
alimentos y bebidas ubicados en entornos periescolares de
categorizados como no saludables y el 82% de los anuncios
correspondió a este tipo de producto (20).
Por otro lado, tanto las promociones como la cartelería,
fueron las estrategias de mercadotecnia más utilizadas y se
observaron en mayor porcentaje en los lácteos y derivados,
seguido del grupo de conservas y congelados y de los
Salud (OPS), el principal grupo consumido en Argentina en
cuanto a energía alimentaria aportada per cápita es el
grupo de “galletitas y bizcochos” con un 31,4% y los lácteos
se ubicaron dentro de los cinco grupos de alimentos más
consumidos, por lo que resulta coherente que la
mercadotecnia se focalice en los grupos de alimentos de
mayor consumo regional (4).
En el estudio de Elorriaga et al., el 45.3% de 4.355
promociones analizadas en siete cadenas de
supermercados, eran alimentos y bebidas no saludables,
mientras que las promociones de alimentos frescos, aguas
1.9%, 13.2% y 9.3% de los casos, respectivamente (21). De
manera similar, en el presente trabajo las promociones de
agua se hallaron en un 2% del total de promociones, los
alimentos frescos en un porcentaje menor (9%) y los
lácteos y derivados en un porcentaje mayor (20%).
En relación con el tipo de promociones, entre los 776
alimentos y bebidas, el 92% presentó una reducción en el
precio. Esta predominancia podría deberse al conocimiento,
por parte del sector comercial, sobre el mayor impacto de
esta estrategia en las ventas. En este sentido, Watt et al.
señalan que las reducciones de precio tienen un efecto más
Las señaléticas se centraron principalmente en bebidas
saborizadas, uno de los productos más consumidos en
Salud (ENNyS), un tercio de los adultos y casi la mitad de los
niños y adolescentes las consumen al menos una vez al día.
En los dos quintiles más bajos de ingreso, la ingesta supera
el promedio nacional y duplica la del quintil más alto (23).
Estas bebidas suelen vincularse publicitariamente con
momentos de bienestar o felicidad y, al ser compradas sin
41% (5, 17).
En cuanto a la ubicación en los puntos de venta, la sección
media concentró la mayoría de los productos con
estrategias de PyP, con una mayor proporción de
productos no saludables (83%) respecto de los saludables
(78%). La sección de salida exhibió una menor proporción
de productos saludables (2%) en comparación con los no
saludables (9%). Si bien no se halló evidencia de las
media del punto de venta, a diferencia de la sección de
salida -considerada una ubicación clave para las ventas-,
promociones en contraposición a la ubicación del producto
en el local (9, 25).
En cuanto a la ubicación en los estantes, la sección media
concentró el mayor porcentaje de ambos tipos de
productos. Sin embargo, en términos absolutos,
predominaron los no saludables (n=420) frente a los
saludables (n=96). Se ha reportado que los estantes medio
e inferior combinados representan aproximadamente el
40 % de las ventas, por lo que esta disposición podría
haberse utilizado como estrategia de promoción (24). En los
estantes especiales, aunque los porcentajes de productos
saludables y no saludables fueron similares, la cantidad
cajones ubicados en el ingreso del punto de venta, con una
disposición accesible y visible. Esta organización podría
deberse a la presencia mayoritaria de franquicias de
supermercados entre los puntos relevados, las cuales
suelen mantener una disposición espacial estandarizada
para reforzar su identidad de marca. En dichas cadenas, los
productos frescos como frutas, verduras y carnes se
colocan habitualmente en la entrada, lo que podría
favorecer su consumo. En línea con lo hallado, la revisión
sistemática de Shaw et al., reportó que una mayor
disponibilidad y una ubicación más destacada de alimentos
saludables, junto con una menor visibilidad de los no
saludables, se asocia con hábitos alimentarios más
saludables por parte de los consumidores (25).
La evidencia sobre disponibilidad y posicionamiento de
productos en puntos de venta incluye el análisis de las
dimensiones de las estanterías. En un estudio realizado por
los estantes asignados a productos no saludables era
mayor. Por cada metro destinado a productos no
saludables, solo 25 cm se destinaban a productos
desfavorable en sectores estratégicos del comercio, como
las cercanías a las cajas, las cabeceras de pasillo orientadas
hacia las cajas y el centro de la tienda, donde la diferencia se
25). En el presente estudio no se analizó la longitud de los
productos no saludables ubicados en el sector medio del
local.
de estos productos presentaron al menos un sello de
no fueran visibles frontalmente al consumidor en el 38,9%
Salud Publica 2026 Feb; 5
Artículo original AO
S A L U D
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD D E LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
alimentos y bebidas ubicados en entornos periescolares de
categorizados como no saludables y el 82% de los anuncios
correspondió a este tipo de producto (20).
