
Ds
DISCUSIÓN
En el presente trabajo, los alimentos y bebidas
analcohólicas con alguna estrategia de PyP que
conformaron la muestra, se clasificaron como no saludables
en un 84% de los casos. Lo mencionado refleja una mayor
oferta de productos alimentarios de menor calidad
nutricional en el territorio estudiado correspondiente al
área de influencia de un hospital público de CABA. Dichos
productos suelen presentar combinaciones de grasas,
azúcares simples y/o sodio, que producen una respuesta
sensorial elevada aumentando la probabilidad de repetición
de consumo (hiperpalatabilidad). A lo mencionado se suma
que, según la evidencia, la promoción en los puntos de
venta en combinación con una promoción u oferta limitada
puede aumentar las ventas de un producto en más de un
300% (5, 7, 19).
En relación con el tipo de estrategia de PyP, aquellas
dirigidas a NNyA se observaron principalmente en el grupo
de golosinas, dulces y mermeladas, seguidos de los lácteos
y derivados, los cuales pueden contener exceso de azúcares
y aditivos alimentarios. En cambio, en bebidas como aguas
no saborizadas y alimentos frescos de origen animal y
vegetal, clasificados como saludables, no se hallaron
estrategias destinadas a este grupo.
Los NNyA son reconocidos por la industria alimentaria
como consumidores y pueden comenzar a desarrollar la
conciencia de marca de los productos desde los 2 años de
edad, con mayor atracción hacia aquellos con alto
contenido en energía, azúcar, sodio y grasas, pudiendo
establecer una relación de fidelidad con la marca desde
etapas tempranas de la vida. En los puntos de venta, esta
población está expuesta a la PyP destinada
específicamente a ellos (5-8). La aplicación de estrategias
destinadas a NNyA suele ser altamente eficaz en el corto y
largo plazo. Se ha reportado que entre el 50% y el 75% de
las compras que realizan los padres son solicitadas por los
niños, tratándose principalmente de productos como
golosinas, snacks y galletitas dulces (5). En este sentido,
Díaz et al, hallaron que en 242 puntos de venta de
Salud Publica 2026 Feb; 5
Artículo original AO
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Tabla 4. Variables relacionadas con la adecuación de la Ley de PAS en alimentos y bebidas analcohólicas clasificadas como no saludables
Fuente: Elaboración propia.
alimentos y bebidas ubicados en entornos periescolares de
57 escuelas de la provincia de Buenos Aires, el 85% fueron
categorizados como no saludables y el 82% de los anuncios
publicitarios dentro de los locales o en la vía pública,
correspondió a este tipo de producto (20).
Por otro lado, tanto las promociones como la cartelería,
fueron las estrategias de mercadotecnia más utilizadas y se
observaron en mayor porcentaje en los lácteos y derivados,
seguido del grupo de conservas y congelados y de los
cereales, galletitas y panificados.
Según un informe de la Organización Panamericana de la
Salud (OPS), el principal grupo consumido en Argentina en
cuanto a energía alimentaria aportada per cápita es el
grupo de “galletitas y bizcochos” con un 31,4% y los lácteos
se ubicaron dentro de los cinco grupos de alimentos más
consumidos, por lo que resulta coherente que la
mercadotecnia se focalice en los grupos de alimentos de
mayor consumo regional (4).
En el estudio de Elorriaga et al., el 45.3% de 4.355
promociones analizadas en siete cadenas de
supermercados, eran alimentos y bebidas no saludables,
mientras que las promociones de alimentos frescos, aguas
no saborizadas y lácteos y derivados se identificaron en el
1.9%, 13.2% y 9.3% de los casos, respectivamente (21). De
manera similar, en el presente trabajo las promociones de
agua se hallaron en un 2% del total de promociones, los
alimentos frescos en un porcentaje menor (9%) y los
lácteos y derivados en un porcentaje mayor (20%).
En relación con el tipo de promociones, entre los 776
alimentos y bebidas, el 92% presentó una reducción en el
precio. Esta predominancia podría deberse al conocimiento,
por parte del sector comercial, sobre el mayor impacto de
esta estrategia en las ventas. En este sentido, Watt et al.
señalan que las reducciones de precio tienen un efecto más
significativo en el volumen de compra que las promociones
por compra múltiple (22).
