Estado y salud digital: dime qué tipo de
Estado tienes y te diré si puedes integrar
tu sistema sanitario
State and digital health: show me your State, and I´ll tell
you if your health system can be integrated
Recibido:13 de enero 2025.Aceptado:24 de julio 2025.Aprobado:01 de octubre 2025. Publicado:5 de febrero 2026.
Au
Rs
Informe Especial IE
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Información estratégica referida a políticas o programas de salud pública.
Ab
Salud Publica 2026 Feb; 5
RESUMEN
¿Qué tipo de Estado queremos construir? Esta pregunta es
crucial para el desarrollo de políticas públicas vinculadas a la
salud digital, ya que las estrategias y resultados varían
significativamente dependiendo de optar por un modelo de
libre mercado o uno de bienestar. Tras analizar diversas
características de ambos enfoques, se concluye que la
implementación efectiva de estas herramientas requiere de un
Estado activo y presente. Para ilustrar esta premisa, se expone
la experiencia del municipio bonaerense de Avellaneda, como
ejemplo representativo, y se aborda la articulación activa entre
los diferentes actores que conforman el sistema de salud.
Palabras clave:
Promoción de la salud; Sector sanitario; Políticas públicas en
salud; Salud digital; Gestión de Ciencia, Tecnología e Innovación
en Salud; Argentina
ABSTRACT
What kind of State do we want to build? This is a crucial
question for the development of public policies related to digital
health, since the strategies and outcomes vary significantly
depending on whether a free-market or a well-fare model is
adopted. After analyzing the key characteristics of both
approaches, it is argued that the effective implementation of
these tools requires an active and engaged State. To illustrate
this point, the experience of Avellaneda — a municipality in the
Buenos Aires province — is presented as a representative case,
highlighting the active coordination among the various actors
that make up the health system.
Keywords:
Health Promotion; Health Care Sector; Health Policy; Digital
Health; Health Sciences, Technology, and Innovation
Management; Argentina
Sergio Martín Russo Responsable de salud digital y líder de proyecto en la
implementación de la Historia de Salud Integrada 1
1 Secretaría de Salud, Avellaneda, Argentina
martinrussounla@gmail.com
Antes de adentrarnos en el mundo de la salud digital, es
esencial reflexionar sobre una pregunta que, aunque
parezca anacrónica, sigue siendo profundamente
relevante: ¿qué tipo de Estado queremos? Las posibles
respuestas a este interrogante definirán caminos
completamente opuestos. Algunos permitirán el desarrollo
de políticas públicas capaces de impulsar y fortalecer lo que
hoy conocemos como salud digital, mientras que otros
podrían desvanecer cualquier esperanza de aprovechar
esta herramienta transformadora para integrar nuestro
fragmentado sistema sanitario. Resulta aún más
preocupante que, en Argentina, no solo debatamos sobre
la implementación o no de políticas públicas en salud
digital, sino que aún estemos obligados a discutir un dilema
previo y más profundo: el modelo de país que deseamos
construir. Debate que aparece a lo largo de toda nuestra
historia y que buscaremos esquematizar para exponer las
características más básicas de cada uno de los modelos de
país que pugnan por gobernar nuestra patria. Una vez
expuestos, será sencillo concluir bajo qué paradigma es
conveniente, posible y loable desarrollar políticas públicas
en salud digital en pos de desfragmentar nuestro sistema
de salud.
El debate sobre el rol del Estado en la definición de políticas
públicas cobra especial relevancia al analizar las
posibilidades de integrar un sistema sanitario. La capacidad
de garantizar un acceso universal, equitativo y de calidad
depende, en gran medida, del modelo de Estado que como
sociedad decidamos adoptar y construir.
En un contexto dominado por la fragmentación sanitaria, la
integración no es solo un ideal, sino una necesidad urgente.
Esta integración debe estar enmarcada en un proceso
plural, democrático e inclusivo que no se limite a conectar
niveles de atención, sino que también mejore la eficiencia,
la capacidad de respuesta, la inversión, la infraestructura,
los salarios de sus trabajadores, la inclusión y la justicia en
el acceso a los servicios. Cuestiones que deben estar
saldadas para no caer en un “fetichismo tecnológico1 que
de por sí solo no va a resolver los problemas estructurales
de nuestro sistema. Sin embargo, para alcanzar este
objetivo, es fundamental definir qué tipo de Estado
queremos.
EL LIBRE MERCADO:
¿UNA SOLUCIÓN INSUFICIENTE?
El modelo de libre mercado, caracterizado por su
preferencia a la autorregulación y a la minimización del rol
del Estado, ha demostrado ser incapaz de resolver los
problemas estructurales de los sistemas sanitarios. Un
ejemplo es Estados Unidos, donde millones de personas
carecen de acceso a una cobertura sanitaria básica y, según
el Commonwealth Fund (Fondo de la Mancomunidad), que
compara el sistema de salud estadounidense con los
sistemas de salud de otros nueve países (Australia, Canadá,
Francia, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Suecia,
Suiza y Reino Unido), su sistema sanitario se encuentra
muy por debajo de los estándares de calidad esperados
para un país desarrollado (1). O el caso de Chile, donde la
privatización ha profundizado desigualdades en la calidad y
el acceso a los servicios, arrojando un dato alarmante: el
61% de la población se siente insatisfecha con la
disponibilidad de servicios de salud de calidad (2). Estos
casos evidencian los límites de este enfoque, cuyo modelo
prioriza lo rentable, excluyendo a los sectores de la
población que no representan un retorno financiero
inmediato. La salud, entendida como un derecho
fundamental, no puede quedar sujeta a las leyes del
mercado. En este paradigma, las decisiones normativas
privilegian los intereses de quienes financian negocios
rentables, relegando problemas colectivos que no generan
beneficios económicos inmediatos. Si bien es razonable
que, quien asume riesgos económicos o financieros reciba
recompensas, es crucial entender que muchas necesidades
de la salud pública no son rentables y requieren una
intervención decidida del Estado. Cambiar esta matriz de
pensamiento es esencial para garantizar la equidad y
justicia en la atención sanitaria.
