
capacitaciones y comenzar la implementación por piso
Ahora bien, teniendo en cuenta las principales
características de cada establecimiento y las diferencias
generales encontradas en sus experiencias, se analizan a
implicancias sobre el proceso de implementación.
El espacio físico es una dimensión importante a la hora de
pensar procesos de atención en el establecimiento ya que
determina modos de circular y habitar el espacio y puede
habilitar o interrumpir un proceso deseado. Si bien, de
que el otro y se encuentra en mejores condiciones
edilicias, las distintas personas entrevistadas remarcaron
cuestiones referidas a la necesidad de obras de
readecuación del espacio tanto para la mejora general de
la estructura edilicia, mejorar y ampliar la conectividad
como para permitir la instalación de computadoras en los
puestos de trabajo. De este modo, la dimensión espacial
aparece ligada al acceso y la calidad de conexión a internet
y a la instalación del equipamiento tecnológico necesario
para el uso de HSI. Respecto de la conexión a internet, los
dos establecimientos cuentan con el servicio provisto por
la Red Provincial pero, aun así, realizan contrataciones
privadas para mejorar la velocidad y/o el alcance de la
En el momento en que realizamos esta investigación ambos
hospitales se encontraban en proceso de obras que
alteraban momentáneamente la dinámica de trabajo de
distintas áreas. La diferencia sustancial encontrada en estas
dimensiones fue que mientras el Hospital E esgrimió la
alteración de la actividad como uno de los principales
motivos por los cuales la implementación de la HSI quedó
pausada en una etapa de capacitación, el equipo del Hospital
conectividad y equipamiento, encontró una manera de
implementar avanzando por sectores estratégicos.
La falta de conectividad y sobre todo la inestabilidad de la
conexión fue mencionada por todos los entrevistados
como una de las principales barreras y, a su vez, es
reconocida como una de las claves para garantizar el éxito
en la implementación. En cuanto al acceso al
equipamiento, especialmente a computadoras como
principal herramienta para el uso de la HSI, se observaron
diferencias entre ambos establecimientos. En el Hospital
debido al uso de una historia clínica electrónica. Por el
resultó una barrera que tuvo que ser abordada entre el
equipo implementador local y el nivel central durante los
primeros seis meses de la implementación, para poder
comenzar la efectiva puesta en marcha en sectores
En la misma línea, remarcamos la relevancia de los
sistemas de información existentes, el soporte o tipo de
tecnología que utilizan y los procesos de trabajo
vinculados a estos sistemas. Se observa que ambos
establecimientos utilizan un sistema informático del
Ministerio para la gestión de pacientes, turnos y
estadísticas. En un primer momento, este sistema es
hora de implementar un nuevo sistema debido a los
procesos de trabajo establecidos alrededor de la
herramienta preexistente, suscitando resistencias por
parte del personal administrativo vinculadas a la
costumbre de uso y a la duplicidad de registros que
supone inicialmente su reemplazo. Sin embargo, en el
Hospital G se observa que a medida que se impulsa el uso
de la HSI por áreas administrativas, las ventajas que trae
aparejada esta herramienta es percibida por las y los
trabajadoras/es. A su vez, el reemplazo progresivo de la
herramienta anterior por la HSI, también permitió avanzar
con la evolución de historias clínicas electrónicas por parte
de profesionales de la salud, que hasta el momento
digitales propios por especialidad o bien carecían de
registros.
En el caso del Hospital E, al uso del sistema informático
administrativo se suma la implementación previa de una
historia clínica electrónica que contrató de forma privada.
Los entrevistados remarcan la reciente adecuación de
procesos de trabajo vinculada a estas dos herramientas
informáticas, junto a la necesidad de migración de datos
de un sistema a otro, como otro de los motivos por los
cuales no se avanzó en el uso de la HSI. Si bien desde el
transformador del sistema de salud que aporta la HSI
como herramienta integral y transversal a todas las
instituciones, se considera necesario el aporte de
novedades a los procesos actuales como condición de
implementación.
Aquí es donde cobra relevancia la existencia de un equipo
implementador local y las acciones que despliegan en el
marco de la implementación. El objetivo de la
conformación de un equipo local es el de generar una
apropiación del proyecto por parte de las y los
trabajadoras/es del establecimiento que pueda traducirse
en capacidad instalada para profundizar la estrategia de
implementación inicial en la que los equipos del nivel
trabajadoras/es propias/os de cada institución
repensando los sistemas de información dentro de un
hospital, analizando los procesos en cada tarea,
detectando inconvenientes en el uso de esta nueva
herramienta, generando alternativas y estrategias para
adaptar la implementación.
