una mujer no se controlaba hace 10 años por falta de
tiempo y miedo al hallazgo de enfermedades.
En Florencio Varela, la gran mayoría plantdificultades
para acceder a la atención en salud bucal tanto en los
CAPS y en el Hospital Zonal General de Agudos “Mi
Pueblo de Florencio Varela. Las dificultades estaban
vinculadas a la ausencia de profesionales y, al igual que en
La Plata, a la escasez de turnos e irregular información
que brinda el efector, por lo que consideraban más
efectivo el móvil odontológico municipal en su barrio.
Por último, en 9 de Julio, si bien plantearon algunas
dificultades en el acceso, la mayoría reconoc que los
CAPS eran los lugares de concurrencia ante sus
problemas de salud. Sin embargo, manifestaron la
demora entre los turnos durante el tratamiento y la falta
de prestaciones complejas. La gran mayoría no tenía obra
social y en caso de necesitar tratamientos complejos
(endodoncia, ortodoncia), que no se realizaban en el
subsector público de la localidad, optaban por viajar la
ciudad de a La Plata (donde el municipio garantiza el
traslado) o a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para
resolverlo en el mismo subsector, debido a los altos
costos en el subsector privado. Una de las participantes
relató que llevaba a su hijo por tratamiento de ortodoncia
al Hospital Bollini luego de haber sido intervenido por
paladar fisurado. Según su relato, él naccon el paladar
abierto lo operé en el Ludovica (de La Plata) y allá me
dijeron que de grande iba a tener problemas en la
dentadura, lo llevé allá porque acá tuvo una mala praxis.
Entonces lo lleve a una dentista acá en un CAPS y me hizo
la derivación al Bollini” (P1).
Por otro lado, dos mujeres, una con cobertura prepaga y
otra con obra social, mencionaron problemas de acceso a
violencias por razones de género, discriminación a personas
migrantes). Las entrevistas, realizadas durante el mes de
noviembre del año 2023, siguieron el mismo procesamiento
de datos que los grupos focales: desgrabación,
sistematización en Excel y codificación temática. La
recolección se dio por finalizada cuando se alcanzó la
saturación (21), es decir, cuando el material dejó de aportar
información novedosa para los ejes de análisis planteados.
Efectores
Estrato
1
Estrato
2
Estrato
3
Estrato
4 PBA
360 226 242 274 1.102
Provinciales con asistencia odontológica
25 21 16 11 73
Totales con asistencia odontológica cada 100.000 habitantes 4 11 10 4 7
Totales con asistencia odontológica cada 100.000 habitantes con
cobertura estatal exclusiva 10 27 26 32 18
Municipales con asistencia odontológica
la atención de salud bucal de sus hijas/os, debido a la
imposibilidad de pagar las prestaciones por su alto costo.
Ambas lo resolvieron accediendo al subsector público.
En cuanto al propio cuidado, todas participaban de un
espacio de actividad física grupal (dispositivo creado por
el CIC del municipio). La mayoría realizaba los chequeos
ginecológicos en el subsector público. Las tres mujeres
jubiladas tenían cobertura del 100% en medicación por su
obra social, pero indicaban que había mucha demora en
los turnos, es por lo que lo terminaban resolviendo en el
subsector privado.
Entrecruzamientos y condicionamientos de los
recorridos
El análisis se inscribe en una perspectiva interseccional
que permite problematizar los diversos determinantes
sociales que configuran los recorridos de estas mujeres
por el sistema de salud junto a sus niñas/os. Desde este
enfoque, no se trata de describir experiencias individuales
aisladas, sino de comprender trayectorias atravesadas por
la articulación de múltiples dimensiones estructurales
género, clase social, estructura familiar, inserción
laboral, territorio y organización estatal— que, en su
interrelación, producen desigualdades diferenciadas en el
acceso y uso de los servicios de salud.
En línea con lo planteado por Faur (15), la perspectiva
interseccional permite analizar cómo el género se
entrecruza con la clase social, la etnia y la edad para
estructurar jerarquías y asimetrías en la organización social
del cuidado, evidenciando que dichas desigualdades no
operan de manera aislada sino imbricada y acumulativa.
En términos generales, existuna superposición de
identidades vinculadas al género (la mayoría mujeres)
pero con diferencias en cuanto a la cantidad de hijas/os, la
existencia o no de trabajos formales o planes sociales, la
ayuda” en general de otras mujeres y el tiempo que
dedicaban a todas las otras tareas de cuidado. Si bien
existían muchas familias biparentales, la dificultad es
mayor en aquellas monomarentales y con más de dos
hijas/os. Se visualizó una naturalización de la división
sexual del trabajo.
A estas condiciones se agregan las estructuras
organizacionales de los servicios de salud, donde se
presenta como factor común la dificultad del acceso a los
turnos y se definen diferentes trayectorias y estrategias
para atender la necesidad, dentro de las cuales se
entrecruzan la seguridad social, el subsector público y a
veces el subsector privado.
Asimismo, es importante recalcar cómo estas trayectorias
se dificultan a medida que aumenta la complejidad del
problema (niñas/os con malformaciones) y disminuye la
cercanía a los efectores con mayor capacidad de
resolución.
Como se mencionó anteriormente, la ciudad de La Plata
pertenece al estrato 2, segundo en términos de
condiciones socioeconómicas deficitarias. Dichas
condiciones se encontraban de alguna manera aliviadas
por la presencia de efectores de mayor complejidad.
Florencio Varela, corresponde al estrato 1 con población en
peores condiciones sociales. A pesar de poseer
infraestructura en servicios de salud, se profundizan los
condicionamientos vinculados a situaciones
económicamente precarias. Por lo tanto, estas mujeres
diseñaban sus estrategias en soledad, con limitaciones en
términos climáticos para el acceso, ya que muchas se
movilizaban en bicicleta o caminando. La preocupación en
relación con la salud de sus hijos/as está explícita. Como
expresó una entrevistada, “hay veces que le dejo a mi hija
de 2 años a mi mamá, para poder llevar a mis otros hijos e
hijas al odontólogo” (P2).
Además, para acceder a los turnos, tenían que ir muy
temprano, tal lo ilustra otro testimonio: es muy difícil
conseguir el turno, dan muy pocos turnos y hay que ir de
madrugada” (P3).
Es importante rescatar que sus estrategias a veces
estaban facilitadas más en términos personales por parte
de los profesionales que desde la organización, ya que
tenían el teléfono de la odontóloga u odontólogo por
cualquier urgencia que se les presentaba.
Por último, en 9 de Julio, perteneciente al estrato 4 con
población de mejor nivel socioeconómico, las trayectorias
se veían facilitadas en relación con la resolución local de
las problemáticas más comunes en salud. Un ejemplo de
ello era la posibilidad de acercarse caminando o en moto a
los efectores, además de la participación en diversos
espacios vinculados a la salud. El mayor inconveniente se
presentaba cuando la ruralidad o lejanía a las ciudades
más grandes, se entrecruzaba con la necesidad de
tratamientos complejos. Allí se observaron
determinaciones de tiempo y determinaciones
económicas: tenían que viajar muchas horas para la
atención y la niña/o perdía la escolaridad y el resto de sus
actividades del día. En ese sentido, se planteó el traslado
desde el municipio como una ayuda significativa.
Es importante destacar que, cuando esas necesidades
complejas estaban relacionadas con malformaciones
graves, como paladar fisurado, las posibilidades para
resolverlas eran muy limitadas. Esta situación si bien no
era la habitual, fue significativa a la hora de analizar ese
tipo de patologías poco frecuentes, pero de gran impacto
en la salud de la niña/o y su familia. Una mujer relató que
su hijo de 10 años había nacido con paladar fisurado:
“nunca utilizó placas para su alimentación. Lo operaron a
los 2 años en el Hospital Julio de Vedia (de 9 de Julio) y no
resultó, hubo mala praxis, porque se le abrió otra vez el
paladar (…) (P4). Esta condición le provocaba
enfermedades respiratorias y se lo llevó a un hospital de un
pueblo cercano a 9 de Julio donde le hicieron la derivación
al Hospital de Niños de La Plata. La primera vez tuvieron
que llegar temprano para sacar el turno, y concurrieron
durante medio año a las consultas, hasta que finalmente lo
operaron. En cuanto a los estudios prequirúrgicos, como
demoraban en hacérselos en el subsector público de 9 de
Julio, los realizó en el subsector privado.
RESULTADOS
DIMENSIONES GENERALES Y PARTICULARES
La población de la provincia de Buenos Aires es heterogénea
en su composición tanto en su aspecto demográfico como
social. El ASIS PBA (19) estratifica a la población en cuatro
grupos: estrato 1 con población mayoritariamente urbana y
de peores condiciones sociales al que pertenece Florencio
Varela; estrato 2 con población mayoritariamente urbana y
del interior de la provincia que le corresponde a La Plata y se
encuentra segunda en términos de condiciones
socioeconómicas deficitarias; estrato 3 con población rural,
de mejor situación social; estrato 4, al que pertenece la
ciudad de 9 de Julio, con población mayoritariamente rural,
siendo uno de los municipios más ricos del interior de la
provincia de Buenos Aires.
Salud Publica 2026 Mar; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
7 En 9 de Julio, de los 13 servicios con odontología, 12 efectores son de gestión municipal y 1 pertenece a la gestión provincial. En Florencio
Varela, de los 21 servicios con odontología, 19 efectores pertenecen a la gestión municipal, 1 a la provincial y 1 a la nacional. En La Plata, de
los 52 servicios con odontología, 41 efectores pertenecen a la gestión municipal y 12 efectores a la provincial.
Tabla 2. Estructura de la red de servicios de odontología en las localidades seleccionadas (2020)
Fuente: Elaboración propia a partir de datos obtenidos del Censo 2022 (INDEC) (18), ASIS PBA (19) y el registro de gestión del área de Salud
Bucal del Municipio de Florencio Varela, de La Plata y de la ciudad de 9 de Julio.
Al analizar el ASIS PBA se visualiza que el estrato 1 tiene
la mayor proporción de niñas/os y adolescentes cada
cien personas adultas jóvenes. Esto es coherente con la
pirámide demográfica de dicho estrato y con la relación
entre vulnerabilidad social y mayor cantidad de
niñas/os.
A su vez, en cuanto a la estructura de la red de servicios
públicos de odontología se observa que en el sector de
peores condiciones sociales es donde hay menor cantidad
de efectores municipales y prestaciones odontológicas
por habitante. Del mismo modo, la oferta provincial es
limitada para dar respuesta a la problemática de salud
bucal (Ver Tabla 1).
Así también, la estructura de la red de servicios de
odontología toma datos poblacionales y de cantidad de
efectores para la construcción de tasas. En este sentido, se
refleja la relación existente entre el estrato socioeconómico
más vulnerable y la menor cantidad de efectores con
servicio de odontología. Pudiéndose observar dicha
relación en esta dimensión particular como réplica de lo
que sucede en la dimensión general (Ver Tabla 2).
Perfil prestacional de los efectores
En cuanto a la sistematización y análisis de los registros
mensuales de atención en los efectores seleccionados, se
encontraron varios sesgos en la recolección de datos de las
hojas mensuales por efector y localidad. Existen
discrepancias en las planillas utilizadas por cada efector
por falta de calibración y homologación en el registro de los
códigos prestacionales nomenclados. Por ello, se realizó un
cambio conceptual en el objetivo de análisis de estas
fuentes, sustituyendo el registro de las planillas por la
oferta prestacional con las prácticas que se realizaban en
cada efector.
En relación con la complejidad de los efectores
seleccionados, el Hospital Bollini de La Plata pertenece al
segundo nivel de atención de gestión provincial, el Centro
Integrador Comunitario (CIC) de 9 de Julio y los Centros de
Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Florencio Varela,
pertenecen al primer nivel de atención de gestión municipal.
En cuanto al perfil prestacional odontológico de los
efectores, todos realizan consultas diagnósticas y de
urgencia, prácticas preventivas (flúor y educación para la
salud individual/colectiva), restauraciones, inactivaciones,
exodoncias, tratamientos para la inflamación de las encías
y motivación para un mejor abordaje de la situación clínica.
Respecto a la realización de selladores de fosas y fisuras,
endodoncias, radiografías periapicales, cirugías de piezas
dentarias retenidas, y otras cirugías menores, se llevan
adelante solo en el Hospital Bollini y en un centro de salud
de Florencio Varela.
En el Hospital Bollini se realiza ortodoncia y ortopedia de
los maxilares, mantenedores de espacio, pantomografía y
cefalometrías, algunas consultas para la atención de fisura
labio alveolo palatina y confección de la placa de ortesis
para su tratamiento. En los tres centros de salud de
Florencio Varela seleccionados se realizan prótesis de
acrílico y en uno tratamientos para la enfermedad
periodontal severa.
Caracterización general de la población
Se vincularon categorías como sexo, género, inserción
laboral, vínculo con las infancias y algunas características
en relación con los problemas de salud y su cobertura.