Las señaléticas se centraron principalmente en bebidas
saborizadas, uno de los productos más consumidos en
Argentina (4). Según la Encuesta Nacional de Nutrición y
Salud (ENNyS), un tercio de los adultos y casi la mitad de los
niños y adolescentes las consumen al menos una vez al día.
En los dos quintiles más bajos de ingreso, la ingesta supera
el promedio nacional y duplica la del quintil más alto (23).
Estas bebidas suelen vincularse publicitariamente con
momentos de bienestar o felicidad y, al ser compradas sin
planificación, su probabilidad de adquisición aumenta en un
41% (5, 17).
En cuanto a la ubicación en los puntos de venta, la sección
media concentró la mayoría de los productos con
estrategias de PyP, con una mayor proporción de
productos no saludables (83%) respecto de los saludables
(78%). La sección de salida exhibió una menor proporción
de productos saludables (2%) en comparación con los no
saludables (9%). Si bien no se halló evidencia de las
ventajas de la ubicación específicamente en la sección
media del punto de venta, a diferencia de la sección de
salida -considerada una ubicación clave para las ventas-,
esto puede reflejar la gran influencia de la presencia de
promociones en contraposición a la ubicación del producto
en el local (9, 25).
En cuanto a la ubicación en los estantes, la sección media
concentró el mayor porcentaje de ambos tipos de
productos. Sin embargo, en términos absolutos,
predominaron los no saludables (n=420) frente a los
saludables (n=96). Se ha reportado que los estantes medio
e inferior combinados representan aproximadamente el
40% de las ventas, por lo que esta disposición podría
haberse utilizado como estrategia de promoción (24). En los
estantes especiales, aunque los porcentajes de productos
saludables y no saludables fueron similares, la cantidad
absoluta de no saludables fue mayor (12%; n=130) en
comparación con los saludables (17%; n=36). Entre los
saludables, se identificaron frutas y verduras exhibidas en
cajones ubicados en el ingreso del punto de venta, con una
disposición accesible y visible. Esta organización podría
deberse a la presencia mayoritaria de franquicias de
supermercados entre los puntos relevados, las cuales
suelen mantener una disposición espacial estandarizada
para reforzar su identidad de marca. En dichas cadenas, los
productos frescos como frutas, verduras y carnes se
colocan habitualmente en la entrada, lo que podría
favorecer su consumo. En línea con lo hallado, la revisión
sistemática de Shaw et al., reportó que una mayor
disponibilidad y una ubicación más destacada de alimentos
saludables, junto con una menor visibilidad de los no
saludables, se asocia con hábitos alimentarios más
saludables por parte de los consumidores (25).
La evidencia sobre disponibilidad y posicionamiento de
productos en puntos de venta incluye el análisis de las
dimensiones de las estanterías. En un estudio realizado por
Elorriaga et al., en 32 supermercados de la Ciudad de
Buenos Aires se observó que la longitud total promedio de
los estantes asignados a productos no saludables era
mayor. Por cada metro destinado a productos no
saludables, solo 25 cm se destinaban a productos
saludables. Además, esta relación fue aún más
desfavorable en sectores estratégicos del comercio, como
las cercanías a las cajas, las cabeceras de pasillo orientadas
hacia las cajas y el centro de la tienda, donde la diferencia se
amplificaba a favor de los productos no saludables (9, 21,
25). En el presente estudio no se analizó la longitud de los
estantes, sin embargo, se identificó una mayor cantidad de
productos no saludables ubicados en el sector medio del
local.
Con respecto a los productos alcanzados por la Ley de PAS
(N° 27.642), clasificados como no saludables, los hallazgos
reflejan limitaciones en su cumplimiento. Si bien el 80,5%
de estos productos presentaron al menos un sello de
advertencia, se identificaron prácticas que podrían debilitar
su eficacia, como la ubicación en góndolas de manera que
no fueran visibles frontalmente al consumidor en el 38,9%
de los productos, siendo compatible con un incumplimiento
(13). Esta estrategia fue particularmente frecuente en
bebidas saborizadas y lácteos, grupos ampliamente
consumidos por la población analizada (2, 4, 23). Además,
se observó una alta proporción de productos con cartelería
promocional que no incluía los sellos correspondientes
(60.3%) y una proporción similar de productos con
promociones económicas, ambas en discordancia con la
normativa (13). Estas prácticas podrían afectar la función
informativa de los sellos y disminuir su impacto en las
decisiones de compra dado que, según la evidencia, la
visibilidad de los sellos puede reducir la intención de
adquirir productos no saludables (26).