En el Hospital G observamos que la implementación se vio
motorizada y pudo ser sostenida en el tiempo a partir del
trabajo continuado de este equipo implementador local.
Se destaca que está formado por siete personas de
distintas disciplinas (administración, sociología e
informática) que realizan actividades y discuten
estrategias de implementación de forma coordinada, con
constitución, en abril del 2022, el equipo se reúne
semanalmente, despliega estrategias de implementación
relevamiento, y capacita y genera acuerdos con
representantes de otras áreas y servicios.
En el caso del Hospital E existe un equipo local de tres
personas formado por un directivo, una persona a cargo
de área de admisión y consultorios y una persona a cargo
del área de sistemas. Como se dijo anteriormente, en este
hospital no se alcanzó por el momento una instancia de
puesta en marcha de la HSI. En este caso, las estrategias
desplegadas se centraron en la evaluación inicial de la
herramienta y en el análisis de los procesos de trabajo
que utilizan actualmente e incluso se evaluaron
posibilidades de migración de datos de la historia clínica
electrónica El equipo no manifestó tener encuentros
institucionales propios, por fuera de los establecidos para
el trabajo conjunto con el equipo implementador central.
En ambos casos se observa que la superposición de tareas
de implementación con otras tareas que cada miembro
y, en algunos casos, opera como resistencia por parte
de las/os mismas/os trabajadoras/es que conforman estos
equipos. En este punto se evidencia que la falta de
incentivo al personal que participa de estas tareas puede
observar que, en la fase inicial de implementación en el
Hospital G, una de sus integrantes contó con una beca de
incentivo6 que aportó a que se convirtiera en referente
del proceso y coordinara el equipo de trabajo. Si bien
implementadores es la dimensión formativa. Se destacan
las formaciones desplegadas por la Dirección de Salud
Digital, como, por ejemplo, la capacitación para
implementadores y la Diplomatura en Salud Digital a
Escuela de Gobierno en Salud Floreal Ferrara.
La comunicación es otra dimensión clave del proceso. Por
un lado, el intercambio que se genera en los espacios de
seguimiento/soporte con el equipo de nivel central
permite compartir y resolver problemáticas que se dan en
En la misma línea, remarcamos la relevancia de los
sistemas de información existentes, el soporte o tipo de
tecnología que utilizan y los procesos de trabajo
vinculados a estos sistemas. Se observa que ambos
establecimientos utilizan un sistema informático del
Ministerio para la gestión de pacientes, turnos y
estadísticas. En un primer momento, este sistema es
hora de implementar un nuevo sistema debido a los
procesos de trabajo establecidos alrededor de la
herramienta preexistente, suscitando resistencias por
parte del personal administrativo vinculadas a la
costumbre de uso y a la duplicidad de registros que
supone inicialmente su reemplazo. Sin embargo, en el
Hospital G se observa que a medida que se impulsa el uso
de la HSI por áreas administrativas, las ventajas que trae
aparejada esta herramienta es percibida por las y los
trabajadoras/es. A su vez, el reemplazo progresivo de la
herramienta anterior por la HSI, también permitió avanzar
con la evolución de historias clínicas electrónicas por parte
de profesionales de la salud, que hasta el momento
digitales propios por especialidad o bien carecían de
registros.
En el caso del Hospital E, al uso del sistema informático
administrativo se suma la implementación previa de una
historia clínica electrónica que contrató de forma privada.
Los entrevistados remarcan la reciente adecuación de
procesos de trabajo vinculada a estas dos herramientas
informáticas, junto a la necesidad de migración de datos
de un sistema a otro, como otro de los motivos por los
cuales no se avanzó en el uso de la HSI. Si bien desde el
transformador del sistema de salud que aporta la HSI
como herramienta integral y transversal a todas las
instituciones, se considera necesario el aporte de
novedades a los procesos actuales como condición de
implementación.
Aquí es donde cobra relevancia la existencia de un equipo
implementador local y las acciones que despliegan en el
marco de la implementación. El objetivo de la
conformación de un equipo local es el de generar una
apropiación del proyecto por parte de las y los
trabajadoras/es del establecimiento que pueda traducirse
en capacidad instalada para profundizar la estrategia de
implementación inicial en la que los equipos del nivel
trabajadoras/es propias/os de cada institución
repensando los sistemas de información dentro de un
hospital, analizando los procesos en cada tarea,
detectando inconvenientes en el uso de esta nueva
herramienta, generando alternativas y estrategias para
adaptar la implementación.