EL ESTADO ACTIVO: EL CAMINO HACIA
LA SOBERANÍA Y LA INTEGRACIÓN
Por el contrario, un Estado activo, que asuma un rol central
en la financiación y promoción de la investigación y el
desarrollo (I+D), es fundamental para garantizar la soberanía
tecnológica y la capacidad de implementar políticas de salud
digital efectivas. Este modelo no solo debe regular y
supervisar, sino también producir y liderar el desarrollo
tecnológico necesario para integrar el sistema sanitario. Por
supuesto, en coordinación con el sector privado. Este
enfoque, característico de un Estado de bienestar, busca
garantizar derechos esenciales, como el acceso universal a la
salud. El Estado de bienestar no solo promueve la justicia
social, sino que también crea las condiciones económicas
para una sociedad más equitativa, en la que todos y todas
tengan acceso a servicios sanitarios de calidad. Al ofrecer
atención médica oportuna y recursos adecuados, se mejora
la calidad de vida de la población y se refuerza la cohesión
social, cimentando un país más fuerte y solidario. Ejemplo de
esto son los sistemas sanitarios de Australia, Canadá,
Francia, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Suecia,
Suiza y Reino Unido, que se han utilizado para comparar el
de Estados Unidos mencionado anteriormente en el estudio
de comparación del fondo de la mancomunidad
“Commonwealth Fund” donde se analizan cinco áreas
claves: acceso a la atención, proceso de atención, eficiencia
administrativa, equidad y resultados de salud. Arrojando
como resultado que los mejores sistemas de salud son los de
Australia (3), Países Bajos (4) y el Reino Unido (5), donde sus
Estados se destacan por los niveles de inversión.
Informe Especial IE
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
1 Concepto que define la tendencia a idealizar o divinizar objetos tecnológicos, creyendo que por el mero uso los problemas de nuestro
sistema sanitario van a solucionarse mágicamente.
En este contexto, la salud digital puede ofrecer soluciones
concretas a los desafíos de la fragmentación. Ya que, a la
hora de desarrollar políticas públicas, estarán guiadas por
los problemas que afectan al conjunto de las mayorías que
conforman nuestra sociedad. Por lo tanto, si el primer paso
para crear políticas es definir el problema, éste estará
ampliamente representado.
El caso de la Historia de Salud Integrada (HSI), desarrollada
por el Instituto Pladema y la Universidad Nacional del
Centro, implementada con éxito por el Ministerio de Salud
de la provincia de Buenos Aires en la ciudad de Avellaneda,
es un ejemplo paradigmático de cómo un Estado activo
puede transformar el sistema de salud. Este sistema, que
permite centralizar y compartir información clínica en tiempo
real, ha optimizado los recursos y mejorado la calidad de
atención. Demandas históricas de pacientes, profesionales y
trabajadores en general del propio sistema sanitario.
EXPERIENCIAS LOCALES: AVELLANEDA
Alineados bajo las ideas de un Estado presente, para
implementar la HSI en Avellaneda, se realizó un
relevamiento integral de los 37 centros de salud
municipales. Como señala Subirats (6), se trata, en primera
instancia, de aprovechar toda la información acumulada
sobre el problema para transformarla en información sobre
las alternativas de acción posibles. Este trabajo de
prospectiva resulta sico para poder anticipar las posibles
consecuencias negativas de las acciones a emprender y
controlar el curso de la acción. El relevamiento abarcó
infraestructura, conectividad, equipamiento, equipos de
salud, recursos y demandas postergadas. Este diagnóstico
permitdesarrollar una planificación estratégica conjunta,
entre el equipo implementador de la Provincia de Buenos
Aires (PBA) y el equipo local de salud digital, abordando
tanto el proceso de implementación como el traspaso de
tareas y soporte que actualmente lidera el municipio,
garantizando el piso técnico necesario en conectividad para
todos sus centros de salud. Esto último demandó una
inversión de más de 16 millones de pesos, dos
devaluaciones atrás (7).
Para fomentar una comunicación fluida, se crearon grupos
de WhatsApp específicos para cada uno de los 37 centros
de salud, funcionando como una mesa de ayuda tipo 1.
Estos grupos permitieron coordinar capacitaciones,
resolver consultas sobre el uso de la HSI, atender reclamos,
sugerencias y brindar soporte.
Tras completar la implementación en los primeros 10 centros
de salud (correspondientes a los grupos 1 y 2), se alcanzó una
mayor autonomía en el proceso, asumiendo la implementación
de los 27 efectores restantes (grupos 3, 4, 5 y 6).
El uso de la HSI ha conectado los 37 centros de salud
municipales, garantizando que la información del paciente
sea accesible en cualquiera de esos centros de salud. Este
logro no solo mejora la eficiencia operativa, sino que
también refuerza la confianza del paciente en el sistema.
Además, se establecieron líneas de cuidado que integran
los 37 centros de salud municipales con los cuatro
hospitales provinciales: Hospital Interzonal General de
Agudos “Dr. Pedro Fiorito, Hospital Zonal General de
Agudos “Dr. Eduardo Wilde, Hospital Interzonal General
de Agudos “Presidente Peróny Hospital Especializado
Materno Infantil de Agudos “Ana Goitia. Estas líneas de
cuidado incluyen patologías prioritarias como diabetes,
hipertensión y cáncer de cuello uterino, asegurando turnos
protegidos que facilitan la continuidad del tratamiento,
acortan la espera de turnos y disminuyen la cantidad de
trámites burocráticos que deben realizar las y los pacientes.