En cuanto a la información que fue recogida por el
cuestionario exploratorio a las personas que consultaban,
el 89% correspondió a madres que acompañaban a las
niñas y niños, el 3,3% a padres acompañantes y el resto a
hermanas o abuelas. Coincidiendo ese 89% que eran las
principales cuidadoras/es de las niñas y niños. En cuanto
al tipo de cobertura, el 77% pertenecían al subsector
público de forma exclusiva. El 71% concurrían con turnos
programados y el resto por demanda espontánea ante
una urgencia o certificados bucodentales.
Con respecto a la concurrencia de las usuarias/os al
efector donde demandaban atención, el 84.4% asistía
habitualmente al efector, el 7,8% no lo hacía por salud
bucal (excepto el Hospital Bollini) y el 7,8% correspondía a
pacientes que concurrían por primera vez a la institución.
En relación con la utilización específica del servicio de
salud bucal, el 15,6% no acudía habitualmente al efector.
El 35,7% sí lo hacía en el segundo y tercer nivel de
atención del subsector público, el 21,4% en el primer nivel
de atención del subsector público y el porcentaje restante
se distribuía en el subsector de la seguridad social e
instituciones privadas o educativas. El 7,1% era la primera
vez que se atendía en salud bucal.
Existió diferencia en relación con los lugares de
concurrencia para las consultas médicas. El 64% concurría
al primer nivel de atención del subsector público, el 23,3%
al segundo y tercer nivel y el 13% aproximadamente entre
seguridad social y sector privado.
Por último, respecto a la procedencia, en el Hospital
Bollini, las encuestadas/os pertenecían en un 70% a la
ciudad de La Plata y el resto se distribuían entre
localidades cercanas, algunas a más de 50 km de
distancia. En contraposición, tanto en el CIC de 9 de Julio
como en los 3 CAPS de Florencio Varela, el 100% de las
niñas y niños pertenecían a esa misma localidad.
A partir de los instrumentos cualitativos, como grupos
focales y entrevistas, se agregaron las cuestiones
asociadas a la relación familiar o extrafamiliar y a las redes
comunitarias.
Similitudes
Las personas que participaron fueron mujeres cisgénero8
entre 22 y 55 años que se vinculaban con las niñas y niños
como madres, hermanas, abuelas y/o tías. La gran
mayoría realizaba tareas de cuidado no remuneradas y en
menor proporción trabajan como empleadas domésticas,
enfermeras, cuidadoras de adultos mayores y personal de
limpieza, peluquería. Un alto porcentaje era beneficiaria
de planes sociales y en menor medida realizaban tareas en
comedores barriales. También se dedicaban al cuidado de
familiares adultos mayores, personas con discapacidad y
recurrían a la red de cuidado familiar entre mujeres de la
familia y/o vecinas. La mayoría vivían con sus parejas e
hijas/os y otras solas con sus hijas/os. Tenían entre 1 a 6
hijas/os y frecuentemente compartían terreno con otros
familiares. Se encargaban en soledad de las tareas de la
casa o del cuidado de la familia. Y en un menor porcentaje,
cuando se enfermaban, pedían colaboración a la madre,
hija, hermana u otra mujer. La mayoría se levantaban más
temprano que el resto de la familia o se acostaban más
tarde para terminar con las tareas para el día siguiente.
Eran las principales cuidadoras de sus hijas/os
llevándolas/os al médico u odontólogo cuando lo
requerían. Se referían al cuidado como un problema por el
tiempo que les insumía. En cuanto a la estrategia de
conciliación en las tareas de cuidado, las niñas/os
concurrían a escuela o jardín público, de simple o de doble
jornada escolar, salvo las niñas/os que aún por su edad no
se encontraban escolarizadas/os y estaban
permanentemente al cuidado de ellas. En general no
contrataban niñeras.
Particularidades
La Plata: Dentro del grupo focal de mujeres participó sólo
un hombre, un abuelo que cuidaba a 4 nietas/os, hijas/os
de su hijo varón (separado y con consumo problemático).
En la composición familiar se encontraron mujeres jefas
de hogar solteras, separadas o en pareja. Como
estrategias de conciliación para las tareas de cuidado
apareció el acceso a escuelas subsidiadas por el estado o
el mercado (contrato de niñera).
Se encontraron familias ensambladas en las que las
hijas/os de la pareja estaban presentes algunos días de la
semana. Tres mujeres, como estrategia de conciliación
comunitaria del cuidado, se organizaban para cocinar en
forma conjunta, excepto los fines de semana en los que
estaban con sus parejas.
Florencio Varela: Todas eran beneficiarias del Potenciar
Trabajo9, que brindaba obra social, aunque la
desconocían. Sólo una de ellas tenía trabajo formal y otras
vendían alimentos en su casa. La gran mayoría utilizaba la
bicicleta para trasladarse. Una de ellas era estudiante de
enfermería. Se destaca que dos integrantes hacían
actividad física en su tiempo libre (gimnasio y boxeo).
9 de Julio: Este es el único grupo focal donde se encontró
una mujer profesional y tres jubiladas. En relación con la
composición familiar, la mayoría vivían con sus parejas y
no compartían espacios habitacionales más que con su
familia primaria. Solo una de ellas recurría al mercado
contratando a una niñera. Se trasladaban en moto o
bicicleta por la ausencia de transporte público, pero no lo
percibían como un problema.
Recorridos y acceso para la atención en salud bucal
de niñas/os y la salud de las/os cuidadores
Similitudes
Quedó manifiesta la homogeneidad en las dificultades de
acceso ante la necesidad de atención en salud bucal de sus
niñas/os. En los recorridos se observaron
condicionamientos tales como los saberes (conocimientos
acerca del cuidado oral, alimentación, primera consulta
odontológica), información de los servicios de salud
(modalidad de acceso a turnos y de atención), percepción
de la población sobre la organización de los servicios,
tiempo (en relación con las tareas de cuidado que fueron
descritas anteriormente) y organización institucional del
sistema de salud y sus subsectores.
Relegaban el cuidado de su propia salud para cuidar a
otras personas y además manifestaban no dar lugar a
enfermarse. Cuando lo hacían, recurrían al subsector
público para su atención, encontrando barreras
burocráticas o de organización referidas al acceso.
Particularidades de grupos focales y
entrevistas por área geográfica
En La Plata, la mayoría tenía obra social, pero atendía a
sus hijas/os en el Hospital Bollini, tanto para
odontopediatría como para ortodoncia.
El motivo de demanda era por prácticas complejas como
ortodoncia (que la seguridad social no cubría o lo hacía
parcialmente), por derivación de profesionales desde el
sector privado o por dispositivos de acceso (postas de
salud) que generaba el efector.
En cuanto a la atención en salud bucal, desconocían la edad
de la primera consulta, otras sólo habían realizado alguna
vez una consulta de urgencia odontológica en los CAPS sin
poder continuar el tratamiento por escasez de turnos o por
la irregular información que brindaba el efector. Además,
expresaron condicionamientos geográficos para el traslado
en transporte público al hospital.
En cuanto al cuidado de su salud, habían recurrido en el
último año a ginecología de los CAPS y del Hospital Zonal
General de Agudos “Dr. Ricardo Gutiérrez” de La Plata, y
solo una mujer no se controlaba hace 10 años por falta de
tiempo y miedo al hallazgo de enfermedades.
En Florencio Varela, la gran mayoría plantdificultades
para acceder a la atención en salud bucal tanto en los
CAPS y en el Hospital Zonal General de Agudos “Mi
Pueblo de Florencio Varela. Las dificultades estaban
vinculadas a la ausencia de profesionales y, al igual que en
La Plata, a la escasez de turnos e irregular información
que brinda el efector, por lo que consideraban más
efectivo el móvil odontológico municipal en su barrio.
Por último, en 9 de Julio, si bien plantearon algunas
dificultades en el acceso, la mayoría reconoc que los
CAPS eran los lugares de concurrencia ante sus
problemas de salud. Sin embargo, manifestaron la
demora entre los turnos durante el tratamiento y la falta
de prestaciones complejas. La gran mayoría no tenía obra
social y en caso de necesitar tratamientos complejos
(endodoncia, ortodoncia), que no se realizaban en el
subsector público de la localidad, optaban por viajar la
ciudad de a La Plata (donde el municipio garantiza el
traslado) o a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para
resolverlo en el mismo subsector, debido a los altos
costos en el subsector privado. Una de las participantes
relató que llevaba a su hijo por tratamiento de ortodoncia
al Hospital Bollini luego de haber sido intervenido por
paladar fisurado. Según su relato, él naccon el paladar
abierto lo operé en el Ludovica (de La Plata) y allá me
dijeron que de grande iba a tener problemas en la
dentadura, lo llevé allá porque acá tuvo una mala praxis.
Entonces lo lleve a una dentista acá en un CAPS y me hizo
la derivación al Bollini” (P1).
Por otro lado, dos mujeres, una con cobertura prepaga y
otra con obra social, mencionaron problemas de acceso a
Localidad
Cantidad de efectores con
servicios de odontología
7
Cantidad de
habitantes
Cantidad de efectores con servicios de
odontología cada 10 000 habitantes
Florencio Varela
21
497.818
0,42
La Plata
53
772.618
0,69
9 de Julio
13
52.941
2,46
la atención de salud bucal de sus hijas/os, debido a la
imposibilidad de pagar las prestaciones por su alto costo.
Ambas lo resolvieron accediendo al subsector público.
En cuanto al propio cuidado, todas participaban de un
espacio de actividad física grupal (dispositivo creado por
el CIC del municipio). La mayoría realizaba los chequeos
ginecológicos en el subsector público. Las tres mujeres
jubiladas tenían cobertura del 100% en medicación por su
obra social, pero indicaban que había mucha demora en
los turnos, es por lo que lo terminaban resolviendo en el
subsector privado.
Entrecruzamientos y condicionamientos de los
recorridos
El análisis se inscribe en una perspectiva interseccional
que permite problematizar los diversos determinantes
sociales que configuran los recorridos de estas mujeres
por el sistema de salud junto a sus niñas/os. Desde este
enfoque, no se trata de describir experiencias individuales
aisladas, sino de comprender trayectorias atravesadas por
la articulación de múltiples dimensiones estructurales
género, clase social, estructura familiar, inserción
laboral, territorio y organización estatal— que, en su
interrelación, producen desigualdades diferenciadas en el
acceso y uso de los servicios de salud.
En línea con lo planteado por Faur (15), la perspectiva
interseccional permite analizar cómo el género se
entrecruza con la clase social, la etnia y la edad para
estructurar jerarquías y asimetrías en la organización social
del cuidado, evidenciando que dichas desigualdades no
operan de manera aislada sino imbricada y acumulativa.
En términos generales, existuna superposición de
identidades vinculadas al género (la mayoría mujeres)
pero con diferencias en cuanto a la cantidad de hijas/os, la
existencia o no de trabajos formales o planes sociales, la
ayuda” en general de otras mujeres y el tiempo que
dedicaban a todas las otras tareas de cuidado. Si bien
existían muchas familias biparentales, la dificultad es
mayor en aquellas monomarentales y con más de dos
hijas/os. Se visualizó una naturalización de la división
sexual del trabajo.
A estas condiciones se agregan las estructuras
organizacionales de los servicios de salud, donde se
presenta como factor común la dificultad del acceso a los
turnos y se definen diferentes trayectorias y estrategias
para atender la necesidad, dentro de las cuales se
entrecruzan la seguridad social, el subsector público y a
veces el subsector privado.
Asimismo, es importante recalcar cómo estas trayectorias
se dificultan a medida que aumenta la complejidad del
problema (niñas/os con malformaciones) y disminuye la
cercanía a los efectores con mayor capacidad de
resolución.
Como se mencionó anteriormente, la ciudad de La Plata
pertenece al estrato 2, segundo en términos de
condiciones socioeconómicas deficitarias. Dichas
condiciones se encontraban de alguna manera aliviadas
por la presencia de efectores de mayor complejidad.
Florencio Varela, corresponde al estrato 1 con población en
peores condiciones sociales. A pesar de poseer
infraestructura en servicios de salud, se profundizan los
condicionamientos vinculados a situaciones
económicamente precarias. Por lo tanto, estas mujeres
diseñaban sus estrategias en soledad, con limitaciones en
términos climáticos para el acceso, ya que muchas se
movilizaban en bicicleta o caminando. La preocupación en
relación con la salud de sus hijos/as está explícita. Como
expresó una entrevistada, “hay veces que le dejo a mi hija
de 2 años a mi mamá, para poder llevar a mis otros hijos e
hijas al odontólogo” (P2).
Además, para acceder a los turnos, tenían que ir muy
temprano, tal lo ilustra otro testimonio: es muy difícil
conseguir el turno, dan muy pocos turnos y hay que ir de
madrugada” (P3).
Es importante rescatar que sus estrategias a veces
estaban facilitadas más en términos personales por parte
de los profesionales que desde la organización, ya que
tenían el teléfono de la odontóloga u odontólogo por
cualquier urgencia que se les presentaba.
Por último, en 9 de Julio, perteneciente al estrato 4 con
población de mejor nivel socioeconómico, las trayectorias
se veían facilitadas en relación con la resolución local de
las problemáticas más comunes en salud. Un ejemplo de
ello era la posibilidad de acercarse caminando o en moto a
los efectores, además de la participación en diversos
espacios vinculados a la salud. El mayor inconveniente se
presentaba cuando la ruralidad o lejanía a las ciudades
más grandes, se entrecruzaba con la necesidad de
tratamientos complejos. Allí se observaron
determinaciones de tiempo y determinaciones
económicas: tenían que viajar muchas horas para la
atención y la niña/o perdía la escolaridad y el resto de sus
actividades del día. En ese sentido, se planteó el traslado
desde el municipio como una ayuda significativa.