En el Hospital G observamos que la implementación se vio
motorizada y pudo ser sostenida en el tiempo a partir del
trabajo continuado de este equipo implementador local.
Se destaca que está formado por siete personas de
distintas disciplinas (administración, sociología e
informática) que realizan actividades y discuten
estrategias de implementación de forma coordinada, con
constitución, en abril del 2022, el equipo se reúne
semanalmente, despliega estrategias de implementación
relevamiento, y capacita y genera acuerdos con
representantes de otras áreas y servicios.
En el caso del Hospital E existe un equipo local de tres
personas formado por un directivo, una persona a cargo
de área de admisión y consultorios y una persona a cargo
del área de sistemas. Como se dijo anteriormente, en este
hospital no se alcanzó por el momento una instancia de
puesta en marcha de la HSI. En este caso, las estrategias
desplegadas se centraron en la evaluación inicial de la
herramienta y en el análisis de los procesos de trabajo
que utilizan actualmente e incluso se evaluaron
posibilidades de migración de datos de la historia clínica
electrónica El equipo no manifestó tener encuentros
institucionales propios, por fuera de los establecidos para
el trabajo conjunto con el equipo implementador central.
En ambos casos se observa que la superposición de tareas
de implementación con otras tareas que cada miembro
y, en algunos casos, opera como resistencia por parte
de las/os mismas/os trabajadoras/es que conforman estos
equipos. En este punto se evidencia que la falta de
incentivo al personal que participa de estas tareas puede
observar que, en la fase inicial de implementación en el
Hospital G, una de sus integrantes contó con una beca de
incentivo6 que aportó a que se convirtiera en referente
del proceso y coordinara el equipo de trabajo. Si bien
implementadores es la dimensión formativa. Se destacan
las formaciones desplegadas por la Dirección de Salud
Digital, como, por ejemplo, la capacitación para
implementadores y la Diplomatura en Salud Digital a
Escuela de Gobierno en Salud Floreal Ferrara.
La comunicación es otra dimensión clave del proceso. Por
un lado, el intercambio que se genera en los espacios de
seguimiento/soporte con el equipo de nivel central
permite compartir y resolver problemáticas que se dan en
Salud Publica 2026 Feb; 5
Artículo original AO
S A L U D
REVISTA DEL MINISTERIO DE SAL UD DE LA PROVIN CIA DE BUENOS AIRES
6 Beca de incentivo de nueve meses de duración, otorgada por ARPHAI-CIETI (Centro Interdisciplinario de estudios en Ciencia, Tecnología
e Investigación).
En la misma línea, remarcamos la relevancia de los
sistemas de información existentes, el soporte o tipo de
tecnología que utilizan y los procesos de trabajo
vinculados a estos sistemas. Se observa que ambos
establecimientos utilizan un sistema informático del
Ministerio para la gestión de pacientes, turnos y
estadísticas. En un primer momento, este sistema es
hora de implementar un nuevo sistema debido a los
procesos de trabajo establecidos alrededor de la
herramienta preexistente, suscitando resistencias por
parte del personal administrativo vinculadas a la
costumbre de uso y a la duplicidad de registros que
supone inicialmente su reemplazo. Sin embargo, en el
Hospital G se observa que a medida que se impulsa el uso
de la HSI por áreas administrativas, las ventajas que trae
aparejada esta herramienta es percibida por las y los
trabajadoras/es. A su vez, el reemplazo progresivo de la
herramienta anterior por la HSI, también permitió avanzar
con la evolución de historias clínicas electrónicas por parte
de profesionales de la salud, que hasta el momento
digitales propios por especialidad o bien carecían de
registros.
En el caso del Hospital E, al uso del sistema informático
administrativo se suma la implementación previa de una
historia clínica electrónica que contrató de forma privada.
Los entrevistados remarcan la reciente adecuación de
procesos de trabajo vinculada a estas dos herramientas
informáticas, junto a la necesidad de migración de datos
de un sistema a otro, como otro de los motivos por los
cuales no se avanzó en el uso de la HSI. Si bien desde el
transformador del sistema de salud que aporta la HSI
como herramienta integral y transversal a todas las
instituciones, se considera necesario el aporte de
novedades a los procesos actuales como condición de
implementación.