La clave para esta integración radica en una articulación
efectiva y coordinada entre los distintos niveles de atención
y todos los actores que conforman el sistema sanitario. La
colaboración entre equipos médicos, administrativos y
tecnológicos, junto con las direcciones de cada hospital, el
municipio, el Colegio de Médicos y otros actores relevantes,
garantiza que los y las pacientes puedan transitar de
manera fluida y eficiente entre el primer y el segundo nivel
de atencn, y viceversa. Este enfoque no solo optimiza los
recursos disponibles y reduce los tiempos de espera, sino
que también fortalece la cohesión del sistema sanitario en
beneficio de la comunidad.
Durante la implementación de la HSI, se conformó un equipo
local de salud digital encargado de desarrollar políticas
públicas que fortalecieran la integración entre los avances
tecnológicos en comunicaciones y la medicina, consolidando
el concepto de salud digital. El uso de la HSI proporcionó
datos específicos que permitieron tomar decisiones basadas
en evidencia. Sin embargo, se identificó una necesidad
crucial: medir la calidad de la atención brindada.
En respuesta a esta carencia, el Municipio de Avellaneda
implementa desde el 2022 el programa "Paciente
Misterioso", con el objetivo de evaluar y monitorear la
calidad de atención en los 37 efectores de salud
municipales. Este programa realiza auditorías que abarcan
la infraestructura de cada centro, así como la atención
ofrecida por el personal administrativo y profesional. La
evaluación es enfocada en identificar oportunidades de
mejora, sin centrarse en las personas de manera individual.
Gracias a esta iniciativa, fue posible detectar áreas de
oportunidad (tales como el trato a los pacientes, el manejo
de la información de programas municipales y provinciales,
orden y limpieza del lugar, mantenimiento o
infraestructura) y continuar capacitando a los trabajadores
en función de los estándares esperados para la atención de
las y los ciudadanos, promoviendo así un sistema de salud
s eficiente y centrado en la calidad.
Además, herramientas como el Programa Municipal de
Estudios Digitalizados de Avellaneda (PROMEDIA)2, han
digitalizado estudios médicos, que luego son adjuntados a
la HSI, lo que reduce los tiempos de diagnóstico y
tratamiento, fortaleciendo aún s esta red integrada.
Sin embargo, estas iniciativas enfrentan desafíos. La
alfabetización digital del personal sanitario y la inversión
sostenida en infraestructura son cuestiones claves que se
deben trabajar en lo cotidiano si se busca reconocer,
garantizar y promover el derecho fundamental de la salud.
Es por eso que es importante impulsar un proyecto
necesario, un ente metropolitano para la integración del
sistema sanitario, enfocado en el conurbano bonaerense.
Este proyecto parte de la idea de que la articulación entre
actores debe construirse de abajo hacia arriba, priorizando
las necesidades locales como base para desarrollar un
sistema metropolitano s eficiente y cohesionado. Dicho
ente debería estar conformado por un representante de
cada municipio participante y tendría que trabajar de
manera activa y coordinada con hospitales y municipios
para establecer acuerdos de derivación, proteger turnos y
estructurar líneas de cuidado bajo el marco de la HSI,
ampliando las opciones de atención para cada paciente.
SALUD DIGITAL + ARTICULACIÓN:
LA FÓRMULA PARA LA INTEGRACIÓN
DEL SISTEMA SANITARIO Y EL
DESARROLLO EQUITATIVO
La experiencia local evidencia que un Estado activo puede
liderar el desarrollo de la salud digital como herramienta
para integrar sistemas fragmentados. En este sentido, la
salud digital junto a la articulación activa no son solo una
opción tecnológica, sino una estrategia política que
garantiza derechos fundamentales y promueve la equidad,
ya que el desarrollo de las herramientas digitales otorga
soluciones a los problemas que ya se han definido o que
esn por definirse de manera democrática, gracias a la
participación y articulación activa de todos los integrantes
que conforman la salud pública. Esa combinación es el
camino. El debate constructivo de todos los actores y la
tecnología como herramienta para el desarrollo
constituyen la estrategia que un Estado activo debe
transitar para construir de abajo hacia arriba las soluciones
que la comunidad exige.
La integración del sistema sanitario argentino no es una
utopía, sino una posibilidad concreta que depende del tipo
de Estado. Un Estado activo, comprometido con la
soberanía tecnológica y la promoción de la equidad, tiene
en la salud digital una herramienta poderosa para
transformar la realidad sanitaria. La experiencia de
Avellaneda demuestra que, con voluntad política y
liderazgo, es posible avanzar hacia un sistema más justo y
eficiente, donde la salud sea un derecho garantizado para
todos y todas.
Salud Publica 2026 Feb; 5
Antes de adentrarnos en el mundo de la salud digital, es
esencial reflexionar sobre una pregunta que, aunque
parezca anacrónica, sigue siendo profundamente
relevante: ¿qué tipo de Estado queremos? Las posibles
respuestas a este interrogante definirán caminos
completamente opuestos. Algunos permitirán el desarrollo
de políticas públicas capaces de impulsar y fortalecer lo que
hoy conocemos como salud digital, mientras que otros
podrían desvanecer cualquier esperanza de aprovechar
esta herramienta transformadora para integrar nuestro
fragmentado sistema sanitario. Resulta aún más
preocupante que, en Argentina, no solo debatamos sobre
la implementación o no de políticas públicas en salud
digital, sino que aún estemos obligados a discutir un dilema
previo y más profundo: el modelo de país que deseamos
construir. Debate que aparece a lo largo de toda nuestra
historia y que buscaremos esquematizar para exponer las
características más básicas de cada uno de los modelos de
país que pugnan por gobernar nuestra patria. Una vez
expuestos, será sencillo concluir bajo qué paradigma es
conveniente, posible y loable desarrollar políticas públicas
en salud digital en pos de desfragmentar nuestro sistema
de salud.
El debate sobre el rol del Estado en la definición de políticas
públicas cobra especial relevancia al analizar las
posibilidades de integrar un sistema sanitario. La capacidad
de garantizar un acceso universal, equitativo y de calidad
depende, en gran medida, del modelo de Estado que como
sociedad decidamos adoptar y construir.