Es importante destacar que, cuando esas necesidades
complejas estaban relacionadas con malformaciones
graves, como paladar fisurado, las posibilidades para
resolverlas eran muy limitadas. Esta situación si bien no
era la habitual, fue significativa a la hora de analizar ese
tipo de patologías poco frecuentes, pero de gran impacto
en la salud de la niña/o y su familia. Una mujer relató que
su hijo de 10 años había nacido con paladar fisurado:
“nunca utilizó placas para su alimentación. Lo operaron a
los 2 años en el Hospital Julio de Vedia (de 9 de Julio) y no
resultó, hubo mala praxis, porque se le abrió otra vez el
paladar (…) (P4). Esta condición le provocaba
enfermedades respiratorias y se lo llevó a un hospital de un
pueblo cercano a 9 de Julio donde le hicieron la derivación
al Hospital de Niños de La Plata. La primera vez tuvieron
que llegar temprano para sacar el turno, y concurrieron
durante medio año a las consultas, hasta que finalmente lo
operaron. En cuanto a los estudios prequirúrgicos, como
demoraban en hacérselos en el subsector público de 9 de
Julio, los realizó en el subsector privado.
RESULTADOS
DIMENSIONES GENERALES Y PARTICULARES
La población de la provincia de Buenos Aires es heterogénea
en su composición tanto en su aspecto demográfico como
social. El ASIS PBA (19) estratifica a la población en cuatro
grupos: estrato 1 con población mayoritariamente urbana y
de peores condiciones sociales al que pertenece Florencio
Varela; estrato 2 con población mayoritariamente urbana y
del interior de la provincia que le corresponde a La Plata y se
encuentra segunda en términos de condiciones
socioeconómicas deficitarias; estrato 3 con población rural,
de mejor situación social; estrato 4, al que pertenece la
ciudad de 9 de Julio, con población mayoritariamente rural,
siendo uno de los municipios más ricos del interior de la
provincia de Buenos Aires.
Salud Publica 2026 Mar; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
8 Categoría que describe a una persona cuya identidad de género coincide con el sexo que le fue asignado al nacer.
9 Programa dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de Nación, que se implementó hasta el año 2023, con el objetivo de contribuir a
mejorar el empleo y generar nuevas propuestas productivas a través del desarrollo de proyectos socio-productivos, socio-comunitarios,
sociolaborales y la terminalidad educativa, con el fin de promover la inclusión social plena para personas que se encuentren en situación de
vulnerabilidad social y económica.
Al analizar el ASIS PBA se visualiza que el estrato 1 tiene
la mayor proporción de niñas/os y adolescentes cada
cien personas adultas jóvenes. Esto es coherente con la
pirámide demográfica de dicho estrato y con la relación
entre vulnerabilidad social y mayor cantidad de
niñas/os.
A su vez, en cuanto a la estructura de la red de servicios
públicos de odontología se observa que en el sector de
peores condiciones sociales es donde hay menor cantidad
de efectores municipales y prestaciones odontológicas
por habitante. Del mismo modo, la oferta provincial es
limitada para dar respuesta a la problemática de salud
bucal (Ver Tabla 1).
Así también, la estructura de la red de servicios de
odontología toma datos poblacionales y de cantidad de
efectores para la construcción de tasas. En este sentido, se
refleja la relación existente entre el estrato socioeconómico
más vulnerable y la menor cantidad de efectores con
servicio de odontología. Pudiéndose observar dicha
relación en esta dimensión particular como réplica de lo
que sucede en la dimensión general (Ver Tabla 2).
Perfil prestacional de los efectores
En cuanto a la sistematización y análisis de los registros
mensuales de atención en los efectores seleccionados, se
encontraron varios sesgos en la recolección de datos de las
hojas mensuales por efector y localidad. Existen
discrepancias en las planillas utilizadas por cada efector
por falta de calibración y homologación en el registro de los
códigos prestacionales nomenclados. Por ello, se realizó un
cambio conceptual en el objetivo de análisis de estas
fuentes, sustituyendo el registro de las planillas por la
oferta prestacional con las prácticas que se realizaban en
cada efector.
En relación con la complejidad de los efectores
seleccionados, el Hospital Bollini de La Plata pertenece al
segundo nivel de atención de gestión provincial, el Centro
Integrador Comunitario (CIC) de 9 de Julio y los Centros de
Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Florencio Varela,
pertenecen al primer nivel de atención de gestión municipal.
En cuanto al perfil prestacional odontológico de los
efectores, todos realizan consultas diagnósticas y de
urgencia, prácticas preventivas (flúor y educación para la
salud individual/colectiva), restauraciones, inactivaciones,
exodoncias, tratamientos para la inflamación de las encías
y motivación para un mejor abordaje de la situación clínica.
Respecto a la realización de selladores de fosas y fisuras,
endodoncias, radiografías periapicales, cirugías de piezas
dentarias retenidas, y otras cirugías menores, se llevan
adelante solo en el Hospital Bollini y en un centro de salud
de Florencio Varela.
En el Hospital Bollini se realiza ortodoncia y ortopedia de
los maxilares, mantenedores de espacio, pantomografía y
cefalometrías, algunas consultas para la atención de fisura
labio alveolo palatina y confección de la placa de ortesis
para su tratamiento. En los tres centros de salud de
Florencio Varela seleccionados se realizan prótesis de
acrílico y en uno tratamientos para la enfermedad
periodontal severa.
Caracterización general de la población
Se vincularon categorías como sexo, género, inserción
laboral, vínculo con las infancias y algunas características
en relación con los problemas de salud y su cobertura.
En cuanto a la información que fue recogida por el
cuestionario exploratorio a las personas que consultaban,
el 89% correspondió a madres que acompañaban a las
niñas y niños, el 3,3% a padres acompañantes y el resto a
hermanas o abuelas. Coincidiendo ese 89% que eran las
principales cuidadoras/es de las niñas y niños. En cuanto
al tipo de cobertura, el 77% pertenecían al subsector
público de forma exclusiva. El 71% concurrían con turnos
programados y el resto por demanda espontánea ante
una urgencia o certificados bucodentales.
Con respecto a la concurrencia de las usuarias/os al
efector donde demandaban atención, el 84.4% asistía
habitualmente al efector, el 7,8% no lo hacía por salud
bucal (excepto el Hospital Bollini) y el 7,8% correspondía a
pacientes que concurrían por primera vez a la institución.
En relación con la utilización específica del servicio de
salud bucal, el 15,6% no acudía habitualmente al efector.
El 35,7% sí lo hacía en el segundo y tercer nivel de
atención del subsector público, el 21,4% en el primer nivel
de atención del subsector público y el porcentaje restante
se distribuía en el subsector de la seguridad social e
instituciones privadas o educativas. El 7,1% era la primera
vez que se atendía en salud bucal.
Existió diferencia en relación con los lugares de
concurrencia para las consultas médicas. El 64% concurría
al primer nivel de atención del subsector público, el 23,3%
al segundo y tercer nivel y el 13% aproximadamente entre
seguridad social y sector privado.
Por último, respecto a la procedencia, en el Hospital
Bollini, las encuestadas/os pertenecían en un 70% a la
ciudad de La Plata y el resto se distribuían entre
localidades cercanas, algunas a más de 50 km de
distancia. En contraposición, tanto en el CIC de 9 de Julio
como en los 3 CAPS de Florencio Varela, el 100% de las
niñas y niños pertenecían a esa misma localidad.
A partir de los instrumentos cualitativos, como grupos
focales y entrevistas, se agregaron las cuestiones
asociadas a la relación familiar o extrafamiliar y a las redes
comunitarias.
Similitudes
Las personas que participaron fueron mujeres cisgénero8
entre 22 y 55 años que se vinculaban con las niñas y niños
como madres, hermanas, abuelas y/o tías. La gran
mayoría realizaba tareas de cuidado no remuneradas y en
menor proporción trabajan como empleadas domésticas,
enfermeras, cuidadoras de adultos mayores y personal de
limpieza, peluquería. Un alto porcentaje era beneficiaria
de planes sociales y en menor medida realizaban tareas en
comedores barriales. También se dedicaban al cuidado de
familiares adultos mayores, personas con discapacidad y
recurrían a la red de cuidado familiar entre mujeres de la
familia y/o vecinas. La mayoría vivían con sus parejas e
hijas/os y otras solas con sus hijas/os. Tenían entre 1 a 6
hijas/os y frecuentemente compartían terreno con otros
familiares. Se encargaban en soledad de las tareas de la
casa o del cuidado de la familia. Y en un menor porcentaje,
cuando se enfermaban, pedían colaboración a la madre,
hija, hermana u otra mujer. La mayoría se levantaban más
temprano que el resto de la familia o se acostaban más
tarde para terminar con las tareas para el día siguiente.
Eran las principales cuidadoras de sus hijas/os
llevándolas/os al médico u odontólogo cuando lo
requerían. Se referían al cuidado como un problema por el
tiempo que les insumía. En cuanto a la estrategia de
conciliación en las tareas de cuidado, las niñas/os
concurrían a escuela o jardín público, de simple o de doble
jornada escolar, salvo las niñas/os que aún por su edad no
se encontraban escolarizadas/os y estaban
permanentemente al cuidado de ellas. En general no
contrataban niñeras.
Particularidades
La Plata: Dentro del grupo focal de mujeres participó sólo
un hombre, un abuelo que cuidaba a 4 nietas/os, hijas/os
de su hijo varón (separado y con consumo problemático).
En la composición familiar se encontraron mujeres jefas
de hogar solteras, separadas o en pareja. Como
estrategias de conciliación para las tareas de cuidado
apareció el acceso a escuelas subsidiadas por el estado o
el mercado (contrato de niñera).
Se encontraron familias ensambladas en las que las
hijas/os de la pareja estaban presentes algunos días de la
semana. Tres mujeres, como estrategia de conciliación
comunitaria del cuidado, se organizaban para cocinar en
forma conjunta, excepto los fines de semana en los que
estaban con sus parejas.
Florencio Varela: Todas eran beneficiarias del Potenciar
Trabajo9, que brindaba obra social, aunque la
desconocían. Sólo una de ellas tenía trabajo formal y otras
vendían alimentos en su casa. La gran mayoría utilizaba la
bicicleta para trasladarse. Una de ellas era estudiante de
enfermería. Se destaca que dos integrantes hacían
actividad física en su tiempo libre (gimnasio y boxeo).
9 de Julio: Este es el único grupo focal donde se encontró
una mujer profesional y tres jubiladas. En relación con la
composición familiar, la mayoría vivían con sus parejas y
no compartían espacios habitacionales más que con su
familia primaria. Solo una de ellas recurría al mercado
contratando a una niñera. Se trasladaban en moto o
bicicleta por la ausencia de transporte público, pero no lo
percibían como un problema.
Recorridos y acceso para la atención en salud bucal
de niñas/os y la salud de las/os cuidadores
Similitudes
Quedó manifiesta la homogeneidad en las dificultades de
acceso ante la necesidad de atención en salud bucal de sus
niñas/os. En los recorridos se observaron
condicionamientos tales como los saberes (conocimientos
acerca del cuidado oral, alimentación, primera consulta
odontológica), información de los servicios de salud
(modalidad de acceso a turnos y de atención), percepción
de la población sobre la organización de los servicios,
tiempo (en relación con las tareas de cuidado que fueron
descritas anteriormente) y organización institucional del
sistema de salud y sus subsectores.
Relegaban el cuidado de su propia salud para cuidar a
otras personas y además manifestaban no dar lugar a
enfermarse. Cuando lo hacían, recurrían al subsector
público para su atención, encontrando barreras
burocráticas o de organización referidas al acceso.
Particularidades de grupos focales y
entrevistas por área geográfica
En La Plata, la mayoría tenía obra social, pero atendía a
sus hijas/os en el Hospital Bollini, tanto para
odontopediatría como para ortodoncia.
El motivo de demanda era por prácticas complejas como
ortodoncia (que la seguridad social no cubría o lo hacía
parcialmente), por derivación de profesionales desde el
sector privado o por dispositivos de acceso (postas de
salud) que generaba el efector.
En cuanto a la atención en salud bucal, desconocían la edad
de la primera consulta, otras sólo habían realizado alguna
vez una consulta de urgencia odontológica en los CAPS sin
poder continuar el tratamiento por escasez de turnos o por
la irregular información que brindaba el efector. Además,
expresaron condicionamientos geográficos para el traslado
en transporte público al hospital.
En cuanto al cuidado de su salud, habían recurrido en el
último año a ginecología de los CAPS y del Hospital Zonal
General de Agudos “Dr. Ricardo Gutiérrez” de La Plata, y
solo una mujer no se controlaba hace 10 años por falta de
tiempo y miedo al hallazgo de enfermedades.