En un estudio realizado por la Federación Argentina de
Graduados en Nutrición (FAGRAN), donde se relevaron 108
puntos de ventas en nueve provincias de las cinco regiones
del país, se halló que el tipo de incumplimiento a la ley fue
mayoritariamente la posición de los productos en las
góndolas ocultando los sellos de advertencia en el 91,7 %
(n=99) de los puntos de venta. De manera similar al
presente trabajo, el grupo de gaseosas y aguas saborizadas
presentó mayor frecuencia de este incumplimiento (30%),
de un total de 457 productos (14).
Entre las fortalezas del presente estudio se destaca la
evaluación de estrategias de PyP en una amplia muestra de
alimentos y bebidas analcohólicas en puntos de venta de
acceso habitual para la población, considerando aspectos
múltiples como la ubicación física, el tipo de promoción y la
adecuación a la normativa vigente. La utilización de
criterios establecidos por la Ley de PAS, se alinea con el
ámbito de estudio contribuyendo a la generación de
evidencia a nivel local y en particular en el área de influencia
del hospital público referenciado, permitiendo caracterizar
el entorno alimentario en un contexto cercano a una
institución de salud. Los resultados obtenidos pueden
contribuir a visibilizar el grado de cumplimiento de la Ley de
PAS en puntos de venta ubicados en entornos urbanos
vinculados al sistema público de salud, identificando
prácticas de mercadotecnia que podrían limitar el derecho
de la población a acceder a información clara sobre la
calidad nutricional de los alimentos.
Entre las limitaciones, se pueden mencionar la exclusión de
otros establecimientos que comercializan alimentos y
bebidas no alcohólicas, aunque esto fue necesario para
garantizar la viabilidad del estudio y la ausencia de
relevamiento de estrategias de patrocinio y de la longitud
de las góndolas destinadas a alimentos saludables y no
saludables. En futuras investigaciones se sugiere la
inclusión de estas variables, la extensión del relevamiento a
otras áreas, ya que estos resultados podrían no ser
representativos de todas las comunas de la CABA, lo cual se
consideró un sesgo de selección, y la comparación de la
oferta de alimentos y bebidas según los tipos de puntos de
venta.
Finalmente, el relevamiento se realizó en un período
acotado, sin controlar posibles variaciones estacionales o
comerciales que podrían modificar la disponibilidad y las
estrategias de mercadotecnia a lo largo del año.
Variables relacionadas con la adecuación de la Ley de PAS, % (n)
Presencia de sellos de advertencia en el producto
Ocultamiento de sellos
80,5 (898)
38,9 (350)
Promociones 60,2 (672)
Cartelería
Cartelería sin sellos
Cartelería con sellos
Cartelería con
nutricionales o propiedades terapéuticas para la salud.
Cartelería con personajes infantiles, celebridades, deportistas o mascotas, promesas
de entrega de regalos o la participación en concursos
60,3 (673)
73,4 (494)
26,2 (179)
0,9 (6)
0,6 (4)
CONCLUSIONES
La mayoría de los productos con estrategias de PyP
identificados en los puntos de venta relevados fueron
clasificados como no saludables, con predominio de
promociones y cartelería, principalmente en lácteos y
bebidas saborizadas. Se observaron prácticas que podrían
reducir la efectividad del etiquetado frontal, como la
ausencia de visibilidad de sellos de advertencia.
Los resultados evidencian que el entorno alimentario en las
cercanías del hospital público estudiado favorece la oferta
de productos no saludables, lo que refuerza la necesidad de
fortalecer la regulación en estos espacios con acciones
como la implementación de normativas municipales que
limiten la venta de alimentos ultraprocesados, que
establezcan restricciones publicitarias en los puntos de
venta, que promuevan puntos de venta más saludables a
través de incentivos fiscales para los comercios aumenten
la disponibilidad y accesibilidad y realicen promociones de
alimentos frescos y mínimamente procesados.