En un contexto dominado por la fragmentación sanitaria, la
integración no es solo un ideal, sino una necesidad urgente.
Esta integración debe estar enmarcada en un proceso
plural, democrático e inclusivo que no se limite a conectar
niveles de atención, sino que también mejore la eficiencia,
la capacidad de respuesta, la inversión, la infraestructura,
los salarios de sus trabajadores, la inclusión y la justicia en
el acceso a los servicios. Cuestiones que deben estar
saldadas para no caer en un “fetichismo tecnológico1 que
de por sí solo no va a resolver los problemas estructurales
de nuestro sistema. Sin embargo, para alcanzar este
objetivo, es fundamental definir qué tipo de Estado
queremos.
EL LIBRE MERCADO:
¿UNA SOLUCIÓN INSUFICIENTE?
El modelo de libre mercado, caracterizado por su
preferencia a la autorregulación y a la minimización del rol
del Estado, ha demostrado ser incapaz de resolver los
problemas estructurales de los sistemas sanitarios. Un
ejemplo es Estados Unidos, donde millones de personas
carecen de acceso a una cobertura sanitaria básica y, según
el Commonwealth Fund (Fondo de la Mancomunidad), que
compara el sistema de salud estadounidense con los
sistemas de salud de otros nueve países (Australia, Canadá,
Francia, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Suecia,
Suiza y Reino Unido), su sistema sanitario se encuentra
muy por debajo de los estándares de calidad esperados
para un país desarrollado (1). O el caso de Chile, donde la
privatización ha profundizado desigualdades en la calidad y
el acceso a los servicios, arrojando un dato alarmante: el
61% de la población se siente insatisfecha con la
disponibilidad de servicios de salud de calidad (2). Estos
casos evidencian los límites de este enfoque, cuyo modelo
prioriza lo rentable, excluyendo a los sectores de la
población que no representan un retorno financiero
inmediato. La salud, entendida como un derecho
fundamental, no puede quedar sujeta a las leyes del
mercado. En este paradigma, las decisiones normativas
privilegian los intereses de quienes financian negocios
rentables, relegando problemas colectivos que no generan
beneficios económicos inmediatos. Si bien es razonable
que, quien asume riesgos económicos o financieros reciba
recompensas, es crucial entender que muchas necesidades
de la salud pública no son rentables y requieren una
intervención decidida del Estado. Cambiar esta matriz de
pensamiento es esencial para garantizar la equidad y
justicia en la atención sanitaria.
EL ESTADO ACTIVO: EL CAMINO HACIA
LA SOBERANÍA Y LA INTEGRACIÓN
Por el contrario, un Estado activo, que asuma un rol central
en la financiación y promoción de la investigación y el
desarrollo (I+D), es fundamental para garantizar la soberanía
tecnológica y la capacidad de implementar políticas de salud
digital efectivas. Este modelo no solo debe regular y
supervisar, sino también producir y liderar el desarrollo
tecnológico necesario para integrar el sistema sanitario. Por
supuesto, en coordinación con el sector privado. Este
enfoque, característico de un Estado de bienestar, busca
garantizar derechos esenciales, como el acceso universal a la
salud. El Estado de bienestar no solo promueve la justicia
social, sino que también crea las condiciones económicas
para una sociedad más equitativa, en la que todos y todas
tengan acceso a servicios sanitarios de calidad. Al ofrecer
atención médica oportuna y recursos adecuados, se mejora
la calidad de vida de la población y se refuerza la cohesión
social, cimentando un país más fuerte y solidario. Ejemplo de
esto son los sistemas sanitarios de Australia, Canadá,
Francia, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Suecia,
Suiza y Reino Unido, que se han utilizado para comparar el
de Estados Unidos mencionado anteriormente en el estudio
de comparación del fondo de la mancomunidad
“Commonwealth Fund” donde se analizan cinco áreas
claves: acceso a la atención, proceso de atención, eficiencia
administrativa, equidad y resultados de salud. Arrojando
como resultado que los mejores sistemas de salud son los de
Australia (3), Países Bajos (4) y el Reino Unido (5), donde sus
Estados se destacan por los niveles de inversión.
Informe Especial IE
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
2 Programa desarrollado por la Municipalidad de Avellaneda que busca aprovechar su capacidad instalada, (ecógrafo, radiógrafo,
mamógrafo y laboratorio). Los cuales fueron conectados a la red con el fin de adjuntar los estudios e informes que emiten en las historias
clínicas digitales de los pacientes.
En este contexto, la salud digital puede ofrecer soluciones
concretas a los desafíos de la fragmentación. Ya que, a la
hora de desarrollar políticas públicas, estarán guiadas por
los problemas que afectan al conjunto de las mayorías que
conforman nuestra sociedad. Por lo tanto, si el primer paso
para crear políticas es definir el problema, éste estará
ampliamente representado.
El caso de la Historia de Salud Integrada (HSI), desarrollada
por el Instituto Pladema y la Universidad Nacional del
Centro, implementada con éxito por el Ministerio de Salud
de la provincia de Buenos Aires en la ciudad de Avellaneda,
es un ejemplo paradigmático de cómo un Estado activo
puede transformar el sistema de salud. Este sistema, que
permite centralizar y compartir información clínica en tiempo
real, ha optimizado los recursos y mejorado la calidad de
atención. Demandas históricas de pacientes, profesionales y
trabajadores en general del propio sistema sanitario.