Aquí es donde cobra relevancia la existencia de un equipo
implementador local y las acciones que despliegan en el
marco de la implementación. El objetivo de la
conformación de un equipo local es el de generar una
apropiación del proyecto por parte de las y los
trabajadoras/es del establecimiento que pueda traducirse
en capacidad instalada para profundizar la estrategia de
implementación inicial en la que los equipos del nivel
trabajadoras/es propias/os de cada institución
repensando los sistemas de información dentro de un
hospital, analizando los procesos en cada tarea,
detectando inconvenientes en el uso de esta nueva
herramienta, generando alternativas y estrategias para
adaptar la implementación.
En el Hospital G observamos que la implementación se vio
motorizada y pudo ser sostenida en el tiempo a partir del
trabajo continuado de este equipo implementador local.
Se destaca que está formado por siete personas de
distintas disciplinas (administración, sociología e
informática) que realizan actividades y discuten
estrategias de implementación de forma coordinada, con
constitución, en abril del 2022, el equipo se reúne
semanalmente, despliega estrategias de implementación
relevamiento, y capacita y genera acuerdos con
representantes de otras áreas y servicios.
En el caso del Hospital E existe un equipo local de tres
personas formado por un directivo, una persona a cargo
de área de admisión y consultorios y una persona a cargo
del área de sistemas. Como se dijo anteriormente, en este
hospital no se alcanzó por el momento una instancia de
puesta en marcha de la HSI. En este caso, las estrategias
desplegadas se centraron en la evaluación inicial de la
herramienta y en el análisis de los procesos de trabajo
que utilizan actualmente e incluso se evaluaron
posibilidades de migración de datos de la historia clínica
electrónica El equipo no manifestó tener encuentros
institucionales propios, por fuera de los establecidos para
el trabajo conjunto con el equipo implementador central.
En ambos casos se observa que la superposición de tareas
de implementación con otras tareas que cada miembro
y, en algunos casos, opera como resistencia por parte
de las/os mismas/os trabajadoras/es que conforman estos
equipos. En este punto se evidencia que la falta de
incentivo al personal que participa de estas tareas puede
observar que, en la fase inicial de implementación en el
Hospital G, una de sus integrantes contó con una beca de
incentivo6 que aportó a que se convirtiera en referente
del proceso y coordinara el equipo de trabajo. Si bien
implementadores es la dimensión formativa. Se destacan
las formaciones desplegadas por la Dirección de Salud
Digital, como, por ejemplo, la capacitación para
implementadores y la Diplomatura en Salud Digital a
Escuela de Gobierno en Salud Floreal Ferrara.
La comunicación es otra dimensión clave del proceso. Por
un lado, el intercambio que se genera en los espacios de
seguimiento/soporte con el equipo de nivel central
permite compartir y resolver problemáticas que se dan en
En la misma línea, remarcamos la relevancia de los
sistemas de información existentes, el soporte o tipo de
tecnología que utilizan y los procesos de trabajo
vinculados a estos sistemas. Se observa que ambos
establecimientos utilizan un sistema informático del
Ministerio para la gestión de pacientes, turnos y
estadísticas. En un primer momento, este sistema es
hora de implementar un nuevo sistema debido a los
procesos de trabajo establecidos alrededor de la
herramienta preexistente, suscitando resistencias por
parte del personal administrativo vinculadas a la
costumbre de uso y a la duplicidad de registros que
supone inicialmente su reemplazo. Sin embargo, en el
Hospital G se observa que a medida que se impulsa el uso
de la HSI por áreas administrativas, las ventajas que trae
aparejada esta herramienta es percibida por las y los
trabajadoras/es. A su vez, el reemplazo progresivo de la
herramienta anterior por la HSI, también permitió avanzar
con la evolución de historias clínicas electrónicas por parte
de profesionales de la salud, que hasta el momento
digitales propios por especialidad o bien carecían de
registros.
En el caso del Hospital E, al uso del sistema informático
administrativo se suma la implementación previa de una
historia clínica electrónica que contrató de forma privada.
Los entrevistados remarcan la reciente adecuación de
procesos de trabajo vinculada a estas dos herramientas
informáticas, junto a la necesidad de migración de datos
de un sistema a otro, como otro de los motivos por los
cuales no se avanzó en el uso de la HSI. Si bien desde el
transformador del sistema de salud que aporta la HSI
como herramienta integral y transversal a todas las
instituciones, se considera necesario el aporte de
novedades a los procesos actuales como condición de
implementación.