En Florencio Varela, la gran mayoría plantdificultades
para acceder a la atención en salud bucal tanto en los
CAPS y en el Hospital Zonal General de Agudos “Mi
Pueblo de Florencio Varela. Las dificultades estaban
vinculadas a la ausencia de profesionales y, al igual que en
La Plata, a la escasez de turnos e irregular información
que brinda el efector, por lo que consideraban más
efectivo el móvil odontológico municipal en su barrio.
Por último, en 9 de Julio, si bien plantearon algunas
dificultades en el acceso, la mayoría reconoc que los
CAPS eran los lugares de concurrencia ante sus
problemas de salud. Sin embargo, manifestaron la
demora entre los turnos durante el tratamiento y la falta
de prestaciones complejas. La gran mayoría no tenía obra
social y en caso de necesitar tratamientos complejos
(endodoncia, ortodoncia), que no se realizaban en el
subsector público de la localidad, optaban por viajar la
ciudad de a La Plata (donde el municipio garantiza el
traslado) o a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para
resolverlo en el mismo subsector, debido a los altos
costos en el subsector privado. Una de las participantes
relató que llevaba a su hijo por tratamiento de ortodoncia
al Hospital Bollini luego de haber sido intervenido por
paladar fisurado. Según su relato, él naccon el paladar
abierto lo operé en el Ludovica (de La Plata) y allá me
dijeron que de grande iba a tener problemas en la
dentadura, lo llevé allá porque acá tuvo una mala praxis.
Entonces lo lleve a una dentista acá en un CAPS y me hizo
la derivación al Bollini” (P1).
Por otro lado, dos mujeres, una con cobertura prepaga y
otra con obra social, mencionaron problemas de acceso a
la atención de salud bucal de sus hijas/os, debido a la
imposibilidad de pagar las prestaciones por su alto costo.
Ambas lo resolvieron accediendo al subsector público.
En cuanto al propio cuidado, todas participaban de un
espacio de actividad física grupal (dispositivo creado por
el CIC del municipio). La mayoría realizaba los chequeos
ginecológicos en el subsector público. Las tres mujeres
jubiladas tenían cobertura del 100% en medicación por su
obra social, pero indicaban que había mucha demora en
los turnos, es por lo que lo terminaban resolviendo en el
subsector privado.
Entrecruzamientos y condicionamientos de los
recorridos
El análisis se inscribe en una perspectiva interseccional
que permite problematizar los diversos determinantes
sociales que configuran los recorridos de estas mujeres
por el sistema de salud junto a sus niñas/os. Desde este
enfoque, no se trata de describir experiencias individuales
aisladas, sino de comprender trayectorias atravesadas por
la articulación de múltiples dimensiones estructurales
género, clase social, estructura familiar, inserción
laboral, territorio y organización estatal— que, en su
interrelación, producen desigualdades diferenciadas en el
acceso y uso de los servicios de salud.
En línea con lo planteado por Faur (15), la perspectiva
interseccional permite analizar cómo el género se
entrecruza con la clase social, la etnia y la edad para
estructurar jerarquías y asimetrías en la organización social
del cuidado, evidenciando que dichas desigualdades no
operan de manera aislada sino imbricada y acumulativa.
En términos generales, existuna superposición de
identidades vinculadas al género (la mayoría mujeres)
pero con diferencias en cuanto a la cantidad de hijas/os, la
existencia o no de trabajos formales o planes sociales, la
ayuda” en general de otras mujeres y el tiempo que
dedicaban a todas las otras tareas de cuidado. Si bien
existían muchas familias biparentales, la dificultad es
mayor en aquellas monomarentales y con más de dos
hijas/os. Se visualizó una naturalización de la división
sexual del trabajo.
A estas condiciones se agregan las estructuras
organizacionales de los servicios de salud, donde se
presenta como factor común la dificultad del acceso a los
turnos y se definen diferentes trayectorias y estrategias
para atender la necesidad, dentro de las cuales se
entrecruzan la seguridad social, el subsector público y a
veces el subsector privado.
Asimismo, es importante recalcar cómo estas trayectorias
se dificultan a medida que aumenta la complejidad del
problema (niñas/os con malformaciones) y disminuye la
cercanía a los efectores con mayor capacidad de
resolución.
Como se mencionó anteriormente, la ciudad de La Plata
pertenece al estrato 2, segundo en términos de
condiciones socioeconómicas deficitarias. Dichas
condiciones se encontraban de alguna manera aliviadas
por la presencia de efectores de mayor complejidad.
Florencio Varela, corresponde al estrato 1 con población en
peores condiciones sociales. A pesar de poseer
infraestructura en servicios de salud, se profundizan los
condicionamientos vinculados a situaciones
económicamente precarias. Por lo tanto, estas mujeres
diseñaban sus estrategias en soledad, con limitaciones en
términos climáticos para el acceso, ya que muchas se
movilizaban en bicicleta o caminando. La preocupación en
relación con la salud de sus hijos/as está explícita. Como
expresó una entrevistada, “hay veces que le dejo a mi hija
de 2 años a mi mamá, para poder llevar a mis otros hijos e
hijas al odontólogo” (P2).
Además, para acceder a los turnos, tenían que ir muy
temprano, tal lo ilustra otro testimonio: es muy difícil
conseguir el turno, dan muy pocos turnos y hay que ir de
madrugada” (P3).
Es importante rescatar que sus estrategias a veces
estaban facilitadas más en términos personales por parte
de los profesionales que desde la organización, ya que
tenían el teléfono de la odontóloga u odontólogo por
cualquier urgencia que se les presentaba.
Por último, en 9 de Julio, perteneciente al estrato 4 con
población de mejor nivel socioeconómico, las trayectorias
se veían facilitadas en relación con la resolución local de
las problemáticas más comunes en salud. Un ejemplo de
ello era la posibilidad de acercarse caminando o en moto a
los efectores, además de la participación en diversos
espacios vinculados a la salud. El mayor inconveniente se
presentaba cuando la ruralidad o lejanía a las ciudades
más grandes, se entrecruzaba con la necesidad de
tratamientos complejos. Allí se observaron
determinaciones de tiempo y determinaciones
económicas: tenían que viajar muchas horas para la
atención y la niña/o perdía la escolaridad y el resto de sus
actividades del día. En ese sentido, se planteó el traslado
desde el municipio como una ayuda significativa.
Es importante destacar que, cuando esas necesidades
complejas estaban relacionadas con malformaciones
graves, como paladar fisurado, las posibilidades para
resolverlas eran muy limitadas. Esta situación si bien no
era la habitual, fue significativa a la hora de analizar ese
tipo de patologías poco frecuentes, pero de gran impacto
en la salud de la niña/o y su familia. Una mujer relató que
su hijo de 10 años había nacido con paladar fisurado:
“nunca utilizó placas para su alimentación. Lo operaron a
los 2 años en el Hospital Julio de Vedia (de 9 de Julio) y no
resultó, hubo mala praxis, porque se le abrió otra vez el
paladar (…) (P4). Esta condición le provocaba
enfermedades respiratorias y se lo llevó a un hospital de un
pueblo cercano a 9 de Julio donde le hicieron la derivación
al Hospital de Niños de La Plata. La primera vez tuvieron
que llegar temprano para sacar el turno, y concurrieron
durante medio año a las consultas, hasta que finalmente lo
operaron. En cuanto a los estudios prequirúrgicos, como
demoraban en hacérselos en el subsector público de 9 de
Julio, los realizó en el subsector privado.
RESULTADOS
DIMENSIONES GENERALES Y PARTICULARES
La población de la provincia de Buenos Aires es heterogénea
en su composición tanto en su aspecto demográfico como
social. El ASIS PBA (19) estratifica a la población en cuatro
grupos: estrato 1 con población mayoritariamente urbana y
de peores condiciones sociales al que pertenece Florencio
Varela; estrato 2 con población mayoritariamente urbana y
del interior de la provincia que le corresponde a La Plata y se
encuentra segunda en términos de condiciones
socioeconómicas deficitarias; estrato 3 con población rural,
de mejor situación social; estrato 4, al que pertenece la
ciudad de 9 de Julio, con población mayoritariamente rural,
siendo uno de los municipios más ricos del interior de la
provincia de Buenos Aires.
Salud Publica 2026 Mar; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Al analizar el ASIS PBA se visualiza que el estrato 1 tiene
la mayor proporción de niñas/os y adolescentes cada
cien personas adultas jóvenes. Esto es coherente con la
pirámide demográfica de dicho estrato y con la relación
entre vulnerabilidad social y mayor cantidad de
niñas/os.
A su vez, en cuanto a la estructura de la red de servicios
públicos de odontología se observa que en el sector de
peores condiciones sociales es donde hay menor cantidad
de efectores municipales y prestaciones odontológicas
por habitante. Del mismo modo, la oferta provincial es
limitada para dar respuesta a la problemática de salud
bucal (Ver Tabla 1).
Así también, la estructura de la red de servicios de
odontología toma datos poblacionales y de cantidad de
efectores para la construcción de tasas. En este sentido, se
refleja la relación existente entre el estrato socioeconómico
más vulnerable y la menor cantidad de efectores con
servicio de odontología. Pudiéndose observar dicha
relación en esta dimensión particular como réplica de lo
que sucede en la dimensión general (Ver Tabla 2).
Perfil prestacional de los efectores
En cuanto a la sistematización y análisis de los registros
mensuales de atención en los efectores seleccionados, se
encontraron varios sesgos en la recolección de datos de las
hojas mensuales por efector y localidad. Existen
discrepancias en las planillas utilizadas por cada efector
por falta de calibración y homologación en el registro de los
códigos prestacionales nomenclados. Por ello, se realizó un
cambio conceptual en el objetivo de análisis de estas
fuentes, sustituyendo el registro de las planillas por la
oferta prestacional con las prácticas que se realizaban en
cada efector.
En relación con la complejidad de los efectores
seleccionados, el Hospital Bollini de La Plata pertenece al
segundo nivel de atención de gestión provincial, el Centro
Integrador Comunitario (CIC) de 9 de Julio y los Centros de
Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Florencio Varela,
pertenecen al primer nivel de atención de gestión municipal.
En cuanto al perfil prestacional odontológico de los
efectores, todos realizan consultas diagnósticas y de
urgencia, prácticas preventivas (flúor y educación para la
salud individual/colectiva), restauraciones, inactivaciones,
exodoncias, tratamientos para la inflamación de las encías
y motivación para un mejor abordaje de la situación clínica.
Respecto a la realización de selladores de fosas y fisuras,
endodoncias, radiografías periapicales, cirugías de piezas
dentarias retenidas, y otras cirugías menores, se llevan
adelante solo en el Hospital Bollini y en un centro de salud
de Florencio Varela.
En el Hospital Bollini se realiza ortodoncia y ortopedia de
los maxilares, mantenedores de espacio, pantomografía y
cefalometrías, algunas consultas para la atención de fisura
labio alveolo palatina y confección de la placa de ortesis
para su tratamiento. En los tres centros de salud de
Florencio Varela seleccionados se realizan prótesis de
acrílico y en uno tratamientos para la enfermedad
periodontal severa.
Caracterización general de la población
Se vincularon categorías como sexo, género, inserción
laboral, vínculo con las infancias y algunas características
en relación con los problemas de salud y su cobertura.
En cuanto a la información que fue recogida por el
cuestionario exploratorio a las personas que consultaban,
el 89% correspondió a madres que acompañaban a las
niñas y niños, el 3,3% a padres acompañantes y el resto a
hermanas o abuelas. Coincidiendo ese 89% que eran las
principales cuidadoras/es de las niñas y niños. En cuanto
al tipo de cobertura, el 77% pertenecían al subsector
público de forma exclusiva. El 71% concurrían con turnos
programados y el resto por demanda espontánea ante
una urgencia o certificados bucodentales.
Con respecto a la concurrencia de las usuarias/os al
efector donde demandaban atención, el 84.4% asistía
habitualmente al efector, el 7,8% no lo hacía por salud
bucal (excepto el Hospital Bollini) y el 7,8% correspondía a
pacientes que concurrían por primera vez a la institución.
En relación con la utilización específica del servicio de
salud bucal, el 15,6% no acudía habitualmente al efector.
El 35,7% sí lo hacía en el segundo y tercer nivel de
atención del subsector público, el 21,4% en el primer nivel
de atención del subsector público y el porcentaje restante
se distribuía en el subsector de la seguridad social e
instituciones privadas o educativas. El 7,1% era la primera
vez que se atendía en salud bucal.
Existió diferencia en relación con los lugares de
concurrencia para las consultas médicas. El 64% concurría
al primer nivel de atención del subsector público, el 23,3%
al segundo y tercer nivel y el 13% aproximadamente entre
seguridad social y sector privado.
Por último, respecto a la procedencia, en el Hospital
Bollini, las encuestadas/os pertenecían en un 70% a la
ciudad de La Plata y el resto se distribuían entre
localidades cercanas, algunas a más de 50 km de
distancia. En contraposición, tanto en el CIC de 9 de Julio
como en los 3 CAPS de Florencio Varela, el 100% de las
niñas y niños pertenecían a esa misma localidad.
A partir de los instrumentos cualitativos, como grupos
focales y entrevistas, se agregaron las cuestiones
asociadas a la relación familiar o extrafamiliar y a las redes
comunitarias.