EXPERIENCIAS LOCALES: AVELLANEDA
Alineados bajo las ideas de un Estado presente, para
implementar la HSI en Avellaneda, se realizó un
relevamiento integral de los 37 centros de salud
municipales. Como señala Subirats (6), “se trata, en primera
instancia, de aprovechar toda la información acumulada
sobre el problema para transformarla en información sobre
las alternativas de acción posibles. Este trabajo de
prospectiva resulta básico para poder anticipar las posibles
consecuencias negativas de las acciones a emprender y
controlar el curso de la acción”. El relevamiento abarcó
infraestructura, conectividad, equipamiento, equipos de
salud, recursos y demandas postergadas. Este diagnóstico
permitió desarrollar una planificación estratégica conjunta,
entre el equipo implementador de la Provincia de Buenos
Aires (PBA) y el equipo local de salud digital, abordando
tanto el proceso de implementación como el traspaso de
tareas y soporte que actualmente lidera el municipio,
garantizando el piso técnico necesario en conectividad para
todos sus centros de salud. Esto último demandó una
inversión de más de 16 millones de pesos, dos
devaluaciones atrás (7).
Para fomentar una comunicación fluida, se crearon grupos
de WhatsApp específicos para cada uno de los 37 centros
de salud, funcionando como una mesa de ayuda tipo 1.
Estos grupos permitieron coordinar capacitaciones,
resolver consultas sobre el uso de la HSI, atender reclamos,
sugerencias y brindar soporte.
Tras completar la implementación en los primeros 10 centros
de salud (correspondientes a los grupos 1 y 2), se alcanzó una
mayor autonomía en el proceso, asumiendo la implementación
de los 27 efectores restantes (grupos 3, 4, 5 y 6).
El uso de la HSI ha conectado los 37 centros de salud
municipales, garantizando que la información del paciente
sea accesible en cualquiera de esos centros de salud. Este
logro no solo mejora la eficiencia operativa, sino que
también refuerza la confianza del paciente en el sistema.
Además, se establecieron líneas de cuidado que integran
los 37 centros de salud municipales con los cuatro
hospitales provinciales: Hospital Interzonal General de
Agudos “Dr. Pedro Fiorito, Hospital Zonal General de
Agudos “Dr. Eduardo Wilde, Hospital Interzonal General
de Agudos “Presidente Perón” y Hospital Especializado
Materno Infantil de Agudos “Ana Goitia. Estas líneas de
cuidado incluyen patologías prioritarias como diabetes,
hipertensión y cáncer de cuello uterino, asegurando turnos
protegidos que facilitan la continuidad del tratamiento,
acortan la espera de turnos y disminuyen la cantidad de
trámites burocráticos que deben realizar las y los pacientes.
La clave para esta integración radica en una articulación
efectiva y coordinada entre los distintos niveles de atención
y todos los actores que conforman el sistema sanitario. La
colaboración entre equipos médicos, administrativos y
tecnológicos, junto con las direcciones de cada hospital, el
municipio, el Colegio de Médicos y otros actores relevantes,
garantiza que los y las pacientes puedan transitar de
manera fluida y eficiente entre el primer y el segundo nivel
de atención, y viceversa. Este enfoque no solo optimiza los
recursos disponibles y reduce los tiempos de espera, sino
que también fortalece la cohesión del sistema sanitario en
beneficio de la comunidad.
Durante la implementación de la HSI, se conformó un equipo
local de salud digital encargado de desarrollar políticas
públicas que fortalecieran la integración entre los avances
tecnológicos en comunicaciones y la medicina, consolidando
el concepto de salud digital. El uso de la HSI proporcionó
datos específicos que permitieron tomar decisiones basadas
en evidencia. Sin embargo, se identificó una necesidad
crucial: medir la calidad de la atención brindada.
En respuesta a esta carencia, el Municipio de Avellaneda
implementa desde el 2022 el programa "Paciente
Misterioso", con el objetivo de evaluar y monitorear la
calidad de atención en los 37 efectores de salud
municipales. Este programa realiza auditorías que abarcan
la infraestructura de cada centro, así como la atención
ofrecida por el personal administrativo y profesional. La
evaluación está enfocada en identificar oportunidades de
mejora, sin centrarse en las personas de manera individual.
Gracias a esta iniciativa, fue posible detectar áreas de
oportunidad (tales como el trato a los pacientes, el manejo
de la información de programas municipales y provinciales,
orden y limpieza del lugar, mantenimiento o
infraestructura) y continuar capacitando a los trabajadores
en función de los estándares esperados para la atención de
las y los ciudadanos, promoviendo así un sistema de salud
más eficiente y centrado en la calidad.
Además, herramientas como el Programa Municipal de
Estudios Digitalizados de Avellaneda (PROMEDIA)2, han
digitalizado estudios médicos, que luego son adjuntados a
la HSI, lo que reduce los tiempos de diagnóstico y
tratamiento, fortaleciendo aún s esta red integrada.
Sin embargo, estas iniciativas enfrentan desafíos. La
alfabetización digital del personal sanitario y la inversión
sostenida en infraestructura son cuestiones claves que se
deben trabajar en lo cotidiano si se busca reconocer,
garantizar y promover el derecho fundamental de la salud.
Es por eso que es importante impulsar un proyecto
necesario, un ente metropolitano para la integración del
sistema sanitario, enfocado en el conurbano bonaerense.
Este proyecto parte de la idea de que la articulación entre
actores debe construirse de abajo hacia arriba, priorizando
las necesidades locales como base para desarrollar un
sistema metropolitano s eficiente y cohesionado. Dicho
ente debería estar conformado por un representante de
cada municipio participante y tendría que trabajar de
manera activa y coordinada con hospitales y municipios
para establecer acuerdos de derivación, proteger turnos y
estructurar líneas de cuidado bajo el marco de la HSI,
ampliando las opciones de atención para cada paciente.