Por otro lado, tanto las promociones como la cartelería,
fueron las estrategias de mercadotecnia más utilizadas y se
observaron en mayor porcentaje en los lácteos y derivados,
seguido del grupo de conservas y congelados y de los
Salud (OPS), el principal grupo consumido en Argentina en
cuanto a energía alimentaria aportada per cápita es el
grupo de “galletitas y bizcochos” con un 31,4% y los lácteos
se ubicaron dentro de los cinco grupos de alimentos más
consumidos, por lo que resulta coherente que la
mercadotecnia se focalice en los grupos de alimentos de
mayor consumo regional (4).
En el estudio de Elorriaga et al., el 45.3% de 4.355
promociones analizadas en siete cadenas de
supermercados, eran alimentos y bebidas no saludables,
mientras que las promociones de alimentos frescos, aguas
1.9%, 13.2% y 9.3% de los casos, respectivamente (21). De
manera similar, en el presente trabajo las promociones de
agua se hallaron en un 2% del total de promociones, los
alimentos frescos en un porcentaje menor (9%) y los
lácteos y derivados en un porcentaje mayor (20%).
En relación con el tipo de promociones, entre los 776
alimentos y bebidas, el 92% presentó una reducción en el
precio. Esta predominancia podría deberse al conocimiento,
por parte del sector comercial, sobre el mayor impacto de
esta estrategia en las ventas. En este sentido, Watt et al.
señalan que las reducciones de precio tienen un efecto más
Las señaléticas se centraron principalmente en bebidas
saborizadas, uno de los productos más consumidos en
Salud (ENNyS), un tercio de los adultos y casi la mitad de los
niños y adolescentes las consumen al menos una vez al día.
En los dos quintiles más bajos de ingreso, la ingesta supera
el promedio nacional y duplica la del quintil más alto (23).
Estas bebidas suelen vincularse publicitariamente con
momentos de bienestar o felicidad y, al ser compradas sin
41% (5, 17).
En cuanto a la ubicación en los puntos de venta, la sección
media concentró la mayoría de los productos con
estrategias de PyP, con una mayor proporción de
productos no saludables (83%) respecto de los saludables
(78%). La sección de salida exhibió una menor proporción
de productos saludables (2%) en comparación con los no
saludables (9%). Si bien no se halló evidencia de las
media del punto de venta, a diferencia de la sección de
salida -considerada una ubicación clave para las ventas-,
promociones en contraposición a la ubicación del producto
en el local (9, 25).
En cuanto a la ubicación en los estantes, la sección media
concentró el mayor porcentaje de ambos tipos de
productos. Sin embargo, en términos absolutos,
predominaron los no saludables (n=420) frente a los
saludables (n=96). Se ha reportado que los estantes medio
e inferior combinados representan aproximadamente el
40 % de las ventas, por lo que esta disposición podría
haberse utilizado como estrategia de promoción (24). En los
estantes especiales, aunque los porcentajes de productos
saludables y no saludables fueron similares, la cantidad
cajones ubicados en el ingreso del punto de venta, con una
disposición accesible y visible. Esta organización podría
deberse a la presencia mayoritaria de franquicias de
supermercados entre los puntos relevados, las cuales
suelen mantener una disposición espacial estandarizada
para reforzar su identidad de marca. En dichas cadenas, los
productos frescos como frutas, verduras y carnes se
colocan habitualmente en la entrada, lo que podría
favorecer su consumo. En línea con lo hallado, la revisión
sistemática de Shaw et al., reportó que una mayor
disponibilidad y una ubicación más destacada de alimentos
saludables, junto con una menor visibilidad de los no
saludables, se asocia con hábitos alimentarios más
saludables por parte de los consumidores (25).
La evidencia sobre disponibilidad y posicionamiento de
productos en puntos de venta incluye el análisis de las
dimensiones de las estanterías. En un estudio realizado por
los estantes asignados a productos no saludables era
mayor. Por cada metro destinado a productos no
saludables, solo 25 cm se destinaban a productos
desfavorable en sectores estratégicos del comercio, como
las cercanías a las cajas, las cabeceras de pasillo orientadas
hacia las cajas y el centro de la tienda, donde la diferencia se
(9, 21,
25). En el presente estudio no se analizó la longitud de los
productos no saludables ubicados en el sector medio del
local.
de estos productos presentaron al menos un sello de
no fueran visibles frontalmente al consumidor en el 38,9%
alimentos y bebidas ubicados en entornos periescolares de
categorizados como no saludables y el 82% de los anuncios
correspondió a este tipo de producto (20).