Similitudes
Las personas que participaron fueron mujeres cisgénero8
entre 22 y 55 años que se vinculaban con las niñas y niños
como madres, hermanas, abuelas y/o tías. La gran
mayoría realizaba tareas de cuidado no remuneradas y en
menor proporción trabajan como empleadas domésticas,
enfermeras, cuidadoras de adultos mayores y personal de
limpieza, peluquería. Un alto porcentaje era beneficiaria
de planes sociales y en menor medida realizaban tareas en
comedores barriales. También se dedicaban al cuidado de
familiares adultos mayores, personas con discapacidad y
recurrían a la red de cuidado familiar entre mujeres de la
familia y/o vecinas. La mayoría vivían con sus parejas e
hijas/os y otras solas con sus hijas/os. Tenían entre 1 a 6
hijas/os y frecuentemente compartían terreno con otros
familiares. Se encargaban en soledad de las tareas de la
casa o del cuidado de la familia. Y en un menor porcentaje,
cuando se enfermaban, pedían colaboración a la madre,
hija, hermana u otra mujer. La mayoría se levantaban más
temprano que el resto de la familia o se acostaban más
tarde para terminar con las tareas para el día siguiente.
Eran las principales cuidadoras de sus hijas/os
llevándolas/os al médico u odontólogo cuando lo
requerían. Se referían al cuidado como un problema por el
tiempo que les insumía. En cuanto a la estrategia de
conciliación en las tareas de cuidado, las niñas/os
concurrían a escuela o jardín público, de simple o de doble
jornada escolar, salvo las niñas/os que aún por su edad no
se encontraban escolarizadas/os y estaban
permanentemente al cuidado de ellas. En general no
contrataban niñeras.
Particularidades
La Plata: Dentro del grupo focal de mujeres participó sólo
un hombre, un abuelo que cuidaba a 4 nietas/os, hijas/os
de su hijo varón (separado y con consumo problemático).
En la composición familiar se encontraron mujeres jefas
de hogar solteras, separadas o en pareja. Como
estrategias de conciliación para las tareas de cuidado
apareció el acceso a escuelas subsidiadas por el estado o
el mercado (contrato de niñera).
Se encontraron familias ensambladas en las que las
hijas/os de la pareja estaban presentes algunos días de la
semana. Tres mujeres, como estrategia de conciliación
comunitaria del cuidado, se organizaban para cocinar en
forma conjunta, excepto los fines de semana en los que
estaban con sus parejas.
Florencio Varela: Todas eran beneficiarias del Potenciar
Trabajo9, que brindaba obra social, aunque la
desconocían. Sólo una de ellas tenía trabajo formal y otras
vendían alimentos en su casa. La gran mayoría utilizaba la
bicicleta para trasladarse. Una de ellas era estudiante de
enfermería. Se destaca que dos integrantes hacían
actividad física en su tiempo libre (gimnasio y boxeo).
9 de Julio: Este es el único grupo focal donde se encontró
una mujer profesional y tres jubiladas. En relación con la
composición familiar, la mayoría vivían con sus parejas y
no compartían espacios habitacionales más que con su
familia primaria. Solo una de ellas recurría al mercado
contratando a una niñera. Se trasladaban en moto o
bicicleta por la ausencia de transporte público, pero no lo
percibían como un problema.
Recorridos y acceso para la atención en salud bucal
de niñas/os y la salud de las/os cuidadores
Similitudes
Quedó manifiesta la homogeneidad en las dificultades de
acceso ante la necesidad de atención en salud bucal de sus
niñas/os. En los recorridos se observaron
condicionamientos tales como los saberes (conocimientos
acerca del cuidado oral, alimentación, primera consulta
odontológica), información de los servicios de salud
(modalidad de acceso a turnos y de atención), percepción
de la población sobre la organización de los servicios,
tiempo (en relación con las tareas de cuidado que fueron
descritas anteriormente) y organización institucional del
sistema de salud y sus subsectores.
Relegaban el cuidado de su propia salud para cuidar a
otras personas y además manifestaban no dar lugar a
enfermarse. Cuando lo hacían, recurrían al subsector
público para su atención, encontrando barreras
burocráticas o de organización referidas al acceso.
Particularidades de grupos focales y
entrevistas por área geográfica
En La Plata, la mayoría tenía obra social, pero atendía a
sus hijas/os en el Hospital Bollini, tanto para
odontopediatría como para ortodoncia.
El motivo de demanda era por prácticas complejas como
ortodoncia (que la seguridad social no cubría o lo hacía
parcialmente), por derivación de profesionales desde el
sector privado o por dispositivos de acceso (postas de
salud) que generaba el efector.
En cuanto a la atención en salud bucal, desconocían la edad
de la primera consulta, otras sólo habían realizado alguna
vez una consulta de urgencia odontológica en los CAPS sin
poder continuar el tratamiento por escasez de turnos o por
la irregular información que brindaba el efector. Además,
expresaron condicionamientos geográficos para el traslado
en transporte público al hospital.
En cuanto al cuidado de su salud, habían recurrido en el
último año a ginecología de los CAPS y del Hospital Zonal
General de Agudos “Dr. Ricardo Gutiérrez” de La Plata, y
solo una mujer no se controlaba hace 10 años por falta de
tiempo y miedo al hallazgo de enfermedades.
En Florencio Varela, la gran mayoría planteó dificultades
para acceder a la atención en salud bucal tanto en los
CAPS y en el Hospital Zonal General de Agudos “Mi
Pueblo de Florencio Varela. Las dificultades estaban
vinculadas a la ausencia de profesionales y, al igual que en
La Plata, a la escasez de turnos e irregular información
que brinda el efector, por lo que consideraban más
efectivo el móvil odontológico municipal en su barrio.
Por último, en 9 de Julio, si bien plantearon algunas
dificultades en el acceso, la mayoría reconoció que los
CAPS eran los lugares de concurrencia ante sus
problemas de salud. Sin embargo, manifestaron la
demora entre los turnos durante el tratamiento y la falta
de prestaciones complejas. La gran mayoría no tenía obra
social y en caso de necesitar tratamientos complejos
(endodoncia, ortodoncia), que no se realizaban en el
subsector público de la localidad, optaban por viajar la
ciudad de a La Plata (donde el municipio garantiza el
traslado) o a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para
resolverlo en el mismo subsector, debido a los altos
costos en el subsector privado. Una de las participantes
relató que llevaba a su hijo por tratamiento de ortodoncia
al Hospital Bollini luego de haber sido intervenido por
paladar fisurado. Según su relato, “él nació con el paladar
abierto lo operé en el Ludovica (de La Plata) y allá me
dijeron que de grande iba a tener problemas en la
dentadura, lo llevé allá porque acá tuvo una mala praxis.
Entonces lo lleve a una dentista acá en un CAPS y me hizo
la derivación al Bollini” (P1).
Por otro lado, dos mujeres, una con cobertura prepaga y
otra con obra social, mencionaron problemas de acceso a
la atención de salud bucal de sus hijas/os, debido a la
imposibilidad de pagar las prestaciones por su alto costo.
Ambas lo resolvieron accediendo al subsector público.
En cuanto al propio cuidado, todas participaban de un
espacio de actividad física grupal (dispositivo creado por
el CIC del municipio). La mayoría realizaba los chequeos
ginecológicos en el subsector público. Las tres mujeres
jubiladas tenían cobertura del 100% en medicación por su
obra social, pero indicaban que había mucha demora en
los turnos, es por lo que lo terminaban resolviendo en el
subsector privado.
Entrecruzamientos y condicionamientos de los
recorridos
El análisis se inscribe en una perspectiva interseccional
que permite problematizar los diversos determinantes
sociales que configuran los recorridos de estas mujeres
por el sistema de salud junto a sus niñas/os. Desde este
enfoque, no se trata de describir experiencias individuales
aisladas, sino de comprender trayectorias atravesadas por
la articulación de múltiples dimensiones estructurales
—género, clase social, estructura familiar, inserción
laboral, territorio y organización estatal— que, en su
interrelación, producen desigualdades diferenciadas en el
acceso y uso de los servicios de salud.
En línea con lo planteado por Faur (15), la perspectiva
interseccional permite analizar cómo el género se
entrecruza con la clase social, la etnia y la edad para
estructurar jerarquías y asimetrías en la organización social
del cuidado, evidenciando que dichas desigualdades no
operan de manera aislada sino imbricada y acumulativa.
En términos generales, existió una superposición de
identidades vinculadas al género (la mayoría mujeres)
pero con diferencias en cuanto a la cantidad de hijas/os, la
existencia o no de trabajos formales o planes sociales, la
“ayuda” en general de otras mujeres y el tiempo que
dedicaban a todas las otras tareas de cuidado. Si bien
existían muchas familias biparentales, la dificultad es
mayor en aquellas monomarentales y con más de dos
hijas/os. Se visualizó una naturalización de la división
sexual del trabajo.
A estas condiciones se agregan las estructuras
organizacionales de los servicios de salud, donde se
presenta como factor común la dificultad del acceso a los
turnos y se definen diferentes trayectorias y estrategias
para atender la necesidad, dentro de las cuales se
entrecruzan la seguridad social, el subsector público y a
veces el subsector privado.
Asimismo, es importante recalcar cómo estas trayectorias
se dificultan a medida que aumenta la complejidad del
problema (niñas/os con malformaciones) y disminuye la
cercanía a los efectores con mayor capacidad de
resolución.
Como se mencionó anteriormente, la ciudad de La Plata
pertenece al estrato 2, segundo en términos de
condiciones socioeconómicas deficitarias. Dichas
condiciones se encontraban de alguna manera aliviadas
por la presencia de efectores de mayor complejidad.
Florencio Varela, corresponde al estrato 1 con población en
peores condiciones sociales. A pesar de poseer
infraestructura en servicios de salud, se profundizan los
condicionamientos vinculados a situaciones
económicamente precarias. Por lo tanto, estas mujeres
diseñaban sus estrategias en soledad, con limitaciones en
términos climáticos para el acceso, ya que muchas se
movilizaban en bicicleta o caminando. La preocupación en
relación con la salud de sus hijos/as está explícita. Como
expresó una entrevistada, “hay veces que le dejo a mi hija
de 2 años a mi mamá, para poder llevar a mis otros hijos e
hijas al odontólogo” (P2).
Además, para acceder a los turnos, tenían que ir muy
temprano, tal lo ilustra otro testimonio: es muy difícil
conseguir el turno, dan muy pocos turnos y hay que ir de
madrugada” (P3).
Es importante rescatar que sus estrategias a veces
estaban facilitadas más en términos personales por parte
de los profesionales que desde la organización, ya que
tenían el teléfono de la odontóloga u odontólogo por
cualquier urgencia que se les presentaba.
Por último, en 9 de Julio, perteneciente al estrato 4 con
población de mejor nivel socioeconómico, las trayectorias
se veían facilitadas en relación con la resolución local de
las problemáticas más comunes en salud. Un ejemplo de
ello era la posibilidad de acercarse caminando o en moto a
los efectores, además de la participación en diversos
espacios vinculados a la salud. El mayor inconveniente se
presentaba cuando la ruralidad o lejanía a las ciudades
s grandes, se entrecruzaba con la necesidad de
tratamientos complejos. Allí se observaron
determinaciones de tiempo y determinaciones
económicas: tenían que viajar muchas horas para la
atención y la niña/o perdía la escolaridad y el resto de sus
actividades del día. En ese sentido, se planteó el traslado
desde el municipio como una ayuda significativa.
Es importante destacar que, cuando esas necesidades
complejas estaban relacionadas con malformaciones
graves, como paladar fisurado, las posibilidades para
resolverlas eran muy limitadas. Esta situación si bien no
era la habitual, fue significativa a la hora de analizar ese
tipo de patologías poco frecuentes, pero de gran impacto
en la salud de la niña/o y su familia. Una mujer relató que
su hijo de 10 años había nacido con paladar fisurado:
“nunca utilizó placas para su alimentación. Lo operaron a
los 2 años en el Hospital Julio de Vedia (de 9 de Julio) y no
resultó, hubo mala praxis, porque se le abrió otra vez el
paladar (…) (P4). Esta condición le provocaba
enfermedades respiratorias y se lo llevó a un hospital de un
pueblo cercano a 9 de Julio donde le hicieron la derivación
al Hospital de Niños de La Plata. La primera vez tuvieron
que llegar temprano para sacar el turno, y concurrieron
durante medio año a las consultas, hasta que finalmente lo
operaron. En cuanto a los estudios prequirúrgicos, como
demoraban en hacérselos en el subsector público de 9 de
Julio, los realizó en el subsector privado.
RESULTADOS
DIMENSIONES GENERALES Y PARTICULARES
La población de la provincia de Buenos Aires es heterogénea
en su composición tanto en su aspecto demográfico como
social. El ASIS PBA (19) estratifica a la población en cuatro
grupos: estrato 1 con población mayoritariamente urbana y
de peores condiciones sociales al que pertenece Florencio
Varela; estrato 2 con población mayoritariamente urbana y
del interior de la provincia que le corresponde a La Plata y se
encuentra segunda en términos de condiciones
socioeconómicas deficitarias; estrato 3 con población rural,
de mejor situación social; estrato 4, al que pertenece la
ciudad de 9 de Julio, con población mayoritariamente rural,
siendo uno de los municipios más ricos del interior de la
provincia de Buenos Aires.