SALUD DIGITAL + ARTICULACIÓN:
LA FÓRMULA PARA LA INTEGRACIÓN
DEL SISTEMA SANITARIO Y EL
DESARROLLO EQUITATIVO
La experiencia local evidencia que un Estado activo puede
liderar el desarrollo de la salud digital como herramienta
para integrar sistemas fragmentados. En este sentido, la
salud digital junto a la articulación activa no son solo una
opción tecnológica, sino una estrategia política que
garantiza derechos fundamentales y promueve la equidad,
ya que el desarrollo de las herramientas digitales otorga
soluciones a los problemas que ya se han definido o que
esn por definirse de manera democrática, gracias a la
participación y articulación activa de todos los integrantes
que conforman la salud pública. Esa combinación es el
camino. El debate constructivo de todos los actores y la
tecnología como herramienta para el desarrollo
constituyen la estrategia que un Estado activo debe
transitar para construir de abajo hacia arriba las soluciones
que la comunidad exige.
La integración del sistema sanitario argentino no es una
utopía, sino una posibilidad concreta que depende del tipo
de Estado. Un Estado activo, comprometido con la
soberanía tecnológica y la promoción de la equidad, tiene
en la salud digital una herramienta poderosa para
transformar la realidad sanitaria. La experiencia de
Avellaneda demuestra que, con voluntad política y
liderazgo, es posible avanzar hacia un sistema más justo y
eficiente, donde la salud sea un derecho garantizado para
todos y todas.
Salud Publica 2026 Feb; 5
Antes de adentrarnos en el mundo de la salud digital, es
esencial reflexionar sobre una pregunta que, aunque
parezca anacrónica, sigue siendo profundamente
relevante: ¿qué tipo de Estado queremos? Las posibles
respuestas a este interrogante definirán caminos
completamente opuestos. Algunos permitirán el desarrollo
de políticas públicas capaces de impulsar y fortalecer lo que
hoy conocemos como salud digital, mientras que otros
podrían desvanecer cualquier esperanza de aprovechar
esta herramienta transformadora para integrar nuestro
fragmentado sistema sanitario. Resulta aún más
preocupante que, en Argentina, no solo debatamos sobre
la implementación o no de políticas públicas en salud
digital, sino que aún estemos obligados a discutir un dilema
previo y más profundo: el modelo de país que deseamos
construir. Debate que aparece a lo largo de toda nuestra
historia y que buscaremos esquematizar para exponer las
características más básicas de cada uno de los modelos de
país que pugnan por gobernar nuestra patria. Una vez
expuestos, será sencillo concluir bajo qué paradigma es
conveniente, posible y loable desarrollar políticas públicas
en salud digital en pos de desfragmentar nuestro sistema
de salud.
El debate sobre el rol del Estado en la definición de políticas
públicas cobra especial relevancia al analizar las
posibilidades de integrar un sistema sanitario. La capacidad
de garantizar un acceso universal, equitativo y de calidad
depende, en gran medida, del modelo de Estado que como
sociedad decidamos adoptar y construir.
En un contexto dominado por la fragmentación sanitaria, la
integración no es solo un ideal, sino una necesidad urgente.
Esta integración debe estar enmarcada en un proceso
plural, democrático e inclusivo que no se limite a conectar
niveles de atención, sino que también mejore la eficiencia,
la capacidad de respuesta, la inversión, la infraestructura,
los salarios de sus trabajadores, la inclusión y la justicia en
el acceso a los servicios. Cuestiones que deben estar
saldadas para no caer en un “fetichismo tecnológico1 que
de por sí solo no va a resolver los problemas estructurales
de nuestro sistema. Sin embargo, para alcanzar este
objetivo, es fundamental definir qué tipo de Estado
queremos.
EL LIBRE MERCADO:
¿UNA SOLUCIÓN INSUFICIENTE?
El modelo de libre mercado, caracterizado por su
preferencia a la autorregulación y a la minimización del rol
del Estado, ha demostrado ser incapaz de resolver los
problemas estructurales de los sistemas sanitarios. Un
ejemplo es Estados Unidos, donde millones de personas
carecen de acceso a una cobertura sanitaria básica y, según
el Commonwealth Fund (Fondo de la Mancomunidad), que
compara el sistema de salud estadounidense con los
sistemas de salud de otros nueve países (Australia, Canadá,
Francia, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Suecia,
Suiza y Reino Unido), su sistema sanitario se encuentra
muy por debajo de los estándares de calidad esperados
para un país desarrollado (1). O el caso de Chile, donde la
privatización ha profundizado desigualdades en la calidad y
el acceso a los servicios, arrojando un dato alarmante: el
61% de la población se siente insatisfecha con la
disponibilidad de servicios de salud de calidad (2). Estos
casos evidencian los límites de este enfoque, cuyo modelo
prioriza lo rentable, excluyendo a los sectores de la
población que no representan un retorno financiero
inmediato. La salud, entendida como un derecho
fundamental, no puede quedar sujeta a las leyes del
mercado. En este paradigma, las decisiones normativas
privilegian los intereses de quienes financian negocios
rentables, relegando problemas colectivos que no generan
beneficios económicos inmediatos. Si bien es razonable
que, quien asume riesgos económicos o financieros reciba
recompensas, es crucial entender que muchas necesidades
de la salud pública no son rentables y requieren una
intervención decidida del Estado. Cambiar esta matriz de
pensamiento es esencial para garantizar la equidad y
justicia en la atención sanitaria.
EL ESTADO ACTIVO: EL CAMINO HACIA
LA SOBERANÍA Y LA INTEGRACIÓN
Por el contrario, un Estado activo, que asuma un rol central
en la financiación y promoción de la investigación y el
desarrollo (I+D), es fundamental para garantizar la soberanía
tecnológica y la capacidad de implementar políticas de salud
digital efectivas. Este modelo no solo debe regular y
supervisar, sino también producir y liderar el desarrollo
tecnológico necesario para integrar el sistema sanitario. Por
supuesto, en coordinación con el sector privado. Este
enfoque, característico de un Estado de bienestar, busca
garantizar derechos esenciales, como el acceso universal a la
salud. El Estado de bienestar no solo promueve la justicia
social, sino que también crea las condiciones económicas
para una sociedad más equitativa, en la que todos y todas
tengan acceso a servicios sanitarios de calidad. Al ofrecer
atención médica oportuna y recursos adecuados, se mejora
la calidad de vida de la población y se refuerza la cohesión
social, cimentando un país más fuerte y solidario. Ejemplo de
esto son los sistemas sanitarios de Australia, Canadá,
Francia, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Suecia,
Suiza y Reino Unido, que se han utilizado para comparar el
de Estados Unidos mencionado anteriormente en el estudio
de comparación del fondo de la mancomunidad
“Commonwealth Fund” donde se analizan cinco áreas
claves: acceso a la atención, proceso de atención, eficiencia
administrativa, equidad y resultados de salud. Arrojando
como resultado que los mejores sistemas de salud son los de
Australia (3), Países Bajos (4) y el Reino Unido (5), donde sus
Estados se destacan por los niveles de inversión.