Por otro lado, tanto las promociones como la cartelería,
fueron las estrategias de mercadotecnia más utilizadas y se
observaron en mayor porcentaje en los lácteos y derivados,
seguido del grupo de conservas y congelados y de los
Salud (OPS), el principal grupo consumido en Argentina en
cuanto a energía alimentaria aportada per cápita es el
grupo de “galletitas y bizcochos” con un 31,4% y los lácteos
se ubicaron dentro de los cinco grupos de alimentos más
consumidos, por lo que resulta coherente que la
mercadotecnia se focalice en los grupos de alimentos de
mayor consumo regional (4).
En el estudio de Elorriaga et al., el 45.3% de 4.355
promociones analizadas en siete cadenas de
supermercados, eran alimentos y bebidas no saludables,
mientras que las promociones de alimentos frescos, aguas
1.9%, 13.2% y 9.3% de los casos, respectivamente (21). De
manera similar, en el presente trabajo las promociones de
agua se hallaron en un 2% del total de promociones, los
alimentos frescos en un porcentaje menor (9%) y los
lácteos y derivados en un porcentaje mayor (20%).
En relación con el tipo de promociones, entre los 776
alimentos y bebidas, el 92% presentó una reducción en el
precio. Esta predominancia podría deberse al conocimiento,
por parte del sector comercial, sobre el mayor impacto de
esta estrategia en las ventas. En este sentido, Watt et al.
señalan que las reducciones de precio tienen un efecto más
Las señaléticas se centraron principalmente en bebidas
saborizadas, uno de los productos más consumidos en
Salud (ENNyS), un tercio de los adultos y casi la mitad de los
niños y adolescentes las consumen al menos una vez al día.
En los dos quintiles más bajos de ingreso, la ingesta supera
el promedio nacional y duplica la del quintil más alto (23).
Estas bebidas suelen vincularse publicitariamente con
momentos de bienestar o felicidad y, al ser compradas sin
En cuanto a la ubicación en los puntos de venta, la sección
media concentró la mayoría de los productos con
estrategias de PyP, con una mayor proporción de
productos no saludables (83%) respecto de los saludables
(78%). La sección de salida exhibió una menor proporción
de productos saludables (2%) en comparación con los no
saludables (9%). Si bien no se halló evidencia de las
media del punto de venta, a diferencia de la sección de
salida -considerada una ubicación clave para las ventas-,
promociones en contraposición a la ubicación del producto
en el local (9, 25).
En cuanto a la ubicación en los estantes, la sección media
concentró el mayor porcentaje de ambos tipos de
productos. Sin embargo, en términos absolutos,
predominaron los no saludables (n=420) frente a los
saludables (n=96). Se ha reportado que los estantes medio
e inferior combinados representan aproximadamente el
40 % de las ventas, por lo que esta disposición podría
haberse utilizado como estrategia de promoción (24). En los
estantes especiales, aunque los porcentajes de productos
saludables y no saludables fueron similares, la cantidad
cajones ubicados en el ingreso del punto de venta, con una
disposición accesible y visible. Esta organización podría
deberse a la presencia mayoritaria de franquicias de
supermercados entre los puntos relevados, las cuales
suelen mantener una disposición espacial estandarizada
para reforzar su identidad de marca. En dichas cadenas, los
productos frescos como frutas, verduras y carnes se
colocan habitualmente en la entrada, lo que podría
favorecer su consumo. En línea con lo hallado, la revisión
sistemática de Shaw et al., reportó que una mayor
disponibilidad y una ubicación más destacada de alimentos
saludables, junto con una menor visibilidad de los no
saludables, se asocia con hábitos alimentarios más
saludables por parte de los consumidores (25).
La evidencia sobre disponibilidad y posicionamiento de
productos en puntos de venta incluye el análisis de las
dimensiones de las estanterías. En un estudio realizado por
los estantes asignados a productos no saludables era
mayor. Por cada metro destinado a productos no
saludables, solo 25 cm se destinaban a productos
desfavorable en sectores estratégicos del comercio, como
las cercanías a las cajas, las cabeceras de pasillo orientadas
hacia las cajas y el centro de la tienda, donde la diferencia se
(9, 21,
25). En el presente estudio no se analizó la longitud de los
productos no saludables ubicados en el sector medio del
local.
de estos productos presentaron al menos un sello de
no fueran visibles frontalmente al consumidor en el 38,9%