Salud Publica 2026 Mar; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Ds Cn
DISCUSIÓN
La literatura disponible sobre la complejidad en el abordaje
de los problemas de salud bucal desde una perspectiva
integral resulta limitada. Los resultados de este estudio
introducen otras dimensiones que ponen en tensión su
origen en el modelo biologicista de causalidad lineal. Desde
el paradigma de la salud colectiva con enfoque de derechos,
y teniendo en cuenta la determinación social de la salud, se
puede hacer un análisis más profundo de una realidad
compleja para facilitar su abordaje.
CONCLUSIONES
El objetivo general de esta investigación, desde una
perspectiva de género, fue describir y analizar las
estrategias utilizadas por las/os cuidadoras/es de niñas/os
de 5 a 13 años para la atención en salud bucal en el
subsector público.
Existe una marcada desigualdad en la oferta de servicios
odontológicos provinciales, que impacta con mayor
intensidad en la población más vulnerable. En relación con
la utilización de los servicios, se observa una
fragmentación entre la atención de los problemas de
salud bucal y otros problemas de salud, lo que tensiona el
principio de integralidad en los procesos de atención,
tanto en el plano de la microgestión como en el de la
macrogestión. Asimismo, el perfil de cobertura de la
población que accede a estos servicios refleja dichas
condiciones estructurales: casi el 80% de las/os
usuarias/os depende exclusivamente del subsector
público, mientras que una proporción menor, aun
Al analizar el ASIS PBA se visualiza que el estrato 1 tiene
la mayor proporción de niñas/os y adolescentes cada
cien personas adultas jóvenes. Esto es coherente con la
pirámide demográfica de dicho estrato y con la relación
entre vulnerabilidad social y mayor cantidad de
niñas/os.
A su vez, en cuanto a la estructura de la red de servicios
públicos de odontología se observa que en el sector de
peores condiciones sociales es donde hay menor cantidad
de efectores municipales y prestaciones odontológicas
por habitante. Del mismo modo, la oferta provincial es
limitada para dar respuesta a la problemática de salud
bucal (Ver Tabla 1).
Así también, la estructura de la red de servicios de
odontología toma datos poblacionales y de cantidad de
efectores para la construcción de tasas. En este sentido, se
refleja la relación existente entre el estrato socioeconómico
más vulnerable y la menor cantidad de efectores con
servicio de odontología. Pudiéndose observar dicha
relación en esta dimensión particular como réplica de lo
que sucede en la dimensión general (Ver Tabla 2).
Perfil prestacional de los efectores
En cuanto a la sistematización y análisis de los registros
mensuales de atención en los efectores seleccionados, se
encontraron varios sesgos en la recolección de datos de las
hojas mensuales por efector y localidad. Existen
discrepancias en las planillas utilizadas por cada efector
por falta de calibración y homologación en el registro de los
códigos prestacionales nomenclados. Por ello, se realizó un
cambio conceptual en el objetivo de análisis de estas
fuentes, sustituyendo el registro de las planillas por la
oferta prestacional con las prácticas que se realizaban en
cada efector.
En relación con la complejidad de los efectores
seleccionados, el Hospital Bollini de La Plata pertenece al
segundo nivel de atención de gestión provincial, el Centro
Integrador Comunitario (CIC) de 9 de Julio y los Centros de
Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Florencio Varela,
pertenecen al primer nivel de atención de gestión municipal.
En cuanto al perfil prestacional odontológico de los
efectores, todos realizan consultas diagnósticas y de
urgencia, prácticas preventivas (flúor y educación para la
salud individual/colectiva), restauraciones, inactivaciones,
exodoncias, tratamientos para la inflamación de las encías
y motivación para un mejor abordaje de la situación clínica.
Respecto a la realización de selladores de fosas y fisuras,
endodoncias, radiografías periapicales, cirugías de piezas
dentarias retenidas, y otras cirugías menores, se llevan
adelante solo en el Hospital Bollini y en un centro de salud
de Florencio Varela.
En el Hospital Bollini se realiza ortodoncia y ortopedia de
los maxilares, mantenedores de espacio, pantomografía y
cefalometrías, algunas consultas para la atención de fisura
labio alveolo palatina y confección de la placa de ortesis
para su tratamiento. En los tres centros de salud de
Florencio Varela seleccionados se realizan prótesis de
acrílico y en uno tratamientos para la enfermedad
periodontal severa.
Caracterización general de la población
Se vincularon categorías como sexo, género, inserción
laboral, vínculo con las infancias y algunas características
en relación con los problemas de salud y su cobertura.
En cuanto a la información que fue recogida por el
cuestionario exploratorio a las personas que consultaban,
el 89% correspondió a madres que acompañaban a las
niñas y niños, el 3,3% a padres acompañantes y el resto a
hermanas o abuelas. Coincidiendo ese 89% que eran las
principales cuidadoras/es de las niñas y niños. En cuanto
al tipo de cobertura, el 77% pertenecían al subsector
público de forma exclusiva. El 71% concurrían con turnos
programados y el resto por demanda espontánea ante
una urgencia o certificados bucodentales.
Con respecto a la concurrencia de las usuarias/os al
efector donde demandaban atención, el 84.4% asistía
habitualmente al efector, el 7,8% no lo hacía por salud
bucal (excepto el Hospital Bollini) y el 7,8% correspondía a
pacientes que concurrían por primera vez a la institución.
En relación con la utilización específica del servicio de
salud bucal, el 15,6% no acudía habitualmente al efector.
El 35,7% sí lo hacía en el segundo y tercer nivel de
atención del subsector público, el 21,4% en el primer nivel
de atención del subsector público y el porcentaje restante
se distribuía en el subsector de la seguridad social e
instituciones privadas o educativas. El 7,1% era la primera
vez que se atendía en salud bucal.
Existió diferencia en relación con los lugares de
concurrencia para las consultas médicas. El 64% concurría
al primer nivel de atención del subsector público, el 23,3%
al segundo y tercer nivel y el 13% aproximadamente entre
seguridad social y sector privado.
Por último, respecto a la procedencia, en el Hospital
Bollini, las encuestadas/os pertenecían en un 70% a la
ciudad de La Plata y el resto se distribuían entre
localidades cercanas, algunas a más de 50 km de
distancia. En contraposición, tanto en el CIC de 9 de Julio
como en los 3 CAPS de Florencio Varela, el 100% de las
niñas y niños pertenecían a esa misma localidad.
A partir de los instrumentos cualitativos, como grupos
focales y entrevistas, se agregaron las cuestiones
asociadas a la relación familiar o extrafamiliar y a las redes
comunitarias.
Similitudes
Las personas que participaron fueron mujeres cisgénero8
entre 22 y 55 años que se vinculaban con las niñas y niños
como madres, hermanas, abuelas y/o tías. La gran
mayoría realizaba tareas de cuidado no remuneradas y en
menor proporción trabajan como empleadas domésticas,
enfermeras, cuidadoras de adultos mayores y personal de
limpieza, peluquería. Un alto porcentaje era beneficiaria
de planes sociales y en menor medida realizaban tareas en
comedores barriales. También se dedicaban al cuidado de
familiares adultos mayores, personas con discapacidad y
recurrían a la red de cuidado familiar entre mujeres de la
familia y/o vecinas. La mayoría vivían con sus parejas e
hijas/os y otras solas con sus hijas/os. Tenían entre 1 a 6
hijas/os y frecuentemente compartían terreno con otros
familiares. Se encargaban en soledad de las tareas de la
casa o del cuidado de la familia. Y en un menor porcentaje,
cuando se enfermaban, pedían colaboración a la madre,
hija, hermana u otra mujer. La mayoría se levantaban más
temprano que el resto de la familia o se acostaban más
tarde para terminar con las tareas para el día siguiente.
Eran las principales cuidadoras de sus hijas/os
llevándolas/os al médico u odontólogo cuando lo
requerían. Se referían al cuidado como un problema por el
tiempo que les insumía. En cuanto a la estrategia de
conciliación en las tareas de cuidado, las niñas/os
concurrían a escuela o jardín público, de simple o de doble
jornada escolar, salvo las niñas/os que aún por su edad no
se encontraban escolarizadas/os y estaban
permanentemente al cuidado de ellas. En general no
contrataban niñeras.
Particularidades
La Plata: Dentro del grupo focal de mujeres participó sólo
un hombre, un abuelo que cuidaba a 4 nietas/os, hijas/os
de su hijo varón (separado y con consumo problemático).
En la composición familiar se encontraron mujeres jefas
de hogar solteras, separadas o en pareja. Como
estrategias de conciliación para las tareas de cuidado
apareció el acceso a escuelas subsidiadas por el estado o
el mercado (contrato de niñera).
Se encontraron familias ensambladas en las que las
hijas/os de la pareja estaban presentes algunos días de la
semana. Tres mujeres, como estrategia de conciliación
comunitaria del cuidado, se organizaban para cocinar en
forma conjunta, excepto los fines de semana en los que
estaban con sus parejas.
Florencio Varela: Todas eran beneficiarias del Potenciar
Trabajo9, que brindaba obra social, aunque la
desconocían. Sólo una de ellas tenía trabajo formal y otras
vendían alimentos en su casa. La gran mayoría utilizaba la
bicicleta para trasladarse. Una de ellas era estudiante de
enfermería. Se destaca que dos integrantes hacían
actividad física en su tiempo libre (gimnasio y boxeo).
9 de Julio: Este es el único grupo focal donde se encontró
una mujer profesional y tres jubiladas. En relación con la
composición familiar, la mayoría vivían con sus parejas y
no compartían espacios habitacionales más que con su
familia primaria. Solo una de ellas recurría al mercado
contratando a una niñera. Se trasladaban en moto o
bicicleta por la ausencia de transporte público, pero no lo
percibían como un problema.
Recorridos y acceso para la atención en salud bucal
de niñas/os y la salud de las/os cuidadores
Similitudes
Quedó manifiesta la homogeneidad en las dificultades de
acceso ante la necesidad de atención en salud bucal de sus
niñas/os. En los recorridos se observaron
condicionamientos tales como los saberes (conocimientos
acerca del cuidado oral, alimentación, primera consulta
odontológica), información de los servicios de salud
(modalidad de acceso a turnos y de atención), percepción
de la población sobre la organización de los servicios,
tiempo (en relación con las tareas de cuidado que fueron
descritas anteriormente) y organización institucional del
sistema de salud y sus subsectores.
Relegaban el cuidado de su propia salud para cuidar a
otras personas y además manifestaban no dar lugar a
enfermarse. Cuando lo hacían, recurrían al subsector
público para su atención, encontrando barreras
burocráticas o de organización referidas al acceso.
Particularidades de grupos focales y
entrevistas por área geográfica
En La Plata, la mayoría tenía obra social, pero atendía a
sus hijas/os en el Hospital Bollini, tanto para
odontopediatría como para ortodoncia.
El motivo de demanda era por prácticas complejas como
ortodoncia (que la seguridad social no cubría o lo hacía
parcialmente), por derivación de profesionales desde el
sector privado o por dispositivos de acceso (postas de
salud) que generaba el efector.
En cuanto a la atención en salud bucal, desconocían la edad
de la primera consulta, otras sólo habían realizado alguna
vez una consulta de urgencia odontológica en los CAPS sin
poder continuar el tratamiento por escasez de turnos o por
la irregular información que brindaba el efector. Además,
expresaron condicionamientos geográficos para el traslado
en transporte público al hospital.
En cuanto al cuidado de su salud, habían recurrido en el
último año a ginecología de los CAPS y del Hospital Zonal
General de Agudos “Dr. Ricardo Gutiérrez” de La Plata, y
solo una mujer no se controlaba hace 10 años por falta de
tiempo y miedo al hallazgo de enfermedades.
En Florencio Varela, la gran mayoría planteó dificultades
para acceder a la atención en salud bucal tanto en los
CAPS y en el Hospital Zonal General de Agudos “Mi
Pueblo de Florencio Varela. Las dificultades estaban
vinculadas a la ausencia de profesionales y, al igual que en
La Plata, a la escasez de turnos e irregular información
que brinda el efector, por lo que consideraban más
efectivo el móvil odontológico municipal en su barrio.
Por último, en 9 de Julio, si bien plantearon algunas
dificultades en el acceso, la mayoría reconoció que los
CAPS eran los lugares de concurrencia ante sus
problemas de salud. Sin embargo, manifestaron la
demora entre los turnos durante el tratamiento y la falta
de prestaciones complejas. La gran mayoría no tenía obra
social y en caso de necesitar tratamientos complejos
(endodoncia, ortodoncia), que no se realizaban en el
subsector público de la localidad, optaban por viajar la
ciudad de a La Plata (donde el municipio garantiza el
traslado) o a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para
resolverlo en el mismo subsector, debido a los altos
costos en el subsector privado. Una de las participantes
relató que llevaba a su hijo por tratamiento de ortodoncia
al Hospital Bollini luego de haber sido intervenido por
paladar fisurado. Según su relato, “él nació con el paladar
abierto lo operé en el Ludovica (de La Plata) y allá me
dijeron que de grande iba a tener problemas en la
dentadura, lo llevé allá porque acá tuvo una mala praxis.