Informe Especial IE
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
En este contexto, la salud digital puede ofrecer soluciones
concretas a los desafíos de la fragmentación. Ya que, a la
hora de desarrollar políticas públicas, estarán guiadas por
los problemas que afectan al conjunto de las mayorías que
conforman nuestra sociedad. Por lo tanto, si el primer paso
para crear políticas es definir el problema, éste estará
ampliamente representado.
El caso de la Historia de Salud Integrada (HSI), desarrollada
por el Instituto Pladema y la Universidad Nacional del
Centro, implementada con éxito por el Ministerio de Salud
de la provincia de Buenos Aires en la ciudad de Avellaneda,
es un ejemplo paradigmático de cómo un Estado activo
puede transformar el sistema de salud. Este sistema, que
permite centralizar y compartir información clínica en tiempo
real, ha optimizado los recursos y mejorado la calidad de
atención. Demandas históricas de pacientes, profesionales y
trabajadores en general del propio sistema sanitario.
EXPERIENCIAS LOCALES: AVELLANEDA
Alineados bajo las ideas de un Estado presente, para
implementar la HSI en Avellaneda, se realizó un
relevamiento integral de los 37 centros de salud
municipales. Como señala Subirats (6), “se trata, en primera
instancia, de aprovechar toda la información acumulada
sobre el problema para transformarla en información sobre
las alternativas de acción posibles. Este trabajo de
prospectiva resulta básico para poder anticipar las posibles
consecuencias negativas de las acciones a emprender y
controlar el curso de la acción”. El relevamiento abarcó
infraestructura, conectividad, equipamiento, equipos de
salud, recursos y demandas postergadas. Este diagnóstico
permitió desarrollar una planificación estratégica conjunta,
entre el equipo implementador de la Provincia de Buenos
Aires (PBA) y el equipo local de salud digital, abordando
tanto el proceso de implementación como el traspaso de
tareas y soporte que actualmente lidera el municipio,
garantizando el piso técnico necesario en conectividad para
todos sus centros de salud. Esto último demandó una
inversión de más de 16 millones de pesos, dos
devaluaciones atrás (7).
Para fomentar una comunicación fluida, se crearon grupos
de WhatsApp específicos para cada uno de los 37 centros
de salud, funcionando como una mesa de ayuda tipo 1.
Estos grupos permitieron coordinar capacitaciones,
resolver consultas sobre el uso de la HSI, atender reclamos,
sugerencias y brindar soporte.
Tras completar la implementación en los primeros 10 centros
de salud (correspondientes a los grupos 1 y 2), se alcanzó una
mayor autonomía en el proceso, asumiendo la implementación
de los 27 efectores restantes (grupos 3, 4, 5 y 6).
El uso de la HSI ha conectado los 37 centros de salud
municipales, garantizando que la información del paciente
sea accesible en cualquiera de esos centros de salud. Este
logro no solo mejora la eficiencia operativa, sino que
también refuerza la confianza del paciente en el sistema.
Además, se establecieron líneas de cuidado que integran
los 37 centros de salud municipales con los cuatro
hospitales provinciales: Hospital Interzonal General de
Agudos “Dr. Pedro Fiorito, Hospital Zonal General de
Agudos “Dr. Eduardo Wilde, Hospital Interzonal General
de Agudos “Presidente Perón” y Hospital Especializado
Materno Infantil de Agudos “Ana Goitia. Estas líneas de
cuidado incluyen patologías prioritarias como diabetes,
hipertensión y cáncer de cuello uterino, asegurando turnos
protegidos que facilitan la continuidad del tratamiento,
acortan la espera de turnos y disminuyen la cantidad de
trámites burocráticos que deben realizar las y los pacientes.
La clave para esta integración radica en una articulación
efectiva y coordinada entre los distintos niveles de atención
y todos los actores que conforman el sistema sanitario. La
colaboración entre equipos médicos, administrativos y
tecnológicos, junto con las direcciones de cada hospital, el
municipio, el Colegio de Médicos y otros actores relevantes,
garantiza que los y las pacientes puedan transitar de
manera fluida y eficiente entre el primer y el segundo nivel
de atención, y viceversa. Este enfoque no solo optimiza los
recursos disponibles y reduce los tiempos de espera, sino
que también fortalece la cohesión del sistema sanitario en
beneficio de la comunidad.
Durante la implementación de la HSI, se conformó un equipo
local de salud digital encargado de desarrollar políticas
públicas que fortalecieran la integración entre los avances
tecnológicos en comunicaciones y la medicina, consolidando
el concepto de salud digital. El uso de la HSI proporcionó
datos específicos que permitieron tomar decisiones basadas
en evidencia. Sin embargo, se identificó una necesidad
crucial: medir la calidad de la atención brindada.
En respuesta a esta carencia, el Municipio de Avellaneda
implementa desde el 2022 el programa "Paciente
Misterioso", con el objetivo de evaluar y monitorear la
calidad de atención en los 37 efectores de salud
municipales. Este programa realiza auditorías que abarcan
la infraestructura de cada centro, así como la atención
ofrecida por el personal administrativo y profesional. La
evaluación está enfocada en identificar oportunidades de
mejora, sin centrarse en las personas de manera individual.