Aquí es donde cobra relevancia la existencia de un equipo
implementador local y las acciones que despliegan en el
marco de la implementación. El objetivo de la
conformación de un equipo local es el de generar una
apropiación del proyecto por parte de las y los
trabajadoras/es del establecimiento que pueda traducirse
en capacidad instalada para profundizar la estrategia de
implementación inicial en la que los equipos del nivel
trabajadoras/es propias/os de cada institución
repensando los sistemas de información dentro de un
hospital, analizando los procesos en cada tarea,
detectando inconvenientes en el uso de esta nueva
herramienta, generando alternativas y estrategias para
adaptar la implementación.
En el Hospital G observamos que la implementación se vio
motorizada y pudo ser sostenida en el tiempo a partir del
trabajo continuado de este equipo implementador local.
Se destaca que está formado por siete personas de
distintas disciplinas (administración, sociología e
informática) que realizan actividades y discuten
estrategias de implementación de forma coordinada, con
constitución, en abril del 2022, el equipo se reúne
semanalmente, despliega estrategias de implementación
relevamiento, y capacita y genera acuerdos con
representantes de otras áreas y servicios.
En el caso del Hospital E existe un equipo local de tres
personas formado por un directivo, una persona a cargo
de área de admisión y consultorios y una persona a cargo
del área de sistemas. Como se dijo anteriormente, en este
hospital no se alcanzó por el momento una instancia de
puesta en marcha de la HSI. En este caso, las estrategias
desplegadas se centraron en la evaluación inicial de la
herramienta y en el análisis de los procesos de trabajo
que utilizan actualmente e incluso se evaluaron
posibilidades de migración de datos de la historia clínica
electrónica El equipo no manifestó tener encuentros
institucionales propios, por fuera de los establecidos para
el trabajo conjunto con el equipo implementador central.
En ambos casos se observa que la superposición de tareas
de implementación con otras tareas que cada miembro
y, en algunos casos, opera como resistencia por parte
de las/os mismas/os trabajadoras/es que conforman estos
equipos. En este punto se evidencia que la falta de
incentivo al personal que participa de estas tareas puede
observar que, en la fase inicial de implementación en el
Hospital G, una de sus integrantes contó con una beca de
incentivo6 que aportó a que se convirtiera en referente
del proceso y coordinara el equipo de trabajo. Si bien
implementadores es la dimensión formativa. Se destacan
las formaciones desplegadas por la Dirección de Salud
Digital, como, por ejemplo, la capacitación para
implementadores y la Diplomatura en Salud Digital a
Escuela de Gobierno en Salud Floreal Ferrara.
La comunicación es otra dimensión clave del proceso. Por
un lado, el intercambio que se genera en los espacios de
seguimiento/soporte con el equipo de nivel central
permite compartir y resolver problemáticas que se dan en
DISCUSIÓN/CONCLUSIONES
A partir de los resultados de esta investigación observamos
que la heterogeneidad y complejidad de los
establecimientos de salud da lugar a escenarios de
implementación diversos. Frente a esta diversidad, la
adaptarse, siempre que no existan limitaciones
estructurales o barreras técnicas —como la falta de
infraestructura o de estándares de interoperabilidad— que
lo impidan. Es en el diálogo con los actores involucrados, en
el intercambio cotidiano y en el seguimiento conjunto,
permanente ajuste, alimentada por las dinámicas propias
del proceso de implementación.
Finalizada la investigación creemos que una de las
limitaciones, y como desafío a futuro, es incorporar en
próximas investigaciones una selección de
establecimientos más amplia, que posibilite agregar
dimensiones de diferenciación para mejorar la validación de
la hipótesis de estudio. Por ejemplo, sería deseable ampliar
de la provincia), de especialización de los hospitales
(odontológicos, agudos, de atención general, pediátricos,
interzonal).
DISCUSIÓN/CONCLUSIONES
A partir de los resultados de esta investigación observamos
que la heterogeneidad y complejidad de los
establecimientos de salud da lugar a escenarios de
implementación diversos. Frente a esta diversidad, la
adaptarse, siempre que no existan limitaciones
estructurales o barreras técnicas —como la falta de
infraestructura o de estándares de interoperabilidad— que
lo impidan. Es en el diálogo con los actores involucrados, en
el intercambio cotidiano y en el seguimiento conjunto,
permanente ajuste, alimentada por las dinámicas propias
del proceso de implementación.
Finalizada la investigación creemos que una de las
limitaciones, y como desafío a futuro, es incorporar en
próximas investigaciones una selección de
establecimientos más amplia, que posibilite agregar
dimensiones de diferenciación para mejorar la validación de
la hipótesis de estudio. Por ejemplo, sería deseable ampliar
8 en contraste con el interior
de la provincia), de especialización de los hospitales
(odontológicos, agudos, de atención general, pediátricos,
interzonal).