Entonces lo lleve a una dentista acá en un CAPS y me hizo
la derivación al Bollini” (P1).
Por otro lado, dos mujeres, una con cobertura prepaga y
otra con obra social, mencionaron problemas de acceso a
contando con cobertura en otros subsectores, recurre al
sistema público, que termina asumiendo de hecho
funciones de subsidio y absorción de demanda.
Al analizar la información cualitativa, las experiencias
recogidas están fuertemente definidas por la cultura
patriarcal con una consolidación de la división sexual del
trabajo, que deviene en estereotipos de género, donde las
mujeres son las únicas encargadas de las tareas de cuidado,
ya sea en soledad o con otras mujeres. Necesitan realizar
múltiples recorridos para poder cumplir con el objetivo de
ese cuidado de la salud bucal de las/os niñas/os. También se
superponen condiciones de vida precaria (trabajo informal
o dependencia económica de planes sociales o de su pareja)
según los estratos definidos y las trayectorias,
vinculándose con escenarios macroestructurales.
Lo descrito adquiere mayor peso al pensar no solo en el
cuidado directo (llevar a la consulta odontológica y
sostener el bito de higiene oral diaria) sino en la gestión
del cuidado, entendida como todas aquellas actividades
que acompañan el cuidado en sí mismo (gestión de turnos,
recordar fechas, prever el tiempo necesario para llegar a los
efectores de salud) que no toman relevancia al momento de
pensar el tránsito por el sistema de salud. Este sistema no
es preparado para facilitar dicho proceso, ya que su
modelo de gestión y atención no es capaz de alojar estas
dificultades o limitaciones. Esto se potencia en el ámbito de
la salud bucal, que, según la información recogida,
demuestra una organización deficiente de la red para dar
solución a los problemas.
En este sentido, el escaso o incorrecto desarrollo de los
perfiles prestacionales y la complejidad de los efectores, se
evidencia en la falta de respuesta y resolución cercana a
las/os niñas/os con patologías altamente prevalentes, como
la caries con compromiso pulpar, Así, se observa la
dificultad manifiesta de un modelo hospitalocéntrico que se
reproduce con mayor fuerza en el caso de la salud bucal.
Este, a pesar de efectivizar los tratamientos complejos,
reproduce las inequidades trazadas por los determinantes
generales como la disponibilidad de recursos económicos,
de tiempo y hasta de recursos simbólicos, dejando en
evidencia su posicionamiento en relación con la salud de la
población.
En relación con esos recursos simbólicos, se hace referencia
a la percepción no sólo de las cuidadoras, sino de las/os
profesionales, que suelen abordar la salud de las/os
usuarias/os en el recorte orgánico que les “corresponde, sin
poder detectar la importancia de la salud bucal.
La mayoría de las entrevistadas expresaron que las/os
médicas/os omitieron indicar la primera visita con la/él
odontóloga/o y manifestaron que una vez en la consulta su
odontóloga/o no fue un actor facilitador de acceso para
otros turnos, situación que tributa a no poder consolidar los
aspectos vinculares con su profesional de referencia.
Por otro lado, en términos simbólicos, se suma la
percepción del cuidado de la salud como obligación, no solo
desde las propias mujeres sino desde el resto de la
comunidad implicada, ya que dejan en sus manos las
acciones para el cuidado, muchas veces relegando su propia
salud. En el caso de los varones, el cuidado es pensado
como favor o ayuda, no como obligación.
En cuanto a la organización social del cuidado, los apoyos
mayoritarios esn puestos en el Estado (ya sea por la
disponibilidad -aunque con falencias- de instituciones
como los servicios de salud del subsector público, la
garantía de traslados para algunas/os usuarios, las
instituciones escolares), en las familias (otras mujeres) y en
menor medida en alguna organización social comunitaria,
ya que el mercado no constituye una posibilidad para la
mayoría de estas mujeres.
Para finalizar, los recorridos y estrategias analizados ponen
en evidencia la complejidad que implica resolver los
problemas de salud bucal en niñas y niños. Dicha
complejidad se encuentra atravesada por la
interseccionalidad, las desigualdades de género, las
características y limitaciones de los servicios de salud y la
fragmentación del sistema sanitario. Estos factores
convergen y se refuerzan mutuamente, contribuyendo a la
reproducción de inequidades tanto dentro como fuera del
sistema de salud en las trayectorias de atención de las/os
usuarias/os.
Asimismo, a pesar de la fragmentación a la que se hace
referencia, es el subsector público, con las dificultades
descritas, el más accesible para las necesidades en salud
bucal. Y el único, además de las familias, que de alguna
manera participa con mayor peso en la organización social
del cuidado.
Todas estas dificultades ponen de manifiesto la necesidad
de repensar no solo los modelos de gestión sino también, y
en reciprocidad, el modelo de atención, donde el cuidado
realizado en el trabajo vivo en acto (22) sea percibido y
asumido como parte de la tarea de cuidado de la población
que nos permita incluir en las transformaciones, el cuidado
de quienes cuidan.
En este escenario, resulta imprescindible avanzar hacia
una priorización efectiva de la salud bucal dentro del
sistema de salud, fortaleciendo su integración en las
políticas públicas y en el primer nivel de atención. Ello
implica consolidar una rectoría estatal capaz de
garantizar accesibilidad, equidad e integralidad en la
continuidad del cuidado, así como fortalecer la
planificación sanitaria, el trabajo en red y la regulación
de lógicas corporativas que han condicionado los
recorridos de atencn. En este marco, futuras
investigaciones podrían profundizar en modelos de
gestión que jerarquicen la salud bucal como componente
estructural del derecho a la salud en el primer nivel de
atencn.
la atención de salud bucal de sus hijas/os, debido a la
imposibilidad de pagar las prestaciones por su alto costo.
Ambas lo resolvieron accediendo al subsector público.
En cuanto al propio cuidado, todas participaban de un
espacio de actividad física grupal (dispositivo creado por
el CIC del municipio). La mayoría realizaba los chequeos
ginecológicos en el subsector público. Las tres mujeres
jubiladas tenían cobertura del 100% en medicación por su
obra social, pero indicaban que había mucha demora en
los turnos, es por lo que lo terminaban resolviendo en el
subsector privado.
Entrecruzamientos y condicionamientos de los
recorridos
El análisis se inscribe en una perspectiva interseccional
que permite problematizar los diversos determinantes
sociales que configuran los recorridos de estas mujeres
por el sistema de salud junto a sus niñas/os. Desde este
enfoque, no se trata de describir experiencias individuales
aisladas, sino de comprender trayectorias atravesadas por
la articulación de múltiples dimensiones estructurales
—género, clase social, estructura familiar, inserción
laboral, territorio y organización estatal— que, en su
interrelación, producen desigualdades diferenciadas en el
acceso y uso de los servicios de salud.
En línea con lo planteado por Faur (15), la perspectiva
interseccional permite analizar cómo el género se
entrecruza con la clase social, la etnia y la edad para
estructurar jerarquías y asimetrías en la organización social
del cuidado, evidenciando que dichas desigualdades no
operan de manera aislada sino imbricada y acumulativa.
En términos generales, existió una superposición de
identidades vinculadas al género (la mayoría mujeres)
pero con diferencias en cuanto a la cantidad de hijas/os, la
existencia o no de trabajos formales o planes sociales, la
“ayuda” en general de otras mujeres y el tiempo que
dedicaban a todas las otras tareas de cuidado. Si bien
existían muchas familias biparentales, la dificultad es
mayor en aquellas monomarentales y con más de dos
hijas/os. Se visualizó una naturalización de la división
sexual del trabajo.
A estas condiciones se agregan las estructuras
organizacionales de los servicios de salud, donde se
presenta como factor común la dificultad del acceso a los
turnos y se definen diferentes trayectorias y estrategias
para atender la necesidad, dentro de las cuales se
entrecruzan la seguridad social, el subsector público y a
veces el subsector privado.
Asimismo, es importante recalcar cómo estas trayectorias
se dificultan a medida que aumenta la complejidad del
problema (niñas/os con malformaciones) y disminuye la
cercanía a los efectores con mayor capacidad de
resolución.
Como se mencionó anteriormente, la ciudad de La Plata
pertenece al estrato 2, segundo en términos de
condiciones socioeconómicas deficitarias. Dichas
condiciones se encontraban de alguna manera aliviadas
por la presencia de efectores de mayor complejidad.
Florencio Varela, corresponde al estrato 1 con población en
peores condiciones sociales. A pesar de poseer
infraestructura en servicios de salud, se profundizan los
condicionamientos vinculados a situaciones
económicamente precarias. Por lo tanto, estas mujeres
diseñaban sus estrategias en soledad, con limitaciones en
términos climáticos para el acceso, ya que muchas se
movilizaban en bicicleta o caminando. La preocupación en
relación con la salud de sus hijos/as está explícita. Como
expresó una entrevistada, “hay veces que le dejo a mi hija
de 2 años a mi mamá, para poder llevar a mis otros hijos e
hijas al odontólogo” (P2).
Además, para acceder a los turnos, tenían que ir muy
temprano, tal lo ilustra otro testimonio: “es muy difícil
conseguir el turno, dan muy pocos turnos y hay que ir de
madrugada” (P3).
Es importante rescatar que sus estrategias a veces
estaban facilitadas más en términos personales por parte
de los profesionales que desde la organización, ya que
tenían el teléfono de la odontóloga u odontólogo por
cualquier urgencia que se les presentaba.
Por último, en 9 de Julio, perteneciente al estrato 4 con
población de mejor nivel socioeconómico, las trayectorias
se veían facilitadas en relación con la resolución local de
las problemáticas más comunes en salud. Un ejemplo de
ello era la posibilidad de acercarse caminando o en moto a
los efectores, además de la participación en diversos
espacios vinculados a la salud. El mayor inconveniente se
presentaba cuando la ruralidad o lejanía a las ciudades
más grandes, se entrecruzaba con la necesidad de
tratamientos complejos. Allí se observaron
determinaciones de tiempo y determinaciones
económicas: tenían que viajar muchas horas para la
atención y la niña/o perdía la escolaridad y el resto de sus
actividades del día. En ese sentido, se planteó el traslado
desde el municipio como una ayuda significativa.
Es importante destacar que, cuando esas necesidades
complejas estaban relacionadas con malformaciones
graves, como paladar fisurado, las posibilidades para
resolverlas eran muy limitadas. Esta situación si bien no
era la habitual, fue significativa a la hora de analizar ese
tipo de patologías poco frecuentes, pero de gran impacto
en la salud de la niña/o y su familia. Una mujer relató que
su hijo de 10 años había nacido con paladar fisurado:
“nunca utilizó placas para su alimentación. Lo operaron a
los 2 años en el Hospital Julio de Vedia (de 9 de Julio) y no
resultó, hubo mala praxis, porque se le abrió otra vez el
paladar (…)” (P4). Esta condición le provocaba
enfermedades respiratorias y se lo llevó a un hospital de un
pueblo cercano a 9 de Julio donde le hicieron la derivación
al Hospital de Niños de La Plata. La primera vez tuvieron
que llegar temprano para sacar el turno, y concurrieron
durante medio año a las consultas, hasta que finalmente lo
operaron. En cuanto a los estudios prequirúrgicos, como
demoraban en hacérselos en el subsector público de 9 de
Julio, los realizó en el subsector privado.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a nuestras familias, parejas, amigas/os,
compañeras/os de trabajo y militancia que nos apoyaron
durante todo el proceso de investigación. A las y los
usuarias/os del sistema de salud público y a las mujeres de
las diferentes comunidades que participaron y nos
permitieron construir esta publicación que, con mucho
esfuerzo, encuentros, lecturas, mates, abrazos y charlas,
logramos concretar.
Salud Publica 2026 Mar; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
DISCUSIÓN
La literatura disponible sobre la complejidad en el abordaje
de los problemas de salud bucal desde una perspectiva
integral resulta limitada. Los resultados de este estudio
introducen otras dimensiones que ponen en tensión su
origen en el modelo biologicista de causalidad lineal. Desde
el paradigma de la salud colectiva con enfoque de derechos,
y teniendo en cuenta la determinación social de la salud, se
puede hacer un análisis más profundo de una realidad
compleja para facilitar su abordaje.
CONCLUSIONES
El objetivo general de esta investigación, desde una
perspectiva de género, fue describir y analizar las
estrategias utilizadas por las/os cuidadoras/es de niñas/os
de 5 a 13 años para la atención en salud bucal en el
subsector público.
Existe una marcada desigualdad en la oferta de servicios
odontológicos provinciales, que impacta con mayor
intensidad en la población más vulnerable. En relación con
la utilización de los servicios, se observa una
fragmentación entre la atención de los problemas de
salud bucal y otros problemas de salud, lo que tensiona el
principio de integralidad en los procesos de atención,
tanto en el plano de la microgestión como en el de la
macrogestión. Asimismo, el perfil de cobertura de la
población que accede a estos servicios refleja dichas
condiciones estructurales: casi el 80% de las/os
usuarias/os depende exclusivamente del subsector
público, mientras que una proporción menor, aun
contando con cobertura en otros subsectores, recurre al
sistema público, que termina asumiendo de hecho
funciones de subsidio y absorción de demanda.