Gracias a esta iniciativa, fue posible detectar áreas de
oportunidad (tales como el trato a los pacientes, el manejo
de la información de programas municipales y provinciales,
orden y limpieza del lugar, mantenimiento o
infraestructura) y continuar capacitando a los trabajadores
en función de los estándares esperados para la atención de
las y los ciudadanos, promoviendo así un sistema de salud
más eficiente y centrado en la calidad.
Además, herramientas como el Programa Municipal de
Estudios Digitalizados de Avellaneda (PROMEDIA)2, han
digitalizado estudios médicos, que luego son adjuntados a
la HSI, lo que reduce los tiempos de diagnóstico y
tratamiento, fortaleciendo aún más esta red integrada.
Sin embargo, estas iniciativas enfrentan desafíos. La
alfabetización digital del personal sanitario y la inversión
sostenida en infraestructura son cuestiones claves que se
deben trabajar en lo cotidiano si se busca reconocer,
garantizar y promover el derecho fundamental de la salud.
Es por eso que es importante impulsar un proyecto
necesario, un ente metropolitano para la integración del
sistema sanitario, enfocado en el conurbano bonaerense.
Este proyecto parte de la idea de que la articulación entre
actores debe construirse de abajo hacia arriba, priorizando
las necesidades locales como base para desarrollar un
sistema metropolitano más eficiente y cohesionado. Dicho
ente debería estar conformado por un representante de
cada municipio participante y tendría que trabajar de
manera activa y coordinada con hospitales y municipios
para establecer acuerdos de derivación, proteger turnos y
estructurar líneas de cuidado bajo el marco de la HSI,
ampliando las opciones de atención para cada paciente.
SALUD DIGITAL + ARTICULACIÓN:
LA FÓRMULA PARA LA INTEGRACIÓN
DEL SISTEMA SANITARIO Y EL
DESARROLLO EQUITATIVO
La experiencia local evidencia que un Estado activo puede
liderar el desarrollo de la salud digital como herramienta
para integrar sistemas fragmentados. En este sentido, la
salud digital junto a la articulación activa no son solo una
opción tecnológica, sino una estrategia política que
garantiza derechos fundamentales y promueve la equidad,
ya que el desarrollo de las herramientas digitales otorga
soluciones a los problemas que ya se han definido o que
están por definirse de manera democrática, gracias a la
participación y articulación activa de todos los integrantes
que conforman la salud pública. Esa combinación es el
camino. El debate constructivo de todos los actores y la
tecnología como herramienta para el desarrollo
constituyen la estrategia que un Estado activo debe
transitar para construir de abajo hacia arriba las soluciones
que la comunidad exige.
La integración del sistema sanitario argentino no es una
utopía, sino una posibilidad concreta que depende del tipo
de Estado. Un Estado activo, comprometido con la
soberanía tecnológica y la promoción de la equidad, tiene
en la salud digital una herramienta poderosa para
transformar la realidad sanitaria. La experiencia de
Avellaneda demuestra que, con voluntad política y
liderazgo, es posible avanzar hacia un sistema más justo y
eficiente, donde la salud sea un derecho garantizado para
todos y todas.
Salud Publica 2026 Feb; 5
Informe Especial IE
SALUD
REVISTA DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
RB
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Blumenthal D, Gumas ED, Shah A, Gunja MZ, Williams R II. Mirror, Mirror 2024: un retrato del fallido sistema de salud estadounidense. Comparación del
desempeño en 10 países. New York (NY): The Commonwealth Fund; 2024 [citado ene. 2025].. Disponible en:
https://www.commonwealthfund.org/publications/fund-reports/2024/sep/mirror-mirror-2024
2. Ugarte G. Centro de Estudios Públicos (CEP). Voces del CEP, enero 2024. Santiago (CL): CEP; 2024 [citado ene. 2025]. Disponible en:
https://www.cepchile.cl/investigacion/voces-del-cep-02-enero-2024/
3. Expansión Datosmacro.com. Australia – gasto público en salud. Madrid (ES): Expansión; 2024 [citado ene. 2025].Disponible en:
https://datosmacro.expansion.com/estado/gasto/salud/australia
4. Expansión Datosmacro.com. Países Bajos – gasto público en salud. Madrid (ES): Expansión; 2024 [citado ene. 2025].Disponible en:
https://datosmacro.expansion.com/estado/gasto/salud/paises-bajos
5. Expansión Datosmacro.com. Reino Unido – gasto público en salud. Madrid (ES): Expansión; 2024 [citado ene. 2025]. Disponible en:
https://datosmacro.expansion.com/estado/gasto/salud/uk
6. Subirats J. Alternativas de actuación y análisis de prospectiva. Toma de decisiones y fijación de objetivos. En: Ministerio para las Administraciones
Públicas, Secretaría General Técnica, Instituto Nacional de Administración Pública. Análisis de políticas públicas y eficacia de la administración. 15.
Madrid (ES): DOR SA; 1992 [citado ene. 2025]. p. 67. Disponible en: https://cdn.cienciapolitica.usac.glifos.net/digital/analisis_subirats.pdf
7. Marino JP. Devaluación Javier Milei 118%: dólar, Caputo anuncque el Gobierno llevará el tipo de cambio oficial a $800. Buenos Aires (AR): Ámbito
Financiero; 2024 [citado ene. 2025].Disponible en
https://www.ambito.com/finanzas/dolar-caputo-anuncio-que-el-gobierno-llevara-el-tipo-cambio-oficial-800-n5897427
Esta obra está bajo una licencia Attribution 4.0 International - Creative Commons
Cómo citar este artículo:
Russo SM. Estado y salud digital: dime qué tipo de estado tienes, y te diré si puedes integrar tu sistema sanitario. Salud Publica [Internet].
2026 Feb [fecha de consulta]; 5. Disponible en: URL del artículo.
Salud Publica 2026 Feb; 5