Al analizar la información cualitativa, las experiencias
recogidas están fuertemente definidas por la cultura
patriarcal con una consolidación de la división sexual del
trabajo, que deviene en estereotipos de género, donde las
mujeres son las únicas encargadas de las tareas de cuidado,
ya sea en soledad o con otras mujeres. Necesitan realizar
múltiples recorridos para poder cumplir con el objetivo de
ese cuidado de la salud bucal de las/os niñas/os. También se
superponen condiciones de vida precaria (trabajo informal
o dependencia económica de planes sociales o de su pareja)
según los estratos definidos y las trayectorias,
vinculándose con escenarios macroestructurales.
Lo descrito adquiere mayor peso al pensar no solo en el
cuidado directo (llevar a la consulta odontológica y
sostener el hábito de higiene oral diaria) sino en la gestión
del cuidado, entendida como todas aquellas actividades
que acompañan el cuidado en sí mismo (gestión de turnos,
recordar fechas, prever el tiempo necesario para llegar a los
efectores de salud) que no toman relevancia al momento de
pensar el tránsito por el sistema de salud. Este sistema no
está preparado para facilitar dicho proceso, ya que su
modelo de gestión y atención no es capaz de alojar estas
dificultades o limitaciones. Esto se potencia en el ámbito de
la salud bucal, que, según la información recogida,
demuestra una organización deficiente de la red para dar
solución a los problemas.
En este sentido, el escaso o incorrecto desarrollo de los
perfiles prestacionales y la complejidad de los efectores, se
evidencia en la falta de respuesta y resolución cercana a
las/os niñas/os con patologías altamente prevalentes, como
la caries con compromiso pulpar, Así, se observa la
dificultad manifiesta de un modelo hospitalocéntrico que se
reproduce con mayor fuerza en el caso de la salud bucal.
Este, a pesar de efectivizar los tratamientos complejos,
reproduce las inequidades trazadas por los determinantes
generales como la disponibilidad de recursos económicos,
de tiempo y hasta de recursos simbólicos, dejando en
evidencia su posicionamiento en relación con la salud de la
población.
En relación con esos recursos simbólicos, se hace referencia
a la percepción no sólo de las cuidadoras, sino de las/os
profesionales, que suelen abordar la salud de las/os
usuarias/os en el recorte orgánico que les “corresponde, sin
poder detectar la importancia de la salud bucal.
La mayoría de las entrevistadas expresaron que las/os
médicas/os omitieron indicar la primera visita con la/él
odontóloga/o y manifestaron que una vez en la consulta su
odontóloga/o no fue un actor facilitador de acceso para
otros turnos, situación que tributa a no poder consolidar los
aspectos vinculares con su profesional de referencia.
Por otro lado, en términos simbólicos, se suma la
percepción del cuidado de la salud como obligación, no solo
desde las propias mujeres sino desde el resto de la
comunidad implicada, ya que dejan en sus manos las
acciones para el cuidado, muchas veces relegando su propia
salud. En el caso de los varones, el cuidado es pensado
como favor o ayuda, no como obligación.
En cuanto a la organización social del cuidado, los apoyos
mayoritarios están puestos en el Estado (ya sea por la
disponibilidad -aunque con falencias- de instituciones
como los servicios de salud del subsector público, la
garantía de traslados para algunas/os usuarios, las
instituciones escolares), en las familias (otras mujeres) y en
menor medida en alguna organización social comunitaria,
ya que el mercado no constituye una posibilidad para la
mayoría de estas mujeres.
Para finalizar, los recorridos y estrategias analizados ponen
en evidencia la complejidad que implica resolver los
problemas de salud bucal en niñas y niños. Dicha
complejidad se encuentra atravesada por la
interseccionalidad, las desigualdades de género, las
características y limitaciones de los servicios de salud y la
fragmentación del sistema sanitario. Estos factores
convergen y se refuerzan mutuamente, contribuyendo a la
reproducción de inequidades tanto dentro como fuera del
sistema de salud en las trayectorias de atención de las/os
usuarias/os.
Asimismo, a pesar de la fragmentación a la que se hace
referencia, es el subsector público, con las dificultades
descritas, el más accesible para las necesidades en salud
bucal. Y el único, además de las familias, que de alguna
manera participa con mayor peso en la organización social
del cuidado.
Todas estas dificultades ponen de manifiesto la necesidad
de repensar no solo los modelos de gestión sino también, y
en reciprocidad, el modelo de atención, donde el cuidado
realizado en el trabajo vivo en acto (22) sea percibido y
asumido como parte de la tarea de cuidado de la población
que nos permita incluir en las transformaciones, el cuidado
de quienes cuidan.
En este escenario, resulta imprescindible avanzar hacia
una priorización efectiva de la salud bucal dentro del
sistema de salud, fortaleciendo su integración en las
políticas públicas y en el primer nivel de atención. Ello
implica consolidar una rectoría estatal capaz de
garantizar accesibilidad, equidad e integralidad en la
continuidad del cuidado, así como fortalecer la
planificación sanitaria, el trabajo en red y la regulación
de lógicas corporativas que han condicionado los
recorridos de atención. En este marco, futuras
investigaciones podrían profundizar en modelos de
gestión que jerarquicen la salud bucal como componente
estructural del derecho a la salud en el primer nivel de
atención.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a nuestras familias, parejas, amigas/os,
compañeras/os de trabajo y militancia que nos apoyaron
durante todo el proceso de investigación. A las y los
usuarias/os del sistema de salud público y a las mujeres de
las diferentes comunidades que participaron y nos
permitieron construir esta publicación que, con mucho
esfuerzo, encuentros, lecturas, mates, abrazos y charlas,
logramos concretar.
DISCUSIÓN
La literatura disponible sobre la complejidad en el abordaje
de los problemas de salud bucal desde una perspectiva
integral resulta limitada. Los resultados de este estudio
introducen otras dimensiones que ponen en tensión su
origen en el modelo biologicista de causalidad lineal. Desde
el paradigma de la salud colectiva con enfoque de derechos,
y teniendo en cuenta la determinación social de la salud, se
puede hacer un análisis más profundo de una realidad
compleja para facilitar su abordaje.
CONCLUSIONES
El objetivo general de esta investigación, desde una
perspectiva de género, fue describir y analizar las
estrategias utilizadas por las/os cuidadoras/es de niñas/os
de 5 a 13 años para la atención en salud bucal en el
subsector público.
Existe una marcada desigualdad en la oferta de servicios
odontológicos provinciales, que impacta con mayor
intensidad en la población más vulnerable. En relación con
la utilización de los servicios, se observa una
fragmentación entre la atención de los problemas de
salud bucal y otros problemas de salud, lo que tensiona el
principio de integralidad en los procesos de atención,
tanto en el plano de la microgestión como en el de la
macrogestión. Asimismo, el perfil de cobertura de la
población que accede a estos servicios refleja dichas
condiciones estructurales: casi el 80% de las/os
usuarias/os depende exclusivamente del subsector
público, mientras que una proporción menor, aun
Salud Publica 2026 Mar; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
contando con cobertura en otros subsectores, recurre al
sistema público, que termina asumiendo de hecho
funciones de subsidio y absorción de demanda.
Al analizar la información cualitativa, las experiencias
recogidas están fuertemente definidas por la cultura
patriarcal con una consolidación de la división sexual del
trabajo, que deviene en estereotipos de género, donde las
mujeres son las únicas encargadas de las tareas de cuidado,
ya sea en soledad o con otras mujeres. Necesitan realizar
múltiples recorridos para poder cumplir con el objetivo de
ese cuidado de la salud bucal de las/os niñas/os. También se
superponen condiciones de vida precaria (trabajo informal
o dependencia económica de planes sociales o de su pareja)
según los estratos definidos y las trayectorias,
vinculándose con escenarios macroestructurales.
Lo descrito adquiere mayor peso al pensar no solo en el
cuidado directo (llevar a la consulta odontológica y
sostener el hábito de higiene oral diaria) sino en la gestión
del cuidado, entendida como todas aquellas actividades
que acompañan el cuidado en sí mismo (gestión de turnos,
recordar fechas, prever el tiempo necesario para llegar a los
efectores de salud) que no toman relevancia al momento de
pensar el tránsito por el sistema de salud. Este sistema no
está preparado para facilitar dicho proceso, ya que su
modelo de gestión y atención no es capaz de alojar estas
dificultades o limitaciones. Esto se potencia en el ámbito de
la salud bucal, que, según la información recogida,
demuestra una organización deficiente de la red para dar
solución a los problemas.
En este sentido, el escaso o incorrecto desarrollo de los
perfiles prestacionales y la complejidad de los efectores, se
evidencia en la falta de respuesta y resolución cercana a
las/os niñas/os con patologías altamente prevalentes, como
la caries con compromiso pulpar, Así, se observa la
dificultad manifiesta de un modelo hospitalocéntrico que se
reproduce con mayor fuerza en el caso de la salud bucal.
Este, a pesar de efectivizar los tratamientos complejos,
reproduce las inequidades trazadas por los determinantes
generales como la disponibilidad de recursos económicos,
de tiempo y hasta de recursos simbólicos, dejando en
evidencia su posicionamiento en relación con la salud de la
población.
En relación con esos recursos simbólicos, se hace referencia
a la percepción no sólo de las cuidadoras, sino de las/os
profesionales, que suelen abordar la salud de las/os
usuarias/os en el recorte orgánico que les “corresponde, sin
poder detectar la importancia de la salud bucal.
La mayoría de las entrevistadas expresaron que las/os
médicas/os omitieron indicar la primera visita con la/él
odontóloga/o y manifestaron que una vez en la consulta su
odontóloga/o no fue un actor facilitador de acceso para
otros turnos, situación que tributa a no poder consolidar los
aspectos vinculares con su profesional de referencia.
Por otro lado, en términos simbólicos, se suma la
percepción del cuidado de la salud como obligación, no solo
desde las propias mujeres sino desde el resto de la
comunidad implicada, ya que dejan en sus manos las
acciones para el cuidado, muchas veces relegando su propia
salud. En el caso de los varones, el cuidado es pensado
como favor o ayuda, no como obligación.
En cuanto a la organización social del cuidado, los apoyos
mayoritarios están puestos en el Estado (ya sea por la
disponibilidad -aunque con falencias- de instituciones
como los servicios de salud del subsector público, la
garantía de traslados para algunas/os usuarios, las
instituciones escolares), en las familias (otras mujeres) y en
menor medida en alguna organización social comunitaria,
ya que el mercado no constituye una posibilidad para la
mayoría de estas mujeres.
Para finalizar, los recorridos y estrategias analizados ponen
en evidencia la complejidad que implica resolver los
problemas de salud bucal en niñas y niños. Dicha
complejidad se encuentra atravesada por la
interseccionalidad, las desigualdades de género, las
características y limitaciones de los servicios de salud y la
fragmentación del sistema sanitario. Estos factores
convergen y se refuerzan mutuamente, contribuyendo a la
reproducción de inequidades tanto dentro como fuera del
sistema de salud en las trayectorias de atención de las/os
usuarias/os.
Asimismo, a pesar de la fragmentación a la que se hace
referencia, es el subsector público, con las dificultades
descritas, el más accesible para las necesidades en salud
bucal. Y el único, además de las familias, que de alguna
manera participa con mayor peso en la organización social
del cuidado.
Todas estas dificultades ponen de manifiesto la necesidad
de repensar no solo los modelos de gestión sino también, y
en reciprocidad, el modelo de atención, donde el cuidado
realizado en el trabajo vivo en acto (22) sea percibido y
asumido como parte de la tarea de cuidado de la población
que nos permita incluir en las transformaciones, el cuidado
de quienes cuidan.
En este escenario, resulta imprescindible avanzar hacia
una priorización efectiva de la salud bucal dentro del
sistema de salud, fortaleciendo su integración en las
políticas públicas y en el primer nivel de atención. Ello
implica consolidar una rectoría estatal capaz de
garantizar accesibilidad, equidad e integralidad en la
continuidad del cuidado, así como fortalecer la
planificación sanitaria, el trabajo en red y la regulación
de lógicas corporativas que han condicionado los
recorridos de atención. En este marco, futuras
investigaciones podrían profundizar en modelos de
gestión que jerarquicen la salud bucal como componente
estructural del derecho a la salud en el primer nivel de
atención.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a nuestras familias, parejas, amigas/os,
compañeras/os de trabajo y militancia que nos apoyaron
durante todo el proceso de investigación. A las y los
usuarias/os del sistema de salud público y a las mujeres de
las diferentes comunidades que participaron y nos
permitieron construir esta publicación que, con mucho
esfuerzo, encuentros, lecturas, mates, abrazos y charlas,
logramos concretar.
Cómo citar este artículo:
Obregón M, Butler A, Brangeri D, Garate V, Garuti M. Recorridos de atención en salud bucal en el subsector público: perspectivas de
cuidadoras y cuidadores de niñas y niños de 5 a 13 años. Salud Publica [Internet]. 2026 Mar [Acceso /fecha de consulta]; 5. Disponible en:
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Salud Publica 2026 Mar; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
RB
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